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martes, 29 de noviembre de 2022

Adiestramiento del Perro, Comunicación Canina


 

Adiestramiento del Perro, Comunicación Canina


El éxito de la educación y la formación del perro, depende mucho del éxito que tengan las personas en hacerse comprender por el perro y de la forma en que éste interprete el lenguaje. En el perro , el proceso de aprendizaje es una asociación memorística. El perro es incapaz de pensar con lógica humana, y por ello no es capaz de separar mentalmente la secuencia de los sucesos.


Sin la influencia humana, el perro actuaría sólo guiado por su instinto, haciendo unas cosas y dejando de hacer otras. No podemos partir de la existencia de una capacidad general de aprendizaje. El perro percibe las vivencias cómodas e incómodas de forma puramente instintiva.


El perro no entiende cada palabra humana como a menudo se afirma erróneamente, sino que en el perro quedan marcadas determinadas expresiones repetitivas, asociadas a ciertas acciones.


El perro no puede entender nunca el sentido que tiene una palabra para los humanos. El perro carece de la capacidad necesaria para entender que ha hecho algo mal desde el punto de vista humano, así pues el perro no puede tener mala conciencia, contrariamente a lo que creen muchos de los dueños de perros. El bien y el mal es algo creado por la sociedad humana, el perro solo puede entender que actuación es deseable para su dueño y que actuación no es deseable.


Quién se tome la molestia de observar la vida psíquica de su perro conseguirá establecer una relación fiable con él y poder educarlo como es debido. El observar, y más observar a tu perro y poder conocerlo bien, es poder tener una buena comunicación perro humano.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

miércoles, 27 de julio de 2022

Un estudio demuestra que los perros pueden entender nuestras intenciones.


 

Realizan un estudio para evaluar las reacciones de los perros ante las diferentes intenciones de los humanos. ¿No quiere o no puede?


¿Tu perro puede comprender lo que estás pensando?


En un nuevo estudio de los Biólogos Cognitivos de la Universidad Veterinaria de Viena dirigido por C. Völter, han demostrado que los perros comprenden lo que les queremos decir cuando señalamos algo, como la comida. Los perros llevan tanto tiempo viviendo con los humanos, que han aprendido a asociar muchos de nuestros gestos y señales, como tener una golosina en nuestra mano. Pero puede haber muchas controversias sobre este punto.


Este nuevo estudio realizado con perros de propietarios particulares, está basado en el mismo estudio que se le realizan a los Bebes humanos, de que si pueden entender nuestras intenciones. Los Biólogos ofrecieron golosinas a los perros, intencionadamente dejaron caer la golosina e impidieron que cogieran la golosina justamente antes de que los perros pudieran cogerla y comérsela. 





Todos los gestos con la mano eran los mismos, pero los perros se frustraban más con la condición de burla de los humanos, dando a entender de que los perros entienden entre las buenas y malas intenciones humanas.


Esto ha demostrado que la capacidad de los perros para seguir las señales de los humanos, podría estar genéticamente programada, pero podría haber otras explicaciones además de la lectura de la mente de los perros.


Este estudio se realizo introduciéndose una persona dentro de una jaula rectangular con mallas de alambre a los lados y una pantalla de metacrilato trasparente delante, con agujeros del tamaño de una pelota de golf.


En este estudio participaron 48 perros de particulares de diferentes razas y edades. Se grababa todo desde diferentes puntos enfocando la jaula con el humano con 8 cámaras, con un programa 3D generado por inteligencia artificial, captando cada movimiento del perro, tanto su cola, hocico, orejas, cualquier cambio de su movimiento corporal.





En una serie de experimentos, empezaron con los juegos cognitivos para el perro, poniéndole una salchicha en el agujero para que el perro pudiera comérsela, pero justamente cuando la iba a coger, la persona la dejaba caer dentro de la jaula, impidiendo así que el perro pudiera comérsela. Se le volvió a enseñar una salchicha por el agujero, pero en el momento que el perro acerco el hocico, se le retiraba la salchicha, impidiendo poder cogerla el perro.


En otra prueba final con los agujeros tapados, se le ponía la salchicha pegada en el metacrilato y el humano presionaba la salchicha dando la sensación de que no podía. Estos ensayos tenían una duración de 30 segundos cada uno.


Los perros se quedaban frente al metacrilato mirando al humano durante el 89% de la prueba dando la sensación de que parecían saber cuando el humano lo estaba vacilando, cada vez que dejaba caer la salchicha dentro de la jaula.


Los Biólogos según este programa daban a entender de que el perro, pensaba que este humano tonto esta haciendo todo lo posible, pero es muy torpe.





Pero los perros se apartaban rápidamente cuando el humano se burlaba del perro, permaneciendo el 78% de la prueba. Cuando el agujero estaba tapado, los perros permanecían un 64% del tiempo de la prueba, cerca del metacrilato, pero se desplazaba rápidamente en el lateral de la jaula donde estaba la maya metálica, donde creía que podía conseguir la salchicha, desde un ángulo diferente y estando libre los agujeros de la maya.


Los Biólogos daban a entender de que el perro pensaba que el humano quiere darle la salchicha, pero no puede, así que lo voy a intentar por el otro lado haber si la consigo.


El lenguaje corporal del perro daban pistas de su pensamiento, como observando el movimiento de la cola. El programa 3D de seguimiento demostraba que los perros movían la cola hacia la derecha cuando el humano tanteaba al perro. 


Lo que a los Biólogos les parecía muy sorprendente, porque en otros estudios con perros, se relaciono el movimiento de la cola hacia la derecha con las emociones positivas de los perros. Esto demostraba de que el perro pensaba que las intenciones de el humano en la jaula eran buenas.





