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jueves, 30 de mayo de 2024

MASTERCLASS PSICOLOGÍA CANINA Y GESTIÓN EMOCIONAL DEL PERRO


 

MASTERCLASS APRENDE SOBRE TU PERRO Y CONSIGUE UN PERRO EQUILIBRADO Y CONTROLADO..!!!


MASTERCLASS EN ESPAÑA Y ÚNICA PURAMENTE PRACTICA Y PRESENCIAL PARA RESOLVER LOS PROBLEMAS DE COMPORTAMIENTO DE TU PERRO EN EL MOMENTO CON UN VERDADERO PROFESIONAL TITULADO INTERNACIONALMENTE.


NADA DE ON LINE, ES PURAMENTE PRESENCIAL, NADA DE ESTAR UNA HORA Y MEDIA DANDO TEORÍA, NADA DE TENER PREPARADA UNA CLASE SOBRE UN TEMA ESPECÍFICO, ESTO ES PARA RESOLVER TODAS TUS DUDAS YA.


LA ÚNICA FORMA DE RESOLVER UN PROBLEMA DE COMPORTAMIENTO DE TU PERRO ES CONOCER Y EVALUAR PRIMERO A TU PERRO Y CONOCERTE A TI EN PERSONA PARA QUE RESOLVAMOS JUNTOS ESE PROBLEMA.


ESTA MASTERCLASS ES PARA QUE TU HAGAS TU PREGUNTA Y TE RESPONDAMOS EN EL MOMENTO Y PONERLO EN PRÁCTICA YA CON TU PERRO.


LO MÁS IMPORTANTE ES CREAR UN BUEN VÍNCULO ENTRE TU Y TU PERRO, Y TENER EL APEGO Y ADMIRACIÓN DE TU PERRO.


ENTIENDE A TU PERRO, APRENDE A COMUNICARTE CON ÉL Y SOLUCIONA SUS PROBLEMAS DE COMPORTAMIENTO CON LA PSICOLOGÍA CANINA Y LA GESTIÓN EMOCIONAL DE TU PERRO.


Ponente: Dr. Erik Farina; Biólogo Evolutivo, Etólogo Canino, Técnico Especialista en Comportamiento Canino y Bienestar Animal, Terapeuta Especialista en Comportamiento de los Cánidos, Psicólogo Canino y Adiestrador Profesional con 32 años de Experiencia y más de 14500 perros Evaluados, Rehabilitado, Educado y Adiestrado.

TELÉFONO: 674 41 52 33

viernes, 7 de enero de 2022

Un perro seguro en un clima frío y con nieve

ERIK FARINA

 

El clima frío puede significar para sus perros el poder no estar tan interesado en dar un paseo al aire libre. Y con buena razón, no todas las razas de perros tienen una capa gruesas de grasa corporal necesaria para tolerar temperaturas de congelación. 


Puede ser difícil para los perros más pequeños poder caminar a través de una nieve profunda. Y la sal del camino utilizada para derretir el hielo en las calles y las aceras puede irritar las patas y hacer que los animales se pongan enfermos si se la tragan.


Para poder hacer frente al frío, hay una solución simple que es ponerle un suéter o una chaqueta al perro. Preste mucha atención si su perro está temblando, ya que puede ser un signo de hipotermia. Los perros pueden incluso sufrir de congelación si se deja fuera demasiado tiempo, la cola, las orejas y los pies son especialmente vulnerables.


La protección de las almohadillas sensibles es más que un desafío. Algunos propietarios tratan de poner botines en sus perros para ayudarles a caminata por el hielo y la nieve, pero eso es más fácil decirlo que hacerlo. Ciertamente, los botines son muy agradables, si los tiene, y sus perros los toleran.


ERIK FARINA

Parte del problema es que los perros utilizan sus almohadillas y los pies para tener una idea de su entorno. Cuando usted le cubre las almohadillas, puede desorientarse.


Sugerimos dedicarle algún tiempo para poder acostumbrar al perro a usar botines. Si usted comienza a ponerle los botines en paseos con un clima más cálido, comenzarán a asociar los botines con una actividad divertida. Para cuando llegue el invierno, en su horario de paseo, ya pueden estar dispuestos a usar los botines.


Aún así, hay algunos perros que absolutamente se niegan a caminar con el calzado. Hay otros productos en el mercado que son más delgados que los botines tradicionales para los perros. Los botines que se parecen a un globo y están hechos de caucho no previenen la congelación, pero permitir que los perros se sientan mejor en el suelo.


Algunas cremas y bálsamos especiales también pueden proteger las almohadillas de estar irritadas por la sal del camino.


Los dueños de los perros deben considerar el uso de los productos de fusión de hielo no tóxicos en lugar de la sal en las aceras y calzadas para ayudar a minimizar el contacto de su mascota con los productos químicos.


ERIK FARINA

Otro riesgo de sales para derretir el hielo es que pueden ser tóxicas si se ingieren. Los perros están en riesgo si se lamen las patas o beben de un charco de nieve derretida. Mientras que los perros más grandes que ingieren una gran cantidad de sal probablemente sólo tienen síntomas como vómitos y diarrea, la sal puede causar reacciones graves como confusión, convulsiones o incluso peor para las razas más pequeñas.


Para un perro que pesa sólo dos kilos, unos gramos de hielo derretido con sal puede causarle la muerte súbita.


Para evitar esto, los veterinarios dicen que hay que asegurarse de que su perro no beba el agua potable en la calle o esté lamiendo la acera. Cuando entran en la casa, debe lavarle bien sus pies o al menos tratar de acabar con los restos para deshacerse del exceso de sal. Se tiene que tener especial cuidado de eliminar cualquier resto de crema en los pies que tenga sal y la suciedad que puede aferrarse, porque los perros querrán lamerlo.


