miércoles, 7 de agosto de 2013

Los Perros de Compañía

Erik Farina año 2012
Este grupo engloba razas muy diferentes entre sí, pero difícilmente clasificables en cualquier otro grupo. Su aspecto y origen geográfico varían enormemente, y su talla puede ser tan reducida como la del Spaniel Tibetano o tan enorme como la del gigantesco Leonberger. En general, todos suelen estar a sus anchas en el entorno doméstico, si bien no todas las razas son adecuadas para cualquier tipo de casa o familia.

Hay quien prefiere denominarlos “perros no deportivos” o “perros especiales”, ya que muchos se criaron para desempeñar funciones muy diversas entre sí pero distintas de la raza, el combate y demás trabajos típicos de los perros (como por ejemplo calentar camas imperiales, entretener en los salones palaciegos o ser la mascota de las damas).

Los que no se criaron como perros de lujo o de salón realizaban labores ya inexistentes, y como ya no pueden considerarse perros de trabajo, han pasado a formar parte de este grupo heterogéneo, el Bulldog por ejemplo, fue un perro de combate utilizado para luchar a muerte con los toros cuando aún era legal ese cruel espectáculo y actualmente es un perro de compañía.

Tipos de Perros de Compañía

No hay uniformidad de criterios a la hora de clasificar en este grupo a una raza. El Akita Japonés, por ejemplo, se considera perro de compañía en el Reino Unido, pero se clasifica como perro de trabajo en los Estados Unidos.

Este grupo integra algunas de las razas más bellas, inteligentes y preferidas como mascota en todo el mundo, y también algunas de las más antiguas. El pedigree de muchos se remonta a un pasado remoto, y el origen de no pocas razas está ligado a una historia exótica y fascinante. El Lhasa Apso, por ejemplo, vivió siempre en los templos tibetanos, porque se creía que los Lamas que no lograban alcanzar el nirvana se reencarnaban siempre en un perro de esta raza. El vigoroso Dálmata, por su parte, corría a la par que los caballos de tiro, como escoltando los carruajes y su carga.




El Chow Chow se originó hace miles de años, y fue el perro de caza de los nobles en la China Imperial. El Akina Inu, criado originalmente en Japón como perro de combate y para abatir animales grandes y feroces, como por ejemplo el oso negro, fue declarado patrimonio nacional en su país de origen.

Todas estas razas son en la actualidad popularísimas mascotas y asiduas participantes en los concursos de belleza y exposiciones caninas. Una de las más típicas es el Caniche, descendiente de los Retrievers o Cobradores de agua alemanes. Muy popular es también el Bulldog, desde hace mucho liberado del cruento espectáculo para el que fue creado y convertido en símbolo nacional ingles.

El llamado Terrier Tibetano no es en realidad un Terrier de madriguera, sino un perro de pastor, pero no puede clasificarse como perro de trabajo por haber sido adaptado a las funciones de perro de compañía por la diferencia del carácter, el vigor y la corpulencia de los demás perros de pastor y de trabajo en general.

El Spaniel Tibetano, por su parte, no se incluye tampoco como los otros Spaniels entre los perros de muestra, cobro y de aguas, ya que nunca se dedicó a levantar la caza a la intemperie, soportando el frío y la humedad, como los demás Spaniels. Emparentado con el Pequinés, su trabajo consistía en aguantar pacientemente horas y horas bajo la túnica de un monje, convertido en algo así como una manta eléctrica viviente.

Últimamente este grupo se está incrementando a gran velocidad a causa de los nuevos cruces entre razas, algunos ya tan populares en las Islas Británicas, como por ejemplo poseen ya nombre y se cree que pronto serán reconocidos como razas independientes por el Kennel Club, concretamente el Cockerpoo un cruce de Caniche y el Pekepoo un cruce entre Caniche y Pekinés. El Kennel Club Holandés ya ha reconocido oficialmente a los Markiesje, nueva raza procedente de un cruce entre el Caniche Toy y un Spaniel no británico. Otro cruce muy popular en el Reino Unido es el Labradoodle, mezcla de Labrador y Caniche Estándar.

