viernes, 17 de enero de 2020

El Perro y sus Instintos de Caza

Erik Farina 2015
Vamos hacer un repaso de las razas que hablamos anteriormente, para poder realizar una mejor convivencia en el hogar con nuestros perros y poder canalizar sus instintos en juegos, adiestramiento y ejercicio.

La Agudeza Sensorial. 

Todos los órganos de los sentidos del perro están expresamente diseñados para asistirlo en la caza. Su agudo olfato le permite rastrear una presa a kilómetros, incluso horas después de que la pieza se haya marchado. Sus ojos, sobre todo si se trata de Lebreles, que se guían de la vista más que del olfato para cazar, les permiten detectar hasta el más insignificante movimiento que pueda producirse en extensiones muy vastas. Los perros poseen también muy buen oído, y pueden captar hasta el más leve murmullo producido por las posibles presas. 

El cuerpo del perro ha sido modificado por los criadores para incrementar su habilidad como cazador. Los Lebreles (cazador de liebres) tienen cuerpo de Sprinter para alcanzar liebres y conejos en plena carrera; los Terrier pueden, por su parte, colarse por los más angostos escondrijos en busca de alimañas, y los perros de pastor, rápidos y con excelentes reflejos, tienen la agilidad necesaria para acechar a otros animales. 

Compañeros de Caza. 

Durante milenios, los perros han acompañado a los humanos en las partidas de caza, desde cuando cazaban en busca de alimento hasta la actualidad (con fines deportivos). Muchas razas actuales proceden de la especialización de los perros. 

La caza consta de diferentes fases y tareas. La primera consiste en detectar las presas, y con este propósito se criaron numerosas razas especializadas en el rastreo. Los rastreadores, dotados de un finísimo olfato, suelen trabajar en jauría, siguiendo el rastro aromático dejado por las presas en la vegetación al pisarla o incluso en el propio aire. El Bloodhound, el Beagle, el Foxhound y el Basset son todos perro de rastreo. 

Los Lebreles, entre los que se incluyen el Afgano (Galgo de Afganistan o Tazi), el Greyhound y el Whippet, confían más en la vista que en el olfato para localizar las presas. También existen los perros de muestra, que además de detectar las presas, avisan al cazador de diferentes formas de su localización. Un ejemplo es el Kurzhaar, al que se suman los Bracos y Pointers. Los Spaniels, además, levantan la caza, obligándola a salir de su escondrijo para que el cazador pueda dispararla o atraparla con la red. 

En la caza mayor, hay que atacarla, y para ello se criaron razas caninas como el Irish Wolfhound y el Deerhound. Para la caza de aves que se abaten, las presas deben ser trasladadas hasta donde se encuentra el cazador, y después hasta su casa, y para ello se criaron todas las razas de cobradores o Retrievers.

Cobrar Las Presas. 

Entre los cobradores o Retriever destacan dos razas sumamente estimadas actualmente como perros de compañía: el Golden Retriever y el Labrador Retriever, además de otras muchas como el Retriever de pelo liso, el Retriever de pelo rizado, el Retriever de la Bahía de Chesapeake y el Retriever de Nueva Escocia, todas ellas hábiles igualmente para cobrar piezas en tierra o en agua. 

Todos los cobradores tienen algo en común: les encanta sostener y transportar cosas con la boca. Si se les adiestra adecuadamente, aprenden a traer a su propietario cualquier objeto. Los Retriever son famosos por su carácter apacible, sumiso y paciente con los humanos. Aunque siempre hay excepciones, es precisamente este rasgo de su carácter lo que les permite traer de buen grado al propietario las presas intactas. Un perro menos sumiso y complaciente que el Retriever probablemente huiría con la presa y se la comería tranquilamente donde nadie lo molestara. 

Canalizar los Instintos de Caza y Cobro. 

Actualmente los perros suelen ser animales de compañía más que compañeros de caza, y esta nueva función conlleva un inconveniente: el animal no puede dar salida a sus instintos de caza. Muchos perros, durante el paseo, se descontrolan persiguiendo presas equivocadas, como alguien que sale a correr, un ciclista o una ardilla en el parque. Este comportamiento puede ocasionar serios trastornos. Los Retriever, en concreto, con frecuencia se convierten en perros ladrones, pues su instinto los lleva a cobrar falsas piezas y salir corriendo. 

