sábado, 17 de diciembre de 2011

El lince vuelve al Guadalmellato (Córdoba)


Se llaman Charqueña y Caberú. Son dos linces de cuatro años que ayer, sin saberlo, hicieron historia. La pareja protagonizó la primera reintroducción de ejemplares de este felino para formar nuevas poblaciones. En este caso, en la comarca cordobesa de Guadalmellato, de donde el lince desapareció hace lustros. La hembra procede del Centro de Cría en Cautividad de la Olivilla (Jaén), adonde llegó desde Cardeña, mientras que el macho es del Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) de Granada, tras ser recuperado de la sierra de Andújar.
La consejera de Medio Ambiente, Cinta Castillo, agradeció la colaboración de los propietarios de las fincas de Córdoba y Jaén que participan en la reintroducción de los felinos y que han firmado más de 150 convenios de colaboración con la Junta. Gracias a este trabajo con los dueños, la consejera destacó que el programa se ha adelantado un año. "En total, en Córdoba, soltaremos seis ejemplares", apuntó. Castillo avanzó que en primavera se podría ampliar el programa de reintroducción a la zona de Jaén. En las fincas de esta provincia prosiguen los trabajos de acondicionamiento.
La de ayer fue lo que se conoce como una suelta blanda. Es decir, los linces no salieron directamente a campo abierto, sino que les esperan unos meses de aclimatación en un amplio cercado de unas cuatro hectáreas donde la pareja vivirá y donde se espera que se crucen y tengan crías. "La idea de meter a un macho y a una hembra adulta es intentar que haya reproducción dentro del cercado. Seguramente, si la hembra pare a los cachorros dentro se facilita mucho más su fijación dentro del área de reintroducción. No es lo mismo moverse sin cachorros que teniendo ahí a sus crías", explicó Miguel Ángel Simón, director del programa Life de conservación del lince, dependiente de la Junta y financiado por la UE. "Liberaríamos al macho antes del parto para evitar que pudiera matar a los cachorros. Dejaríamos a la hembra aquí dentro con la idea de que estuviese con sus cachorros tres o cuatro meses, para que acompañaran a la madre y luego liberaríamos a la hembra y a los hijos".
Para el año que viene, Simón espera poder empezar a reintroducir a ejemplares nacidos dentro de los programas de cría en cautividad que actualmente están vigentes en centros como El Acebuche, en Doñana. "Previamente vamos a hacer unos ensayos de preadaptación para no liberarlos directamente de las instalaciones de cría al campo".

Los Pandas Tian Tian (Cariño) y Yang Guang (Rayo de Sol) se exiben en el zoo de Edimburgo


Londres, 16 dic (EFE).- Tian Tian y Yang Guang, los primeros osos panda gigante que residen en el Reino Unido en 17 años, se dejaron ver hoy por primera vez al público en el zoológico de Edimburgo tras su llegada a Escocia el pasado 4 de diciembre.

A los osos se les vio tranquilos en sus respectivos recintos del zoo, donde el número de entradas para verlos este fin de semana ha aumentado un 80 %, dado el gran interés que estos animales despiertan entre los niños, que hoy empiezan las vacaciones escolares.

El director del zoo, Hugh Roberts, manifestó hoy su alegría por el asombro que Tian Tian (Dulce) y Yang Guang (Sol) despiertan en la gente y también por ver que los animales se adaptaron bien.

"Hemos trabajado durante tanto tiempo para este momento. Ver hoy a la gente aquí lo dice todo", afirmó Roberts, que animó a todo el mundo a "mirarlos y disfrutarlos".

Según informó, 10.000 personas ya han comprado entradas por internet para ver a estos animales.

Sobre la adaptación de los animales chinos, Roberts dijo que es como si hubieran estado siempre allí, ya que "olieron", "pasearon" y "comieron bambú" con toda normalidad.

Los panda llegaron de una reserva de Sichuan (China) en un avión de la empresa de transporte aéreo FedEx, que los trajo en dos cajas, y permanecerán en Escocia al menos diez años en régimen de alquiler.

El panda macho Yang Guang y la hembra Tian Tian, ambos de ocho años, están en unos recintos nuevos cuya remodelación ha costado 250.000 libras (unos 290.000 euros) y la esperanza de las autoridades es que la pareja tenga descendencia, algo bastante raro en cautividad para estos animales en peligro de extinción.

