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sábado, 25 de noviembre de 2023

Señales caninas, Cómo los perros se comunican con el lenguaje corporal y sus comportamientos.


 

Señales caninas: Cómo los perros se comunican con el lenguaje corporal y sus comportamientos.


Dado que nuestros compañeros los Perros no pueden hablar nuestro vocabulario, su principal modo de comunicación es a través del lenguaje corporal.


Comprender el lenguaje corporal de un Perro es fundamental para que los dueños de los Perros se aseguren de que sus amigos peludos estén felices y saludables.


Si bien nuestros Perros brindan amor incondicional y siempre encuentran una manera de hacernos reír, también tienden a tener algunos comportamientos extraños.


Esos peculiares comportamientos pueden parecer normales para nuestros Perros, pero pueden resultar muy confusos para nosotros como dueños de Perros.


Nos demos cuenta o no, estos comportamientos son en realidad una forma de comunicación, una forma para que nuestros amigos peludos se expresen y se comuniquen con nosotros sobre su salud y bienestar internos.


Ser capaz de comprender mejor estos comportamientos particulares puede ayudar a los dueños de los Perros a mejorar el bienestar general de sus perros.


Yo te ayudo a comprender el lenguaje corporal y el comportamiento de tu perro, para crear un buen vínculo entre los dos, y también de; Cómo prevenir la ansiedad por separación.


Los perros son animales sociales y necesitan compañía, pero cuando se los deja solos, pueden desarrollar ansiedad por separación. Para ayudar a aliviar y prevenir la ansiedad por separación, puede llamarme al número de teléfono: 674 41 52 33


Dr. Erik Farina Biólogo y Etólogo Canino con 31 años de Experiencia en Rehabilitación Cognitiva y Adiestramiento Canino.

lunes, 25 de abril de 2022

Las diferencias entre un Perro y un Gato


 

Las diferencias entre el Perro y el Gato - El lenguaje corporal


¿Podrían los gatos y los perros ser siempre amigos? Algunos pueden, mientras que otros lucharán como... bueno, como perros y gatos. 


¿Por qué esta contradicción? El problema puede ser que las dos especies no siempre hablan el mismo lenguaje.


Los gatos y los perros se comunican con nosotros, y entre sí, a través del lenguaje corporal. Al utilizar el lenguaje corporal para interpretar lo que nuestras mascotas están diciendo, es importante tener en cuenta el contexto y la personalidad de la mascota. Mientras que ciertas señales físicas aparecen ser comúnmente en los perros y los gatos, esas señales no siempre significan lo mismo, y es importante conocer las diferencias con el fin de comprender mejor a su gato o a su perro.


Su gato está diciendo una cosa, pero su perro está diciendo algo más.


Aquí hay algunos ejemplos de los comportamientos que pueden comunicar cosas radicalmente diferentes para cada especie:


La cola en alto: Cuando un gato tiene su cola alta, puede indicar que el está amable y relajado. Cuanto mayor esté la cola del gato, más seguro estará. Sin embargo, si la cola está en alto con el pelo erizado e hinchado, por lo general indica un aviso o una agresión potencial. A medida que se hace más inseguro o temeroso, es más probable que baje la cola y se escabulla.


Cuando un perro tiene su cola alta, por otro lado, a menudo son señales de una alta excitación y la posibilidad de una conducta agresiva. Un perro que se agita y se acerca a agredir también puede agitar su cola hacia atrás y adelante con fuerza. Es más probable que un perro lleve su cola en una posición neutral, extendida por detrás de él, cuando él está relajado.


El Meneo de cola: Los perros amistosos menean su cola sueltamente de un lado a otro teniéndola medio alto. Cuando la cola de un gato comienza a menearse de un lado a otro, esto es un encuentro poco amistoso o el ataque del predador probablemente ocurrirán.


La Boca cerrada: Los gatos relajados tienen la boca cerrada, los perros relajados pueden tener la boca cerrada o parcialmente abierta. El perro cuando está más tenso, tiene la boca cerrada más fuerte, aunque un perro muy estresado puede estar jadeando mucho o bostezando.


Orejas hacia arriba para el saludo: Un gato confiado que saluda a la gente tendrá normalmente sus orejas hacia adelante y en alerta. Si las orejas se mueven hacia atrás o se contraen, puede indicar la incertidumbre o que el encuentro no va bien. Por el contrario, un signo de un perro amistoso es que las orejas se mueven de nuevo ligeramente. Un perro sumiso moverá aún más sus orejas hacia atrás como un gesto de apaciguamiento. Los perros con las orejas erguidas muy tiesas pueden estar dispuestos a mantenerse firmes contra otro animal si es necesario, pero este comportamiento es específico de cada perro.


Cuando se arquea: Tanto los perros como los gatos arquean sus cuerpos al lado intentando cortar una amenaza potencial. Un perro puede hacer esto a fin de mostrar que él no quiere hacer daño, mientras que un gato puede tratar de parecer más grande y más amenazante a su opositor.


Tumbado panza arriba: Un perro probablemente estará tumbado panza arriba como un comportamiento de saludo sumiso o como un modo de que alguien que está cerca de el le frote el vientre. Un gato, por el contrario, se tumba sobre su espalda en legítima defensa, está posición le permite tener las cuatro patas, con garras sacadas, preparadas para reaccionar ante cualquier amenaza. A veces, un gato se acuesta sobre su espalda para que la gente que está cerca de el frote su vientre, pero muy pocos gatos realmente disfrutan teniendo este gesto y pueden responder agresivamente.




A veces, su gato y su perro está hablando el mismo lenguaje.


El gato y el perro no puede estar siempre en la misma página, pero sí compartir algunos comportamientos. Aquí están algunos de los que tienen en común.


