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sábado, 14 de enero de 2023

Como enseñar a tu perro a no comer comida y cosas del suelo.


 

Como enseñar a tu perro a no comer comida y cosas del suelo.


Enseñar a tu perro a comer con tu aprobación.


Muchos propietarios tienen problemas de que sus perros les comen todo por la calle, en el parque, en las terrazas, o por donde lo pasean. Lo peor son los comentarios de los propietarios de perros que han enfermado a causa de haber ingerido comida envenenada o peor aun han muerto. Muchas veces comen cualquier porquería, animales muertos o sobras de comida, ingieren todo lo que se encuentran en su camino, sin que su propietario se lo impida.


Para evitar estos accidentes, es necesario enseñar al perro a no comer sin nuestra autorización. Este adiestramiento debe empezarse aproximadamente a partir de los 3 meses de edad. Sin embargo, para ello nos será de mucha ayuda que antes, durante la edad comprendida entre los dos y los tres meses hayamos educado al cachorro a no comer porquerías.


¿De qué nos serviría tener y preparar un buen perro que no coma del suelo si en un momento dado llega un extraño ofreciéndole una recompensa envenenada y se la come? A partir de una temprana edad sobre los tres meses, enseñaremos al cachorro a no coger ningún tipo de comida y lo haremos de la siguiente forma.


En primer lugar, el perro ha de aprender que sólo debe comer lo que está en su plato; para ello, le pondremos las comidas siempre a las mismas horas y con el mismo recipiente, diciéndole simultáneamente la orden “come”. Fuera de esas horas le tendremos completamente prohibido que coma nada.


Si el perro convive con nosotros en casa y nos pide algo de comida mientras estamos comiendo, haremos como que no nos enteramos, y si sigue insistiendo, le pondremos en su plato su comida coincidiendo con una de las tomas y seguido de la orden come. Sobre todo, no hay que caer nunca en la tentación de darle ni un solo bocado de nuestra comida. Durante nuestras horas de comida, debemos acostumbrarlo a estar en su sitio, y hacer coincidir con su toma de comida, o haberlo enseñado a estar con un juguete interactivo con premios.




Por otra parte, para que el perro no robe nada de comida, empezaremos por inculcarle que la cocina es una zona de la casa en la que el perro tendrá prohibida la entrada si no estamos presentes, o hacer de la cocina una zona segura de que no puede obtener nada de ahí. Además deberíamos provocar situaciones en las que facilitemos al perro la tentación de coger comida que no debe, que es cuando podremos corregirlo justo en el acto. En el preciso momento en que el perro vaya a tocar la comida que está a su alcance, lo corregiremos, esa comida no puede pero de mi mano si.


Continuaremos haciendo la misma rutina durante varios días (a poder ser dos o tres veces al día), aunque a medida que el perro lo vaya aprendiendo nos iremos alejando; pasaremos de estar a su lado a separarnos un metro, dos, tres, etc.. Después nos escondemos, pero pudiendo controlarlo visualmente, y seguiremos así hasta tener la seguridad de que el perro no toca la comida, incluso sin nuestra presencia.


En caso de una actuación correcta, acabaremos siempre la prueba elogiándolo efusivamente. Si por el contrario, en alguna ocasión el perro se nos adelanta en la acción y llega a robar el bocado, lo llamamos y se lo corregimos cambiando lo que tiene por algo mas sabroso de nuestra mano, no lo castigaremos nunca, ni reñirle y nunca gritarle, hay que hacerlo de modo positivo siempre.


Podemos utilizar también un método de dejar la comida a su alcance en un objeto que al caer haga ruido, como los objetos metálicos. Colocaremos la comida de tal manera que al querer cogerlo, caiga al suelo haciendo un ruido aparatoso, como los cazos, o cualquier cubo metálico. En ese momento entraremos rápidamente y observaremos la reacción del perro, si se retira por el mismo lo dejaremos tranquilo, y nunca reñirle. Repetiremos la acción durante unos días aumentando el ruido.




Si el perro tiene el vicio de coger todas las porquerías en la calle, actuaremos de la siguiente manera; lo llevaremos, atado con la correa, lo acercaremos a la basura, a un trozo de comida, o otra cosa comestible, despertando el interés por eso. Cuando el perro vaya a cogerlo le diremos el “No” y le premiaremos enseguida la acción de no cogerlo con algo que le guste a el, sea comida o un juguete. De esta manera iremos repitiendo el ejercicio, alargando paulatinamente la correa hasta hacerlo con una de 10 metros. Si aún así el perro se adelanta a nuestra acción y coge el objeto no deseado sin querer soltarlo, simultáneamente le diremos el “No” y se lo quitaremos de la boca y se lo cambiamos por algo que le guste mucho a el, nunca le reñiremos, ni gritaremos, siempre hacerlo en positivo.


Como mencioné antes, si el perro ha asimilado de muy cachorro el aleccionamiento de no comer porquerías y de no pedirnos nada mientras comemos, esto nos será de gran ayuda para adiestrarlo a continuación a que no coja comida que no sea de su plato y que no le ofrezcan con la mano otras personas, sin nuestra aprobación.


Aquí reflejaré el método más natural, que nos servirá también para fomentar la relación guía perro, aprendiendo a su vez éste último que es lo que queremos de el. A la edad aproximada de seis meses, habrá aprendido el adoctrinamiento de que sólo debe comer tras nuestra explícita orden.


Tentaremos al perro, poniéndole un trozo de carne, pescado, etc.. en el suelo delante de él, mejor si empezamos haciéndolo en casa o en el jardín. La reacción del animal será la de ir a cogerlo; entonces nosotros se lo impediremos diciéndole “No” y si es necesario, cubriendo la comida con nuestro propio pie, y le premiaremos rápidamente la acción de no comer del suelo, pero si de nuestra mano.





Tras repetir la acción varias veces y cuando el perro ya resista la tentación de cogerlo, nos iremos separando poco a poco de él, reaccionando como al principio si él vuelve a mostrar interés por el trozo de comida. Este procedimiento lo iremos repitiendo durante unos días y siempre acabaremos la lección retirando nosotros el trozo de comida.


Tan pronto como el perro se autocontrole unos instantes sin intención de coger la comida y sin nuestra presencia, nos acercaremos a él y le premiaremos con lo que más le guste a nuestro perro y que sea de nuestra mano a la vez que le damos la orden de “come”. Cuando lo haya ingerido le alabaremos efusivamente.


Repetiremos este ejercicio hasta que veamos que nuestro perro ha asimilado perfectamente que sólo comerá después de nuestra orden, cambiando el lugar de los ejercicios y el tipo de comida. Incluso con su recipiente de comida, le enseñaremos que sólo comerá al darle la orden.


Para el siguiente paso necesitaremos la ayuda de algún amigo al que le diremos que ponga unos bocados en ciertos puntos del campo o de un camino, determinados anteriormente por nosotros. A continuación, iremos paseando por allí con nuestro perro atado. Cada vez que pasemos por el lugar donde esté la comida, si el perro tiene la intención de cogerla, le diremos el “No” dándole simultáneamente un premio que le guste mucho y de nuestra mano con la orden come y muy bien.




