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sábado, 23 de junio de 2012

La investigación podría algún día encontrar una manera de vencer a la CMH Felina


Consulta: Hemos perdido a nuestro querido Gimli por una CMH (cardiomiopatía hipertrófica felina) en febrero. Tenía sólo 7 años de edad. La echamos tanto de menos a él. Hemos buscado en Google CMH investigación y creo que es maravilloso que se está investigando sobre cómo prevenir o tratar esta enfermedad. ¿Puede decirnos más acerca de la CMH? - V.A., Oslo, Noruega

Respuesta: Lo siento mucho por su pérdida. Usted no está sola, la miocardiopatía hipertrófica felina (CMH) es quizás la causa más común de muerte en los gatos a partir de la edad de 2 o 3 a 9 o 10 años (cuando la enfermedad renal y el cáncer son cada vez más frecuentes).

La CMH es la causa más común de muerte súbita en los gatos, a menudo, los propietarios ni siquiera sospechan que su gato tiene una enfermedad del corazón. Algunos gatos con CMH sufren repetidos dolorosos acontecimientos parecidos al accidente cerebrovascular, que causa parálisis temporal. Estos acontecimientos pueden ocurrir con mayor frecuencia. Los propietarios comprensiblemente comienzan a quedarse sin dinero para el tratamiento, y que puede llegar a ser más difícil con el tiempo.

Cuando se diagnostica (a menudo por los veterinarios que conozcan de un soplo en el corazón, confirma con una ecocardiografía por un cardiólogo veterinario), los medicamentos pueden ayudar a retardar la progresión de la miocardiopatía hipertrófica, pero la mayoría de los expertos coinciden en que, en realidad, no existe ningún tratamiento.

Cuando mi gato Ricky sucumbido a una CMH en el año 2002, que puso en marcha el Fondo de Ricky en la Fundación Winn Feline una organización sin ánimo de lucro de los estudios para la salud del gato. Ricky era una celebridad de gato. Este gatito muy social llevado a cabo "Conciertos" en un piano para niños. También podría saltar por un aro, saltar por encima de los perros o los niños, y varios comportamientos divertidos. Ansiaba la atención.

Poco después se le diagnosticó, Ricky "se retiró" como un artista intérprete o ejecutante. Murió a la edad de 8años. En pocas palabras, Ricky era mi mejor amigo.

La CMH afecta a muchos gatos y a muchas  familias, así que decidí centrar la atención en esta horrible enfermedad. A través del dinero recaudado hasta el momento, los investigadores han descubierto un defecto genético que se produce en los gatos Ragdolls y gatos Maine Coon. Con un hisopo de la mejilla simple, los criadores pueden determinar si el defecto que existe en los gatos individuales, y considerar si utilizar o no los gatos en los programas de mejoramiento. Es un comienzo, pero necesitamos hacer más.

La 34a anual del Simposio de la Fundación Winn Feline del 28 de junio se centrará en la CMH. El programa cuenta con veterinarios cardiólogos el Dr. John Rush, de la Tufts University, North Grafton, Massachusetts, y la Dra. Leslie Lyon, de la Universidad de California en Davis. La nueva información y la investigación se presentarán en las pruebas de diagnóstico, las implicaciones dietéticas y nuevos fármacos para el tratamiento de CMH en los gatos. Lyons hablará sobre la secuenciación genética.

El simposio (que está abierto a los profesionales veterinarios, así como al público en general) comienza a las 4 pm en el Boston Marriott Quincy, en Boston, MA. La inscripción es de $ 25. Los ingresos seran para el fondo de la Fundación Winn Feline de Ricky. Regístrese online. Voy a asistir, recordaré el pasado sobre Ricky y presentaré a los oradores. Más información en: http://www.winnfelinehealth.org/Pages/WinnSymposium.html.

Leslie Lyons, PhD
Universidad de California en Davis "La próxima generación de la genética de los felinos"

La reciente secuenciación genética del gato ha llevado al desarrollo de un poderoso nuevo recurso genético, el ADN-array. Este recurso permite ser más efectivo en la prueba de un gran número de muestras en un período corto de tiempo. El Dr. Lyons presentará ejemplos de los éxitos recientes en la genética de los rasgos de gato y las enfermedades.

John Rush, DVM, DACVIM, DACVECC
La Universidad de Tufts, North Grafton, Massachusetts "Cardiomiopatía felina - más que los genes!"

No puede haber duda de que las mutaciones genéticas contribuyen a muchas formas de cardiomiopatía hipertrófica felina (CMH). Sin embargo, las mutaciones no pueden explicar todas las manifestaciones de la enfermedad. La nueva información y la investigación se presentarán en las pruebas de diagnóstico, las implicaciones dietéticas y nuevos fármacos para el tratamiento de la miocardiopatía hipertrófica en el gato.

