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viernes, 11 de noviembre de 2022

El Basenji un Perro que no ladra


 

El Basenji un Perro que no ladra


Este simpático e interesante perro, pleno de historia y de misterio, es ciertamente el perro más limpio de todas las razas caninas. El Basenji se acicala limpiándose con puntualidad, suelta poco pelo y no despide ningún olor. La gran diferencia mas notable es que no ladra, emite sonidos de tipo canto, con aullidos prolongados muy agudos, pero silencioso en el hogar considerándose mudo. Por este motivo, vive perfectamente en la casa donde se encariña mucho con sus propietarios y no causa problemas ni molestia.


ORIGEN E HISTORIA


Se han encontrado restos arqueológicos egipcios que se pueden ver en jeroglíficos cuyo origen se remontan a 3600 años A. de C. y que lo representan echado junto a su amo, y en numerosas tumbas representaciones de una raza canina idéntica a la Basenji actual, sin embargo, de este perro tenido en gran consideración en el antiguo Egipto, no se encontraron más trazas.


Es en África Central donde hay que buscar los orígenes del Basenji, cuyo nombre deriva de la tribu de los Bashenji en la región del rio Congo actualmente conocida como República Democrática del Congo, por ello a esta raza se le llama Perro del Congo.


En realidad, es al este, en el corazón de la región boscosa del Ituri, donde se encuentran los primeros vestigios de esta raza. Por lo tanto, han sido los indígenas de África Central quienes mantuvieron pura a esta raza que era muy apreciada tanto por sus nobles orígenes como por su aptitud particular para seguir el rastro en la caza de pequeños animales y que además, está pronto indicar la presencia de cualquier animal feroz. Es obvio por lo tanto, lo útil que les resultaba a las diversas tribus, que en la caza encontraron justamente el único medio de sustento.


Hacia 1870, unos colonos ingleses descubrieron esta raza en una región entre el antiguo reino del Congo y Sudán, donde sus representantes lo utilizaban en la caza. Pocos años después, en 1895, unos perros llamados “Terrier del Congo” hicieron una sonada aparición en la Exposición Canina del Crufts de Londres, una de las más importantes del Mundo.





Pero esos perros importados contrajeron la enfermedad de Carré o Moquillo Canino, y murieron antes de que hubieran podido reproducirse. Otros seis ejemplares corrieron la misma suerte en 1923. Hay que tener en cuenta que en aquella época la enfermedad de Carré era desconocida en África y por consiguiente los perros que llegaban de este continente no ofrecían ninguna resistencia a este virus.


La Raza Basenji no consiguió implantarse en Reino Unido hasta 1936 y en Estados Unidos hasta 1941. La implantación de esta raza en el Mundo occidental se debió sin ninguna duda a los esfuerzos de Veronica Tudor Williams una criadora inglesa, quien, durante años, recorrió África en busca de los más hermosos Basenjis.


El Basenji es un perro de Raza, dicha precisión no tiene nada de superfluo, pues en África se encuentran muchos perros que se le parecen pero en realidad son cruzados y mestizos. El Basenji de verdad se reconoce bastante fácilmente porque tiene una particularidad que a priori es inimitable, no ladra sino que emite sonidos que son de una mezcla entre aullido y canto tirolés. Esta particularidad no la tienen los productos de cruces de Basenji con otras razas que ladran.


Lo bueno del Basenji es que estuvo aislado en áreas remotas del continente africano durante miles de años, el Basenji único no fue alterado por las modas y fantasías occidentales. La raza que tanto impresionó a los faraones era más o menos la misma raza que se introdujo en Occidente a fines del siglo XIX.





CARÁCTER Y COMPORTAMIENTO


El Basenji no sólo no ladra, sino que se limpia lamiéndose y dado que su pelo corto no requiere ningún cuidado especial, se mantiene limpio. No suelta nada de pelo y no huele a perro. Es sumamente inteligente y muy avispado. Tiene todas las propiedades de un buen perro de compañía. Es un pequeño rastreador cazador compacto de cara dulce.


El Basenji es travieso y testarudo y conviene educarlo y socializarlo muy bien desde los dos meses, se le tiene que marcar sus límites. El Basenji a veces resulta bastante duro y se muestra tan arisco que suele desconcertar a sus propietarios demasiado permisivos. El Basenji es muy exclusivo y se pega a su propietario de tal manera que no puede la más mínima señal de indiferencia por parte de éste.


Muchos definen a esta raza como independiente, por su independencia, por eso la desobediencia es claramente un acto deliberado, igual que su comportamiento cuando se mantiene alejado de otras razas de perros. Por otra parte, el Basenji es muy curioso y parece que siempre esté al acecho.


Los Basenjis son conocidos saltadores verticales expertos, una habilidad desarrollada para explorar presas en las praderas africanas. No es de extrañar que en casa salte encima de una mesa o una silla desde donde tendrá una mejor visión de la situación.





Si se le educa desde cachorro, el Basenji se adaptará bastante bien a la vida de interior, aunque prefiere siempre la libertad que puede tener viviendo en el campo. Si se tiene una casa con finca, es preferible tenerla vallada.