En el caso de que llegue a cogerla, se la haremos soltar de la boca. Siempre procuraremos que no llegue a comérsela. La prueba se repetirá hasta que el perro haga caso omiso de los bocados.


En el siguiente paso, dejaremos al perro en posición de “tumbado”. Se le acercará un desconocido dejando caer delante de el perro un trozo de comida y nosotros reaccionaremos inmediatamente premiando al perro si nos mira y no la coge, y lo felicitaremos efusivamente. Una vez superado este ejercicio, procederemos a la misma operación, sólo que ahora el desconocido invitará al perro a que coma el trozo de comida. Inmediatamente, si nos mira y no lo coge, le premiaremos. Podemos darle la aprobación también de comer de la mano si es un amigo, o si queremos que otras personas lo hagan siempre con nuestra aprobación.


Si bien al principio nos mantendremos cerca de nuestro perro, igual que en las anteriores ocasiones, iremos separándonos hasta llegar a escondernos del perro, aunque nosotros sí debemos observarlo por si fuera necesaria la corrección.


De lograr todo lo descrito en diferentes lugares, con distintos tipos de comida y con ayudantes diversos, podemos tener la certeza de que nuestro perro no comerá nunca ni de extraños ni porquerías que le puedan salir al paso. Entonces habremos conseguido nuestra meta deseada.


Puede ponerse en contacto con nosotros, si necesita asesoramiento o ayuda en el adiestramiento de su cachorro o perro adulto a no comer cosas en la calle, en el parque o de extraños. Les atenderemos inmediatamente de recibir el correo si nos escriben a: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

PSICOLMASCOT

Contacto: psicolmascot@gmail.com

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

viernes, 28 de octubre de 2022

HALLOWEEN Consejos de seguridad para los perros y los gatos


 

Consejos de seguridad para los perros y los gatos en HALLOWEEN


El 31 de Octubre se celebra la fiesta de HALLOWEEN, en PSICOLMASCOT ofrecemos a los dueños de los Perros y los Gatos algunos consejos de seguridad para garantizar este Halloween.


Millones de personas planean celebrar Halloween este año. Con tantas familias que participan en las festividades de Halloween, es importante aprovechar esta oportunidad para hablar acerca de la seguridad de las mascotas.


Con cada celebración humana hay oportunidades de lapsos en la seguridad de unidad familiar que causa accidentes horrorosos o fugas diabólicas.


Los extraños parando cerca de casa o del animal con disfraces macabros pueden causar mucha ansiedad, mientras que las fiestas ofrecen un acceso a grandes cantidades de comida y de dulces. Aunque solamente los gatos y los perros, y un cierto animal de dos patas, parecen estar en mayor riesgo de excederse, vale la pena considerar algunas maneras de cerrar las puertas y proteger a las mascotas del percance.


Los disfraces dan miedo a los animales domésticos, ya sean usados por las personas familiares, extraños, o incluso los propios animales domésticos. La Federación Nacional de Minoristas encontró que más del 20% de la gente está pensando en vestir a sus animales este Halloween.


Si no puedes soportar el no disfrazar a tu perro fuera del vestuario de la familia, asegúrese de evitar los disfraces para las mascotas que incluyen sombreros, máscaras, o zapatos. Cómo Etólogo Canino y Felino os recuerdo a los propietarios de no dejar solas a las mascotas disfrazadas y desatendidas.


La visión un perro o gato el día de Halloween


La mayoría de las personas son conscientes de que el chocolate es venenoso para los perros, pero los caramelos y otros dulces que contienen el ingrediente de xilitol, se encuentran comúnmente en los chicles y las pastillas de menta, también puede suponer un riesgo para la salud de su mascota.


A menudo, con la emoción y el caos de la noche de Halloween, estas delicias peligrosas pueden dejarse al alcance de las curiosas narices caninas. Al igual que con todos los alimentos humanos debe asegurarse de que su dulce se coloca fuera del alcance de su mascota.


Los perros no son los únicos animales conocidos por meter sus narices y bocas en lo que no le pertenece. Debido a su naturaleza curiosa, los gatos no pueden evitar sentirse atraídos por las bengalas y joyería de fantasía brillante. Aunque no suele ser mortal, masticar una bengala como un juguete puede dar lugar a dolor en la boca y la irritación, y conducir a un babeo excesivo y formación de espuma.


Los servicios de emergencia veterinaria le sugiere que intente lavar la mayor cantidad de la sustancia química fuera de la piel como sea posible, ya que la auto-limpieza del gato puede contribuirle a una mayor intoxicación. Si se deja cerca de su alcance la bisutería barata, también puede convertirse en un gran peligro de asfixia para los perros y los gatos.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

martes, 25 de octubre de 2022

LOS PERROS EN HALLOWEEN


 

Cómo actuar con su perro en la fiesta de Halloween


La fiesta de Halloween ya está a la vuelta de la esquina, tenemos que proteger a nuestro perro de los niños disfrazados, de los fuegos artificiales, los petardos, de las visitas al hogar y sobre todo de los dulces, que no tenga acceso a las gominolas, pasteles, tartas etc..


Aunque Halloween es muy divertido para los niños, los perros pueden estar en más alerta, por la nueva actividad y los trajes de disfraces. Muchos perros se sienten los guardianes de sus hogares y pueden sentirse amenazados si los extraños entran en su área, con ruidos, movimientos bruscos y una vestimenta que nunca ha visto.


Si usted está preocupado en estas situaciones de cómo puede actuar su perro, o si le entrará una alta ansiedad, es necesario ser muy sensible con ellos en estos momentos, y hacer los preparativos antes de Halloween, para mantener tranquilo a su perro y relajado, evitando su estrés, que podría escaparse o incluso morder a un niño.


Para poder pasar un buen día de Halloween, sin tener que arrepentirse de nada, debe evitar que su perro tenga acceso a los dulces y no pueda comer ninguno, evitara tener que ir de urgencias al veterinario, no le deje cerca, ni las gominolas, pasteles, tarta, chocolate, bombones, etc..


El cacao en el chocolate puede ser tóxico para los perros. Cuanto más oscuro sea el chocolate, más mortal puede ser. Además, los perros pequeños son más propensos a ser afectados por la ingestión de una pequeña cantidad de chocolate que los perros más grandes.





Si tiene miedo de que su mascota ha ingerido dulces o cualquier otro alimento potencialmente peligrosos, llame a su veterinario de emergencia inmediatamente. Una respuesta rápida puede salvar la vida de su perro.


Las decoraciones de Halloween, como las velas, las luces de colores, o las serpentinas, no van bien para su perro. Su perro puede tocar algo una y posiblemente provocar un incendio o sufrir quemaduras.. Asegúrese de que están colocadas donde su perro no pueda acceder a ellas.


Su perro debe estar en una zona segura, donde el se sienta tranquilo y protegido, donde no le pueda afectar los ruidos de los fuegos artificiales, la música demasiado alta y ruidosa, el jaleo de niños gritando y sobre todo que le trataran diferentemente. También evitaría que ande comiendo todo lo que cae al suelo y así evitar tener que regañarle.


