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jueves, 27 de febrero de 2020

Adiestramiento Canino – El Rastro

Erik Farina 2016

Adiestrar un perro para el rastro puede resultar útil en muchos casos. Pues el perro será capaz de contribuir eficazmente en la búsqueda de una persona que se haya perdido o de un malhechor, o encontrar un objeto perdido por su amo.

El Cuándo del Aprendizaje

Seguir el rastro es un excelente ejercicio que se puede practicar desde que el perro es muy pequeño y a lo largo de toda su vida. Por lo general, a los perros jóvenes les gusta rastrear, para lo cual no sólo hace falta olfato sino también dedicación e inteligencia sin que ello suponga un gran esfuerzo físico.

La mejor edad para empezar el aprendizaje del rastreo es entre los 3 y los 6 meses. La práctica del rastreo se podrá iniciar muy pronto, al mismo tiempo que se le educa para que acuda cuando se le llame y se le acostumbra a andar cogido de la correa. Por el contrario, el adiestramiento para morder habrá que empezarlo más tarde ya que el perro podría confundir la búsqueda de una persona con la persecución de un agresor y mordería o atacaría sin distinguir entre uno y otro.

Al comienzo, habrá que tener un ayudante que cogerá el perro cuando éste busque al amo y después hará el papel de trazador. Claro está que habrá que hacerle repetir al perro los diversos ejercicios hasta que ejecute perfectamente cada uno de ellos y así no habrá fracasos.

Primeros pasos

Cuando el cachorro tiene 3 meses, se empieza por hacerle buscar libremente en un radio de cincuenta metros. El dueño le coge una delantera de 5 metros y se esconde detrás de un matorral llamando al perro que entonces intentará liberarse de la persona que lo tiene atado (persona que el perro no debe conocer porque entonces se sentirá demasiado seguro).

Después, el dueño se aleja unos 45 metros arrastrando los pies para señalar el rastro y se esconde detrás de cualquier obstáculo. Entonces, el ayudante dejará moverse al perro, sin soltar la correa: el perro le dará la vuelta al primer matorral y buscará al dueño olfateando; en cuanto ponga la nariz en el suelo y empiece a seguir el rastro, habrá que soltarlo para permitirle que encuentre al dueño. Y éste lo felicitará muy efusivo con caricias y palabras de aliento.

A continuación se repetirá el ejercicio en lugares diferentes aumentando progresivamente la longitud de la pista y el tiempo de espera antes de soltar el perro. Cuando éste haya comprendido bien el ejercicio, “trabajará” con un pequeño arnés y una correa delgada que no lo frene.

A los 6 meses, el perro podrá dedicarse a buscar un objeto que el dueño haya dejado (que así habrá quedado impregnado su olor) con regreso por la misma pista, que por eso se llama pista recta doble. Antes habrá aprendido a coger y entregar los objetos lanzados.

El dueño hará que el perro se tumbe y le presentará el objeto que tenga que ir a buscar, después de lo cual lo llevará detrás de un obstáculo ordenándole “túmbate”, “quieto”. Entonces cogerá el objeto y, trazando bien la pista con los pies, irá más lejos a dejarlo y esconderlo.

El perro estará al principio de la pista en posición tumbado. Deberá partir a la orden “busca”. Una vez que haya traído el objeto deberá entregarlo a la orden “da”. Entonces se le felicitará como se merece.

A continuación se hará el mismo ejercicio con un regreso que haga un gran rodeo, pista recta simple, y después con una pista compleja que incluya varias vueltas (en la que el perro buscará siempre el objeto que el dueño haya depositado).

Estos diferentes ejercicios se podrán repetir hasta que el perro tenga un año, y a partir de entonces se complicará el adiestramiento.

Cada vez más difícil

Desde ese momento, el perro podrá dedicarse a buscar personas que no sean el dueño, primero en pistas rectas simples, y después, buscar objetos depositados por un extraño, en cuyo caso el perro trabajará con el dueño.

Una vez que estos ejercicios hayan sido bien comprendidos y se ejecuten de forma casi automática, es decir, sin tener que ordenarlos, se podrán trazar pistas con vueltas, pistas en ángulo recto y pistas que combinen esos distintos trazados.

También se podrá adiestrar al perro para que recoja varios objetos colocados en medio de una pista recta o en un ángulo. A cada orden “da” el dueño meterá el objeto en el bolsillo y hará que el perro se lance a las órdenes “busca” y “trae”.