Para evitar estos problemas y permitir que el perro se realice, es fundamental canalizar sus instintos de caza y cobro por medio de ejercicios de obediencia o agilidad, adiestrándolos como perros de trabajo o sencillamente jugando con ellos. Un perro de trabajo sin empleo se buscará probablemente ocupación por sí mismo, y corresponde al propietario dar salida a sus habilidades e instintos naturales para evitar males mayores. Si se le proporciona una ocupación no necesitará hacer travesuras. 

Para un correcto adiestramiento de su perro, una educación canina o una modificación de conducta, puede escribirnos al correo; psicolmascot@gmail.com Nos pondremos en contacto con usted para poder ayudarle con su problemas o necesidades de su perro.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

jueves, 16 de enero de 2020

Como corregir el ladrido de tu perro en el hogar y el miedo en el paseo

Erik Farina 2014

Pregunta: Mi perrito de 6 meses comenzó a ladrar a las cosas que ve a través de la ventana de nuestra sala de estar. El también está nervioso cuando se encuentra con la gente, pero es de otra manera amistosa. ¿Qué puedo hacer para ayudar a mi perro a tener menos miedo y que no ladre?

Respuesta: A esta edad, los perros pueden mostrar su miedo en una variedad de comportamientos, incluyendo ladridos y una aversión a acercarse a la gente. Sin la intervención para ayudar a controlar este miedo al principio, puede llegar a ser permanente.

Durante este tiempo, es muy importante que usted exponga a su perro a una variedad de situaciones, como conocer gente nueva y perros; relacione cada situación con una recompensa creando una asociación positiva. El principal período de socialización para los cachorros es desde las 6 a las 12 semanas de edad, muchos de los dueños de los perros suponen que con una clase de socialización para el cachorro durante este tiempo es la única de sus necesidades para su perro. En realidad, la socialización debe continuar durante toda la vida de su perro. Pero vaya lentamente, si se presiona a su perro demasiado rápido, se corre el riesgo de validar o intensificar su miedo.

Enseñar a su perro a saludar sin miedo

De otra manera algunos cachorros amables y perros adolescentes muestran una desconfianza a acercarse a la gente. Es importante enseñar a los perros cómo saludar a las nuevas personas, usted puede hacer esto mediante la asociación de personas nuevas con consecuencias placenteras. Coja la comida regular de su perro cuando lo saque a pasear con usted en vez de darle de comer en el plato de comida. Dale a tu perro un trozo de comida cada vez que una nueva persona camina cerca de el y tu perro esta tranquilo. Pídale a su perro que se siente cuando se acerca la persona y dele de comer y cuando la persona pasa caminando también, siempre en un estado tranquilo y relajado.

Una vez que su perro se sienta cómodo con la gente que se acercaba a él, es el momento de trabajar el saludo. Comience haciéndolo con su familia y amigos conocidos, acercándose a su perro y dele un premio por cualquier comportamiento tranquilo, incluso sentado o de pie con las cuatro patas en el suelo. Una vez que su perro se sienta cómodo al ser abordado por las personas que conoce, permita a los extraños que expresan interés en su perro para acercarse y si esta relajado dele un premio. Debes decir a las personas como acercarse a su perro, siempre con la mano hacia abajo y agachándose para acariciarlo por debajo de la cabeza del perro, acariciando su cuello, y si tu perro se queda relajado, usted puede darle su comida como premio, y decirle muy bien acompañado de su nombre.

Poner Fin a los Ladridos

Para poner fin al ladrido en el hogar, debe enseñar a su perro a darse la vuelta y acercarse a usted cuando ve o escucha algo fuera. Comience el adiestramiento en una habitación sin ningún tipo de distracciones. Elija una indicación verbal específica, tal como cuando están al lado de su perro y diga la palabra señal "junto", darle inmediatamente una golosina a su perro y atraiga a su perro hasta que quede frente a usted. Su perro debe aprender a girarse hacia usted para que reciba la golosina cuando oye la señal verbal. Práctica de pie detrás de su perro o hacia un lado, con el tiempo, trabaje aumentando la distancia entre usted y su perro hasta que lo pueda llamar desde otra habitación.

