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miércoles, 23 de mayo de 2012

El agua salada es mala para los Perros


La semana pasada, hablamos acerca de los peligros raros de beber de los lagos, el riesgo de intoxicación por algas verde-azuladas. Esta semana, los peligros de la natación - o de hecho, el consumo - fuera del océano.

Como dije la semana pasada, yo no quiero hacerte paranoica acerca de dejar a su perro jugar en la playa. Sin embargo, he visto algunos casos muy graves de envenenamiento por sal en la sala de emergencia y UCI. Cuando se trata de jugar en la playa, asegúrese de que usted es dueño comprensivo de una mascota  y entiende lo siguiente: las fuentes inusuales de envenenamiento por sal (aparte del agua de mar), los peligros de envenenamiento por sal, los signos clínicos, y la forma de evitarlos.

El exceso de sodio que se ingiere, los signos clínicos de la intoxicación por sal incluyen:

Vómitos – Diarrea – Inapetencia – Letargo - Caminar como un borracho - La acumulación anormal de líquido dentro del cuerpo - La sed excesiva o micción - Posibles lesiones en los riñones – Temblores – Convulsiones – Coma – Muerte

Además del agua del Mar, otras fuentes de envenenamiento por sal son:

La sal de mesa (que es por eso que ya no recomiendan el uso de sal para inducir el vómito en perros y gatos) -  fusores de hielo - Las bolas de pintura - Plastilina casera - Los enemas

Así que, ¿cómo prevenir el envenenamiento por sal?

Cuando esté en la playa, proporcione a su perro con agua fresca en un plato o cuenco (utilice el disco volador como un plato). Recuerde que debe tener en cuenta que cuando los perros hacen ejercicio y juegan en la playa, jadean en exceso y pierden agua. Si se deja sin fuente de agua, los perros beben agua del océano en lugar de agua dulce. Por desgracia, los perros no son lo suficientemente inteligentes para saber que esto es peligroso. Con la concentración alta de sodio en agua salada, puede resultar en hipernatremia (niveles elevados de sal en el cuerpo), lo cual puede resultar en un aumento de la osmolalidad de la sangre. Más tarde, cuando su perro tiene acceso a agua potable, puede beber en exceso para contrarrestar esto, lo que resulta en el cerebro un potencial de la hinchazón debido a los rápidos cambios en el líquido.

El tratamiento para la intoxicación por la sal consiste en la administración cuidadosa de líquidos por vía intravenosa, control de electrolitos, el tratamiento para la deshidratación y la inflamación del cerebro, y la atención de apoyo.

Cuando se produzca cualquier intoxicación, cuanto antes inicie el tratamiento, mejor será el pronóstico. Con una intoxicación por sal, la atención veterinaria inmediata es importante.

Lo mejor para evitar la situación, para empezar, es tener agua fresca en todo momento en el ejercicio de su perro.

Dra. Justine Lee

domingo, 20 de mayo de 2012

La Agresividad Entre Perros

Me he decidido a escribir este artículo a causa de que últimamente vengo observando que en los foros de perros en Internet, en la zona de Etología, cuando ponen algún post sobre agresividad entre perros cuando los propietarios están paseándolo, algunas personas que contestan los post manifiestan que es recomendable “la utilización técnicas aversivas”- castigo- y así como que “la castración es efectiva en el macho” para eliminar dicha agresividad. Quiero recalcar que la castración del animal no sirve absolutamente de nada si estamos ante una agresividad por miedo, por protección de recurso o territorial e incluso
intrasexual-ya que no la elimina del todo, como se verá más adelante- y la utilización del castigo menos aún para la modificación de la conducta agresiva.

Por todo lo anterior paso a explicar desde el punto de vista de la Etología Clínica lo que es la agresividad entre perros que no viven juntos, su diagnóstico, diagnóstico diferencial, pronóstico y tratamiento.

Hay cuatro diagnósticos y son los siguientes: la intrasexual, por miedo, territorial y por protección de recurso -ver punto 4-.

1) Aprendizaje de la agresividad.