Más adelante, se podrá incluir el descubrimiento del trazador al final de la pista, es decir, que después de haber encontrado el objeto depositado por un extraño y haberlo entregado (eventualmente a los pies del dueño, sentado o de pie), el perro deberá seguir de nuevo la pista y descubrir al que ha depositado el objeto poniéndose delante de él y ladrándole una vez, pero sin morderle.

A continuación se aumentará la longitud de la pista y el tiempo de espera antes de la salida, con los mismos ejercicios que hasta ahora.

¿Persona Extraviada o Individuo Sospechoso?

Después, el perro aprenderá a actuar en función de que la persona por encontrar sea amiga o indeseable. En todo caso, habrá que tener en cuenta que el indeseable puede adoptar una actitud amistosa para engañar al perro y que un paseante que se haya extraviado puede sentir miedo y reaccionar huyendo o defendiéndose.

Por tanto, habrá que adiestrar al perro para que tome alternativamente tal o cual actitud de acuerdo con el comportamiento de su amo; en un caso, éste estrechará la mano de la persona extraviada y le hablará amistosamente, y en el otro, cacheará al indeseable y le hablará en un tono más seco.

En el rastreo a distancia y en razón de la ausencia del dueño cuando se produce el descubrimiento de la persona, habrá que adiestrar al perro para que inmovilice al individuo sin atacarlo ni morderlo y ladre para indicar su presencia hasta que el dueño decida qué actitud habrá de adoptar el perro.

Para los perros que no tengan acometividad o les inspire miedo el bastón, habrá que limitarse a la búsqueda de objetos, incluso en concursos. En todo caso, el perro habrá de estar acostumbrado al ruido de los disparos ya que el comienzo de cada prueba se señala con un tiro.

A continuación vendrá la introducción de pistas falsas, es decir, de pistas que el trazador interrumpe volviendo sobre sus pasos: también el perro habrá de retroceder al final de la pista falsa para seguir por la pista principal y continuar su trabajo.

El Rastreador de Élite

Si el perro presenta una aptitud especial para el rastro o si quiere presentarlo en competiciones y concursos, se podrán ir complicando cada vez más los ejercicios.

Éstos podrán consistir en que el animal descubra al trazador en un grupo de personas, hacer el ejercicio de noche o recorrer una pista fría, es decir, que lleve una hora por lo menos remontarla, ejercicios todos ellos que reproducen las condiciones especiales del rastreo de policía o las que se encuentran en los concursos de rastreo.

El dueño podrá también, tanto por razones profesionales como por mera afición (suya y del perro) adiestrar al animal para rastreo en terrenos accidentados, campos, pastos de ganado o de venados, lugares públicos o ruidosos, etc.

La vida del perro está centrada en el olfato (relaciones con otros perros, comida, caza, juegos, etc.), y resulta muy agradable potenciar la aptitud natural que tiene el perro para el rastreo, aunque no se tenga intención de dedicarlo a la competición. En cualquier caso, quien quiera convenir su perro en un verdadero rastreador habrá de dedicarle mucho tiempo y paciencia.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

viernes, 27 de septiembre de 2013

Adiestramiento Canino – El Rastro

Adiestrar un perro para el rastro puede resultar útil en muchos casos. Pues el perro será capaz de contribuir eficazmente en la búsqueda de una persona que se haya perdido o de un malhechor, o encontrar un objeto perdido por su amo..


El Cuándo del Aprendizaje


Seguir el rastro es un excelente ejercicio que se puede practicar desde que el perro es muy pequeño y a lo largo de toda su vida. Por lo general, a los perros jóvenes les gusta rastrear, para lo cual no sólo hace falta olfato sino también dedicación e inteligencia sin que ello suponga un gran esfuerzo físico.


La mejor edad para empezar el aprendizaje del rastreo es entre los 3 y los 6 meses. La práctica del rastreo se podrá iniciar muy pronto, al mismo tiempo que se le educa para que acuda cuando se le llame y se le acostumbra a andar cogido de la correa. Por el contrario, el adiestramiento para morder habrá que empezarlo más tarde ya que el perro podría confundir la búsqueda de una persona con la persecución de un agresor y mordería o atacaría sin distinguir entre uno y otro.


Al comienzo, habrá que tener un ayudante que cogerá el perro cuando éste busque al amo y después hará el papel de trazador. Claro está que habrá que hacerle repetir al perro los diversos ejercicios hasta que ejecute perfectamente cada uno de ellos y así no habrá fracasos.

El Cómo del Aprendizaje


Primeros Pasos


Cuando el cachorro tiene 3 meses, se empieza por hacerle buscar libremente en un radio de cincuenta metros. El dueño le coge una delantera de 5 metros y se esconde detrás de un matorral llamando al perro que entonces intentará liberarse de la persona que lo tiene atado (persona que el perro no debe conocer porque entonces se sentirá demasiado seguro).


