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domingo, 3 de junio de 2012

La ansiedad en los cachorros


La ansiedad en los cachorros es muy común. Imagine que ha sido arrebatado a toda su familia, alejado de su hogar y todas las atracciones familiares, los sonidos y los olores han desaparecido. Nada es igual - todo es diferente y está realmente asustado. Hay nuevos humanos que tratan de hacerte sentir mejor, te acarician y abrazan a ti, pero lo único que puede pensar es en cómo se olvida de su familia y el hogar.

¿Qué es la ansiedad normal del perrito?

La mayoría de los cachorros experimentan un nivel normal de ansiedad por el primer par de semanas cuando se lleve a casa. La primera noche siempre es más difícil. La longitud de tiempo que se considera como un tiempo normal para los perritos a sufrir de ansiedad de separación es de dos semanas a un mes. Algunos cachorros todavía puede experimentar un cierto nivel de ansiedad durante un máximo de tres meses, sin embargo el nivel de ansiedad se debe mejorar - cada vez menos - durante ese tiempo.

Cuando traer un nuevo perrito a  hogar.

Siempre es la mejor manera de llevar a su cachorro cuando usted puede estar unos días en casa, así que el contacto con ser humano y el perro se puedan construir tan pronto como sea posible. El cachorro debe tener entre 8 y 10 semanas de edad, destetados de la madre, y pueda comer por sí mismo. Los cachorros menores de 8 semanas y mayores de 12 semanas son más propensos a tener problemas a largo plazo con la ansiedad del perro que puede durar hasta bien entrada la edad adulta.

 La ansiedad en los Cachorros - Cómo se administra
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Uso de los desvíos.
Las técnicas de distracción por lo general funcionan muy bien. La introducción de un juguete nuevo cada pocos días puede ayudar a su cachorro a que se distraiga y el objetivo debe ser contar con 3 ó 4 juguetes para su cachorro en un momento dado
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Muchos dueños de cachorros tienen una selección de 10 a 12 juguetes y cambiarlos para que el cachorro tenga tan sólo 3 o 4 a la vez. Si cambia los juguetes de su cachorro una vez por semana, entonces siempre tendrá algo nuevo y diferente para jugar. Por supuesto, si tu cachorro tiene un juguete favorito que juega con el todo el tiempo, debería dejar jugar  al cachorro con el en todo momento.

Los masticables.

Las golosinas masticables también pueden crear una gran diversión. A los cachorros les encanta masticar y tienen que masticar con regularidad para ayudar al desarrollo de sus dientes. Cueros crudos de morder para el cachorro que duran mucho tiempo y si a su cachorro le introduce en este tipo de cosas con anticipación, entonces es menos probable que quiera masticar sus zapatos, ropa y muebles.

La ansiedad del cachorro estará peor  cuando tu perrito esté solo y aburrido. Si usted puede mantener a su cachorro ocupado e interesado ​​con una variedad de juguetes para masticar y golosinas masticables, serán mucho menos propensos a tener tiempo para aburrirse y ser menos ansiosos como resultado.

 Mucho ejercicio.

Los cachorros están llenos de un montón de energía y la necesidad de jugar y hacer ejercicio. Usted necesita por lo menos 2 horas al día para el juego del cachorro y más tiempo sería aún mejor. El tiempo de juego puede consistir en el entrenamiento de la recompensa basada en lo básico y solo jugando. El cerebro del perrito requiere mucha estimulación y el cachorro va a aprender mucho en un período relativamente corto de tiempo.

Se ha sugerido para que la formación de recompensa para cortos períodos de cinco a diez minutos cada vez y utilizar una combinación de recompensas (dulces) y de alabanza a positivamente por reforzar la formación que está haciendo. La formación simple debe comenzar en el segundo día, una vez que su cachorro empieza a confiar en ti. La formación debe consistir en simples órdenes "sentarse", "tumbado", la llamada "Ven"  y el “quieto”.