El Cuidado y el Mantenimiento

Finalmente, los perros englobados en este grupo, a pesar de ser todos de compañía y sentirse muy unidos al propietario por general, no siempre son la mascota ideal de cualquiera. El Akita, por ejemplo, es una raza muy independiente, totalmente inadecuada para un propietario sin experiencia. En cuanto a los cuidados higiénicos y estéticos y la necesidad de ejercicio físico, la enorme diversidad entre las razas nos impide ofrecer consejos de tipo general. Si está pensando en adquirir un perro de alguna de estas razas, será mejor que pida a un experto que le asesore.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

martes, 6 de agosto de 2013

Los Perros De Trabajo como Mascota

Erik Farina año 2013
A lo largo de la historia, los perros han realizado muy diversos trabajos para el hombre. Muchas razas incluidas en este grupo datan de los tiempos en que los perros se utilizan como guardianes de los asentamientos, animales de tiro o arma militar. Los molosos (antepasados del Mastín) llevan muchos milenios al servicio del hombre. Desde hace 10.000 años sus descendientes defienden nuestros rebaños de los osos y los lobos. Por su parte, los perros de pastor propiamente dichos son tan antiguos como la ganadería.

Los Subgrupos

La protección y conducción del ganado ovino y bovino ha producido tantas razas caninas y tanta especialización en las tareas que el 1 de Enero de 1999, en el Reino Unido, se decidió clasificar a los perros de pastor como un grupo independiente. Ya en 1983, el Kennel Club Americano había declarado independiente el subgrupo de los perros de pastor, que a su vez puede dividirse en muchas ramas como veremos después de mencionar algunos ejemplos de perros de trabajo no utilizados nunca en la protección del ganado o el pastoreo propiamente dicho.

Los Perros de Trabajo

Típico ejemplo de perro de trabajo es el de tiro, como los Husky Siberiano y los Alaska Malamute, que se utilizaban para arrastrar pesados cargamentos en trineo en condiciones de extrema peligrosidad. Menos típicos son los perros de pescador, como el Perro de Aguas Portugués, por ejemplo, que se utilizaba para recuperar las redes que los pescadores habían soltado al agua.

Otro tipo famoso son los perros San Bernardo, que buscaban a los viajeros perdidos entre la nieve y los reavivaba con el brandy que transportaba en el barrilito que llevaba colgado de cuello. Otros antiguos trabajos como la guarda y protección siguen acomodándose a los perros hoy en día; el Dobermann Pinscher, excelente perro guardián en el pasado, sigue desempeñando esas funciones con la misma eficacia en la actualidad.

Los Perros de Pastor

Las razas de los perros de pastor podrían dividirse en varios subgrupos, dependiendo de la tarea que tuviera que realizar (proteger o conducir el ganado) y del tipo de ganado que tuvieran a su cargo (ovejas o vacas), ya que ambos factores influyeron de forma decisiva en el aspecto y el carácter de los perros.

Los Boyeros, por ejemplo, conducían a las reses mordiendo en el calcañar a cualquiera que se quedase rezagada, por lo que a menudo eran cortos de patas, como el Corgi Galés, lo que les permitía esquivar mejor las coces. También debían traer de vuelta cualquier res despistada, y la iniciativa y autonomía necesarias para realizar estas tareas han marcado su carácter. Otros Boyeros notables son el Lancashire Heeler, el Boyero Australiano y el Vallhund Sueco.

Algunos perros de pastor descienden de primitivos ovejeros procedentes del norte o el este de Europa que originariamente trabajaron con renos. Entre los ovejeros habría que distinguir dos grandes grupos: los encargados de proteger a los rebaños de ladrones y fieras, y los pastores propiamente dichos.

Los primeros debían ser corpulentos y fuertes para enfrentarse a tan feroces predadores. Como a menudo trabajaban en zonas montañosas y agrestes, debían ser rústicos y poseer un pelaje a prueba de inclemencias, ya que el clima era extremadamente duro en cualquier época del año. Su autonomía con respecto al pastor los obligaba a tener iniciativa y a cumplir su cometido por puro instinto.