El Basenji es una raza con mucha energía, lo que requiere mucho ejercicio y estimulación mental. Siempre estará listo y ansioso para comenzar su próxima aventura de paseo, en el parque pasará su tiempo corriendo y saltando. Debe tener ejercicios que requieran la toma de decisiones, la resolución de problemas, la concentración u otras cualidades, y sin el ejercicio cerebral que necesitan, crearán sus propios proyectos para mantener sus mentes ocupadas, y probablemente no serán el tipo de proyectos que te gustaría a ti, pues se canalizarían en algo que no nos gusta a los propietarios.


El Basenji es muy rústico, no necesita ningún mantenimiento especial. Es limpio por naturaleza, le hará bien un cepillado periódico y una fricción con guante de cerdas. No se le conoce ninguna fragilidad en especial, aunque siempre se habrá de evitar que coja frío pues no está acostumbrado a las bajas temperaturas.


Las hembras tienen un celo al año, y el número de cachorros de entre cinco a seis por camada.


El Basenji, que todavía se utiliza en África en la caza menor, es muy valorado en Europa y Estados Unidos únicamente como perro de compañía, que requiere mucho ejercicio.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

miércoles, 14 de abril de 2021

El adiestramiento del perro agresivo y el cachorro

Erik Farina año 2012

 

Cuando se trata de comprender y entrenar a los perros agresivos, muchas consideraciones deben ser tenidas en cuenta. Un reconocimiento sincero del problema es el primer paso de que deben tomar muchos dueños de los perros.


También es necesario darse cuenta de que los problemas basados ​​en la agresión no desaparecen por sí solos y los perros simplemente no los "sobrepasan" a ellos.


Para reducir y finalmente detener el comportamiento agresivo, un papel proactivo debe ser tomado por la gestión del medio ambiente del perro y tratar la causa subyacente de la agresión.


Reconociendo los signos de agresividad en los perros


Como se resuelven los conflictos naturales, los perros tienen una predisposición innata para la visualización de la agresión ritualizada. Abarca las muchas manifestaciones agresivas de los perros que son capaces sin producir efectos graves y perjudiciales.


Estas explosiones ayudan a bajar el tono de las situaciones conflictivas y tienen el propósito de evitar las lesiones graves. Sin embargo, no todos los perros  participan en la agresión ritualizada, de hecho, algunos perros mal socializados nunca han aprendido esta habilidad tan importante.


Los siguientes son algunos signos externos de la agresión ritualizada en los perros:


Mostrando los dientes, Rigidez, Gruñidos, Ladridos, Erizar los pelos de la espalda, Mirar fijamente, Embestir gruñendo.


Erik Farina año 2012


Si bien estos síntomas de agresión de los perros y los cachorros son demostraciones rituales, sí representan un problema grave.


Si usted está pensando en adiestrar perros agresivos, es muy importante poder aprender más sobre el comportamiento del perro y cómo hacer frente a la agresión. Ignorar el problema de la agresión del perro o del cachorro le permitirá al perro o al cachorro poder ensayar el comportamiento agresivo otra vez, y que sólo hará que el problema sea más grave.


Además, el ritual de la agresión puede evolucionar hacia una verdadera agresión si el perro es empujado más allá de su umbral en la mordida. Esto puede conducir a las siguientes indicaciones más graves:


Golpear con el hocico, Pellizcar con los dientes, Gruñidos, Mordedura inhibida, Mordiendo rasgando la piel, Muerde y agita, Repetidas Mordeduras, Muerde con heridas penetrantes.


Reñir al perro a un despliegue ritual hará que la agresión se intensifique. Por ejemplo, si usted reprende y suprime los gruñidos del perro, su perro puede decidir finalmente romper o morder en lo venidero sin la advertencia. Por esta razón, cuando se entrena a los perros agresivos y a los cachorros, la comprensión de lo que desencadena lo indicativo agresivo, en primer lugar es necesario poder abordar la cuestión en consecuencia.


Las causas de la agresividad en los perros


¿Qué causa la agresión en los perros? Hay varias causas. Los siguientes son algunos de los tipos más comunes de la agresión que afecta a los perros. Si no está seguro exactamente qué tipo de agresión está afectando a su perro, consulte a un adiestrador de perros o conductista bien versado en el comportamiento del perro.


Agresión con los Alimentos


¿Su perro se congela y emite un gruñido gutural bajo si otro perro o un miembro de la familia se acerca demasiado a su plato de comida o hueso? Si es así, su perro puede estar sufriendo de agresión con los alimentos.




Erik Farina año 2012



Los perros que sufren de la agresión con la comida, actúan de tal manera porque tienen miedo a ser privado de sus posesiones. Ellos le dicen, por tanto, que deben alejarse y mantenerse al margen de su artículo preciado. Haciendo caso omiso de estas señales y acercándose al perro hará que la demostración agresiva aumente.