Debe preparar una habitación con su cama y sus juguetes, si tiene un transportín, puede cubrirlo con una manta gruesa para ayudarle a amortiguar los ruidos, y así el perro se puede meter como si fuera una cueva y sentirse más seguro y tranquilo. Debe dejarle juguetes interactivos con golosinas, para que se entretenga y distraiga. Si usted esta haciendo la fiesta en casa, debe ir a verlo cada media hora, para ver su estado y que esté bien y tranquilo, y si necesita salir para hacer sus necesidades, sacarlo.


Si usted quiere poner un disfraz de Halloween en su perro, asegúrese de que el traje no le obstruye la visión, la respiración o el movimiento de su perro. Además, puede ser una buena idea enseñarle a poner el traje a su perro unos días o semanas antes de Halloween, para que no se asuste en un concurrido día tan inusual. Nunca deje a su mascota sola aunque lleve un traje.


Para pasear con su perro en la fiesta y reunirse con más perros disfrazados, asegúrese de tenerlo bien educado en obediencia y socializado, con su microchip y un indentificador en el collar. Debe tenerlo acostumbrado a los ruidos y fuegos artificiales cuando le saca a pasear o a jugar al parque. Haga que sea una situación positiva y divertida para su perro, y no lo deje solo en ningún momento y menos perderlo de vista.


Si necesita más consejos o que le ayudemos en una educación para este tipo de fiestas, o si necesita una clase de como se debe vestir a un perro sin que se ponga nervioso y le provoque una ansiedad. Puede escribirnos a nuestro correo psicolmascot@gmail.com y nos pondremos en contacto con usted y visitarlo en su domicilio.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

domingo, 31 de julio de 2022

Tu perro tiene más de 8 años ?


 


Tu Perro tiene más de 8 años? Dale más años de vida y felicidad con nuestro programa NOH


Erik Farina con KEEPER una Weimaraner de 10 años del Club Psicolmascot que está desde hace años en nuestro programa “NOH” (Nutrition One Health) y “DSI” (Dog Sport Inout) donde le retrasamos el envejecimiento y alargamos la vida útil del perro, mejoramos su calidad de vida y le damos más años de vida de lo normal.


Este programa ha demostrado que aumenta la vida útil en muchos organismos diferentes, así como mejorando la función cognitiva, cardíaca e inmune en los perros.






Nuestro Programa de retraso de envejecimiento del perro, le añade de 3 a 5 años más de su vida normal.


Si tu perro tiene 8 años y ha comenzado esta etapa en su vida y quieres empezar a aumentar sus cuidados para mejorar sus condiciones y darle más años y calidad de vida, entra en nuestro programa de retraso de envejecimiento del perro.


Para obtener más información acerca de los servicios preventivos de salud para las mascotas de nuestro programa NOH “Nutrition One Health” y DSI “Dog Sport Inout” puedes llamarnos al número: 674 41 52 33 o escribirnos a nuestro email: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino) 

jueves, 5 de mayo de 2022

Cómo alimentar a un perro para hacer ejercicio


 


La gran mayoría de las personas que corren, caminan o van a hacer ejercicio o practicar un deporte con su perro lo tratan como un compañero humano, ofreciéndoles sorbos de bebida isotónica o la mitad de una barrita energética de deportista durante un entrenamiento. Pero los últimos avances científicos sobre la nutrición de rendimiento para los perros subraya que los perros no son personas. Ellos tienen más piel y mitocondrias celulares, las pequeñas estructuras de las células que generan energía, con pesos corporales más bajos, y menos inhibiciones de relaciones fecales que sus compañeros humanos, que a cada uno de los cuales les afecta a sus necesidades nutricionales.


Los perros están dotados de más fibras musculares relacionadas con la resistencia que los gatos, lo que hace que los perros ejecuten mejor competir con un Frisbee o en una competición de Agility, para un perro esto es una diversión gloriosa, pero relativamente hace poco ejercicio, que solo le requiere un 25 por ciento más de calorías que acostado en una alfombra; y consumir bebidas deportivas tiende a causar a los perros a vaciar sus intestinos poco después, a menudo con poco aviso.


Para preparar a nuestro perro para practicar alguna actividad deportiva es tan importante el entrenamiento como la alimentación. La dieta que damos a nuestro animal deberá adaptarse en función del tipo de ejercicio físico que vayamos a realizar con él. Es importante que la comida que le ofrecemos al perro para realizar deporte le proporcione unas condiciones saludables, a la vez que prepara su cuerpo para el día del deporte o ejercicio. 


Los perros deportistas tienen que hacer un mayor esfuerzo físico y, por tanto, tienen que ingerir un mayor número de calorías. Esto explica que la cantidad de calorías ingeridas por nuestro perro para realizar deporte varíen en función de la cantidad de trabajo físico que conlleve la actividad en cuestión.  Las dosis de energía que se proporcionan al perro deportista a través de la alimentación deben incrementarse a medida que aumenta el nivel de trabajo y de estrés al que se ve sometido el perro.





¿Cuánto ejercicio se necesita para calificar a un perro deportista y que necesidades dietéticas especiales necesita?


Los perros son similares a los atletas humanos, hay velocistas, están los acróbatas, los corredores de maratón, todos con diferentes consideraciones nutricionales. Por un lado, usted tiene perros de rastro, los perros de madriguera y semejantes, perros veloces diseñados para los sprints cortos, rápidos, y luego están los perros de trineo que corren 60 kilómetros o más. Su compañero típico para correr sería en algún punto intermedio. En general, yo diría que si un perro está corriendo de forma continua durante más de 40 minutos, probablemente debería echar un vistazo a su dieta, en términos de rendimiento.


 ¿Puede comer como un corredor humano?


Los perros No. Los ejercicios de los seres humanos y los perros queman su combustible de manera muy diferente. Cuando corremos, comenzamos a quemar principalmente glucógeno, que se almacena en los carbohidratos. Los perros no tienen que hacerlo, en parte porque tienen más mitocondrias en los músculos que nosotros. Los Perros queman grasa como combustible de resistencia primaria, y los hidratos de carbono no son muy importantes para ellos. La grasa es el combustible para los perros de alto rendimiento.


¿Debería contener mucha grasa la dieta de un perro deportista?


Para los perros el correr junto con su dueño durante 20 minutos un par de veces a la semana, con una comida normal natural y equilibrada para un perro que contenga alrededor del 15 o 18 por ciento de grasa que debe estar bien. Pero si usted y su perro corren 5 o 10 kilómetros al día, ese perro probablemente necesita una dieta ligeramente más alta en grasas.


Para alimentar a un perro de alto rendimiento la comida tiene que contener hasta un 20 por ciento de grasa o más, y puede añadir una cucharadita de aceite de pescado. Eso aumenta la ingesta de grasa por 1 o 2 por ciento, lo cual puede ser suficiente. Por otro lado, la grasa es algo indigestible y puede conducir a una mayor masa fecal. Así que si se aumenta la ingesta de grasas de su perro, debe estar preparado para llevar una bolsa de plástico o dos más cuando vas corriendo.