Este es un estudio preliminar, pero los resultados son muy importantes, sobre todo del poder comprender lo que le pasa por la cabeza a los perros, que es lo que pueden estar pensando. Esto respalda la idea de que los perros están sintonizados con nuestros pensamientos y nuestras acciones.


Este experimento con este programa en 3D con 8 cámaras desde varios puntos de vista observando el comportamiento del perro, incluye un nuevo punto de vista dando un rigor a este tipo de experimentos cognitivos caninos, que pueden detectar las señales y reducir el sesgo humano. Como cuando el propietario de un perro que no espera el movimiento de la cola de su perro, y pierda un movimiento breve de la cola de su perro.


Este experimento ayuda mucho dando un gran potencial a generar grandes conocimientos sobre el comportamiento de los perros y sus pensamiento, entrando en un campo cognitivo canino muy valioso.


Aunque este estudio no demuestre totalmente de forma concluyente de que los perros en verdad estuvieran intentando conocer los pensamiento de los humanos, puede ser simplemente una experiencia adquirida anterior con sus propietarios, de que si se equivocaban y el perro esperaba, conseguía su golosina, así que al perro le merecía la pena esperar.





Lo cierto es que si los perros superan ciertas pruebas de los humanos de señalar y de la torpeza, puede sugerir que tienen una especie de teoría de la mente rudimentaria, o sea una capacidad de poder comprender lo que hacen los humanos. Esto demostraría de que los perros son considerablemente mas complejos en su comprensión de las motivaciones de los humanos.


No solo los perros entenderían lo que estamos pensando nosotros los humanos, sino que también que queremos que sepan que estamos pidiéndoles que hagan. Aunque se necesiten muchos más estudios sobre este tema en particular, para poder demostrar esta teoría.


Lo más importante es que este tipo de estudios son muy enriquecedores para nosotros los humanos, de lo importante que es que los perros intenten comunicarse con nosotros, en un cierto nivel mental, son nuestros mejores amigos, compañeros de juegos, los mejores ayudantes y asistentes.


Lo importante es que es que quieren saber que estamos pensando y que queremos hacer con ellos, porque les debe parecer muy extraño todo lo que intentamos hacer en presencia de ellos, comprendernos y entendernos sería realmente útil para los perro, pero sobre todo si que sería para nosotros los humanos leer la mente del perro.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


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sábado, 12 de febrero de 2022

Comunicación perro humano ¿Por qué ladran los perros?


 


Todos los perros descienden del Lobo, entonces si todos los perros descienden de la misma especie, cómo es que han acabado teniendo tantas formas y tamaños diferentes?...


Cuando empezamos a domesticar los perros, les suprimimos comportamientos salvajes, y este proceso de manera accidental, hizo surgir nuevas características; pelo de diferentes colores, colas enroscadas y orejas largas y flexibles. Si a esto le añadimos unos cuantos miles de años cruzando los perros que mas nos gustaban, el resultado es la gran variedad que vemos hoy.


En teoría cualquier perro puede aparearse con cualquier otro perro, pero el sentido práctico acaba por imponerse. Si los humanos fuéramos tan diferentes como un Carlino y un San Bernardo, nuestra altura variaría desde los 65 cm hasta los 10 metros.


Ahora bien, hay una cosa que hacen todos los perros...Ladrar..!!!


Por qué ladran los Perros?, cual es el origen de esto? Los lobos no Ladran, aúllan,


El ladrido del perro ha evolucionado para nuestro propio beneficio, significa esto que nos hablan?, de ser cierto, que nos dicen los perros?


Los perros parece que comprenden nuestras palabras. Pero de verdad pueden los perros hablarnos ladrando?..


Los perros emiten diferente tipos de ladrido, , cuando están descontentos, quieren recibir atención, quiere que lo sueltes, quiere jugar contigo, reclama su juguete, te avisa de un extraño, y te avisa de que te vayas de su casa. . Está demostrado que los perros pueden comunicarnos seis emociones diferentes mediante sus ladridos. Esto demuestra que nos están hablando.


Para una buena educación o adiestramiento de su perro, tiene que haber una buena comunicación entre tu perro y usted, tiene que haber un vínculo humano animal. De esta forma siempre estará feliz su perro con usted y en su educación.


En Psicolmascot le podemos ayudar ha conocer a su perro, a identificar sus ladridos, que quieren decirte, que es lo que quieren comunicarte. Le ayudaremos a reconocer sus gestos, su comportamiento y que las clases de educación o adiestramiento canino sean un éxito en vuestra felicidad, para una buena convivencia en el hogar y la ciudad.


Puede escribirnos al email: psicolmascot@gmail.com y solicite información.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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martes, 8 de febrero de 2022

El Perro, el Bebé, el Niño y el Adolescente


 


El Perro, el Bebé, el Niño y el Adolescente


En la actualidad ya no hay por qué insistir en las razones que pueden justificar la presencia junto a los niños de un animal, en particular el perro. En todo caso, frente a las ventajas que ello representa siempre se podrá alegar el peligro de accidente con sus dramáticas secuelas. Y como la reputación del perro puede quedar entre dicho, resulta imposible tratar las relaciones entre el niño y el perro sin abordar el problema de los accidentes.


Todo Empieza Por La Comunicación


En realidad, entre el niño y el perro todo se reduce a una cuestión de comunicación, pues es en la comunicación lo que permite establecer la relación entre el niño y el perro, y una parte esencial de esa relación está constituida por lazos afectivos. Por otra parte, está claro que el desarrollo del lenguaje en el niño condiciona la existencia de diferentes períodos en esa relación.