La agresión del interperro


La  agresión del interperro es una forma de agresión que tiene lugar entre los perros. Muchos perros pueden llevarse bien con otros perros durante la etapa de cachorro, pero puede cambiar brutamente a medida que alcanzan la madurez social. Algunas razas de perros son más predispuestas a la agresión al perro, que otros perros. La agresión del mismo sexo es también bastante común en algunos perros.


La agresión hacia los extraños


Algunos perros son distantes por naturaleza y no puede tener gusto de ser abordado por los desconocidos. Otros perros pueden no haber sido socializados adecuadamente, provocando tener una dificultad para decidir que parte de las personas son amigos o enemigos.


La agresión territorial a menudo causa a los perros ladrar a las personas, embestir y un ataque cuando se acercan demasiado a su territorio percibido. Esta tendencia puede ser particularmente fuerte en razas de guarda.


La agresión hacia los niños


De acuerdo con los Centros para el Control de Enfermedades, cada año, alrededor de cientos de miles de personas reciben atención médica a causa de las mordeduras de un perro y una buena parte de estas víctimas son niños.


Las estadísticas muestran que los niños menores de 10 años son mordido con más frecuencia y, por lo general, el infractor es una mascota de la familia. Esto explica por qué hay que poner mucho énfasis en garantizar todas las interacciones entre los niños y los perros que sean siempre supervisadas.


Erik Farina año 2012


La educación de los perros agresivos que han mostrado la agresión hacia los niños es algo que debería dejarse en manos de los profesionales. El Re-homing el perro a una familia únicamente de adulto puede ser necesario en casos severos.


La Agresión hacia los miembros de la familia


A veces, los perros pueden mostrar una agresión hacia los miembros de la familia. En tales casos, es importante poder tratar de reconocer que lo detono. ¿Qué estaba pasando en este momento? ¿Se le regañó a su perro? ¿Se le estaba haciendo algo el perro que no le gustaba? ¿Estabas demasiado cerca de algo que el perro percibe como un recurso? La identificación de la causa es importante para la resolución del problema potencial.


El adiestramiento de los perros agresivos


¿Se pregunta cómo detener la agresión del perro? Si su perro está mostrando agresión, es importante abordar el tema con el mayor cuidado. Los siguientes pasos son útiles para prevenir los problemas en la escala del comportamiento de su perro:


1-Busque la causa de la agresión de su perro mediante la observación de él con cuidado y llevar un registro de los episodios. ¿Está la agresión siguiendo un patrón? ¿Ocurre sólo en determinadas circunstancias? ¿Su perro tiene un historial de mostrar agresividad o pasa esto de repente de la nada? ¿Está su cachorro mordiendo o simplemente jugando más o menos? ¿La agresión se ha desencadenado por algo en particular? ¿Qué detiene el despliegue agresivo?


2-Las respuestas a estas preguntas le ayudarán a evaluar el tema con más cuidado y será útil si usted decide contratar a un especialista en comportamiento canino.


Administrar el entorno de su perro. Para su seguridad y la de los demás, tendrá que evitar que su perro pueda incurrir en los comportamientos peligrosos. Por ejemplo, si su perro es agresivo con los extraños u otros perros, haga que use un bozal en los paseos. Si su perro es agresivo hacia los niños, póngalo en una jaula cuando usted tenga los hijos. Si su perro es agresivo con los alimentos hacia otros perros, dale de comer en una habitación separada.


Erik Farina año 2012


3-Evitar que el perro de ensayar la conducta agresiva una y otra vez. Las indicaciones agresivas tienden a reforzar más que si se les permite que se produzcan. Por ejemplo, si su perro es agresivo hacia el cartero, se le permite ladrarle más y que lo persigan, más se repetirá este comportamiento. Desde la perspectiva de su perro, sus ladridos y la persecución es eficaz porque está enviando al cartero a una distancia! Perro 1, Cartero 0!


4-El cambio de la respuesta emocional. Muy a menudo, la agresión en los perros es provocada por el miedo o simplemente se sienten incómodos por algo. Como se mencionó anteriormente, el comportamiento agresivo en los perros es un síntoma de un problema. Si usted puede cambiar a su perro de adentro hacia afuera, usted debe ver una disminución en la  exhibición de la agresividad.


Por ejemplo, si su perro es agresivo porque no le gusta que le corte las uñas, usted tendrá que trabajar en este problema cambiando la respuesta emocional de su perro. En otras palabras, cuando se entrena a los perros agresivos, se tendrá que exponer gradualmente la actividad a los perros, o el estímulo que no les gusta usándolos por debajo del umbral mediante el uso de programas de modificación de conducta como la desensibilización, la formación ajuste de comportamiento y contrario al acondicionamiento.


El adiestramiento a los perros agresivos requiere tiempo y cierto conocimiento e idealmente debe realizarse bajo la supervisión de un experto en el comportamiento del perro, lo cual nos lleva al siguiente paso….



5-Encontrar un adiestrador de perros muy versado en el comportamiento del perro o buscar un especialista en comportamiento canino ( psicolmascot@gmail.com ). Mientras que los adiestradores de perros pueden saber algunos conceptos básicos sobre el comportamiento del perro, los conductistas del perro son profesionales con un título de grado y están más familiarizados con la modificación de la conducta. Llamar a un conductista certificado (Psicólogo canino) o un veterinario conductista puede ser la mejor opción.