Algunos perros simplemente se niegan a salir a la calle cuando el clima está demasiado frío. Recuerde que su perro es más probable que no haga algo que usted mismo no está dispuesto a hacer.


ERIK FARINA

Es bueno que el paseo sea corto. "No es tan necesario para ellos tener que salir durante largos períodos de tiempo, tan pronto como hagan sus necesidades. Si el perro realmente no quiere salir a la calle, que sea lo más cómodo posible y luego llevarlos de vuelta a casa.


Muchas personas hacen pequeños refugios al aire libre que están cubiertos, por lo que los perros no están expuestos a los elementos cuando se encuentran fuera y rápido quieren hacer sus necesidades. Si eso no es una opción, considere hacer acopio de productos que permitan a los perros poder hacerlo en el interior en un pañal absorbente o otro utensilio.


Sin embargo asegúrese de que sus perros tengan una manera de liberar la energía reprimida si están encerrados. Sugerimos darle a su mascota un poco de tiempo de juego extra, o conseguir los juguetes de dispensación de alimentos para que los perros puedan mantenerse activos cuando van en busca de comida durante todo el día. Los perros mayores que están menos activos, se pueden beneficiar de un masaje rápido y que sus propietarios muevan sus articulaciones si no se va a dar el paseo diario.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto:
psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

jueves, 11 de noviembre de 2021

Los mejores juegos y juguetes para adiestrar a su cachorro

Erik Farina Psicolmascot

 


Algunas razas se sentirán atraídas por actividades como buscar y perseguir, pero debe usar el período de socialización de su cachorro para poder probar un montón de juegos.


Los mejores juegos para adiestrar a su cachorro


La personalidad de un perro a menudo se refleja en el tipo de juego que prefiere. Estas preferencias pueden ser específicas de cada raza (por ejemplo: el Labrador Retriever y Golden Retriever, fueron criados para recuperar), pero a menudo se reduce a cada perro en particular. Mientras que su cachorro puede expresar una preferencia muy temprana para ciertos tipos de juego, en su período de socialización es el momento ideal para enseñarle a jugar con una gran variedad de juegos.


El juego es esencial para el bienestar físico y mental de un perro, y es una manera muy importante para que se comunique con otros animales y personas. El juego también es muy útil como una recompensa por el comportamiento deseado del cachorro. Jugar con una variedad de diferentes juegos con su cachorro fomenta su desarrollo.




Los Juegos que les gusta jugar a los perros


Los perros disfrutan de los juegos que les hace canalizar sus impulsos naturales. Jugar a estos juegos con su perro le permite quemar más energía y puede ayudar a prevenir los problemas de comportamiento asociados con el aburrimiento.


Morder y Tirar: Casi todos los perros disfrutan de un buen juego de morder y tirar, aunque el nivel de intensidad puede variar ampliamente. Para eliminar los aspectos peligrosos y destructivos de morder y tirar, debe jugar a este juego sólo con un juguete designado. 


Esto ayudará a evitar incidentes con morder y tirar de objetos inapropiados como la ropa o los juguetes de los niños. Las cuerdas con nudos en cada extremo son juguetes para morder y tirar adecuados porque son diferentes de otros artículos comúnmente vistos por los perros y son fácilmente para agarrar durante el juego.




Buscar y Traer: La mayoría de los perros seguirán un juguete cuando lo tiran, pero es un reto para muchos perros que lo puedan llevar en la boca todo el camino de regreso para su dueño. Aunque este comportamiento es innato en algunas razas, casi cualquier perro, incluyendo un perro más viejo, se puede enseñar a jugar a la pelota.


Muchos perros prefieren buscar únicamente determinados elementos (por ejemplo; las pelotas), pero introduciendo el traer a los cachorros con una variedad de artículos, incluyendo los juguetes de peluche y los discos voladores o de goma, se abre un mundo de juegos espontáneos. Pero debe evitar los palos, ya que los bordes afilados podrían herir el interior de la boca de su perro, y las astillas que se pueden desprender pueden servir como un peligro de asfixia, o conducir a obstrucciones de las vías digestivas.


Cazar: El deseo de seguir y perseguir objetos en movimiento es innato en muchos perros. Más allá de correr detrás de la pelota en un juego de buscar, hay otras maneras de satisfacer el juego de persecución. Un buen juguete para un perro es el de perseguir un animal. El juguete se ve como una caña de pescar con un animal de peluche en el extremo. El juguete se puede mover con rapidez, incitando el deseo natural del perro para cazar. Incluso los perros que menos caso hacen a los juguetes, se vuelven locos sobre este juguete. El juguete lanzador de pelotas y otros juguetes que lanzan de larga distancia son otras maneras de animar a jugar a cazar a un perro.




Jugar con un propósito


Algunas formas de juego con los perros no pueden mirarse como un juego, pero son importantes impulsos para su perro. Los juguetes adecuados son la clave para estos tipos de juego.


Los masticadores: A los cachorros que le están creciendo los dientes y los perros adultos que disfrutan masticando, prefieren los juguetes que les hacen sentir bien sus dientes y ocupan el tiempo para contrarrestar el aburrimiento. Pero los perros glotones, que tragan todo como el relleno de los juguetes, disfrutan de los juguetes que se pueden destruir, utilizando su instinto natural para diseccionar sus presas. 


Al elegir los juguetes para masticar, asegúrese de elegir los juguetes importantes que no pueden ser arrancados a pedazos (tales como los hechos de caucho duro), y quitar los juguetes de peluche y las piezas pequeñas antes de que su perro las ingiera. Evite los juguetes con botones y otros elementos decorativos que se pueden tragar accidentalmente.