Otro rasgo importante de su carácter era la lealtad incondicional, ya que de lo contrario el hambre podría inducirlos a devorar el mismo ganado que estaban custodiando. Debían ser animales tan fiables que el ganadero pudiese dejar los rebaños a su cargo con la seguridad de que se dejarían morir de hambre antes de atacar a una de sus ovejas o corderos.


A diferencia de los perros protectores, los perros conductores o de pastor propiamente dichos trabajaban en estrecha colaboración con su amo, obedeciendo fielmente sus órdenes. A eso se debe que en la actualidad se identifiquen tanto con los propietarios y sientan un deseo natural de complacer. Por otra parte, debían ser menos rudos de modales que los Boyeros, ya que las ovejas no son ni tan duras ni tan fuertes como las vacas y un fuerte mordisco podía causarles verdaderas lesiones.

Algunos granjeros necesitaban perros de pastor que pudieran al mismo tiempo proteger los rebaños y cruzaron sus ovejeros con guardianes de ganado o Mastines para obtener pastores protectores. Muchas regiones desarrollaron a través de la historia el tipo de pastor que mejor se ajustaba a sus necesidades: Francia produjo, por ejemplo, el Pastor de Brie; Bélgica los cuatro Pastores Belgas; Alemania, el Pastor Alemán; Inglaterra, el Bobtail; Escocia, el Collie; las Islas Shetland, el Sheltie, por citar sólo algunos ejemplos.

Los Perros de Trabajo Como Mascota

Tanto los perros de pastor como los de trabajo propiamente dichos son con frecuencia corpulentos, fuertes y vigorosos, además de muy inteligentes. Todas estas virtudes juntas llegan a ser un problema, ya que realmente necesitan ejercitar sus músculos y su cerebro. Si no se canaliza de otro modo su talento, un perro de pastor puede acabar considerando a los ciclistas y las personas que corren en el parque como cabezas de ganado descarriadas y actuar en consecuencia.

En contrapartida, estos perros suelen identificarse plenamente con sus amos y ser sumamente leales. Muchas razas, sobre todo de ovejeros, descuellan de manera muy especial en los concursos de Agility y obediencia.

Los perros de pastor y de trabajo también suelen tener el manto muy espeso, ya que con frecuencia trabajaban a la intemperie sufriendo toda clase de inclemencias, y su capa no da poco trabajo a sus propietarios actuales. Si usted se horroriza al ver huellas de patas por el suelo o pelos en la alfombra, tal vez no le convenga como mascota un perro de ninguna de estás razas.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

lunes, 5 de agosto de 2013

Los Perros Terriers como mascota

Erik Farina año 2013
Los Terrier son en su mayoría, perros de madriguera, que empezaron a criarse pocos siglos atrás en las islas Británicas. Cuando los romanos llegaron allí encontraron ya perros de caza de escaso tamaño a los que denominaron terrarii por terra en latín (tierra), posiblemente porque eran los únicos perros que cazaban bajo el terreno, es decir, introduciéndose en las cuevas y madrigueras de las alimañas que estaban encargados de acosar.

La Historia de los Terrier

Los Terrier han sido siempre perros de granja, infatigables destructores de roedores y demás alimañas, perros de madrigueras. El cometido de todos los perros de caza descritos hasta el momento era ayudar al cazador. Lo que se esperaba de los Terriers, en cambio, era que se encargasen ellos mismos de matar a los enemigos naturales del campesino, para lo cual contaban con fuertes mandíbulas y afilados dientes que no permitían escapar a la presa cuando ésta forcejeaba desesperadamente por liberarse.