Sabemos que la agresividad en el perro doméstico no es hereditaria, a  excepción dada del carácter miedo. Este es el responsable de una agresividad muy peligrosa cuando nuestro perro “cree o entiende” que su supervivencia está en peligro. 
La agresividad es una respuesta que cualquier ser vivo ofrece en situaciones que suponen una amenaza-o que son percibidas como tal- o ataque como consecuencia de un estímulo que lo desencadena-en este caso, otro perro o perra-. 
La conducta agresiva es una conducta de adaptación que, directa o indirectamente, beneficia al individuo. El acto agresivo en el perro doméstico es un comportamiento que la selección natural ha premiado y por lo tanto que ha evolucionando en pro de su supervivencia y reproducción. La agresividad no solo se basa en morder, sino también cuando el perro gruñe o enseña los dientes -desnudamiento de belfos-.

Hay que tener presente que los perros-y todas las especies- cuando toman decisiones lo hacen a tenor de una relación de costes/beneficios. Si los costes son mayores que los beneficios, ese comportamiento no se llevará a cabo, si por el contrario, los beneficios son mayores que los costes, esa conducta si se llevará  a cabo-los perros siempre están aprendiendo-

La agresión o conductas agresivas permiten al perro conseguir el control de la situación, reforzando la conducta y aumentando la probabilidad de que el perro escoja este modelo de conducta en situaciones comparables en el futuro y si es reforzada en muchas ocasiones-por condicionamiento instrumental u operante- será muy  difícil de modificar ese comportamiento. 
En los cuatro tipos de agresividad en los que nos encontramos, los perros  están aprendiendo en esas ocasiones mediante el condicionamiento de evitación y escape, ya que en todas las situaciones en que se acerca otro perro son tomadas como aversivas-condicionamiento de escape con la aplicación de refuerzo negativo-. Mediante la evitación, el animal aprende que puede interrumpir el estímulo aversivo y comienza a responder antes de que se presente el mismo, aprendiendo que las conductas agresivas son conductas de evitación muy efectivas.

En este caso, aparte de establecerse  rápidamente el condicionamiento de evitación también el mismo se hace  muy resistente a la extinción. 
Por lo anterior, no es de extrañar, que de ahí aparezca la posterior apariencia de la llamada agresión “impredecible” y “no provocada”.

2) Castigo de la agresividad.

El castigo está contraindicado en el tratamiento de estos problemas, ya que por muy aversivo que fuese el mismo, siempre lo será más el estímulo que desencadena la conducta agresiva en el animal. El propietario debe abstenerse de las reprimendas verbales, la fuerza físicapegarle tirones o someter al perro- y así como realizarle al perro comunicaciones agonísticas de intención-gesticular -. “No hay que castigar porque  se corre el riesgo de lesión”. Quiero recordar la Ley del Efecto de Thorndike: toda conducta premiada tenderá a repetirse y toda conducta castigada tenderá a “eliminarse y/o a derivarse hacia otra”.
Hay que tener presente que las conductas tensas o impredecibles-como son el castigo- pueden exacerbar el problema actual intensificando los comportamientos agresivos. Es más, castigar al animal  en presencia de otro perro puede reforzar la conducta agresiva –no suprimiéndola, sino intensificándola- por la asociación del animal con la experiencia aversiva condicionamiento de escape y evitación-. 

3) Diagnóstico Diferencial.

Según Manteca (2.003): “como en cualquier otro problema de comportamiento, resulta necesario, en primer lugar, descartar posibles problemas orgánicos y realizar, por lo tanto, una exploración general y un examen neurológico de  los animales. Además, es recomendable determinar los niveles plasmáticos de T4 y TSH para confirmar o descartar un posible problema de hipotiroidismo-pudiendo éste actuar como factor agravante de la agresividad-”. 
También la agresividad por miedo se puede confundir con la agresividad territorial y viceversa. Para poder llegar a un buen diagnóstico  hay que ver los contextos en los que aparece, los perros a los que va dirigida y la postura del animal. En cuanto a la postura del animal sobre todo en la ofensiva, a veces esto no se suele cumplir ya que perfectamente podemos estar ante un perro que defienda el territorio con una postura corporal defensiva.

4) Diagnóstico.

* La agresividad intrasexual se da frecuentemente en machos adultos- que ya han  alcanzado la madurez sexual- y hacia otros machos adultos, ya que es una conducta sexualmente dimórfica, siendo la postura de agresividad ofensiva la que adopta el animal. Generalmente suele pasar cuando los perros van atados con la correa ya que los mismos se ven incapacitados para tener una interacción más libre. También es más visible en razas pequeñas sobre todo hacia las grandes y esto es debido a las comunicaciones de intención. Este tipo de
comunicación es deshonesta-el perro puede ir de farol, te voy a atacar y voy a resistir mucho, cuando en realidad el perro no piensa resistir tanto-. La señales deshonestas suelen utilizarlas normalmente los individuos menos fuertes e inseguros y las mismas como han sido exitosas han evolucionado en el Canis familiaris-solo lo que está en los genes produce adaptación-.

