miércoles, 12 de agosto de 2020

EL Adiestramiento del Cachorro Cap 11 – La orden de Sentado

Erik Farina 2016


Como enseñar a tu cachorro a sentarse con la orden de “Siéntate”


En los capítulos anteriores, he mencionado que durante las fases de crecimiento de su cachorro desde los 3 meses, se puede poner el nombre a una acción para que su perro se vaya familiarizándose con esa palabra en cierta acción. Si su perro está sentado, aprovechar para decirle “siéntate” en esa posición y premiarlo. Está claro de que a los perros no los vamos a enseñar a sentarse, pues ellos ya saben sentarse, lo que vamos a enseñarle es a sentarse a la orden y permanecer en esa posición.


Este comportamiento clásico de los perros es a menudo lo primero que la gente quiere enseñar a sus perros. No solo es la señal más común que otras personas le pedirán a su perro cuando lo saluden en la calle, sino que también es una gran habilidad para desarrollar el control de los impulsos de su cachorro y prevenir comportamientos no deseados como saltar sobre las personas o correr cada vez que se abre la puerta. Idealmente, debería decir la palabra una vez y luego usar su comida para mover al cachorro a sus posiciones. Una vez que el cachorro haya realizado la tarea, agregue un elogio verbal y una caricia afectuosa, que se conocen como reforzadores secundarios. Si el cachorro no obedece inmediatamente a la primera orden, es probable que usted esté haciendo este procediendo demasiado rápido. Si sigue repitiendo la orden, el cachorro aprenderá que varias repeticiones son aceptables antes de que deba obedecer.


El entrenamiento debe comenzar en un ambiente tranquilo con pocas distracciones. La recompensa elegida debe ser muy motivadora para que el cachorro se concentre completamente en usted y la recompensa. Aunque una golosina pequeña generalmente funciona mejor, un juguete favorito o una golosina especial para perros puede ser más atractivo.


Una vez que el perro ya tiene asociada anteriormente la palabra de “Siéntate” procederá a utilizarla como orden:


-Sostenga una golosina muy cerca del morro del perro. Ahora mueva la mano hacia arriba y hacia atrás de forma que el perro tenga que mirar hacia arriba para seguir viendo la golosina. Debido a su constitución anatómica, los perros no pueden mirar hacia arriba sin agachar los cuartos traseros. Si el perro levanta las patas delanteras probablemente es porque la golosina está demasiado alta.


-En cuanto los cuartos traseros del perro entren en contacto con el suelo, diga la palabra “Siéntate” y después entréguele su premio.


-Cuando el perro ya se siente fácilmente, puede empezar a decir “Siéntate” justo cuando sus cuartos traseros estén a punto de tocar el suelo.


-En cuanto su perro y tenga asimilado el ejercicio, puede decirle la palabra “Siéntate” cuando el perro esté de pié, y en cuanto esté sentado lo premia con la golosina y con una caricia.


-Hay cachorros que mientras usted hace este gesto con la golosina caminan hacia atrás, si su perro tiene dificultades para sentarse con este movimiento de la mano, puede ser útil colocarlo contra una pared, cuando siente la pared, naturalmente se sentarán. Cuando su cachorro se siente con éxito, asegúrese de recompensarlo con la golosina y con una caricia.


-Cuando su perro ya realice a la perfección este ejercicio, cuando le dé la orden de “Siéntate” y se siente espere unos segundos y lo premia con la golosina, repítelo cada día alargando el tiempo hasta un minuto, alterne la golosina con una acaricia y un elogio.


Eliminar gradualmente las recompensas de señuelos y alimentos


Al principio, dejarás que el cachorro vea la comida que tienes en la mano para que puedas llamar su atención y puedas usarla para guiarla a su posición. A medida que su cachorro comience a obedecer más fácilmente, puede comenzar a esconder la comida en su mano, pero dé la orden y repita el movimiento o la señal que ha aprendido a seguir. Pronto, el cachorro esperará el premio cada vez que realice la tarea. Luego, señale y dé la orden, pero cuando realice la tarea, recompense solo con elogios y dale al cachorro una cariñosa acaricia. A continuación, puede comenzar a variar la frecuencia, dando elogios con "buen perro" y quizás dando caricias cada vez, pero dando la comida al azar, quizás cada 3 o 4 veces. Con el tiempo, el cachorro debe responder a la señal con la mano o a la orden.


