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martes, 23 de agosto de 2022

Etología Canina - La Conducta del Perro


 

Etología Canina - La Conducta del Perro


Mucha gente está acostumbrada a ver al perro como un miembro más de la familia que acaban olvidando tanto sus limitaciones como sus habilidades puramente caninas. El comportamiento canino es una maravillosa fusión entre lo instintivo y lo aprendido.


Casi cualquier rasgo de su conducta responde a una necesidad instintiva de proporcionar la reproducción y garantizar la conservación de la especie en el entorno salvaje. Educar a un perro, enseñarlo a convivir con nosotros en nuestro mundo, no es otra cosa, en definitiva, que enseñarlo a dar rienda suelta a sus instintos naturales, pero en el momento y el lugar oportunos.


Miembros de la Manada


Los perros son animales sociales, y como tal desean por instinto sentirse integrados en la estructura social del grupo y trabajar en equipo en la manada. En el entorno natural, ningún cánido conseguiría sobrevivir mucho tiempo fuera del grupo, ya que para cobrar piezas de gran tamaño es imprescindible cazar en equipo. Por esta razón las manadas de cánidos salvajes están siempre jerarquizadas y presididas por normas que establecen quién tiene derecho a aparearse en la manada y a quién corresponde el privilegio de alimentarse en primer lugar una vez matada la presa.


Naturalmente, siempre hay alguno que intenta desafiar el orden social establecido, pero, para evitar graves lesiones que hubieran perjudicado a la manada en general, la evolución de la especie sustituyó las mutuas agresiones por toda una serie de comportamientos rituales que permiten resolver cualquier conflicto entre los miembros sin derramamiento de sangre. Estos ritos incluyen gestos teatrales interpretados con la cara y el cuerpo, miradas intensas y fijas, gruñidos, etc., un completo y eficaz sistema de signos que sirven tanto para expresar intenciones como respuestas.


Hasta hace no mucho tiempo se creía que el lobo dominante o líder supremo era el individuo más corpulento o fuerte de la manada. Actualmente se cree, sin embargo, que los lobos que detentan el poder y controlan todos sus congéneres son precisamente aquellos que mejor dominan el lenguaje de los gestos.


El Jefe de la Manada


En el entorno natural, algunos cánidos se llevan siempre la mejor parte de todo: disfrutan de la porción más grande de la presa, del lugar más seguro para dormir, de las atenciones de los otros, que los acicalan y asean, de aliados dentro del grupo que los apoyan, mientras que otros tienen que conformarse con lo que estos privilegiados desdeñan. Obviamente, los primeros tienen más oportunidades de aparearse y procrear hijos sanos que aquellos que deben esperar, hambrientos, a que los primeros se harten de comer, dormir en la parte más exterior y expuesta de la guarida y arreglárselas casi sin ninguna atención por parte de los demás. A estos cánidos que se llevan siempre la mejor parte de todo y tienen, en consecuencia, más posibilidades de procrear se les denomina individuos Alfa o dominantes.


Este ordenamiento social no debe extrañar mucho a los humanos. Porque entre nosotros en una empresa el director es que tiene todos los privilegios. De hecho, lo que ha hecho posible que humanos y perros hayan llegado a llevarse tan bien han sido precisamente las semejanzas existentes entre la estructura social humana y la canina. En resumidas cuentas, cuando un perro vive con nosotros en casa entiende que nosotros somos los jefes, y que es a nosotros a quienes corresponde elegir, mientras que a ellos les toca indefectiblemente conformarse con lo que nosotros rechacemos.


Es precisamente la estructura jerárquica de la jauría lo que impide que surjan conflictos entre ambas especies. Ahora bien, en un animal tan inteligente y adaptable como el perro doméstico, ciertas experiencias podrían anular esta sumisión instintiva. Y es aquí donde entra en juego el aprendizaje.


El Aprendizaje del Perro


Los perros aprenden muy rápido cuando les conviene. Si obtienen algo que les guste con determinada conducta, tenderán a repetirla; si no, lo más probable es que la abandonen.


En este principio se basa la teoría del aprendizaje. Los perros aprenden de forma muy similar a la nuestra. Sabemos, por ejemplo, que si cuando un niño hace algo por primera vez (aplaudir, por ejemplo) le damos a continuación un caramelo, es probable que vuelva a intentarlo. Tras batir la palmas unas cuantas veces y recibir las correspondiente golosinas, es muy probable que el niño se ponga a aplaudir con entusiasmo para demostrar que han aprendido ya a hacerlo. Si por el contrario, se hubiese castigado al mismo niño por batir las palmas, o simplemente se le hubiese ignorado mientras lo hacía, lo más probable es que el aplauso hubiera durado poco tiempo y el niño no hubiese vuelto a batir las palmas más adelante.


Conviene tener en cuenta que lo que un humano adulto considera un castigo puede parecerle un premio a los niños o a los perros. Si necesitan o desean que les prestemos más atención, una regañina o incluso un castigo físico puede parecerles un premio, ya que para ellos es mejor eso a que se les siga ignorando. Tal vez esto explica por qué algunos niños se portan tan mal en el supermercado o algunos perros empiezan a hacer gamberradas en cuanto llegan visitas.


¿Son de Verdad Tan Inteligentes los Perros?


El perro nos parece a veces más inteligente que los otros animales domésticos, como por ejemplo un gato, porque encuentra la forma de conseguir lo que se propone y porque repite conductas por las que antes ha sido premiado. No obstante, la inteligencia es algo difícil de medir. Tal vez lo único que ocurre es que a los perros se les da mejor comunicarse con nosotros de forma que nosotros les entendamos.