Erik Farina año 2012


6-Póngase en contacto con un profesional en educación canina, un psicólogo canino (psicolmascot@gmail.com). El entrenamiento de obediencia resultará útil para mantener a su perro bajo control mientras haciendo hincapié en sus habilidades de liderazgo. Algunos adiestradores también imparten clases a propósito para perros reactivos a los perros y los llaman "clases del perro gruñón".



Consejos adicionales sobre la conducción de un perro agresivo


Consulte con su veterinario para descartar causas médicas del comportamiento agresivo de su perro.


Evite exponer a su perro a situaciones en las que es probable que muestre agresión. Al llevar a su perro a dar un paseo, siempre téngalo con una correa. Con las razas más grandes, considere el uso de un bozal.


A menos que la ayuda sea de un adiestrador profesional de perros, la peor forma posible para manejar un perro agresivo es tratar de acorralarlo o de utilizar la fuerza física. En realidad, es siempre una mala idea usar la fuerza física en cualquier perro.


Castigar a un perro agresivo, sólo lo hacen aún más agresivo. Esto es especialmente cierto con los perros agresivos dominantes.


A veces es mejor dejar el adiestramiento de los perros demasiado agresivos para los adiestradores profesionales. Lo sé, me estoy repitiendo, pero muchas personas prefieren ignorar este consejo que me pareció que valía la pena repetirlo.


Los Pensamientos finales


El comportamiento no se modifica durante la noche. La formación de los perros agresivos y los cachorros toma un poco de perseverancia y mucha paciencia.


La agresión del perro puede ser peligrosa. Al abordar el comportamiento agresivo, la seguridad debe ser su máxima prioridad. Si usted está pensando en adiestrar los perros agresivos, asegúrese de mantener a los perros y otros a salvo y proteger al público de cualquier daño.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

viernes, 2 de abril de 2021

Etología Canina Comportamiento Social del Perro Capítulo 14

Erik Farina año 2000

 

Comportamiento Social del Perro Capítulo 14


El Carácter del Perro


La causa mayor antipática de muchas personas hacia los perros está en el miedo ante sus posibles reacciones agresivas sin motivo aparente.


En efecto, la agresividad es el comportamiento canino que más teme el humano, y al mismo tiempo es uno de los caracteres más deseables en los perro de guarda y defensa, y por lo tanto una de las razones fundamentales de su domesticación en los albores de la humanidad.


De este contraste nace la difícil relación con la agresividad natural de los perros: por una parte se quisiera que nuestro perro fuese dócil y amistoso con los parientes y con los amigos y que fuera agresivo con los extraños; y por otra está la convicción de que el perro no puede razonar con nuestra cabeza y de que su modo de dispensar saludos amistosos no se basa en unos parámetros totalmente distintos.


Para averiguar las intenciones de un perro se debe tratar de comprender los mensajes que el perro, voluntario o involuntariamente, nos trasmite con su lenguaje corporal.


Un modo óptimo para entender el estado y las intenciones del perro que se nos acerca es observar la posición de sus orejas y de su rabo; y puesto que los esquemas de comportamiento que regulan los mensajes entre los perros son innatos en todos los perros, es raro encontrar perros que se comporten de manera extraña e inusual salvo problemas congénitos añadidos.


Una vez entendido el verdadero significado de las posiciones de la cabeza, orejas y rabo, no será difícil actuar en consecuencia y decidir si acariciar al perro siempre que sea el perro el que se acerca, o evitarlo del todo.


Hay que subrayar que la agresividad en los perros varía mucho de un perro a otro, y de raza a raza, y son muy diversos los factores que la determinan.



Erik Farina año 1994


El periodo de socialización de los cachorros tiene una importancia fundamental para las futuras relaciones con otros perros o con los humanos.


Como diré en el capítulo sobre las relaciones entre madre y cachorros, durante la fase de su crecimiento los cachorros desarrollan las relaciones sociales más fuertes con los demás perros.


Si durante este período no se les da a los cachorros la posibilidad de desarrollar relaciones con los humanos, en el futuro mostrarán siempre miedo y aversión por los humanos, y podrán resultar agresivos.


También el sexo tiene su importancia en el desarrollo de la agresividad; los machos son siempre más agresivos que las hembras, cosa que deberá tener en cuenta quien quiera adoptar un perro que no sea excesivamente problemático.


Pero hay también factores genéticos que determinan en gran medida la agresividad de los perros. Es evidente que los de razas seleccionadas expresamente para la guarda y la defensa son mucho más agresivos que los de las razas seleccionadas para perros de compañía con los que compartir buenos momentos, o perros de asistencia, como en de los invidentes, los lazarillos.


Durante generaciones y generaciones de perros, los ganaderos han seleccionado algunas razas acentuando su agresividad. Se ha demostrado que la agresividad de estos perros es mucho mayor que la de otras razas.


Otros perros que han sido criados menos agresivos, como por ejemplo los perros cobradores, que hoy en día se utilizan en rescate, salvamento, perros de asistencia, terapia, etc...


