lunes, 2 de abril de 2012

Desmontando los mitos comunes del gato

Los gatos son las misteriosas criaturas que son, una serie de mitos han surgido alrededor de ellos. Muchos de estos mitos están lejos de ser cierto, y algunos incluso rayan en el ridículo, pero sin embargo que persisten.

Los gatos siempre caen de pie cuando se caen.

Esto es falso. Aunque los gatos son criaturas muy graciosas, que no siempre está la tierra en sus pies. Su gato puede ser lesionado en una caída muy similar a cualquier otro animal. Incluso si su gato tiene la tierra en sus pies, si la caída es de una altura suficiente, las lesiones pueden ocurrir. De hecho, los veterinarios tienen un nombre para este tipo de lesiones. Se refieren a ellos como "el síndrome de gran altura."

Los gatos son criaturas solitarias que prefieren que los dejen solos.
 
Aunque cada gato tiene su propia personalidad, como especies los gatos son criaturas sociales. La mayoría de los gatos disfrutan de la interacción con su gente. Mis gatos en realidad vienen a buscarme y cada uno tiene sus propios trucos para conseguir mi poca atención. También responden a la voz (la mayor parte del tiempo).

Todos los gatos odian a los perros.

Muchos gatos viven en paz y armonía en la misma casa con un perro. De hecho, algunos gatos realmente se acurrucan a dormir con el perro. Obviamente, hay algunos gatos que no le gustan los perros. Otros simplemente toleran su presencia. Sin embargo, en la mayoría de los casos, si un gato está ambientado al perro correctamente y se dan tiempo para adaptarse a la nueva situación, el gato llegará a aceptar al perro como parte de la familia.

Todos los gatos odian el agua.
 
Lo creas o no, algunos gatos en realidad, se echan al agua, y algunos incluso disfrutar de la natación. Dos de mis gatos les gusta jugar en el agua. Tengo que mantener la pileta sin agua en mi casa para mantener el suelo en el baño seco. Si se me olvida, el agua está salpicada de un extremo del cuarto de baño al otro mientras juegan.

Los gatos no necesitan cuidados veterinarios.
 
Esto es absolutamente falso. Los gatos necesitan atención veterinaria regular al igual que los perros. Actualmente, el número de gatos como animales de compañía es mucho mayor que el número de perros. Sin embargo, el número de visitas veterinarias felino es mucho menor que para los perros. Hay muchas razones aparentemente para ello. Algunos dueños de los gatos no se dan cuenta de que sus gatos necesitan atención. Para otros, llevar al gato al veterinario es difícil, lo que provocó al dueño del gato la demora o renunciar necesarias visitas veterinarias.

Los gatos tienen nueve vidas.
 

No es necesario decir, los gatos viven una sola vida.
 
Un gato puede aspirar el aliento de un bebé.
 
Los gatos no tienen ninguna capacidad mística de perjudicar a un niño. Sin embargo, nunca es una buena práctica de salir y de  dejar a cualquier mascota sola con un bebé sin supervisión.

Dos tigresas blancas y una pareja de leopardos de Sri Lanka serán las principales novedades del Zoo de Santillana del Mar