Los Puzzles: Los perros inteligentes disfrutan de los juegos que emplean el cerebro en lugar de los músculos. Los Puzzles con alimentos están diseñados para desafiar al mismo tiempo las habilidades de resolución de problemas de su perro y estimular el movimiento físico para conseguir la comida fuera del contenedor. Esta es una gran manera de combinar el tiempo de comida y los juegos.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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jueves, 14 de octubre de 2021

El Contacto Físico al Perro

Erik Farina 

 

Sensaciones Gratas e Ingratas en el Perro


Los Perros, como nosotros, utilizan el tacto para expresar su afecto y normalmente disfrutan del contacto físico, pero no de idéntica forma que los humanos. Para nosotros normalmente es reconfortante un abrazo estrecho, que alguien acerque su cara a la nuestra o que nos acaricien el rostro. 


Los perros, en cambio, al ser abrazados pueden sentir que otro perro agresivo o un predador les da caza, y sentirse alarmados en vez de queridos.


Incluso puede darles la impresión de que se les está intentando montar, y por lo tanto dominar abusivamente. Aunque los perros se lamen mutuamente alrededor de la boca en señal de sumisión, acercar nuestra cara demasiado a la suya podría provocar en ellos una respuesta agresiva. Es importante enseñar, sobre todo a los niños, cómo hay que tocar a los perros, y en general todos debemos aprender cómo hay que tomarlos en brazos y manipularlos físicamente.


Sostener a un Cachorro


Rodee su pecho con una mano mientras soporta el peso de su cuerpo con la otra, colocada debajo de los cuartos traseros. Estréchelo contra su propio pecho para infundirle seguridad. Jamás levante a un cachorro agarrándolo por las axilas, las patas o la cola, ni lo lance y recoja en el aire.


Erik Farina


Levantar a un Perro Adulto


A los perros adultos no les suele gustar que los alcen en brazos, en parte porque no se sienten cómodos y muchas veces también porque asocian ese gesto a cuando se les sube a la mesa del veterinario para que los examinen. Si el perro es de talla grande o mediana, lo más prudente es hacerlo como sigue: con el perro en pie y de costado, rodear su tronco y patas con ambos brazos y alzarlo entonces con suavidad, en un solo movimiento. De este modo el peso corporal se reparte de forma homogénea y se impide que el perro forcejee para soltarse.


Es bueno practicar esta técnica con regularidad y así estar preparados para ponerla en práctica cuando sea realmente necesario. Bastará con sostener al perro en los brazos como si se fuese a alzarlo y ofrecerle a continuación una golosina o jugar con él para que llegue a asociar este gesto con experiencias agradable para él. De otro modo, cuando tenga que tomar a su perro en brazos, para él será una experiencia desconcertante y se sentirá atemorizado.


Erik Farina


Dejarse Tocar el Perro


Es absolutamente imprescindible que su perro le permita tocar cualquier parte de su cuerpo sin oponer resistencia. Acostúmbrelo a ser tocado por usted cuando no siente ninguna molestia, o le será imposible el día de mañana tratarle una dolorosa infección en el oído o examinar una pata que le duele. Hay que tocar y manipular al perro a diario, tal vez mientras se le cepilla o se le da un masaje.


Los ojos, orejas, dientes y encías son particularmente sensibles: tóquelos siempre con mucha suavidad. Recuerde que el perro no puede decir con palabras que no le gusta que le toquen cierta parte del cuerpo, así que, si se resiste, intenta escaparse o amaga con morderle, no se enfade ni se muestre agresivo. Deténgase, vaya a buscar un juguete o golosina y vuelva a intentarlo con mucha delicadeza. Si no opone resistencia, prémielo.


Erik Farina


Tocar a un Perro Desconocido


Si desea acariciar al perro de otra persona, pida permiso antes de hacerlo. Si el propietario acepta de buen grado, asegúrese de que el perro está de acuerdo también. De lado y evitando mirarle de forma directa, ofrézcale su mano para que la olfatee. Su reacción suele ser muy significativa: si el perro se acerca a olerla o a saludarle, no tiene por qué haber ningún problema.


Si el perro retrocede, echa hacia atrás las orejas o parece incomodarse, no siga adelante. Si posa su mano sobre la cabeza o el cuello del perro, éste podría sentirse amenazado; es mejor que le rasque con suavidad el pecho o bajo la barbilla la primera vez que lo toque. Muchos perros piden entonces más caricias acercándose más al desconocido o dándose la vuelta para que les rasquen los cuartos traseros, en el lenguaje de los perros, es una invitación a la amistad.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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viernes, 21 de mayo de 2021

Pensar como un Perro, Comunicación Canina.

Erik Farina año 2014

 

¿Cómo se puede interpretar a un perro tan sólo con los ladridos, si no puede observar toda la situación?


La comunicación canina no se basa sólo en los sonidos. Los perros se comunican con el cuerpo, las glándulas odoríferas, el olfato y el tacto. Las expresiones verbales también entran en juego, pero suponen sólo una pequeña proporción.


La mayoría de las personas cree que, si hablas más despacio y alto al perro, entenderá mejor las palabras. ¿Cómo podría entenderlas si no habla nuestro idioma?


Los perros aprenden con rapidez, sobre todo a través de las acciones de su propietario. A medida que reconozca las acciones y reacciones ante comportamientos concretos, aprenderá las palabras que acompañan esas acciones.