Una vez más, la función que debía desempeñar determinó las características físicas de cada raza. El pequeño tamaño de los Terrier en general, por ejemplo, respondía a su necesidad de colarse en las madrigueras, túneles y rendijas de sus enemigos, aunque existen excepciones, como el Kerry Blue Terrier y el Wheaten Terrier Irlandés de pelo suave, cuya alzada excepcional dentro del grupo de los Terrier se debía a su carácter multifunción, ya que ellos debían ser perros guardianes, pastores y cazadores al mismo tiempo. Las leyes irlandesas de la época prohibían a los campesinos tener perros de caza, y los granjeros se vieron obligados a adaptar sus Terriers para convertirlos en perros para todo.


Los Terriers debían además tener un pelaje de fácil mantenimiento, por lo que a menudo basta con un rápido cepillado y uno o dos entresacados anuales, ya que los campesinos normalmente no tenían ni tiempo ni deseos de dedicarse al cepillado y acicalamiento intensivo de sus perros. Los Terrier de pelo corto pueden tener el pelaje duro, que los protegía eficazmente de las inclemencias del tiempo y de los zarzales, o suave, si las razas fueron creadas para trabajar en condiciones menos duras.

No obstante, incluso los Terrier de pelo suave, con muy pocas excepciones, poseen un pelaje que resultaría áspero si se comparase con los de otros perros de caza: el Fox Terrier de pelo corto y liso por ejemplo, cuenta con un manto más rústico, áspero y en consecuencia protector que el de la mayoría de las razas caninas de pelo corto y liso.

Los Terrier que debían perseguir alimañas hasta sus mismos escondrijos poseían patas cortas, que les permitían colarse en cuevas y agujeros, y los ojos bastante hundidos por regla general, para hacerlos menos vulnerables durante el combate.

Los Terrier suelen, además, llevar la cola muy alta y con frecuencia cortada a la mitad de su longitud normal, en recuerdo de los tiempos en que los propietarios tenían que recuperar a su perros agarrándolo por la cola, corta y firme, para sacarlo al exterior.

Los Terrier, por último, debían ser camorristas por naturaleza, ya que perseguir y atacar despiadadamente a las alimañas era una de sus principales virtudes. Y este rasgo de su carácter se ha conservado incluso después de convertirse en animales de compañía. Dificilmente un Terrier inicia una pelea, pero si se ve involucrado en una, no es de los que se dan por vencidos fácilmente, sino de los que combate hasta el final.


Tipos de Terrier

En las islas Británicas, casi cada región ha desarrollado su propia raza. Muchas de ellas, como la de Devon y la de Cheshire, se han extinguido ya, pero aún se conservan bastantes, como las de Manchester, Kerry o Airedale. Las peculiaridades de cada zona se reflejan en los rasgos físicos de los distintos Terrier locales. Así, el manto del Cairn Terrier, por ejemplo es tan largo y tupido que casi parece lana, en respuesta a las duras condiciones climáticas de su Escocia natal.

Fuera de las Islas Británicas, los Terrier han desempeñado diferentes funciones, por lo que los demás países europeos o los Estados Unidos incluyen sus Terrier en otros grupos de raza. El Terrier alemán utilizado como perro de compañía, por ejemplo, no se llama Terrier sino Pinscher, y se le incluye entre los perros de trabajo, y el Boston Terrier se clasifica como perro de compañía en los Estados Unidos.

Los Pinscher Alemanes superan en talla a la mayoría de los Terrier Británicos, la que los hace incapaces de penetrar en escondrijos o conejeras, aunque, como buenos Terrier, son excelentes para alertar de la presencia de merodeadores o exterminar alimañas. El aspecto de Schnauzer es similar al de los Terrier británicos, pero su carácter lo hace más adecuado como perro de compañía.

El Terrier como Mascota

Los Terrier son muy utilizados como mascotas, en la actualidad, son empleados principalmente como perros de compañía, aunque en algunos lugares se siguen usando como perros de caza. Sin embargo, las líneas de sangre para belleza suelen tener características un poco diferentes a las de las líneas de trabajo, siendo poco efectivas para estos fines. Generalmente, las líneas de belleza son un poco más grandes y robustas, lo que les dificulta entrar y maniobrar en las madrigueras.