Es posible adiestrar a otros animales, por ejemplo; los gatos, los cerdos, las gallinas.. etc.., de la forma en que adiestramos a los perros, pero motivándolos y comunicándose con ellos de otro modo. Los gatos por ejemplo son más independientes que los perros, a los gatos no le gusta que los dominen y por lo tanto no buscan nuestra aprobación, y a los perros les gusta ser dominados y si buscan nuestra aprobación.


Para poder recibir clases de adiestramiento, apuntarse a cursos o simplemente una modificación de la conducta de su perro, puede llamar al número de teléfono 674 41 52 33 para una consulta.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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Contacto: psicolmascot@gmail.com


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jueves, 27 de enero de 2022

Adiestramiento Canino - La Inteligencia del Perro


 


La inteligencia del perro.


La inteligencia del perro es la habilidad de un perro para aprender, pensar y resolver problemas. Los etólogos caninos, los adiestradores de perros, los propietarios, y los investigadores tienen tanta dificultad para ponerse de acuerdo sobre un método para probar la inteligencia canina, como lo hacen para la inteligencia humana.


Ciertas razas, como el Border Collie, el Labrador Retriever y el Golden Retriever, son generalmente más fáciles de adiestrar que otras razas. Vale la pena señalar que estas descripciones son en relación con otros perros, no en relación con el mundo en general.


La capacidad de aprender y obedecer las órdenes no es la única medida posible de la inteligencia.


Los perros son animales gregarios.


Los perros son animales gregarios, seres sociales por naturaleza que buscan y necesitan compañía para conseguir una estabilidad, asegurar su supervivencia alcanzando el bienestar animal. Los perros tienen una capacidad mayor en cuanto a las habilidades sociales y resolución de los conflictos. 


Establecen roles en sus grupos sociales, totalmente necesarios para la supervivencia del grupo, esto significa que ellos entienden la estructura y las obligaciones sociales, son capaces de aprender cómo comportarse en torno a otros miembros de la comunidad de los humanos que son especies distintas a ellos.


Si usted quiere una tener una clase de Educación, Adiestramiento, para entender y comprender a su perro con un buen vínculo canino, puede escribirme por WhatsApp al número 674 41 52 33 aprenderá con la psicología canina, con un método amable, teniendo un fuerte apego perro humano.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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martes, 2 de noviembre de 2021

La Inteligencia del Perro Adiestramiento Canino

Erik Farina Etólogo Canino

 

La inteligencia del perro.


La inteligencia del perro es la habilidad de un perro para aprender, pensar y resolver problemas. Los etólogos caninos, los adiestradores de perros, los propietarios, y los investigadores tienen tanta dificultad para ponerse de acuerdo sobre un método para probar la inteligencia canina, como lo hacen para la inteligencia humana.


Ciertas razas, como el Border Collie, el Labrador Retriever y el Golden Retriever, son generalmente más fáciles de adiestrar que otras razas. Vale la pena señalar que estas descripciones son en relación con otros perros, no en relación con el mundo en general.


La capacidad de aprender y obedecer las órdenes no es la única medida posible de la inteligencia.


Los perros son animales de manada.


La Manada significa que ellos entienden la estructura y las obligaciones sociales y son capaces de aprender cómo comportarse en torno a otros miembros de la manada. Los Cánidos adultos enseñan a sus crías corrigiéndolos cuando se comportan de una manera inaceptable (morder demasiado fuerte, comer fuera de turno, y así sucesivamente) y los recompensan por sus comportamientos aceptables (jugando con ellos, alimentándolos, limpiándolos, etc... ).


Si usted quiere una Educación, un Adiestramiento, entender y comprender a su perro con un buen vínculo canino, puede escribirme a mi email: psicolmascot@gmail.com aprenderá en forma de psicología canina, con un método amable, con un fuerte apego perro humano.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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lunes, 22 de febrero de 2021

Etología Canina Comportamiento Social del Perro Capítulo 7

Erik Farina Club Psicolmascot

 

Comportamiento Social del Perro Capítulo 7


Relaciones del Perro con el Humano


La tradición literaria de las distintas culturas ha consolidado a través del tiempo una concepción diferente pero demasiado romántica y esencialmente falsa de la relación entre el humano y el perro, definiendo a este último como el amigo más fiel al humano.


Si esto nos agrada podemos continuar afirmando que se trata de fidelidad y de amistad, pero en realidad la relación perro-humano se basa en el espíritu de grupo, dominio y subordinación.


El perro que entra a formar parte de una familia de humanos, transfiere a los seres humanos las relaciones sociales que normalmente desarrolla con sus semejantes.


El humano debería hacer lo mismo adaptándose a tratar al perro como si fuese un perro, y no como a una persona como por desgracia ocurre muchas veces, lo que va en detrimento de la armonía de la relación entre ambos.


El perro no es capaz de comprender unos comportamientos distintos del suyo, por lo que todas nuestras acciones las interpreta en clave canina, originándose así equívocos y malentendidos con nuestro fiel amigo.


La mayor parte de los problemas de los propietarios con sus perros tienen que ver con la agresividad y la desobediencia.



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Es sabido que hay algunas razas de perros con más carácter y por tanto más difíciles de controlar, y otras con tendencia a cultivar un espíritu muy independiente.


Este tipo de razas necesitan atenciones especiales. Necesitan un propietario que entienda y comprenda esta raza, y que esté acostumbrado a manejar estos perros, capaz de imponer su voluntad, y el mejor modo para salir adelante es tratar a los perros precisamente según el esquema dominador subordinado, no haciendo ninguna concesión que un jefe de manada no haría a sus inferiores.


Pero a la vez el amo debería tratar de no aterrorizar al perro, nunca meterle miedo y castigarlo, tratando de alterar la severidad con la capacidad de mostrar afecto, pues de lo contrario podría convertirse en un perro miedoso y excesivamente sumiso, nunca podrías saber si te obedece por afecto o por miedo.