Por desgracia, si se frustra, se enfada y va a darse por vencido, el perro podría aprender con miedo, agresividad o cerrándose en banda. ¿Cómo se sentirá si no pudiera comunicarse con los que le rodean?


¿Por qué tantos perros acaban en protectoras y abandonados? Porque sus propietarios nunca se tomaron el tiempo necesario para “pensar como un perro”.


Para ser un buen propietario y compañero de su perro debe comprender, en primer lugar, cómo se comunican los perros. Una vez que pueda “pensar como un perro” estará en el buen camino para tener un compañero canino perfecto.


Erik Farina años 2014


Los perros son honestos y no mienten. No cambian su forma de pensar mientras hacen algo. Tampoco entienden las zonas grises como las de; a veces, quizás, y por esta vez pase pero no lo vuelvas a hacer.


No comprenden la diferencia entre que usted se vista para ir al trabajo, para salir por la noche o para entretenerse. Todo lo que saben es cómo ganarse la comida y su atención. Si algo de lo que lleva a cabo un perro hace que se gane un bocado o una caricia, seguirá haciéndola porque su acción fue recompensada.


Haga lo que haga, recompense sólo aquellas acciones que quiere que su perro lleve a cabo. Como humanos, no hay mucho que podamos hacer para controlar nuestras emisiones de olores. Emitimos olores inadvertidamente, en función de nuestros estados de humor, razón por la que nuestros perros captan con rapidez si estamos contentos, tristes, enfadados o si queremos jugar.


No obstante, podemos controlar nuestro lenguaje corporal y nuestras palabras. Es la forma en la que usemos nuestros sentidos y señales lo que determinará nuestro éxito en la comunicación con el perro. La paciencia y la constancia darán sus frutos.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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lunes, 25 de enero de 2021

Etología Canina Comportamiento Social del Perro capítulo 1

Erik Farina 1999

 

Comportamiento Social del Perro capítulo 1


Vida en Grupo


Los comportamientos sociales que caracterizan su vida en grupo constituyen uno de los aspectos más interesantes de la biología de los perros.


Aunque algunos de sus modos de actuar no nos son todavía completamente claros, sin embargo el análisis del conjunto de los esquemas de su comportamiento social nos permite entender las razones de la fácil convivencia entre humano y perro.


En efecto esta convivencia se basa en un patrimonio común de comportamientos característicos de la vida social en grupo, lo que facilita notablemente un entendimiento recíproco.


En el comportamiento territorial, el perro no se identifica tanto con un cubil o con un territorio como en cambio con su clan familiar, la manada.


De ordinario la manada está compuesta por un número limitado de individuos. En efecto, tanto los perros como los lobos viven en grupos compuestos por algunos adultos, machos y hembras, y sus cachorros.


Una vez más, sin embargo, la flexibilidad de adaptación de estos cánidos hace en realidad que se puedan encontrar muchas situaciones que se salen de la norma, y así, junto a las numerosas manadas de lobos de America del Norte, o en las manadas de los dingos australianos, se encuentran grupos constituidos por una sola pareja con sus cachorros o incluso individuos solitarios, situaciones típicas de los Lobos y de los perros salvajes del norte de Europa.


No se debe creer, por otra parte, que a una capacidad tan grande de adaptación y de cambio corresponda igualmente una gran flexibilidad de comportamientos sociales. Los esquemas de comportamiento social son esencialmente los mismos, no sólo en las distintas razas de perros y en los lobos, sino también en los cánidos filogenéticamente más cercanos como los coyotes y los chacales y en los más lejanos como las distintas especies de zorros.


Pero las pocas diferencias que existen son determinantes a la hora de hacer posible el desarrollo de grupos sociales más amplios y todo lo que un grupo más grande puede hacer en relación con un grupo más pequeño.


Erik Farina 2014


En consecuencia, la organización social de la manada, aun basándose en los mismos esquemas de comportamiento, es sensiblemente distinta en las diversas especies de cánidos. Las relaciones entre sus miembros son muy sencillas. Existe una escala jerárquica de dominio y subordinación, no demasiado estable, que determina la importancia social de los individuos particulares.


Cuando un perro o un lobo entra a formar parte de una familia de humanos, transfiere a los humanos las relaciones sociales que normalmente desarrolla con sus semejantes. Los perros no aprenden a comportarse como hombres, en contra de lo que puedan afirmar los propietarios enamorados de sus perritos, sino que continúan mostrando los esquemas de comportamiento típicos de todos los individuos de su especie.


Igualmente, los humanos que tratan con los perros, intentan transferir a éstos sus propias relaciones sociales, conminándoles a comportarse como humanos. La relación resultante no es ni típicamente humana ni típicamente canina.


El perro deja de ser un miembro de la manada, aunque continúe comportándose como tal, sino que pasa a ser un individuo totalmente dependiente y obedece a su amo. No se le puede considerar como un niño, dado que no podrá nunca aumentar ni modificar su posición social.


Quizá la caracterización más apropiada que se pueda dar a la situación de un perro doméstico sea la de un perenne cachorro en estado de subordinación respecto del amo-jefe-humano.


En su estado salvaje el número de miembros de una manada está en función de la abundancia de comida en su territorio y del tipo de presas que se cazan. Naturalmente un grupo de perros o de lobos puede abatir mucho más fácilmente un ciervo o una vaca que lo que pueda hacerlo un individuo aislado o una pareja.


Erik Farina 1999


Pero si el número de miembros en una manada está en función de la abundancia de comida, la ventaja de la vida comunitaria no se limita sólo a tener más posibilidades de éxito en la caza. El lobo ibérico continúa viviendo en manada aunque el territorio en que vive ya no le ofrece grandes herbívoros que cazar. En efecto, vivir en manada permite no sólo atacar mejor a la presa, sino también defenderse mejor de los peligros de la vida salvaje.