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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lunes, 22 de febrero de 2021

Etología Canina Comportamiento Social del Perro Capítulo 7

Erik Farina Club Psicolmascot

 

Comportamiento Social del Perro Capítulo 7


Relaciones del Perro con el Humano


La tradición literaria de las distintas culturas ha consolidado a través del tiempo una concepción diferente pero demasiado romántica y esencialmente falsa de la relación entre el humano y el perro, definiendo a este último como el amigo más fiel al humano.


Si esto nos agrada podemos continuar afirmando que se trata de fidelidad y de amistad, pero en realidad la relación perro-humano se basa en el espíritu de grupo, dominio y subordinación.


El perro que entra a formar parte de una familia de humanos, transfiere a los seres humanos las relaciones sociales que normalmente desarrolla con sus semejantes.


El humano debería hacer lo mismo adaptándose a tratar al perro como si fuese un perro, y no como a una persona como por desgracia ocurre muchas veces, lo que va en detrimento de la armonía de la relación entre ambos.


El perro no es capaz de comprender unos comportamientos distintos del suyo, por lo que todas nuestras acciones las interpreta en clave canina, originándose así equívocos y malentendidos con nuestro fiel amigo.


La mayor parte de los problemas de los propietarios con sus perros tienen que ver con la agresividad y la desobediencia.



Erik Farina Club Psicolmascot


Es sabido que hay algunas razas de perros con más carácter y por tanto más difíciles de controlar, y otras con tendencia a cultivar un espíritu muy independiente.


Este tipo de razas necesitan atenciones especiales. Necesitan un propietario que entienda y comprenda esta raza, y que esté acostumbrado a manejar estos perros, capaz de imponer su voluntad, y el mejor modo para salir adelante es tratar a los perros precisamente según el esquema dominador subordinado, no haciendo ninguna concesión que un jefe de manada no haría a sus inferiores.


Pero a la vez el amo debería tratar de no aterrorizar al perro, nunca meterle miedo y castigarlo, tratando de alterar la severidad con la capacidad de mostrar afecto, pues de lo contrario podría convertirse en un perro miedoso y excesivamente sumiso, nunca podrías saber si te obedece por afecto o por miedo.


En estos casos se desarrolla entre perro y humano una relación social totalmente errada, no basada en el esquema dominador sometido, lo que supone impedir crecer al perro y que llegue a su fase adulta correctamente y equilibrado.


El mismo efecto se obtiene cuando alguien se comporta de modo demasiado oprimente con su perro, tratándolo con demasiada dureza, limitando su libertad y manteniéndolo en una situación psicológica de eterno cachorro.


Cada vez que un perro trata de dominar a su amo, o muestra agresividad, o no se comporta como alguien de rango inferior, el amo deberá llamarlo inmediatamente al orden y a la disciplina.



Erik Farina Club Psicolmascot


Si en cambio el amo no muestra la autoridad suficiente para aparecer como un jefe de la manada, el perro tratará de tomar el papel de dominador que ha quedado vacante.


Esto ocurre con más frecuencia de lo que se piensa, sobre todo con grandes perros que tienen amos demasiado tímidos. La imagen frecuente de una persona llevando al perro tirando de la correa y luchando con él porque el perro tira demasiado, es un ejemplo de un perro que manda sobre el amo humano, obligado a seguirlo casi a trompicones hasta que encuentra una farola a la que agarrarse para detener la carrera sin control ninguno.


Cuando un perro quiere imponer su ley, no obedece y se muestra hostil, es difícil vivir con él. En algunos casos el perro puede mandar sobre toda la familia, en otros sobre alguno de sus miembros.


Si no se quiere correr el riesgo de estar a las órdenes del propio perro, lo mejor será adoptarlo cuando es todavía un cachorro de no más de dos meses de vida. Durante esta fase, llamada de socialización, el perro está dispuesto a establecer su más estrecho contacto con el humano.


Este es el periodo en que el humano debe imponer firmemente su voluntad, impartiendo órdenes que deben seguirse sin vacilación, no cediendo en nada y rechazando cualquier tipo de rebelión por parte de los perros, hay que enseñarle que comportamientos son agradables para el humano que que comportamientos no son de agrado para el humano, haciendo agradable la convivencia.


Otra recomendación que hay que seguir es tratar de no intervenir en las luchas jerárquicas entre perros, dándoles la oportunidad de ajustar sus cuentas por sí mismos, libres de correas, para que, llegado el caso, puedan escapar de los ataques agresivos del contendiente.



Erik Farina Club Psicolmascot


Incluso cuando uno se encuentra entre luchas cruentas entre dos perros por cualquier problema de dominio, el humano no debe dejarse llevar por sus sentimientos y tomar partido por el más débil que está perdiendo.


Hasta en los momentos más tranquilos no conviene mostrar demasiado afecto por los más débiles frente a los dominadores. En efecto, el dominador podría mostrar su celo interpretando esa acción como una afrenta a la jerarquía y podría atacar al más débil.