Las Orejas erguidas: Gatos y perros tanto comunican a través de sus oídos. Cuando están relajados, los oídos por lo general apuntan hacia adelante. Cuando ellos están muy entusiasmados o interesados​​en algo, sus orejas son propensos a moverse totalmente hacia adelante y en posición vertical. Cuando las orejas se mueven hacia atrás y se aplanan contra la cabeza, a menudo hay miedo o sumisión subyacente.


El Pelo erizado: Cuando los gatos y los perros se sienten asustados o estimulados, el pelo en la espalda y la cola se erizan hacia fuera y los pelos están de punta. En los perros y en los gatos, los pelos de punta indica un animal listo para reaccionar.


Dilatación de la pupila y el parpadeo: Las pupilas de un gato se dilatan cuando tiene miedo o está a punto de atacar. Del mismo modo, las pupilas de un perro se dilatan cuando está temeroso o agresivo. Las pupilas dilatadas también pueden indicar alta excitación en ambas especies. El parpadeo de los ojos en los perros y en los gatos indican el deseo de un saludo pacífico, mientras que el contacto directo con los ojos, sin parpadear o mirando a otro lado, puede ser señal de un problema en los perros y en los gatos.


El cuerpo encogido: Cuando un perro o gato tiene miedo de algo, él hará que su cuerpo parezca tan pequeño como sea posible, por lo general con la cabeza gacha. Del mismo modo, los perros y los gatos curvan la cola debajo de sus cuerpos para indicar un miedo extremo.


Los bigotes rígidos: Los perros y los gatos tanto tienen una medida normal y la estructura de sus bigotes. Cuando están estimulados por algo y están a punto de reaccionar, los bigotes están más propensos a endurecerse y ponerse rígidos hacia fuera.


Estar Jadeando: Estar jadeando puede indicar varias cosas en los perros, pero en ambas especies puede significar que el animal está muy estresado o asustado. En un gato que está jadeando y que no está interactuando con otro animal o en una situación de miedo puede indicar una enfermedad grave, y debe de contactar inmediatamente con un veterinario.


El Bostezo: Mientras que el bostezar en los perros puede indicar estrés, los perros y los gatos pueden bostezar como un comportamiento que les calma en situaciones de conflicto.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

viernes, 21 de mayo de 2021

Pensar como un Perro, Comunicación Canina.

Erik Farina año 2014

 

¿Cómo se puede interpretar a un perro tan sólo con los ladridos, si no puede observar toda la situación?


La comunicación canina no se basa sólo en los sonidos. Los perros se comunican con el cuerpo, las glándulas odoríferas, el olfato y el tacto. Las expresiones verbales también entran en juego, pero suponen sólo una pequeña proporción.


La mayoría de las personas cree que, si hablas más despacio y alto al perro, entenderá mejor las palabras. ¿Cómo podría entenderlas si no habla nuestro idioma?


Los perros aprenden con rapidez, sobre todo a través de las acciones de su propietario. A medida que reconozca las acciones y reacciones ante comportamientos concretos, aprenderá las palabras que acompañan esas acciones.


Por desgracia, si se frustra, se enfada y va a darse por vencido, el perro podría aprender con miedo, agresividad o cerrándose en banda. ¿Cómo se sentirá si no pudiera comunicarse con los que le rodean?


¿Por qué tantos perros acaban en protectoras y abandonados? Porque sus propietarios nunca se tomaron el tiempo necesario para “pensar como un perro”.


Para ser un buen propietario y compañero de su perro debe comprender, en primer lugar, cómo se comunican los perros. Una vez que pueda “pensar como un perro” estará en el buen camino para tener un compañero canino perfecto.


Erik Farina años 2014


Los perros son honestos y no mienten. No cambian su forma de pensar mientras hacen algo. Tampoco entienden las zonas grises como las de; a veces, quizás, y por esta vez pase pero no lo vuelvas a hacer.


No comprenden la diferencia entre que usted se vista para ir al trabajo, para salir por la noche o para entretenerse. Todo lo que saben es cómo ganarse la comida y su atención. Si algo de lo que lleva a cabo un perro hace que se gane un bocado o una caricia, seguirá haciéndola porque su acción fue recompensada.


Haga lo que haga, recompense sólo aquellas acciones que quiere que su perro lleve a cabo. Como humanos, no hay mucho que podamos hacer para controlar nuestras emisiones de olores. Emitimos olores inadvertidamente, en función de nuestros estados de humor, razón por la que nuestros perros captan con rapidez si estamos contentos, tristes, enfadados o si queremos jugar.


No obstante, podemos controlar nuestro lenguaje corporal y nuestras palabras. Es la forma en la que usemos nuestros sentidos y señales lo que determinará nuestro éxito en la comunicación con el perro. La paciencia y la constancia darán sus frutos.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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domingo, 25 de abril de 2021

Las diferencias entre el Gato y el Perro - El lenguaje corporal


 

¿Podrían los gatos y los perros ser siempre amigos? Algunos pueden, mientras que otros lucharán como... bueno, como perros y gatos. 


¿Por qué esta contradicción? El problema puede ser que las dos especies no siempre hablan el mismo lenguaje.


Los gatos y los perros se comunican con nosotros, y entre sí, a través del lenguaje corporal. Al utilizar el lenguaje corporal para interpretar lo que nuestras mascotas están diciendo, es importante tener en cuenta el contexto y la personalidad de la mascota. Mientras que ciertas señales físicas aparecen ser comúnmente en los perros y los gatos, esas señales no siempre significan lo mismo, y es importante conocer las diferencias con el fin de comprender mejor a su gato o a su perro.