 Consulta: Sadie, nuestra Lhasa Apso, lleva a nuestros amigos locos. Ella lame a nuestros clientes: sus pies, sus piernas, sus brazos, para lo que ella puede conseguir. Esto continúa sin parar! Sadie hace esto a mí, también. El veterinario dice que no tiene problemas de salud. Yo trato de distraerla y decirle "no", pero sin suerte. ¿Algún consejo? - B.T., Las Vegas, NV

Respuesta: La Veterinaria conductista la Dra. Ilana Reisner, de Filadelfia, Pensilvania, dice que el comportamiento de Sadie puede ser reforzado por la atención, y / o puede ser un comportamiento de desplazamiento.

"Si incluso algunos visitantes a veces se ríen de la conducta o le prestan atención a tu mascota Sadie cuando empieza a lamerlos, para muchos perros se les refuerzan mucho", dijo Reisner. "Incluso si usted dice 'no', le presta atención también y puede ser un refuerzo."

Por el comportamiento de desplazamiento, Reisner significa que el lamido es como una toma de corriente nerviosa, que se ha convertido en un hábito, no muy diferente de la gente que juega con su cabello mientras hablan, o se muerden las uñas.

La solución a todo esto incluye pedir a sus invitados que no recompensen a Sadie con atención cuando los lame, pero proporcionar elogios y caricias cuando no les está lamiendo.

Además, si es posible, anticiparse a la conducta con una distracción. Usted ha dicho que ha probado esto, pero Reisner se pregunta si el tiempo estaba apagado. Una vez que Sadie comienza a lamer los visitantes (o a usted), la distracción puede ser más desafiante. Idealmente, usted quiere ofrecerle un regalo de peluche dentro de un juguete Kong (por ejemplo) antes de que ella lama a nadie.

Reisner tiene otra gran idea: "Enseñar sus pequeños trucos para mostrar a sus amigos, lo cual es una gran manera de recibir atención." Una vez que Sadie hace algunos trucos y es recompensado con la alabanza, no puede volver tan rápido a lamer.

Reisner asume el examen de su veterinario y fue exhaustiva, pero señala que los perros pueden lamer como Sadie, lo hacen porque le duele el estómago, cuando se sienten nauseas, o incluso si hay un problema dental.

 Consulta: He disfrutado de la cobertura televisiva del Jubileo de la Reina Elizabeth, pero que rara vez se oye nada más acerca de sus perros. ¿Todavía tienen los perros? - C.T., Montreal, Quebec, Canadá

Respuesta: Según el sitio web de la familia real (sí, no hay tal cosa), la Reina aún tiene una afinidad por los Corgis. El Corgi Galés del Pembroke fue introducido a la Familia Real por el padre de la reina, el rey Jorge VI, en 1933, cuando compró un Corgi llamado Dookie de un criador local. El perro resultó ser popular entre sus dos hijas, por lo que una Corgi segunda fue adquirida, llamada Jane. La familia tenía dos de los cachorros de Jane, Crackers y Carol.

Para su 18 cumpleaños, Elizabeth recibió una Corgi llamada Susan, de quien muchos perros fueron criados sucesivos. Algunos Corgis se aparearon con Dachshunds (sobre todo Pipkin, que perteneció a la princesa Margarita) para crear el famoso 'Royal Dorgis'.

En la actualidad, la reina Isabel es propietaria de tres Corgis, Monty, Willow y Holly, y tres Dorgis, Cider, Candy y Vulcan.

Los Corgis de la reina la acompañara a las diversas residencias reales. El sitio web hace un punto de decir, que Su Majestad sigue para cuidar a sus adorados perros. Otros miembros de perros  de la propia familia real de distintas razas. La duquesa de Cornualles es propietario de dos Jack Russell Terriers, Tosca y Rosie.

Dr.Steve Dale


 Erik Farina

viernes, 1 de junio de 2012

Problemas de Conducta en perros con soledad

La soledad es uno de los principales desencadenantes de los problemas de conducta en los perros.

Si un perro pasa mucho tiempo solo se irrita, angustia y estresa. Demasiada soledad puede provocar falta de apetito, autoagresiones o destrozos del mobiliario. El perro no soporta la soledad porque es un animal social. En muchas ocasiones, la falta de tiempo en nuestra vida cotidiana, se traduce en perros que están demasiado solos e infelices.

Un perro, atado, encerrado, o sólo mucho tiempo, se ve privado de una de sus necesidades más importantes; el derecho a disfrutar de la compañía y el cariño de sus dueños. Y esta situación le provoca estrés e infelicidad, que se traduce, por ejemplo, en conductas destructivas con los objetos de la casa.

Es el animal quien avisa del problema de exceso de soledad: no come, hace sus necesidades por todas partes, está nervioso, celoso e irritable, destroza las cosas, se autolesiona. Todo ello, para llamar la atención de un dueño, que se ha equivocado de animal de compañía y que no entiende las necesidades de su perro.