A su vez el débil podría sentirse respaldado por el humano y encontrar coraje para agredir al perro más fuerte con consecuencias a menudo dramáticas para uno de los dos perros.


Por el contrario, se debe mostrar siempre preferencia por el dominador y tratarlo con afecto, al menos cuando se está en presencia del más débil. De este modo se respetará la jerarquía; primero el humano, luego el perro dominador y finalmente el sometido.


Finalmente, conviene anotar algunas convicciones que caracterizan nuestro modo de considerar las capacidades intelectivas de los perros.


La primera se refiere a la pregunta de si los perros son o no inteligentes. La respuesta es sin duda que “Si” los perros son muy inteligentes, si bien sigue la dificultad de determinar hasta qué punto son inteligentes, y sobre todo si algunas razas son más inteligentes que otras.



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Cuando nosotros definimos con palabras la inteligencia, hablamos de la capacidad de resolver los problemas, pero en realidad los test que miden la inteligencia se basan en pruebas que dependen la mayor parte de las veces de capacidades físicas t sensitivas o provenientes de experiencias pasadas.


Además, cuando hablamos de razas más o menos inteligentes, en realidad mezclamos inteligencia y adiestramiento. Este último depende de ordinario del grado de socialización con el humano y no tiene nada que ver con la inteligencia.


Este error está muy arraigado entre las convicciones de los cinófilos y comúnmente se oye hablar de razas más inteligentes que otras sólo porque logran realizar mejor un ejercicio o porque se hacen entender mejor con su dueño.


La segunda convicción se refiere a la capacidad de pensar de los perros. El egocentrismo y la soberbia del hombre no han admitido nunca que se pudiera creer que los animales piensen igual que los humanos, y se ha sostenido siempre que todas las acciones de los perros están dictadas por el instinto.



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Seguramente hay diferencias muy grandes en la capacidad de pensar entre humanos y perros, pero podría ser que las diferencias existentes sean más cuantitativas que cualitativas. En efecto, lo que ayuda al humano es seguramente el lenguaje que le permite comunicar sus pensamiento y razonamientos, y nuestra medida de calibrar la capacidad de razonar sigue siendo el lenguaje mismo.


Es sabido que los perros son capaces de comprender el significado de muchas palabras y de responder a determinadas órdenes. Es evidente, por otra parte, que no aprendes solos, sino a través de la enseñanza de sus dueños.


Sin embargo su capacidad o no de comprender el lenguaje humano no puede ser un patrón válido para medir la capacidad de razonar de los perros. Los mismos perros tienen su lenguaje y; ¿Cómo podemos afirmar los humanos que hemos entendido su mecanismo de comunicación? ¿Cómo podemos afirmar que los perros no pueden acordarse de algunos sucesos vividos y que sus reacciones son siempre de carácter instintivo?


Se trata del eterno problema de antropomorfizar todo tipo de comportamientos o de comunicación animal, cuando en realidad no podemos afirmar de modo científico desde nuestras bases de partida ni que los perros sean capaces de pensar, recordar, soñar y razonar del mismo modo que los humanos, ni lo contrario.


CAPÍTULO 8


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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viernes, 11 de septiembre de 2020

Etología - Psicología Canina Psicolmascot

 

                                                                                               Erik Farina año 2015


Todo el mundo sabe que el perro es el mejor amigo de los humanos. Mas esto no es suficiente, hay que conocer al perro, hay que educarlo, hay que cuidarlo y adiestrarlo. Y todo esto sólo puede hacerse con cariño y amor utilizando la psicología canina. Hay que atenderle en sus necesidades, hay que alimentarle de acuerdo con su conformación digestiva particular, y tenemos que conocer sus manías y sus afanes. Hemos de aprender a querer y cuidar a los perros, porque son nuestros mejores amigos, y como tal hay que tratarlos y amarlos, e incluso respetarlos.


La Psicología del Perro: Instinto y Carácter


No son pocas las personas que dicen que los perros se guían únicamente por el instinto. Otras personas en cambio, creen que el perro posee una inteligencia fuera de lo común. Una inteligencia casi humana.


Desde el punto de vista objetivo, ambas opiniones son erróneas. Los perros, que son los únicos animales domésticos que están psicológicamente integrados en la humanidad, poseen en realidad una mezcla de instinto y adaptabilidad.


Estos elementos componen lo que podríamos denominar el “espíritu del perro”. De ahí que éste, en lugar de confundirse entre sí, se integra y se funde para hacer posible la convivencia con la especie humana. Ello hace pensar al humano que los perros son, sobretodo, seres muy inteligentes.


La psicología comparada se ocupa del estudio de las leyes que regulan el comportamiento de las diversas especies y el análisis de las diferencias y afinidades entre el comportamiento de los animales en general. Es conveniente, pues, comenzar a tratar el aspecto del instinto con algunas consideraciones.


En efecto, se trata de un comportamiento o de una serie de comportamientos transmitidos de padres a hijos, es decir, que estos comportamientos son de origen hereditario.


Los seres vivos, además de asemejarse a sus padres en el aspecto genético y físico (en el caso del perro, raza, color, pelo, talla, etc..), también lo hacen en las predisposiciones a determinados comportamientos.


