jueves, 31 de marzo de 2022

La Leptospirosis


 


La Leptospirosis


¿Qué es la Leptospirosis?


La Leptospirosis es una enfermedad causada por una infección con la bacteria Leptospira. Estas bacterias pueden encontrarse en la tierra y en el agua, en cualquier parte del mundo. Existen muchas variedades de la bacteria Leptospira que pueden causar enfermedades.


¿En dónde se encuentra?


La Leptospirosis es mayormente común en zonas con climas cálidos y altos índices de precipitaciones anuales, pero puede presentarse en cualquier lugar. La exposición al agua con movimiento lento o estancada es un gran factor de riesgo para contraer la Leptospirosis, aunque también puede contraerse del pasto seco y sombreado o en las orillas de ríos o lagos. En España en las regiones del suroeste parecen tener menor riesgo de Leptospirosis. El mayor número de casos de Leptospirosis se presenta a finales de verano y durante el otoño en España, pero puede variar según la estación en diferentes partes del país.


¿Qué animales están en riesgo?


Los perros son los más afectados. La Leptospirosis en gatos es muy rara y parece ser leve, aunque se sabe muy poco sobre la enfermedad en esta especie. En algunas partes de España, donde la bacteria se propaga con facilidad en el ambiente, casi todos los perros están en riesgo de desarrollar Leptospirosis, sin importar si viven en el campo, los suburbios o la ciudad. Cualquier perro puede resultar afectado, sin importar la edad, la raza o el sexo. Los factores comunes de riesgo de la Leptospirosis en los perros que viven en España incluyen:


-Exposición a ríos, lagos o arroyos, o beber de ellos;


-Deambular en propiedades rurales (debido a la exposición a animales salvajes, animales de granja o fuentes de agua posiblemente infectados);


-Exposición a animales salvajes o de granja, aún si se encuentran en los patios;


-Contacto con roedores u otros perros (como en áreas urbanas, parques para perros o instalaciones de trabajo donde haya varios perros).


¿Cómo se propaga?


Los perros pueden infectarse y desarrollar leptospirosis si sus membranas mucosas (o piel con una herida, como un corte o una raspadura) entran en contacto con orina infectada u objetos que estén contaminados con ésta como tierra, agua, alimentos o camas; a través de la mordedura de un animal infectado; al ingerir tejidos o animales muertos infectados; y raras veces a través de la reproducción. También puede transmitirse a los cachorros a través de la placenta.


¿Cuáles son los signos de la Leptospirosis?


Los signos de la Leptospirosis en los perros dependen de la variedad de la bacteria, la ubicación geográfica y la manera en que el sistema inmunológico del perro reacciona a la infección. Hay perros infectados que no muestran signos de enfermedad, algunos sufren de una enfermedad leve y transitoria y se recuperan espontáneamente, mientras que otros desarrollan una enfermedad muy grave y mueren. Los signos de la Leptospirosis pueden ser nada específicos. Pueden incluir fiebre, escalofríos, entumecimiento muscular, renuencia al movimiento, sed incrementada, cambios en la frecuencia o en la cantidad de orina, deshidratación, vómitos, diarrea, pérdida del apetito, letargo, ictericia (piel y membranas mucosas amarillentas) o inflamación dolorosa dentro de los ojos.


La enfermedad puede causar insuficiencia renal con o sin insuficiencia hepática. De vez en cuando, los perros pueden desarrollar graves enfermedades pulmonares y mostrar altos índices respiratorios (índice de respiraciones) y tener dificultad para respirar. La Leptospirosis puede causar trastornos hemorrágicos, lo que puede causar vómitos, orina, heces o saliva con sangre; sangrados nasales; y encontrar puntos rojos (que pueden verse en las encías u otras membranas mucosas o en piel de color claro). Los perros afectados también pueden sufrir de inflamación en las piernas (a causa de la acumulación de líquidos) o líquido acumulado en exceso en su pecho o abdomen.





¿Cómo se diagnostica y se trata?


