miércoles, 12 de agosto de 2020

EL Adiestramiento del Cachorro Cap 11 – La orden de Sentado

Erik Farina 2016


Como enseñar a tu cachorro a sentarse con la orden de “Siéntate”


En los capítulos anteriores, he mencionado que durante las fases de crecimiento de su cachorro desde los 3 meses, se puede poner el nombre a una acción para que su perro se vaya familiarizándose con esa palabra en cierta acción. Si su perro está sentado, aprovechar para decirle “siéntate” en esa posición y premiarlo. Está claro de que a los perros no los vamos a enseñar a sentarse, pues ellos ya saben sentarse, lo que vamos a enseñarle es a sentarse a la orden y permanecer en esa posición.


Este comportamiento clásico de los perros es a menudo lo primero que la gente quiere enseñar a sus perros. No solo es la señal más común que otras personas le pedirán a su perro cuando lo saluden en la calle, sino que también es una gran habilidad para desarrollar el control de los impulsos de su cachorro y prevenir comportamientos no deseados como saltar sobre las personas o correr cada vez que se abre la puerta. Idealmente, debería decir la palabra una vez y luego usar su comida para mover al cachorro a sus posiciones. Una vez que el cachorro haya realizado la tarea, agregue un elogio verbal y una caricia afectuosa, que se conocen como reforzadores secundarios. Si el cachorro no obedece inmediatamente a la primera orden, es probable que usted esté haciendo este procediendo demasiado rápido. Si sigue repitiendo la orden, el cachorro aprenderá que varias repeticiones son aceptables antes de que deba obedecer.


El entrenamiento debe comenzar en un ambiente tranquilo con pocas distracciones. La recompensa elegida debe ser muy motivadora para que el cachorro se concentre completamente en usted y la recompensa. Aunque una golosina pequeña generalmente funciona mejor, un juguete favorito o una golosina especial para perros puede ser más atractivo.


Una vez que el perro ya tiene asociada anteriormente la palabra de “Siéntate” procederá a utilizarla como orden:


-Sostenga una golosina muy cerca del morro del perro. Ahora mueva la mano hacia arriba y hacia atrás de forma que el perro tenga que mirar hacia arriba para seguir viendo la golosina. Debido a su constitución anatómica, los perros no pueden mirar hacia arriba sin agachar los cuartos traseros. Si el perro levanta las patas delanteras probablemente es porque la golosina está demasiado alta.


-En cuanto los cuartos traseros del perro entren en contacto con el suelo, diga la palabra “Siéntate” y después entréguele su premio.


-Cuando el perro ya se siente fácilmente, puede empezar a decir “Siéntate” justo cuando sus cuartos traseros estén a punto de tocar el suelo.


-En cuanto su perro y tenga asimilado el ejercicio, puede decirle la palabra “Siéntate” cuando el perro esté de pié, y en cuanto esté sentado lo premia con la golosina y con una caricia.


-Hay cachorros que mientras usted hace este gesto con la golosina caminan hacia atrás, si su perro tiene dificultades para sentarse con este movimiento de la mano, puede ser útil colocarlo contra una pared, cuando siente la pared, naturalmente se sentarán. Cuando su cachorro se siente con éxito, asegúrese de recompensarlo con la golosina y con una caricia.


-Cuando su perro ya realice a la perfección este ejercicio, cuando le dé la orden de “Siéntate” y se siente espere unos segundos y lo premia con la golosina, repítelo cada día alargando el tiempo hasta un minuto, alterne la golosina con una acaricia y un elogio.


Eliminar gradualmente las recompensas de señuelos y alimentos


Al principio, dejarás que el cachorro vea la comida que tienes en la mano para que puedas llamar su atención y puedas usarla para guiarla a su posición. A medida que su cachorro comience a obedecer más fácilmente, puede comenzar a esconder la comida en su mano, pero dé la orden y repita el movimiento o la señal que ha aprendido a seguir. Pronto, el cachorro esperará el premio cada vez que realice la tarea. Luego, señale y dé la orden, pero cuando realice la tarea, recompense solo con elogios y dale al cachorro una cariñosa acaricia. A continuación, puede comenzar a variar la frecuencia, dando elogios con "buen perro" y quizás dando caricias cada vez, pero dando la comida al azar, quizás cada 3 o 4 veces. Con el tiempo, el cachorro debe responder a la señal con la mano o a la orden.