Estos comportamientos heredados pueden ser muy determinados y abarcar la manera de actuar en general de cualquier animal.


En los animales de corta existencia, como es obvio, no se presenta la oportunidad de aprender todo lo necesario para una óptima independencia. Heredando formas físicas de acción, esto es, de los comportamientos ya perfectamente adecuados a garantizar la supervivencia, la alimentación y la reproducción de la propia especie, estos animales están preparados por instinto a morir jóvenes.


Por otra parte, el mismo instinto sirve además para reducir la necesidad y los peligros del aprendizaje, pues de éste deriva el hecho de que todos los animales se conducen de igual manera que sus respectivos antecesores.


Por ello, hemos de deducir que el instinto es un mecanismo de adaptación a la especie, o sea que hace idóneo al individuo a la vida, en un ambiente determinado.


Como ocurre generalmente, el ambiente no suele ser el mismo, sino que puede sufrir, grandes variaciones. Frente a tales cambios, el comportamiento determinante y fijo de los mecanismos instintivos podría resultar inadecuado.


                                                                                                   Erik Farina año 1994


Por tal motivo, resultan indispensables los procesos de aprendizaje, es decir, la capacidad de modificar el comportamiento propio de manera relativamente estable en el tiempo que sigue a una experiencia dada.


El humano, por ejemplo, es extraordinariamente adaptable a diversos ambientes. Y esto es debido a que se halla poco ligado al instinto. En cambio, está dotado de una gran capacidad de adaptación activa, lo que le otorga una gran facilidad para el aprendizaje.


En definitiva, es sumamente difícil separar lo instintivo de lo aprendido. Todos los comportamientos estables responden a exigencias de adaptación y supervivencia, máxime si se tiene en cuenta que tales comportamientos se observan en la inmensa mayoría de las especies terrestres a través del tiempo.


El altruismo presente en algunos animales se debe a la necesidad de defenderse de si mismos y de la propia especie, respecto a los descendientes directos que en el fondo representan la prolongación en el tiempo de la existencia del individuo solo.


En la naturaleza el cachorro del lobo viene al mundo en una fosa circular que la madre ha excavado, a fin de impedir que la camada se disperse. Además, los cachorros recién nacidos nacen con los ojos y los oídos cerrados, no oyen ni ven, pero si tienen el olfato que poseen un sistema de orientación que les permite moverse hacia el calor del cuerpo de la madre.


En el caso de dar a luz una perra en una casa de un humano, la perra construirá una especie de valla protectora con objetos diversos para sus crías, que no podrán salir de allí. En cambio, si sabrán llegar hasta el cuerpo piloso y caliente de la madre gracias a su olfato.


Ya cerca de la madre, colocarán el hocico sobre el vientre de la madre con movimientos de arriba abajo, hasta llegar a los pezones, que centrado en la boca de los cachorros, evocará en ellos la conducta de la succión, al tiempo que bombean los senos con las patitas anteriores para que salga la leche.


Estos primeros actos del cachorro son instintivos. Los cachorros incapaces de realizarlos quedan abandonados y mueren en los primeros días.


Además, los movimientos de busca del pezón y el masaje de senos, no se agotan con el tiempo de la lactancia. Una vez terminada esta función nutritiva, estos movimientos permanecerán en el patrimonio de la conducta del perro como actos demostrativos de afecto y dependencia filial.


De ahí que los perros, en ciertos momentos especiales, golpeen su hocico de arriba abajo. Suelen hacerlo particularmente cuando tienen hambre, cuando desean ser acunados con caricias o cuando se sienten protegidos y bien cuidados.


A pesar de que la mano humana es muy distinta a los senos de la madre, en el fondo, el movimiento del perro es la dependencia que muestra hacia el humano, la misma dependencia que mostró a su madre en los primeros días de existencia, y primeros meses.


Un acto instintivo del perro es acercar el hocico hacia la mano de su dueño para que éste le acaricie, si bien esta acción siempre la lleva de arriba abajo, lo que ratifica la tesis de que en realidad el perro está actuando por instinto.


Por tanto, vemos cómo una conducta instintiva del cachorro se manifiesta en el perro adulto en un contexto completamente diferente, adquiriendo un calor de comunicación.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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sábado, 11 de enero de 2020

El Perro Terrier

Erik Farina 2015
El Perro Terrier

Los Terrier son en su mayoría, perros de madriguera, que empezaron a criarse pocos siglos atrás en las islas Británicas. Cuando los romanos llegaron allí encontraron ya perros de caza de escaso tamaño a los que denominaron terrarii por terra en latín (tierra), posiblemente porque eran los únicos perros que cazaban bajo el terreno, es decir, introduciéndose en las cuevas y madrigueras de las alimañas que estaban encargados de acosar.

La Historia de los Terrier

Los Terrier han sido siempre perros de granja, infatigables destructores de roedores y demás alimañas, perros de madrigueras. El cometido de todos los perros de caza descritos hasta el momento era ayudar al cazador. Lo que se esperaba de los Terrier, en cambio, era que se encargasen ellos mismos de matar a los enemigos naturales del campesino, para lo cual contaban con fuertes mandíbulas y afilados dientes que no permitían escapar a la presa cuando ésta forcejeaba desesperadamente por liberarse.