En estos casos se desarrolla entre perro y humano una relación social totalmente errada, no basada en el esquema dominador sometido, lo que supone impedir crecer al perro y que llegue a su fase adulta correctamente y equilibrado.


El mismo efecto se obtiene cuando alguien se comporta de modo demasiado oprimente con su perro, tratándolo con demasiada dureza, limitando su libertad y manteniéndolo en una situación psicológica de eterno cachorro.


Cada vez que un perro trata de dominar a su amo, o muestra agresividad, o no se comporta como alguien de rango inferior, el amo deberá llamarlo inmediatamente al orden y a la disciplina.



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Si en cambio el amo no muestra la autoridad suficiente para aparecer como un jefe de la manada, el perro tratará de tomar el papel de dominador que ha quedado vacante.


Esto ocurre con más frecuencia de lo que se piensa, sobre todo con grandes perros que tienen amos demasiado tímidos. La imagen frecuente de una persona llevando al perro tirando de la correa y luchando con él porque el perro tira demasiado, es un ejemplo de un perro que manda sobre el amo humano, obligado a seguirlo casi a trompicones hasta que encuentra una farola a la que agarrarse para detener la carrera sin control ninguno.


Cuando un perro quiere imponer su ley, no obedece y se muestra hostil, es difícil vivir con él. En algunos casos el perro puede mandar sobre toda la familia, en otros sobre alguno de sus miembros.


Si no se quiere correr el riesgo de estar a las órdenes del propio perro, lo mejor será adoptarlo cuando es todavía un cachorro de no más de dos meses de vida. Durante esta fase, llamada de socialización, el perro está dispuesto a establecer su más estrecho contacto con el humano.


Este es el periodo en que el humano debe imponer firmemente su voluntad, impartiendo órdenes que deben seguirse sin vacilación, no cediendo en nada y rechazando cualquier tipo de rebelión por parte de los perros, hay que enseñarle que comportamientos son agradables para el humano que que comportamientos no son de agrado para el humano, haciendo agradable la convivencia.


Otra recomendación que hay que seguir es tratar de no intervenir en las luchas jerárquicas entre perros, dándoles la oportunidad de ajustar sus cuentas por sí mismos, libres de correas, para que, llegado el caso, puedan escapar de los ataques agresivos del contendiente.



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Incluso cuando uno se encuentra entre luchas cruentas entre dos perros por cualquier problema de dominio, el humano no debe dejarse llevar por sus sentimientos y tomar partido por el más débil que está perdiendo.


Hasta en los momentos más tranquilos no conviene mostrar demasiado afecto por los más débiles frente a los dominadores. En efecto, el dominador podría mostrar su celo interpretando esa acción como una afrenta a la jerarquía y podría atacar al más débil.


A su vez el débil podría sentirse respaldado por el humano y encontrar coraje para agredir al perro más fuerte con consecuencias a menudo dramáticas para uno de los dos perros.


Por el contrario, se debe mostrar siempre preferencia por el dominador y tratarlo con afecto, al menos cuando se está en presencia del más débil. De este modo se respetará la jerarquía; primero el humano, luego el perro dominador y finalmente el sometido.


Finalmente, conviene anotar algunas convicciones que caracterizan nuestro modo de considerar las capacidades intelectivas de los perros.


La primera se refiere a la pregunta de si los perros son o no inteligentes. La respuesta es sin duda que “Si” los perros son muy inteligentes, si bien sigue la dificultad de determinar hasta qué punto son inteligentes, y sobre todo si algunas razas son más inteligentes que otras.



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Cuando nosotros definimos con palabras la inteligencia, hablamos de la capacidad de resolver los problemas, pero en realidad los test que miden la inteligencia se basan en pruebas que dependen la mayor parte de las veces de capacidades físicas t sensitivas o provenientes de experiencias pasadas.


Además, cuando hablamos de razas más o menos inteligentes, en realidad mezclamos inteligencia y adiestramiento. Este último depende de ordinario del grado de socialización con el humano y no tiene nada que ver con la inteligencia.


Este error está muy arraigado entre las convicciones de los cinófilos y comúnmente se oye hablar de razas más inteligentes que otras sólo porque logran realizar mejor un ejercicio o porque se hacen entender mejor con su dueño.


La segunda convicción se refiere a la capacidad de pensar de los perros. El egocentrismo y la soberbia del hombre no han admitido nunca que se pudiera creer que los animales piensen igual que los humanos, y se ha sostenido siempre que todas las acciones de los perros están dictadas por el instinto.



Erik Farina Club Psicolmascot


Seguramente hay diferencias muy grandes en la capacidad de pensar entre humanos y perros, pero podría ser que las diferencias existentes sean más cuantitativas que cualitativas. En efecto, lo que ayuda al humano es seguramente el lenguaje que le permite comunicar sus pensamiento y razonamientos, y nuestra medida de calibrar la capacidad de razonar sigue siendo el lenguaje mismo.


Es sabido que los perros son capaces de comprender el significado de muchas palabras y de responder a determinadas órdenes. Es evidente, por otra parte, que no aprendes solos, sino a través de la enseñanza de sus dueños.


Sin embargo su capacidad o no de comprender el lenguaje humano no puede ser un patrón válido para medir la capacidad de razonar de los perros. Los mismos perros tienen su lenguaje y; ¿Cómo podemos afirmar los humanos que hemos entendido su mecanismo de comunicación? ¿Cómo podemos afirmar que los perros no pueden acordarse de algunos sucesos vividos y que sus reacciones son siempre de carácter instintivo?


Se trata del eterno problema de antropomorfizar todo tipo de comportamientos o de comunicación animal, cuando en realidad no podemos afirmar de modo científico desde nuestras bases de partida ni que los perros sean capaces de pensar, recordar, soñar y razonar del mismo modo que los humanos, ni lo contrario.


