Mostrando entradas con la etiqueta leptospira. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta leptospira. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de marzo de 2022

La Leptospirosis


 


La Leptospirosis


¿Qué es la Leptospirosis?


La Leptospirosis es una enfermedad causada por una infección con la bacteria Leptospira. Estas bacterias pueden encontrarse en la tierra y en el agua, en cualquier parte del mundo. Existen muchas variedades de la bacteria Leptospira que pueden causar enfermedades.


¿En dónde se encuentra?


La Leptospirosis es mayormente común en zonas con climas cálidos y altos índices de precipitaciones anuales, pero puede presentarse en cualquier lugar. La exposición al agua con movimiento lento o estancada es un gran factor de riesgo para contraer la Leptospirosis, aunque también puede contraerse del pasto seco y sombreado o en las orillas de ríos o lagos. En España en las regiones del suroeste parecen tener menor riesgo de Leptospirosis. El mayor número de casos de Leptospirosis se presenta a finales de verano y durante el otoño en España, pero puede variar según la estación en diferentes partes del país.


¿Qué animales están en riesgo?


Los perros son los más afectados. La Leptospirosis en gatos es muy rara y parece ser leve, aunque se sabe muy poco sobre la enfermedad en esta especie. En algunas partes de España, donde la bacteria se propaga con facilidad en el ambiente, casi todos los perros están en riesgo de desarrollar Leptospirosis, sin importar si viven en el campo, los suburbios o la ciudad. Cualquier perro puede resultar afectado, sin importar la edad, la raza o el sexo. Los factores comunes de riesgo de la Leptospirosis en los perros que viven en España incluyen:


-Exposición a ríos, lagos o arroyos, o beber de ellos;


-Deambular en propiedades rurales (debido a la exposición a animales salvajes, animales de granja o fuentes de agua posiblemente infectados);


-Exposición a animales salvajes o de granja, aún si se encuentran en los patios;


-Contacto con roedores u otros perros (como en áreas urbanas, parques para perros o instalaciones de trabajo donde haya varios perros).


¿Cómo se propaga?


Los perros pueden infectarse y desarrollar leptospirosis si sus membranas mucosas (o piel con una herida, como un corte o una raspadura) entran en contacto con orina infectada u objetos que estén contaminados con ésta como tierra, agua, alimentos o camas; a través de la mordedura de un animal infectado; al ingerir tejidos o animales muertos infectados; y raras veces a través de la reproducción. También puede transmitirse a los cachorros a través de la placenta.


¿Cuáles son los signos de la Leptospirosis?


Los signos de la Leptospirosis en los perros dependen de la variedad de la bacteria, la ubicación geográfica y la manera en que el sistema inmunológico del perro reacciona a la infección. Hay perros infectados que no muestran signos de enfermedad, algunos sufren de una enfermedad leve y transitoria y se recuperan espontáneamente, mientras que otros desarrollan una enfermedad muy grave y mueren. Los signos de la Leptospirosis pueden ser nada específicos. Pueden incluir fiebre, escalofríos, entumecimiento muscular, renuencia al movimiento, sed incrementada, cambios en la frecuencia o en la cantidad de orina, deshidratación, vómitos, diarrea, pérdida del apetito, letargo, ictericia (piel y membranas mucosas amarillentas) o inflamación dolorosa dentro de los ojos.


La enfermedad puede causar insuficiencia renal con o sin insuficiencia hepática. De vez en cuando, los perros pueden desarrollar graves enfermedades pulmonares y mostrar altos índices respiratorios (índice de respiraciones) y tener dificultad para respirar. La Leptospirosis puede causar trastornos hemorrágicos, lo que puede causar vómitos, orina, heces o saliva con sangre; sangrados nasales; y encontrar puntos rojos (que pueden verse en las encías u otras membranas mucosas o en piel de color claro). Los perros afectados también pueden sufrir de inflamación en las piernas (a causa de la acumulación de líquidos) o líquido acumulado en exceso en su pecho o abdomen.





¿Cómo se diagnostica y se trata?


Se puede tener la sospecha de Leptospirosis en base al historial de exposición y los signos que el perro presente, pero muchos de estos signos también pueden verse con otras enfermedades. Además de un examen físico, su veterinario puede recomendar otras pruebas, como pruebas de sangre, pruebas de orina, radiografías (rayos x) y una prueba de ultrasonidos. Las pruebas que pueden usarse para ayudar a diagnosticar la Leptospirosis incluyen pruebas de la producción de anticuerpos (realizadas en la sangre) y pruebas de ADN del organismo (realizadas en la sangre y en la orina).Generalmente las pruebas recomendadas están basadas en la gravedad de la enfermedad y los signos detectados. Generalmente la leptospirosis se trata con antibióticos y cuidados de soporte. Dependiendo de la gravedad de la enfermedad, los perros afectados pueden requerir terapia de líquidos y/o soporte nutricional.


En casos extremos, podrían ser necesarias terapia de oxígeno, ventilación mecánica (apoyo para respiración), diálisis renal u otras medidas de cuidados intensivos. Cuando se trata de manera temprana y agresiva, las oportunidades de recuperación son buenas pero aún existe el riesgo de daños permanentes residuales en los riñones o el hígado. Conseguir una referencia temprana para diálisis renal, lo cual les da tiempo a los riñones para que se recuperen, puede salvarle la vida a un perro si la situación económica lo permite. Los perros con enfermedades respiratorias graves tienen menor posibilidad de recuperación, a pesar del tratamiento. De haber otros perros en el hogar, es posible que necesiten ser tratados por Leptospirosis, aún si no parecen estar enfermos.


