domingo, 3 de noviembre de 2019

La Importancia de Jugar con tu Perro

Erik Farina 2000
Hay un dicho muy común “La familia que juega unida permanece unida” esta frase muy bien pudo inspirarse en las relaciones que unen a un perro con su propietario. El juego está en la base de una relación sana entre ambos. Jugar juntos puede incrementar el entendimiento y el respeto entre ambos, y ayuda a mantener a los perros bajo control.

A pesar de ello, pocos propietarios sacan verdadero partido el juego. De hecho, ni siquiera enseñan a sus perros a jugar como es debido: divirtiéndose mucho, pero siempre bajo control. Algunos piensan que jugar con el perro significa ponerse a cuatro patas y revolcarse con él; seguramente ambos disfrutarán mucho, pero para el perro tal vez no sea precisamente educativa esta actitud.

Los perros utilizan el juego para practicar las normas sociales que rigen en la vida real. Revolcarse con ellos puede ser sumamente divertido, pero les enseña a saltar sobre la gente que está tendida en el suelo. Imagine qué pasaría si un niño se cayese de un columpio y su perro se lanzase al instante sobre él. No hay que permitir que aprendan jugando conductas que serían malinterpretadas en otro contexto o cuando usted no esté presente para controlar al perro.

Los Problemas con los Juguetes

Utilizar juguetes es una excelente forma de divertirse jugando, pero manteniendo al perro al mismo tiempo bajo control. No obstante, algunos propietarios tiene problemas para utilizarlos por dos motivos muy diferentes entre sí:que su perro no se interesa en absoluto por ellos o que se interesa tanto que, sencillamente no se lo devuelve.

Los juguetes pueden no interesar a un perro debido a su raza o debido a experiencias del pasado. Los Chiguaguas, por ejemplo, carecen del instinto que hace a otros perros perseguir los objetos lanzados por su propietario y traérselos de vuelta.

Erik Farina 2000

Por otra parte, hasta un cobrador nato como el Labrador Retriever puede rechazarlos si las malas experiencias le han enseñado a asociarlos con dolor físico o reprimendas.

La obsesión por los juguetes es un problema mucho más frecuente. Ocurre a menudo cuando un perro ha descubierto que su buena forma física le permite vencer a su propietario: hacerse con el juguete lanzado puede ser divertido, pero quedarse con él y no devolverlo por mucho que se lo pida..bueno, eso sí es una experiencia formidable.

No caiga en la tentación de aceptar este comportamiento, porque corregirlo mejorará sus relaciones con el perro. Conviene insistir para poder disfrutar de largas horas de juego sano, con distintos juguetes.

Enseñarle a Jugar

Es relativamente fácil enseñar a un perro a jugar con juguetes.

-Elija un juguete especialmente atractivo para un perro, como un muñeco de trapo o de tela de saco.

-Déjelo en el suelo o agítalo en el aire en frente del perro. Normalmente éste se acercará de inmediato a olfatearlo.

-En cuanto el perro toque el objeto, emita el signo de aprobación elegido o haga sonar un clicker y ofrézcale una golosina.

-Repita este ejercicio hasta que el perro toque el juguete con el morro para obtener el signo de aprobación y el premio.


-Ahora, espere. Cuando el perro descubra que tocarlo no sirve ya para obtener la aprobación y la recompensa, probablemente pruebe a hacer algo más explícito, como agarrarlo con la boca. Tenga paciencia. En cuanto lo agarre con la boca, signo de aprobación y premio.

Erik Farina 1994

El Cobrar los Juguetes para usted.

Tal vez su perro sepa ya lo divertido que es perseguir y dar caza a los juguetes, pero prefiere quedárselos para él solo en vez de traérselos a usted.

En ese caso puede recurrir a un truco de magia infalible: el del juguete doble.En primer lugar debe comprar dos juguetes idénticos que atraigan mucho a su perro.

-Lleve los dos al jardín o al parque. Arroje uno y deje al perro jugar con él durante un par de minutos. A continuación, llámelo. Si no vuelve con el juguete, tome el otro y lánzalo hacia arriba en el aire repetidas veces haciendo mucho ruido pero sin prestar atención al perro.

-Normalmente los perros acuden de inmediato a ver qué pasa, dejando caer el otro juguete. En cuanto llegue a donde usted está, emita su señal de aprobación, y a continuación lance el segundo juguete. Recoja entonces el primero y repita el ejercicio. Así siempre estará usted en posesión de uno de los dos juguetes.

-Sea cada vez más exigente con el perro antes de emitir la señal de aprobación y lanzar el juguete que tiene usted en su poder. Puede empezar por pedirle que deje caer el juguete en sus pies, o que lo acerque a su mano sin soltarlo, como condición para tomar y lanzar el segundo.