Se puede tener la sospecha de Leptospirosis en base al historial de exposición y los signos que el perro presente, pero muchos de estos signos también pueden verse con otras enfermedades. Además de un examen físico, su veterinario puede recomendar otras pruebas, como pruebas de sangre, pruebas de orina, radiografías (rayos x) y una prueba de ultrasonidos. Las pruebas que pueden usarse para ayudar a diagnosticar la Leptospirosis incluyen pruebas de la producción de anticuerpos (realizadas en la sangre) y pruebas de ADN del organismo (realizadas en la sangre y en la orina).Generalmente las pruebas recomendadas están basadas en la gravedad de la enfermedad y los signos detectados. Generalmente la leptospirosis se trata con antibióticos y cuidados de soporte. Dependiendo de la gravedad de la enfermedad, los perros afectados pueden requerir terapia de líquidos y/o soporte nutricional.


En casos extremos, podrían ser necesarias terapia de oxígeno, ventilación mecánica (apoyo para respiración), diálisis renal u otras medidas de cuidados intensivos. Cuando se trata de manera temprana y agresiva, las oportunidades de recuperación son buenas pero aún existe el riesgo de daños permanentes residuales en los riñones o el hígado. Conseguir una referencia temprana para diálisis renal, lo cual les da tiempo a los riñones para que se recuperen, puede salvarle la vida a un perro si la situación económica lo permite. Los perros con enfermedades respiratorias graves tienen menor posibilidad de recuperación, a pesar del tratamiento. De haber otros perros en el hogar, es posible que necesiten ser tratados por Leptospirosis, aún si no parecen estar enfermos.


¿Las personas están en riesgo?


Sí. La Leptospirosis es una enfermedad zoonótica, es decir, que se puede transmitir de los animales a las personas. La infección puede causar síntomas similares a los del resfrío, además de insuficiencia hepática o renal. En España, la mayoría de los casos de Leptospirosis humana resultan de actividades recreativas con agua. La infección a causar del contacto con una mascota infectada es mucho menos común, pero es posible.


¿Cómo se previene?


Actualmente existen vacunas que previenen de manera efectiva la Leptospirosis y protegen a los perros por al menos 12 meses. Contrario a lo que se cree, es poco probable que estas vacunas causan reacciones adversas diferentes a las que causan otras vacunas comúnmente administradas. Se recomienda la vacunación anual para perros en riesgo. Al reducir la exposición de su perro a posibles fuentes de la bacteria Leptospira, se pueden reducir las posibilidades de infección. Esto puede incluir lo siguiente:


-Evitar que su perro beba o nade en ríos, lagos, estanques, zonas fangosas o aguas de movimiento lento o estancadas.


-Minimizar el contacto con la vida silvestre, animales de granja y roedores, incluyendo animales muertos.


-Aunque un perro infectado presente un menor riesgo de infección para usted y su familia, sigue existiendo algo de riesgo. Si su perro ha sido diagnosticado con leptospirosis, tome las siguientes precauciones para protegerse:


-Administre antibióticos de manera apropiada según lo indique su veterinario;


-Evite el contacto con la orina de su perro;


-Use guantes al limpiar la orina;


-Si su perro orina en su casa, limpie inmediatamente el lugar con un desinfectante para el hogar;


-Entrene al perro para que orine lejos de aguas estancadas o de zonas donde personas u otros animales puedan tener acceso;


-Lávese las manos después de manipular a su mascota.


Aunque este artículo brinda información básica sobre la Leptospirosis, su veterinario es siempre la mejor fuente de información sobre salud. Consulte a su veterinario para mayor información sobre la Leptospirosis y su prevención.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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miércoles, 30 de marzo de 2022

El Moquillo Canino


 

El Moquillo Canino


¿Qué es el moquillo?


El moquillo es una enfermedad altamente contagiosa causada por un virus que afecta los aparatos respiratorio, gastrointestinal, y a menudo, el sistema nervioso de los cachorritos y perros adultos. El virus también infecta a cánidos salvajes (por ejemplo, zorros, lobos, coyotes etc..).


¿Cómo se propaga el moquillo?


Los perros jóvenes y los cachorritos pueden infectarse debido a los virus contenidos en el aire provenientes de las secreciones nasales de perros u otros animales salvajes infectados. Los brotes de moquillo tienden a ser esporádicos. Debido a que el moquillo también afecta a la población de animales salvajes, el contacto entre esa población y las mascotas puede facilitar la dispersión del virus.


¿Qué perros tienen riesgo?


Todos los perros tienen riesgo, sin embargo, los cachorritos de menos de cuatro meses de edad y los perros que no han sido vacunados contra el moquillo son los más susceptibles de adquirir la infección.