Su gato está diciendo una cosa, pero su perro está diciendo Algo Más.


Aquí hay algunos ejemplos de los comportamientos que pueden comunicar cosas radicalmente diferentes para cada especie:


La cola en alto: Cuando un gato tiene su cola alta, puede indicar que el está amable y relajado. Cuanto mayor esté la cola del gato, más seguro estará. Sin embargo, si la cola está en alto con el pelo erizado e hinchado, por lo general indica un aviso o una agresión potencial. A medida que se hace más inseguro o temeroso, es más probable que baje la cola y se escabulla.


Cuando un perro tiene su cola alta, por otro lado, a menudo son señales de una alta excitación y la posibilidad de una conducta agresiva. Un perro que se agita y se acerca a agredir también puede agitar su cola hacia atrás y adelante con fuerza. Es más probable que un perro lleve su cola en una posición neutral, extendida por detrás de él, cuando él está relajado.




El Meneo de cola: Los perros amistosos menean su cola sueltamente de un lado a otro teniéndola medio alto. Cuando la cola de un gato comienza a menearse de un lado a otro, esto es un encuentro poco amistoso o el ataque del predador probablemente ocurrirán.


La Boca cerrada: Los gatos relajados tienen la boca cerrada, los perros relajados pueden tener la boca cerrada o parcialmente abierta. El perro cuando está más tenso, tiene la boca cerrada más fuerte, aunque un perro muy estresado puede estar jadeando mucho o bostezando.


Orejas hacia arriba para el saludo: Un gato confiado que saluda a la gente tendrá normalmente sus orejas hacia adelante y en alerta. Si las orejas se mueven hacia atrás o se contraen, puede indicar la incertidumbre o que el encuentro no va bien. Por el contrario, un signo de un perro amistoso es que las orejas se mueven de nuevo ligeramente. Un perro sumiso moverá aún más sus orejas hacia atrás como un gesto de apaciguamiento. Los perros con las orejas erguidas muy tiesas pueden estar dispuestos a mantenerse firmes contra otro animal si es necesario, pero este comportamiento es específico de cada perro.


Cuando se arquea: Tanto los perros como los gatos arquean sus cuerpos al lado intentando cortar una amenaza potencial. Un perro puede hacer esto a fin de mostrar que él no quiere hacer daño, mientras que un gato puede tratar de parecer más grande y más amenazante a su opositor.


Tumbado panza arriba: Un perro probablemente estará tumbado panza arriba como un comportamiento de saludo sumiso o como un modo de que alguien que está cerca de el le frote el vientre. Un gato, por el contrario, se tumba sobre su espalda en legítima defensa, está posición le permite tener las cuatro patas, con garras sacadas, preparadas para reaccionar ante cualquier amenaza. A veces, un gato se acuesta sobre su espalda para que la gente que está cerca de el frote su vientre, pero muy pocos gatos realmente disfrutan teniendo este gesto y pueden responder agresivamente.


Erik Farina 2012


A veces, su gato y su perro está hablando el mismo lenguaje.


El gato y el perro no puede estar siempre en la misma página, pero sí compartir algunos comportamientos. Aquí están algunos de los que tienen en común.


Las Orejas erguidas: Gatos y perros tanto comunican a través de sus oídos. Cuando están relajados, los oídos por lo general apuntan hacia adelante. Cuando ellos están muy entusiasmados o interesados​​en algo, sus orejas son propensos a moverse totalmente hacia adelante y en posición vertical. Cuando las orejas se mueven hacia atrás y se aplanan contra la cabeza, a menudo hay miedo o sumisión subyacente.


El Pelo erizado: Cuando los gatos y los perros se sienten asustados o estimulados, el pelo en la espalda y la cola se erizan hacia fuera y los pelos están de punta. En los perros y en los gatos, los pelos de punta indica un animal listo para reaccionar.


Dilatación de la pupila y el parpadeo: Las pupilas de un gato se dilatan cuando tiene miedo o está a punto de atacar. Del mismo modo, las pupilas de un perro se dilatan cuando está temeroso o agresivo. Las pupilas dilatadas también pueden indicar alta excitación en ambas especies. El parpadeo de los ojos en los perros y en los gatos indican el deseo de un saludo pacífico, mientras que el contacto directo con los ojos, sin parpadear o mirando a otro lado, puede ser señal de un problema en los perros y en los gatos.


El cuerpo encogido: Cuando un perro o gato tiene miedo de algo, él hará que su cuerpo parezca tan pequeño como sea posible, por lo general con la cabeza gacha. Del mismo modo, los perros y los gatos curvan la cola debajo de sus cuerpos para indicar un miedo extremo.


Los bigotes rígidos: Los perros y los gatos tanto tienen una medida normal y la estructura de sus bigotes. Cuando están estimulados por algo y están a punto de reaccionar, los bigotes están más propensos a endurecerse y ponerse rígidos hacia fuera.


Estar Jadeando: Estar jadeando puede indicar varias cosas en los perros, pero en ambas especies puede significar que el animal está muy estresado o asustado. En un gato que está jadeando y que no está interactuando con otro animal o en una situación de miedo puede indicar una enfermedad grave, y debe de contactar inmediatamente con un veterinario.


El Bostezo: Mientras que el bostezar en los perros puede indicar estrés, los perros y los gatos pueden bostezar como un comportamiento que les calma en situaciones de conflicto.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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lunes, 22 de marzo de 2021

Etología Canina Comportamiento Social del Perro Capítulo 13


 

Comportamiento Social del Perro Capítulo 13


El Lenguaje del Rabo en el Perro


También el Rabo, que el perro puede llevar levantado y vertical o metido por debajo de la barriga entre las patas, indica distintos grados de situaciones anímicas propias del perro, desde la actitud del dominador hasta la del sometido.