Como es habitual, China alquila por 700.000 libras anuales (unos 815.000 euros) estos osos panda.

Según el zoológico, Escocia es un hábitat ideal para los pandas debido al intenso frío que se asemeja a las montañas de Sichuan.

El cuidado de estos osos, que se alimentan exclusivamente de bambú, estará a cargo de la Sociedad Zoológica de Escocia (RZSS, en sus siglas en inglés).

Los panda vivirán en distintos recintos en Edimburgo si bien podrán verse y olerse, y los guardianes del zoo los juntarán cuando la hembra esté en época de apareamiento.

El zoológico plantará el 15 % del bambú que necesitan para sobrevivir y el resto será importado de Holanda.

La llegada de los osos es resultado de cinco años de negociaciones con China. EFE

Refugio de Vida Silvestre Ostional, Costa Rica

Miles de tortugas lora avanzan con lentitud y perseverancia sobre la arena en la playa de Ostional, en la península de Nicoya (Costa Rica). Se empujan con esfuerzo tierra adentro en busca de un hueco de arena en el que cavar y enterrar sus huevos. Muchas de ellas nacieron en esta playa y regresan siempre al mismo sitio para completar el ciclo. Son las 10 de la noche y la luna está en cuarto menguante. Se escuchan las olas, el rumor del viento acariciando las ramas de los árboles y muy en tercer plano el roce de las tortugas sobre la arena. La playa permanece semioscura. Cuando la vista del observador se acostumbra, centenares de bultos en movimiento se esparcen a un lado y a otro de la playa principal de esta pequeña aldea costera, de 800 metros de longitud (el resto de playas de Ostional suman ocho kilómetros). Los animales que arriban a la orilla se dejan empujar en el último tramo acuático por las olas del Pacífico, como si hicieran surf, para ahorrar esfuerzo hasta que la espuma se retira de nuevo hacia el mar y ellas caminan ya sobre la arena. Recorren apenas un metro y se detienen a descansar. Giran su cabeza, con boca en forma de pico de loro, para mirar a un lado y otro. Con la misma parsimonia reemprenden la marcha. La escena se repite durante seis días seguidos, en los que pueden anidar hasta 300.000 tortugas lora. La playa queda sembrada de huevos que en unas semanas generarán decenas de miles de nuevas tortugas. A escasa distancia, unas 250 personas se preparan para proteger este sorprendente ciclo vital, aunque la operación de rescate tiene un precio: una pequeña parte de la cosecha de estos huevos, que parecen pelotas de pimpón, se comercializará. Casi todo el dinero se repartirá entre los vecinos. El resto servirá para dotar de más infraestructuras al pequeño municipio.
”HAY FLOTA”. La voz se derrama desde un megáfono de madrugada en la calle principal de Ostional. El aviso moviliza a los vecinos, que a las 5.30 de la madrugada se dirigen a la playa. El proceso natural de desembarco de tortugas se repite cada mes, más intensamente entre septiembre y enero. Lo mismo ocurre en otras playas centroamericanas, pero Ostional es el único lugar del mundo donde hombres y mujeres actúan en simbiosis con las tortugas durante las llamadas arribadas. Los animales dejan sus huevos enterrados en la arena y los humanos limpian la playa, ahuyentan a los depredadores (perros, pájaros y también otros humanos, los furtivos) y vigilan que las tortuguitas recién nacidas lleguen vivas al mar. A cambio, los vecinos de Ostional se quedan con un pequeño porcentaje de los huevos para comercializarlos en el resto del país. Las supuestas propiedades afrodisiacas y potenciadoras de la virilidad de los huevos de tortuga provocan que sea un producto codiciado.
La actividad de los vecinos de Villa Tortuga, como bien podría rebautizarse el pequeño Ostional, comienza la madrugada en la que se inicia la arribada. “Los hombres del pueblo se dirigen a la playa y localizan los huevos con la punta del pie o con el talón. Luego sacan tres y los colocan en el borde del nido. Un grupo de mujeres los recogen y otras rellenan de arena el hueco”, explica Rodrigo Morena, biólogo de la comunidad de Ostional. En los tres primeros días, los únicos en los que los vecinos pueden recoger los huevos, se llegan a recolectar unos 300.000, repartidos en 1.500 bolsas de 200 unidades. Las mujeres y algunos hombres los limpian y empaquetan. Otro grupo los almacena y después los carga en camiones para distribuirlos por todo el país. Con ellos, siempre frescos, se hacen tortillas o se preparan la tradicionales sangritas, con salsa picante o dulce. También hay planes para pasteurizarlos o incluso elaborar otros productos alimenticios como galletas.