Utilice estas tareas de entrenamiento mientras integra al cachorro en su vida. Por ejemplo, dígale a su cachorro “siéntate” antes de recibir su comida, antes de dejarlo entrar o salir por la puerta y antes de acariciarlo usted u otras personas. Estos son momentos en los que su cachorro quiere algo y es más probable que lo cumpla. De esta manera, estás entrenando a tu perro todo el tiempo, a lo largo del día y también estableciendo reglas y rutinas predecibles para las interacciones y ayudando al perro a aprender como quiere usted que se comporte en su presencia o en la de los humanos.


Adiestrar a su cachorro antes de obtener cada necesidad solicitada ayuda a prevenir problemas. Hacer que su cachorro se siente antes de comer evita la mendicidad, mientras que enseñarle a sentarse antes de abrir la puerta puede evitar que salga corriendo cada vez que abre una puerta. El tiempo que dediques a entrenar a tu cachorro ahora dará sus frutos cuando tengas un perro adulto. Para tener un perro bien adiestrado, debes estar comprometido a reforzar las tareas de adiestramiento casi a diario durante el primer año de vida de tu cachorro. Cuanto más enseñe y supervise a su cachorro, menos oportunidades tendrá de participar en comportamientos inapropiados. Los perros no se entrenan a sí mismos, cuando se les deja elegir su comportamiento, actuarán como perros.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

lunes, 10 de agosto de 2020

Adiestramiento Canino – Crear un programa a su cachorro Cap-10

Erik Farina


La Creación de un programa de adiestramiento para su cachorro


Lo que he explicado en los capítulos anteriores sobre el preadiestramiento del cachorro, constituye una labor preliminar para el cachorro, con excepción de unas pocas lecciones, tales como la relativa a persecución de automóviles, el robo de comida, etc.. Entre las edades de dos y seis meses, el cachorro debe haber absorbido todas las enseñanzas precedentes. Ahora puede crear un programa de adiestramiento para su cachorro, si ya ha cumplido los seis meses.


Si resulta posible, es mejor comenzar impartiendo dos sesiones de adiestramiento, de 15 minutos cada una, al día. Si solo dispone de tiempo para una única sesión de adiestramiento, limitará el tiempo a no más de 30 minutos. Observará, no obstante, a su perro durante el periodo de adiestramiento, para estar en condiciones de decir cuándo comienza a aburrirse su perro, y éste es el momento de detenerse, siempre tiene que ser divertido y agradable el adiestramiento para su perro.


De todos modos, a medida que su perro va creciendo y avanzando en su formación, cabrá extender el límite de tiempo de su adiestramiento. Es muy importante a recordar que las órdenes que va a dar a su perro son las más importantes con relación a su transformación en un compañero agradable y bien educado. Las lecciones que aprenderá son: sentarse, ir a su lado, tumbarse, levantarse con la llamada y permanecer quieto cuando se le ordene en posición sentado o tumbado. También aprenderá algunas otras órdenes mas avanzadas, pero las citadas son las de carácter básico en la formación.


Antes de comenzar, asegúrese de encontrarse en un lugar en el que no se desarrollará ninguna actividad que pueda distraer al perro y apartarlo de su concentración en su adiestramiento. Revise en su mente todo lo que ha aprendido hasta ahora acerca del control y todos los demás elementos de adiestramiento, con relación a usted y su cachorro. Verifique su equipo y asegúrese de que el collar o el arnés es agradable para su perro y seguro, que no se pueda soltar, y que la correa es larga y cómoda para usted.


Recuerde que si quiere llevar a su perro en el lado izquierdo, la correa la tiene que tener sujeta con la mano derecha, y tener su mano izquierda libre, para acariciar y premiar a su perro y viceversa si quiere llevarlo por la derecha. Esto siempre influirá por donde esté el peligro si lo pasea por la ciudad, si usted va por la acera, y el peligro en este caso es la carretera y la tiene a su izquierda, el perro irá por la derecha y usted protegerá a su perro del peligro, y si la carretera está a la derecha, su perro irá a la izquierda. Es muy importante siempre proteger a su cachorro de los peligros y de que todo le llama la atención y el no sabe que es peligrosa la carretera.


Y recuerde de que esta forma de adiestrar primera en una zona libre de distracciones y segura de peligros, debe ser como un juego para su perro, se tiene que divertir, pero recordando de que es una obediencia en si misma. Debe enseñarle a comprender que estos períodos de adiestramiento son importantes y constituyen una educación, y que después de ellos se le permitirá jugar libremente a su placer.