De ordinario se piensa que cuando el perro menea el rabo indica amistad y docilidad. En realidad se trata más bien de la posición del rabo, y su distinta angulación respecto al cuerpo, que indica el estado de una situación de conflictividad que el perro está viviendo, es decir de un contraste entre el deseo de llevar a cabo una acción y el miedo de ejecutarla.


El perro menea el rabo cuando el propietario vuelve a casa porque está contento de volver a verlo, pero al mismo tiempo se siente sometido y por tanto con miedo.


Un perro que está comiendo en su casa, si está solo tendrá el rabo quieto, pero al acercarse una persona empezará a moverlo porque se encuentra ante el contraste interior del placer de su comida y el temor de que se la puedan quitar.


Esto no se da de ordinario en los perros agresivos, porque éstos se pondrán a gruñir.


El Rabo metido entre las Patas; Refleja miedo. Cuanto más tenga la cola metida entre las piernas, mayor es su grado de miedo ante alguna amenaza externa. También puede referirse a un estado de nerviosismo e incluso a una falta de confianza.


Movimientos Rápidos con el Rabo: Presenta felicidad, o nerviosismo y ansiedad. Cuando entras en casa y tu perro está muy contento de verte, el movimiento tiende hacia la derecha.


Movimientos circulares con el Rabo: El Perro se está divirtiendo tanto con los humanos como con los perros con los que esté jugando.


El Rabo Tieso y recto: El Perro quiere asustar a un intruso que se está metiendo en su territorio. Tendrá también el pelo erizado. Cuando tiende a la izquierda significa que tu perro está analizando a un perro desconocido.


El Rabo hacia abajo moviéndose cerca de las patas: Inseguridad y ansiedad. Si el movimiento tiende hacia a la izquierda es que se sienten amenazados.


El Rabo levantado pero con curva: Puede parecer dominante, pero significa tranquilidad y confianza.


Si el Rabo del perro se mueve a un ritmo pausado y con el cuerpo relajado en paseo matutino por la casa, eso nos da una señal de calma y tranquilidad.


CAPÍTULO 14: EL CARÁCTER DEL PERRO


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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viernes, 19 de marzo de 2021

Etología Canina Comportamiento Social del Perro Capítulo 12


 

Comportamiento Social del Perro Capítulo 12


El Lenguaje de las Orejas del Perro


El ladrido y el aullido no son los únicos mecanismos de comunicación entre los perros. En el comportamiento territorial hemos visto hasta qué punto la marcación con los excrementos es útil para difundir mensajes dentro de la población de perros o lobos.


Otro mecanismo de comunicación mucho más complejo que los acústicos y olfativos es el visual, es decir, el que comprende una amplia gama de posturas y movimientos del cuerpo y distintas expresiones de la cara y de los ojos.


La particularidad de este modo de comunicación es el de estar constituido por una infinidad de pequeños detalles, a veces tan sutiles que resultan difíciles de identificar a un observador humano, y que pueden indicar un mensaje preciso, pero mucho más a menudo enriquecido con pequeños matices que contienen informaciones incluso contradictorias.


Es sabido que la posición de las orejas indica un amplio espectro de situaciones distintas; echadas hacia atrás indican sumisión, pero cuando están hacia adelante el mensaje es agresivo.


Muchas razas caninas poseen unas orejas caídas como carácter distinto. Esta particularidad, que probablemente ocurrió por una intervención casual en la historia evolutiva del perro doméstico, el humano debió seleccionarla después por que daba al perro un aspecto menos agresivo y por tanto, al menos intencionalmente, menos peligroso para tenerlo a su lado.


Es interesante observar que muchos perros guardianes de rebaños como el Pastor del Pirineo, el Kuvasz y el Mastín Español, tienen las orejas caídas que les permite moverse entre las ovejas sin espantarlas.


Es totalmente inexacto sostener que las orejas caídas, o incluso las práctica de cortarlas que todavía se practica entre los pastores de los países del Este de Europa, sirva para evitar la derrota en las luchas con los Lobos, que podrían encontrar en las orejas un punto fácil y vulnerable.


Los mismos Lobos tienen unas magníficas orejas perfectamente tiesas, que además de permitirles un oído óptimo les da la facilidad de comunicar sus estados de ánimo, y sin embargo no por eso las luchas jerárquicas entre ellos son más cuentas o menos ventajosas.


Antiguamente y en algunos países se permite aún el corte de orejas, hay razas de perros de guarda y defensa como el Doberman o el Boxer que tienen orejas flexibles y de las que sus criadores o propietarios, para quitarles su aspecto sumiso, les cortan una parte, dejando sólo un esbozo del pabellón auricular que permanece tieso, dándole así un aspecto más agresivo. Hoy por suerte ya está prohibido en España y en casi todo Europa, espero y deseo que esté prohibido en todo los países del mundo definitivamente.


CAPÍTULO 13


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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viernes, 4 de septiembre de 2020

Adiestramiento Canino. Tener éxito desde el principio

Erik Farina 2012

Empezar con buen pié en el adiestramiento de tu perro


Los Primeros Tanteos


Incluso si ya se ha tenido perro, conocer a uno nuevo no deja de ser toda una aventura. No hay dos perros iguales, y hasta dentro de una misma raza cada individuo tiene su propia personalidad y forma de comportarse que a veces, difieren enormemente.


Lo normal es que humanos y perros necesiten semanas e incluso meses para conocerse bien mutuamente y que cada uno sepa cómo el otro va a reaccionar. En cualquier caso, planificar los sucesivos pasos de nuestra relación con el perro puede evitar muchos conflictos y malentendidos.