Utilice estas tareas de entrenamiento mientras integra al cachorro en su vida. Por ejemplo, dígale a su cachorro “siéntate” antes de recibir su comida, antes de dejarlo entrar o salir por la puerta y antes de acariciarlo usted u otras personas. Estos son momentos en los que su cachorro quiere algo y es más probable que lo cumpla. De esta manera, estás entrenando a tu perro todo el tiempo, a lo largo del día y también estableciendo reglas y rutinas predecibles para las interacciones y ayudando al perro a aprender como quiere usted que se comporte en su presencia o en la de los humanos.


Adiestrar a su cachorro antes de obtener cada necesidad solicitada ayuda a prevenir problemas. Hacer que su cachorro se siente antes de comer evita la mendicidad, mientras que enseñarle a sentarse antes de abrir la puerta puede evitar que salga corriendo cada vez que abre una puerta. El tiempo que dediques a entrenar a tu cachorro ahora dará sus frutos cuando tengas un perro adulto. Para tener un perro bien adiestrado, debes estar comprometido a reforzar las tareas de adiestramiento casi a diario durante el primer año de vida de tu cachorro. Cuanto más enseñe y supervise a su cachorro, menos oportunidades tendrá de participar en comportamientos inapropiados. Los perros no se entrenan a sí mismos, cuando se les deja elegir su comportamiento, actuarán como perros.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

lunes, 10 de agosto de 2020

Adiestramiento Canino – Crear un programa a su cachorro Cap-10

Erik Farina


La Creación de un programa de adiestramiento para su cachorro


Lo que he explicado en los capítulos anteriores sobre el preadiestramiento del cachorro, constituye una labor preliminar para el cachorro, con excepción de unas pocas lecciones, tales como la relativa a persecución de automóviles, el robo de comida, etc.. Entre las edades de dos y seis meses, el cachorro debe haber absorbido todas las enseñanzas precedentes. Ahora puede crear un programa de adiestramiento para su cachorro, si ya ha cumplido los seis meses.


Si resulta posible, es mejor comenzar impartiendo dos sesiones de adiestramiento, de 15 minutos cada una, al día. Si solo dispone de tiempo para una única sesión de adiestramiento, limitará el tiempo a no más de 30 minutos. Observará, no obstante, a su perro durante el periodo de adiestramiento, para estar en condiciones de decir cuándo comienza a aburrirse su perro, y éste es el momento de detenerse, siempre tiene que ser divertido y agradable el adiestramiento para su perro.


De todos modos, a medida que su perro va creciendo y avanzando en su formación, cabrá extender el límite de tiempo de su adiestramiento. Es muy importante a recordar que las órdenes que va a dar a su perro son las más importantes con relación a su transformación en un compañero agradable y bien educado. Las lecciones que aprenderá son: sentarse, ir a su lado, tumbarse, levantarse con la llamada y permanecer quieto cuando se le ordene en posición sentado o tumbado. También aprenderá algunas otras órdenes mas avanzadas, pero las citadas son las de carácter básico en la formación.


Antes de comenzar, asegúrese de encontrarse en un lugar en el que no se desarrollará ninguna actividad que pueda distraer al perro y apartarlo de su concentración en su adiestramiento. Revise en su mente todo lo que ha aprendido hasta ahora acerca del control y todos los demás elementos de adiestramiento, con relación a usted y su cachorro. Verifique su equipo y asegúrese de que el collar o el arnés es agradable para su perro y seguro, que no se pueda soltar, y que la correa es larga y cómoda para usted.


Recuerde que si quiere llevar a su perro en el lado izquierdo, la correa la tiene que tener sujeta con la mano derecha, y tener su mano izquierda libre, para acariciar y premiar a su perro y viceversa si quiere llevarlo por la derecha. Esto siempre influirá por donde esté el peligro si lo pasea por la ciudad, si usted va por la acera, y el peligro en este caso es la carretera y la tiene a su izquierda, el perro irá por la derecha y usted protegerá a su perro del peligro, y si la carretera está a la derecha, su perro irá a la izquierda. Es muy importante siempre proteger a su cachorro de los peligros y de que todo le llama la atención y el no sabe que es peligrosa la carretera.