* La agresividad por miedo se da indistintamente en machos y hembras de cualquier edad a causa de que el carácter miedo tiene una heredabilidad del 40-50%. También puede  venir por una mala socialización o experiencia traumática que haya tenido el animal. La postura es de agresividad defensiva, aunque a veces no está tan clara, y puede dirigirse hacia algunos perros en concreto-de un tamaño, de un color- o hacia todos y la agresividad   puede ir acompañada de ladridos intensos. 
También estos perros suelen evitar el contacto-retrocediendo- y pueden atacar  en última instancia-aunque no estén acorralados-.

Un factor determinante de la intensidad de la respuesta de miedo sería el rango de percepción sensorial del individuo-por  ejemplo, un grado de sensibilidad corporal muy alto-. 
* La agresividad territorial puede ser más frecuente en machos, aunque se da en  los dos sexos y es normalmente cuando otro perro intenta entrar o se acerca a su territorio. También se puede dar el caso en que un perro intente acercarse en la calle-ya que hay perros que llevan consigo su territorio y el mismo sería una zona específica vigilada por el animal-. La postura del animal es ofensiva. Un agravante de esta agresividad se puede comprobar en perros que viven permanentemente confinados en un lugar  o si están siempre atados. Hay que tener presente que el territorio es muy valioso para el animal ya que en el mismo se lleva a cabo el acceso a fuentes de recurso, se evita la depredación y se extienden sus genes.

* La agresividad por protección de recurso se suele dar cuando nuestro perro protege a toda costa algún recurso, como la comida, juguetes e incluso a la persona que es considerada como su propietario. La agresividad normalmente va dirigida  hacia animales de ambos sexos y así como de diferentes edades-cachorros, jóvenes, adultos o veteranos-. 

En cuanto al tema del propietario, dicha agresividad suele suceder cuando el mismo saluda o acaricia a otro perro delante del suyo-los mal llamados “celos”-. Esto algunos perros no se lo suelen tomar muy bien a causa de que ven al perro-saludado o acariciado- como a un rival que en ese momento le está quitando la atención y cercanía de su propietario-siendo este un recurso muy valioso por el que vale la pena competir-, por lo que hay que tener un poco de vista e intentar evitar estas situaciones de riesgo.
También este tipo de agresividad la podemos ver en  madres que la dirigen hacia sus cachorros-una vez destetados- bien protegiendo la comida o juguetes, pero esto ya entraría dentro de la educación de los mismos. 
Personalmente dejaría hacer a la madre su cometido de educadora excepto en el caso en que la misma sea demasiado agresiva y pueda lesionar a sus cachorros.

5) Tratamiento.

En la agresividad intrasexual el tratamiento consiste en la castración del animal y en unas sesiones de adiestramiento para ejercer un mayor control del perro durante el paseo. Según Mertens (2.002): “castrar a los machos, se dice que reduce o resuelve la agresión hacia otros perros fuera del hogar en un 50-60% de los animales (Neilson et al, 1.997)”, pero si hay un aprendizaje de la conducta puede seguir continuando las agresiones. 

El tratamiento de estos cuatro tipos de agresividad se basa en reducir el estímulo que induce las conductas agresivas hasta tal punto que el animal no reaccione. Esto se consigue con el contracondicionamiento y  buscamos que el perro efectúe una conducta durante el acercamiento de otro perro que sea incompatible con una respuesta de agresividad-gruñidos, desnudamiento de colmillos o mordedura-, disminuyendo por tanto esta. 

Esto se consigue mediante un programa de adiestramiento consistente en la desensibilización sistemática. La misma consiste en exponer al perro  a estímulos a un nivel muy bajo de exposición, controlando la distancia, duración y distracción para que el animal no experimente una respuesta sensibilizada, y de este modo se le permite al mismo habituarse a la intensidad de la exposición.