Indudablemente, cualquiera de los dos puede llevarse alguna que otra mala sorpresa con respecto al otro durante las primeras semanas, pero un poco de previsión le puede ahorrar muchas lágrimas y dolores de cabeza en el futuro.


Recibirlo Bien, Paciencia y Comprensión


Si su nuevo perro es un cachorro, probablemente acabará de separarse de su madre y hermanitos para venirse con usted, y es lógico que ahora se sienta muy solo. Todo lo que le rodea es diferente y extraño para él. Incluso aunque en casa haya otro perro, éste olerá diferente y se comportará de forma distinta a como lo hacían los perros con los que hasta ese momento ha convivido.


Si su nuevo perro es adulto, y ya está acostumbrado al entorno doméstico, los objetos que le rodean no le parecerán tan extraños como a un cachorro, pero usted sigue siendo un completo desconocido para el perro.


En este momento, la calma y la coherencia son vitales para el perro nuevo, independientemente de su edad. Es posible que usted sienta el impulso de hacer movimientos bruscos, gritar o incluso correr hacia el perro si lo sorprende haciendo algo que considera inaceptable, pero evite hacerlo, más bien deténgase, espere y medite.


Su perro va a necesitar algún tiempo para conocerle y para entender las reglas que rigen en su hogar. Incluso tardará en reconocer sus diferentes tonos de su voz. Si no quiere asustar al nuevo perro o cachorro, tenga mucha paciencia. Lo primero de todo es evitar que se sienta atemorizado o incómodo.


Lenguaje Corporal del Perro


Los perros no pueden expresar con palabras que se sienten inseguros, desamparados y solos, ni redactar un escrito de protesta contra los olores, imágenes o ruidos que les resultan desagradables o perturban en el hogar. Sólo pueden expresar sus sentimientos y temores por medio de gestos corporales y faciales y ciertos sonidos.


Un cachorro que se asusta al encontrarse de pronto con un perro grande tal vez adopte la postura utilizada para expresar sumisión; acercará su cuerpo al suelo lo más posible, son las orejas hacia atrás y la cola metida entre las patas. También es posible que se orine o defeque a causa del miedo. ¿No querrá ser saludado de esta forma por su nuevo compañero de casa, verdad?.


Un perro adulto, por su parte, reaccionará mal si se siente intimidado en un lugar desconocido para el perro: si le sujeta o agarra para obligarlo a salir o para impedirle hacer algo, usted creerá no estar haciéndole nada malo, pero el animal se sentirá castigado y maltratado hasta el punto de que podría incluso utilizar sus garras o fauces para defenderse de usted.


Normas de Convivencia


Aunque evitando asustar o intimidar al nuevo perro, usted tiene que establecer algunas normas elementales desde el primer instante de convivencia. Si deja claras las reglas desde el principio y es coherente con ellas, ayudará al perro a sentirse seguro. Los perros, como los niños, necesitan aprender dónde están los límites.


Algunos perros intentan poner a prueba al propietario y sortearlos, mientras que otros las aceptan tranquilamente. Sean cuales sean las normas o limitaciones que usted imponga, recuerde siempre esto: si quiere que su perro las acate, déjelas claras desde el primer instante o será tarde después.


Es mucho más fácil imponer unas normas desde el principio que corregir una conducta indeseable una vez adquirida la costumbre. Aunque le parezca un poco exagerado redactar las reglas por escrito, será lo más sensato si su familia es numerosa y todos los miembros van a relacionarse con el perro, ya que de ese modo todos se comprometerán a tratar al perro exactamente de la misma forma.


El perro jamás podrá saber qué está bien y que está mal si unos le riñen y otros le premian por hacer la misma cosa. Si se sube al sofá y se acurruca junto a alguien, tal vez haya quien lo premie con mimos y caricias y quien lo mande al suelo con gritos y empujones. No se puede esperar que ningún perro entienda que cada miembro de la familia impone distintas normas.


Las Normas de Convivencia Familiar


-Si el perro salta sobre usted, girase y dale la espalda para que no vea su cara e ignóralo. Prémialo cada vez que salude sin saltar sobre la gente, siempre con las cuatro patas en el suelo.


-Nunca le dé porciones de alimento mientras está sentado en la mesa, o estará enseñándole a mendigar comida.


-No deje cosas por medio. Los cachorros se siente irresistiblemente atraídos por la ropa sucia, los juguetes infantiles y el papel.


-Utilice juguetes apropiados para jugar con el perro, nunca zapatos o zapatillas.


-Adiestre a su perro sin prisa pero sin pausa, varias veces al día y todos los días de la semana.


-Enseñe al perro a sentarse antes de recibir el alimento, la sesión de cepillado o las caricias y antes de salir de casa o del coche.


-Todos los miembros de la familia deben participar en su educación, alimentación, cepillado, salidas a hacer ejercicio, etc., e imponer la misma disciplina.


-Los perros se sientan en el suelo: los asientos son sólo para los humanos.


-Decida dónde va a dormir el cachorro y manténgase firmes a ese respecto.


-Si empieza a mordisquear algo de muebles o zapatos, debes distraerlo con un juguete que pueda morder, especificando que puede morder y que no puede morder.


Para una consulta o información escribanos: psicolmascot@gmail.com



Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

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martes, 11 de febrero de 2020

Adiestramiento canino, educar a un nuevo perro

Erik Farina 2015
Tener éxito desde el principio

Los Primeros Tanteos

Incluso si ya se ha tenido perro, conocer a uno nuevo no deja de ser toda una aventura. No hay dos perros iguales, y hasta dentro de una misma raza cada individuo tiene su propia personalidad y forma de comportarse que a veces, difieren enormemente.