La Primera Infancia


Cuando el Bebé llega al hogar, el perro no lo considera como un miembro del grupo. El perro experimenta la presencia del niño fundamentalmente en función del hecho de que las actividades de la familia se centran ahora en el recién llegado. A los padres corresponde integrar rápidamente el Bebé o preparar su integración en el grupo, haciendo participar al perro en los cuidados que se prodigan al Bebé.






La relación Perro-Bebé aparecerá progresivamente en su profundidad efectiva cuando el niño empiece a explorar su entorno y a comunicar sus emociones. Durante dicho período se producen los primeros contactos físicos y entonces es cuando los padres deben velar por que no se produzcan accidentes, siempre graves, sobre todo cuando el Bebé anda a cuatro patas. En efecto, las relaciones que el perro pueda entablar con el Bebé, cuyo comportamiento le sorprende, no tiene nada que ver con las que mantiene con sus dueños adultos. Mientras el Bebé no aprenda a comunicar con el perro y a decodificar sus mensajes, su incapacidad para inhibir sus movimientos pondrá al perro en una situación de miedo y , por lo tanto, en peligro de provocar una reacción incontrolada del tipo “Reacción Crítica”.



Aquí es cuando interviene la buena socialización y la “Participación” precoz del perro en las actividades del grupo relacionadas con el Bebé para prevenir cualquier peligro. Pues para un perro bien equilibrado, el Bebé y después el niño pequeño, son inhibidores de la agresividad, como antes lo fueron los cachorros. Así, que hay perros difíciles con los adultos que soportan sin inmutarse las trastadas de un niño; éste es el resultado normal de una socialización bien llevada y de un contacto bien establecido.



El nuevo Bebé tiene ciertamente gestos torpes y sus manifestaciones vocales suelen ser ruidosas y desconcertantes, pero si el perro se ha familiarizado con él y se han establecido rituales que permiten una comunicación eficaz, pronto se creará una relación afectiva muy intensa. Las mímicas y las posturas del Bebé y después del niño pequeño serán decodificadas por el perro igual que lo serán las series de ruidos tan expresivos que acompañan a ciertas emociones.





Esta comunicación desprovista de toda ambigüedad será más eficaz que la existente entre el perro y los adultos, en la medida en que a éstos les resulta muy difícil expresar sus reacciones afectivas a través de canales no verbales, ya que la educación que han recibido privilegia el verbal al que, precisamente, el perro no tiene acceso.


Evitar Los Accidentes


Está claro que muchas mordeduras se producen cuando el niño tiene entre ocho meses y dos años; en esta edad , el accidente sólo se puede evitar con una actuación preventiva. Los accidentes se producen a menudo cuando el niño, aunque se le tenga apartado, localiza el perro y lo sigue dando pequeños gritos de excitación y de alegría por todos los rincones donde aquel se esconde. La mordedura será tanto más importante cuanto más acosado y miedoso se sienta el perro.



A este período bastante delicado le sigue otro más tranquilo para todos los familiares (tanto los que han querido integrar al Bebé en el universo del perro como los que no lo han hecho) una vez que el niño, y el perro han anudado un lazo gracias al cual el primero está en situación de poder debido a la permisividad con que lo trata el perro. Entonces es cuando los padres deben limitar los excesos a que podría dar lugar la pasividad del perro.





Cuando el Niño se Hace Adolescente


Las dificultades aparecerán de nuevo durante la pubertad cuando el niño abandone su condición de tal y adquiera una autonomía total.


El perro se da cuenta del paso a la adolescencia gracias a las sustancias volátiles (las feromonas sexuales) que el joven emite. Al mismo tiempo, el adolescente intenta convertirse en un individuo socialmente activo para desprenderse de su estatuto de inactivo y sus primeros actos de autoridad serán a costa del perro. 


Lo que esto generará conflictos. Pues ya no será posible que no se plantee ningún problema de prerrogativas como cuando el niño era para el perro un ser jerárquicamente aparte. El perro gruñirá y enseñará los dientes como muestra de malestar, y el joven quizá sufra por ello.


Para más información, o una consulta de un problema o ayudarle en el proceso de la introducción de un Bebé en un hogar con un perro, o un perro en un hogar con niños, puede escribirnos al correo; psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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Contacto: psicolmascot@gmail.com


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viernes, 21 de enero de 2022

Comunicación entre el Perro y el Humano -¿Por qué ladran los Perros?


 


Comunicación vínculo perro humano ¿Por qué ladran los perros?


Todos los perros descienden del Lobo, entonces si todos los perros descienden de la misma especie, cómo es que han acabado teniendo tantas formas y tamaños diferentes?


Cuando empezamos a domesticar los perros, les suprimimos comportamientos salvajes, y este proceso de manera accidental, hizo surgir nuevas características; pelo de diferentes colores, colas enroscadas y orejas largas y flexibles. Si a esto le añadimos unos cuantos miles de años cruzando los perros que mas nos gustaban, el resultado es la gran variedad que vemos hoy.


En teoría cualquier perro puede aparearse con cualquier otro perro, pero el sentido práctico acaba por imponerse. Si los humanos fuéramos tan diferentes como un Chihuahua y un Dogo Alemán, nuestra altura variaría desde los 65 cm hasta los 10 metros.


Ahora bien, hay una cosa que hacen todos los perros...Ladrar..!!!


Por qué ladran los Perros?, Cual es el origen de esto? Los lobos no Ladran, aúllan,


El ladrido del perro ha evolucionado para nuestro propio beneficio, ¿significa esto que nos hablan?, de ser cierto, ¿qué nos dicen los perros?