¿Qué importancia tienen las proteínas?


La proteína es Vital. Los Perros deportistas necesitan proteínas para construir y mantener la masa muscular. En general, su dieta debe consistir de proteína de al menos 25 por ciento, preferiblemente de carne fresca. En un estudio, los perros alimentados con proteína de soja a base de plantas experimentaron lesiones musculoesqueléticas mucho más que los perros que consumen proteína de la carne fresca natural. Dos veces a la semana darle pescado, por el otro, el cartílago que tiene el pescado ayuda a mejorar las articulaciones rígidas o desgastadas que presentan algunos perros.  Incluir un huevo de gallina por cada 10 kilos del perro cada 4 días. Incluir Omega 3, por un lado, por los efectos anti-inflamatorios del Omega 3.




¿Son una buena idea darles golosinas de perros?


Depende de lo que de lo contrario su perro está comiendo. El mayor problema de salud para la mayoría de los perros es el sobrepeso. Si usted se llevó a su perro a dar un paseo de tres kilómetros y le recompensa con una golosina alta en grasa, acabaras dándole más calorías de las que quema. Una palmadita en la cabeza sería más sano.


Algunos consejos sobre la hidratación durante el ejercicio de los perros;


Los perros no sudan como nosotros, jadean para refrescarse. Pero le hace perder fluidos durante la actividad. Por otra parte, son mucho mejor que la mayoría de la gente en la rehidratación, según un estudio con perros de búsqueda y rescate que trabajan en el calor de 32,5 grados. Ellos reemplazaron sus pérdidas de líquido casi gota por gota.


Mi consejo sería poder asegurarse de que tiene el agua disponible si usted corre con su perro por más de 30 minutos. Pero no comparta su bebida isotónica. Los perros no necesitan carbohidratos o electrolitos, y el único estudio que conozco sobre las bebidas isotónicas probadas en perros encontraron que el resultado principal fue un malestar gastrointestinal. Si nuestro perro tiene sed durante el ejercicio y está cansado, es recomendable dejarle beber agua poco a poco despacio y que descanse 5 minutos antes de volver a la carga.


Mis recomendaciones profesionales


Los perros deportistas no deben comer antes o después de una sesión de una gran actividad física. El resultado podría ser un bajo rendimiento del animal, incomodidad e incluso trastornos gástricos. Lo ideal es que nuestro perro coma 5 horas antes de hacer ejercicio y esperar 2 horas una vez haya finalizado la actividad.


Conocer las claves de la nutrición adecuada para un perro deportista es esencial con el fin de acompañarlo de la mejor forma en sus entrenamientos. Una buena alimentación condicionará los resultados de esta actividad, pero, lo que es más importante, ayudará o no a nuestra mascota a estar sano. No hay que olvidar que, en estos casos, la dieta deberá modificarse para ir adaptándose a las nuevas necesidades energéticas que pueden ser diferentes dependiendo de muchos factores. 


Te recomiendo ponerte en contacto con una Veterinaria integrativa especialista en alimentación natural para perros, contacta con; NutriVets



Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

sábado, 12 de marzo de 2022

IBERZOO PROPET 2022


 

IBERZOO + PROPET 2022 


Todos los años asisto a diferentes cursos, clases, ferias y eventos relacionados con las mascotas, para estar siempre al día de las últimas novedades e innovaciones, tanto en alimentación, medicamentos, juguetes y accesorios de perros y gatos, después de 30 años de profesión, me doy cuenta que la formación continua es muy importante para estar al día a nivel mundial de mi profesión como Etólogo Canino.



Estos días del 10 al 12 de Marzo, he asistido a la Feria para el profesional del animal de compañía Iberzoo + Propet 2022, que es la gran plataforma comercial y de negocio del sector profesional del Animal de Compañía en la Península Ibérica, organizada por IFEMA MADRID y las asociaciones promotoras AMVAC y AEDPAC.



Esta cita del sector de las mascotas, contó con 206 expositores directos, 409 empresas participantes de 57 países. Consolidada como una de las convocatorias anuales más importantes del sector dentro y fuera de nuestras fronteras, la feria para el profesional de la industria veterinaria y sector de alimentos, productos, accesorios, estilismo, peluquería y bienestar de las mascotas.






Para mi es muy importante obtener toda la información de la oferta comercial especializada existente en el mercado de los perros y gatos, por mi profesión de Etólogo Canino.



Poder obtener una visión de conjunto de toda la oferta comercial especializada existente en el mercado. Las tendencias y novedades nacionales e internacionales del sector de las mascotas.



Puedo fortalecer relaciones comerciales con actuales proveedores. Analizar y comprobar directamente las características del producto y los servicios de posibles nuevos proveedores. Ampliar el conocimiento y aplicación de tecnologías y servicios. Comparar directamente las características de toda la oferta especializada.



Estar en las últimas Novedades e Innovación de los productos y servicios que aportan una mejora y/o avance en alimentación, aparatos diagnósticos, equipamiento, tecnología, cuidados etc., para los animales de compañía, para mi es muy importante en mi profesión como Etólogo Canino.






Este año he asistido a varias clases en la Aula Veterinaria y una muy importante ha sido la MasterClass de “Alimentación Natural (cruda y cocida) para perros y gatos. Bases científicas y casos de éxito.” que han impartido la Veterinaria Neus Candela con la que colaboro desde hace años recomendando por todo España su asesoramiento en nutrición, y la veterinaria en gatos Amaya Espíndola.



Neus Candela es Veterinaria integrativa especialista en alimentación natural para perros y gatos, cuenta con 18 años de experiencia en medicina convencional, estancias en EEUU, experiencia profesional en España y Reino Unido. Tiene un Posgrado en Acupuntura Veterinaria en la Universidad Autónoma de Barcelona.



Integra medicina convencional y funcional, con especial enfoque en medicina preventiva y manejo funcional de la enfermedad crónica.



Creadora del servicio de asesoramiento nutricional online NutriVets.



Actualmente es la Senior Vice President de la Raw Feeding Veterinary Society (Asociación de Veterinarios por la Alimentación Cruda) y del College of Integrative VeterinaryTherapies.



Imparte cursos y charlas sobre alimentación natural de forma regular, como este año en Iberzoo + ProPet 2022 que en la aula Veterinaria ha impartido la MasterClass “Alimentación Natural (cruda y cocida) para perros y gatos. Bases científicas y casos de éxito.”



Esta MasterClass está basada en las bases científicas y aplicaciones prácticas que apoyan el uso de las dietas naturales en perros y gatos. 




 


IBERZOO + PROPET 2022

viernes, 14 de enero de 2022

Cómo evitar que mi perro coma cosas del suelo ?

 



Como enseñar a nuestro perro a no comer comida en la calle, en el suelo, en el parque, terrazas, basura, de personas extrañas, etc...


Enseñar a tu perro a comer con tu aprobación.