Y recuerde de que esta forma de adiestrar primera en una zona libre de distracciones y segura de peligros, debe ser como un juego para su perro, se tiene que divertir, pero recordando de que es una obediencia en si misma. Debe enseñarle a comprender que estos períodos de adiestramiento son importantes y constituyen una educación, y que después de ellos se le permitirá jugar libremente a su placer.


Su perro siempre tiene que estar dispuesto a jugar con usted, pasar un momento agradable, por eso es importante en la creación de un programa hacerlos a las mismas horas si usted puede dos veces al día, y si no, solo una vez, pero siempre a la misma hora y con el perro sin comer, habiendo pasado por lo menos cinco horas de su toma de comida anterior.


La temperatura del exterior en el lugar elegido, tiene que ser fresca, no se puede en los meses de verano hacerlo en horas de calor, programe las clases al amanecer o atardecer, cuando no esté el sol, y siempre controlando la temperatura de su perro y con agua fresca. En los meses de invierno o otoño, no hay problema de calor, pero dependiendo de donde viva usted, hará mas frío o menos frío. Usted tiene que ver que se está agradable para los dos, para que sea divertida la clase para ambos.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

sábado, 8 de agosto de 2020

El Adiestramiento del Cachorro en el coche Cap-9

Erik Farina 


Educar al perro para viajar en el coche

Para muchísimos perros el coche constituye su marco de vida cotidiano, en todo caso el cachorro pueden resultar molesto en los trayectos en el coche. Así pues, hay que educarlos sabiendo claramente qué cosas hacen que se sientan bien y qué elementos les impiden permanecer tranquilos.

Aunque es más fácil prevenir problemas en el coche con los nuevos cachorros, se puede enseñar a cualquier perro a asociar el coche con cosas maravillosas mediante la desensibilización y el contraacondicionamiento. La desensibilización es un método paso a paso para introducir gradualmente a su perro en el automóvil. El contracondicionamiento cambia la respuesta emocional de su perro de negativa a positiva al hacer que sucedan cosas maravillosas cerca y dentro del automóvil.

Educar a su cachorro para que viaje con la debida compostura en el coche familiar es, simplemente, una cuestión de repetición. Deles unos minutos para explorar y oler el interior del coche. Déjale dentro un juguete nuevo, que solo lo va a tener siempre en el coche, tenga otro juguete para alternar, solamente serán unos juguetes para el coche. Haga esto varias veces durante el día. Una vez que se sientan cómodos en el automóvil, encienda el motor.

Haga los primeros recorridos en coche muy breves, aumentando progresivamente la distancia a medida que el cachorro se vaya acostumbrando, sin sufrir molestias, al movimiento del coche. Tiene que llevarle a lugares agradables para el, que relacione el subir al coche porque va a divertirse y pasar un momento agradable. Llévalo una vez al parque, otra a jugar con perros, otra si tiene un rio cerca al rio, o si vive en la costa a la playa.

Para estas clases de educación, asegúrese siempre de que entra en el coche con el estómago vacío. A los perros les gusta acompañar a sus amos, o cualquier otro miembro de la familia, cuando se disponen a viajar en coche.

Ayude a evitar que su perro se mueva libremente alrededor de su vehículo con un arnés para vehículos. Está diseñado para trabajar tanto dentro como fuera del coche y se ajusta a los perros. Asegúrese de medir el pecho de su mascota y el cuello para asegurar el tamaño adecuado del arnés antes de ordenar la compra de cualquier tipo de arnés de viajes, para poder asegurarse de que el producto protege a su mascota de la forma en que está diseñado. Busque los productos bien hechos que están diseñados para adaptarse a su perro correctamente para asegurarse de que el sistema de seguridad hace su trabajo correctamente.