También puede iniciar la introducción de un collar y la correa para el cachorro, poniéndoselo sobre el cuello y alabando a tu cachorro a medida que se lo ponga. Usando la correa sólo debe hacerse en un ambiente familiar, como su propio patio trasero, y sólo durante unos pocos minutos a la vez.

 ¿Qué hacer en la primera noche?

Es una buena idea para mantenerse en el interior al nuevo cachorro en la noche durante la primera semana. Tu nuevo cachorro no es conveniente que esté por toda la casa, por lo que mantenerlos en una habitación durante la noche fácil de limpiar. Coloque un montón de periódico para que sus necesidades sean fáciles de hacer. No tenga la tentación de tener a su nuevo cachorro en la habitación con usted, ellos no se conforman y no quiere empezar el desarrollo de malos hábitos.

En la primera noche es una buena idea para crear su cama con una bolsa de agua caliente debajo de una manta para que el cachorro esté caliente. Su cachorro utilizaba para tener calor a su madre y hermanos a su alrededor en la noche y el calor de una bolsa de agua caliente le ayudará a simular el calor del cuerpo que están acostumbrados.

También colocar un viejo reloj de tic tac de moda en la sala,  simula el latido del corazón de la madre y proporcionar un ruido rítmico para ayudar en su sueño al cachorro.

Media hora antes de dormir, jugar con su cachorro en un esfuerzo para agotarlo. Introducir algunos juguetes del cachorro para morder y participar en un juego vigoroso. A continuación, traten de calmar al cachorro con suaves caricias o abrazos, una vez que su cachorro esté cansado, buscara para irse a dormir, aproveche para enseñarle su cama con una orden de irse a dormir. Si usted necesita atender a su cachorro durante la noche, sólo vaya una vez que esté callado después de  estar ladrando durante unos minutos, darle una rápida palmada y diga "la hora de dormir" a medida que los pone en la cama.

Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Psicólogo Canino, Especialista en Comportamiento Canino)

viernes, 1 de junio de 2012

Problemas de Conducta en perros con soledad

La soledad es uno de los principales desencadenantes de los problemas de conducta en los perros.

Si un perro pasa mucho tiempo solo se irrita, angustia y estresa. Demasiada soledad puede provocar falta de apetito, autoagresiones o destrozos del mobiliario. El perro no soporta la soledad porque es un animal social. En muchas ocasiones, la falta de tiempo en nuestra vida cotidiana, se traduce en perros que están demasiado solos e infelices.

Un perro, atado, encerrado, o sólo mucho tiempo, se ve privado de una de sus necesidades más importantes; el derecho a disfrutar de la compañía y el cariño de sus dueños. Y esta situación le provoca estrés e infelicidad, que se traduce, por ejemplo, en conductas destructivas con los objetos de la casa.

Es el animal quien avisa del problema de exceso de soledad: no come, hace sus necesidades por todas partes, está nervioso, celoso e irritable, destroza las cosas, se autolesiona. Todo ello, para llamar la atención de un dueño, que se ha equivocado de animal de compañía y que no entiende las necesidades de su perro.

Las conductas compulsivas

Las conductas compulsivas suelen ser fruto de traumas vividos por el animal y, en ocasiones, para normalizar la situación necesitan tratamiento farmacológico.

Los perros pueden tener este tipo de conductas por varias causas, como por ejemplo las experiencias traumáticas, como el abandono o los malos tratos, pero una de las causas más comunes es el exceso de soledad. Comprensión y paciencia son las mejores armas para ayudar al perro a superar estas conductas compulsivas, que se manifiestan de varias maneras; como los movimientos repetitivos o las autoagresiones. Pero en el caso de la soledad, también hay que solucionar el problema, a base de dedicar más tiempo al perro.

Las conductas compulsivas pueden ser de varios tipos:

-Las que afectan a la movilidad, como dar vueltas sobre sí mismo, perseguirse la cola, los movimientos repetitivos de un lado a otro, perseguir reflejos de luz, quedarse inmóvil, alejarse de manera repentina.