Este proyecto de la Asociación de Desarrollo Integral de Ostional (ADIO) se creó hace 27 años y se esgrime como un modelo de sostenibilidad, de relación equilibrada entre el hombre y la naturaleza, aunque también ha generado algunas críticas por el supuesto daño que podría causar la recolección de los huevos. Aunque los expertos lo desmienten. “En la playa de Ostional hay una sobreexcavación por la gran cantidad de tortugas que llegan en una noche y ponen miles de huevos. Al retirar parte de los depositados los tres primeros días, las tortugas que siguen llegando no los destruyen a su paso. Así se evita que la rotura de tantos huevos acabe contaminando la arena”, explica Laura Brenes, administradora del Refugio Nacional de Vida Silvestre Ostional, dependiente del Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (Minaet). Este departamento vigila el proceso natural de nidificación y controla la aplicación del plan de conservación impulsado por la ADIO.
”A CAMBIO DE LOS PRIMEROS HUEVOS, los vecinos tienen varias obligaciones: limpiar la playa cada semana; recoger los troncos y la basura, para permitir el paso de las tortugas y las crías; ahuyentar a los depredadores, y avisar si se detectan furtivos”, añade Brenes, justo antes de salir de patrulla con dos agentes del servicio de Guardacostas, armados con subfusiles. “Tras una alerta de furtivos, normalmente solo encontramos bolsas con huevos abandonadas, porque ya se han dado a la fuga, pero si les cogemos los llevamos detenidos al juzgado”, cuenta Cristian Medina, uno de los dos policías medioambientales que llegan a Ostional nada más producirse la arribada. “Tenemos poca gente para vigilar estas playas, por eso es muy útil la colaboración de los vecinos de Ostional”, precisa Brenes. Costa Rica, consciente del valor de sus parques naturales y sus reservas ecológicas, castiga por la vía penal cualquier delito contra el medio ambiente.
“Desde que hace 27 años se constituyó la ADIO, se ha reducido mucho la extracción ilegal de huevos y se ha evitado el contrabando. También han aumentado las tortugas lora. Aquí todos nos comprometemos a protegerlas. Es verdad que la comunidad se beneficia, pero también somos un ejemplo porque limpiamos la playa y cuidamos la naturaleza”, explica Magdalena Vega, la presidenta de la asociación y elegida democráticamente por los 250 vecinos que participan en el proyecto.
El grupo funciona con una sencilla organización de equipos humanos, con sus respectivos jefes y a través de asambleas periódicas, que incluyen una reunión todos los sábados. Como si fuera una cooperativa, se reparte el trabajo por sexos y grupos de edad. Y se controla que todos los socios colaboren. “Incluso se prevén sanciones si alguien llega tarde o no hace su trabajo cuando se produce la arribada”, advierte Vega. El proyecto incluye una parte social: los mayores de 70 años cobran un incentivo aunque no colaboren. Y los discapacitados cobran la mitad. Al igual que las mujeres embarazadas. Todo un plan de pensiones y ayudas autogestionado por los vecinos de esta peculiar localidad.
el dinero recogido también se invierte en otros proyectos para el municipio, un pueblo por el que solo discurre una pequeña carretera que actúa como calle principal a cuyos lados se distribuyen edificaciones sencillas. Ostional dispone ya de una gran escuela, un centro de reuniones, un dispensario, un almacén, una sala de ordenadores, un centro de nutrición, y hasta un gigantesco campo de fútbol, donde se secan los sacos con los que se recogen los huevos. El dinero de los huevos ¿“puro huevo”, precisa Vega en alusión al lema y saludo habitual del país (“pura vida”)¿ también ha servido para construir un puente colgante que este otoño ha impedido que el pueblo quedara aislado por la crecida de los ríos en la época de lluvias y ha garantizado que los alumnos puedan acudir a la escuela. Laura Brenes, del Minaet, calcula que el 70% del dinero producido por la venta de huevos se reparte a partes iguales entre los vecinos y un 30% se invierte en infraestructuras para la comunidad.
El interés de esta alianza entre vecinos y tortugas ha provocado que centros educativos de Costa Rica desplieguen a sus alumnos en la zona para conocer de cerca este trabajo comunitario. Como Sheila Ramírez y Yamila Leiva, ambas estudiantes de Turismo Ecológico de 18 años, que pasan unos días en Ostional. “Para nosotras es una oportunidad para observar cómo funciona esta comunidad y su proyecto sostenible”, explican.
También viajan hasta Ostional voluntarios de otros países. A través de varias asociaciones medioambientales, y más concretamente de protección de las tortugas, personas de todas las edades, sobre todo estudiantes, llegan para colaborar de forma altruista. Estos grupos se alojan en el edificio del Refugio Nacional de Vida Silvestre Ostional durante al menos dos semanas. Duermen y comen gratis a cambio de su trabajo, que puede ir desde la limpieza de la playa a las patrullas nocturnas de vigilancia o la construcción de una zona de nidificación para la casi extinta y enorme tortuga baula. También recorren la playa de día y de noche y alertan de la existencia de algún animal herido o cualquier otra incidencia.
La mayoría de los voluntarios son jóvenes, como la bióloga Christine Figgener, que dirige un proyecto de conservación de las tortugas baulas (las más grandes que existen) y negras. “Yo indico a los voluntarios las actividades que podemos hacer en la playa. La mayoría vienen de organizaciones como la International Student Volunteers o encuentran información sobre nuestros proyectos de cooperación en Internet”, cuenta. A veces se producen sorpresas en la edad de los cooperantes, como ocurrió con la llegada este trimestre de Tharon y Holly Bell, de 60 y 56 años, procedentes de Brigham City (Utah, EE UU). De vuelta al refugio, tras recoger troncos en la playa y abrir el camino a las tortugas lora, ella explica: “A los 12 años vi un reportaje en televisión sobre las tortugas y me dije que algún día tendría que hacer algo por ellas. Ahora ya jubilados, decidimos inscribirnos en Tropical Adventure y aquí estamos”. Su marido asiente a su lado con una amplia sonrisa.
A DIFERENCIA DE TORTUGUERO, parque nacional del Caribe costarricense donde también desovan miles de tortugas, a Ostional llegan pocos turistas. La mayoría son ticos, como se autodenominan los residentes en Costa Rica. La profesora de pintura Sara Morales acude sola a esta playa “para hacer fotos de las tortugas y trabajar con ellas con los alumnos”. La joven se hospeda en el Ostional Turtel Lodge, un alojamiento de cabinas (pequeños bungalós) en la entrada del pueblo. “La gente viene para ver el desove en un entorno tranquilo y natural”, cuenta Luis Soto, su propietario.
La ADIO dispone también de un grupo de guías para atender a los visitantes. “Les damos pautas de lo que no se puede hacer en la playa y les enseñamos a observar las tortugas. Por ejemplo, no pueden utilizar luz blanca, pero sí roja, para no desorientarlas. Les contamos cómo se realiza el desove y cómo protegemos a las tortuguitas cuando nacen”, dice la guía Yemilet Rojas. Ya es de noche (el mejor momento para presenciar la arribada) y tanto ella como sus compañeras, Gabriela Vera y María Elena Avilés, esperan a los turistas sentadas en el porche de la caseta.
A pocos metros, varias tortugas de más de un metro de longitud caminan lentamente por la calle principal del municipio tras haber cruzado la franja de arena de la playa y la primera línea de viviendas. Vecinos y voluntarios acuden a recogerlas y, tras levantarlas con esfuerzo, las dejan de nuevo en la arena. En las llegadas más multitudinarias, algunas se quedan sin sitio para desovar en la playa y cruzan el casco urbano en busca de una playa inexistente. Es entonces cuando Ostional es más Villa Tortuga que nunca.

viernes, 16 de diciembre de 2011

La vieja osa capturada en Cantabria será sometida a un chequeo

La ejemplar de oso pardo capturada en los montes de Liébana se encuentra "aparentemente bien" ya que, además de estar "totalmente tranquila y relajada" sus funciones son "normales", puesto que come "bien" --está "gorda", ya que pesa unos 120 kilos--, presenta "buen pelo" y permanece "alerta" en todo momento. No obstante, en unos ocho o diez días, cuando haya metabolizado la anestesia que le suministraron para inmovilizarla, será sometida a un chequeo para obtener una valoración más objetiva y "en profundidad" de su estado de salud y decidir sobre su futuro.
Así se lo ha explicado a Europa Press Santiago Borragán, coordinador de los Servicios veterinarios del Parque de la Naturaleza de Cabárceno, donde se encuentra ahora la osa tras ser rescatada por su "inusual" comportamiento, en una intervención pionera en España coordinada por el Gobierno de Cantabria y el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM).
En declaraciones a esta agencia, el experto ha indicado que hay que esperar unos días para realizarle el chequeo porque tienen que volver a dormirla, y para ello es necesario que pase al menos una semana para que metabolice la anestesia que se le administró para capturarla. En este sentido, Borragán ha indicado que la osa es "muy vieja", por lo que el hígado y el riñón no eliminan los efectos de la anestesia como en un ejemplar joven. Concretamente, ronda los 24 ó 25 años, de modo que ha superado la esperanza de vida que tienen estos animales en libertad, ya que en cautividad viven más.
A partir del informe de los expertos, serán los responsables de Cantur o de la Dirección General de Biodiversidad del Gobierno quienes decidan sobre el futuro de la osa, es decir, si se queda en Cabárceno o se devuelve a su hábitat natural. De momento, permanece en la zona de cuarentena habilitada para animales enfermos dentro del Parque de la Naturaleza. Se trata de unas instalaciones "seguras", por lo que no precisa ningún tipo de vigilancia ya que no hay riesgo de que se escape.
Los cuidadores solo la ven una vez al día para "no molestarla" y conseguir que siga "tranquila" --llegó a Cabárceno "un poco nerviosa y excitada"--. Así, aprovechan las visitas para limpiar el recinto y echarle comida. Al respecto, el veterinario ha señalado que en el Parque recibe la misma alimentación que tenía en los bosques lebaniegos, puesto que come frutos secos como nueces, castañas o bellotas de roble.
SUPERVIVIENTE
En opinión de este experto, la osa capturada en Liébana es una "superviviente", ya que ha superado la esperanza de vida para estos animales en libertad, lo que a su vez "demuestra lo lista que es".
Y es que hace 25 años, cuando nació este ejemplar, la vida para los osos pardos era más difícil que en la actualidad, ya que entonces había "de todo", desde cepos y lazos hasta disparos de cazadores furtivos, mientras que en la última década se ha creado "cierta conciencia" sobre el peligro en que se encuentra esta especie y la necesidad de protegerla. "La vida ahora es más fácil", ha recalcado el veterinario de Cabárceno, que ha reconocido el "cariño" que se tiene a esta "anciana" osa, que representa un "valor enorme" para la especie.
Al hilo de lo anterior, ha indicado que si bien todavía no se sabe la descendencia que tiene, sí se podrá conocer el número de hijos y parientes gracias a las pruebas de AND que se van a practicar.
COMPORTAMIENTO INUSUAL
La osa fue capturada entre los montes de Bárago y Lomeña, en Liébana, por presentar un comportamiento "inusual" y "anómalo", distinto al del resto de osos pardos silvestres, toda vez que no rehuía la presencia del hombre aunque tampoco se llegó a mostrar "agresiva" en ningún momento.
En concreto, en los últimos meses se han producido varios "encuentros casuales" en zonas de paso de estos animales, en los que tanto los hombres --excursionistas, senderistas o ganaderos-- como la osa se han llevado sendos "sustos", pero no ha habido en ningún momento peligro de que el animal atacara por sus limitaciones sensoriales, ya que "no veía casi nada" y tenía "poca" vista y olfato, según Borragán. Además, aparentemente era "incapaz" de subsistir por sus propios medios.
SEGUNDA CAPTURA EN POCOS MESES
Se trata de la captura de este ejemplar en pocos meses, ya que el pasado verano fue rescatado en Palencia en muy mal estado y recuperada posteriormente en Cabárceno. En la ocasión anterior andaba "con mucha dificultad" y estaba "muy enferma". "Se estaba dejando morir", ha señalado el veterinario, antes de indicar que pesaba 52 kilos y que tras su recuperación en el Parque alcanzó los 106. En este sentido, calcula que en la actualidad pese unos diez o veinte kilos más.
Esta vez la captura, que concluyó el pasado miércoles por la noche, se ha desarrollado tras tres semanas de seguimiento y control, pero en ningún momento sienta un precedente en cuanto a la gestión del oso pardo, enfocada siempre hacia la conservación de la especie en el medio natural, según ha subrayado el Ejecutivo autonómico.
La consejera de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural, Blanca Martínez, ha indicado al respecto que se decidió capturarla "antes de que hubiera un disgusto" ya que no se sabe "muy bien" la razón de sus encuentros con los humanos, es decir, si se deben a que tiene "muy mermados" el oído y la visa o a que "no era consciente de dónde se movía o se había acostumbrado a la presencia de humanos".
OPERATIVO
El operativo ha sido coordinado por personal del servicio de Conservación de la Naturaleza de esta Consejería, que ha contando con la colaboración de técnicos y medios materiales de la Junta de Castilla y León, y del Principado de Asturias. También ha participado el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), a través de la Unidad de especialistas en manejo de fauna de la Dirección General de Medio Natural y Política Forestal. Además, debido a que se trata de una especie catalogada en peligro de extinción, en todo momento se ha mantenido informada a la Fiscalía del Medio Ambiente de Cantabria.
Igualmente, han tomado parte personal del servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, la Fundación Oso Pardo, y los servicios veterinarios del Parque de Cabárceno, del Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre de Cantabria, y de la empresa TRAGSATEC. El Fondo para la Protección de los Animales Salvajes ha aportado, también, medios instrumentales para el seguimiento de la actuación.
La intervención se inició el pasado 24 de noviembre y se ha realizado en tres fases. Se ha empleado la tecnología más avanzada, como avisadores de campo de activación de las trampas tipo Aldrich y Kulver utilizadas, cámaras de disparo automático, receptores de radio Trucking, etc, todo ello con el objetivo de garantizar la seguridad del personal de campo y el bienestar del propio oso.
Durante todo el proceso de seguimiento y captura, el animal fue monitorizado por servicios veterinarios oficiales de este zoológico y del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre del Gobierno de Cantabria.

El Tiburón que se alimenta de osos polares


Este escualo puede vivir más de 200 años y alcanzar profundidades de hasta 600 metros. La naturaleza nunca dejará de maravillar al ser humano, que todavía hoy se sorprende con algunas de las especies que pueblan los rincones más inhóspitos del planeta. Uno de estos fascinantes miembros del reino animal es el tiburón de Groenlandia, del que vamos a saber un poco más gracias al blog “Vista al mar”.
Este escualo, cuyo nombre científico es Somniosus microcefalus, vive en el norte del Océano Atlántico y el Glacial Ártico (alrededor de las costas de Groenlandia e Islandia) y se caracteriza porque su piel posee un aspecto similar al de la roca tal y como pueden ver en la fotografía.
Entre los aspectos más sorprendentes de este tiburón que alcanza hasta siete metros de largo, destaca su facilidad para alcanzar profundidades de hasta 600 metros. Además, los científicos han descubierto que puede llegar a vivir más de 200 años nadando entre los hielos del Ártico.
El tiburón de Groenlandia no posee un aspecto demasiado fiero, pero no se fíen de ello; no tiene nada que envidiar a su pariente más famoso, el tiburón blanco, puesto que es capaz de devorar un oso polar, a juzgar por los huesos encontrados en los estómagos de algunos ejemplares capturados. Grandes focas e incluso renos forman también parte de su dieta.
En cuanto al carácter de estos animales, es bastante tranquilo, como comprobó el fotógrafo Doug Perrine, quien tuvo la suerte de poder nadar con varios de ellos que buscaban alimento en las cálidas aguas del río San Lorenzo en América del Norte. Según Perrine, el tiburón de Groenlandia es también muy curioso, ya que cuando descubrieron su presencia se acercaron “a investigar". A pesar de ello, el fotógrafo asegura que durante todo el tiempo que nadó junto a ellos no se sintió amenazado en ningún momento.
Como ocurre con la mayor parte de las especies que pueblan el planeta, el hombre es la mayor amenaza para la supervivencia de estos tiburones. Tradicionalmente han sido pescados por los habitantes de Islandia y Groenlandia, que fabrican botas con su piel y convierten sus dientes en herramientas de corte.
El tiburón que se alimenta de osos polares
Su carne se usa en la elaboración de un plato típico islandés, el hákarl, aunque debe recibir un tratamiento especial ya que contiene una toxina venenosa para el ser humano. Quizá esta circunstancia sea una de las causas que ha contribuido a que esta especie aún no corra el riesgo de desaparecer de los océanos. Otros de sus familiares, en cambio, no tienen tanta suerte.