Lo normal es que humanos y perros necesiten semanas e incluso meses para conocerse bien mutuamente y que cada uno sepa cómo el otro va a reaccionar. En cualquier caso, planificar los sucesivos pasos de nuestra relación con el perro puede evitar muchos conflictos y malentendidos.

Indudablemente, cualquiera de los dos puede llevarse alguna que otra mala sorpresa con respecto al otro durante las primeras semanas, pero un poco de previsión le puede ahorrar muchas lágrimas y dolores de cabeza en el futuro.

Recibirlo Bien, Paciencia y Comprensión

Si su nuevo perro es un cachorro, probablemente acabará de separarse de su madre y hermanitos para venirse con usted, y es lógico que ahora se sienta muy solo. Todo lo que le rodea es diferente y extraño para él. Incluso aunque en casa haya otro perro, éste olerá diferente y se comportará de forma distinta a como lo hacían los perros con los que hasta ese momento ha convivido.

Si su nuevo perro es adulto, y ya está acostumbrado al entorno doméstico, los objetos que le rodean no le parecerán tan extraños como a un cachorro, pero usted sigue siendo un completo desconocido para el perro.

En este momento, la calma y la coherencia son vitales para el perro nuevo, independientemente de su edad. Es posible que usted sienta el impulso de hacer movimientos bruscos, gritar o incluso correr hacia el perro si lo sorprende haciendo algo que considera inaceptable, pero evite hacerlo, más bien deténgase, espere y medite.

Su perro va a necesitar algún tiempo para conocerle y para entender las reglas que rigen en su hogar. Incluso tardará en reconocer sus diferentes tonos de su voz. Si no quiere asustar al nuevo perro o cachorro, tenga mucha paciencia. Lo primero de todo es evitar que se sienta atemorizado o incómodo.

Lenguaje Corporal del Perro

Los perros no pueden expresar con palabras que se sienten inseguros, desamparados y solos, ni redactar un escrito de protesta contra los olores, imágenes o ruidos que les resultan desagradables o perturban en el hogar. Sólo pueden expresar sus sentimientos y temores por medio de gestos corporales y faciales y ciertos sonidos.

Un cachorro que se asusta al encontrarse de pronto con un perro grande tal vez adopte la postura utilizada para expresar sumisión; acercará su cuerpo al suelo lo más posible, son las orejas hacia atrás y la cola metida entre las patas. También es posible que se orine o defeque a causa del miedo. ¿No querrá ser saludado de esta forma por su nuevo compañero de casa, verdad?

Un perro adulto, por su parte, reaccionará mal si se siente intimidado en un lugar desconocido para el perro: si le sujeta o agarra para obligarlo a salir o para impedirle hacer algo, usted creerá no estar haciéndole nada malo, pero el animal se sentirá castigado y maltratado hasta el punto de que podría incluso utilizar sus garras o fauces para defenderse de usted.

Normas de Convivencia

Aunque evitando asustar o intimidar al nuevo perro, usted tiene que establecer algunas normas elementales desde el primer instante de convivencia. Si deja claras las reglas desde el principio y es coherente con ellas, ayudará al perro a sentirse seguro. Los perros, como los niños, necesitan aprender dónde están los límites.

Algunos perros intentan poner a prueba al propietario y sortearlos, mientras que otros las aceptan tranquilamente. Sean cuales sean las normas o limitaciones que usted imponga, recuerde siempre esto: si quiere que su perro las acate, déjelas claras desde el primer instante o será tarde después.

Es mucho más fácil imponer unas normas desde el principio que corregir una conducta indeseable una vez adquirida la costumbre. Aunque le parezca un poco exagerado redactar las reglas por escrito, será lo más sensato si su familia es numerosa y todos los miembros van a relacionarse con el perro, ya que de ese modo todos se comprometerán a tratar al perro exactamente de la misma forma.

El perro jamás podrá saber qué está bien y que está mal si unos le riñen y otros le premian por hacer la misma cosa. Si se sube al sofá y se acurruca junto a alguien, tal vez haya quien lo premie con mimos y caricias y quien lo mande al suelo con gritos y empujones. No se puede esperar que ningún perro entienda que cada miembro de la familia impone distintas normas.

Las Normas de Convivencia Familiar

-Si el perro salta sobre usted, girase y dale la espalda para que no vea su cara e ignóralo. Prémialo cada vez que salude sin saltar sobre la gente, siempre con las cuatro patas en el suelo.

-Nunca le dé porciones de alimento mientras está sentado en la mesa, o estará enseñándole a mendigar comida.

-No deje cosas por medio. Los cachorros se siente irresistiblemente atraídos por la ropa sucia, los juguetes infantiles y el papel.

-Utilice juguetes apropiados para jugar con el perro, nunca zapatos o zapatillas.

-Adiestre a su perro sin prisa pero sin pausa, varias veces al día y todos los días de la semana.

-Enseñe al perro a sentarse antes de recibir el alimento, la sesión de cepillado o las caricias y antes de salir de casa o del coche.

-Todos los miembros de la familia deben participar en su educación, alimentación, cepillado, salidas a hacer ejercicio, etc., e imponer la misma disciplina.

-Los perros se sientan en el suelo: los asientos son sólo para los humanos.

-Decida dónde va a dormir el cachorro y manténgase firmes a ese respecto.

-Si empieza a mordisquear algo de muebles o zapatos, debes distraerlo con un juguete que pueda morder, especificando que puede morder y que no puede morder.