Si el perro ladra cuando ve algo afuera, debe cerrar las persianas y mover cualquier mueble que se encuentre lejos de las ventanas. Debe permitir el acceso a estas zonas sólo durante las sesiones de adiestramiento. Párese junto a su perro mientras el mira por la ventana y recompensarlo cuando gire hacia usted cuando se lo pida. Comience por practicar sin distracciones externas, cuando su perro aprenda a responder a la señal verbal, decir la palabra tan pronto como usted ve algo que su perro normalmente ladra. Si el perro ladra a algo exterior, utilice la indicación verbal para llamarlo y de su espalda a la ventana y gire hacia usted.

Con la práctica, su perro aprenderá a encontrar que cuando oye o ve algo inusual fuera, a menudo sin que ni siquiera tenga que dar la señal verbal. Una vez que el está haciendo esto, su acceso a las zonas de visión puede ser restaurada. Varíe su recompensa por encontrarle a usted, incluyendo un juguete o un mordedor, o cualquier otra cosa que a tu perro lo encuentre agradable.

Por último, tenga en cuenta que si su perro comienza a mostrar ansiedad, un estrés o la indecisión en situaciones en las que estuvo previamente relajado y cómodo, la necesidad de intervención es fundamental. Uno de los mejores lugares para comenzar es por hablar con su veterinario para que le recomiende un buen Etólogo canino calificado y titulado, que pueda ayudarle a controlar a su perro para cualquier condición que pueda estar contribuyendo a su aumento de la ansiedad. También puede ayudarle a desarrollar un plan de formación para que usted pueda seguirlo a raja tabla.

Si necesita ayuda o asesoramiento, puede ponerse en contacto; psicolmascot@gmail.com, le asesoraremos sin compromiso y si necesita una atención a domicilio puede solicitarlo especificando la ciudad y calle.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

miércoles, 15 de enero de 2020

Como enseñar a nuestro perro a no comer del suelo, la calle, basura,

Erik Farina 2012
Como enseñar a nuestro perro a no comer comida en la calle, en el suelo, en el parque, terrazas, basura, de extraños, etc...

Enseñar a tu perro a comer con tu aprobación.

Muchos propietarios de perros, tienen problemas de que le comen todo por la calle, en el campo, en las terrazas, o por donde lo pasean. Lo peor son los comentarios de los perros que han enfermado a causa de haber ingerido comida envenenada o peor aun han muerto. Muchas veces comen cualquier porquería, animales muertos o sobras de comida, ingieren todo lo que se encuentran en su camino, sin que su amo se lo impida.

Para evitar estos accidentes, es necesario enseñar al perro a no comer sin nuestra autorización. Este adiestramiento debe empezarse aproximadamente a partir de los 3 meses de edad. Sin embargo, para ello nos será de mucha ayuda que antes, durante la edad comprendida entre los dos y los tres meses hayamos educado al cachorro a no comer porquerías.

¿De qué nos serviría tener y preparar un buen perro que no coma del suelo si en un momento dado llega un extraño ofreciéndole una recompensa envenenada y se la come? A partir pues de la temprana edad de tres meses, enseñaremos al cachorro a no coger ningún tipo de comida y lo haremos de la siguiente forma.

En primer lugar, el perro ha de aprender que sólo debe comer lo que está en su plato; para ello, le pondremos las comidas siempre a las mismas horas y con el mismo recipiente, diciéndole simultáneamente la orden “come”. Fuera de esas horas le tendremos completamente prohibido que coma nada.

Si el perro convive con nosotros en casa y nos pide algo de comida mientras estamos comiendo, haremos como que no nos enteramos, y si sigue insistiendo, le pondremos en su plato su comida coincidiendo con una de las tomas y seguido de la orden come. Sobre todo, no hay que caer nunca en la tentación de darle ni un solo bocado de nuestra comida. Durante nuestras horas de comida, debemos acostumbrarlo a estar en su sitio, y hacer coincidir con su toma de comida, o haberlo enseñado a estar con un juguete interactivo con premios.