Los perros parece que comprenden nuestras palabras. ¿Pero de verdad pueden los perros hablarnos ladrando?


Los perros emiten diferente tipos de ladrido, , cuando están descontentos, quieren recibir atención, quiere que lo sueltes, quiere jugar contigo, reclama su juguete, te avisa de un extraño, y te avisa de que te vayas de su casa. . Está demostrado que los perros pueden comunicarnos seis emociones diferentes mediante sus ladridos. Esto demuestra que nos están hablando.


Para una buena educación o adiestramiento de tu perro, tiene que haber una buena comunicación entre su perro y usted, tiene que haber un vínculo humano animal. De esta forma siempre estará feliz su perro con usted y en su educación.


En Psicolmascot le podemos ayudar ha conocer a su perro, a identificar sus ladridos, que quieren decirte, que es lo que quieren comunicarte. Le ayudaremos a reconocer sus gestos, su comportamiento y que las clases de educación o adiestramiento canino sean un éxito en vuestra felicidad, para una buena convivencia en el hogar y la ciudad.


Puede escribirnos al email: psicolmascot@gmail.com o al número 674 41 52 33 y solicite información.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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viernes, 21 de mayo de 2021

Pensar como un Perro, Comunicación Canina.

Erik Farina año 2014

 

¿Cómo se puede interpretar a un perro tan sólo con los ladridos, si no puede observar toda la situación?


La comunicación canina no se basa sólo en los sonidos. Los perros se comunican con el cuerpo, las glándulas odoríferas, el olfato y el tacto. Las expresiones verbales también entran en juego, pero suponen sólo una pequeña proporción.


La mayoría de las personas cree que, si hablas más despacio y alto al perro, entenderá mejor las palabras. ¿Cómo podría entenderlas si no habla nuestro idioma?


Los perros aprenden con rapidez, sobre todo a través de las acciones de su propietario. A medida que reconozca las acciones y reacciones ante comportamientos concretos, aprenderá las palabras que acompañan esas acciones.


Por desgracia, si se frustra, se enfada y va a darse por vencido, el perro podría aprender con miedo, agresividad o cerrándose en banda. ¿Cómo se sentirá si no pudiera comunicarse con los que le rodean?


¿Por qué tantos perros acaban en protectoras y abandonados? Porque sus propietarios nunca se tomaron el tiempo necesario para “pensar como un perro”.


Para ser un buen propietario y compañero de su perro debe comprender, en primer lugar, cómo se comunican los perros. Una vez que pueda “pensar como un perro” estará en el buen camino para tener un compañero canino perfecto.


Erik Farina años 2014


Los perros son honestos y no mienten. No cambian su forma de pensar mientras hacen algo. Tampoco entienden las zonas grises como las de; a veces, quizás, y por esta vez pase pero no lo vuelvas a hacer.


No comprenden la diferencia entre que usted se vista para ir al trabajo, para salir por la noche o para entretenerse. Todo lo que saben es cómo ganarse la comida y su atención. Si algo de lo que lleva a cabo un perro hace que se gane un bocado o una caricia, seguirá haciéndola porque su acción fue recompensada.


Haga lo que haga, recompense sólo aquellas acciones que quiere que su perro lleve a cabo. Como humanos, no hay mucho que podamos hacer para controlar nuestras emisiones de olores. Emitimos olores inadvertidamente, en función de nuestros estados de humor, razón por la que nuestros perros captan con rapidez si estamos contentos, tristes, enfadados o si queremos jugar.


No obstante, podemos controlar nuestro lenguaje corporal y nuestras palabras. Es la forma en la que usemos nuestros sentidos y señales lo que determinará nuestro éxito en la comunicación con el perro. La paciencia y la constancia darán sus frutos.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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martes, 16 de marzo de 2021

Etología Canina Comportamiento Social del Perro Capítulo 11

Erik Farina 2014

 


Comportamiento Social del Perro Capítulo 11


El Aullido del Perro


Aunque todavía no está muy claro el significado del aullido, hay quien le da un significado territorial o considera que es una especia de lenguaje propiamente dicho, se piensa comúnmente que su interpretación exacta es la de reforzar la cohesión del grupo.


Es, por lo tanto, un momento muy importante para una manada de Lobos porque permite mantener la unión del clan.


En los perros esta costumbre se ha ido perdiendo porque el correlativo de la manada, la familia no emplea el mismo sistema.


Es conocido, sin embargo, el caso de algunos perros que en momentos de euforia colectiva dentro del grupo familiar, comienzan espontáneamente a aullar, sumándose así al regocijo general.


En nuestras exploraciones por varias partes del Norte de España, para averiguar la presencia de Lobos, solíamos estimular la respuesta de los Lobos aullando nosotros también.


Un perro que venía a menudo con nosotros tenía un comportamiento extraño; cuando estábamos 2 o más personas aullando, también él se unía al coro, pero si era una persona sola, se quedaba aparte sin participar.


Probablemente en el caso de varias personas sentía el espíritu del grupo, que evidentemente no sentía cuando era una sola persona que estaba aullando.


El aullido espontáneo permanece todavía en algunos perros y conserva su significado social. En efecto, hay perros, encerrados en perreras o en jardines, que “sienten la soledad” y por tanto aúllan para dar a conocer su estado y para llamar a los otros animales.


Sin embargo, no es muy difícil estimular la respuesta del aullido también en los perros mediante una simple grabación, hasta el punto de que en el estado salvaje no se puede nunca saber con certeza si los animales que responden son Lobos o perros salvajes.