Muchos propietarios tienen problemas de que sus perros les comen todo por la calle, en el parque, en las terrazas, o por donde lo pasean. Lo peor son los comentarios de los propietarios de perros que han enfermado a causa de haber ingerido comida envenenada o peor aun han muerto. Muchas veces comen cualquier porquería, animales muertos o sobras de comida, ingieren todo lo que se encuentran en su camino, sin que su propietario se lo impida.



Para evitar estos accidentes, es necesario enseñar al perro a no comer sin nuestra autorización. Este adiestramiento debe empezarse aproximadamente a partir de los 3 meses de edad. Sin embargo, para ello nos será de mucha ayuda que antes, durante la edad comprendida entre los dos y los tres meses hayamos educado al cachorro a no comer porquerías.



¿De qué nos serviría tener y preparar un buen perro que no coma del suelo si en un momento dado llega un extraño ofreciéndole una recompensa envenenada y se la come? A partir de una temprana edad sobre los tres meses, enseñaremos al cachorro a no coger ningún tipo de comida y lo haremos de la siguiente forma.



En primer lugar, el perro ha de aprender que sólo debe comer lo que está en su plato; para ello, le pondremos las comidas siempre a las mismas horas y con el mismo recipiente, diciéndole simultáneamente la orden “come”. Fuera de esas horas le tendremos completamente prohibido que coma nada.



Si el perro convive con nosotros en casa y nos pide algo de comida mientras estamos comiendo, haremos como que no nos enteramos, y si sigue insistiendo, le pondremos en su plato su comida coincidiendo con una de las tomas y seguido de la orden come. Sobre todo, no hay que caer nunca en la tentación de darle ni un solo bocado de nuestra comida. Durante nuestras horas de comida, debemos acostumbrarlo a estar en su sitio, y hacer coincidir con su toma de comida, o haberlo enseñado a estar con un juguete interactivo con premios.





Por otra parte, para que el perro no robe nada de comida, empezaremos por inculcarle que la cocina es una zona de la casa en la que el perro tendrá prohibida la entrada si no estamos presentes, o hacer de la cocina una zona segura de que no puede obtener nada de ahí. Además deberíamos provocar situaciones en las que facilitemos al perro la tentación de coger comida que no debe, que es cuando podremos corregirlo justo en el acto. En el preciso momento en que el perro vaya a tocar la comida que está a su alcance, lo corregiremos, esa comida no puede pero de mi mano si.



Continuaremos haciendo la misma rutina durante varios días (a poder ser dos o tres veces al día), aunque a medida que el perro lo vaya aprendiendo nos iremos alejando; pasaremos de estar a su lado a separarnos un metro, dos, tres, etc.. Después nos escondemos, pero pudiendo controlarlo visualmente, y seguiremos así hasta tener la seguridad de que el perro no toca la comida, incluso sin nuestra presencia.



En caso de una actuación correcta, acabaremos siempre la prueba elogiándolo efusivamente. Si por el contrario, en alguna ocasión el perro se nos adelanta en la acción y llega a robar el bocado, lo llamamos y se lo corregimos cambiando lo que tiene por algo mas sabroso de nuestra mano, no lo castigaremos nunca, ni reñirle y nunca gritarle, hay que hacerlo de modo positivo siempre.



Podemos utilizar también un método de dejar la comida a su alcance en un objeto que al caer haga ruido, como los objetos metálicos. Colocaremos la comida de tal manera que al querer cogerlo, caiga al suelo haciendo un ruido aparatoso, como los cazos, o cualquier cubo metálico. En ese momento entraremos rápidamente y observaremos la reacción del perro, si se retira por el mismo lo dejaremos tranquilo, y nunca reñirle. Repetiremos la acción durante unos días aumentando el ruido.





Si el perro tiene el vicio de coger todas las porquerías en la calle, actuaremos de la siguiente manera; lo llevaremos, atado con la correa, lo acercaremos a la basura, a un trozo de comida, o otra cosa comestible, despertando el interés por eso. Cuando el perro vaya a cogerlo le diremos el “No” y le premiaremos enseguida la acción de no cogerlo con algo que le guste a el, sea comida o un juguete. De esta manera iremos repitiendo el ejercicio, alargando paulatinamente la correa hasta hacerlo con una de 10 metros. Si aún así el perro se adelanta a nuestra acción y coge el objeto no deseado sin querer soltarlo, simultáneamente le diremos el “No” y se lo quitaremos de la boca y se lo cambiamos por algo que le guste mucho a el, nunca le reñiremos, ni gritaremos, siempre hacerlo en positivo.



Como mencioné antes, si el perro ha asimilado de muy cachorro el aleccionamiento de no comer porquerías y de no pedirnos nada mientras comemos, esto nos será de gran ayuda para adiestrarlo a continuación a que no coja comida que no sea de su plato y que no le ofrezcan con la mano otras personas, sin nuestra aprobación.



Aquí reflejaré el método más natural, que nos servirá también para fomentar la relación guía perro, aprendiendo a su vez éste último que es lo que queremos de el. A la edad aproximada de seis meses, habrá aprendido el adoctrinamiento de que sólo debe comer tras nuestra explícita orden.



Tentaremos al perro, poniéndole un trozo de carne, pescado, etc.. en el suelo delante de él, mejor si empezamos haciéndolo en casa o en el jardín. La reacción del animal será la de ir a cogerlo; entonces nosotros se lo impediremos diciéndole “No” y si es necesario, cubriendo la comida con nuestro propio pie, y le premiaremos rápidamente la acción de no comer del suelo, pero si de nuestra mano.





Tras repetir la acción varias veces y cuando el perro ya resista la tentación de cogerlo, nos iremos separando poco a poco de él, reaccionando como al principio si él vuelve a mostrar interés por el trozo de comida. Este procedimiento lo iremos repitiendo durante unos días y siempre acabaremos la lección retirando nosotros el trozo de comida.



Tan pronto como el perro se autocontrole unos instantes sin intención de coger la comida y sin nuestra presencia, nos acercaremos a él y le premiaremos con lo que más le guste a nuestro perro y que sea de nuestra mano a la vez que le damos la orden de “come”. Cuando lo haya ingerido le alabaremos efusivamente.



Repetiremos este ejercicio hasta que veamos que nuestro perro ha asimilado perfectamente que sólo comerá después de nuestra orden, cambiando el lugar de los ejercicios y el tipo de comida. Incluso con su recipiente de comida, le enseñaremos que sólo comerá al darle la orden.



Para el siguiente paso necesitaremos la ayuda de algún amigo al que le diremos que ponga unos bocados en ciertos puntos del campo o de un camino, determinados anteriormente por nosotros. A continuación, iremos paseando por allí con nuestro perro atado. Cada vez que pasemos por el lugar donde esté la comida, si el perro tiene la intención de cogerla, le diremos el “No” dándole simultáneamente un premio que le guste mucho y de nuestra mano con la orden come y muy bien.





En el caso de que llegue a cogerla, se la haremos soltar de la boca. Siempre procuraremos que no llegue a comérsela. La prueba se repetirá hasta que el perro haga caso omiso de los bocados.