¿Cuáles son los signos clínicos del moquillo?


El primer síntoma de moquillo es secreción ocular con apariencia acuosa o de pus. Posteriormente, los perros desarrollan fiebre, descarga nasal, tos, letargo, apetito reducido, vómito y diarrea. En estados avanzados, el virus puede atacar al sistema nervioso ocasionando convulsiones, espasmos o parálisis parcial o completa.


Ocasionalmente, el virus provoca que las plantas de las patas se endurezcan. El moquillo es a menudo mortal. Aunque un perro no muera de la enfermedad, el virus del moquillo puede ocasionar daños irreparables en su sistema nervioso. El moquillo es tan serio y los síntomas son tan variados que cualquier perro enfermo debe ser llevado inmediatamente al médico veterinario para ser examinado y diagnosticado.


¿Cómo se diagnostica y se trata el moquillo?


El médico veterinario diagnostica el moquillo basándose en el examen clínico y análisis de laboratorio. No existe ningún medicamento disponible para matar el virus en los perros infectados. El tratamiento consiste primordialmente en intentar prevenir las infecciones secundarias; control del vómito, diarrea o síntomas neurológicos y combatir la deshidratación por medio de la administración de líquidos. Los perros enfermos deben mantenerse cubiertos para prevenir enfriamientos, recibir un buen cuidado médico y permanecer separados de otros perros.


¿Cómo se previene el moquillo?


La vacunación y la prevención del contacto con animales infectados se consideran como los mejores elementos en la protección del moquillo.





La vacunación es muy importante.


Los cachorritos son muy susceptibles a la infección, especialmente debido a que la inmunidad natural adquirida proveniente de la leche materna puede disminuir antes de que el propio sistema inmune del cachorro se haya desarrollado para combatir la infección.


Si el cachorrito es expuesto al virus del moquillo durante este periodo de menor protección puede llegar a enfermarse. Una preocupación adicional es que la inmunidad provista por la leche materna pueda interferir con una respuesta efectiva a la vacunación. Esto significa que incluso los cachorritos vacunados pueden ocasionalmente sucumbir al moquillo. Para reducir ese periodo de menor protección y proveer una defensa óptima en contra del moquillo durante los primeros meses de vida se recomienda la administración de una serie de vacunas.


Hasta que el cachorrito haya recibido la serie completa de vacunas el dueño debe ejercer mucho cuidado cuando lleva a su perrito a lugares donde otros cachorritos concurren (por ejemplo, tiendas de mascotas, parques, lugares de entrenamiento y obediencia, lugares de hospedaje diario para perros y establecimientos de peluquería y belleza). Los establecimientos y lugares de entrenamiento que mantienen una buena reputación reducen el riesgo requiriendo cartillas de vacunaciones, exámenes médicos, buena higiene y el aislamiento de los cachorritos y los perros enfermos.


Para proteger a sus perros adultos, los dueños deben asegurarse de que las vacunas contra el moquillo de sus perros estén al corriente. Pida a su médico veterinario que le recomiende el programa de vacunación más apropiado para su mascota. Evite siempre tanto el contacto con perros infectados. También se recomienda evitar el contacto con mapaches, zorros y otros animales salvajes que puedan estar infectados.


Y ahora, una nota sobre la buena salud general de su mascota.


Una mascota sana es un compañero feliz. Para asegurar el diario bienestar de su mascota se requiere un cuidado minucioso y una atención personal ante cualquier sospecha de enfermedad. Por lo tanto, la asociación veterinaria recomienda que usted consulte a su médico veterinario si su mascota muestra cualquiera de los siguientes síntomas:


-Nódulos o hinchazón.


-Falta de apetito, apetito excesivo o demasiado consumo de agua.


-Rápida pérdida o aumento de peso


-Cojera, rigidez o dificultar para levantarse o echarse.


-Dificultad, color anormal, cantidad anormal o falta de control en la eliminación de orina y heces.


-Secreciones anormales por cualquier orificio natural del cuerpo.


-Movimiento excesivo de la cabeza, rascarse, lamerse o irregularidades en el pelo.


-Cambios de comportamiento o fatiga.


-Mal aliento o depósito excesivo de sarro en los dientes.  


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


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martes, 29 de marzo de 2022

La Parvovirosis Canina


 


La Parvovirosis Canina.