En el tratamiento es imprescindible el adiestramiento del perro a Obediencia Básica para poder tener un control absoluto del animal, de lo contrario fracasaremos. Aconsejo que se le realice las siguientes órdenes: sentado, echado, junto, llamada, quieto y “NO”-que utilizaremos como orden de bloqueo-. También se le  enseñará la orden de suelta-por si llegara a morder a algún animal-, aunque al perro no se le puede dar ninguna oportunidad de que intente atacar o morder. Para ello el perro deberá ir atado y llevará un  bozal-también se puede utilizar un Halty- durante los ejercicios de modificación de conducta. 

Una vez tengamos al perro adiestrado en Obediencia,  debe exponerse al animal a las situaciones que desencadenan la agresividad. El propietario debe interrumpir los primeros síntomas de agresividad mediante una orden de bloqueo-comando NO- o respuesta incompatible -por ejemplo, la orden de sentado- y una vez se haya interrumpido el comportamiento, inmediatamente hay que recompensar  con comida, caricias o juego las respuestas no agresivas. 

En el caso de la agresividad territorial, hay que empezar desde las zonas periféricas-la agresividad en el perro es menos intensa- hasta llegar al núcleo del territorio-la agresividad en el perro es más intensa-.

También es muy importante, que no se recompense jamás al animal intentando
tranquilizarlo-ni verbalmente, ni con caricias, ni miradas- cuando se muestra agresivo ya que esto  reforzaría la conducta, con lo que la misma tenderá a repetirse. 

Personalmente prefiero no utilizar una distracción  cuando el animal se muestra agresivoenseñarle una pelota-, a causa de que estaremos reforzando esa conducta. Por ejemplo, un perro está enseñándole los dientes a otro y el propietario le enseña la pelota-¡mira lo que tengo!-. El perro en ese momento aprende que el desnudamiento de colmillos va unido a la pelota-que es un refuerzo-. Es preferible cortar la agresividad-orden de bloqueo- y premiar seguidamente con la pelota.

En el caso de que nos encontremos ante una pelea entre dos perros, los propietarios deben abstenerse de disolver personalmente  la misma por  el riesgo de sufrir una mordeduraagresión redirigida- ya que agravaría el problema ya existente, es decir, tendríamos una agresividad entre perros y otra hacia el propietario, dificultando el tratamiento de modificación de conducta-ya que habría que aplicar  dos terapias-.
Las mismas deben interrumpirse mediante orden de bloqueo o respuesta incompatible pero para eso es imprescindible tener un buen control del animal.
Sería bueno estimular al perro tanto física como mentalmente. La estimulación física del animal mediante la realización de ejercicio físico  aumenta los niveles de serotonina en sangre y lo relaja, a la vez que le permite desarrollar su conducta exploratoria, lo que le equilibra física y mentalmente. Para la estimulación mental del animal se pueden utilizar juguetes interactivos para que el animal esté entretenido, los kongs u otros específicos-como los puzles de Nina Ottosson-. 
También sería muy importante realizarle al perro la inhibición de la mordida para que así desarrolle una “boca blanda” y evitar lesiones graves. 

Sin inhibición del mordisco, socialización o habituación  MORDISCO NO INHIBIDO+DIENTES+AMENAZA PERCIBIDA = MORDISCO DAÑINO  -  Con inhibición del mordisco, sin socialización o habituación MORDISCO INHIBIDO+DIENTES+AMENAZA PERCIBIDA = MORDISCO NO DAÑINO  -  Con inhibición del mordisco, socialización y habituación
MORDISCO INHIBIDO+DIENTES+NO AMENAZA PERCIBIDA = NO MORDISCO

6) Pronóstico. 

El pronóstico depende de varios factores, siendo los generales para todos los tipos de agresividad los siguientes:
- la edad que tenga el animal. No es lo mismo que le pase a un cachorro o perro joven que aun perro que ya es adulto-ya ha llegado a la fase de madurez sexual-, es decir, ya ha fijado los patrones de comportamiento. 
- la experiencia y aprendizaje que ha tenido el animal en este tipo de agresividad. Cuanto más aprendizaje y experiencia, peor pronóstico.
- la duración del problema. Cuanto más tiempo, peor pronóstico.
- la actitud del propietario en lo referente a la habilidad y la predisposición para  trabajar con el perro.
- Si el perro tiene una Obediencia Básica, tiene mejor pronóstico

Aparte de lo anterior, también tendríamos:

En la agresividad por miedo el pronóstico es variable y también depende de estos tres factores:
- si es por la falta de contacto con otros perros durante el periodo sensible de socialización, tiene peor pronóstico. 
- si es por una causa traumática, tiene mejor pronóstico.
- la respuesta de animal al miedo. Hay que tener presente que tanto el miedo como el estrés dificultan el aprendizaje. Cuanto más intensa sea la respuesta peor pronóstico. 
En la agresividad por protección de recurso, también el mismo es variable y depende de este factor: 
- el valor que tenga para el animal el recurso. Por ejemplo, si es la comida puede que sea difícil de corregir.