CAPÍTULO 12


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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jueves, 21 de enero de 2021

Comunicación vínculo perro humano ¿Por qué ladran los perros?


 

Todos los perros descienden del Lobo, entonces si todos los perros descienden de la misma especie, cómo es que han acabado teniendo tantas formas y tamaños diferentes?...


Cuando empezamos a domesticar los perros, les suprimimos comportamientos salvajes, y este proceso de manera accidental, hizo surgir nuevas características; pelo de diferentes colores, colas enroscadas y orejas largas y flexibles. Si a esto le añadimos unos cuantos miles de años cruzando los perros que mas nos gustaban, el resultado es la gran variedad que vemos hoy.


En teoría cualquier perro puede aparearse con cualquier otro perro, pero el sentido práctico acaba por imponerse. Si los humanos fuéramos tan diferentes como un Carlino y un San Bernardo, nuestra altura variaría desde los 65 cm hasta los 10 metros.


Ahora bien, hay una cosa que hacen todos los perros...Ladrar..!!!


Por qué ladran los Perros?, Cual es el origen de esto? Los lobos no Ladran, aúllan,


El ladrido del perro ha evolucionado para nuestro propio beneficio, significa esto que nos hablan?, de ser cierto, que nos dicen los perros?


Los perros parece que comprenden nuestras palabras. Pero de verdad pueden los perros hablarnos ladrando?..


Los perros emiten diferente tipos de ladrido, , cuando están descontentos, quieren recibir atención, quiere que lo sueltes, quiere jugar contigo, reclama su juguete, te avisa de un extraño, y te avisa de que te vayas de su casa. . Está demostrado que los perros pueden comunicarnos seis emociones diferentes mediante sus ladridos. Esto demuestra que nos están hablando.


Para una buena educación o adiestramiento de tu perro, tiene que haber una buena comunicación entre su perro y usted, tiene que haber un vínculo humano animal. De esta forma siempre estará feliz su perro con usted y en su educación.


En Psicolmascot le podemos ayudar ha conocer a su perro, a identificar sus ladridos, que quieren decirte, que es lo que quieren comunicarte. Le ayudaremos a reconocer sus gestos, su comportamiento y que las clases de educación o adiestramiento canino sean un éxito en vuestra felicidad, para una buena convivencia en el hogar y la ciudad.


Puede escribirnos al email: psicolmascot@gmail.com y solicite información.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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jueves, 10 de septiembre de 2020

El Perro con el Bebé, el niño y el adolescente


 

El Perro con el Bebé, el niño y el adolescente


En la actualidad ya no hay por qué insistir en las razones que pueden justificar la presencia junto a los niños de un animal, en particular el perro. En todo caso, frente a las ventajas que ello representa siempre se podrá alegar el peligro de accidente con sus dramáticas secuelas. Y como la reputación del perro puede quedar entre dicho, resulta imposible tratar las relaciones entre el niño y el perro sin abordar el problema de los accidentes.


Todo Empieza Por La Comunicación


En realidad, entre el niño y el perro todo se reduce a una cuestión de comunicación, pues es en la comunicación lo que permite establecer la relación entre el niño y el perro, y una parte esencial de esa relación está constituida por lazos afectivos. Por otra parte, está claro que el desarrollo del lenguaje en el niño condiciona la existencia de diferentes períodos en esa relación.


La Primera Infancia


Cuando el Bebé llega al hogar, el perro no lo considera como un miembro del grupo. El perro experimenta la presencia del niño fundamentalmente en función del hecho de que las actividades de la familia se centran ahora en el recién llegado. A los padres corresponde integrar rápidamente el Bebé o preparar su integración en el grupo, haciendo participar al perro en los cuidados que se prodigan al Bebé.


La relación Perro-Bebé aparecerá progresivamente en su profundidad efectiva cuando el niño empiece a explorar su entorno y a comunicar sus emociones. Durante dicho período se producen los primeros contactos físicos y entonces es cuando los padres deben velar por que no se produzcan accidentes, siempre graves, sobre todo cuando el Bebé anda a cuatro patas. En efecto, las relaciones que el perro pueda entablar con el Bebé, cuyo comportamiento le sorprende, no tiene nada que ver con las que mantiene con sus dueños adultos. Mientras el Bebé no aprenda a comunicar con el perro y a decodificar sus mensajes, su incapacidad para inhibir sus movimientos pondrá al perro en una situación de miedo y , por lo tanto, en peligro de provocar una reacción incontrolada del tipo “Reacción Crítica”.


Aquí es cuando interviene la buena socialización y la “Participación” precoz del perro en las actividades del grupo relacionadas con el Bebé para prevenir cualquier peligro. Pues para un perro bien equilibrado, el Bebé y después el niño pequeño, son inhibidores de la agresividad, como antes lo fueron los cachorros. Así, que hay perros difíciles con los adultos que soportan sin inmutarse las trastadas de un niño; éste es el resultado normal de una socialización bien llevada y de un contacto bien establecido.



El nuevo Bebé tiene ciertamente gestos torpes y sus manifestaciones vocales suelen ser ruidosas y desconcertantes, pero si el perro se ha familiarizado con él y se han establecido rituales que permiten una comunicación eficaz, pronto se creará una relación afectiva muy intensa. Las mímicas y las posturas del Bebé y después del niño pequeño serán decodificadas por el perro igual que lo serán las series de ruidos tan expresivos que acompañan a ciertas emociones.


Esta comunicación desprovista de toda ambigüedad será más eficaz que la existente entre el perro y los adultos, en la medida en que a éstos les resulta muy difícil expresar sus reacciones afectivas a través de canales no verbales, ya que la educación que han recibido privilegia el verbal al que, precisamente, el perro no tiene acceso.