Por otra parte, para que el perro no robe nada de comida, empezaremos por inculcarle que la cocina es una zona de la casa en la el perro tendrá prohibida la entrada si no estamos presentes, o hacer de la cocina una zona segura de que no puede obtener nada de ahí. Además deberíamos provocar situaciones en las que facilitemos al perro la tentación de coger comida que no debe, que es cuando podremos corregirlo justo en el acto. En el preciso momento en que el perro vaya a tocar la comida que está a su alcance, lo corregiremos, esa comida no puede pero de mi mano si.


Erik Farina 1994
Continuaremos haciendo la misma rutina durante varios días (a poder ser dos o tres veces al día), aunque a medida que el perro lo vaya aprendiendo nos iremos alejando; pasaremos de estar a su lado a separarnos un metro, dos, tres..etc.. Después nos escondemos, pero pudiendo controlarlo visualmente, y seguiremos así hasta tener la seguridad de que el perro no toca la comida, incluso sin nuestra presencia.

En caso de una actuación correcta, acabaremos siempre la prueba elogiándolo efusívamente. Si por el contrario, en alguna ocasión el perro se nos adelanta en la acción y llega a robar el bocado, lo llamamos y se lo corregimos cambiando lo que tiene por algo mas sabroso de nuestra mano, no lo castigaremos nunca, ni reñirle y nunca gritarle, hay que hacerlo de modo positivo siempre.

Podemos utilizar también un método de dejar la comida a su alcance en un objeto que al caer haga ruido, como los objetos metálicos. Colocaremos la comida de tal manera que al querer cogerlo, caiga al suelo haciendo un ruido aparatoso, como los cazos, o cualquier cubo metálico. En ese momento entraremos rápidamente y observaremos la reacción del perro, si se retira por el mismo lo dejaremos tranquilo, y nunca reñirle. Repetiremos la acción durante unos días aumentando el ruido.


Si el perro tiene el vicio de coger todas las porquerías en la calle, actuaremos de la siguiente manera; lo llevaremos, atado con la correa, lo acercaremos a la basura, trozo de comida, o otra cosa comestible, despertando el interés por eso. Cuando el perro vaya a cogerlo le diremos el “No” y le premiaremos enseguida la acción de no cogerlo con algo que le guste a el, sea comida o un juguete. De esta manera iremos repitiendo el ejercicio, alargando paulatinamente la correa hasta hacerlo con una de 10 metros. Si aún así el perro se adelanta a nuestra acción y coge el objeto no deseado sin querer soltarlo, simultáneamente le diremos el “No” y se lo quitaremos de la boca y se lo cambiamos por algo que le guste mucho a el, nunca le reñiremos, ni gritaremos, siempre hacerlo en positivo.

Como mencioné antes, si el perro ha asimilado de muy cachorro el aleccionamiento de no comer porquerías y de no pedirnos nada mientras comemos, esto nos será de gran ayuda para adiestrarlo a continuación a que no coja comida que no sea de su plato y que no le ofrezcan con la mano otras personas, sin nuestra aprobación.


Aquí reflejaré el método más natural, que nos servirá también para fomentar la relación guía perro, aprendiendo a su vez éste último que es lo que queremos de el. A la edad aproximada de seis meses, habrá aprendido el adoctrinamiento de que sólo debe comer tras nuestra explícita orden.


Erik Farina 2014
Tentaremos al perro, poniéndole un trozo de carne, pescado, etc.. en el suelo delante de él, mejor si empezamos haciéndolo en casa o en el jardín. La reacción del animal será la de ir a cogerlo; entonces nosotros se lo impediremos diciéndole “No” y si es necesario, cubriendo la comida con nuestra propia mano, y le premiaremos rápidamente la acción de no comer del suelo, pero si de nuestra mano.

Tras repetir la acción varias veces y cuando el perro ya resista la tentación de cogerlo, nos iremos separando poco a poco de él, reaccionando como al principio si él vuelve a mostrar interés por el trozo de comida. Este procedimiento lo iremos repitiendo durante unos días y siempre acabaremos la lección retirando nosotros el trozo de comida.

Tan pronto como el perro se autocontrole unos instantes sin intención de coger la comida y sin nuestra presencia, nos acercaremos a él y le premiaremos con lo que más le guste a nuestro perro y que sea de nuestra mano a la vez que le damos la orden de “come”. Cuando lo haya ingerido le alabaremos efusivamente.