Miguel Ángel Signes Llopis.

miércoles, 16 de mayo de 2012

La llegada de un perro al hogar, consejos utiles.

Antes de llevarte a tu futuro perro a su nuevo hogar, prepara a tu familia para su llegada. Todos deben involucrarse para definir espacios, cuidados y responsabilidades, además de reglas no sólo para el perro sino para la familia también. Por último, todos en la familia pueden y deben hacerse partícipe de la preparación del hogar. Tener una casa a prueba de perros significa que éste no encuentre nada que le resulte peligroso, dañino o que le pueda afectar negativamente, ya sea a su salud, bienestar o comportamiento.

• Todas las habitaciones, incluso el baño, deben estar cerradas. Por lo general tu perro no debería tener acceso a las habitaciones sin ti y de la misma manera que supervisarías un niño, no está de más supervisar a tu perro siempre, sobre todo si es un cachorro o lleva poco tiempo viviendo contigo. Los productos del baño, incluyendo las medicinas, deben estar en el botiquín.

• No permitas que tu perro entre a la cocina sin ti. Hay todo tipo de productos en la cocina. Los utensilios, sobre todo los cuchillos, le podrían causar mucho daño al perro. Gran parte de la comida para humanos, como las cebollas y tu postre favorito, el chocolate, es peligrosa para los perros. 

 Tu casa está llena de productos potencialmente tóxicos para tu perro y tienen que estar fuera de su alcance. Los productos de limpieza, los anticongelantes, aceites y químicos, y los demás productos caseros deben estar guardados.

• Guarda todo lo que no quieres que muerda: los zapatos, artículos de ropa, juguetes de los niños, los cables eléctricos, objetos de piezas pequeñas que el perro se pueda tragar, entre otros. Si encuentras a tu perro mordiendo algo, intercámbiaselo por otra cosa de valor para él, como un juguete. No lo regañes o lo hará cuando no estés presente. Intenta no dejar cosas en el medio que él pueda morder.

• Los artículos de vidrio o cerámica, o cualquier otro artículo que se pueda romper, deben estar fuera de su alcance. No sólo perderías un objeto valioso para ti; tu perro también se podría hacer daño.

Si tienes un jardín, tu perro debe ir solamente cuando estés con el. Hay muchas plantas que podrían envenenar a tu perro. El crotón, el tulipán, la difenbaquia y el filodendro son algunas de las plantas tóxicas. Lo mejor sería que no tuvieras estas plantas en tu jardín, pero si las tienes en éste o en los alrededores de tu casa, mantente al tanto de que tu perro no las ingiera.

En caso de que lo haga y su comportamiento se note distinto o que tenga diarrea o vómitos, consulta al veterinario. Es necesario educar al perro, sin gritarle o castigarlo, para que no mastique las plantas.

• Si tienes piscina, cúbrela. Tu perro no debe tener acceso a ésta sin ti, ya que se podría ahogar. Lo mejor es que además de cubrirla, le enseñes a tu perro a nadar y, dependiendo de la raza, colócale un chaleco salvavidas para enseñarle. Siempre debes vigilar a tu perro cuando salgan a la piscina.

• No permitas que el perro se autopremie. Tú como dueño debes decidir cómo y cuándo premiar al perro y los premios deben ser delicias, juegos, paseos u otra recompensa creativa. Pero cuando un perro consigue algo para jugar o con lo que se puede entretener, como un zapato para morder o el control remoto de la televisión, se premia por su propia cuenta. Si tienes todo en orden esto no sucederá.

• Utiliza una jaula para tu perro. Ten un jaula adonde él se pueda recluir cuando quiera estar solo. Si tienes un cachorro que aún no está educado para saber qué no debe morder, lo puedes colocar en la jaula siempre que haya utilizado el baño. La jaula también se utiliza para viajar con el perro y para la educación higiénica.

lunes, 30 de abril de 2012

La autoridad en los perros.