En el siguiente paso, dejaremos al perro en posición de “tumbado”. Se le acercará un desconocido dejando caer delante de el perro un trozo de comida y nosotros reaccionaremos inmediatamente premiando al perro si nos mira y no la coge, y lo felicitaremos efusivamente. Una vez superado este ejercicio, procederemos a la misma operación, sólo que ahora el desconocido invitará al perro a que coma el trozo de comida. Inmediatamente, si nos mira y no lo coge, le premiaremos. Podemos darle la aprobación también de comer de la mano si es un amigo, o si queremos que otras personas lo hagan siempre con nuestra aprobación.



Si bien al principio nos mantendremos cerca de nuestro perro, igual que en las anteriores ocasiones, iremos separándonos hasta llegar a escondernos del perro, aunque nosotros sí debemos observarlo por si fuera necesaria la corrección.



De lograr todo lo descrito en diferentes lugares, con distintos tipos de comida y con ayudantes diversos, podemos tener la certeza de que nuestro perro no comerá nunca ni de extraños ni porquerías que le puedan salir al paso. Entonces habremos conseguido nuestra meta deseada.



Puede ponerse en contacto con nosotros, si necesita asesoramiento o ayuda en el adiestramiento de su cachorro o perro adulto a no comer cosas en la calle, en el parque o de extraños. Les atenderemos inmediatamente de recibir el correo si nos escriben a: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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jueves, 13 de enero de 2022

Tu Perro Tiene un Estómago Sensible?


 

¿Qué es un estómago sensible, y qué se puede hacer al respecto?


Algunos perros tienen tripas de acero y pueden comer casi cualquier cosa que encuentran en la calle o en un paseo sin efectos nocivos. Sin embargo, no todos los perros son tan afortunados. Muchos tienden a ser más sensibles que este.


¿Tiene usted un perro que tiene uno o más de los siguientes síntomas?

-Intermitentes heces sueltas

-Vómitos ocasionales

-Flatulencia excesiva

Si es así, su perro puede tener un estómago sensible.


Algunos perros no pueden seleccionar una gran variedad en su dieta o soportar los ingredientes que hacen que su sistema digestivo trabaje un poco más de lo normal. Estoy seguro de que la gente sabe que un perro puede comer varios alimentos sin ningún problema y algunos que no pueden. La misma variabilidad se encuentra en las poblaciones de animales de compañía.


Si usted sospecha que su perro puede tener un estómago sensible, lo primero que debe hacer es simplificar su dieta. Cortar todos los extras, no sobras de la comida de la mesa, limítese a darle un solo tipo de tratamiento de alta digestibilidad (o mejor aún, utilizar su comida regular como premios), y asegurarse de que no está entrando en algo que él no debe ser.





A continuación, fíjese en la comida de su perro. Los alimentos hechos con ingredientes de alta calidad tienden a ser mucho más digeribles que los productos de calidad inferior. 


¿La comida de su perro contiene mucha grasa? La grasa es más difícil de digerir que los hidratos de carbono y las proteínas, por lo que una dieta que contenga un nivel moderado de grasa (aproximadamente un 15 por ciento) es ideal. 


Ciertos tipos de fibra también puede promover la salud digestiva. Buscar una fuente de fibra soluble e insoluble, como la pulpa de remolacha. Las vitaminas y minerales, especialmente aquellas con propiedades antioxidantes, también puede mejorar la función digestiva, así que asegúrese de que la comida de su perro contiene niveles adecuados de vitaminas A, C y E, beta caroteno y selenio.


Si usted piensa que la dieta actual de su perro podría estar jugando un papel importante en sus problemas de abdomen, cambie a un alimento diferente que cumpla los criterios mencionados anteriormente. Por supuesto, usted todavía necesita asegurarse de que su perro está recibiendo la nutrición equilibrada que necesita. Cuando usted hace un cambio, hágalo gradualmente. Tome alrededor de una semana para mezclar cantidades cada vez mayores del alimento nuevo con cantidades decrecientes del anterior.


Si los síntomas de su perro son más que leve e intermitente, o cambiando a un alimento muy digerible, no mejora la situación, hable con su VETERINARIA/O. Las afecciones más graves, como una alergia alimentaria o enfermedad inflamatoria intestinal, pueden tener síntomas que son similares a los observados en los perros con estómagos sensibles.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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miércoles, 13 de enero de 2021

Como enseñar a tu perro a no comer cosas del suelo

Erik Farina

 


Como enseñar a nuestro perro a no comer comida en la calle, en el suelo, en el parque, terrazas, basura, de extraños, etc...


Enseñar a tu perro a comer con tu aprobación.


Muchos propietarios de perros, tienen problemas de que le comen todo por la calle, en el campo, en las terrazas, o por donde lo pasean. Lo peor son los comentarios de los perros que han enfermado a causa de haber ingerido comida envenenada o peor aun han muerto. Muchas veces comen cualquier porquería, animales muertos o sobras de comida, ingieren todo lo que se encuentran en su camino, sin que su amo se lo impida.


Para evitar estos accidentes, es necesario enseñar al perro a no comer sin nuestra autorización. Este adiestramiento debe empezarse aproximadamente a partir de los 3 meses de edad. Sin embargo, para ello nos será de mucha ayuda que antes, durante la edad comprendida entre los dos y los tres meses hayamos educado al cachorro a no comer porquerías.


¿De qué nos serviría tener y preparar un buen perro que no coma del suelo si en un momento dado llega un extraño ofreciéndole una recompensa envenenada y se la come? A partir pues de la temprana edad de tres meses, enseñaremos al cachorro a no coger ningún tipo de comida y lo haremos de la siguiente forma.


En primer lugar, el perro ha de aprender que sólo debe comer lo que está en su plato; para ello, le pondremos las comidas siempre a las mismas horas y con el mismo recipiente, diciéndole simultáneamente la orden “come”. Fuera de esas horas le tendremos completamente prohibido que coma nada.


Si el perro convive con nosotros en casa y nos pide algo de comida mientras estamos comiendo, haremos como que no nos enteramos, y si sigue insistiendo, le pondremos en su plato su comida coincidiendo con una de las tomas y seguido de la orden come. Sobre todo, no hay que caer nunca en la tentación de darle ni un solo bocado de nuestra comida. Durante nuestras horas de comida, debemos acostumbrarlo a estar en su sitio, y hacer coincidir con su toma de comida, o haberlo enseñado a estar con un juguete interactivo con premios.


Por otra parte, para que el perro no robe nada de comida, empezaremos por inculcarle que la cocina es una zona de la casa en la que el perro tendrá prohibida la entrada si no estamos presentes, o hacer de la cocina una zona segura de que no puede obtener nada de ahí. Además deberíamos provocar situaciones en las que facilitemos al perro la tentación de coger comida que no debe, que es cuando podremos corregirlo justo en el acto. En el preciso momento en que el perro vaya a tocar la comida que está a su alcance, lo corregiremos, esa comida no puede pero de mi mano si.



Erik Farina año 1994



Continuaremos haciendo la misma rutina durante varios días (a poder ser dos o tres veces al día), aunque a medida que el perro lo vaya aprendiendo nos iremos alejando; pasaremos de estar a su lado a separarnos un metro, dos, tres..etc.. Después nos escondemos, pero pudiendo controlarlo visualmente, y seguiremos así hasta tener la seguridad de que el perro no toca la comida, incluso sin nuestra presencia.