¿Qué es la infección por Parvovirosis Canina?


Esta enfermedad, llamada parvovirosis canina grupo 2 (PVC-2), es una infección causada por un virus, es grave, sumamente contagiosa y afecta principalmente el tracto gastrointestinal en los perros adultos, cachorros y otros cánidos salvajes (por ejemplo, zorros, lobos y coyotes). 


También puede dañar el músculo cardiaco en cachorros muy pequeños y cachorritos que no han nacido. Esta enfermedad fue identificada en 1978 y tiene distribución mundial. Para una mejor comprensión, este tema se desarrolló a base de preguntas (P). Basándose en el estudio de las propiedades genéticas del virus, se han podido identificar varias cepas variantes del virus PVC-2 (PVC-2a, PVC-2b, PVC-2c) no obstante, en los animales estas cepas producen signos similares de la enfermedad. 


La cepa PVC-2b es la variedad más común en los Estados Unidos (EE.UU.). La cepa PVC-2c fue aislada por primera vez en los Estados Unidos en el año 2006 y ha llegado a ser la segunda variedad más común en este país.


¿Cómo se transmite la Parvovirosis Canina?


La enfermedad por PVC-2 es altamente contagiosa y se transmite por contacto directo de perro a perro, por contacto físico directo con las personas, lugares contaminados o cuando los cachorros y perros adultos ingieren el virus que se encuentra en la materia fecal (heces) proveniente de perros infectados. El virus también puede contaminar las superficies en las perreras, el alimento, los recipientes para agua de beber, los collares y las correas. 


Este virus es muy resistente a las condiciones ambientales extremas como son el calor, frío, humedad, sequedad y puede sobrevivir por largos periodos bajo condiciones adversas. Aún pequeñas cantidades de excreta que contenga el parvovirus PVC-2 pueden servir como reservorio de la infección e infectar a otros perros que entren en contacto con el medio contaminado. El parvovirus PVC-2 es fácilmente diseminado de un lugar a otro, transportado en el pelo, en los miembros del perro, en jaulas contaminadas, zapatos y otros objetos.


¿Qué perros tienen más riesgos?


Todos los perros tienen riesgo de ser afectados, sin embargo, los cachorros de menos de cuatro meses de edad y perros adultos que no han sido vacunados contra parvovirus canino poseen un mayor riesgo de adquirir la enfermedad.


¿Cuáles son los síntomas de la infección por parvovirosis?


Se dice a menudo que los perros infectados con el virus de PVC-2 y que se muestran enfermos deben tener el “parvo”. Los primeros síntomas de la infección por PVC-2 son: pérdida del apetito, fiebre, somnolencia y a menudo, diarrea sanguinolenta severa. Los perros pueden deshidratarse rápidamente debido al vómito y la diarrea. La mayoría de las muertes debida al parvovirus ocurren dentro de las 48 a 72 horas posteriores al inicio de los signos clínicos. Si su cachorro o perro adulto muestra alguno de los síntomas comuníquese de inmediato con su Médico Veterinario.


¿Cómo se diagnostica y se trata la infección del parvovirosis?


Su Médico Veterinario hará el diagnóstico inicial de la infección por PVC-2 basándose en la historia clínica del perro, el examen físico y pruebas de laboratorio. El resultado positivo en las pruebas de materia fecal confirmará el diagnóstico. No existen medicamentos específicos que eliminen el virus en animales infectados, por ello, se administra un tratamiento de soporte enfocado a estimular las defensas del animal hasta que su sistema inmunológico pueda luchar contra la infección viral. 


El tratamiento debe iniciarse de inmediato y consistirá en dirigir los esfuerzos para contrarrestar la deshidratación mediante el suministro de líquidos y electrolitos, que servirán para reemplazar las pérdidas causadas por el vómito y la diarrea, mismas que también deben ser controladas, así como, la prevención de infecciones secundarias. Los perros enfermos deben mantenerse abrigados y proporcionarles una nutrición adecuada. Cuando un perro sufre la infección por parvovirus, el tratamiento puede ser muy costoso y aun así puede morir, a pesar de que reciba tratamiento de emergencia. 