Repetiremos este ejercicio hasta que veamos que nuestro perro ha asimilado perfectamente que sólo comerá después de nuestra orden, cambiando el lugar de los ejercicios y el tipo de comida. Incluso con su recipiente de comida, le enseñaremos que sólo comerá al darle la orden.

Para el siguiente paso necesitaremos la ayuda de algún amigo al que le diremos que ponga unos bocados en ciertos puntos del campo o de un camino, determinados anteriormente por nosotros. A continuación, iremos paseando por allí con nuestro perro atado. Cada vez que pasemos por el lugar donde esté la comida, si el perro tiene la intención de cogerla, le diremos el “No” dándole simultáneamente un premio que le guste mucho y de nuestra mano con la orden come y muy bien.

En el caso de que llegue a cogerla, se la haremos soltar de la boca. Siempre procuraremos que no llegue a comérsela. La prueba se repetirá hasta que el perro haga caso omiso de los bocados.

En el siguiente paso, dejaremos al perro en posición de “tumbado”. Se le acercará un desconocido dejando caer delante de el perro un trozo de comida y nosotros reaccionaremos inmediatamente premiando al perro si nos mira y no la coge, y lo felicitaremos efusívamente. Una vez superado este ejercicio, procederemos a la misma operación, sólo que ahora el desconocido invitará al perro a que coma el trozo de comida. Inmediatamente, si nos mira y no lo coge, le premiaremos. Podemos darle la aprobación también de comer de la mano si es un amigo, o si queremos que otras personas lo hagan siempre con nuestra aprobación.

Si bien al principio nos mantendremos cerca de nuestro perro, igual que en las anteriores ocasiones, iremos separándonos hasta llegar a escondernos del perro, aunque nosotros sí debemos observarlo por si fuera necesaria la corrección.

De lograr todo lo descrito en diferentes lugares, con distintos tipos de comida y con ayudantes diversos, podemos tener la certeza de que nuestro perro no comerá nunca ni de extraños ni porquerías que le puedan salir al paso. Entonces habremos conseguido nuestra meta deseada.

Puede ponerse en contacto con nosotros, si necesita asesoramiento o ayuda en el adiestramiento de su cachorro o perro adulto a no comer cosas en la calle, en el parque o de extraños. Les atenderemos inmediatamente de recibir el correo si nos escriben a: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 


martes, 14 de enero de 2020

Las Razas de perros consideradas Toy

Erik Farina 2015
Analizamos las razas de perros Toy

Los Toy son siempre perros diminutos, pero proceden de todos los grupos anteriores: el Yorkshire, por ejemplo, de los Terriers; el King Charles, de los Spaniels (perros de caza); el pequeño Lebrel italiano, de los Lebreles o perros de carrera, y el  Pomerania, de los Spitz (perros de trabajo). Forman un grupo independiente porque todos fueron creados a través de un proceso de miniaturiturización.

La Historia de Los “Toy”

El enanismo, fenómeno no infrecuente en los perros, fascinó tanto a algunos criadores (sobre todo a los orientales) que decidieron seleccionar los ejemplares más diminutos de muchas razas y utilizarlos como reproductores para crear no razas nuevas, sino versiones minúsculas de las que ya existían.

La miniaturación produjo variedades curiosas y atractivas, pero también especialmente adecuadas para desempeñar ciertas funciones, como calentar la cama o la piel de sus propietarios, ya que por su tamaño y peso podían transportarse fácilmente entre los pliegues de una manga, y su apego al amo les inducía a permanecer quietos bajo la ropa de cama, calentándole los pies como si de bolsas de agua caliente se tratase. Muchos de los Toys actuales adoran arrebujarse en un lugar mullido y abrigado y dejar pasar el tiempo sin moverse, reflejando su utilidad original.

Algunos criadores fueron más lejos y crearon variedades también calvas, como el Perro sin pelo de China o Perro Crestado Chino, por ejemplo. La calvicie había surgido espontáneamente a causa de una mutación genética, pero los criadores chinos seleccionaron todos los ejemplares afectados para criar, porque la piel desnuda transmite mejor y más rápidamente el calor que la recubierta de pelo.

De hecho, el afeitado tradicional del Löwchen, que no es un perro desnudo, cumplía el propósito de dejar desnudas ciertas partes de su cuerpo para incrementar la transmisión de calor.