Ofrezca a su perro premios agradables como galletas y prémialo después de cada paseo para que asocie una experiencia positiva con el uso del arnés. A las mascotas no se les debe permitir viajar con la cabeza fuera de las ventanas del automóvil.

En poco tiempo, su perro debe esperar los viajes en el coche porque el viaje en sí es agradable y los destinos son divertidos. Por supuesto, después de enseñarle a su perro a montar en el coche, no todos sus destinos serán agradables. Los viajes al veterinario o al peluquero pueden ser estresantes. Asegúrese de que esos destinos sean pocos y distantes y, cuando sean necesarios, lleve siempre sus juguetes del coche.

Los Mareos:

Esta patología, muy frecuente en el humano y el perro, está inducida por numerosos factores orgánicos (vibraciones, percepción del desplazamiento, olor de los carburantes) y psíquicos; a ella van asociadas principalmente manifestaciones periféricas del miedo, salivación y vómitos.

Ahora bien, las primeras experiencias marcan, y por tanto, pueden dar lugar a perturbaciones fisiológicas que engendren una situación estresante que puede desembocar rápidamente en fobia al coche. De modo que los primeros viajes conviene administrar al perro un medicamento para prevenir la aparición de esas indisposiciones. Afortunadamente, la mayoría de los cachorros jóvenes superan el mareo con el tiempo.

El Estrés:

Si su perro muestra signos de estrés en algún momento, deténgase, espere un par de días y luego comience de nuevo desde el principio. ¿Cómo sabrá si estar en su coche es estresante para su perro? Te darán varias señales. Temblar o temblar, babear, bostezar, jadear, lamer en exceso, son todos signos de estrés. Con demasiada frecuencia veo a un perro demasiado estresado en un coche colocándose de un lado a otro, obviamente incómodo, y peor aún, obviamente sin seguridad.

Si su perro todavía experimenta resistencia y angustia en este punto, es posible que deba tomar algunos pasos más para ayudarlo a relajarse. La música relajante puede ayudar. Algunas personas confían en el uso de la aromaterapia. Intente agregar unas gotas de un aroma relajante como lavanda dentro del automóvil. Cree una caja o asiento de seguridad cómodo y acogedor. Coloque sus juguetes favoritos adentro. Asegúrese de que el automóvil esté bien fresco antes de ponerlo adentro. Un coche caliente es muy incómodo para tu cachorro cubierto de piel. Baje las ventanas para que entre aire fresco. Haga ejercicio a su perro unos veinte minutos antes de su viaje para disminuir el estrés.

Usted debe de estar en todo momento tranquilo y relajado, sus preparativos para la salida pueden tener un impacto en cómo percibe su perro el próximo viaje en el coche. Si está frenético o nervioso mientras se prepara para irse, su perro puede captar esas vibraciones. Si eres organizado y tranquilo, tu cachorro responderá de la misma manera.

¡Ahora ve! ¡Disfruta tu viaje con tu mejor amigo peludo! ¡Todo su tiempo, entrenamiento y preparación sin duda valdrá la pena como viaje!


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

viernes, 7 de agosto de 2020

El Adiestramiento del Cachorro Cap-8

Erik Farina 2014

Métodos en el adiestramiento canino para el cachorro


Resulta esencial que los cachorros, así como los perros ya crecidos, dispongan de libertad y se les permita correr sin ir atados a la correa, pues muchos de ellos se comportan como niños rebeldes cuando se les deja libres. Algunas veces, los perros, al quedar liberados, corren hasta tan lejos y con tanta rapidez que muy pronto se pierden de vista y parecen sordos ante las frenéticas llamadas de sus propietarios.


Una forma de corregir esta costumbre es, por supuesto, concederles mas libertad, pero existe otra manera de condicionar nuestro perro y lograr que permanezca cerca de usted cuando anda o corre sin correa. Esto es también una estratagema, pero una estratagema que es tan divertida para ustedes como para vuestro perro. En primer lugar tiene que ir con su perro a una zona controlada, libre de peligros, con un espacio muy amplio, un parque grande, bosque, o campo lejos de la ciudad, si usted vive en la costa, una playa amplia y larga también vale.