Evitar Los Accidentes


Está claro que muchas mordeduras se producen cuando el niño tiene entre ocho meses y dos años; en esta edad , el accidente sólo se puede evitar con una actuación preventiva. Los accidentes se producen a menudo cuando el niño, aunque se le tenga apartado, localiza el perro y lo sigue dando pequeños gritos de excitación y de alegría por todos los rincones donde aquel se esconde. La mordedura será tanto más importante cuanto más acosado y miedoso se sienta el perro.


A este período bastante delicado le sigue otro más tranquilo para todos los familiares (tanto los que han querido integrar al Bebé en el universo del perro como los que no lo han hecho) una vez que el niño, y el perro han anudado un lazo gracias al cual el primero está en situación de poder debido a la permisividad con que lo trata el perro. Entonces es cuando los padres deben limitar los excesos a que podría dar lugar la pasividad del perro.


Cuando el Niño se Hace Adolescente


Las dificultades aparecerán de nuevo durante la pubertad cuando el niño abandone su condición de tal y adquiera una autonomía total.


El perro se da cuenta del paso a la adolescencia gracias a las sustancias volátiles (las feromonas sexuales) que el joven emite. Al mismo tiempo, el adolescente intenta convertirse en un individuo socialmente activo para desprenderse de su estatuto de inactivo y sus primeros actos de autoridad serán a costa del perro. 


Lo que esto generará conflictos. Pues ya no será posible que no se plantee ningún problema de prerrogativas como cuando el niño era para el perro un ser jerárquicamente aparte. El perro gruñirá y enseñará los dientes como muestra de malestar, y el joven quizá sufra por ello.


Para más información, o una consulta de un problema o ayudarle en el proceso de la introducción de un Bebé en un hogar con un perro, o un perro en un hogar con niños, puede escribirnos al correo; psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 


martes, 26 de noviembre de 2019

El Perro, el Bebé, el niño y el adolescente


En la actualidad ya no hay por qué insistir en las razones que pueden justificar la presencia junto a los niños de un animal, en particular el perro. En todo caso, frente a las ventajas que ello representa siempre se podrá alegar el peligro de accidente con sus dramáticas secuelas. Y como la reputación del perro puede quedar entre dicho, resulta imposible tratar las relaciones entre el niño y el perro sin abordar el problema de los accidentes.

Todo Empieza Por La Comunicación

En realidad, entre el niño y el perro todo se reduce a una cuestión de comunicación, pues es en la comunicación lo que permite establecer la relación entre el niño y el perro, y una parte esencial de esa relación está constituida por lazos afectivos. Por otra parte, está claro que el desarrollo del lenguaje en el niño condiciona la existencia de diferentes períodos en esa relación.

La Primera Infancia

Cuando el Bebé llega al hogar, el perro no lo considera como un miembro del grupo. El perro experimenta la presencia del niño fundamentalmente en función del hecho de que las actividades de la familia se centran ahora en el recién llegado. A los padres corresponde integrar rápidamente el Bebé o preparar su integración en el grupo, haciendo participar al perro en los cuidados que se prodigan al Bebé.

La relación Perro-Bebé aparecerá progresivamente en su profundidad efectiva cuando el niño empiece a explorar su entorno y a comunicar sus emociones. Durante dicho período se producen los primeros contactos físicos y entonces es cuando los padres deben velar por que no se produzcan accidentes, siempre graves, sobre todo cuando el Bebé anda a cuatro patas. En efecto, las relaciones que el perro pueda entablar con el Bebé, cuyo comportamiento le sorprende, no tiene nada que ver con las que mantiene con sus dueños adultos. Mientras el Bebé no aprenda a comunicar con el perro y a decodificar sus mensajes, su incapacidad para inhibir sus movimientos pondrá al perro en una situación de miedo y , por lo tanto, en peligro de provocar una reacción incontrolada del tipo “Reacción Crítica”.

Aquí es cuando interviene la buena socialización y la “Participación” precoz del perro en las actividades del grupo relacionadas con el Bebé para prevenir cualquier peligro. Pues para un perro bien equilibrado, el Bebé y después el niño pequeño, son inhibidores de la agresividad, como antes lo fueron los cachorros. Así, que hay perros difíciles con los adultos que soportan sin inmutarse las trastadas de un niño; éste es el resultado normal de una socialización bien llevada y de un contacto bien establecido.

El nuevo Bebé tiene ciertamente gestos torpes y sus manifestaciones vocales suelen ser ruidosas y desconcertantes, pero si el perro se ha familiarizado con él y se han establecido rituales que permiten una comunicación eficaz, pronto se creará una relación afectiva muy intensa. Las mímicas y las posturas del Bebé y después del niño pequeño serán decodificadas por el perro igual que lo serán las series de ruidos tan expresivos que acompañan a ciertas emociones.

Esta comunicación desprovista de toda ambigüedad será más eficaz que la existente entre el perro y los adultos, en la medida en que a éstos les resulta muy difícil expresar sus reacciones afectivas a través de canales no verbales, ya que la educación que han recibido privilegia el verbal al que, precisamente, el perro no tiene acceso.

Evitar Los Accidentes

Está claro que muchas mordeduras se producen cuando el niño tiene entre ocho meses y dos años; en esta edad , el accidente sólo se puede evitar con una actuación preventiva. Los accidentes se producen a menudo cuando el niño, aunque se le tenga apartado, localiza el perro y lo sigue dando pequeños gritos de excitación y de alegría por todos los rincones donde aquel se esconde. La mordedura será tanto más importante cuanto más acosado y miedoso se sienta el perro.