En la base de la vida en manada hay una predisposición genética muy determinada. Cuando los cachorros llegan en torno a las cinco semanas de vida y se inicia su período de socialización con los miembros que tiene cerca, comienza a aparecer un comportamiento llamado alomimético por el que los cachorros realizan al mismo tiempo las mismas actividades: es una especie de comportamiento contagioso, comparable en algunos aspectos al bostezo humano, cuyo significado biológico consiste en sincronizar las actividades dentro del grupo.


Este es el primer atisbo del espíritu de manada, y está en la base de la vida social tanto de perros como de lobos.


Los perros, cuando viven juntos, caminan, corren, descansan, se sientan, se tumban, se levantan, ladran y aúllan siempre a la vez.


Todos los propietarios de perros saben lo fácil que para estos perros es formar grupo. Cuando dos perros, aun sin haberse conocido nunca antes, se encuentran encerrados juntos en un recinto, tras los rituales de reconocimiento, se comportan, si no surgen problemas de incompatibilidades, como si formaran parte de la misma manada. Al ladrido del uno seguirá el ladrido del otro, y si uno levanta y se pone en movimiento para una vuelta exploratoria, enseguida le seguirá el otro.


La tendencia hacia este comportamiento de imitación de los miembros del propio grupo es de por sí más fuerte en los jóvenes, aunque también en los adultos persistirá este continuo contacto, no sólo visual, sino también táctil y acústico, que mantendrá la coexistencia del grupo.


CAPÍTULO 2


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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miércoles, 13 de enero de 2021

Como enseñar a tu perro a no comer cosas del suelo

Erik Farina

 


Como enseñar a nuestro perro a no comer comida en la calle, en el suelo, en el parque, terrazas, basura, de extraños, etc...


Enseñar a tu perro a comer con tu aprobación.


Muchos propietarios de perros, tienen problemas de que le comen todo por la calle, en el campo, en las terrazas, o por donde lo pasean. Lo peor son los comentarios de los perros que han enfermado a causa de haber ingerido comida envenenada o peor aun han muerto. Muchas veces comen cualquier porquería, animales muertos o sobras de comida, ingieren todo lo que se encuentran en su camino, sin que su amo se lo impida.


Para evitar estos accidentes, es necesario enseñar al perro a no comer sin nuestra autorización. Este adiestramiento debe empezarse aproximadamente a partir de los 3 meses de edad. Sin embargo, para ello nos será de mucha ayuda que antes, durante la edad comprendida entre los dos y los tres meses hayamos educado al cachorro a no comer porquerías.


¿De qué nos serviría tener y preparar un buen perro que no coma del suelo si en un momento dado llega un extraño ofreciéndole una recompensa envenenada y se la come? A partir pues de la temprana edad de tres meses, enseñaremos al cachorro a no coger ningún tipo de comida y lo haremos de la siguiente forma.


En primer lugar, el perro ha de aprender que sólo debe comer lo que está en su plato; para ello, le pondremos las comidas siempre a las mismas horas y con el mismo recipiente, diciéndole simultáneamente la orden “come”. Fuera de esas horas le tendremos completamente prohibido que coma nada.


Si el perro convive con nosotros en casa y nos pide algo de comida mientras estamos comiendo, haremos como que no nos enteramos, y si sigue insistiendo, le pondremos en su plato su comida coincidiendo con una de las tomas y seguido de la orden come. Sobre todo, no hay que caer nunca en la tentación de darle ni un solo bocado de nuestra comida. Durante nuestras horas de comida, debemos acostumbrarlo a estar en su sitio, y hacer coincidir con su toma de comida, o haberlo enseñado a estar con un juguete interactivo con premios.


Por otra parte, para que el perro no robe nada de comida, empezaremos por inculcarle que la cocina es una zona de la casa en la que el perro tendrá prohibida la entrada si no estamos presentes, o hacer de la cocina una zona segura de que no puede obtener nada de ahí. Además deberíamos provocar situaciones en las que facilitemos al perro la tentación de coger comida que no debe, que es cuando podremos corregirlo justo en el acto. En el preciso momento en que el perro vaya a tocar la comida que está a su alcance, lo corregiremos, esa comida no puede pero de mi mano si.



Erik Farina año 1994



Continuaremos haciendo la misma rutina durante varios días (a poder ser dos o tres veces al día), aunque a medida que el perro lo vaya aprendiendo nos iremos alejando; pasaremos de estar a su lado a separarnos un metro, dos, tres..etc.. Después nos escondemos, pero pudiendo controlarlo visualmente, y seguiremos así hasta tener la seguridad de que el perro no toca la comida, incluso sin nuestra presencia.


En caso de una actuación correcta, acabaremos siempre la prueba elogiándolo efusIvamente. Si por el contrario, en alguna ocasión el perro se nos adelanta en la acción y llega a robar el bocado, lo llamamos y se lo corregimos cambiando lo que tiene por algo mas sabroso de nuestra mano, no lo castigaremos nunca, ni reñirle y nunca gritarle, hay que hacerlo de modo positivo siempre.


Podemos utilizar también un método de dejar la comida a su alcance en un objeto que al caer haga ruido, como los objetos metálicos. Colocaremos la comida de tal manera que al querer cogerlo, caiga al suelo haciendo un ruido aparatoso, como los cazos, o cualquier cubo metálico. En ese momento entraremos rápidamente y observaremos la reacción del perro, si se retira por el mismo lo dejaremos tranquilo, y nunca reñirle. Repetiremos la acción durante unos días aumentando el ruido.