CAPÍTULO 8


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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domingo, 1 de noviembre de 2020

La inteligencia del perro

Erik Farina 

 


La inteligencia del perro


La inteligencia del perro es la habilidad de un perro para aprender, pensar y resolver problemas. 


Los etólogos Caninos, adiestradores de perros, los propietarios, y los investigadores tienen tanta dificultad para ponerse de acuerdo sobre un método para probar la inteligencia canina, como lo hacen para la inteligencia humana. 


Ciertas razas, como el Border Collie, el Labrador Retriever y el Golden Retriever, son generalmente más fáciles de adiestrar que otras razas. 


Vale la pena señalar que estas descripciones son en relación con otros perros, no en relación con el mundo en general. La capacidad de aprender y obedecer las órdenes no es la única medida posible de la inteligencia. 


Los perros son animales de manada. La Manada significa que ellos entienden la estructura y las obligaciones sociales y son capaces de aprender cómo comportarse en torno a otros miembros de la manada. 


Los Cánidos adultos enseñan a sus crías corrigiéndolos cuando se comportan de una manera inaceptable (morder demasiado fuerte, comer fuera de turno, y así sucesivamente) y los recompensan por sus comportamientos aceptables (jugando con ellos, alimentándolos, limpiándolos, etc... ).


Si usted desea una evaluación de un test de inteligencia de su perro, puede escribirme al email: psicolmascot@gmail.com y concertaremos una consulta.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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viernes, 11 de septiembre de 2020

Etología - Psicología Canina Psicolmascot

 

                                                                                               Erik Farina año 2015


Todo el mundo sabe que el perro es el mejor amigo de los humanos. Mas esto no es suficiente, hay que conocer al perro, hay que educarlo, hay que cuidarlo y adiestrarlo. Y todo esto sólo puede hacerse con cariño y amor utilizando la psicología canina. Hay que atenderle en sus necesidades, hay que alimentarle de acuerdo con su conformación digestiva particular, y tenemos que conocer sus manías y sus afanes. Hemos de aprender a querer y cuidar a los perros, porque son nuestros mejores amigos, y como tal hay que tratarlos y amarlos, e incluso respetarlos.


La Psicología del Perro: Instinto y Carácter


No son pocas las personas que dicen que los perros se guían únicamente por el instinto. Otras personas en cambio, creen que el perro posee una inteligencia fuera de lo común. Una inteligencia casi humana.


Desde el punto de vista objetivo, ambas opiniones son erróneas. Los perros, que son los únicos animales domésticos que están psicológicamente integrados en la humanidad, poseen en realidad una mezcla de instinto y adaptabilidad.


Estos elementos componen lo que podríamos denominar el “espíritu del perro”. De ahí que éste, en lugar de confundirse entre sí, se integra y se funde para hacer posible la convivencia con la especie humana. Ello hace pensar al humano que los perros son, sobretodo, seres muy inteligentes.


La psicología comparada se ocupa del estudio de las leyes que regulan el comportamiento de las diversas especies y el análisis de las diferencias y afinidades entre el comportamiento de los animales en general. Es conveniente, pues, comenzar a tratar el aspecto del instinto con algunas consideraciones.


En efecto, se trata de un comportamiento o de una serie de comportamientos transmitidos de padres a hijos, es decir, que estos comportamientos son de origen hereditario.


Los seres vivos, además de asemejarse a sus padres en el aspecto genético y físico (en el caso del perro, raza, color, pelo, talla, etc..), también lo hacen en las predisposiciones a determinados comportamientos.


Estos comportamientos heredados pueden ser muy determinados y abarcar la manera de actuar en general de cualquier animal.


En los animales de corta existencia, como es obvio, no se presenta la oportunidad de aprender todo lo necesario para una óptima independencia. Heredando formas físicas de acción, esto es, de los comportamientos ya perfectamente adecuados a garantizar la supervivencia, la alimentación y la reproducción de la propia especie, estos animales están preparados por instinto a morir jóvenes.


Por otra parte, el mismo instinto sirve además para reducir la necesidad y los peligros del aprendizaje, pues de éste deriva el hecho de que todos los animales se conducen de igual manera que sus respectivos antecesores.


Por ello, hemos de deducir que el instinto es un mecanismo de adaptación a la especie, o sea que hace idóneo al individuo a la vida, en un ambiente determinado.


Como ocurre generalmente, el ambiente no suele ser el mismo, sino que puede sufrir, grandes variaciones. Frente a tales cambios, el comportamiento determinante y fijo de los mecanismos instintivos podría resultar inadecuado.


                                                                                                   Erik Farina año 1994


Por tal motivo, resultan indispensables los procesos de aprendizaje, es decir, la capacidad de modificar el comportamiento propio de manera relativamente estable en el tiempo que sigue a una experiencia dada.


El humano, por ejemplo, es extraordinariamente adaptable a diversos ambientes. Y esto es debido a que se halla poco ligado al instinto. En cambio, está dotado de una gran capacidad de adaptación activa, lo que le otorga una gran facilidad para el aprendizaje.


En definitiva, es sumamente difícil separar lo instintivo de lo aprendido. Todos los comportamientos estables responden a exigencias de adaptación y supervivencia, máxime si se tiene en cuenta que tales comportamientos se observan en la inmensa mayoría de las especies terrestres a través del tiempo.


El altruismo presente en algunos animales se debe a la necesidad de defenderse de si mismos y de la propia especie, respecto a los descendientes directos que en el fondo representan la prolongación en el tiempo de la existencia del individuo solo.


En la naturaleza el cachorro del lobo viene al mundo en una fosa circular que la madre ha excavado, a fin de impedir que la camada se disperse. Además, los cachorros recién nacidos nacen con los ojos y los oídos cerrados, no oyen ni ven, pero si tienen el olfato que poseen un sistema de orientación que les permite moverse hacia el calor del cuerpo de la madre.