A este período bastante delicado le sigue otro más tranquilo para todos los familiares (tanto los que han querido integrar al Bebé en el universo del perro como los que no lo han hecho) una vez que el niño, y el perro han anudado un lazo gracias al cual el primero está en situación de poder debido a la permisividad con que lo trata el perro. Entonces es cuando los padres deben limitar los excesos a que podría dar lugar la pasividad del perro.

Cuando el Niño se Hace Adolescente

Las dificultades aparecerán de nuevo durante la pubertad cuando el niño abandone su condición de tal y adquiera una autonomía total.

El perro se da cuenta del paso a la adolescencia gracias a las sustancias volátiles (las feromonas sexuales) que el joven emite. Al mismo tiempo, el adolescente intenta convertirse en un individuo socialmente activo para desprenderse de su estatuto de inactivo y sus primeros actos de autoridad serán a costa del perro.

Lo que esto generará conflictos. Pues ya no será posible que no se plantee ningún problema de prerrogativas como cuando el niño era para el perro un ser jerárquicamente aparte. El perro gruñirá y enseñará los dientes como muestra de malestar, y el joven quizá sufra por ello.

Para más información, o una consulta de un problema o ayudarle en el proceso de la introducción de un Bebé en un hogar con un perro, o un perro en un hogar con niños, puede escribirnos al correo; psicolmascot@gmail.com

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

PSICOLMASCOT

Contacto: psicolmascot@gmail.com 

lunes, 11 de noviembre de 2019

Adiestramiento Canino, Lenguaje y Comunicación

Erik Farina año 2000
A menudo escuchamos a los propietarios de perros la frase de “solo les falta hablar”. En efecto, el perro dispone de varios medios de comunicación, señales olfativas, visuales, acústicas a si como mímicas corporales. A fuerza de vivir al lado del hombre, el perro ha terminado por “imitar” algunas expresiones de los humanos y viceversa.

Cuando se habla de comunicación entre el perro y el humano aparecen dos tendencias opuestas: mientras unos piensan que el perro capta todo lo que se le dice, otros consideran que es incapaz de comprender nada. Las dos opiniones son excesivas, aunque hay un hecho cierto y es que el perro no tiene lenguaje y no comprende las palabras.

De ello no se puede deducir, sin embargo, que la comunicación entre hombre y el animal es imposible. En realidad, el lenguaje no es la única vía de información, y hay otros sistemas que lo pueden sustituir.

El Lenguaje Canino

Cuando el perro se comunica con sus congéneres utiliza diversos medios de expresión que los llamamos canales de comunicación.

El Canal Vocal

Los perros utilizan diferentes series de sonidos para expresar sus estados emocionales, y ello muy precozmente, puesto que los cachorros se manifiestan ruidosamente para pedir ayuda a la madre o conseguir comida. Este medio de comunicación perderá importancia a lo largo del tiempo: el adulto es menos parlanchín que el cachorro. Sólo las razas de perros bloodhound tienen un variado repertorio de voces que les permiten a los cazadores seguir los progresos de la busca.

Erik Farina año 2000
El Canal Olfativo

Debido a la menor agudeza de nuestro sentido olfativo y al hecho de que sea tan poco importante en nuestra vida, nos resulta muy difícil poder aprenderlo. 

Sin embargo, en el perro, muchos mensajes relativos al rango social, al estado de receptividad genital y quizá incluso a la jauría de origen, se transmiten por esa vía. Así, los mensajes urinarios depositados por los machos están destinados principalmente a informar a los congéneres del rango social del emisor.

En este caso también interviene el aspecto visual: la postura del depósito de orina está hecha para ser vista, y así los dominantes levantan la pata cuanto pueden para depositar la orina lo más alto posible. Y desde luego, está presente el aspecto olfativo, pues hay sustancias de naturaleza todavía no precisada en esta especie que están mezcladas con la orina. En cuanto a las perras en celo, también depositan algo de sus secreciones vaginales en la orina para atraer a los perros desde muy lejos.

El Canal Visual

Más importante en el adulto, asocia mímicas faciales y posturas. El cachorro recién nacido es incapaz de utilizar completamente este medio de expresión debido a su escaso control corporal (pues el sistema nervioso no está terminado) ; lo adquirirá gracias al juego en el seno de la camada.


Este aprendizaje y la conformación de los sistemas de comunicación parece que duran hasta la edad de la pubertad; los jóvenes machos habrán aprendido entonces todas las sutilezas necesarias para evitar los enfrentamientos con los ejemplares dominantes.

Erik Farina año 2000
Un Mimetismo A Veces Asombroso

Estos modos de comunicación no verbal no son ajenos al hombre. Ya Darwin describió la expresión de las emociones en el hombre y en los animales, y resulta sorprendente comprobar que las manifestaciones de los diferentes estados emocionales son completamente comparables en especies tan diferentes a priori como el hombre y el perro. 

Así, la agresividad se expresa descubriendo los caminos, levantando los ángulos externos de los párpados, proyectando la cabeza hacia adelante y levantando los hombros, posturas y mímicas todas ellas que se encuentran tanto en el moloso más irascible como en el automovilista víctima de un atasco.

Y más todavía, cuando las dos especies, hombre y perro, tienen desde muy pronto reacciones afectivas muy estrechas, se generará un ajuste recíproco de sus comportamientos. Este fenómeno particular, descrito por Hediger, se llama “tendencia a la asimilación”; el animal puede adoptar posturas o mímicas que reproducen los sistemas humanos, y entonces se presentan tales casos, que son zoomorfismos. 