Para una consulta o información escribanos: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

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lunes, 11 de noviembre de 2019

Adiestramiento Canino, Lenguaje y Comunicación

Erik Farina año 2000
A menudo escuchamos a los propietarios de perros la frase de “solo les falta hablar”. En efecto, el perro dispone de varios medios de comunicación, señales olfativas, visuales, acústicas a si como mímicas corporales. A fuerza de vivir al lado del hombre, el perro ha terminado por “imitar” algunas expresiones de los humanos y viceversa.

Cuando se habla de comunicación entre el perro y el humano aparecen dos tendencias opuestas: mientras unos piensan que el perro capta todo lo que se le dice, otros consideran que es incapaz de comprender nada. Las dos opiniones son excesivas, aunque hay un hecho cierto y es que el perro no tiene lenguaje y no comprende las palabras.

De ello no se puede deducir, sin embargo, que la comunicación entre hombre y el animal es imposible. En realidad, el lenguaje no es la única vía de información, y hay otros sistemas que lo pueden sustituir.

El Lenguaje Canino

Cuando el perro se comunica con sus congéneres utiliza diversos medios de expresión que los llamamos canales de comunicación.

El Canal Vocal

Los perros utilizan diferentes series de sonidos para expresar sus estados emocionales, y ello muy precozmente, puesto que los cachorros se manifiestan ruidosamente para pedir ayuda a la madre o conseguir comida. Este medio de comunicación perderá importancia a lo largo del tiempo: el adulto es menos parlanchín que el cachorro. Sólo las razas de perros bloodhound tienen un variado repertorio de voces que les permiten a los cazadores seguir los progresos de la busca.

Erik Farina año 2000
El Canal Olfativo

Debido a la menor agudeza de nuestro sentido olfativo y al hecho de que sea tan poco importante en nuestra vida, nos resulta muy difícil poder aprenderlo. 

Sin embargo, en el perro, muchos mensajes relativos al rango social, al estado de receptividad genital y quizá incluso a la jauría de origen, se transmiten por esa vía. Así, los mensajes urinarios depositados por los machos están destinados principalmente a informar a los congéneres del rango social del emisor.

En este caso también interviene el aspecto visual: la postura del depósito de orina está hecha para ser vista, y así los dominantes levantan la pata cuanto pueden para depositar la orina lo más alto posible. Y desde luego, está presente el aspecto olfativo, pues hay sustancias de naturaleza todavía no precisada en esta especie que están mezcladas con la orina. En cuanto a las perras en celo, también depositan algo de sus secreciones vaginales en la orina para atraer a los perros desde muy lejos.

El Canal Visual

Más importante en el adulto, asocia mímicas faciales y posturas. El cachorro recién nacido es incapaz de utilizar completamente este medio de expresión debido a su escaso control corporal (pues el sistema nervioso no está terminado) ; lo adquirirá gracias al juego en el seno de la camada.


Este aprendizaje y la conformación de los sistemas de comunicación parece que duran hasta la edad de la pubertad; los jóvenes machos habrán aprendido entonces todas las sutilezas necesarias para evitar los enfrentamientos con los ejemplares dominantes.

Erik Farina año 2000
Un Mimetismo A Veces Asombroso

Estos modos de comunicación no verbal no son ajenos al hombre. Ya Darwin describió la expresión de las emociones en el hombre y en los animales, y resulta sorprendente comprobar que las manifestaciones de los diferentes estados emocionales son completamente comparables en especies tan diferentes a priori como el hombre y el perro. 

Así, la agresividad se expresa descubriendo los caminos, levantando los ángulos externos de los párpados, proyectando la cabeza hacia adelante y levantando los hombros, posturas y mímicas todas ellas que se encuentran tanto en el moloso más irascible como en el automovilista víctima de un atasco.

Y más todavía, cuando las dos especies, hombre y perro, tienen desde muy pronto reacciones afectivas muy estrechas, se generará un ajuste recíproco de sus comportamientos. Este fenómeno particular, descrito por Hediger, se llama “tendencia a la asimilación”; el animal puede adoptar posturas o mímicas que reproducen los sistemas humanos, y entonces se presentan tales casos, que son zoomorfismos. 

De todas formas, éstos no son los únicos modos de comunicación que funcionan, y es interesante ver cómo el hombre puede transmitir informaciones a su perro a través del lenguaje.

Zoomorfismo y Antropomorfismo

En el hombre, el Zoomorfismo más evidente se refiere a la llamada al juego emitida en presencia del perro; el dueño se inclina rítmicamente, se golpea en las rodillas con las palmas de las manos o golpea el suelo con ellas, y puede incluso balancearse sobre uno y otro pie. Estas actitudes gestuales se corresponden con una postura parecida en el perro que invita a alguien a jugar con él.

Del mismo modo, el cachorro “imitará” a los niños con quienes vive. Naturalmente, cuando intenta iniciar una secuencia de juego, el perro joven puede poner una de las patas delanteras en contacto con el hocico e inclinar ligeramente la cabeza. Pero el animal exagerará enseguida esa postura para conseguir un juguete o comida, como puede hacerlo un niño.

Erik Farina año 2000
La relación hombre-perro pone de manifiesto numerosos comportamientos de ese tipo, que servirán para reforzar la calidad de los lazos entre el animal y su dueño.

Mímicas Faciales Y Posturas

El perro utiliza los movimientos de la cara para comunicar con sus congéres. Los grupos de músculos más utilizados son los tres siguientes:

-La musculatura auricular permite el movimiento de las orejas.

-La musculatura labial provoca el movimiento de los labios.

-La musculatura palpebral (parpados) modifica las dimensiones de los ojos.

Las mímicas faciales asociadas a las posturas corporales le señalan al interlocutor el estado emocional del emisor y su rango social. En los dominantes, el porte levantado de las orejas y la apariencia tranquila del resto de la cara traducen su posición elevada en la jerarquía de los perros.