Las conductas compulsivas

Las conductas compulsivas suelen ser fruto de traumas vividos por el animal y, en ocasiones, para normalizar la situación necesitan tratamiento farmacológico.

Los perros pueden tener este tipo de conductas por varias causas, como por ejemplo las experiencias traumáticas, como el abandono o los malos tratos, pero una de las causas más comunes es el exceso de soledad. Comprensión y paciencia son las mejores armas para ayudar al perro a superar estas conductas compulsivas, que se manifiestan de varias maneras; como los movimientos repetitivos o las autoagresiones. Pero en el caso de la soledad, también hay que solucionar el problema, a base de dedicar más tiempo al perro.

Las conductas compulsivas pueden ser de varios tipos:

-Las que afectan a la movilidad, como dar vueltas sobre sí mismo, perseguirse la cola, los movimientos repetitivos de un lado a otro, perseguir reflejos de luz, quedarse inmóvil, alejarse de manera repentina.

-Otro tipo de conductas compulsivas son las relacionadas con la boca. Es decir, morderse las patas, lamerse o rascarse de manera compulsiva, masticar ropa o comer sustancias inapropiadas e inusuales, como el yeso de las paredes.

-Las autoagresiones también se pueden presentar; puede atacar objetos, personas o mutilarse la cola.
Los ladridos o aullidos continuos. El perro puede ver objetos imaginarios y permanecer con la mirada fija. Algunos expertos consideran estas conductas fruto de problemas neurológicos.

Las conductas compulsivas se consideran una consecuencia del estrés o la frustración. Se cree que hay razas que tienen más disposición a padecerlas, entre las que se encuentran las de gran tamaño.

El tratamiento de la conducta compulsiva pasa por: Detectar la causa que la desencadena. Intentar disminuir el estrés. Evitar castigos por parte de los dueños. Fomentar la actividad física. El tratamiento farmacológico en algunos casos, que prescribirá el veterinario, si lo considere necesario.

Enfermedades físicas y psicológicas

El perro puede sufrir dolencias físicas y también psicológicas. Su conducta y comportamiento requieren una atención especializada. Son los etólogos y adiestradores o psicólogos caninos quienes se encargan de esta disciplina, aunque un veterinario también está capacitado para atender este tipo de temas.

El perro puede estar bien educado y socializado, pero ante determinadas circunstancias, puede reaccionar de manera inadecuada e inusual y los dueños no saben cómo abordar el problema. Se puede comenzar por la consulta del veterinario para que nos aconseje, porque no hay que dejar de dar importancia a un cambio que afecta de manera negativa a la convivencia de la familia con el perro.

Es importante entender que el hacerse cargo de un animal, no sólo consiste en proporcionarle alimento, o atención veterinaria. Para que exista una convivencia satisfactoria, se le debe ofrecer cariño, compañía y hacerle sentir como un miembro más de la familia. Lo contrario no es tener un perro, sino maltratarlo.

Comportamiento social de los perros

Los perros tienen una conducta social muy parecida a la de los lobos. La unidad social típica de los lobos es la manada. El número de individuos que la forma varía según las condiciones ambientales. En el entorno doméstico, los perros se comportan con las personas, como si éstas fueran miembros de su manada.

Debido al proceso de domesticación y a los efectos de la socialización, cuando todavía es un cachorro, el perro es capaz de integrarse en la familia humana que lo acoge. De hecho, el perro considera a sus dueños miembros de la manada, y muestra hacia ellos pautas de conducta parecidas a las que usa con sus congéneres.

La mayoría de los problemas de conducta del perro tienen que ver con el comportamiento social. Por lo tanto, un buen entendimiento en este sentido es importante para conseguir una buena convivencia entre personas y perros.

La importancia del grupo

Los perros necesitan vivir en grupo como forma de sobrevivir ante las adversidades.

Es decir, para ellos el grupo supone poder sumar esfuerzos, por ejemplo, a la hora de cuidar de las crías y así, garantizan la eficacia reproductora del grupo y la supervivencia de sus genes. Los perros establecen una jerarquía social que sirve para regular la distribución de los recursos de la manada. La jerarquía es, de hecho, la base de la conducta social y de las relaciones del perro con otros congéneres, así como ocurre con el ser humano.

Consejos

-Si no se puede dedicar tiempo a un perro para que no se sienta solo, es mejor elegir otro animal que no sea tan social.

-Un perro debe sentirse integrado en la familia con la que convive. Necesita cariño, caricias, pasear, jugar y tener compañía la mayor parte del día.

-Cuando se detecta en el animal cambios de conducta como: más nerviosismo, aumento o descenso notable del apetito, irritabilidad o conductas destructivas con el mobiliario de la casa, es recomendable consultar con el veterinario.