De todas formas, éstos no son los únicos modos de comunicación que funcionan, y es interesante ver cómo el hombre puede transmitir informaciones a su perro a través del lenguaje.

Zoomorfismo y Antropomorfismo

En el hombre, el Zoomorfismo más evidente se refiere a la llamada al juego emitida en presencia del perro; el dueño se inclina rítmicamente, se golpea en las rodillas con las palmas de las manos o golpea el suelo con ellas, y puede incluso balancearse sobre uno y otro pie. Estas actitudes gestuales se corresponden con una postura parecida en el perro que invita a alguien a jugar con él.

Del mismo modo, el cachorro “imitará” a los niños con quienes vive. Naturalmente, cuando intenta iniciar una secuencia de juego, el perro joven puede poner una de las patas delanteras en contacto con el hocico e inclinar ligeramente la cabeza. Pero el animal exagerará enseguida esa postura para conseguir un juguete o comida, como puede hacerlo un niño.

Erik Farina año 2000
La relación hombre-perro pone de manifiesto numerosos comportamientos de ese tipo, que servirán para reforzar la calidad de los lazos entre el animal y su dueño.

Mímicas Faciales Y Posturas

El perro utiliza los movimientos de la cara para comunicar con sus congéres. Los grupos de músculos más utilizados son los tres siguientes:

-La musculatura auricular permite el movimiento de las orejas.

-La musculatura labial provoca el movimiento de los labios.

-La musculatura palpebral (parpados) modifica las dimensiones de los ojos.

Las mímicas faciales asociadas a las posturas corporales le señalan al interlocutor el estado emocional del emisor y su rango social. En los dominantes, el porte levantado de las orejas y la apariencia tranquila del resto de la cara traducen su posición elevada en la jerarquía de los perros.

En los ejemplares no tan bien situados, los movimientos de los ángulos de los ojos y de los labios intervienen permanentemente. En todo caso, cuando son agredidos, los perros dominantes también presentan mímicas faciales que ponen en juego otros grupos musculares.

Aunque más sutil, el diámetro pupilar, controlado por el sistema neurovegetativo, es el signo de las emociones: cuando las sensaciones son agradables, la pupila está completamente abierta; si son desagradables, la pupila se cierra.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

domingo, 15 de diciembre de 2013

Los perros pueden reconocer las caras conocidas a partir de unas imágenes.

Hasta ahora, la habilidad especializada para el reconocimiento de rasgos faciales de manera integral se ha supuesto a ser una calidad que sólo los humanos y posiblemente los primates poseen. Aunque es bien sabido, que estar enfrente y el contacto visual juega un papel importante en la comunicación entre los perros y seres humanos, este fue el primer estudio, donde el reconocimiento facial de los perros se investigó con el seguimiento del movimiento del ojo.

Enfoque principal en el comportamiento espontáneo de los perros.

Normalmente la capacidad de los animales de discriminar los diferentes individuos se ha estudiado mediante la capacitación de los animales para discriminar fotografías de personas conocidas y extrañas. Los investigadores, dirigidos por el profesor Outi Vainio en la Universidad de Helsinki, probaron el comportamiento espontáneo de los perros hacia las imágenes, si los perros no están capacitados para reconocer las caras no son capaces de ver los rostros en las imágenes y es lo que naturalmente si ven caras conocidas y extrañas de forma diferente ?

Los perros fueron entrenados para permanecer quieto durante la presentación de las imágenes y para realizar la tarea de forma independiente. Los perros parecían experimentar la gratificante tarea, ya que estaban muy ansiosos por participar ", dice el profesor Vainio. Se midieron los movimientos de los ojos de los perros mientras veían imágenes faciales de los humanos conocidos y de perros (por ejemplo, los propietarios de los perros y otros perros de la misma familia) que se muestra en la pantalla del ordenador a modo de comparación, de los perros que se mostraban de las imágenes faciales de los perros y los humanos que los perros nunca habían conocido.

Los perros prefieren los rostros de sus congéneres familiares

Los resultados indican que los perros eran capaces de percibir caras en las imágenes. Los Perros miraban las imágenes de los perros de más de las imágenes de los seres humanos, independientemente de la familiaridad de los rostros que se presentan en las imágenes. Esto corresponde a un estudio previo realizado por el grupo de investigación del Profesor Vainio, donde se encontró que los perros prefieren ver las caras de la misma especie sobre los rostros humanos.

Los Perros fijaban su mirada más a menudo en las caras conocidas y los ojos en lugar de los extraños, es decir, los perros escanean caras familiares más a fondo.

Además, parte de las imágenes se presentaban de forma invertidas, es decir, al revés. Las caras invertidas se presentaron debido a que sus propiedades físicas se corresponden con las imágenes faciales verticales normales por ejemplo, mismos colores, contrastes, formas. Se sabe que las imágenes invertidas del proceso del cerebro humano en una manera diferente que las imágenes faciales normales. Hasta ahora, no se había estudiado cómo los perros miraban las caras invertidas o familiares. Los Perros vistos en posición vertical se enfrentan siempre y cuando las caras invertidas, pero miraban más en el área de los ojos de las caras verticales, al igual que los humanos.

Este estudio muestra que el comportamiento de los perros no sólo seguir mirando las propiedades físicas de las imágenes, sino también la información que se presenta en la imagen y su significado semántico. Los perros son capaces de ver los rostros en las imágenes y que si diferencian caras conocidas y extrañas entre sí. Estos resultados indican que los perros pueden tener habilidades de reconocimiento facial, de forma similar a los humanos.

Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Psicólogo Canino, Especialista en Comportamiento Canino)


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