Hasta hace poco, los perros miniatura eran privativos de la nobleza y las cosas reales. El Chin, por ejemplo, estuvo asociado a la casa real japonesa; el Pequinés, a la corte China; el King Charles Spaniel, a la familia real británica; el Bichón, el Maltés y el Boloñés, a diferentes casas reales Europeas, por citar sólo algunos ejemplos.


Aun con su tamaño original, antes de convertirse en animal de compañía, el Perro sin pelo de China custodiaba los tesoros imperiales. Hasta hace poco, la carne de este perro se consideraba un bocado exquisito, y esto, unido a la política antimascotas del régimen comunista, provocó la desaparición de la raza en su país de origen. Afortunadamente, no obstante, la raza era apreciada también en otras partes del mundo, y gracias a ello no se extinguió ni es probable que se extinga en el futuro.


Tipos de “Toy”

Además de la talla, los Toy comparten un pasado como perros de compañía. Ninguno fue creado para trabajar, a no ser como acompañante, normalmente de damas acomodadas que pasaban la mayor parte del tiempo en casa. Por eso se les conoce como “perritos falderos”, y de ahí procede también el nombre del grupo, Toy, que en inglés significa “Juguete”.

Algunos Toy se clasifican, en las exposiciones y concursos de belleza canina, junto con sus correspondientes variedades estándar. En Estados Unidos, por ejemplo, el Manchester Terrier Miniatura se incluye dentro del grupo de los Terriers y no de las variedades Toy. El Caniche Toy, por su parte, se engloba siempre junto con los otros Caniches en el grupo de los perros de compañía.

Debido a su tamaño, los Toy son muy populares como mascota, sobre todo en la ciudad, ya que su tamaño y su temperamento les permiten vivir felices en su piso. El nervio y el coraje de muchos de ellos les convierten en buenos guardianes, o al menos en eficaces alarmas antirrobo.

Uno de sus principales inconvenientes es el manto, en muchos casos de difícil mantenimiento. Criados expresamente como perros de lujo de las clases altas, que disponían de tiempo para acicalar a sus mascotas y sobre todo de dinero con que pagar a quien lo hiciese por ellos, nunca se consideró la dificultad de mantenimiento como un problema.

No obstante, hasta los Toy sin pelo dan mucho trabajo hoy en día a los propietarios, ya que su piel sin pelo es más propensa a padecer quemaduras solares y reacciones alérgicas, y es preciso cuidarla y protegerla.

Los “Toy” Como Mascota

Como fueron criados expresamente con ese fin, resultan perros de compañía ideales. Necesitan mucho tiempo y atención por parte de sus propietarios y con frecuencia les molesta mucho que los dejen solos, aunque sea por poco tiempo. Normalmente no necesitan hacer un ejercicio físico muy intenso, aunque suelen estar llenos de energía.

A pesar de su aspecto frágil, no son muñecas de porcelana que se rompan sólo con mirarlas. No obstante, y a pesar de su nombre, tampoco son juguetes, y no se debe permitir a los niños que los traen como si lo fueran. Para un niño pequeño, el diminuto Chihuahua es un muñeco, pero si lo tomase en sus brazos y se le cayese, podría causarle muy serias lesiones.

Los niños no suelen ser demasiado cuidadosos, y con la excitación del juego pueden pisarlos, pellizcarles o clavarles los dedos, provocándoles mucho dolor y tal vez lesionándolos gravemente. Por este motivo, si tiene hijos pequeños y una variedad Toy en casa, debe aleccionar a los niños para que traten al perro con respeto y delicadeza, y lo manipulen de forma segura y correcta.

Los Toy suelen ser muy leales y sentir tal apego por sus amos que se vuelven posesivos. No obstante, una correcta socialización que incluya bastante contacto con otras personas y animales ayuda a prevenir en gran medida el problema de los celos.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)




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Los Perros de compañía

Erik Farina 2014
Las razas de perros adaptadas a la compañía del humano.

Este grupo engloba razas muy diferentes entre sí, pero difícilmente clasificables en cualquier otro grupo. Su aspecto y origen geográfico varían enormemente, y su talla puede ser tan reducida como la del Spaniel Tibetano o tan enorme como la del gigantesco Leonberger. En general, todos suelen estar a sus anchas en el entorno doméstico, si bien no todas las razas son adecuadas para cualquier tipo de casa o familia.