En el caso de dar a luz una perra en una casa de un humano, la perra construirá una especie de valla protectora con objetos diversos para sus crías, que no podrán salir de allí. En cambio, si sabrán llegar hasta el cuerpo piloso y caliente de la madre gracias a su olfato.


Ya cerca de la madre, colocarán el hocico sobre el vientre de la madre con movimientos de arriba abajo, hasta llegar a los pezones, que centrado en la boca de los cachorros, evocará en ellos la conducta de la succión, al tiempo que bombean los senos con las patitas anteriores para que salga la leche.


Estos primeros actos del cachorro son instintivos. Los cachorros incapaces de realizarlos quedan abandonados y mueren en los primeros días.


Además, los movimientos de busca del pezón y el masaje de senos, no se agotan con el tiempo de la lactancia. Una vez terminada esta función nutritiva, estos movimientos permanecerán en el patrimonio de la conducta del perro como actos demostrativos de afecto y dependencia filial.


De ahí que los perros, en ciertos momentos especiales, golpeen su hocico de arriba abajo. Suelen hacerlo particularmente cuando tienen hambre, cuando desean ser acunados con caricias o cuando se sienten protegidos y bien cuidados.


A pesar de que la mano humana es muy distinta a los senos de la madre, en el fondo, el movimiento del perro es la dependencia que muestra hacia el humano, la misma dependencia que mostró a su madre en los primeros días de existencia, y primeros meses.


Un acto instintivo del perro es acercar el hocico hacia la mano de su dueño para que éste le acaricie, si bien esta acción siempre la lleva de arriba abajo, lo que ratifica la tesis de que en realidad el perro está actuando por instinto.


Por tanto, vemos cómo una conducta instintiva del cachorro se manifiesta en el perro adulto en un contexto completamente diferente, adquiriendo un calor de comunicación.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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martes, 5 de noviembre de 2019

¿Puede un Perro Tomar Decisiones? - ¿Piensan Los Perros?

Erik Farina 2014
Consideramos a los perros animales bastante inteligentes, pero.. ¿realmente piensan?


De acuerdo con el Biólogo Evolucionista Marc Bekoff, “Sí”, cree que los perros realizan los mas profundos pensamientos mientras juegan. “El juego es solo el lugar para estudiar el pensamiento animal, los sentimientos de los animales.” Dijo Marc. Es donde el cerebro de los cánidos se vuelven creativos.


Un perro de 11 kilos tiene un cerebro de 70 gramos, es decir una vigésima parte del cerebro humano. En el cerebro de un perro hay 160 millones de neuronas, contra los 100 mil millones que posee el cerebro humano.


El Juego de los perros es totalmente impredecible, mientras que el comportamiento de apareamiento, o depredador, o el agresivo, serían muy predecibles. El juego en realidad es muy variable.” dijo Marc. Durante el juego los perros adaptan sus respuestas a cada segundo en un flujo de decisiones espontaneas que es lo que Marc considera pensar.


“ Cuando hablo de matices, juego y afinación, realmente parece un argumento para probar la inteligencia y la cognición.” Dijo Marc.


Marc ve pruebas en comportamientos tan simples como lo que el llama reverencia del juego: “ La reverencia del juego es cuando un perro o un lobo se agacha sobre las cuatro patas, pone el trasero hacia arriba agita el rabo y ladra, eso es una reverencia y es una invitación a jugar.” Dijo Marc.


Eso significa que todo lo que sigue es solo para divertirse, incluso si va haber comportamiento de predadores. “Como morder agitando la cabeza cuando muerde hacia los lados agitando la cabeza de un lado a otro.” Dijo Marc.


En los casos en el que el juego se endurecido la reverencia del juego se usa de otro modo diferente. “La usan para disculparse, con frecuencia lo usan después de un mordisco, un mordisco fuerte, diciendo lo siento te he mordido demasiado fuerte, perdóname.” Dijo Marc.


Esto es parte de la razón por la que Marc sostiene que los perros tiene sentido de la justicia e incluso de la moral. “ Los perros diferencian el bien del mal, ellos saben que esta mal morder fuerte a otro perro. Esta mal invitar a jugar a un perro y luego intentar aparearse con el o morderlo a golpes, si no hacen lo correcto para que el juego continúe, el juego se acaba.” Dijo Marc


No todo el mundo esta de acuerdo con la teoría de Marc, el psicólogo Clive Wynne, opina que los perros no son tan inteligentes como sus antepasados salvajes los lobos. Un indicador bastante claro es el tamaño del cerebro. “Es una realidad que el cerebro de un perro adulto casi nunca es mayor que el de un tercio del cerebro de un lobo adulto.” Dijo Clive.



En lo relativo al pensamiento, creo que el lobo tiene ventaja, los lobos tienen que pensar en todo para poder sobrevivir, los perros están mucho más acomodados. Sin embargo los expertos sostiene que tiene una capacidad de comprensión especial. Con mucha frecuencia citan la frase; De todo el reino animal, solo los perros parecen comprender que el gesto de señalar, significa en esa dirección.


Erik Farina 2014
Por lo tanto Clive, creó un experimento sencillo, que llevo acabo en un parque de lobos en Indiana , los Estados Unidos. Donde pudo evaluar la respuesta de los perro y los lobos al gesto de señalar. Como se esperaba los perros iban al lugar señalado con el dedo de Clive. Pero cuando realizó la misma prueba con los lobos, también fueron hacia el punto señalado con el dedo de Clive. Tirando por tierra la teoría de que solo los perros podían hacerlo. ¿Por Qué?..


Los lobos del parque han sido cuidado por seres humanos desde su nacimiento, como si se trataran de perros, y de acuerdo con Clive, es la experiencia cercana a las personas la que da a los animales la habilidad de entender una señal.