Dos tigresas blancas y una pareja de leopardos de Sri Lanka serán las principales novedades del Zoo de Santillana del Mar, en Cantabria, para este puente de Semana Santa.
Las tigresas, que se llaman Pandora y Agra , y los leopardos, Kala y Tamil , han llegado al recinto cántabro procedentes de Asia. Con estas dos nuevas especies se aumenta la familia de felinos del zoo.
Los nuevos inquilinos serán “la gran atracción” del zoo durante esta Semana Santa, aunque los visitantes también podrán contemplar el resto de felinos: los leones asiáticos (el macho Lord y las dos hembras, Asha y Gita ), y la familia de linces boreales, compuesta por un macho y dos hembras con sus cuatro hijos de 10 meses, según informa el zoo.
En un comunicado destaca que los leopardos de Sri Lanka, además de animales de “gran belleza”, poseen también un valor conservacionista, ya que pertenecen a un programa de cría en cautividad de especies en peligro de extinción, sumándose a los casi 40 en los que la Fundación Zoo de Santillana participa.
Además de los felinos, serán igualmente foco de atención del zoo la pequeña orangután de Sumatra Nuba y otros bebés que han ido naciendo en las últimas semanas en el recinto, como el lémur negro que personal de Santillana está criando a biberón ya que su madre murió al poco de nacer.
Finalmente, el zoo recuerda que en emana Santa la Fundación Zoo de Santillana ofrece El campamento de Pascua , con actividades para niños de 3 a 12 años.
Una mutación genética explica la rara belleza de estas hermanas que se han incorporado al zoo junto con otros grandes felinos
Su pelo es blanco, con tenues rayas marrones, y las dos tienen los ojos de color azul. No son albinas. Las nuevas tigresas del Zoo de Santillana han heredado una mutación genética que les priva del pigmento naranja de la piel propio de su especie. Ambas hermanas han llegado de un centro francés para sumarse a la familia de grandes felinos que viven en la instalación cántabra.
La claridad de su pelaje y de sus ojos confiere a Agra y Pandora una singularidad que llama la atención de los visitantes. Pero estas dos jóvenes tigresas, que aún no han cumplido dos años, no son las únicas incorporaciones del zoo, que ha añadido otros rugidos a su sonido ambiente. De su misma edad son Tamil y Kala, una pareja de leopardos de Sri Lanka con una lustrosa piel a manchas. Esta llamativa especie está en peligro de extinción y el Zoo de Santillana participa, con la manutención de estos dos ejemplares, en el programa europeo de cría en cautividad EEP.
  La mirada glauca del macho de leopardo, con sus impresionantes ojos, sobrecoge, en especial cuando abre sus fauces y ruge en actitud defensiva. Kala todavía no se ha adaptado y pasa gran parte del día emboscada en una enredadera. 

Todavía la estresa la convivencia con Tamil, que impone su autoridad en lo concerniente a la comida. Ella trata de pasar inadvertida y busca el alimento cuando él ya se ha retirado a las dependencias interiores.
El viudo alegre
La vida en el zoo ha cambiado para Lord, el veterano león asiático de doce años que enviudó hace uno. Su compañera de siempre, Massala, murió de un cáncer. Ella llegó de Chester y él de Polonia cuando ambos tenían dos años.

 Pese al largo periodo de convivencia, la pareja nunca crió y el zoo desconoce si era ella la infértil o si es Lord el que tiene carencias en su simiente.
Pronto se sabrá. Poco después de que el león se quedara solo, le buscaron dos leonas: Asha, traída desde Chester, y Gita, trasladada desde Edimburgo. Formaron un trío armonioso hasta que irrumpieron los celos.

Las hembras pelearon y Asha le arrancó a Gita media oreja. El resultado es que la de Chester se ha quedado con el macho y la de Edimburgo ocupa un recinto aledaño. Gita puede ver, oír y oler a sus ennoviados vecinos, pero la separa de ellos una reja como salvaguarda de su propia integridad.


 También precioso y de pelaje claro, en este caso por su propia naturaleza, es Selús, un macho de pantera de las nieves de piel tan suave que acaricia con sólo mirarla. Selús tiene diez años, fue criado a mano y es uno de los inquilinos más guapos del zoo, con su pelo de color gris pálido moteado por pintas más oscuras.

 Sus patas acolchadas y la larga y esponjosa cola de este original pariente del leopardo son algunos de sus atractivos. Es el único de su género que no ruge. La familia de linces boreales de Santillana completa el elenco de felinos del zoo. Son siete en el clan: el macho, las dos hembras y cuatro hijos que nacieron en la primavera del 2011.