Hay quien prefiere denominarlos “perros no deportivos” o “perros especiales”, ya que muchos se criaron para desempeñar funciones muy diversas entre sí pero distintas de la raza, el combate y demás trabajos típicos de los perros (como por ejemplo calentar camas imperiales, entretener en los salones palaciegos o ser la mascota de las damas).

Los que no se criaron como perros de lujo o de salón realizaban labores ya inexistentes, y como ya no pueden considerarse perros de trabajo, han pasado a formar parte de este grupo heterogéneo, el Bulldog por ejemplo, fue un perro de combate utilizado para luchar a muerte con los toros cuando aún era legal ese cruel espectáculo y actualmente es un perro de compañía.

Tipos de Perros de Compañía

No hay uniformidad de criterios a la hora de clasificar en este grupo a una raza. El Akita Japonés, por ejemplo, se considera perro de compañía en el Reino Unido, pero se clasifica como perro de trabajo en los Estados Unidos.

Este grupo integra algunas de las razas más bellas, inteligentes y preferidas como mascota en todo el mundo, y también algunas de las más antiguas. El pedigree de muchos se remonta a un pasado remoto, y el origen de no pocas razas está ligado a una historia exótica y fascinante. El Lhasa Apso, por ejemplo, vivió siempre en los templos tibetanos, porque se creía que los Lamas que no lograban alcanzar el nirvana se reencarnaban siempre en un perro de esta raza. El vigoroso Dálmata, por su parte, corría a la par que los caballos de tiro, como escoltando los carruajes y su carga.

El Chow Chow se originó hace miles de años, y fue el perro de caza de los nobles en la China Imperial. El Akina Inu, criado originalmente en Japón como perro de combate y para abatir animales grandes y feroces, como por ejemplo el oso negro, fue declarado patrimonio nacional en su país de origen.


Todas estas razas son en la actualidad popularísimas mascotas y asiduas participantes en los concursos de belleza y exposiciones caninas. Una de las más típicas es el Caniche, descendiente de los Retrievers o Cobradores de agua alemanes. Muy popular es también el Bulldog, desde hace mucho liberado del cruento espectáculo para el que fue creado y convertido en símbolo nacional ingles.



El llamado Terrier Tibetano no es en realidad un Terrier de madriguera, sino un perro de pastor, pero no puede clasificarse como perro de trabajo por haber sido adaptado a las funciones de perro de compañía por la diferencia del carácter, el vigor y la corpulencia de los demás perros de pastor y de trabajo en general.

El Spaniel Tibetano, por su parte, no se incluye tampoco como los otros Spaniels entre los perros de muestra, cobro y de aguas, ya que nunca se dedicó a levantar la caza a la intemperie, soportando el frío y la humedad, como los demás Spaniels. Emparentado con el Pequinés, su trabajo consistía en aguantar pacientemente horas y horas bajo la túnica de un monje, convertido en algo así como una manta eléctrica viviente.

Últimamente este grupo se está incrementando a gran velocidad a causa de los nuevos cruces entre razas, algunos ya tan populares en las Islas Británicas, como por ejemplo poseen ya nombre y se cree que pronto serán reconocidos como razas independientes por el Kennel Club, concretamente el Cockerpoo un cruce de Caniche y el Pekepoo un cruce entre Caniche y Pekinés. El Kennel Club Holandés ya ha reconocido oficialmente a los Markiesje, nueva raza procedente de un cruce entre el Caniche Toy y un Spaniel no británico. Otro cruce muy popular en el Reino Unido es el Labradoodle, mezcla de Labrador y Caniche Estándar.

El Cuidado y el Mantenimiento

Finalmente, los perros englobados en este grupo, a pesar de ser todos de compañía y sentirse muy unidos al propietario por general, no siempre son la mascota ideal de cualquiera. El Akita, por ejemplo, es una raza muy independiente, totalmente inadecuada para un propietario sin experiencia. En cuanto a los cuidados higiénicos y estéticos y la necesidad de ejercicio físico, la enorme diversidad entre las razas nos impide ofrecer consejos de tipo general. Si está pensando en adquirir un perro de alguna de estas razas, será mejor que pida a un experto que le asesore.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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