Después, el dueño se aleja unos 45 metros arrastrando los pies para señalar el rastro y se esconde detrás de cualquier obstáculo. Entonces, el ayudante dejará moverse al perro, sin soltar la correa: el perro le dará la vuelta al primer matorral y buscará al dueño olfateando; en cuanto ponga la nariz en el suelo y empiece a seguir el rastro, habrá que soltarlo para permitirle que encuentre al dueño. Y éste lo felicitará efusivamente con caricias y palabras de aliento.


A continuación se repetirá el ejercicio en lugares diferentes aumentando progresivamente la longitud de la pista y el tiempo de espera antes de soltar el perro. Cuando éste haya comprendido bien el ejercicio, “trabajará” con un pequeño arnés y una correa delgada que no lo frene.


A los 6 meses, el perro podrá dedicarse a buscar un objeto que el dueño haya dejado (que así habrá quedado impregnado su olor) con regreso por la misma pista, que por eso se llama pista recta doble. Antes habrá aprendido a coger y entregar los objetos lanzados.

El dueño hará que el perro se tumbe y le presentará el objeto que tenga que ir a buscar, después de lo cual lo llevará detrás de un obstáculo ordenándole “túmbate”, “quieto”. Entonces cogerá el objeto y, trazando bien la pista con los pies, irá más lejos a dejarlo y esconderlo.


El perro estará al principio de la pista en posición tumbado. Deberá partir a la orden “busca”. Una vez que haya traído el objeto deberá entregarlo a la orden “da”. Entonces se le felicitará como se merece.


A continuación se hará el mismo ejercicio con un regreso que haga un gran rodeo, pista recta simple, y después con una pista compleja que incluya varias vueltas (en la que el perro buscará siempre el objeto que el dueño haya depositado).


Estos diferentes ejercicios se podrán repetir hasta que el perro tenga un año, y a partir de entonces se complicará el adiestramiento.

Cada Vez Más Dificil


Desde ese momento, el perro podrá dedicarse a buscar personas que no sean el dueño, primero en pistas rectas simples, y después, buscar objetos depositados por un extraño, en cuyo caso el perro trabajará con el dueño.


Una vez que estos ejercicios hayan sido bien comprendidos y se ejecuten de forma casi automática, es decir, sin tener que ordenarlos, se podrán trazar pistas con vueltas, pistas en ángulo recto y pistas que combinen esos distintos trazados.

También se podrá adiestrar al perro para que recoja varios objetos colocados en medio de una pista recta o en un ángulo. A cada orden “da” el dueño meterá el objeto en el bolsillo y hará que el perro se lance a las órdenes “busca” y “trae”.


Más adelante, se podrá incluir el descubrimiento del trazador al final de la pista, es decir, que después de haber encontrado el objeto depositado por un extraño y haberlo entregado (eventualmente a los pies del dueño, sentado o de pie), el perro deberá seguir de nuevo la pista y descubrir al que ha depositado el objeto poniéndose delante de él y ladrándole una vez, pero sin morderle.


A continuación se aumentará la longitud de la pista y el tiempo de espera antes de la salida, con los mismos ejercicios que hasta ahora.

¿Persona Extraviada o Individuo Sospechoso?


Después, el perro aprenderá a actuar en función de que la persona por encontrar sea amiga o indeseable. En todo caso, habrá que tener en cuenta que el indeseable puede adoptar una actitud amistosa para engañar al perro y que un paseante que se haya extraviado puede sentir miedo y reaccionar huyendo o defendiéndose.


Por tanto, habrá que adiestrar al perro para que tome alternativamente tal o cual actitud de acuerdo con el comportamiento de su amo; en un caso, éste estrechará la mano de la persona extraviada y le hablará amistosamente, y en el otro, cacheará al indeseable y le hablará en un tono más seco.

En el rastreo a distancia y en razón de la ausencia del dueño cuando se produce el descubrimiento de la persona, habrá que adiestrar al perro para que inmovilice al individuo sin atacarlo ni morderlo y ladre para indicar su presencia hasta que el dueño decida qué actitud habrá de adoptar el perro.


Para los perros que no tengan acometividad o les inspire miedo el bastón, habrá que limitarse a la búsqueda de objetos, incluso en concursos. En todo caso, el perro habrá de estar acostumbrado al ruido de los disparos ya que el comienzo de cada prueba se señala con un tiro.


A continuación vendrá la introducción de pistas falsas, es decir, de pistas que el trazador interrumpe volviendo sobre sus pasos: también el perro habrá de retroceder al final de la pista falsa para seguir por la pista principal y continuar su trabajo.

El Rastreador de Élite


Si el perro presenta una aptitud especial para el rastro o si quiere presentarlo en competiciones y concursos, se podrán ir complicando cada vez más los ejercicios.


Éstos podrán consistir en que el animal descubra al trazador en un grupo de personas, hacer el ejercicio de noche o recorrer una pista fría, es decir, que lleve una hora por lo menos remontarla, ejercicios todos ellos que reproducen las condiciones especiales del rastreo de policía o las que se encuentran en los concursos de rastreo.


El dueño podrá también, tanto por razones profesionales como por mera afición (suya y del perro) adiestrar al animal para rastreo en terrenos accidentados, campos, pastos de ganado o de venados, lugares públicos o ruidosos, etc.


La vida del perro está centrada en el olfato (relaciones con otros perros, comida, caza, juegos, etc.), y resulta muy agradable potenciar la aptitud natural que tiene el perro para el rastreo, aunque no se tenga intención de dedicarlo a la competición. En cualquier caso, quien quiera convenir su perro en un verdadero rastreador habrá de dedicarle mucho tiempo y paciencia.


Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Contacto: psicolmascot@gmail.com


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viernes, 29 de marzo de 2013

La Capacidad olfativa del perro mejora con más grasa y menos proteína


Desde olfatear bombas y armas para descubrir evidencia criminal, los perros pueden ayudar a salvar vidas y mantener la paz. Ahora, los investigadores han descubierto la manera de mejorar las habilidades de los perros para olfatear a través de la dieta, mediante la reducción de la proteína y la adición de grasas.

Esta dieta, dicen los investigadores, parece ayudar a los perros a volver a sus temperaturas corporales más bajas después del ejercicio, lo que reduce el jadeo y, por tanto, mejora la inhalación.

Los hallazgos podrían cambiar la forma de alimentar en los perros detectores y aumentar sus capacidades de detección, dice Joseph Wakshlag, profesor asociado de estudios clínicos y el jefe de nutrición en la Universidad de Cornell de Medicina Veterinaria.

El Dr. Wakshlag, que colaboró ​​con investigadores de la Universidad de Auburn, que presentó los resultados en la Cumbre de la Nutrición para el Animal de Compañía en Atlanta, que tuvo lugar los días 22-24 de Marzo.

El estudio, financiado con una donación de US $ 1 millón del Departamento de Justicia de EE.UU., también encontró que los perros detectores son unos detectores más fiables de lo que se pensaba.

El estudio es el primero del mundo que se llevó a cabo en la instalación para la investigación sólo diseñado en el perro de detección, en conjunto con un entrenador de perros militares. La instalación de Alabama, que ofrece perros de detección de expertos de la policía y las fuerzas militares, vacíando los humos entre las pruebas, lo que garantiza un campo nuevo cada vez.

"Los estudios anteriores de otras instalaciones, que carecen de esta características, había sugerido que los perros de detección hacían señales para las sustancias sospechosas con alrededor de un 70 por ciento de precisión", dijo el Dr. Wakshlag.

"Las cifras más bajas pueden deberse a estudiar los defectos de diseño que nuestro nuevo estudio superó. Los Perros probados en la nueva instalación señalaban con un 90 por ciento, con una precisión superior. Asimismo, se encontró que podemos impulsar una detección aún más con el tipo adecuado de alimentos."

En contra del pensamiento convencional, el grupo encontró que con menos proteína y más grasa en la dieta de los perros, ayudaban a los perros entrenados para desempeñar mejor en las pruebas de esfuerzo y detección. Durante un período de 18 meses, se rotarón 17 perros entrenados a través de tres dietas que el Dr. Wakshlag había seleccionado: una dieta de rendimiento de gama alta, la comida regular adulto perro, y comida regular del perro adulto diluida con aceite de maíz.

Midiendo de cómo las diferentes dietas había afectado a cada perro, encontraron que los perros comiendo la dieta normal mejorada con aceite de maíz volvían a sus temperaturas normales del cuerpo más rápidamente después del ejercicio y eran más capaces de detectar el polvo sin humo, el nitrato de amonio y el TNT.

"El aceite de maíz tiene un montón de grasas poliinsaturadas, similares a lo que iba a encontrar en una gran cantidad de frutos secos y aceites de semillas comunes del supermercado", dijo el Dr. Wakshlag. "Los datos anteriores de otros lugares sugieren que estas grasas poliinsaturadas pueden mejorar el sentido del olfato, y parece que eso puede ser cierto para los perros de detección.”

Podría ser que la grasa de alguna manera mejora las estructuras de señalización de la nariz o reduciendo la temperatura del cuerpo o ambas. Pero la reducción de proteínas también jugó un papel en la mejora de la olfacción. "

El Dr. Wakshlag ha diseñado las dietas de alto rendimiento y aceite de maíz, para tener la misma cantidad de energía de la grasa (en un 57 por ciento). Pero la dieta de aceite de maíz tenían menos proteínas: un 18 por ciento en comparación con el 27 por ciento en las dietas regulares y de alto rendimiento.

'Si usted es un perro, digiriendo la proteína levanta la temperatura de su cuerpo, entonces más tiempo aumentará su temperatura corporal, más tiempo usted seguirá jadeando, y le será más difícil de poder oler bien,' dijo el Dr. Wakshlag.

"Nuestro estudio cambia el paradigma de la dieta de 'alto rendimiento' que puede significar para los perros. Depende de lo que usted quiera que su perro deba de hacer. Un perro de trineo o un galgo puede necesitar más proteína para seguir adelante. Pero los perros de detección tienden a ejercer en los tramos más cortos y necesitan recuperarse rápidamente y oler bien. para ello, menos proteína y más grasa podría ayudar. "

Por: Erik Farina, Etólogo Canino y Adiestrador Profesional

Contacto: psicolmascot@gmail.com


sábado, 26 de mayo de 2012

SCHUTZHUND - ¿Que es el Schutzhund? RCI -IPO - IGP



¿Qué es el Schutzhund?


Schutzhund es una palabra alemana que significa "perro de protección". Se refiere al deporte que se centra en el desarrollo y evaluación de esas características en los perros haciéndolos más útiles y felices compañeros de sus propietarios.


El trabajo del Schutzhund se concentra en tres partes. Muchos familiarizados con el trabajo de obediencia de los afiliados al American Kennel Club reconocerán la primera y segunda parte, rastreo y obediencia. Las normas del Schutzhund para la tercera parte, el trabajo de protección, son parecidas a las de los perros de trabajo policial.


Mientras perros de otras razas se admiten también en pruebas Schutzhund, este test de evaluación de raza, se desarrolló específicamente para el Perro de Pastor Alemán. El Schutzhund está destinado a demostrar la inteligencia y utilidad del perro. Como prueba de trabajo, el Schutzhund mide la estabilidad mental del perro, resistencia, rendimiento estructural, capacidad para rastrear, voluntad de trabajo, coraje y adiestrabilidad.


Este deporte de perros de trabajo ofrece una oportunidad para los propietarios de perros de entrenar su perro y competir unos con otros para el reconocimiento de la capacidad del guía para entrenar y del perro para desempeñar lo que de él se requiere. Es un deporte disfrutado por personas de variadas profesiones, quienes se unen por un compañerismo nacido de su interés común en trabajar con sus perros. Personas de todas las edades y condiciones de vida (incluso aquellos con incapacidades significativas) disfrutan del Schutzhund como deporte. Asiduamente es un deporte familiar..





Las tres partes de una prueba Schutzhund


La fase de rastreo incluye un test de temperamento por la cual el juez supervisor asegura la solidez mental del perro. Cuando se aproxime muy cerca con la traílla floja, el perro no debería actuar tímida o agresivamente. La pista se traza primero por una persona que camina con normalidad sobre una superficie natural tal como tierra o hierba. La pista incluye un número de giros y un número de objetos pequeños, dejados por esta persona sobre su propia pista. Al final de una cinta de 30 pies, el guía sigue al perro que aguarda para olfatear la pista e indicar la ubicación de los objetos, comúnmente tumbándose con ellos entre sus patas delanteras. La fase de rastreo se destina para probar la adiestrabilidad del perro y la capacidad para olfatear, así como también su resistencia mental y física.


La fase de obediencia incluye una serie de ejercicios al pie, alguno de los cuales son alrededor de un grupo de gente. Durante el seguimiento, hay una prueba de disparo de revólver para asegurar que el perro no reacciona abiertamente a tales ruidos bruscos. Hay también una serie de ejercicios de campo en que al perro se le manda sentarse, tumbarse, y quedarse mientras el guía continúa caminando. Desde estas diversas posiciones, el guía vuelve al perro. Con pesas de diversos pesos, se requiere al perro para que cobre sobre una superficie plana, sobre una valla de un metro y sobre una empalizada de seis pies. Al perro se le pide también que corra en dirección recta desde su guía a la orden y se tumbe a una segunda orden.


Finalmente, cada perro permanece en posición de tumbado lejos de su guía, a pesar de las distracciones, mientras otro perro finaliza los ejercicios de obediencia. Todos los ejercicios de obediencia son pruebas de temperamento canino, de rendimiento estructural, y muy notablemente, de voluntad para servir al hombre o a la mujer.


La fase de protección prueba el coraje del perro, la fortaleza física, y la agilidad. El control del perro por parte del guía es absolutamente necesario. Los ejercicios incluyen una búsqueda de escondites, búsqueda de una persona oculta (que actúa como señuelo), y vigilar a ese señuelo mientras se aproxima el guía El perro aguarda para perseguir al figurante cuando intente escapar y para sujetarlo con un agarre firme. El figurante es cacheado y llevado al juez con el guía y el perro caminando detrás y luego al lado derecho. Cuando el figurante intenta atacar al guía, el perro ataca y agarra firmemente sin vacilación.






La prueba final de coraje sucede cuando el figurante es requerido para que salga fuera del escondite por el conductor del perro desde el lado opuesto del campo de pruebas. El perro se envía tras el figurante cuando éste intenta salir corriendo. Justo cuando el perro está a punto de agarrar al figurante, el juez da la señal para que éste se vuelva y corra directamente hacia el perro, amenazándolo con un bastón. Todas las mordidas durante la fase de protección se espera que sean firmemente colocadas sobre la manga de protección y soltadas a la orden y/o cuando el figurante interrumpa la lucha. Las pruebas de protección se destinan a asegurar que el perro no es ningún cobarde ni una amenaza criminal.


El Schutzhund alrededor del mundo


La primera prueba Schutzhund tuvo lugar en la Alemania en 1901 para acentuar el correcto temperamento de trabajo y la aptitud en la raza Pastor Alemán. Originalmente, estos perros eran perros de pastor, pero la industrialización de Alemania animó a los criadores a promocionar el uso de sus perros como policías y perros militares. El Verein für Deutsche Schaferhunde (SV), el club padre, llegó a la conclusión de que esto conduciría a una crianza descuidada y a rasgos indeseables tales como la inestabilidad mental, así que desarrollo la prueba Schutzhund.


Desde entonces, muchos otros países y organizaciones de perros de trabajo tienen también adoptado el Schutzhund como deporte y prueba de rendimiento y trabajo canino cuyas reglas internacionales han sido establecidas y son administradas por el Verein für Deutsche Hundesport Alemán (VDH).






En el 1970 tuvo lugar en U.S.A. la primera prueba Schutzhund, fue en California. En 1987, el United Schutzhund Clubs of América solo da la conformidad aproximadamente a 300 pruebas con una admisión total de alrededor de 1,800 equipos perros/guías. Más de 17 países enviaron equipos de competición al Campeonato Mundial de perros Schutzhund de la Unión Mundial de Clubes de Perros de Pastor Alemán.


Los títulos de Schutzhund


Hay tres de niveles en las pruebas Schutzhund. Para Schutzhund I, los perros deben tener por lo menos 14 meses de edad y pasar una prueba inicial de temperamento por el juez. El perro debe caminar al pie con la traílla y sin ella, dejar constancia de las pruebas del sentado sobre la marcha, tumbado sobre la marcha y quedarse quieto, así como el envío hacia adelante. Debe cobrar sobre el terreno y sobre una valla. En el rastreo, debe ser capaz de seguir una pista trazada por su guía de por lo menos 20 minutos de antigüedad. También hay pruebas de protección.


Para Schutzhund II el perro debe tener por lo menos 16 meses de edad y haber obtenido ya el grado de Schutzhund I Debe pasar de nuevo todas las pruebas de obediencia y protección requeridas por el Schutzhund I, pero esas pruebas, para Schutzhund II, se hacen más difíciles y requieren una resistencia mayor, agilidad y sobre todo, control. Se requiere un cobro adicional sobre una empalizada de 6 pies. En rastreo, el candidato a Schutzhund II debe ser capaz de seguir una pista trazada por un extraño de por lo menos 30 minutos de antigüedad.




Para Schutzhund III, el grado de los expertos, el perro debe tener por lo menos 18 meses de edad y debe haber obtenido tanto el título de Schutzhund I como el de Schutzhund II. Nuevamente, las pruebas ahora se hacen mucho más difíciles. Todos los ejercicios en la obediencia y en la protección se efectúan sueltos de traílla. Se añade un ejercicio de quedarse de pie sobre la marcha andando y a la carrera. En rastreo, el perro debe seguir una pista que fue trazada por un extraño por lo menos de 50 minutos de antigüedad. La pista tiene cuatro ángulos, comparados con los dos ángulos para Schutzhund I y II, y hay tres objetos, antes eran dos, que deben ser encontrados por el perro. La imagen de obediencia, fortaleza, afán, y confianza presentada por un excelente equipo de Schutzhund III es una hermosa ilustración de la asociación de hombre y perro.


Además de las pruebas de temperamento del Schutzhund, el United Schutzhund Clubs of America ofrece tres grados de adiestramiento: el FH: grado avanzado de rastreo; el B, un grado básico de obediencia para el perro de compañía en el tráfico y el WH, o grado básico de protección que incluye obediencia básica.


El valor de la cría


Cualquier Pastor Alemán registrado que ha obtenido un grado de Schutzhund ha demostrado capacidad suficiente como perro de trabajo para dar la talla en el apto para la cría. El apto para la cría es un examen muy detallado de la estructura del perro, temperamento, y pedigree y requiere tanto una certificación de articulaciones de cadera correctas como un rendimiento suficiente en una prueba de resistencia (AD). Los perros que lo hacen bien en el apto para la cría reciben un Koerklasse I o Koerklasse II. Esta es una recomendación y evaluación por un adiestrador y juez experto reconocido en la que se valora el mérito del perro como semental. Los perros clasificados Koerklass II son "adecuados como sementales" y los perros clasificados Koerklass I son "recomendados como sementales". De esta manera, hay un muy alto nivel de seguridad de que los cachorros nacidos y engendrados por perros Schutzhund sean de temperamento serio, alta inteligencia, nervios estabilizados, extrema resistencia, gran fuerza y estructura correcta.




¿Qué busca el juez en el perro?


En todas las tres etapas, -Schutzhund I, II, y III - cada una de las tres fases: obediencia, rastreo, y protección, valen 100 puntos, para un total de 300 puntos. Si un perro no recibe un mínimo del 70% de los puntos en el rastreo y obediencia y el 80% de los puntos en la protección, o si el perro fracasa en la pre-prueba del test de temperamento, no se le otorga un grado ese día y debe repetir la prueba entera, pasando todas las fases de ésta en otra posterior. En cada acontecimiento, el juez busca el entusiasmo, la concentración, precisa en un perro de trabajo. Clasificaciones y puntuaciones altas, se dan al animal que muestra una capacidad y una voluntad fuerte para trabajar para su guía humano.


El perro Schutzhund en el hogar


Desde que el Schutzhund es la manifestación de la mayoría de las características deseables del Pastor Alemán, los perros bien entrenados en Schutzhund usualmente son los compañeros excelentes en el hogar. El perro de Pastor Alemán -como cualquier otro perro de trabajo que posee estabilidad mental- tiene la confianza en sí mismo, que le permite estar en paz con su entorno.


Además de correcto rendimiento estructural para el largo y arduo trabajo, el estándar del Perro de Pastor Alemán, requiere estabilidad mental y voluntad para trabajar. El perro debería ser amistoso, permanecer tranquilo en su lugar, mostrar confianza y una voluntad para convivir, Debe ser audaz, pero también bondadoso con los niños.


El Perro de Pastor Alemán no debería ser tímido o reaccionar nerviosamente a señales o sonidos inusitados. Un perro que es demasiado agresivo a causa de su total temor a la gente y a los acontecimientos, puede ser sumamente peligroso. El deporte del Schutzhund fue ideado para identificar y eliminar tales perros de los valores de la raza. Puesto que el adiestramiento en Schutzhund, da al propietario gran cantidad de control sobre el perro, el propietario es capaz de dejar al perro tener más diversión. No solamente el adiestramiento en Schutzhund es así mismo agradable para el perro, sino que el perro de Schutzhund sabe como complacer a su propietario, creando un lazo más fuerte entre perro y dueño.




El perro Schutzhund en el trabajo de la policia


Un perro que desempeña bien el trabajo en Schutzhund, es obviamente un candidato muy bueno para el trabajo policial. Los perros policías, como otros perros de servicio, deben tener temperamento, con un buen asentamiento de la inteligencia y utilidad. Una mínima cantidad de entrenamiento adicional hace que muchos buenos perros Schutzhund estén listos para el eficaz nivel policial. Tales audaces perros policías pueden evitar niños y muchedumbres sin preocupación por parte de sus guías.


Elegir un cachorro para Schutzhund


En cada raza, el pedigrí es la llave para saber la potencialidad del cachorro. El Schutzhund gira alrededor de líneas de trabajo, generaciones de perros se han acreditado a si mismos y producido características similares en su descendencia. Estas características incluyen no solamente la estructura física del perro, que es muy importante, sino también su temperamento.


La selección de la ascendencia de la cual quiere su cachorro puede necesitar consejo. La Información desde las encuestas de cría pueden ayudar. Por supuesto, tiene sentido discutir sus objetivos con acreditados y expertos guías de Schutzhund o entusiastas.


Una vez usted ha determinado que las líneas de sangre de la madre y del semental son de alta calidad, debería observar a los padres, especialmente la madre, si es posible. La hembra será la principal influencia sobre el joven cachorro durante las primeras semanas de vida. Si la hembra es nerviosa o poco segura, las casualidades serán las incertidumbres que se transferirán a la descendencia.


Si tiene oportunidad de ver la camada, mire los cachorros juntos y también separadamente, para tratar de determinar cual es el mejor. Evidentes defectos estructurales o problemas de salud deberían ser rechazados.


Es importante que el cachorro tenga un intenso instinto para acechar la presa -una pelota, un juguete, etc.- y también ser el líder en el sentido de amedrentar a los otros cachorros. Los cachorros no deben mostrar temor cuando estén lejos de sus compañeros de manada. No debería necesitar permanecer con la madre. El cachorro debe ser audaz y activo, jugando con los objetos mostrados por alguien en el cercado, pero debe ser lo suficientemente independiente para tomar este objeto y apropiárselo.



 

La construcción de un cachorro en el trabajo de schutzhund


La época de cachorro es el período más crítico para el desarrollo de las características que usted quiere fomentar. Su club local de Schutzhund puede aconsejarle sobre la nutrición y socialización de su creciente cachorro.


Un cachorro aprende de sus experiencias, así que suminístrele solamente positivas. Se debe abastecer con oportunidades para explorar e investigar nuevas situaciones y nuevas personas, pero nunca de una manera amenazadora. Recuerde que su meta está en construir confianza en el joven animal. Su fin no es el de dominar u oprimir al joven cachorro.


La exposición a ambientes diferentes es crucial en la educación general del perro y también para asegurarle que el mundo es un lugar seguro. Si algo brota para hacer al perro poco seguro, dele la oportunidad de investigarlo lentamente, pero no fuerce la cuestión.


Es de gran importancia evitar situaciones donde su perro pueda ser dominado por otro, más viejo o más fuerte, o por otro cachorro. También debe evitar contar con la disciplina o corrección de su cachorro y así de esa manera desestimular su ánimo o dañar su autoconfianza. Usted puede hacer esto pero nunca dejando al cachorro en una situación donde pueda dañar sus valores o se encuentre en una situación peligrosa.




El área final del desarrollo está en el estímulo del instinto. Los comportamientos naturales que usted quiere fomentar son jugar con la pelota, el tironeo, ocultar y buscar, tirando los juguetes sujetos con una cuerda, persiguiéndole a usted rápidamente cuando sale corriendo, y finalmente defenderle a, a su familia y a su hogar. Lo último realmente sólo se muestra entre los nueve y 18 meses, cuando los cachorros comienzan a madurar, ladrando a los extraños o intrusos.


Es mejor dejar para más tarde el entrenamiento de la obediencia seria con el perro más joven. El carácter de los cachorros no es lo suficientemente fuerte para resistir las correcciones involucradas en el entrenamiento de la obediencia. Formas admisibles en el hogar, en el coche y en el juego, como aprender a sentarse por una golosina alimentaria, sin que implique corrección, son aconsejables. El trabajo verdadero de obediencia debería comenzar sólo después de que el perro está bien en la modalidad del adiestramiento de la protección.


Es la independencia y la confianza, combinada con el contacto positivo con el líder de la manada, (en ese momento la madre) las que se desarrollarán en las características de adiestrabilidad que usted necesita.


¿El adiestramiento de Schutzhund hace disfrutar a los perros?


Si se entrena de la manera correcta, los perros disfrutan del trabajo, como alguien que asista a una competición de Schutzhund puede ver. La alegría de los perros que están trabajando con sus guías es evidente.



Desde hace miles de años, los perros se han adaptado para servir a los humanos en una relación beneficiosa. Mientras los perros podrían moverse rápidamente, cazar la presa, y proteger las manadas y a sus propietarios, los humanos podrían proveer el alimento, darle refugio de los elementos más rigurosos y protección de los depredadores más grandes, además de curando las heridas de los perros. La razón de existir de un perro está en servir a los humanos.


El entrenamiento de Schutzhund ayuda a desarrollar los instintos naturales del perro a un alto nivel. Perros seguros de si mismo, haciendo el trabajo para los que fueron bien entrenados, son perros felices. Meneando los rabos y tirando fuerte de la traílla todos muestran al observador de una prueba Schutzhund cuanto logro hallan en este trabajo. 


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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