El diagnóstico oportuno, seguido del tratamiento de emergencia puede favorecer la recuperación de su mascota, sin que se presenten otras complicaciones. Debido a que el PVC-2 es altamente contagioso, los perros infectados deben aislarse de otros perros para minimizar la propagación de la infección. Es esencial la limpieza y desinfección de las perreras contaminadas y otras áreas donde los perros se alojan para controlar la dispersión del virus. El virus del parvovirus canino no es fácil de destruir, por lo tanto usted debe consultar a su Médico Veterinario para obtener consejos específicos con relación al uso adecuado de sustancias y agentes desinfectantes para la limpieza.





¿Cómo prevenir la Parvovirosis Canina?


La vacunación y la buena higiene son componentes de suma importancia en la prevención del parvovirus canino. La vacunación es de suma importancia. Los cachorros pequeños son muy susceptibles a la infección, particularmente porque la inmunidad natural provista en la leche materna disminuye antes de que el propio sistema inmune de los cachorritos madure lo suficiente como para combatir la infección. Si un cachorrito es expuesto al parvovirus canino durante este lapso de mínima protección, puede llegar a enfermar. 


Una preocupación adicional es que la inmunidad proveída por la leche materna puede interferir con una respuesta efectiva a la vacunación. Esto significa que aunque los cachorritos hayan sido vacunados, ocasionalmente pueden sucumbir a la infección por parvovirus. Para disminuir esta falta de protección durante los primeros meses de vida y proveer adecuados niveles de seguridad en contra del parvovirus durante este lapso, se recomienda administrar a los cachorritos una serie de vacunaciones que conferirán la protección adecuada. 


Los cachorros deben recibir una dosis de vacuna de parvovirus canino entre las semanas 14 y 16 de edad, sin tomar cuenta el número de dosis que hayan recibido con antelación, esto con la finalidad de que desarrollen una adecuada protección. Para proteger a sus perros adultos, los dueños de las mascotas deben estar seguros que la vacunación contra el parvovirus está vigente. Pregúntele a su Médico Veterinario acerca del programa de vacunación más adecuado para su mascota canina.


A pesar de que se lleve a cabo una vacunación adecuada, existe un pequeño, porcentaje de perros que no desarrollan inmunidad que los proteja y permanecen susceptibles a la infección. Hasta que el cachorrito haya recibido la serie completa de vacunaciones, sus dueños deben ser muy precavidos y no permitir que su perro tenga contacto con otros cachorritos o lugares donde congregan perros. Establecimientos con buena reputación y programas de entrenamiento reducen el riesgo a la exposición, seguido de los programas de vacunación, examen de salud, buena higiene y el aislamiento de los cachorritos y perros enfermos. Siempre se debe evitar el contacto con perros enfermos y sus alojamientos.


En resumen, no permita que su cachorro o perro adulto llegue a tener contacto con materia fecal de otros perros cuando camina en el parque o en las calles de la ciudad, o lugares de recreo al aire libre. Siempre es aconsejable disponer rápidamente y de una manera apropiada de la materia fecal para limitar la propagación del parvovirus canino, así como otras enfermedades que puedan infectar tanto a los seres humanos como a los animales.


A los perros que presentan vómito o diarrea o que han sido expuestos a otros perros enfermos no se les debe permitir acceso a perreras, exposiciones caninas, lugares de recreo u otras áreas donde puedan entrar en contacto con otros perros. De igual forma, perros que no han sido vacunados o aquellos en los que no se tiene debidamente documentado su historial de vacunación, no deberán ser expuestos a perros enfermos. Las personas que mantienen contacto o están expuestas a perros enfermos deben evitar el manejo de otros perros o por lo menos deben lavarse sus manos y mudarse de ropa antes de tener contacto con perros sanos.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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lunes, 28 de marzo de 2022

CLASES DE ADIESTRAMIENTO CANINO PSICOLMASCOT


 


CLASES DE ADIESTRAMIENTO CANINO PSICOLMASCOT


Los perros no se comportan "bien" o "mal".


Su comportamiento es producto de su temperamento genético único y su historia de aprendizaje.


Con el fin de crear resultados de larga duración, la formación debe abordar la causa de un problema, no los síntomas.


Los perros, como los humanos, pueden desarrollar temores irracionales o fobias.


Los perros parecen ser particularmente vulnerables a padecer de ansiedad cuando se separa de sus dueños.


La ansiedad por separación se expresa de manera diferente en diferentes perros.