Su perro siempre tiene que estar dispuesto a jugar con usted, pasar un momento agradable, por eso es importante en la creación de un programa hacerlos a las mismas horas si usted puede dos veces al día, y si no, solo una vez, pero siempre a la misma hora y con el perro sin comer, habiendo pasado por lo menos cinco horas de su toma de comida anterior.


La temperatura del exterior en el lugar elegido, tiene que ser fresca, no se puede en los meses de verano hacerlo en horas de calor, programe las clases al amanecer o atardecer, cuando no esté el sol, y siempre controlando la temperatura de su perro y con agua fresca. En los meses de invierno o otoño, no hay problema de calor, pero dependiendo de donde viva usted, hará mas frío o menos frío. Usted tiene que ver que se está agradable para los dos, para que sea divertida la clase para ambos.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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sábado, 8 de agosto de 2020

El Adiestramiento del Cachorro en el coche Cap-9

Erik Farina 


Educar al perro para viajar en el coche

Para muchísimos perros el coche constituye su marco de vida cotidiano, en todo caso el cachorro pueden resultar molesto en los trayectos en el coche. Así pues, hay que educarlos sabiendo claramente qué cosas hacen que se sientan bien y qué elementos les impiden permanecer tranquilos.

Aunque es más fácil prevenir problemas en el coche con los nuevos cachorros, se puede enseñar a cualquier perro a asociar el coche con cosas maravillosas mediante la desensibilización y el contraacondicionamiento. La desensibilización es un método paso a paso para introducir gradualmente a su perro en el automóvil. El contracondicionamiento cambia la respuesta emocional de su perro de negativa a positiva al hacer que sucedan cosas maravillosas cerca y dentro del automóvil.

Educar a su cachorro para que viaje con la debida compostura en el coche familiar es, simplemente, una cuestión de repetición. Deles unos minutos para explorar y oler el interior del coche. Déjale dentro un juguete nuevo, que solo lo va a tener siempre en el coche, tenga otro juguete para alternar, solamente serán unos juguetes para el coche. Haga esto varias veces durante el día. Una vez que se sientan cómodos en el automóvil, encienda el motor.

Haga los primeros recorridos en coche muy breves, aumentando progresivamente la distancia a medida que el cachorro se vaya acostumbrando, sin sufrir molestias, al movimiento del coche. Tiene que llevarle a lugares agradables para el, que relacione el subir al coche porque va a divertirse y pasar un momento agradable. Llévalo una vez al parque, otra a jugar con perros, otra si tiene un rio cerca al rio, o si vive en la costa a la playa.

Para estas clases de educación, asegúrese siempre de que entra en el coche con el estómago vacío. A los perros les gusta acompañar a sus amos, o cualquier otro miembro de la familia, cuando se disponen a viajar en coche.

Ayude a evitar que su perro se mueva libremente alrededor de su vehículo con un arnés para vehículos. Está diseñado para trabajar tanto dentro como fuera del coche y se ajusta a los perros. Asegúrese de medir el pecho de su mascota y el cuello para asegurar el tamaño adecuado del arnés antes de ordenar la compra de cualquier tipo de arnés de viajes, para poder asegurarse de que el producto protege a su mascota de la forma en que está diseñado. Busque los productos bien hechos que están diseñados para adaptarse a su perro correctamente para asegurarse de que el sistema de seguridad hace su trabajo correctamente.

Ofrezca a su perro premios agradables como galletas y prémialo después de cada paseo para que asocie una experiencia positiva con el uso del arnés. A las mascotas no se les debe permitir viajar con la cabeza fuera de las ventanas del automóvil.

En poco tiempo, su perro debe esperar los viajes en el coche porque el viaje en sí es agradable y los destinos son divertidos. Por supuesto, después de enseñarle a su perro a montar en el coche, no todos sus destinos serán agradables. Los viajes al veterinario o al peluquero pueden ser estresantes. Asegúrese de que esos destinos sean pocos y distantes y, cuando sean necesarios, lleve siempre sus juguetes del coche.

Los Mareos:

Esta patología, muy frecuente en el humano y el perro, está inducida por numerosos factores orgánicos (vibraciones, percepción del desplazamiento, olor de los carburantes) y psíquicos; a ella van asociadas principalmente manifestaciones periféricas del miedo, salivación y vómitos.