En los ejemplares no tan bien situados, los movimientos de los ángulos de los ojos y de los labios intervienen permanentemente. En todo caso, cuando son agredidos, los perros dominantes también presentan mímicas faciales que ponen en juego otros grupos musculares.

Aunque más sutil, el diámetro pupilar, controlado por el sistema neurovegetativo, es el signo de las emociones: cuando las sensaciones son agradables, la pupila está completamente abierta; si son desagradables, la pupila se cierra.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

sábado, 2 de noviembre de 2019

Las Necesidades Afectivas de un Perro

Erik Farina 2015
Prácticamente todo el mundo asume que los perros tienen ciertas necesidades básicas: alimento, agua, un lugar donde dormir, ejercicio y atención veterinaria. 

Sin embargo, la idea no es que el perro se limite a sobrevivir, sino que viva, que sea feliz y contribuya a hacer más dulce nuestra vida.

Pero para lograrlo no basta con satisfacer sus necesidades materiales, sino también sus necesidades afectivas y sociales. Todos los perros necesitan cariño, relacionarse con otros seres vivos y ejercitar su mente, y también necesitan comprensión y solidaridad o empatía.

A comprenderlo nos puede ayudar el conocimiento de su raza. Por ejemplo, si nuestro perro pertenece a una raza que lleva siglos pastoreando vacas u ovejas, es lógico que intente impedir que se descarríen los ciclistas o las personas que corren por el parque.

Gran parte de la conducta de un perro se debe a sus genes y su herencia. La conducta típica de una raza puede modificarse en el animal, pero la única forma de hacerlo es canalizando sus instintos para darles una salida aceptable e incluso útil, nunca intentando reprimirlos o extinguirlos.

Erik Farina 2015

La Inteligencia Canina

Los perros, como especie, no están capacitados para entender los conceptos de bueno y malo. Lo único que pueden hacer es adaptar su conducta a nuestras reacciones, pero sin compartir ni nuestra escala de valores ni nuestro juicio sobre sus actos.

No sienten que sea malo caminar sobre la alfombra con las patas llenas de barro, ni pueden adivinar que no tienen derecho a engullirse el solomillo que debería haberse servido el domingo en la mesa para comer nuestra familia, que alguien lo dejo en su alcance.

Por desgracia, los perros a veces inducen a confusión con la cara de culpabilidad que ponen cuando se les pilla in fraganti, pero realmente no entienden nuestros valores. Muchos propietarios asumen que el perro sabe que ha hecho algo malo, al ver sus gestos, pero lo cierto es que la culpabilidad es una emoción humana y esos gestos expresan únicamente sumisión: el perro intenta protegerse de la ira del amo mostrándose sumiso.


Desde su punto de vista, echar hacia atrás las orejas, bajar la cola, agacharse y encaminarse discretamente hacia su cama, es lo más prudente que puede hacer cuando el amo empieza a mostrarse agresivo de forma súbita e inexplicable.

Erik Farina 2014
La Sensibilidad

Los perros son emotivos. Se les puede provocar enojo y agresividad, y desde luego experimentan estrés y frustración. Lo que no está claro es que su forma de vivir estas emociones sea igual que la nuestra.

El lenguaje de los perros, aunque rico y variado, es muy diferente al humano. Los graves problemas de comunicación que existen entre algunos perros y sus amos llevan a estos últimos a pensar que su perro es idiota porque no puede ni siquiera entender ni unas pocas palabras básicas, y en realidad es él quien no sabe enseñárselas.

Nosotros podemos aprender lenguas extranjeras, concebir ideas nuevas y desarrollar nuevas habilidades, pero las capacidades mentales de los perros son distintas y no tiene sentido medir su inteligencia comparándola con la nuestra, debido a su distinta naturaleza.

A fin de cuentas ¿qué perro es el más tonto? ¿el que vive corriendo en cuanto su amo lo llama en el parque, sabiendo que lo que pretende es ponerle la correa y llevarlo a casa? 

¿ o el que se hace el remolón, sigue olisqueando por aquí y por allá y disfruta de la vida mientras el amo salta y se desgañita tratando de llamar su atención?


Tal vez la inteligencia sea relativa como la belleza, y la sensibilidad emocional, para el perro tan esencial como su inteligencia.

Erik Farina 2014
La Dependencia Canina

-Un perro recién nacido depende de su madre para alimentarse, para no enfriarse y para mantenerse vivo, la madre incluso debe provocar la defecación de la cría.

-Ahora le corresponde a usted satisfacer todas las necesidades básicas de su perro; alimento, agua, cobijo y atención veterinaria.

-Un perro no puede decir: me siento enfermo. Es el propietario quien debe estar atento a su conducta o su aspecto y reconocer los síntomas.

-Los perros dependen emocionalmente de las relaciones sociales. Necesitan contacto físico, compañía y momentos de juego con nosotros.

-La futura conducta de su cachorro depende de usted. Socialícelo adecuadamente y evitará futuros trastornos de la conducta.

-Adiéstrelo para que sepa cómo debe comportarse en cada situación. Usted será responsable de su buena o mala conducta.

-Algunos perros desarrollan una dependencia enfermiza con respecto a sus amos, y cuando éstos los dejan solos en casa ensucian o rompen cosas no por travesura ni para vengarse, sino porque se sienten incontrolablemente perturbados.

-Si posee dos perros, acostúmbrelos a estar separados de vez en cuando, o podrían desarrollar una dependencia mutua excesiva.

Si necesita un experto en conducta, asesoramiento en el adiestramiento o realizarle un test a su perro, puede ponerse en contacto con nosotros: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina, Etólogo Canino y Adiestrador Profesional


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)