Si el perro tiene el vicio de coger todas las porquerías en la calle, actuaremos de la siguiente manera; lo llevaremos, atado con la correa, lo acercaremos a la basura, a un trozo de comida, o otra cosa comestible, despertando el interés por eso. Cuando el perro vaya a cogerlo le diremos el “No” y le premiaremos enseguida la acción de no cogerlo con algo que le guste a el, sea comida o un juguete. De esta manera iremos repitiendo el ejercicio, alargando paulatinamente la correa hasta hacerlo con una de 10 metros. Si aún así el perro se adelanta a nuestra acción y coge el objeto no deseado sin querer soltarlo, simultáneamente le diremos el “No” y se lo quitaremos de la boca y se lo cambiamos por algo que le guste mucho a el, nunca le reñiremos, ni gritaremos, siempre hacerlo en positivo.


Como mencioné antes, si el perro ha asimilado de muy cachorro el aleccionamiento de no comer porquerías y de no pedirnos nada mientras comemos, esto nos será de gran ayuda para adiestrarlo a continuación a que no coja comida que no sea de su plato y que no le ofrezcan con la mano otras personas, sin nuestra aprobación.


Aquí reflejaré el método más natural, que nos servirá también para fomentar la relación guía perro, aprendiendo a su vez éste último que es lo que queremos de el. A la edad aproximada de seis meses, habrá aprendido el adoctrinamiento de que sólo debe comer tras nuestra explícita orden.


Erik Farina


Tentaremos al perro, poniéndole un trozo de carne, pescado, etc.. en el suelo delante de él, mejor si empezamos haciéndolo en casa o en el jardín. La reacción del animal será la de ir a cogerlo; entonces nosotros se lo impediremos diciéndole “No” y si es necesario, cubriendo la comida con nuestro propio pie, y le premiaremos rápidamente la acción de no comer del suelo, pero si de nuestra mano.


Tras repetir la acción varias veces y cuando el perro ya resista la tentación de cogerlo, nos iremos separando poco a poco de él, reaccionando como al principio si él vuelve a mostrar interés por el trozo de comida. Este procedimiento lo iremos repitiendo durante unos días y siempre acabaremos la lección retirando nosotros el trozo de comida.


Tan pronto como el perro se autocontrole unos instantes sin intención de coger la comida y sin nuestra presencia, nos acercaremos a él y le premiaremos con lo que más le guste a nuestro perro y que sea de nuestra mano a la vez que le damos la orden de “come”. Cuando lo haya ingerido le alabaremos efusivamente.


Repetiremos este ejercicio hasta que veamos que nuestro perro ha asimilado perfectamente que sólo comerá después de nuestra orden, cambiando el lugar de los ejercicios y el tipo de comida. Incluso con su recipiente de comida, le enseñaremos que sólo comerá al darle la orden.


Para el siguiente paso necesitaremos la ayuda de algún amigo al que le diremos que ponga unos bocados en ciertos puntos del campo o de un camino, determinados anteriormente por nosotros. A continuación, iremos paseando por allí con nuestro perro atado. Cada vez que pasemos por el lugar donde esté la comida, si el perro tiene la intención de cogerla, le diremos el “No” dándole simultáneamente un premio que le guste mucho y de nuestra mano con la orden come y muy bien.


En el caso de que llegue a cogerla, se la haremos soltar de la boca. Siempre procuraremos que no llegue a comérsela. La prueba se repetirá hasta que el perro haga caso omiso de los bocados.


En el siguiente paso, dejaremos al perro en posición de “tumbado”. Se le acercará un desconocido dejando caer delante de el perro un trozo de comida y nosotros reaccionaremos inmediatamente premiando al perro si nos mira y no la coge, y lo felicitaremos efusIvamente. Una vez superado este ejercicio, procederemos a la misma operación, sólo que ahora el desconocido invitará al perro a que coma el trozo de comida. Inmediatamente, si nos mira y no lo coge, le premiaremos. Podemos darle la aprobación también de comer de la mano si es un amigo, o si queremos que otras personas lo hagan siempre con nuestra aprobación.


Si bien al principio nos mantendremos cerca de nuestro perro, igual que en las anteriores ocasiones, iremos separándonos hasta llegar a escondernos del perro, aunque nosotros sí debemos observarlo por si fuera necesaria la corrección.


De lograr todo lo descrito en diferentes lugares, con distintos tipos de comida y con ayudantes diversos, podemos tener la certeza de que nuestro perro no comerá nunca ni de extraños ni porquerías que le puedan salir al paso. Entonces habremos conseguido nuestra meta deseada.


Puede ponerse en contacto con nosotros, si necesita asesoramiento o ayuda en el adiestramiento de su cachorro o perro adulto a no comer cosas en la calle, en el parque o de extraños. Les atenderemos inmediatamente de recibir el correo si nos escriben a: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

jueves, 7 de enero de 2021

Cómo mantener a su perro seguro en un clima frío y nevado

Erik Farina 2021

 


El clima frío puede significar para sus perros el poder no estar tan interesado en dar un paseo al aire libre. Y con buena razón, no todas las razas de perros tienen una capa gruesas de grasa corporal necesaria para tolerar temperaturas de congelación. 


Puede ser difícil para los perros más pequeños poder caminar a través de una nieve profunda. Y la sal del camino utilizada para derretir el hielo en las calles y las aceras puede irritar las patas y hacer que los animales se pongan enfermos si se la tragan.


Para poder hacer frente al frío, hay una solución simple que es ponerle un suéter o una chaqueta al perro. Preste mucha atención si su perro está temblando, ya que puede ser un signo de hipotermia. Los perros pueden incluso sufrir de congelación si se deja fuera demasiado tiempo, la cola, las orejas y los pies son especialmente vulnerables.