Cuando analizamos el comportamiento social de la mayoría de los mamíferos nos encontramos que el principio de autoridad es inherente a casi todas las especies. En algunas la necesidad de autoridad se transforma en jerarquía social y de esta forma sus sociedades se estructuran en pirámides donde los líderes ocupan los escalafones más altos.


En los cánidos nos encontramos que dicha autoridad se desarrolla dentro de las propias familias en los cánidos considerados no sociales como por ejemplo el Chacal, el Zorro, o el Cuón. En los considerados sociales dicha autoridad se desarrolla en su estructura social correspondiente, como por ejemplo los Lobos, los Lycaones y por supuesto los Perros.


En los humanos también se produce dicha necesidad de liderar y ésta se desarrolla en el seno de la familia ( autoridad a los padres, hermanos mayores), en la vida laboral ( autoridad al jefe) y por supuesto en el ejercito.


Parece entonces básico que la autoridad es la herramienta fundamental para alcanzar o frenar el liderazgo y el resultado del instinto jerárquico. Dicha jerarquía permite que el grupo se organice y como resultado se fortalezca y distribuya sus fuerzas para poder sobrevivir.


La jerarquía en el perro


Cualquiera que entienda poco de perros se habrá dado cuenta que para nuestros canes el acto de dominar o ser dominado es algo cotidiano en parques y jardines.


El perro busca siempre un líder y si no lo encuentra será el mismo quien se proclame en su propio líder. El perro debe encontrar su puesto en la familia y este debe ocupar el último escalafón de la pirámide jerárquica. Los niños en muchas ocasiones no intervienen y quedan al margen de la competividad del perro ,pero en ocasiones ejemplares dominantes resultan conflictivos a la hora de rivalizar con los más pequeños de la casa. Cuando un perro domina de forma contundente o agresiva a un miembro de la familia se produce un grave problema de convivencia , difícil de suprimir y que debe ser resuelto por los propios aspirantes. Cuando uno de ellos es un niño y el perro mantiene su actitud intimidatoria,el ejemplar debe ser apartado de la familia , ya que en el futuro puede ser causa de accidentes.




Para que un ejemplar resulte más o menos dominante, se juntan varios factores.


A/ Aptitud o predisposición genética a la dominancia.


B/ Educación temprana: imprinting.


C/ Necesidad de encontrar un líder.


A- La predisposición de un ejemplar a la dominancia viene determinada en muchos casos por principios genéticos y hormonales. Los ejemplares dominantes dan mayor número de hijos dominantes. De esta forma líneas genéticas de numerosas razas caninas son genéticamente tendentes a la dominancia. A su vez son varias las razas caninas que reúnen un mayor número de ejemplares con tendencia a la dominancia.


Podríamos hablar que cuando el nivel de dominancia o necesidad de autoridad de una raza es estadísticamente elevado disminuye su capacidad de adaptación a los ambientes familiares ( Es decir a la convivencia con niños y personas débiles de carácter). De todos es sabido que los grandes molosos suelen tener un mayor nivel de dominancia que los pastores o los bracoides, pero no por ello se puede decir que todos los ejemplares de una misma raza lo sean.


B -La educación temprana es fundamental para que el cachorro acepte que su puesto jerárquico es el último en el escalafón familiar. Todos tratan en un momento de imponer su mando, de medir nuestra autoridad y por eso debemos ser inflexibles, castigando en el momento adecuado y de la forma adecuada. Entre ellos la autoridad se marca desde el primer día, las madres castigan con mordiscos a los cachorros que quieren comer de su comedero, con el tiempo un gruñido de la madre indica “ respeta mi alimento, yo mando”. Los ejemplares jóvenes en grupo son revolcados y sometidos por los ejemplares adultos con el fin de que aprendan el consabido respeto a la autoridad. Un ejemplar joven recibirá una soberana paliza si no le rinde sumisión a un ejemplar adulto y dominante. Por lo tanto si entre ellos existe la jerarquía, entre ellos y nosotros mucho más, ya que la sociedad humana no puede ni debe permitir que sean ellos los que imponga su despótico mando.