Su perro no tardará mucho en cobrar los juguetes para usted y entregárselos de buena gana.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

La Conducta Problemática del Perro

Erik Farina 2013
Mucha gente considera problemas de conducta actividades tan naturales en un perro como ladrar, escarbar, destrozar cosas con los dientes o incluso morder. El problema es que los propietarios no siempre saben en qué momentos, circunstancias y con qué intensidad esas conductas deben considerarse anormales.

Por tanto, la conducta de un perro es problemática sólo cuando sus propietarios la consideran así. Si por algún motivo le preocupa algo que hace su perro, actúe con rapidez. Pida al veterinario que le recomiende un especialista en conducta canina y vaya a la consulta cuanto antes. No obstante, hay reacciones tan antisociales, o incluso peligrosas, que exigen actuar en el mismo instante. El primer paso para resolver un problema es averiguar sus causas.

Las Estrategias Defensivas

Cuando un perro se siente amenazado, recurre a una de estas cuatro estrategias defensivas: la huida, la lucha, la inmovilidad total o la adulación, es decir, que puede salir corriendo en dirección contraria, adoptar una actitud agresiva, permanecer totalmente inmóvil con la esperanza de que el enemigo se marche o mostrar sumisión con el fin de aplacar su ira tendiéndose sobre el lomo o agarrando un juguete, por ejemplo. La estrategia elegida en cada caso depende de varios factores, como la raza del perro, sus experiencias previas y la situación concreta en que se produce el conflicto.

Estas estrategias defensivas se utilizan durante toda la vida. En general, los trastornos de la conducta se producen cuando el perro utiliza una de estas estrategias en exceso. El más serio trastorno de la conducta es la agresividad permanente, causada por un uso excesivo de la estrategia de lucha.

Fases de la Conducta Agresiva

Los perros normalmente sólo se comportan de forma agresiva cuando se sienten amenazados, y sólo atacan después de haber advertido hasta la saciedad que están dispuestos a hacerlo si es preciso. Esta advertencia suele ser si es preciso. Esta advertencia suele ser escalonada, es decir, el perro amenaza con gestos cada vez más explícitos, si ve que no ha logrado conjurar el peligro con el gesto anterior.

El Gruñido: Un gruñido es una advertencia. Cuando un perro se siente en peligro, lo primero que hace normalmente es permanecer totalmente inmóvil, aunque tal vez sólo por un segundo. Los humanos no suelen comprender esta advertencia y el perro, al ver que no retroceden, decide pasar al gruñido para hacerse entender mejor.

El Gruñir mostrando los dientes: Es el siguiente paso. Si gruñendo no ha logrado ahuyentar a quien le asusta, añade a las señales auditivas una señal visual. Generalmente, si está mostrándose agresivo por temor, sus orejas estarán apuntando hacia abajo y hacia atrás y las comisuras de los belfos estarán contraídas para dejar ver el mayor número de dientes posible.


La cola estará baja o incluso escondida entre las patas. Si el perro es, por el contrario, asertivo y se siente seguro de sí mismo, tal vez sus orejas estén apuntando hacia arriba y hacia delante, su cola alzada, y mostrará sólo los dientes frontales y arrugará el morro en vez de contraer las comisuras de los belfos para mostrarlos.

El Amago: Si el peligro persiste, el perro avanza hacia lo que le asusta dando dentelladas en el aire para mostrar lo que hará si no retrocede de inmediato. Normalmente, después de cada dentelleada retrocede de nuevo.

El Morder: Si ninguna de las anteriores estrategias dio resultado, es posible que el perro pase a atacar. La gravedad de su mordedura dependerá del número de advertencias realizadas, la raza y tipo del perro, las circunstancias en que se produjo el ataque y de si el perro había sido o no entrenado para no morder.

Erik Farina 2012
La Agresividad con los Humanos.

Un perro que se muestra agresivo con los seres humanos es peligroso. Si su perro gruñe amenazante, le enseña los dientes, le amaga o le muerde a usted o a cualquier otra persona, no faltan ningún motivo para alarmarse. Sobre todo si va a encontrarse con niños: en ese caso, intente ponerle el bozal o encerrarlo en su jaula o transportín o caseta portátil mientras busca ayuda de un profesional.

Si un perro le gruñe, está diciéndole claramente que desea verle retroceder por el motivo que sea. Aunque sea usted el humano, es el quien tiene los colmillos, así que deje de lado su amor propio y obedezca. Con demasiada frecuencia los propietarios piensan que ante todo deben salir airosos del conflicto y sólo consiguen que su perro los muerda. Si un perro se muestra agresivo, piense por qué lo hace. Tal vez algo le asuste. Si el suyo lo hace, pida consejo al veterinario o a un especialista en conducta canina de inmediato.

Agresivo con otros Perros

Los perros pueden mostrarse agresivos con sus congéneres de muchas maneras, algunas perfectamente normales. Por ejemplo, es muy natural que un perro adulto marque a un cachorro si éste intenta pasarse de la raya. De hecho, a su propietario le estará haciendo un favor (siempre que no sea una mordida con sangre). Y tampoco hay que alarmarse por las refriegas entre machos, destinadas a clarar la posición jerárquica de cada uno, si son ocasionales. Ahora bien, si se producen con excesiva frecuencia o son más violentas de lo debido, entonces es preciso pedir ayuda profesional a un experto en comportamiento canino.