La protección de las almohadillas sensibles es más que un desafío. Algunos propietarios tratan de poner botines en sus perros para ayudarles a caminata por el hielo y la nieve, pero eso es más fácil decirlo que hacerlo. Ciertamente, los botines son muy agradables, si los tiene, y sus perros los toleran.


Parte del problema es que los perros utilizan sus almohadillas y los pies para tener una idea de su entorno. Cuando usted le cubre las almohadillas, puede desorientarse.


Sugerimos dedicarle algún tiempo para poder acostumbrar al perro a usar botines. Si usted comienza a ponerle los botines en paseos con un clima más cálido, comenzarán a asociar los botines con una actividad divertida. Para cuando llegue el invierno, en su horario de paseo, ya pueden estar dispuestos a usar los botines.


Aún así, hay algunos perros que absolutamente se niegan a caminar con el calzado. Hay otros productos en el mercado que son más delgados que los botines tradicionales para los perros. Los botines que se parecen a un globo y están hechos de caucho no previenen la congelación, pero permitir que los perros se sientan mejor en el suelo.


Erik Farina 2021


Algunas cremas y bálsamos especiales también pueden proteger las almohadillas de estar irritadas por la sal del camino.


Los dueños de los perros deben considerar el uso de los productos de fusión de hielo no tóxicos en lugar de la sal en las aceras y calzadas para ayudar a minimizar el contacto de su mascota con los productos químicos.


Otro riesgo de sales para derretir el hielo es que pueden ser tóxicas si se ingieren. Los perros están en riesgo si se lamen las patas o beben de un charco de nieve derretida. Mientras que los perros más grandes que ingieren una gran cantidad de sal probablemente sólo tienen síntomas como vómitos y diarrea, la sal puede causar reacciones graves como confusión, convulsiones o incluso peor para las razas más pequeñas.


Para un perro que pesa sólo dos kilos, unos gramos de hielo derretido con sal puede causarle la muerte súbita.


Para evitar esto, los veterinarios dicen que hay que asegurarse de que su perro no beba el agua potable en la calle o esté lamiendo la acera. Cuando entran en la casa, debe lavarle bien sus pies o al menos tratar de acabar con los restos para deshacerse del exceso de sal. Se tiene que tener especial cuidado de eliminar cualquier resto de crema en los pies que tenga sal y la suciedad que puede aferrarse, porque los perros querrán lamerlo.


Algunos perros simplemente se niegan a salir a la calle cuando el clima está demasiado frío. Recuerde que su perro es más probable que no haga algo que usted mismo no está dispuesto a hacer.


Es bueno que el paseo sea corto. "No es tan necesario para ellos tener que salir durante largos períodos de tiempo, tan pronto como hagan sus necesidades. Si el perro realmente no quiere salir a la calle, que sea lo más cómodo posible y luego llevarlos de vuelta a casa.


Muchas personas hacen pequeños refugios al aire libre que están cubiertos, por lo que los perros no están expuestos a los elementos cuando se encuentran fuera y rápido quieren hacer sus necesidades. Si eso no es una opción, considere hacer acopio de productos que permitan a los perros poder hacerlo en el interior en un pañal absorbente o otro utensilio.


Sin embargo asegúrese de que sus perros tengan una manera de liberar la energía reprimida si están encerrados. Sugerimos darle a su mascota un poco de tiempo de juego extra, o conseguir los juguetes de dispensación de alimentos para que los perros puedan mantenerse activos cuando van en busca de comida durante todo el día. Los perros mayores que están menos activos, se pueden beneficiar de un masaje rápido y que sus propietarios muevan sus articulaciones si no se va a dar el paseo diario.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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viernes, 23 de octubre de 2020

Erik Farina Psicolmascot – Etólogo Canino- Psicología Canina Psicolmascot.


 


Erik Farina Psicolmascot – Etólogo Canino- Psicología Canina Psicolmascot. 


Todo el mundo sabe que el perro es el mejor amigo de los humanos. Más esto no es suficiente, hay que conocer al perro, hay que educarlo, hay que cuidarlo y adiestrarlo. Y todo esto sólo puede hacerse con cariño y amor utilizando la psicología canina. 


Hay que atenderle en sus necesidades, hay que alimentarle de acuerdo con su conformación digestiva particular, y tenemos que conocer sus manías y sus afanes. Hemos de aprender a querer y cuidar a los perro, porque son nuestros mejores amigos, y como tal hay que tratarlos y amarlos, e incluso respetarlos. 


Mi nombre es Erik Farina, soy Etólogo Canino, llevo 30 años en el mundo del perro y 28 como profesional especializado en el comportamiento y en la educación del perro. Por mis manos han pasado más de 13000 perros, estudiados, evaluados y educados, participando en estudios científicos a nivel internacional con diferentes profesionales en el comportamiento de los perros, universidades y grandes etólogos. 


Desde Psicolmascot mi escuela y fundación, trato de ayudar a los perros que tienen problemas de trastornos en las protectoras de perros maltratados y abandonados, también ayudo a los propietarios de perros a conocer y comprender mejor a su perro, para poder darle una educación más adecuada, amable y dulce, utilizando la Psicología Canina. 


Si usted tiene algún problema con su perro, dudas, o acabas de obtener un nuevo cachorro, no dudes en escribirme a mi e-mail: psicolmascot@gmail.com y enseguida me pondré en contacto con usted. www.psicolmascot.com


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martes, 23 de octubre de 2012

Un estudio del lobo demuestra, que una madre saludable con mucha ayuda es clave para que prospere la cría.