C -Todo perro necesita un líder que le de seguridad, si el perro ve flojear la autoridad de su dueño , la propia inseguridad le llevará a autoprotegerse haciéndose “jefe”. De cachorros gruñen cuando les llevamos la contraria o cuando le tocamos un juguete, con nueve meses no permiten que les molestemos cuando duermen, y de mayores nos encontramos que el liderazgo ya está establecido y que destronar al “ jefe” resulta peligroso. Por eso es absolutamente imprescindible que el ejemplar este dominado antes de que llegue a su pubertad, es decir antes del primer celo en la hembra y cuando el macho levante la pata par orinar ( Signo hormonal). 




Como detectar al dominante

Desde que son cachorros les gusta medir sus fuerzas con sus congéneres, en sus actitudes y sus gestos se empieza a vislumbrar el más seguro del inseguro, en una palabra, el más dominante del más sumiso.


Campell en su conocido test de carácter para cachorros desarrolló una prueba para poder medir la capacidad de liderazgo de un ejemplar a partir de las 8 semanas de vida. A partir de Campell hemos sido muchos los que hemos creado nuestro propio sistema de detectar la dominancia de un ejemplar. En todo caso ,dos son las pruebas determinantes que pueden ayudar a detectar al futuro perro dominante.


1- Observar la actitud en la que se acerca a los desconocidos.

Si el ejemplar viene a nosotros con el rabo alto, y nos mordisquea osadamente , estamos delante de un ejemplar seguro que puede con más seguridad volverse dominante. Si el ejemplar no se atreve a acudir a la llamada del extraño o le gruñe estaría dando indicios de un posible perro miedoso o tímido. La forma intermedia con una cola más bien baja y un comportamiento sociable y cariñoso será la actitud que buscamos en un ejemplar de familia.


2- Al voltearlo o ponerlo panza arriba inmovilizándolo del cuello durante 1 minuto observamos que el ejemplares se resiste , se debate, lucha y se enfada. En este caso nos encontramos nuevamente con un posible futuro perro dominante. La sumisión y el sometimiento es el comportamiento adecuado para un perro de familia.


Consejos para tener autoridad


1- No creer que los perros son personas, ni que los perros son capaces de pensar. Somos nosotros los que tenemos que descender a nivel canino y no pretender que ellos ascienda al nivel humano.


2- Leer sobre el comportamiento social de los lobos u observar a los perros en un parque, tratando de comprender que para ellos no existe la democracia sino la dictadura más despótica. Nosotros con nuestra inteligencia podemos aplicarla sin faltarles el respeto y sin tener que humillarles.


3- Cuando el castigo físico es imprescindible , hágalo con las manos y con dignidad. Utilice la voz y asuste con ella . No utilice instrumentos ( zapatillas, palos, periódicos enrollados, cinturones...) estaría humillándole y no entendería lo que tratamos de imponerle.


4- Tenga en cuenta que en el reino animal la autoridad solo puede ser adquirida a través del castigo, empleado en el momento justo y de la forma adecuada. Los castigos tardíos carecen de significado y no pueden ser entendidos por el can.


5- Antes de castigar evalúe en pocos segundos si el animal merece la reprimenda. Los castigos más necesarios y contundentes deben ser los derivados de la agresividad hacia los miembros de la familia. Permitir un acto agresivo, por leve que sea, es abrir la puerta de la falta de respeto a la autoridad.


Problemas sociales derivados de la falta de autoridad
Se estima que el 70% de los problemas caninos en las grandes ciudades vienen determinados por la falta de autoridad de los dueños.


Entre los problemas más frecuentes derivados están:


1. DESOBEDIENCIA GENERALIZADA: Para que un perro obedezca es imprescindible que respete a su dueño. Muchos perros adiestrados solo obedecen a su adiestrador y no a su dueño porque el propietario carece de autoridad, es decir el perro no le respeta. De nada sirve conocer la orden si no existe la intencionalidad de ejecutarla. El perro sin autoridad no obedece nada más que cuando le interesa.


2- CONVIVENCIA DESAGRADABLE.
Un perro desprovisto de autoridad hace la vida difícil a sus dueños. Convierte la casa familiar en su perrera y trata de imponer su mando con la rebeldía, los ladridos etc.