Lleve a su perro a una de esas zonas controladas, y quite su correa y déjalo libre, simplemente, basta con esconderse cuando comience a alejarse demasiado y después darle un silbido o llamarle para que regrese. Al mirar el perro hacia atrás no le verá y comenzará a buscarle hasta que lo encuentre. Si parece que no puede encontrarle, descubra su posición mediante algún movimiento o ruidos. Cuando el perro le encuentre, juegue con el con mucha felicidad, y prémialo.


Este juego del escondite, le gustará y ofrece la ventaja de que, mientras lo practica, aprenderá a mirar constantemente hacia atrás para asegurarse de que usted sigue visible para él, y de que siempre permanecerá lo bastante cerca como para poder regresar inmediatamente y gozar de vuestro juego del escondite, y pasar un momento agradable con usted.


Los psicólogos caninos se han valido, desde hace mucho tiempo, de los métodos negativos de condicionamiento de los reflejos de los perros para conseguir unos resultados específicos de adiestramiento. El experimento ideado por Pavlov, con la campanilla y la comida, es muy conocido al respecto. En este experimento, el mero sonido de la campanilla provocará una segregación de la saliva en la boca del perro, aun cuando no aparezca la comida.


Valerse de pequeños sonidos metálicos es otro enfoque que los psicólogos han venido utilizando en las pautas de condicionamiento de la conducta de los perros, quizás el más conocido para ustedes sea el Clicker por Karen Pryor, quien de este experimento empezó a utilizar el Clicker con los delfines, que mas tarde lo utilizaría en el adiestramiento de los perros. Pero simplemente es un sonido, del cual ustedes pueden utilizar un sonido relacionado con la comida para su perro.


Valerse de estos pequeños sonidos metálicos es otro enfoque que los adiestradores han venido utilizando en las pautas de condicionamiento de la conducta de los perros. Cuando el perro se entrega en forma natural a una acción específica, tal como dirigirse a una silla, el adiestrador hace sonar el pequeño instrumento de metal y con ello pronto habrá condicionado al perro para que se dirija a esa misma silla, cada vez que oiga el mismo sonido.


Este tipo de condicionamiento en el adiestramiento puedo asegurar que requiere un grado alto de concentración, una absorción completa en la labor desarrollada y un margen considerable de tiempo dedicado sin interrupción al perro. Enseñar a un cachorro a sentarse y a tumbarse poniendo el nombre después de la acción, nunca antes, requiere de paciencia. Cada vez que se siente el cachorro, le pone nombre a esa acción “siéntate” siempre premiando al perro y cada vez que se tumbe de forma natural, le pone nombre a esa acción “túmbate”, siempre premiando al perro.


Nunca se toca al perro, ni una sola vez en este método, ni le obliga a obedecer estas órdenes, simplemente, permanece a su lado constantemente, como mero observador, totalmente abstraído en esta labor, y cada vez que se efectúe por la propia voluntad del perro, cualquiera de las acciones deseadas le dice el nombre de la orden que quiere que relacione con esa acción mientras la ejecuta. Pronto quedará condicionado en el sentido de obedecer estás órdenes inmediatamente, sin haber sido obligado el perro a adoptar las posiciones adecuadas en el sentido a través de un adiestramiento positivo.


Recuerde que valerse de estos métodos para condicionar a su cachorro para que actúe tal como lo desea usted, no está de hecho adiestrándolo, sino simplemente induciéndolo a que lleve a cabo determinados actos que vendrán a moldear su conducta, y que este método de adiestramiento resulta limitado en cuanto a su alcance.


Podría seguir explicando el uso de otros métodos similares de adiestramiento, de ciertos adiestradores que utilizan collares de castigo, estranguladores, eléctricos, de pinchos..etc.. personalmente me siento contrariado a todo esto, y reafirmo de que deberían estar prohibido y que no existieran, todo lo que sea cruel para el perro. Asustar o causar daño no es necesario en el adiestramiento, de hecho tales métodos son propios de mentes sádicas o de seres insensibles que NUNCA deberían poseer un perro, y mucho menos que alguien le deje su perro en manos de esta gentuza.