¿Qué se necesita para criar con éxito, una autosuficiente descendencia? Una madre sana con mucha ayuda en la casa, dice el investigador Dan MacNulty de la Universidad del Estado de Utah. Si bien este consejo puede beneficiar a los seres humanos, un estudio reciente realizado por MacNulty y sus colegas en realidad se centran en otro grupo de grandes mamíferos sociales - es decir, los lobos.

"EL uso de 14 años de datos del estudio a largo plazo de los lobos en el parque nacional de Yellowstone, se examinaron una serie de características clave que permiten a los lobos poder superar el estrés ambiental", dice MacNulty, profesor asistente en Quinney USU la Facultad de Recursos Naturales. "Descubrimos que el peso corporal de la madre de los lobos y tamaño de la manada juegan un papel crucial para que las crías puedan sobrevivir y desarrollarse desde el nacimiento hasta la edad adulta."

Con Dan Smith y Doug Stahler del Servicio de Parque Nacional del Proyecto del Lobo de Yellowstone, así como Robert Wayne y Bridgett von Holdt de la Universidad de California, Los Angeles, MacNulty ha publicado los hallazgos el 09 de octubre 2012, en la edición online del Journal of Animal Ecology. El estudio, que surge de una colaboración recientemente establecida entre el proyecto del lobo y la USU, que fue financiado por la National Science Foundation, National Park Service y la Fundación del Parque Yellowstone, junto con los donantes privados.

Las condiciones ambientales que afectan a la reproducción del lobo, dicen los investigadores, que incluyen la prevalencia de la enfermedad, el moquillo canino especialmente mortal - causada por un virus contagioso que los cachorros son especialmente vulnerables, la disponibilidad de los recursos y la densidad de la población. Además del peso corporal y el tamaño de la manada, los investigadores examinaron los efectos de la edad materna, color (gris o de capa negra) y el tamaño de la población de los lobos en el éxito reproductivo.

"Cada uno de estos factores afecta a la reproducción, pero, de una manera abrumadora, el peso corporal de la hembra y tamaño de la manada son los principales impulsores del tamaño de la camada y supervivencia de las crías", dice Stahler, autor principal del estudio. "Las grandes hembras producen camadas más grandes, cuanto más grande es la manada, estos están mejor equipados para cazar y defender a los cachorros y los recursos de los competidores."


Los carnívoros sociales, los lobos viven en manadas territoriales, estructurados de parentesco. Las lobas dependen de otros adultos en la manada para ayudar a alimentar a sus crías y defender a los jóvenes de los depredadores, principalmente, compitiendo en las manadas de los lobos.

"La maternidad es un reto para cualquiera de las especies", dice Stahler: "Pero la evolución de la cooperación en las sociedades del lobo es una ventaja notable a las lobas madre".

Como la gestión del lobo en los Estados Unidos se mueve en la recuperación a una nueva era de la conservación, los investigadores creen que el conocimiento de la reproducción ayudará a los administradores a mantener las poblaciones del lobo. Con la reciente exclusión de la lista de los lobos grises en Wyoming, los administradores asumen el control del último grupo federal protegido de estos animales en la Northern Rockies este otoño.


"Aunque estos animales ya no están protegidos bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción, los Estados están obligados a mantener un número mínimo de lobos y de parejas reproductoras para prevenir la re-catalogacion", dice MacNulty. "Como en Idaho y Montana, Wyoming tiene la obligación legal de mantener una población en todo el estado de al menos 100 lobos, incluyendo 10 parejas reproductoras."

Una pareja reproductora, se dice, que se define como un macho adulto y la hembra con al menos dos cachorros para sobrevivir hasta el final del año en el calendario.

Él añade que el estudio de Yellowstone destaca los factores que determinan el número de crías que sobreviven al final del año, y esta información puede ayudar a los administradores estatales cumplir los objetivos de población.

"Los administradores pueden utilizar la información sobre el tamaño de la manada, el peso de las lobas gestantes, o la prevalencia de las enfermedades como indicadores del crecimiento futuro de la población y establecer los límites de captura en consecuencia", dice MacNulty.

Si las manadas son pequeñas, las lobas tienen bajo peso o se producen brotes de las enfermedades, dicen que los administradores podrían reducir la gestación para asegurar un número suficiente de parejas reproductoras. Por otro lado, si las manadas son relativamente grandes, las lobas están en un peso saludable y las enfermedades agudas están ausentes, los administradores pueden tener la seguridad de que los niveles actuales de capturas son las adecuadas.

"Los Biólogos y los administradores han reconocido desde hace tiempo la capacidad de recuperación de los lobos", dice Stahler. "Nuestros hallazgos apuntan a las características que ayudan a explicar la capacidad de los lobos 'para superar los retos ambientales como la explotación humana o la competencia con otros lobos."


Si bien estos resultados son específicos de la población no explotada del Parque Nacional de Yellowstone, bien pueden representar importantes conductores biológicos de la reproducción en cualquier población de lobos, dice.

"A largo plazo, los estudios detallados de los ecosistemas silvestres como Yellowstone mejoran nuestro conocimiento sobre estos carismáticos, pero carnívoros controvertidos", dice Stahler. "Este tipo de investigación tiene un gran valor para informar a todo el que tiene una opinión acerca de los lobos".

"Nuestros resultados deberían tranquilizar a los conservacionistas del lobo", dice MacNulty. "Si los pesos corporales de las hembras son altos y los tamaños de las manadas son lo suficientemente grandes, los lobos pueden reproducir con éxito a pesar del impacto de los factores ambientales, como la enfermedad y la competencia."


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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