En caso de una actuación correcta, acabaremos siempre la prueba elogiándolo efusIvamente. Si por el contrario, en alguna ocasión el perro se nos adelanta en la acción y llega a robar el bocado, lo llamamos y se lo corregimos cambiando lo que tiene por algo mas sabroso de nuestra mano, no lo castigaremos nunca, ni reñirle y nunca gritarle, hay que hacerlo de modo positivo siempre.


Podemos utilizar también un método de dejar la comida a su alcance en un objeto que al caer haga ruido, como los objetos metálicos. Colocaremos la comida de tal manera que al querer cogerlo, caiga al suelo haciendo un ruido aparatoso, como los cazos, o cualquier cubo metálico. En ese momento entraremos rápidamente y observaremos la reacción del perro, si se retira por el mismo lo dejaremos tranquilo, y nunca reñirle. Repetiremos la acción durante unos días aumentando el ruido.


Si el perro tiene el vicio de coger todas las porquerías en la calle, actuaremos de la siguiente manera; lo llevaremos, atado con la correa, lo acercaremos a la basura, a un trozo de comida, o otra cosa comestible, despertando el interés por eso. Cuando el perro vaya a cogerlo le diremos el “No” y le premiaremos enseguida la acción de no cogerlo con algo que le guste a el, sea comida o un juguete. De esta manera iremos repitiendo el ejercicio, alargando paulatinamente la correa hasta hacerlo con una de 10 metros. Si aún así el perro se adelanta a nuestra acción y coge el objeto no deseado sin querer soltarlo, simultáneamente le diremos el “No” y se lo quitaremos de la boca y se lo cambiamos por algo que le guste mucho a el, nunca le reñiremos, ni gritaremos, siempre hacerlo en positivo.


Como mencioné antes, si el perro ha asimilado de muy cachorro el aleccionamiento de no comer porquerías y de no pedirnos nada mientras comemos, esto nos será de gran ayuda para adiestrarlo a continuación a que no coja comida que no sea de su plato y que no le ofrezcan con la mano otras personas, sin nuestra aprobación.


Aquí reflejaré el método más natural, que nos servirá también para fomentar la relación guía perro, aprendiendo a su vez éste último que es lo que queremos de el. A la edad aproximada de seis meses, habrá aprendido el adoctrinamiento de que sólo debe comer tras nuestra explícita orden.


Erik Farina


Tentaremos al perro, poniéndole un trozo de carne, pescado, etc.. en el suelo delante de él, mejor si empezamos haciéndolo en casa o en el jardín. La reacción del animal será la de ir a cogerlo; entonces nosotros se lo impediremos diciéndole “No” y si es necesario, cubriendo la comida con nuestro propio pie, y le premiaremos rápidamente la acción de no comer del suelo, pero si de nuestra mano.


Tras repetir la acción varias veces y cuando el perro ya resista la tentación de cogerlo, nos iremos separando poco a poco de él, reaccionando como al principio si él vuelve a mostrar interés por el trozo de comida. Este procedimiento lo iremos repitiendo durante unos días y siempre acabaremos la lección retirando nosotros el trozo de comida.


Tan pronto como el perro se autocontrole unos instantes sin intención de coger la comida y sin nuestra presencia, nos acercaremos a él y le premiaremos con lo que más le guste a nuestro perro y que sea de nuestra mano a la vez que le damos la orden de “come”. Cuando lo haya ingerido le alabaremos efusivamente.


Repetiremos este ejercicio hasta que veamos que nuestro perro ha asimilado perfectamente que sólo comerá después de nuestra orden, cambiando el lugar de los ejercicios y el tipo de comida. Incluso con su recipiente de comida, le enseñaremos que sólo comerá al darle la orden.


Para el siguiente paso necesitaremos la ayuda de algún amigo al que le diremos que ponga unos bocados en ciertos puntos del campo o de un camino, determinados anteriormente por nosotros. A continuación, iremos paseando por allí con nuestro perro atado. Cada vez que pasemos por el lugar donde esté la comida, si el perro tiene la intención de cogerla, le diremos el “No” dándole simultáneamente un premio que le guste mucho y de nuestra mano con la orden come y muy bien.


En el caso de que llegue a cogerla, se la haremos soltar de la boca. Siempre procuraremos que no llegue a comérsela. La prueba se repetirá hasta que el perro haga caso omiso de los bocados.


En el siguiente paso, dejaremos al perro en posición de “tumbado”. Se le acercará un desconocido dejando caer delante de el perro un trozo de comida y nosotros reaccionaremos inmediatamente premiando al perro si nos mira y no la coge, y lo felicitaremos efusIvamente. Una vez superado este ejercicio, procederemos a la misma operación, sólo que ahora el desconocido invitará al perro a que coma el trozo de comida. Inmediatamente, si nos mira y no lo coge, le premiaremos. Podemos darle la aprobación también de comer de la mano si es un amigo, o si queremos que otras personas lo hagan siempre con nuestra aprobación.


Si bien al principio nos mantendremos cerca de nuestro perro, igual que en las anteriores ocasiones, iremos separándonos hasta llegar a escondernos del perro, aunque nosotros sí debemos observarlo por si fuera necesaria la corrección.


De lograr todo lo descrito en diferentes lugares, con distintos tipos de comida y con ayudantes diversos, podemos tener la certeza de que nuestro perro no comerá nunca ni de extraños ni porquerías que le puedan salir al paso. Entonces habremos conseguido nuestra meta deseada.


Puede ponerse en contacto con nosotros, si necesita asesoramiento o ayuda en el adiestramiento de su cachorro o perro adulto a no comer cosas en la calle, en el parque o de extraños. Les atenderemos inmediatamente de recibir el correo si nos escriben a: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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lunes, 7 de diciembre de 2020

Los peligros para tu perro en la Navidad


 

Consejos de los peligros mas comunes en la Navidad para tu perro.  


La Navidad puede ser peligrosa para los perros si no se toman las precauciones necesarias. Los riesgos más frecuentes para los perros son las intoxicaciones, los cortes y las electrocuciones. Como parte de nuestra familia, debemos proteger a nuestro perro de los siguientes alimentos, bebidas, plantas y adornos.


Los adornos de Navidad, el árbol y las plantas


El hecho de que toda la familia participe en la colocación de llamativos objetos en un árbol puede ser interpretado por un perro joven, activo o juguetón como una actividad divertida, en la que poder participar. Esto conlleva un riesgo y es que el perro puede ingerir los adornos de Navidad.


Los perros, sobre todo si son cachorros, se caracterizan por ser curiosos con los brillantes y coloridos adornos de Navidad. Sin supervisión, no es extraño que el animal aproveche para olisquear los adornos y mordisquear los cables, el espumillón o las bolas.


Algunos adornos de Navidad pueden tener filos cortantes y, si se rompen, pueden provocar cortes y heridas. Hay que evitar este tipo de decoración navideña, que no solo pondrá en riesgo a los perros, sino también a los niños de la casa.