Clive llega a la conclusión, de que los perros no tienen ningún tipo de inteligencia especial, solo responden a un condicionamiento que se considera, comportamiento reflexivo y no pensamiento. No obstante puede que no sea tan sencillo.


Lo que hace a los perros únicos es que quieren afecto, atención, un vínculo emocional con los humanos, por tanto creo que esto muestra un poco más de poder mental, que una simple máquina de comer.


Sin embargo Clive sostiene, que el pensamiento animal, es solo el resultado de una programación biológica, incluso en los humanos.


Los humanos pensamos, pero somos máquinas pensantes, se trata de un producto de nuestra maquinaría biológica, esta es la que hace que tengamos esta habilidad.” Dijo Clive.


Marc está de acuerdo con la similitud que hay entre los humanos y otros animales, pero llega a una conclusión diferente. “ Mucha gente sostiene, que somos los únicos, que han sido programados para pensar, pero eso tiene que venir de algún lugar y de donde viene, es de otros animales. Si nosotros tenemos emociones, ellos también las tienen, si nosotros podemos pensar, ellos también, de lo contrario no sería biología.


Los perros pueden haber demostrado un rasgo fundamental de pensamiento, gracias a su capacidad de elegir.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Por: Erik Farina, Psicólogo Canino y Adiestrador Profesional


sábado, 2 de noviembre de 2019

Las Necesidades Afectivas de un Perro

Erik Farina 2015
Prácticamente todo el mundo asume que los perros tienen ciertas necesidades básicas: alimento, agua, un lugar donde dormir, ejercicio y atención veterinaria. 

Sin embargo, la idea no es que el perro se limite a sobrevivir, sino que viva, que sea feliz y contribuya a hacer más dulce nuestra vida.

Pero para lograrlo no basta con satisfacer sus necesidades materiales, sino también sus necesidades afectivas y sociales. Todos los perros necesitan cariño, relacionarse con otros seres vivos y ejercitar su mente, y también necesitan comprensión y solidaridad o empatía.

A comprenderlo nos puede ayudar el conocimiento de su raza. Por ejemplo, si nuestro perro pertenece a una raza que lleva siglos pastoreando vacas u ovejas, es lógico que intente impedir que se descarríen los ciclistas o las personas que corren por el parque.

Gran parte de la conducta de un perro se debe a sus genes y su herencia. La conducta típica de una raza puede modificarse en el animal, pero la única forma de hacerlo es canalizando sus instintos para darles una salida aceptable e incluso útil, nunca intentando reprimirlos o extinguirlos.

Erik Farina 2015

La Inteligencia Canina

Los perros, como especie, no están capacitados para entender los conceptos de bueno y malo. Lo único que pueden hacer es adaptar su conducta a nuestras reacciones, pero sin compartir ni nuestra escala de valores ni nuestro juicio sobre sus actos.

No sienten que sea malo caminar sobre la alfombra con las patas llenas de barro, ni pueden adivinar que no tienen derecho a engullirse el solomillo que debería haberse servido el domingo en la mesa para comer nuestra familia, que alguien lo dejo en su alcance.

Por desgracia, los perros a veces inducen a confusión con la cara de culpabilidad que ponen cuando se les pilla in fraganti, pero realmente no entienden nuestros valores. Muchos propietarios asumen que el perro sabe que ha hecho algo malo, al ver sus gestos, pero lo cierto es que la culpabilidad es una emoción humana y esos gestos expresan únicamente sumisión: el perro intenta protegerse de la ira del amo mostrándose sumiso.


Desde su punto de vista, echar hacia atrás las orejas, bajar la cola, agacharse y encaminarse discretamente hacia su cama, es lo más prudente que puede hacer cuando el amo empieza a mostrarse agresivo de forma súbita e inexplicable.

Erik Farina 2014
La Sensibilidad

Los perros son emotivos. Se les puede provocar enojo y agresividad, y desde luego experimentan estrés y frustración. Lo que no está claro es que su forma de vivir estas emociones sea igual que la nuestra.

El lenguaje de los perros, aunque rico y variado, es muy diferente al humano. Los graves problemas de comunicación que existen entre algunos perros y sus amos llevan a estos últimos a pensar que su perro es idiota porque no puede ni siquiera entender ni unas pocas palabras básicas, y en realidad es él quien no sabe enseñárselas.

Nosotros podemos aprender lenguas extranjeras, concebir ideas nuevas y desarrollar nuevas habilidades, pero las capacidades mentales de los perros son distintas y no tiene sentido medir su inteligencia comparándola con la nuestra, debido a su distinta naturaleza.

A fin de cuentas ¿qué perro es el más tonto? ¿el que vive corriendo en cuanto su amo lo llama en el parque, sabiendo que lo que pretende es ponerle la correa y llevarlo a casa? 

¿ o el que se hace el remolón, sigue olisqueando por aquí y por allá y disfruta de la vida mientras el amo salta y se desgañita tratando de llamar su atención?


Tal vez la inteligencia sea relativa como la belleza, y la sensibilidad emocional, para el perro tan esencial como su inteligencia.

Erik Farina 2014
La Dependencia Canina

-Un perro recién nacido depende de su madre para alimentarse, para no enfriarse y para mantenerse vivo, la madre incluso debe provocar la defecación de la cría.

-Ahora le corresponde a usted satisfacer todas las necesidades básicas de su perro; alimento, agua, cobijo y atención veterinaria.

-Un perro no puede decir: me siento enfermo. Es el propietario quien debe estar atento a su conducta o su aspecto y reconocer los síntomas.

-Los perros dependen emocionalmente de las relaciones sociales. Necesitan contacto físico, compañía y momentos de juego con nosotros.

-La futura conducta de su cachorro depende de usted. Socialícelo adecuadamente y evitará futuros trastornos de la conducta.

-Adiéstrelo para que sepa cómo debe comportarse en cada situación. Usted será responsable de su buena o mala conducta.