¿Las personas están en riesgo?


Sí. La Leptospirosis es una enfermedad zoonótica, es decir, que se puede transmitir de los animales a las personas. La infección puede causar síntomas similares a los del resfrío, además de insuficiencia hepática o renal. En España, la mayoría de los casos de Leptospirosis humana resultan de actividades recreativas con agua. La infección a causar del contacto con una mascota infectada es mucho menos común, pero es posible.


¿Cómo se previene?


Actualmente existen vacunas que previenen de manera efectiva la Leptospirosis y protegen a los perros por al menos 12 meses. Contrario a lo que se cree, es poco probable que estas vacunas causan reacciones adversas diferentes a las que causan otras vacunas comúnmente administradas. Se recomienda la vacunación anual para perros en riesgo. Al reducir la exposición de su perro a posibles fuentes de la bacteria Leptospira, se pueden reducir las posibilidades de infección. Esto puede incluir lo siguiente:


-Evitar que su perro beba o nade en ríos, lagos, estanques, zonas fangosas o aguas de movimiento lento o estancadas.


-Minimizar el contacto con la vida silvestre, animales de granja y roedores, incluyendo animales muertos.


-Aunque un perro infectado presente un menor riesgo de infección para usted y su familia, sigue existiendo algo de riesgo. Si su perro ha sido diagnosticado con leptospirosis, tome las siguientes precauciones para protegerse:


-Administre antibióticos de manera apropiada según lo indique su veterinario;


-Evite el contacto con la orina de su perro;


-Use guantes al limpiar la orina;


-Si su perro orina en su casa, limpie inmediatamente el lugar con un desinfectante para el hogar;


-Entrene al perro para que orine lejos de aguas estancadas o de zonas donde personas u otros animales puedan tener acceso;


-Lávese las manos después de manipular a su mascota.


Aunque este artículo brinda información básica sobre la Leptospirosis, su veterinario es siempre la mejor fuente de información sobre salud. Consulte a su veterinario para mayor información sobre la Leptospirosis y su prevención.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Leptospirosis: Parte 1



La Leptospirosis es el nombre de la enfermedad causada por la infección con las bacterias de género Leptospira. Sabemos de varias especies de Leptospira, la más importante para los perros es L. interrogans. Desafortunadamente la genealogía de la bacteria no acaba ahí. Más de 200 serotipos diferentes (variaciones) de L. interrogans han sido identificados, y la mejor vacuna que tenemos disponible hoy en día sólo protege contra cuatro de las más comunes - canicola, icterohaemorrhagiae, grippotyphosa y pomona.

Mientras estamos en el tema de la vacunación, las vacunas Lepto sin duda pueden ser útiles, pero tienen algunos inconvenientes además de contener sólo un número limitado de serotipos. La inmunidad no siempre durará un total de 12 meses, y la protección incluso contra los serotipos que están incluidos no está completa. Históricamente, las vacunas Lepto también fueron responsables de más de su cuota justa de las reacciones adversas a las vacunas, pero con la mejora de las técnicas de fabricación de las vacunas más nuevas son mucho más seguras. No me refiero a desalentar a los propietarios de vacunar a sus perros cuando están en riesgo de contraer la leptospirosis, sólo se dan cuenta de que los perros vacunados tienen un riesgo menor, pero no despreciable en comparación con los perros no vacunados.

Los perros suelen desarrollar lepto después de tener contacto con la orina de un animal infectado o cuando caminan / nadan en cuerpos de aguas contaminadas, por lo general las que están estancadas o moviéndose lentamente. Esto explica por qué los perros que viven en los suburbios y las zonas rurales se encuentran en mayor riesgo. 

Los habitantes de las ciudades no deben sin embargo, desconectarse. La orina de la rata también puede ser una fuente importante de exposición. Su veterinario local se encuentra en la mejor posición para proporcionar información acerca de qué tan común están las infecciones Lepto en su área y si es o no la vacunación el mejor interés para su perro.

Las bacterias Lepto entran en la sangre de un perro a través de pequeñas heridas en la piel, piel extremadamente húmeda, o a través de las membranas mucosas. La Lepto también se puede transmitir a través de las heridas por mordedura, a través del contacto sexual, a través de la placenta, o si un perro come tejidos infectados (de animales infectados). 

Una vez en el cuerpo, las bacterias viajan a través de los vasos sanguíneos y por lo general se instalan en los riñones y en ocasiones en el hígado. Otros órganos (por ejemplo, el cerebro y el ojo) también pueden verse afectados, aunque es relativamente raro. Las bacterias Lepto segregan toxinas e incitan una gran cantidad de inflamación, que pueden resultar daños graves a los tejidos y a los órganos donde terminan.

Los signos clínicos asociados con la leptospirosis varían en función del serovar implicado, la gravedad de la infección, y donde se localizan predominantemente. Algunos animales mueren tan rápido que algunos de los síntomas se notan, pero la mayoría de las veces, un perro primero desarrollará una fiebre y después de una semana después de la prueba renal y / o insuficiencia hepática domina el cuadro clínico. 

El letargo, falta de apetito, dolor muscular y en las articulaciones, vómitos, aumento de la sed, la producción de cantidades anormalmente grandes o pequeñas de orina, mucosas amarillas y sangrado o moretones son comunes. La rutina de los análisis de sangre y análisis de orina, a menudo puede diagnosticar la insuficiencia renal y hepática, pero las pruebas específicas son necesarias para identificar la leptospirosis como la causa subyacente.

Por: Dra. Jennifer Coates, Veterinaria - Trad: Erik Farina, Psicolmascot