Una vez más, la función que debía desempeñar determinó las características físicas de cada raza. El pequeño tamaño de los Terrier en general, por ejemplo, respondía a su necesidad de colarse en las madrigueras, túneles y rendijas de sus enemigos, aunque existen excepciones, como el Kerry Blue Terrier y el Wheaten Terrier Irlandés de pelo suave, cuya alzada excepcional dentro del grupo de los Terrier se debía a su carácter multifunción, ya que ellos debían ser perros guardianes, pastores y cazadores al mismo tiempo. Las leyes irlandesas de la época prohibían a los campesinos tener perros de caza, y los granjeros se vieron obligados a adaptar sus Terrier para convertirlos en perros para todo.

Los Terrier debían además tener un pelaje de fácil mantenimiento, por lo que a menudo basta con un rápido cepillado y uno o dos entresacados anuales, ya que los campesinos normalmente no tenían ni tiempo ni deseos de dedicarse al cepillado y acicalamiento intensivo de sus perros. Los Terrier de pelo corto pueden tener el pelaje duro, que los protegía eficazmente de las inclemencias del tiempo y de los zarzales, o suave, si las razas fueron creadas para trabajar en condiciones menos duras.

No obstante, incluso los Terrier de pelo suave, con muy pocas excepciones, poseen un pelaje que resultaría áspero si se comparase con los de otros perros de caza: el Fox Terrier de pelo corto y liso por ejemplo, cuenta con un manto más rústico, áspero y en consecuencia protector que el de la mayoría de las razas caninas de pelo corto y liso.


Los Terrier que debían perseguir alimañas hasta sus mismos escondrijos poseían patas cortas, que les permitían colarse en cuevas y agujeros, y los ojos bastante hundidos por regla general, para hacerlos menos vulnerables durante el combate.


Erik Farina 2013
Los Terrier suelen, además, llevar la cola muy alta y con frecuencia cortada a la mitad de su longitud normal, en recuerdo de los tiempos en que los propietarios tenían que recuperar a su perros agarrándolo por la cola, corta y firme, para sacarlo al exterior.


Los Terrier, por último, debían ser camorristas por naturaleza, ya que perseguir y atacar despiadadamente a las alimañas era una de sus principales virtudes. Y este rasgo de su carácter se ha conservado incluso después de convertirse en animales de compañía. Dificilmente un Terrier inicia una pelea, pero si se ve involucrado en una, no es de los que se dan por vencidos fácilmente, sino de los que combate hasta el final.

Tipos de Terrier

En las islas Británicas, casi cada región ha desarrollado su propia raza. Muchas de ellas, como la de Devon y la de Cheshire, se han extinguido ya, pero aún se conservan bastantes, como las de Manchester, Kerry o Airedale. Las peculiaridades de cada zona se reflejan en los rasgos físicos de los distintos Terrier locales. Así, el manto del Cairn Terrier, por ejemplo es tan largo y tupido que casi parece lana, en respuesta a las duras condiciones climáticas de su Escocia natal.

Fuera de las Islas Británicas, los Terrier han desempeñado diferentes funciones, por lo que los demás países europeos o los Estados Unidos incluyen sus Terrier en otros grupos de raza. El Terrier alemán utilizado como perro de compañía, por ejemplo, no se llama Terrier sino Pinscher, y se le incluye entre los perros de trabajo, y el Boston Terrier se clasifica como perro de compañía en los Estados Unidos.

Los Pinscher Alemanes superan en talla a la mayoría de los Terriers Británicos, la que los hace incapaces de penetrar en escondrijos o conejeras, aunque, como buenos Terrier, son excelentes para alertar de la presencia de merodeadores o exterminar alimañas. El aspecto de Schnauzer es similar al de los Terrier británicos, pero su carácter lo hace más adecuado como perro de compañía.

El Terrier como Mascota

Los Terrier son muy utilizados como mascotas, en la actualidad, son empleados principalmente como perros de compañía, aunque en algunos lugares se siguen usando como perros de caza. Sin embargo, las líneas de sangre para belleza suelen tener características un poco diferentes a las de las líneas de trabajo, siendo poco efectivas para estos fines. Generalmente, las líneas de belleza son un poco más grandes y robustas, lo que les dificulta entrar y maniobrar en las madrigueras.

Muchos propietarios se sienten atraídos por su carácter bullicioso, malicioso, valeroso y desenvuelto. Su tamaño les permite adaptarse a la mayoría de los hogares actuales, y son compañeros leales, afectuosos y juguetones por regla general, si bien pueden resultar un poco díscolos, pero esto no es nada que no se pueda evitar con un buen adiestramiento adecuado por un profesional cuando todavía son jóvenes. Son excelentes perros deportivos en el agility, ahí puedes sacar todo su potencial y disfrutar juntos de ese deporte, o del frisbee, que les encanta coger ese disco en el aire.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)




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