-Otro tipo de conductas compulsivas son las relacionadas con la boca. Es decir, morderse las patas, lamerse o rascarse de manera compulsiva, masticar ropa o comer sustancias inapropiadas e inusuales, como el yeso de las paredes.

-Las autoagresiones también se pueden presentar; puede atacar objetos, personas o mutilarse la cola.
Los ladridos o aullidos continuos. El perro puede ver objetos imaginarios y permanecer con la mirada fija. Algunos expertos consideran estas conductas fruto de problemas neurológicos.

Las conductas compulsivas se consideran una consecuencia del estrés o la frustración. Se cree que hay razas que tienen más disposición a padecerlas, entre las que se encuentran las de gran tamaño.

El tratamiento de la conducta compulsiva pasa por: Detectar la causa que la desencadena. Intentar disminuir el estrés. Evitar castigos por parte de los dueños. Fomentar la actividad física. El tratamiento farmacológico en algunos casos, que prescribirá el veterinario, si lo considere necesario.

Enfermedades físicas y psicológicas

El perro puede sufrir dolencias físicas y también psicológicas. Su conducta y comportamiento requieren una atención especializada. Son los etólogos y adiestradores o psicólogos caninos quienes se encargan de esta disciplina, aunque un veterinario también está capacitado para atender este tipo de temas.

El perro puede estar bien educado y socializado, pero ante determinadas circunstancias, puede reaccionar de manera inadecuada e inusual y los dueños no saben cómo abordar el problema. Se puede comenzar por la consulta del veterinario para que nos aconseje, porque no hay que dejar de dar importancia a un cambio que afecta de manera negativa a la convivencia de la familia con el perro.

Es importante entender que el hacerse cargo de un animal, no sólo consiste en proporcionarle alimento, o atención veterinaria. Para que exista una convivencia satisfactoria, se le debe ofrecer cariño, compañía y hacerle sentir como un miembro más de la familia. Lo contrario no es tener un perro, sino maltratarlo.

Comportamiento social de los perros

Los perros tienen una conducta social muy parecida a la de los lobos. La unidad social típica de los lobos es la manada. El número de individuos que la forma varía según las condiciones ambientales. En el entorno doméstico, los perros se comportan con las personas, como si éstas fueran miembros de su manada.

Debido al proceso de domesticación y a los efectos de la socialización, cuando todavía es un cachorro, el perro es capaz de integrarse en la familia humana que lo acoge. De hecho, el perro considera a sus dueños miembros de la manada, y muestra hacia ellos pautas de conducta parecidas a las que usa con sus congéneres.

La mayoría de los problemas de conducta del perro tienen que ver con el comportamiento social. Por lo tanto, un buen entendimiento en este sentido es importante para conseguir una buena convivencia entre personas y perros.

La importancia del grupo

Los perros necesitan vivir en grupo como forma de sobrevivir ante las adversidades.

Es decir, para ellos el grupo supone poder sumar esfuerzos, por ejemplo, a la hora de cuidar de las crías y así, garantizan la eficacia reproductora del grupo y la supervivencia de sus genes. Los perros establecen una jerarquía social que sirve para regular la distribución de los recursos de la manada. La jerarquía es, de hecho, la base de la conducta social y de las relaciones del perro con otros congéneres, así como ocurre con el ser humano.

Consejos

-Si no se puede dedicar tiempo a un perro para que no se sienta solo, es mejor elegir otro animal que no sea tan social.

-Un perro debe sentirse integrado en la familia con la que convive. Necesita cariño, caricias, pasear, jugar y tener compañía la mayor parte del día.

-Cuando se detecta en el animal cambios de conducta como: más nerviosismo, aumento o descenso notable del apetito, irritabilidad o conductas destructivas con el mobiliario de la casa, es recomendable consultar con el veterinario.