Muchos propietarios se sienten atraídos por su carácter bullicioso, malicioso, valeroso y desenvuelto. Su tamaño les permite adaptarse a la mayoría de los hogares actuales, y son compañeros leales, afectuosos y juguetones por regla general, si bien pueden resultar un poco díscolos, pero esto no es nada que no se pueda evitar con un buen adiestramiento adecuado por un profesional cuando todavía son jóvenes. Son excelentes perros deportivos en el agility, ahí puedes sacar todo su potencial y disfrutar juntos de ese deporte, o del frisbee, que les encanta coger ese disco en el aire.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

domingo, 4 de agosto de 2013

Los Perros de Muestra, de Cobro y de Agua

Erik Farina año 2012
Si los rastreadores y perros de carrera fueron criados originariamente para dar alcance y abatir cuerpo a cuerpo a las presas, ahora nos ocuparemos de otros perros de caza, en este caso utilizados para auxiliar, de muy diferentes formas, al hombre. Muchas de las razas descritas a continuación, son para encontrar la presa, unas indicando donde está y otras para cobrarla tanto en tierra como en el agua y llevársela al amo. 

Aunque en Europa, en general, los perros de caza tienden a ser versátiles, los cazadores ingleses en concreto se han destacado por diversificar sus tareas, criando razas sumamente especializadas. Buenos ejemplos europeos son los versátiles Spinone Italiano y el Braco de Weimar Alemán. Entre los perros de caza especializados se incluyen numerosas razas británicas (Pointers, Setters, Spaniels o Retrievers).

Los Perros de Muestra

El Pointer y el Braco

Los Pointers se criaron a partir de perros rastreadores, que una vez encontrada la presa, acostumbran a quedarse inmóviles unos instantes en vez de lanzarse de inmediato en su persecución. Debían seguir el rastro de la pluma de la caza y en el momento de encontrarla, debía señalarla, (de ahí el nombre de Pointer, que en ingles significa precisamente, que señala o punta, alzando una pata). Los Pointers operaban a cierta distancia del cazador.

El Braco Alemán de pelo corto fueron utilizados para la caza de aves con red y para la caza al vuelo, practicada principalmente en los países mediterráneos. Llegaron los perros de muestra a las perreras principescas alemanas pasando por Francia, España y Flandes. La cualidad principal de estos perros era su capacidad para encontrar mostrar el ave con elegancia.

El Setter

Los Setters, son más corpulentos y con patas más largas que los spaniels, fueron criados, como los Pointers, por su habilidad para quedar inmóviles por completo en el momento en que descubrían la caza. La diferencia es que éstos, en vez de señalarla, se agazapaban o echaban al suelo esperando órdenes del cazador.


Erik Farina año 2012
El Spaniel

Este subgrupo es el que engloba más razas modernas. Los Spaniels se utilizaron para rastrear la caza y levantarla una vez descubierta, auque también, como perros de muestra, se agachaban, antes de avanzar lentamente, agazapados, dando tiempo al cazador para que llegase con sus redes preparadas o cargarse su escopeta.

Durante mucho tiempo se pensó que la palabra “Spaniel” derivaba de un antiguo término francés, “espaignol”, y que por tanto era España el país donde nacieron los Spaniels. Existe sin embargo otro término francés, “espanir”, que significa “agacharse o agazaparse”, lo que según algunos expertos demuestra que es Francia y no España su pais de origen.

El Retriever “Cobrador”

Los retrievers, que según se piensa, descienden de razas emparentadas con el Mastiff, recogían o cobraban la caza después de que la levantaran u obligaran a alzar el vuelo los Spaniels. El Retriever permanecía siempre muy cerca del cazador, esperando que éste le ordenase ir en busca del ave después de alcanzarla con un disparo.