Quien tenga un perro al que no pueda controlar o adiestrar, no debe NUNCA pegarle o usar métodos crueles en su esfuerzo para adiestrarlo. Lo que procede es llevarlo a un adiestrador profesional calificado, siempre en adiestramiento positivo, explicarle su problema y dejar que sea él que le enseñe a usted como debe adiestrar a su perro, que le enseñe una buena modificación de conducta para su perro. Si usted necesita de ayuda o asesoramiento profesional, puede escribirme al siguiente email: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

jueves, 6 de agosto de 2020

El Adiestramiento del Cachorro Cap-7

Erik Farina 


El perro que roba comida de la mesa


Generalmente, llega un momento en el adiestramiento de su cachorro, o incluso del perro ya un poco más crecido, en que cabe utilizar un método que prácticamente proyecta el perro hacia la forma de conducta deseada. Este método se emplea cuando se ha fracasado con otros métodos, yo considero que cualquier castigo drástico por el fracaso experimentado por el perro podrían dañar más que ayudar a nuestro programa de adiestramiento. Por eso NUNCA, se castiga a un perro, NUNCA se le puede pegar, eso NUNCA. La idea básica existente en este tipo de adiestramiento es conseguir que el perro piense que el mismo ha tomado una mala acción y tenido una mala experiencia inolvidable. En el pensamiento del cachorro se forja la idea de que sus dueños no han tenido vinculación alguna con la mala experiencia.


Esta es una acción cuya tentación muchos cachorros no pueden resistir. Su vigoroso ritmo de crecimiento los lleva casi constantemente a tener hambre, y la comida que sus amos tienen sobre la mesa constituye un reclamo que les resulta imposible resistir, sobre todo en el caso de perros que han venido recibiendo pequeños trozos de comida provenientes de la mesa, de manos de algún miembro de la familia, lo cual constituye una de las maneras más fáciles de malcriar un perro.


La mayoría de cachorros que han sido reprendidos severamente por robar comida de la mesa son lo suficiente inteligentes como para no intentar cometer su delito hasta que sus amos se encuentran fuera del comedor donde está la comida en la mesa y con ello desaparece el peligro. Entonces, con rapidez y silenciosamente, se levanta hasta llegar a nivel de la superficie de la mesa y se esfuerzan en alcanzar y engullir cualquier alimento al que puedan llegar, especialmente la carne.


Si su cachorro, o perro adulto, se ha convertido en un ladrón inveterado y ninguna reprimenda consigue hacerlo desistir de sus vergonzantes robos cuando surge la oportunidad, deberá de valerse de un sistema negativo para corregir esta mala conducta. Debe ordenar la mesa como siempre, cuando intenta robar algo en ella. Elija después un trozo de carne, átale un cordel y al otro extremo unas latas vacías, campanillas y cualquier otra cosa que haga mucho ruido al moverlas o en contacto con el suelo.


Coloque ese trozo de carne justo en el borde de la mesa. No permita que el perro le observe, mientras le prepara la sorpresa, el perro debe estar fuera del comedor, pues de modo alguno ha de quedar implicado en lo que va a ocurrir. Cuando todo esté preparado, abandonen el comedor, donde está la mesa con la comida, al igual que han hecho en ocasiones anteriores, en las que el cachorro ha cogido algo de la mesa durante vuestra ausencia.


Cuando se encuentren fuera del comedor y el perro se aproxime sigilosamente a la mesa y coja el trozo de carne, tirará sin darse cuenta de todos los objetos ruidosos que se hallan sujetos al otro extremo del cordel y los hará caer al suelo, y, si intenta huir de ese estrépito espantoso, éste lo seguirá mientras no suelte el trozo de carne robado que lleva en la boca. El sobresalto que esto le producirá es aproximadamente igual al que experimentaría un ladrón que sigilosamente se introdujese en una casa y, al abrir un cajón, se viese asaltado por el ensordecedor estruendo de la sirena de una alarma en la casa.


Un silencio profundo constituye el escudo protector del ladrón y, tan pronto como este silencio se rompe, el ladrón se encuentra desnudo y expuesto. El cachorro que roba sigilosamente se siente igual ante el estrépito que ha provocado, que retumba en sus oídos y lo señala como el culpable.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot