martes, 5 de junio de 2012

Perros con miedo a las Personas


El miedo es una de las características psíquicas que conforman el carácter de un perro, que deben ser tenidas más en cuenta de cara a una convivencia apacible y duradera de éstos con las personas. Sin embargo, curiosamente, es de las más ignoradas a la hora de elegir una raza o un individuo para que conviva con nosotros, con nuestros hijos, nietos o abuelos. Nadie piensa que un perro miedoso puede ser un problema en la convivencia diaria. En lo que más solemos pararnos a pensar, a la hora de adquirir un perro, es en su carácter agresivo, en si nos destrozará los muebles nuevos del salón o en si se hará sus necesidades dentro de casa.

Como en todos los problemas de comportamiento, es fundamental asesorarse previamente a la adquisición de un perro o gato, sobre su genética, su ambiente de cría y sus cuidados maternales. La conducta es el resultado de la interacción compleja entre genes del animal y ambiente en el que se cría. Además, la heredabilidad de un carácter es la proporción de la variabilidad de ese carácter que es debida a la herencia de los genes. Sabemos que para el carácter miedo, la heredabilidad es de 0,4-0,5. Es decir, que si su perro es miedoso y tiene descendientes, tendrá una probabilidad del 50% de que esas crías hereden el mismo carácter. Aún más, si el ejemplar que posee el carácter “miedo” es la madre- y dado que en la especie canina es ésta la encargada de otorgar los cuidados parentales- las crías se verán también influenciadas por un ambiente materno en el cual las enseñanzas irán encaminadas a “formar” hijos miedosos.

Entendemos por miedo la respuesta normal de autoprotección que muestra un animal frente a situaciones que son percibidas como una amenaza para él. El dolor, el miedo y otras formas de sufrimiento no ocurren en la naturaleza por azar o por capricho, sino que son producidas por la selección natural como mecanismos adaptativos, para evitar heridas y escapar a los peligros y representan una ventaja evolutiva tanto para el hombre como para otros animales.

En la Naturaleza las situaciones de conflicto o frustración que pueden ser causantes de una respuesta de miedo son frecuentes, pero no lo es el que se prolonguen. Sin embargo, si una situación que desencadena una respuesta de miedo en un animal se perpetúa en el tiempo, los mecanismos adaptativos se rompen, dando lugar a una situación de estrés patológico crónico que puede desembocar en la muerte del animal. Asimismo, si la reacción de miedo se manifiesta de forma excesiva o en contextos inadecuados, puede dar lugar a problemas de comportamiento como son: fobias, agresividad defensiva o ansiedad por separación.

 Etiología del miedo a las personas

El tema que  nos ocupa en este artículo es el del miedo que pueden desarrollar los perros hacia las personas, ya sean todas en general o algunos grupos en particular como niños, ancianos, hombres, mujeres, personas de una determinada raza o vestidas de cierta manera y un largo etcétera.

Como he comentado antes, el carácter miedo posee la heredabilidad más alta dentro de los caracteres psíquicos o de conducta del perro. Es por ello que es el primer punto en el que tenemos que fijarnos antes de adquirir un perro, si es que queremos seleccionar la ausencia de este carácter. Asimismo, será también el primer factor a descartar si estamos tratando un caso clínico en el que intervenga el miedo o sea el problema principal.

Desgraciadamente, la mayoría de los llamados “criadores” hoy día seleccionan a sus ejemplares únicamente por su morfología, obviando las características conductuales de progenitores y futuros cachorros. Esto nos lleva a que existan cada vez más problemas de miedo genético en los perros destinados a compañía e incluso, aún peor, en otros destinados a trabajos especiales y que caen en manos inexpertas que no efectúan un análisis de la conducta antes de comenzar el trabajo con el perro.

Para prevenir o evitar este problema en los perros destinados a la cría utilizamos el “Índice psicomorfológico de selección”, en el que analizamos tanto las características morfológicas como las conductuales del individuo.

En contra de esto, y afortunadamente, cada vez hay más concienciación de profesionales y profanos en el conocimiento y las bondades del uso de la  Etología como ciencia y como medida para la consecución de una mejor convivencia con nuestras mascotas y de la asignatura pendiente del bienestar animal. Un buen especialista se molestará en realizar, antes de comenzar a trabajar con un perro, un análisis de las conductas instintivas y de las cualidades psicofísicas (sensibilidad y recuperación, intrepidez, tenacidad, temple y resolución)

 Si tras una concienzuda anamnesis de un caso clínico llegamos a la conclusión de que la causa del miedo de un perro es genética, podemos olvidarnos de solucionar el problema. Contra lo que hay escrito en los genes no podemos hacer nada. Solamente nos queda someter al perro a un programa de manejo adecuado basado en la desensibilización, ayudado o no por medicación y feromonoterapia, esperando que el miedo no se generalice. Por supuesto, lo ético y correcto sería eliminar a ese animal de la cría.

Las otras dos causas posibles del miedo hacia las personas serían un fallo en la socialización temprana y una experiencia traumática sufrida por el animal. De las dos, la experiencia traumática tiene un mejor pronóstico. Puede ocurrir en casos en que el cachorro o el adulto hayan estado sometidos a un mal manejo por ciertos grupos de personas o en los que el animal se haya sensibilizado hacia una persona, por coexistencia en espacio y tiempo con otra situación o estímulo traumático. En estos casos puede existir una generalización de la reacción ante otras personas de las mismas características que la implicada en el suceso. Para que nos entendamos pondré un ejemplo: un perro puede tener miedo a los niños porque de pequeño era sometido a experiencias traumáticas por un grupo de éstos; o bien porque se sensibilizó a la presencia de los mismos, cuando un día jugando en la calle con un grupo de niños, tuvo una reacción de pánico por el estallido de una gran cantidad de petardos lanzados por la pandilla.
La solución en el caso de la experiencia traumática tiene un buen pronóstico, en cuanto a que se trata de desensibilizar frente al estímulo que desencadenó en su origen la respuesta de miedo. En el ejemplo propuesto, el programa de tratamiento se basaría el manejo con los niños, añadiendo los petardos en el caso de la sensibilización. Por supuesto, dependiendo de que el nivel de miedo alcanzado en el animal sea más o menos incapacitante, podremos añadir la farmacoterapia y las feromonas apaciguantes.

La importancia de la Socialización y las Manipulaciones neonatales

Nos queda una tercera causa por analizar en la etiología del miedo de los perros a las personas. Hablamos de un fallo en la socialización temprana del cachorro, factor que ocupa el segundo lugar en importancia y en pronóstico después del control genético.

Entendemos por periodo de Socialización del cachorro al comprendido entre las 3 y las 12 semanas de vida del mismo. Este periodo en las especies altriciales, al igual que el imprinting que describió Lorenz en las especies precociales, permite al animal impregnarse definitivamente de la conducta social y sexual propia de su especie, así como aceptar al hombre en un imprinting heteroespecífico. Es decir, un perro bien socializado aprendería a “ser perro” y a aceptar al humano como especie amiga.
Esto se consigue exponiendo al cachorro, en un momento determinado del periodo de socialización, a la presencia de humanos.

Las Manipulaciones neonatales consisten en ampliar y completar las que la madre otorga a los cachorros dentro de los cuidados parentales. Una perra no tiene por qué enseñarle a sus cachorros a convivir con los humanos, a establecer unas normas sociales con ellos ni a integrarse dentro de la estructura familiar. Ella les enseñará a “ser perros” y ya tendrá bastante con eso. Es responsabilidad nuestra, ya que los hemos introducido en nuestra vida como compañeros, el mostrarles lo que les falta para ser “ciudadanos” conviviendo con nuestra especie.
Se pueden encontrar muchos de estos programas de manipulaciones adecuados a la especie en cuestión. El utilizado por mi grupo de investigación combina la sencillez en su aplicación y  el éxito ya comprobado en diversas camadas.

Si un perro no ha sido sometido antes de los 3 ó 4 meses de edad a la presencia y a las manipulaciones de personas, lo más posible es que sufra, más tarde o más temprano, algún problema de miedo hacia ellas. Esta relación no debe limitarse únicamente a adultos, sino que debe ser lo más variada posible, siendo normal un problema de miedo a personas del sexo masculino en un perro que no ha sido sometido en la camada a la presencia de éstos, aunque sí haya estado en contacto con niños y mujeres; o un problema de miedo a personas desconocidas, si los cachorros sólo se han relacionado con la familia.

Los fallos en la socialización son muy difíciles de corregir, aunque su pronóstico es mejor cuanto más joven sea el animal y menos complicado sea el problema. Las técnicas son las ya comentadas.

Los periodos vitales del perro.

El comportamiento social del perro comienza al nacimiento y se va complicando y desarrollando a medida que el cachorro se va convirtiendo en adulto. El aprendizaje social va pasando por los estadios de la socialización, el desarrollo de las relaciones de dominancia- sumisión, la maduración del comportamiento y las interacciones entre los individuos del  grupo. Los estudios más completos al respecto sin duda son los de Scott y Fuller.

La existencia de los llamados periodos críticos está basada en el hecho de que determinadas experiencias importantes deben ocurrir en  unos periodos de tiempo concretos, o de otra manera la oportunidad de este aprendizaje no se volverá a dar más adelante. Los dos factores implicados en que aparezcan estos momentos son la oportunidad y facilidad de que ocurran nuevas relaciones sociales y el desarrollo de la capacidad de la memoria. Estos periodos sociales o vitales son 4: neonatal, transición, socialización y juvenil.

El periodo neonatal comprende las dos primeras semanas de vida, justamente hasta que el cachorro abre los ojos y los oídos y de esta manera se prepara para nuevas experiencias sensoriales. A causa de la inmadurez física y neurológica existente a esta edad, la actividad de los cachorros en este periodo se limita a los patrones propiamente infantiles: el sueño y la alimentación a través de la leche materna. Solamente los estímulos táctiles procedentes de la madre y de los compañeros de camada harán que los cachorros tengan algo de actividad.

El periodo de transición comienza cuando se produce la apertura de ojos y oídos y dura una semana. Durante este tiempo los cachorros pasan de reptar para cercarse a la madre y a sus hermanos a elevarse sobre las patas adoptando lo que ya sería una postura parecida a caminar. De esta manera comienzan a alejarse de la paridera y a explorar nuevos estímulos.

El periodo de socialización es sin duda el más importante en la vida del cachorro relativo a las interacciones sociales. Comienza a las 3 semanas de edad, cuando el cachorro es capaz de separarse de la madre, y dura hasta las 12 semanas, edad a la cual los patrones de comportamiento infantiles terminan y los cachorros son más atraídos por la interacción con el ambiente que por la de su madre y hermanos. Durante este periodo observamos la mayor maduración neurológica, física y conductual. El sistema locomotor es capaz de permitir que los cachorros reaccionen al ambiente, el sistema nervioso se acerca al del adulto y comienza el aprendizaje. Todo lo que pretendamos que el cachorro entienda, asimile y aprenda debería ocurrir en este corto periodo de tiempo… ¡Un gran trabajo nos queda por delante!

Los cachorros comienzan la tendencia a cercarse a los extraños a la edad de 3- 5 semanas. Pero a su vez, progresivamente comienzan la tendencia opuesta alcanzando el pico de evitación a la edad de 14 semanas. Esto es un hecho que en condiciones naturales favorece la supervivencia previniendo el contacto con posibles depredadores.
Si nosotros privamos a un cachorro desde el nacimiento hasta las 14 semanas de contacto total con humanos, en el futuro tendremos un perro que nunca tolerará la presencia cercana de uno de nosotros. Es decir, siempre se sentirá incómodo, y manifestará un comportamiento lupino huidizo, o de miedo en el caso de que no tenga escapatoria.

Si por el contrario, privamos al cachorro en el mismo periodo del contacto con perros, y crece con humanos, este perro tendrá serias carencias y conductas anómalas en el plano social y sexual con los de su propia especie.
En otro plano de cosas, el cachorro que permanece confinado a una jaula como único ambiente conocido, desde las 8 semanas hasta los 6 meses de edad, o desde el nacimiento hasta las 14 semanas, presentará un miedo generalizado a otros ambientes diferentes. Incluso aquellos que han sido criados en ambientes pobres en estimulación, mostrarán dificultades de adaptación a ambientes más abiertos, complicados y estimulantes, llegando en casos extremos a una falta total de interés por explorar nuevos ambientes fuera del conocido.

La edad que habitualmente es usada para separar a los cachorros de sus madres y hermanos de camada sería desde las 6 a las 8 semanas, coincidiendo con la edad natural en la que la madre desteta a los cachorros y les enseña independencia en sus actos. Esta separación y cambio de ambiente para convivir con humanos se ha visto que acelera el proceso de socialización con los mismos. Pero no entendamos mal, para que el cachorro se socialice con el humano no es necesario que lo reforcemos con comida ni que prestemos atención a sus lloros y ladridos causados por el distrés de la separación. El proceso se lleva a cabo por sí solo. Si esta separación de los cachorros de su camada no se lleva a cabo, se deberá permitir el contacto diario con humanos desde las 6 hasta las 12 semanas. Y me refiero a todo tipo de humanos.

No obstante es preferible que el cachorro permanezca con su camada hasta que finalice el periodo de socialización, obviamente con las premisas que hemos comentado sobre el contacto con otras especies y la estimulación ambiental.

Según los estudios realizados con cachorros, el aprendizaje estable comienza a partir de las 8 semanas de edad. Si sometemos a un cachorro de 8 ó 9 semanas a una experiencia negativa, será capaz de memorizar esa experiencia y reaccionar igual si esta se repite. Sin embargo, quién no ha visto cachorritos de 5 ó 6 semanas repetir una y otra vez el acercamiento a un gato que le ha dado un zarpazo. Si el acontecimiento negativo supone un trauma para el cachorro, este puede desocializarse y reaccionar con miedo o evitación ante sucesos similares. Un buen ejemplo podría ser la vacunación en la consulta del veterinario. Por el contrario, si la experiencia la llevamos a cabo con un cachorro de 12 semanas de edad, la socialización ya se ha realizado, con lo que aunque haya refuerzo negativo, el cachorro tenderá a acercarse al humano, más que a huir de él, debido a que la socialización ha hecho que se sienta seguro a su lado.

 Por último, el periodo juvenil se extiende desde las 12 semanas hasta la madurez sexual. Si la socialización del cachorro no se sigue recordando durante este periodo se perderá en aproximadamente unos 6 meses. Si no ha sido socializado previamente, será un perro con problemas conductuales de uno u otro tipo el resto de su vida. Durante el periodo juvenil, el cachorro aumenta su interés y su capacidad para explorar nuevos ambientes y seguir su aprendizaje; pero si previamente no tuvo contacto con humanos, los evitará constantemente. En general, la capacidad de aprendizaje aumenta y alcanza su máximo desarrollo, aunque el condicionamiento es más lento que en el periodo anterior.

Consecuencias de los problemas de miedo a las personas

Como en todos los casos de problemas de conducta, lo esencial es el asesoramiento previo de cara a la prevención. En esto es en lo que hacemos hincapié hoy día los profesionales que nos dedicamos a la conducta.

La prevención la abordamos, como ya hemos comentado, desde la selección genética de los individuos y las manipulaciones de las camadas y el ambiente para conseguir una correcta socialización. Quiero destacar que estas técnicas deben ser llevadas a cabo y asesoradas por profesionales en la materia, no es adecuado cualquier tipo de manipulación ni en cualquier momento.

En cuanto a los casos clínicos de miedo ya establecidos, debemos recurrir lo antes posible al especialista, ya que lo que se piensa que no es un problema en su inicio- y que hasta resulta gracioso- puede llevar a desencadenar una agresión a un niño, una persona desconocida o a su propio dueño, simplemente al intentar acariciar al perro.

Por otra parte, un manejo inadecuado del problema puede desembocar en otros problemas de conducta añadidos (ansiedad por separación, fobias y  estereotipias) o en acentuar los ya existentes. Un ejemplo lo tenemos en los  castigos indiscriminados, que sólo provocan en el animal confusión y más miedo, entrando en una espiral sin fin que puede desembocar en un estado de inhibición de toda conducta y relación con el ambiente.

lunes, 4 de junio de 2012

EL Bromuro de Potasio - No es aprobado por la FDA


Tradicionalmente, el tratamiento de la epilepsia idiopática en perros (y en los gatos, aunque la enfermedad es mucho menos frecuente en esta especie) implica el uso de la medicación fenobarbital (PB). Si control de los ataques no es adecuada y / o efectos secundarios son inaceptables con el uso PB, el bromuro de potasio fármaco (KBr) se añade y la dosis PB se reduce o elimina con el tiempo. Este es un protocolo estándar que yo había dejado de pensar mucho en los propios medicamentos. Después de todo, ellos han sido utilizados durante décadas (más de un siglo en el caso de KBr) en la medicina humana y veterinaria.

Por lo tanto, cuando vi el artículo "Una revisión sistemática de la seguridad del bromuro de potasio en los perros" en el Journal of the American Veterinary Medical Association (JAVMA. 2012; 240:705-715), me preguntaba cuál fue el punto de la investigación  - ya se conocen los posibles efectos secundarios de la terapia de KBr y cómo tratar con ellos si se presentan.

Resulta que yo estaba sólo parcialmente de acuerdo. Sí, la mayoría de los veterinarios están muy familiarizados con KBr, y los estudios científicos han sido publicados que respaldan su seguridad y eficacia. Sin embargo, el bromuro de potasio en realidad no es aprobado por los EE.UU. Food and Drug Administration (FDA) para tratar las convulsiones, ya sea en animales o personas (no es el fenobarbital, para el caso). Estos medicamentos son todavía legales para usar, pero ninguna compañía farmacéutica ha presentado información sobre su seguridad y eficacia, o si pueden ser consistentemente fabricados de acuerdo con los estándares de calidad de la FDA.

En un intento por determinar la seguridad real del bromuro de potasio en los perros, los investigadores revisaron 111 estudios publicados acerca del uso del fármaco. Parafraseando el informe de la FDA sobre el artículo JAVMA:

-Neurológico - La sedación, ataxia y cambios de comportamiento fueron los efectos adversos más comunes asociados con el uso de KBr. Estos signos son reversibles y suelen desaparecer en varios días, al disminuir la dosis de fenobarbital (si el perro está tanto con KBr y PB) o en cuestión de horas, dándole solución salina por vía intravenosa.

-Gastrointestinal - Vómito, diarrea transitoria, y heces sanguinolentas. Estos efectos adversos gastrointestinales (GI) firma generalmente que se resuelven sin necesidad de interrumpir la terapia KBr. Darle el medicamento con alimentos puede disminuir la irritación gastrointestinal.

-Gastrointestinal - Un voraz apetito (es decir, polifagia) o pérdida de apetito. Ambos signos son comúnmente reportados con KBr y PB. Los autores recomiendan monitorear los patrones de alimentación y el peso en los perros con bromuro de potasio, sobre todo "porque la polifagia puede dar lugar a la ingestión de basura y otras complicaciones."

-Pancreatitis - Los autores no encontraron pruebas suficientes para vincular KBr con un mayor riesgo de pancreatitis. La pancreatitis puede ser el resultado de la polifagia y la ingestión de basura en lugar del fármaco en sí.

-Reproductiva - una variedad de efectos en la reproducción se han reportado en otras especies. Los autores no encontraron estudios publicados que evaluaron los efectos de KBr en perras reproductivamente activas.

-Endocrino - A pesar de la glándula tiroides que es un órgano diana con dosis más altas de bromuro de potasio en ratas y personas, el fármaco no parece afectar a la función tiroidea en perros. Sin embargo, debido al pequeño número de estudios realizados en perros que examinaron el efecto de bromuro de potasio en la función tiroidea, los autores recomiendan monitorizar los niveles de la hormona tiroidea en perros con la terapia de KBr.

-Dermatológicas - Las reacciones cutáneas son poco frecuentes en los perros sobre el bromuro de potasio. Aunque es poco frecuente, las lesiones de la piel describieron áreas de coloración blanca en la piel, las lesiones de acné que produce, y el picor.

-Respiratoria - Las enfermedades respiratorias en los perros por el uso de bromuro de potasio es poco probable que ocurra.

Esta es una gran información. Los propietarios y los veterinarios tienen que recordar que las formulaciones actuales de KBR no son aprobados por la FDA y debe ser en la búsqueda de (e informe) de los casos inusuales de reacciones adversas y / o la falta de eficacia.

Dra. Jennifer Coates



Senderismo con el Perro

El perro en la montaña: elegir la ruta adecuada

El itinerario de senderismo con el perro debe evitar los obstáculos insalvables para el perro y contar, cuando sea posible, con puntos de agua potable

Antes de realizar una ruta de montaña con nuestro perro, conviene planificar el itinerario con detenimiento: recuerde que no todos los canes tienen las mismas capacidades físicas. Seleccionar la ruta de montaña adecuada para cada perro, evitar obstáculos insalvables para el can, contar con agua suficiente y tener cuidado con las alturas son algunas claves para que tanto el dueño como el perro disfruten del trayecto.

Los amantes de la naturaleza y de los perros a menudo coinciden: realizar una ruta de montaña en compañía del can es una gran oportunidad para ver disfrutar al animal. "Para nuestros perros, la naturaleza es un lugar terapéutico donde podemos verlos desarrollarse socialmente, ejercitarse física y mentalmente, divertirse y ser felices", aseguran desde Punkan Montaña, especializados en adiestramiento canino y en organizar rutas de senderismo con perros.

Seleccionar la ruta de montaña adecuada para cada perro

Como ocurre con las personas, no todos los perros están igual de preparados para enfrentarse a ciertos itinerarios de montaña. El tamaño y las capacidades físicas del animal deben ser dos de los primeros factores que considerarse al seleccionar el itinerario. No es lo mismo que el animal sea un Bulldog francés, que un potente Pastor alemán o un atlético Galgo.

El entrenamiento físico del perro es otra cuestión importante al seleccionar el itinerario más adecuado para realizar con el perro. "Es importante conocer las limitaciones físicas y técnicas de uno mismo y de nuestro perro, las cuales pueden dificultar o impedir la participación en alguna salida", señalan desde Punkan Montaña.

Evitar obstáculos insalvables para el can

Algunos recorridos no son apropiados para nuestro can. Un río muy ancho o profundo puede suponer un problema para algunos perros en la montaña. "Debemos preparar la ruta para que nuestros perros puedan disfrutar de esta actividad con nosotros, pensando en sus necesidades, evitando pasos difíciles o imposibles para ellos y situaciones que dificulten el disfrute total de nuestros perros", aconsejan desde el grupo de senderismo con perros Botes i Potes, asentado en Cataluña.

No debe faltar el agua para el can en la montaña

La mochila de montaña también debe atender los requerimientos de nuestro perro durante el trayecto. No olvide que, como usted, su can necesitará beber a lo largo del recorrido. Numerosas rutas de senderismo cuentan con puntos de avituallamiento de agua potable durante el camino (manantiales o fuentes).

No obstante, en especial durante la época seca en la que muchos cursos de agua reducen su caudal de forma significativa, conviene portar agua suficiente para usted y para su perro en la mochila. Así se evitan sorpresas. "Nuestro perro necesita mantenerse hidratado durante todo el viaje, así que debemos llevar agua también para él", advierten desde el grupo de montañismo con canes Pirineos con Perros. No solo el agua es esencial para nuestro amigo de cuatro patas en la montaña. "Si vamos a realizar una marcha de varios días, tenemos que llevar comida para ellos", recuerda este grupo.

La sierra es impredecible: cuidado con las alturas

En la montaña, las condiciones meteorológicas pueden cambiar de forma brusca durante la ruta. No es lo mismo atravesar una zona húmeda de valle que recorrer una ladera de solana o subir en altura y exponerse a posibles vientos fuertes.

Este cambio de condiciones no solo afectarán al dueño, sino que también pueden condicionar el recorrido para el perro. "El sol en la montaña es mas fuerte y el frío o la nieve también les afecta", advierten desde Pirineos con Perros.

Cuando se ha planeado realizar un ascenso importante, considere que el perro también puede verse afectado por los cambios de presión que supone la subida. "La altura afecta a nuestro perro", concluyen desde la citada agrupación, por lo que se debe procurar que tanto los dueños como los perros se adapten a la misma.

Consejos

-El tamaño y las capacidades físicas del animal deben ser las primeras características que determinen la selección del itinerario de montaña.

-El entrenamiento físico del perro es otra de las cuestiones que influye en la elección de la ruta.

-No todos los recorridos son igual de apropiados para nuestro animal. Un río extremadamente ancho o profundo puede suponer un problema para algunos perros en la montaña.

-Recuerde que, como usted, el perro necesitará agua durante el recorrido: opte por rutas con puntos de agua potable.

-Si planea realizar un ascenso importante, considere que el perro también puede verse afectado por los cambios de presión que supone la subida.

domingo, 3 de junio de 2012

La ansiedad en los cachorros


La ansiedad en los cachorros es muy común. Imagine que ha sido arrebatado a toda su familia, alejado de su hogar y todas las atracciones familiares, los sonidos y los olores han desaparecido. Nada es igual - todo es diferente y está realmente asustado. Hay nuevos humanos que tratan de hacerte sentir mejor, te acarician y abrazan a ti, pero lo único que puede pensar es en cómo se olvida de su familia y el hogar.

¿Qué es la ansiedad normal del perrito?

La mayoría de los cachorros experimentan un nivel normal de ansiedad por el primer par de semanas cuando se lleve a casa. La primera noche siempre es más difícil. La longitud de tiempo que se considera como un tiempo normal para los perritos a sufrir de ansiedad de separación es de dos semanas a un mes. Algunos cachorros todavía puede experimentar un cierto nivel de ansiedad durante un máximo de tres meses, sin embargo el nivel de ansiedad se debe mejorar - cada vez menos - durante ese tiempo.

Cuando traer un nuevo perrito a  hogar.

Siempre es la mejor manera de llevar a su cachorro cuando usted puede estar unos días en casa, así que el contacto con ser humano y el perro se puedan construir tan pronto como sea posible. El cachorro debe tener entre 8 y 10 semanas de edad, destetados de la madre, y pueda comer por sí mismo. Los cachorros menores de 8 semanas y mayores de 12 semanas son más propensos a tener problemas a largo plazo con la ansiedad del perro que puede durar hasta bien entrada la edad adulta.

 La ansiedad en los Cachorros - Cómo se administra
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Uso de los desvíos.
Las técnicas de distracción por lo general funcionan muy bien. La introducción de un juguete nuevo cada pocos días puede ayudar a su cachorro a que se distraiga y el objetivo debe ser contar con 3 ó 4 juguetes para su cachorro en un momento dado
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Muchos dueños de cachorros tienen una selección de 10 a 12 juguetes y cambiarlos para que el cachorro tenga tan sólo 3 o 4 a la vez. Si cambia los juguetes de su cachorro una vez por semana, entonces siempre tendrá algo nuevo y diferente para jugar. Por supuesto, si tu cachorro tiene un juguete favorito que juega con el todo el tiempo, debería dejar jugar  al cachorro con el en todo momento.

Los masticables.

Las golosinas masticables también pueden crear una gran diversión. A los cachorros les encanta masticar y tienen que masticar con regularidad para ayudar al desarrollo de sus dientes. Cueros crudos de morder para el cachorro que duran mucho tiempo y si a su cachorro le introduce en este tipo de cosas con anticipación, entonces es menos probable que quiera masticar sus zapatos, ropa y muebles.

La ansiedad del cachorro estará peor  cuando tu perrito esté solo y aburrido. Si usted puede mantener a su cachorro ocupado e interesado ​​con una variedad de juguetes para masticar y golosinas masticables, serán mucho menos propensos a tener tiempo para aburrirse y ser menos ansiosos como resultado.

 Mucho ejercicio.

Los cachorros están llenos de un montón de energía y la necesidad de jugar y hacer ejercicio. Usted necesita por lo menos 2 horas al día para el juego del cachorro y más tiempo sería aún mejor. El tiempo de juego puede consistir en el entrenamiento de la recompensa basada en lo básico y solo jugando. El cerebro del perrito requiere mucha estimulación y el cachorro va a aprender mucho en un período relativamente corto de tiempo.

Se ha sugerido para que la formación de recompensa para cortos períodos de cinco a diez minutos cada vez y utilizar una combinación de recompensas (dulces) y de alabanza a positivamente por reforzar la formación que está haciendo. La formación simple debe comenzar en el segundo día, una vez que su cachorro empieza a confiar en ti. La formación debe consistir en simples órdenes "sentarse", "tumbado", la llamada "Ven"  y el “quieto”.

También puede iniciar la introducción de un collar y la correa para el cachorro, poniéndoselo sobre el cuello y alabando a tu cachorro a medida que se lo ponga. Usando la correa sólo debe hacerse en un ambiente familiar, como su propio patio trasero, y sólo durante unos pocos minutos a la vez.

 ¿Qué hacer en la primera noche?

Es una buena idea para mantenerse en el interior al nuevo cachorro en la noche durante la primera semana. Tu nuevo cachorro no es conveniente que esté por toda la casa, por lo que mantenerlos en una habitación durante la noche fácil de limpiar. Coloque un montón de periódico para que sus necesidades sean fáciles de hacer. No tenga la tentación de tener a su nuevo cachorro en la habitación con usted, ellos no se conforman y no quiere empezar el desarrollo de malos hábitos.

En la primera noche es una buena idea para crear su cama con una bolsa de agua caliente debajo de una manta para que el cachorro esté caliente. Su cachorro utilizaba para tener calor a su madre y hermanos a su alrededor en la noche y el calor de una bolsa de agua caliente le ayudará a simular el calor del cuerpo que están acostumbrados.

También colocar un viejo reloj de tic tac de moda en la sala,  simula el latido del corazón de la madre y proporcionar un ruido rítmico para ayudar en su sueño al cachorro.

Media hora antes de dormir, jugar con su cachorro en un esfuerzo para agotarlo. Introducir algunos juguetes del cachorro para morder y participar en un juego vigoroso. A continuación, traten de calmar al cachorro con suaves caricias o abrazos, una vez que su cachorro esté cansado, buscara para irse a dormir, aproveche para enseñarle su cama con una orden de irse a dormir. Si usted necesita atender a su cachorro durante la noche, sólo vaya una vez que esté callado después de  estar ladrando durante unos minutos, darle una rápida palmada y diga "la hora de dormir" a medida que los pone en la cama.

Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Psicólogo Canino, Especialista en Comportamiento Canino)

sábado, 2 de junio de 2012

Un Veterinario entrega con éxito un cachorro por transferencia de embrión.

E.T

Incluso días más tarde, Debbie Elam, esposa del Dr. Nick Elam, no podía soportar ver el vídeo entero. "Oooh, no puedo mirar a esta parte", dijo, ella bloqueando la pantalla del ordenador portátil con la mano.

 Entre los dedos de la Elam, era posible distinguir el quirófano del Hospital Animal Elam. Sobre la mesa estaba Penny, una raza mixta de rostro dulce que se está trabajando por un grupo tan centrado como cualquier otro equipo atiende a un paciente humano. Cuando el Dr. Elam trabaja, un asistente controla la respiración del perro. Otras personas se movían por la habitación, comprobando los signos vitales o, simplemente, de pie junto a el, observando y esperando.

Lo que era imposible saber a partir de las imágenes parpadeantes en la pantalla del portátil es que el Dr. Elam y su equipo estaban a punto de hacer historia.

"Ya lo verás aquí", dijo Debbie, señalando el vientre expuesto de Penny. Hubo un momento de intensidad silenciosa cuando el Dr. Elam metió la mano en el abdomen del perro. Y luego, de repente, allí estaba: Elam sacó retorciéndose lo que parecía una salchicha retorciéndose. Debbie sonrió. El vídeo seguía rodando.

Era un cachorro, por cierto, pero el pequeño bulto que no tardó en chillar en los brazos de un ayudante, siendo cuidadosamente limpiado y envuelto, fue también mucho más. El perro, nacido el 20 de mayo y de nombre ET, es la primera vez de la transferencia de embriones cachorro nacido en los Estados Unidos. Esto representa 14 años de trabajo por el Dr. Elam y su equipo, y un potencial hito de cambio de juego para los criadores de perros de todo el mundo.

Penny & E.T
La transferencia de embriones, en pocas palabras, es un procedimiento que permite que el embrión de un animal  se implante quirúrgicamente en otro.

 Entre otras aplicaciones, la transferencia de embriones puede ser usado para criar un animal que tiene problemas para mantener un embarazo a término, tal vez debido a la edad o a una enfermedad médica.

Aunque el proceso se ha realizado con éxito en animales más grandes, y es común en las vacas y los caballos, el completar el procedimiento en un perro presenta un desafío mucho mayor. Debido a su menor tamaño comparativo, el lavado de un embrión viable desde el perro donante resultó angustiosamente difícil, en el lapso de cinco años, Elam, dijo, que le había fallado 15 veces.

El proceso se ha realizado con éxito al menos una vez en Canadá y en Japón, pero nunca, al conocimiento de Elam, en los EE.UU.

Según el Dr. Joe Lineweaver, que se especializa en la fisiología reproductiva y trabajó estrechamente con Elam en el proyecto, el avance logrado del equipo podría tener un impacto significativo en la manera en que ciertos perros, sobre todo los de gran valor, se crían.

E.T
Lineweaver dijo que nunca dudó de Elam que eventualmente encontrara una manera de llevar a buen término el procedimiento, a pesar de la dificultad. "Yo sabía que era sólo cuestión de tiempo", dijo.

El propio doctor Elam no pudo en ocultar su emoción la semana pasada, mientras observaba a ET acurrucarse con Penny en su perrera.

 "Es sólo un pequeño perro", dijo, riendo, "pero sin duda es especial para nosotros."

El embarazo de Penny era, según todos los relatos, casi perfecto. Los años previos a la concepción de éxito de ET y el parto, sin embargo, estaban llenos de intentos fallidos y las decepciones.

Elam, dijo que había decidido hace poco tiempo, después de trabajar durante más de una década sin éxito, para intentarlo una última vez. Si el experimento más reciente con Penny había fracasado, admitió, se habría dejado a otra persona para encontrar la respuesta.

Una de las partes más difíciles del procedimiento, dijo el Coordinador de la reproducción Suzie Vaughn, era saber exactamente cuánto tiempo  permitiría que el perro permanezca en el útero. Debido a que el embrión se ha implantado, el equipo tiene que adivinar la fecha de vencimiento y el punto en el que pueda necesitar una cesárea para llevar a cabo (aunque Penny se puso de parto por su cuenta, el equipo determinó que el riesgo de dar a un cachorro del tamaño de ET de casi una libra entera que era demasiado grande para permitir que continuara.)

E.T
Era obvio que la semana pasada, sosteniendo la pequeña pelota regordeta de pelo marrón, que habían acertado.

 "Como se puede ver", dijo Vaughn, sonriendo, "que está muy saludable".

El siguiente paso será una prueba de ADN para Penny para probar que ella no es la madre biológica de ET, dando al proyecto  su  sello final, oficial de éxito.

Entonces, naturalmente, habrá más experimentos científicos para hacer rompecabezas y más para resolver. El Dr. Elam, dijo que quieren probar y repetir el proceso, y luego congelar los embriones para su uso en una fecha posterior.

¿Después de esto? Quién sabe.

 "Esta es la razón por la que puede estar en este negocio durante tanto tiempo y no quemarse", dijo el Dr.Elam. "Siempre hay algo nuevo a la vuelta de la esquina."