El Perro de Agua

Los Perros de Agua ya se utilizaban hace más de dos mil años en Europa y la región Mediterránea para levantar y cobrar presas acuáticas o que vivían en la orilla del agua. Cuando se sumergían, su manto rizoso o cordado absorbía mucha agua, volviéndose excesivamente pesado, por lo que se adoptó la costumbre de afeitarlos dejando cubiertos de pelo sólo la caja torácica y las patas, para que flotasen mejor. De este esquilado práctico procede el lujoso corte de pelo en león de los Caniches y Perros de Agua Portugués.


El perro de Agua español ya se usaba como perro pastor en la antigüedad, ya que solía pastorear y ayudar a los ganaderos, pero tiene una gran devoción por el agua, es un gran pescadors y obedece con mucha facilidad.

Otras Clasificaciones

Algunos perros de caza tradicionales, como los King Charles Spaniels y los Papillon, ambas versiones miniaturizadas por los británicos de los Perros Spaniel, se consideran actualmente variedades Toys. Por otra parte, los perros de caza alemanes, que prácticamente habían desaparecido junto con el deporte de la caza tras las revoluciones de 1848, recibieron un nuevo impulso alrededor de 1890, cuando a partir de razas antiguas se criaron tres nuevas variedades: el Braco de Weimar, el Munsterlander y el Czesky Fousek.

El uso como Perros de Compañía

Los perros de muestra, cobradores y de agua suelen ser excelentes mascotas. El Labrador y el Golden Retriever, por ejemplo, se han popularizado como perros de compañía en todo el mundo. El único problema es que por naturaleza, son perros de campo, rebosantes de energía y siempre deseosos de trabajar para su amo. Por tanto, necesitan hacer mucho ejercicio para desfogarse y también necesitan mantener su mente ocupada.


Cuando un Pointer, un Braco o un Setter, en el parque descubren un olor interesante, se vuelven sordos para sus dueños sus instintos de caza están aún tan arraigados que controlarlos puede resultar difícil. Adiestrarlos desde muy jóvenes para que acudan cuando se les llame, es por tanto fundamental si se quiere tener como mascota un perro de caza.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

sábado, 3 de agosto de 2013

LOS PERROS RASTREADORES Y DE CARRERA

Erik Farina año 2012
Datos Históricos

Este grupo engloba razas antiquísimas y poco alteradas con el paso de los siglos. Los Lebreles por ejemplo, son los primeros perros de caza conocidos en la historia de la humanidad.

La historia de todos los Hounds (Deerhound, Bloodhound, Greyhound, etcc..) está ligada a la historia de los celtas. Los perros que utilizaban los antiguos celtas para cazar se extendieron por Europa acompañándolos a sus nuevos asentamientos. Los posteriores colonizadores, no obstante, causaron la extinción de la cultura céltica en algunas regiones y la incorporaron a la propia en muchas otras.

En el primer caso, con los celtas desaparecieron los antecesores de los modernos Hounds; en el segundo, también los perros celtas se mestizaron con los perros que trajeron consigo los nuevos pobladores. En algunas regiones, sin embargo, la cultura céltica pervivió (Irlanda, Bretaña, Gran Bretaña), y allí las viejas razas célticas también pervivieron, dando lugar a todos Hounds que conocemos ahora.

Un antepasado común de muchos Hounds actuales fue el Saint Hubert Hound, el perro que criaron los monjes belgas en el siglo VI en honor de San Huberto, su patrono, que se convirtió al cristianismo después de haber visto un venado con una cruz en mitad de la cuerna. El Bloodhound (sabueso) actual, concretamente, es descendiente directo del que criaron los monjes.

Con el paso de los siglos, casi todas las naciones europeas criaron sus propios perros rastreadores y de carrera, aunque fue en Francia donde surgieron más razas. Además, muchas de las razas producidas en otras regiones (como Devon Staghound y el Welsh Hound, por ejemplo) se extinguieron, mientras que la popularidad de muchas razas francesas ha perdurado hasta nuestros días.

En Francia, la caza era uno de los entrenamientos favoritos de los nobles, y por ello los perros de caza se criaban con el mayor cuidado. En el siglo XII, Luis IX planificaba las guerras para el verano y el otoño con el fin de reservarse el invierno y la primavera para cazar. Muchas razas se extinguieron con la aristocracia tras la Revolución Francesa. Otras, como el Baset Griffon Vandéen, aunque estuvieron a punto de extinguirse, han sido recuperadas en épocas recientes y actualmente están ganando popularidad.