Erik Farina 2015
Las Malas Costumbres

La Conducta Problemática

Ciertos problemas de conducta pueden solucionarse simplemente tratando de averiguar qué busca el perro al comportarse de esa manera y asegurándose de que deja de obtenerlo. Es el método opuesto al del castigo, que casi siempre resulta contraproducente.

El saltar sobre la gente. ¿Por qué salta su perro sobre la gente? Para él, se trata de un saludo amistoso. Sólo pretende acercarse más a su rostro.

La Prevención: Enseñe al cachorro a saludarle sentado o trayéndole un juguete. Nunca le preste la menor atención cuando salte sobre usted u otra persona, ya que eso es precisamente lo que busca.

Extinción: Pida a sus visitantes que den la espalda e ignore al perro adulto si lo hace. Préstele atención y mímelo sólo cuando tenga las cuatro patas en contacto con el suelo o esté sentado.

Rebuscar en la basura. ¿Por qué le atrae tanto la basura a su perro?

En el entorno natural, los cánidos se nutren en gran parte de cadáveres de animales o de los restos de caza abandonados por otros predadores. Se trata, pues, de un comportamiento instintivo.

La Prevención: Nunca deje comestibles por medio, sobre todo si no puede tener al perro vigilado. Bastará con que robe un solo bocado para que se sienta feliz y trate a toda costa de repetir la experiencia.

Extinción: Si su perro ya ha adquirido esta mala costumbre, enséñele a soltar lo que lleva en la boca cuando usted se lo pida.

Erik Farina 1994
Las Malas Costumbres

La Conducta Problemática

Ciertos problemas de conducta pueden solucionarse simplemente tratando de averiguar qué busca el perro al comportarse de esa manera y asegurándose de que deja de obtenerlo. Es el método opuesto al del castigo, que casi siempre resulta contraproducente.

El saltar sobre la gente. ¿Por qué salta su perro sobre la gente? Para él, se trata de un saludo amistoso. Sólo pretende acercarse más a su rostro.

La Prevención: Enseñe al cachorro a saludarle sentado o trayéndole un juguete. Nunca le preste la menor atención cuando salte sobre usted u otra persona, ya que eso es precisamente lo que busca.

Extinción: Pida a sus visitantes que den la espalda e ignore al perro adulto si lo hace. Préstele atención y mímelo sólo cuando tenga las cuatro patas en contacto con el suelo o esté sentado.

Rebuscar en la basura. ¿Por qué le atrae tanto la basura a su perro?

En el entorno natural, los cánidos se nutren en gran parte de cadáveres de animales o de los restos de caza abandonados por otros predadores. Se trata, pues, de un comportamiento instintivo.

La Prevención: Nunca deje comestibles por medio, sobre todo si no puede tener al perro vigilado. Bastará con que robe un solo bocado para que se sienta feliz y trate a toda costa de repetir la experiencia.

Extinción: Si su perro ya ha adquirido esta mala costumbre, enséñele a soltar lo que lleva en la boca cuando usted se lo pida.

Erik Farina 2015
Enloquecer con las visitas: ¿Por qué su perro se muestra tan excitado cuando llega una visita? Esta actitud le permite convertirse en el centro de atención.

La Prevención: Enseñe al cachorro a estar tranquilo y callado cuando lleguen las visitas. Dale un mordedor o juguete especial cuando no quiera prestarle atención, para que se entretenga. Invite al mayor número posible de personas a su casa cuando el perro es muy joven para que practique el perro es muy joven para que practique el saludo tranquilo.

Extinción: Practique el saludo tranquilo con personas que el perro ya conozca (incluso con los miembros de la familia) en la puerta. Enseñe al perro a sentarse bien alejado de la puerta abriéndola y cerrándola con cuidado si intenta atravesarla, y prémielo cuando permanezca en el lugar indicado.

Cuando vengan visitas de verdad, pídales que ignoren al perro, si puede, y ofrézcale un juguete o algo que le guste mucho morder para mantenerlo ocupado. Si en vez de entusiasmado o sobreexcitado se mostrase receloso o agresivo, pida ayuda a un especialista en conducta canina.

CUANDO HAY QUE PEDIR AYUDA

Si se enseña a un perro a comportarse desde cachorro, se puede evitar muchas conductas indeseables en el futuro. No obstante, hasta los perros mejor adiestrados pueden desarrollar hábitos que hasta el más tolerante de los propietarios consideraría molestos o inapropiados. Pida consejo profesional en el veterinario, a un adiestrador profesional, o a un experto en problemas de conducta si tiene la impresión de que no siempre es capaz de controlar a su perro o si éste insiste en hacer algo que usted considera inaceptable.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)