-Algunos perros desarrollan una dependencia enfermiza con respecto a sus amos, y cuando éstos los dejan solos en casa ensucian o rompen cosas no por travesura ni para vengarse, sino porque se sienten incontrolablemente perturbados.

-Si posee dos perros, acostúmbrelos a estar separados de vez en cuando, o podrían desarrollar una dependencia mutua excesiva.

Si necesita un experto en conducta, asesoramiento en el adiestramiento o realizarle un test a su perro, puede ponerse en contacto con nosotros: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina, Etólogo Canino y Adiestrador Profesional


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

viernes, 1 de noviembre de 2019

¿Cómo es de Inteligente tu perro? Averigüe como es con nuestro test de Inteligencia.

Erik Farina 2015
Un perro correteando como un loco por toda la casa o tirándose sobre la alfombra, no parece el animal inteligente que se acerque a los bebes humanos. 

Sin embargo con un test de inteligencia, que tiene como objetivo aprovechar el descubrimiento al permitir a los dueños de los perros para registrar los resultados de los experimentos lúdicos con sus compañeros caninos.

Este test te ayudará a responder muchas preguntas que generalmente te haces, tales como si las diferentes razas de perros realmente tienen diferentes niveles de inteligencia. 

Incluso adquirir una nueva apreciación de la personalidad de sus queridas mascotas.

Usted puede realizar un test de inteligencia a su perro, dando un gran salto cuántico.

Los perros son "absolutamente insípidos" en muchas formas de inteligencia en comparación con los chimpancés o los bonobos, que tienen una relación genética más estrecha entre los seres humanos. 

Pero los perros sobresalen en la comprensión de la intención humana para comunicarse, la misma habilidad que ha demostrado ser crucial para los bebés humanos en el desarrollo del lenguaje y la cultura. Al aprender más acerca de los perros, los humanos pueden aprender más sobre sí mismos.


Erik Farina 2014
 Poner el perro a prueba

Hay un montón de libros de perros, pero nunca ha sido una manera para que alguien pueda aprender acerca de su perro con las mismas tareas que los científicos han desarrollado para estudiar una amplia variedad de perros.

El test te ayudará respondiendo a muchas preguntas, sobre el comportamiento de tu perro. Se le realizarán juegos que ustedes puedan intervenir con sus perros, para evaluar las cinco dimensiones de la inteligencia: la empatía, la comunicación, la astucia, la memoria y el razonamiento. 

Este tipo de juegos son similares a los que se utilizan en las universidades de Estados Unidos.

La prueba puede mostrar "lo que hace a un perro un gran compañero", al revelar las fortalezas y debilidades cognitivas. Esto podría permitir a los propietarios poder comprender mejor por qué los perros se comportan así y porqué lo hacen.


Tal vez usted descubra que su perro no tiene una memoria tan buena comparándola con otros perros. O tal vez tu perro es muy astuto y es juzgando cuando lo está observando o no. Algunos perros saben la diferencia entre los ojos de una persona si estos están abiertos o cerrados.


Erik Farina 2014
 Debe gustarte la ciencia del perro.

Los propietarios de los perros se hacen muchas preguntas sobre la ciencia y los estudios, nosotros le ayudaremos a entender y comprender en como ayudan estos test a la ciencia.

Estos datos permitirá a los científicos a buscar los patrones más interesantes o de comportamiento cognitivo y llevaron a cabo experimentos de laboratorio para confirmar los hallazgos. Es un escenario ideal para hacer "ciencia ciudadana" y la ciencia profesional pueden trabajar juntos.

Las conclusiones de los test podrían terminar barriendo las ideas tomadas que dan por sentado muchos dueños de los perros, tales como la creencia de que la inteligencia puede distinguir las diferentes razas de perros. Hay un poco de trabajo agradable que muestra que gran parte de lo que las personas atribuyen a sus perros en términos de inteligencia se basa en sus características físicas, o, si no existen perfiles cognitivos para ciertas razas, los científicos pueden investigar los perfiles de razas mezcladas.

Los datos del test también podría confirmar las fascinantes ideas planteadas por los pequeños estudios, tales como la dirección de la espiral de pelo que corresponde a la ubicación de ciertas funciones mentales en el lado izquierdo o derecho del cerebro de un perro.

Como psicólogo canino, espero poder realizar los test de los nuevos perros de sus dueños, sean de pura raza o mestizos. Un amplio estudio en los test están elaborados para poder ayudar con los perros mestizos y los recogidos en las protectoras. El test podría ayudar a los futuros propietarios de los perros a comprender mejor a los perros que adopten en el futuro. Los perros adoptados de las protectoras, tienen mucho que decir en estas pruebas.

¿Cuándo usted adopte un perro de un refugio, no sería agradable saber cual su perfil cognoscitivo? Pero no para juzgarlo, si no, para tener una buena relación y una convivencia exitosa.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Adiestramiento Canino - La Inteligencia del Perro

Erik Farina 2015

La inteligencia del perro. 

La inteligencia del perro es la habilidad de un perro para aprender, pensar y resolver problemas. 

Los adiestradores de perros, los propietarios, y los investigadores tienen tanta dificultad para ponerse de acuerdo sobre un método para probar la inteligencia canina, como lo hacen para la inteligencia humana. 

Ciertas razas, como el Border Collie, el Labrador Retriever y el Golden Retriever, son generalmente más fáciles de adiestrar que otras razas. Vale la pena señalar que estas descripciones son en relación con otros perros, no en relación con el mundo en general. 

La capacidad de aprender y obedecer las órdenes no es la única medida posible de la inteligencia. Los perros son animales de manada. La Manada significa que ellos entienden la estructura y las obligaciones sociales y son capaces de aprender cómo comportarse en torno a otros miembros de la manada. 