Los Perros Rastreadores y o de Carrera

Aunque tanto unos como otros son perros de caza utilizados para localizar a las presas, en la forma en que lo hacen, más exactamente, es el órgano sensorial del que se valen para hacerlo, nos obliga a dividirlos en dos grandes grupos: los perros rastreadores, que se valen de su olfato, sumamente desarrollado, para seguir el rastro de la caza, y los perros de carrera que utilizan la vista principalmente.

Estos perros suelen complementar su gran vista con una excepcional velocidad, necesaria para alcanzar y abatir a las presas. Los rastreadores, en cambio, no son necesariamente rápidos, ya que su estrategia principal es el acoso en vez de la persecución.

Los Rastreadores

A diferencia de los perros de muestra y cobradores, estos perros, una vez localizada su presa, la abaten y esperan que el cazador acuda a recogerla. Criados originalmente para abatir a los lobos y jabalíes, son fuertes y corpulentos, además de resistentes. En épocas posteriores, la necesidad de cazar zorros y venados favoreció la aparición de razas menos voluminosas, capaces de alcanzar velocidades mayores, a veces obtenidas cruzando los rastreadores con perros de carrera.

Los Basset fueron expresamente criados por sus patas cortas para cazar en cubierto, es decir, en la espesura: los cazadores, que debían ir a pie, podían seguir a los perros más cómodamente. Además, éstos caminaban sin despegar la trufa del suelo, lo que les permitía seguir el rastro olfativo con mayor precisión.


Los Perros de Carrera

Entre estos cazadores que no localizan a las presas valiéndose del olfato, sino de la vista, se encuentran en todos los Galgos y Lebreles, cuyo inconfundible perfil de atletas se aprecia ya con toda claridad en las cerámicas persa y asiria del año 6000 a.C., lo que parece indicar que el origen de estas razas es muy anterior al de los rastreadores con los que están emparentadas.

Estas razas proceden de regiones no boscosas del hemisferio sur, donde la escasez de árboles permitía localizar las presas a simple vista, siempre que ésta fuese aguda. El olfato no era tan necesario, ya que ni las gacelas gacelas ni los antílopes podían ocultarse tras la maleza. Fue la necesidad de cazar estas presas tan veloces la que los convirtió en perros de carrera.

A diferencia de los rastreadores, que podríamos considerar corredores de fondo por su resistencia, ya que abaten a las presas acosándolas hasta agotarlas, los perros de carrera son más bien corredores de sprint, como demuestran sus largas extremidades, sus nervudas ijadas y su perfil aerodinámico, así como el profundo pecho, que les confiere una notable capacidad pulmonar.

Al popularizarse el antiguo deporte de las carreras de perros, los Galgos ganaron popularidad, al considerarse los más veloces, aunque en realidad los Irish Wolfhound, los Deerhound y los Lebreles Afganos no se quedan atrás persiguiendo una liebre mecánica.

La Vida en el Hogar

Los rastreadores, criados para cazar en jauría, tienden a llevarse bien con los demás perros, siempre y cuando la jerarquía social entre ellos quede clara. Cuando un perro rastreador encuentra un rastro olfativo en el parque, su instinto lo lleva a seguirlo con obcecación, volviéndose sordo ante su amo, por lo que es fundamental adiestrarlos desde muy jóvenes para acudir cuando se les llame. Estos perros ladran bastante, ya que solían valerse de la voz para indicar a los cazadores que ya podían acudir a recoger las piezas.

Los perros de carrera suelen ser más silenciosos. Como solían cazar en solitario en vez de en jauría, tienen espíritu independiente. Como los rastreadores, se vuelven sordos en cuanto creen haber localizado una presa, por lo que también es preciso adiestrarlos para acudir cuando se les llame desde muy jóvenes.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

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