3. ATAQUES A SUS DUEÑOS: Muchos perros dominantes desprovistos de autoridad se pueden tornar agresivos hacia sus dueños en los momentos que se les exige algo en su contra o se les molesta ante comportamientos de arraigo instintivo. Un perro de comportamiento normal y cariñoso al no tener un freno jerárquico puede responder mordiendo a su dueño cuando este le trata de bajar de un sofá, quitar un hueso de la boca, despertarle, apartarle de una perra en celo, acercarse a su comida o darle una pastilla en la boca...


LA AUTORIDAD ES LA UNICA HERRAMIENTA QUE DISPONE EL HOMBRE PARA PODER FRENAR LA NATURAL NECESIDAD DEL PERRO DE CONVERTIRSE EN LIDER. 

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto:
psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 


sábado, 28 de abril de 2012

Controlar los ladridos de su perro solo cuando sea necesario.

El ladrido es un tipo de vocalización canina que fue desarrollado por y para el hombre. Algunas subespecies de lobos rara vez ladran.

Sin embargo, en la medida en que el lobo se hizo compañero de aventuras del hombre, se privilegiaba cada vez más en ellos el que ladraran y dieran señales de alarma ante la presencia de intrusos en los asentamientos humanos. Por lo tanto, el ladrido es un rasgo en la conducta de los caninos, que ha sido heredado y ha cambiado en diferentes razas de trabajo.

Por ejemplo, los caninos cazadores y sabuesos como los beagle y los terriers fueron seleccionados excepcionalmente por los diferentes tipos de vocalizaciones que emiten al cazar. Los perros de guardia se utilizan sobre todo por su conducta de acecho y ladrido para ahuyentar a otros.

De acuerdo con esto, debemos tener en cuenta que el ladrido es una característica racial que puede ser redirigida, pero no eliminada. Por ello, es determinante asesorarse de un especialista para escoger una raza que se ajuste a las condiciones de la vivienda del humano.

Tipos de ladrido

Existen diversos tipos que, al igual que en el humano, varían según su tono (de grave a agudo), siendo el grave un ladrido de mayor peligrosidad; su frecuencia (las vocalizaciones rápidas y cortas denotan mayor urgencia), y volumen (que indican el nivel de excitación y ansiedad del canino), y todos ellos van acompañados de expresiones posturales que refuerzan la intención del canino.

 Se emiten ladridos de amenaza para evitar la proximidad de otro individuo; de alarma, para anunciar algún extraño; de cohesión, que buscan la comunicación territorial con otro animal que no pueden ver; de demanda, que buscan la atención de su manada, y los ladridos de ansiedad, sobre todo cuando se quedan solos, entre otros.

Por otra parte, es de vital importancia determinar la causa del ladrido para poderlo manejar adecuadamente. Cuando a través de técnicas de adiestramiento, castigos u objetos de control, como collares antiladridos, se busca eliminar las vocalizaciones sin identificar su causa, se puede aumentar el problema, la ansiedad y hasta desencadenar la agresividad.

Vocalizaciones excesivas

Por lo general, estas están determinadas por el nivel de jerarquía que el canino percibe de su grupo familiar. Para evitarlas, es necesario implementar un programa integral de modificación de conducta, sobre todo cuando la vocalización se acompaña de gruñidos o ansiedad extrema (cuando se queda solo) o se han agotado los recursos sin ningún resultado. Es conveniente consultar a un profesional en el área.

Situaciones comunes

Si el ladrido se manifiesta especialmente en presencia del propietario, es porque el perro busca llamar la atención. Es un error corregirlo, gritarle o golpearlo, pues esto sería reforzar su conducta. Lo mejor es usar la técnica de evitación: cuando ladre, el propietario se retira inmediatamente y le quita el contacto. Esto solo funcionará si el canino es premiado tan pronto guarde silencio.

En la calle, cuando en presencia de uno de los propietarios en particular, el perro les ladra a otros caninos o a las personas, es porque ha desarrollado un ritual de comportamiento creado para llamar la atención de su dueño. Por ejemplo, si el propietario cada vez que ve acercarse a otro perro inmediatamente se pone ansioso y le habla al suyo para que se tranquilice, ya le está dando señales de alarma para que aumente su ladrido. Lo mejor es ignorar a los otros perros.

El sonido del timbre de la residencia y las visitas también pueden ser motivo para que empiecen a ladrar.
Para evitar que pase, lo mejor es guardarlo hasta que entre la persona y solo debe liberarse cuando esté tranquilo y en silencio.