Si usted está buscando un adiestramiento eficaz para su perro, escríbanos a psicolmascot@gmail.com o por WhatsApp 674 41 52 33


Nuestros métodos se centran en enseñar a los propietarios de los perros a construir la comunicación y la confianza a través de una comprensión avanzada de la estructura social canina y la teoría del aprendizaje animal.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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domingo, 27 de marzo de 2022

¿Qué es la Rabia?


 

Hechos acerca de la Rabia


La rabia es una enfermedad mortal causada por un virus que afecta el Sistema Nervioso. El virus de la rabia se secreta en la saliva y normalmente se transmite a las personas y animales por la mordedura de un animal infectado. De manera menos frecuente, la rabia puede ser transmitida cuando la saliva de un animal rabioso entra en contacto con una cortada o herida en la piel, los ojos, la nariz o boca de una persona o un animal. Una vez que los signos clínicos de la enfermedad se manifiestan, la rabia casi siempre es mortal.


¿Qué animales pueden ser afectados por la Rabia?


Solamente los mamíferos son afectados por la rabia; los pájaros, peces, reptiles y anfibios no lo son. La mayoría de los casos de rabia se presentan en animales salvajes, principalmente zorrillos, mapaches, murciélagos y zorros. En años recientes, los gatos han llegado a ser la especie doméstica con más reportes de rabia. Esto es como consecuencia de que muchos dueños no vacunan a sus gatos, quedando expuestos a animales salvajes rabiosos durante sus excursiones fuera de las casas. La rabia también afecta a los perros y ganado en número significativo y aunque no es común, también ha sido reportada en caballos, cabras, ovejas, cerdos y hurones.


El mejoramiento en los programas de vacunación y el control de los animales callejeros, han sido muy efectivos en la prevención de la rabia en mascotas. La rabia se puede prevenir en gatos, perros, hurones, caballos y ganado bovino y ovino con el uso de vacunas aprobadas por las autoridades de Sanidad Animal. En casos especiales y contando con la aprobación de la autoridad estatal responsable del control de los animales rabiosos, es posible el uso de vacunas orales, aprobadas para la inmunización masiva de los animales salvajes.


¿Cuáles son los síntomas de la Rabia en los animales?


Una vez que el virus de la rabia entra en el cuerpo, viaja a lo largo de los nervios hasta el cerebro. Los perros, gatos y hurones infectados con rabia pueden mostrar una variedad de síntomas, incluyendo ansiedad, agresión, babeo excesivo, dificultad para tragar, tambaleo y convulsiones. Los animales salvajes rabiosos pueden manifestar un comportamiento atípico; por ejemplo, un animal que normalmente es activo durante la noche se puede ver desorientado durante las horas del día. Además, de esos síntomas reconocidos en los perros, gatos, caballos, ganado, ovejas y cabras que padecen de rabia, pueden presentar depresión, mutilación a sí mismos y puede aumentar la sensibilidad a la luz.


¿Qué tan grande es el riesgo de Rabia para el Ser Humano?


El mejoramiento en los programas de vacunación para las mascotas y los avances terapéuticos en el tratamiento del ser humano que ha sido mordido por un animal rabioso, han reducido drásticamente el número de casos de rabia humana en el país. En España la mayoría de los pocos casos recientes que se han reportado de rabia en seres humanos, han sido después de que la persona estuvo expuesta a murciélagos. Algunos pocos casos de rabia son el resultado del trasplante de córnea y órganos o tejidos de un donador infectado, pero estos casos han sido sumamente raros. Todavía los perros representan una fuente importante de rabia en otros países. Los viajeros deberán estar conscientes de este riesgo cuando viajen fuera de los España.


¿Qué puede hacer para ayudar a controlar la Rabia?


-Solicite a su Médico Veterinario que vacune a sus gatos, perros, hurones, caballos y ganado de selección. Mantenga la vacunación vigente. Su Médico Veterinario le aconsejará el programa más indicado en cuanto a la frecuencia de vacunación requerida en su localidad.


-Reduzca la posibilidad de exposición de sus animales a la rabia, manteniéndolos dentro de su propiedad y no les permita que vaguen libremente. Asegúrese que los gatos y hurones no salgan de su hogar y mantenga a sus perros en su patio o controlados por una correa cuando caminen en el parque. La esterilización o castración de su mascota puede disminuir la tendencia de vagar libremente y contribuirá a reducir el nacimiento de animales no deseados.