Los Cánidos adultos enseñan a sus crías corrigiéndolos cuando se comportan de una manera inaceptable (morder demasiado fuerte, comer fuera de turno, y así sucesivamente) y los recompensan por sus comportamientos aceptables (jugando con ellos, alimentándolos, limpiándolos, etc... )

El potencial intelectual del perro es incuestionable aunque a veces lo hayan exagerado algunos propietarios demasiado entusiasmados. Pero, ¿se puede hablar realmente de inteligencia?



Para dar con una respuesta válida a esa pregunta conviene evitar dos prejuicios tan reductores el uno como el otro: el que, en nombre de la superioridad absoluta de la razón humana, niega que los animales en general y los perros en particular tengan cualquier tipo de inteligencia, y el prejuicio opuesto, que termina por reconocer sistemáticamente al animal unas motivaciones calcadas de las del hombre.

Erik Farina 2012
Tampoco es mucho más exacto afirmar que el perro está sometido al instinto mientras que la razón ha liberado al hombre; también los humanos estamos sometidos a pulsiones del mismo modo que el animal evolucionado no tiene sólo reacciones reflejas o estereotipadas. Bien es verdad que el espíritu del hombre alcanza niveles de complejidad más elevados pero también lo es que el perro está perfectamente adaptado a su nicho ecológico, y eso supone una habilidad intelectual indudable.

Abstracción y Lenguaje

La capacidad de abstraer, de crear imágenes mentales, es uno de los componentes de la inteligencia. No parece que los perros la tengan muy desarrollada a pesar de que su comportamiento pudiera indicar lo contrario a veces. Tampoco tiene un lenguaje articulado, lo que no significa desde luego que no se puedan expresar: al igual que todos los mamíferos, se comunican por la voz, las actitudes y ciertas señales principalmente olfativas. Pero ese lenguaje no sirve de soporte al pensamiento abstracto y únicamente permite intercambiar mensajes cuya significación es fundamentalmente social.

Un Vocabulario de Cincuenta Palabras

Un perro dotado y adiestrado puede reconocer una cincuentena de palabras. Pero es por lo menos tan sensible a la entonación como a los sonidos propiamente dichos, de modo que una palabra pronunciada en tono colérico la interpretación seguramente como una reprimenda, incluso a pesar de que esté asociada normalmente con una recompensa. El perro no distingue fácilmente entre fonemas muy parecidos. Por lo que conviene variar el vocabulario para que no confunda órdenes como al lado y sentado.

¿Cual es el Q.I del Perro?

El perro no está dotado de una gran capacidad de abstracción, lo que hace imposible determinar cualquier cociente intelectual canino ni tampoco definir una escala numérica que permita situar la inteligencia de los perros con respecto al humano. Pero el conocimiento de la evolución de las especies ha llevado a situar el perro en un lugar bastante elevado en la escala de los mamíferos evolucionados.

Erik Farina 2001
Inteligencia y Capacidad de Adaptación

Si la capacidad de adaptarse fácilmente a situaciones nuevas denota una cierta inteligencia, entonces el perro es muy inteligente. La misma historia de su domesticación lo demuestra, como también lo prueba cada día la habilidad que tiene para resolver los problemas derivados de la vida moderna: todos los perros saben subir por una escalera, empujar una puerta e incluso abrirla accionando la manilla, y en general, orientarse sin problemas en el verdadero laberinto que es la habitación de su dueño. Por otra parte, cualquier perro puede superar de modo espontáneo los muy complejos tests de orientación espacial a que se someten los animales de laboratorio.

Según otra definición clásica, la inteligencia es la “capacidad de adaptar los medios a los fines”. Desde este punto de vista, el perro también la tiene: todos los ejemplares son capaces de utilizar las patas para coger objetos, y la mayoría de ellos saben tirar del mantel o de un hilo para acercar lo que quieren coger. Esta aptitud, parecida a la que manifiestan los primates más evolucionados, no es muy diferente de la que le permitió al hombre primitivo transformar los objetos en herramientas.

Inteligencia y Aprendizaje

En el perro, igual que en el hombre, una parte de la inteligencia es innata y la otra, adquirida, sin que se pueda determinar muy bien la importancia de una con respecto a la otra. De todos modos, decir que algunas razas son más inteligentes que otras, no tiene mucho sentido. Todo lo más que se puede decir es que el Mastín del Pirineo, por ejemplo, está mejor adaptado genéticamente para la guarda de rebaños que el Setter, que este en cambio, lo está mejor genéticamente como perro de caza. Lo cual no significa que todos los Mastines del Pirineo ni que todos los Setters tengan la misma capacidad en principio.

Por último, el potencial de cada individuo sólo se desarrollará por completo si las circunstancias lo permiten; así, se sabe que un cachorro que esté aislado de los humanos o de sus congéneres durante los primeros meses estará retrasado con respecto a otro cuya vida social haya sido normal. De ahí la importancia de la educación que, aunque no haga al perro más inteligente, sí le permitirá aprovechar al máximo sus posibilidades.

Inteligencia y Reflejos Condicionados

El perro aprende enseguida a asociar ciertas señales con acontecimientos inminentes, agradables o desagradables. Así, el tintineo de las llaves de casa, que este suele anunciar el paseo, bastará para desencadenar la febrilidad del perro incluso aunque su dueño no se disponga a salir. Los trabajos del premio Nobel ruso Pavlov (1849-1936) pusieron de manifiesto la adquisición de estos “reflejos condicionados” que, siendo al principio actos razonados, se convierten enseguida en simples automatismos.

Si usted está interesado en poder medir el Q.I de su perro, y desea una educación o una modificación de conducta, puede escribirnos al correo: psicolmascot@gmail.com Nos pondremos en contacto con usted lo antes posible, para poder satisfacer sus necesidades con respecto a su perro.

Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)