Otra forma de evitar accidentes es impedir el acceso del perro a la zona donde se encuentra el árbol de Navidad. Para ello, se puede utilizar una valla. Se debe atar el árbol al techo, para evitar que se caiga al suelo y sea peor para su perro, o le caiga a un niño pequeño.


Las luces son uno de los adornos navideños más típicos y presentes en muchos hogares españoles. Sin embargo, son un reclamo peligroso para los perros, ya que precisan electricidad y un mordisco en un cable puede suponer una descarga eléctrica para el perro, que le puede provocar quemaduras.


Desconectar los adornos lumínicos cuando el perro está solo en casa es la forma de evitar accidentes. También se puede camuflar el cable bajo una alfombra para evitar que el perro lo mordisquee. Se le puede untar a los cables con pimienta, con guindilla o tabasco u otra cosa que haga repeler a su perro.




Algunas plantas como el abeto o la llamada flor de Pascua (Poinsettia) conforman una parte importante de las tradiciones de estas fiestas. Pero hay que tener mucha precaución con los perros cuando estas plantas entran en casa.


Y es que, si la ingieren, "la flor de Pascua resulta venenosa para los perros y los gatos", por lo que esta planta se debe mantener fuera del alcance del animal si no queremos que se intoxique y vomite.


Si el árbol de Navidad es un abeto o contiene acículas afiladas, constituye otro riesgo y debe estar bien sujeto para evitar caídas. Si es natural, habrá que tener precaución para que el perro no beba agua de la maceta. Puede contener productos insecticidas que resulten tóxicos para el perro. Las hojas, además, son como agujas. Si el perro las ingiere, le pueden provocar una perforación intestinal. No son las únicas plantas peligrosas: el Lirio y la Adelfa (Nerium oleander) también son perjudiciales.


Ciertos regalos, como los teléfono móviles, suelen llamar la atención de algunos perros, hasta el punto de destrozarlos con sus dientes y tragarse los componentes.


Por este motivo, en Navidad, al igual que durante el resto del año, conviene no dejarlos al alcance de los perros, ya que les llama mucho la atención.


Diciembre es uno de los meses más fríos del año. La calefacción a pleno rendimiento en las casas, junto con los paseos al aire libre, supone contrastes de temperatura que pueden provocar que enferme su perro.


Por otro lado, el hielo puede provocar heridas en las almohadillas del perro, entre sus dedos. Si se va a dar un largo paseo con él, conviene protegerle las patas con unos calcetines, unas botas o aplicar vaselina entre sus dedos y almohadillas, que forme una barrera frente al hielo.


Los alimentos, los dulces y las sobras.


Las intoxicaciones provocadas por los alimentos perjudiciales para la salud del perro, como el cordero o el chocolate, suponen otro peligro navideño. La ingesta de carne y huesos de cordero provoca en el perro problemas gastrointestinales. No digiere con facilidad la grasa de esta carne. Por otro lado, uno de los componentes del chocolate, la teobromina, resulta tóxico para el perro.


El chocolate es un dulce muy presente en los turrones y otros dulces navideños. Sin embargo, no es nada recomendable para los perros. Contiene una sustancia llamada teobromina, que resulta tóxica para los perros. Tanto es así, que la ingestión de 100 gramos de chocolate negro tendría graves consecuencias para la salud de un perro de 15 kilos.


El chocolate puede ser un ingrediente de muchos dulces, como el mazapán o los polvorones, camuflado en pequeñas cantidades, por lo que no es recomendable ofrecer al perro este tipo de productos.


Las uvas y las pasas, resultan tóxicas para el perro. Afectan al funcionamiento de los riñones del animal. Por este motivo, no hay que ofrecer ninguna uva al perro.


Las cáscaras del marisco contienen una sustancia denominada quitina que el perro no digiere bien. Le puede provocar vómitos, diarrea y estreñimiento.


Por otro lado, el marisco es un alimento rico en ácido úrico. La mayoría de los perros no tienen problemas con esta sustancia, excepto una raza: el Dálmata, que puede padecer gota.




La cebolla contiene un componente (tiosulfato) que destruye los glóbulos rojos del perro. Las consecuencias para la salud del perro, sobre todo si está enfermo o es muy mayor, son anemia, debilidad y problemas respiratorios.


Los piensos y alimentos comerciales para el perro no contienen cebolla, pero hay que tener precaución con los desperdicios de las comidas y cena de Navidad, en los que el perro pueda hurgar. Para evitarlo, se puede colocar el cubo de la basura en un lugar donde el animal no tenga acceso, como dentro de un armario o bien en un cubo que tenga tapa.


El ajo, presente en muchos platos festivos, también resulta perjudicial para el perro. Los perros no tienen un sistema digestivo preparado para metabolizar de manera adecuada el ajo. Así que, en caso de ingerirlo, será como si tomaran un compuesto tóxico.


La leche y otros productos que contienen lactosa, como yogures, queso o incluso algunos postres, no son recomendables para la salud del perro. El perro no asimila esta molécula cuando la ingiere en grandes cantidades porque su estómago carece de la enzima encargada de destruirla y metabolizarla.


Las consecuencias para un perro que toma lactosa son problemas digestivos, como vómitos o diarrea.


El champán y el vino son algunas de las bebidas alcohólicas habituales en las mesas durante las cenas y comidas de Navidad. Por ello, hay que extremar la precaución si en casa hay perros y otros animales.


Cualquier bebida alcohólica es perjudicial y tóxica para el perro, incluso en pequeñas cantidades. Además, no le aporta ningún beneficio para su alimentación.


Además de los alimentos que resultan tóxicos para el perro, hay otros que son perjudiciales para su salud por diversas razones. Entre ellas, porque fomentan algunas enfermedades del corazón de los perros o porque el animal tiene dificultades para digerirlas.


Los frutos secos: Este alimento resulta difícil de digerir para el perro. No son recomendables ni enteros ni triturados porque el perro no los digiere bien.


La sal: Este mineral debe ser escaso en la dieta canina. Un exceso de sal en un perro con problemas cardiovasculares e hipertensos puede agravar su patología. Si en Navidad se ofrecen al perro frutos secos, jamón serrano u otro tipo de alimentos con alto contenido en sal, se caerá en el error de administrar un exceso de este mineral.


Los huesos: Excepto el de rodilla de vaca cocido, pueden provocar perforaciones intestinales, diarrea y estreñimiento. Por ello, lo más adecuado es ofrecerles los huesos específicos de la vaca que venden para ellos.


El café y el té: Estas bebidas no son recomendables para el perro por su contenido en sustancias excitantes (cafeína y teína).


No debe variar de forma sustancial la dieta del perro durante la Navidad es una de las claves. Por otro lado, hay que informar al respecto a las visitas. Los niños y el resto de familiares y amigos deben evitar ofrecer al perro dulces u otros alimentos que pongan en riesgo la salud de su perro. Tenga a mano el número de teléfono de urgencias de su veterinario o el veterinario que esté de urgencias en las Navidades.



Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com