-No deje desperdicios o el alimento de sus mascotas en el patio, ya que puede atraer a animales salvajes o perdidos.


-Los animales salvajes nunca deben ser mantenidos como mascotas. No solamente puede ser ilegal sino que también pueden ser una amenaza potencial de rabia para los dueños y otras personas.


-Mantenga su distancia al observar a los animales salvajes, aún cuando se muestren amigables. Un animal con rabia puede actuar mansamente. No se le acerque y NUNCA permita que sus niños se acerquen a ellos. Animales infectados pueden estar tranquilos y dóciles.


-Si usted observa que un animal salvaje actúa de forma extraña, repórtelo a las autoridades de Sanidad Animal de la ciudad o de la región.


-Asegúrese que la estructura de su casa y otras construcciones anexas estén herméticamente cerradas, para evitar que los murciélagos aniden y puedan tener contacto con las personas.






¿Qué debo hacer si mi mascota ha mordido a una persona?


Es urgente que la víctima consulte a un Médico de inmediato y siga sus indicaciones al pie de la letra.


-Para estar seguro confirme con su Médico Veterinario, que las vacunas de su mascota están vigentes.


-La mordedura debe ser reportada inmediatamente a Las Autoridades del Departamento de Salud, así como al Departamento de Sanidad Animal. Si su mascota es un gato, un perro o un hurón la autoridad responsable dictaminará que usted debe mantener al animal en confinamiento y bajo observación por 10 días. En ocasiones el confinamiento puede ser permitido en el propio domicilio de la mascota.


-Inmediatamente debe reportar a las Autoridades de Salud y al Médico Veterinario cualquier enfermedad o cambio en el comportamiento del animal.


-No permita que su mascota vague sin control y no se deshaga de ella. El animal tiene que estar todo el tiempo disponible para su observación por la Autoridad de Salud o el Médico Veterinario.


-Si su vacunación no esta vigente y después del período de observación recomendado, vacune a su mascota contra la rabia.


¿Qué debo hacer si mi mascota ha sido mordida?


-Inmediatamente consulte a su Médico Veterinario. Reporte la mordedura a las autoridades de Sanidad Animal y al Departamento de Control de Animales de su localidad.


-Los perros, gatos y hurones que han sido vacunados recientemente deben ser revacunados inmediatamente y mantenerse bajo supervisión por el período especificado en las ordenanzas locales o del estado (aproximadamente por 45 días o más). Los animales en los que la vacunación ha expirado, deben ser evaluados individualmente.


-Perros, gatos y hurones no vacunados y que han sido expuestos a animales con rabia, inmediatamente se les debe practicar la eutanasia. Alternativamente, el animal deberá ser confinado por seis meses en un aislamiento estricto.


-Otros animales, que no sean perros, gatos o hurones y que han sido mordidos por un animal con rabia o un animal que potencialmente tenga rabia se les practicará inmediatamente la eutanasia.


¿Qué debo hacer si yo he sido mordido?


-No tenga pánico, pero tampoco ignore la mordedura. Lave la herida extensa y vigorosamente con agua abundante y jabón.


-Comuníquese inmediatamente con su Médico. Explíquele como fue mordido y siga las indicaciones que este le dé. Si es necesario, su Médico le brindará el tratamiento adecuado recomendado por la Salud Pública de los Estados Unidos y también lo tratará por otras posibles infecciones que podrían presentarse como resultado de la mordedura.


-Si es posible y no representa riesgo alguno, capture al animal en una caja o en un bote grande. Una vez capturado, no trate de agarrar al animal. Comuníquese con las autoridades de Sanidad Animal para que lo recojan. Si el animal no puede ser capturado, intente memorizar su apariencia (el tamaño, color etc.) y observe hacia donde se dirigió después de que lo mordió.


-Si el animal es salvaje trate de capturarlo, solo si tiene la seguridad de que no lo morderá por segunda ocasión. Si el animal no puede ser capturado y tiene que matarlo para prevenir el escape, procure no lastimarle la cabeza. El cerebro es indispensable para llevar acabo el diagnóstico de rabia.


-Es extremadamente importante que notifique de inmediato al Departamento de Salud que usted ha sido mordido por un animal. La urgencia y el tratamiento adecuado después de que ha sido mordido y antes de que se desarrolle la enfermedad, puede detener la infección o prevenirla.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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