Ahora bien, las primeras experiencias marcan, y por tanto, pueden dar lugar a perturbaciones fisiológicas que engendren una situación estresante que puede desembocar rápidamente en fobia al coche. De modo que los primeros viajes conviene administrar al perro un medicamento para prevenir la aparición de esas indisposiciones. Afortunadamente, la mayoría de los cachorros jóvenes superan el mareo con el tiempo.

El Estrés:

Si su perro muestra signos de estrés en algún momento, deténgase, espere un par de días y luego comience de nuevo desde el principio. ¿Cómo sabrá si estar en su coche es estresante para su perro? Te darán varias señales. Temblar o temblar, babear, bostezar, jadear, lamer en exceso, son todos signos de estrés. Con demasiada frecuencia veo a un perro demasiado estresado en un coche colocándose de un lado a otro, obviamente incómodo, y peor aún, obviamente sin seguridad.

Si su perro todavía experimenta resistencia y angustia en este punto, es posible que deba tomar algunos pasos más para ayudarlo a relajarse. La música relajante puede ayudar. Algunas personas confían en el uso de la aromaterapia. Intente agregar unas gotas de un aroma relajante como lavanda dentro del automóvil. Cree una caja o asiento de seguridad cómodo y acogedor. Coloque sus juguetes favoritos adentro. Asegúrese de que el automóvil esté bien fresco antes de ponerlo adentro. Un coche caliente es muy incómodo para tu cachorro cubierto de piel. Baje las ventanas para que entre aire fresco. Haga ejercicio a su perro unos veinte minutos antes de su viaje para disminuir el estrés.

Usted debe de estar en todo momento tranquilo y relajado, sus preparativos para la salida pueden tener un impacto en cómo percibe su perro el próximo viaje en el coche. Si está frenético o nervioso mientras se prepara para irse, su perro puede captar esas vibraciones. Si eres organizado y tranquilo, tu cachorro responderá de la misma manera.

¡Ahora ve! ¡Disfruta tu viaje con tu mejor amigo peludo! ¡Todo su tiempo, entrenamiento y preparación sin duda valdrá la pena como viaje!


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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viernes, 7 de agosto de 2020

El Adiestramiento del Cachorro Cap-8

Erik Farina 2014

Métodos en el adiestramiento canino para el cachorro


Resulta esencial que los cachorros, así como los perros ya crecidos, dispongan de libertad y se les permita correr sin ir atados a la correa, pues muchos de ellos se comportan como niños rebeldes cuando se les deja libres. Algunas veces, los perros, al quedar liberados, corren hasta tan lejos y con tanta rapidez que muy pronto se pierden de vista y parecen sordos ante las frenéticas llamadas de sus propietarios.


Una forma de corregir esta costumbre es, por supuesto, concederles mas libertad, pero existe otra manera de condicionar nuestro perro y lograr que permanezca cerca de usted cuando anda o corre sin correa. Esto es también una estratagema, pero una estratagema que es tan divertida para ustedes como para vuestro perro. En primer lugar tiene que ir con su perro a una zona controlada, libre de peligros, con un espacio muy amplio, un parque grande, bosque, o campo lejos de la ciudad, si usted vive en la costa, una playa amplia y larga también vale.


Lleve a su perro a una de esas zonas controladas, y quite su correa y déjalo libre, simplemente, basta con esconderse cuando comience a alejarse demasiado y después darle un silbido o llamarle para que regrese. Al mirar el perro hacia atrás no le verá y comenzará a buscarle hasta que lo encuentre. Si parece que no puede encontrarle, descubra su posición mediante algún movimiento o ruidos. Cuando el perro le encuentre, juegue con el con mucha felicidad, y prémialo.


Este juego del escondite, le gustará y ofrece la ventaja de que, mientras lo practica, aprenderá a mirar constantemente hacia atrás para asegurarse de que usted sigue visible para él, y de que siempre permanecerá lo bastante cerca como para poder regresar inmediatamente y gozar de vuestro juego del escondite, y pasar un momento agradable con usted.


Los psicólogos caninos se han valido, desde hace mucho tiempo, de los métodos negativos de condicionamiento de los reflejos de los perros para conseguir unos resultados específicos de adiestramiento. El experimento ideado por Pavlov, con la campanilla y la comida, es muy conocido al respecto. En este experimento, el mero sonido de la campanilla provocará una segregación de la saliva en la boca del perro, aun cuando no aparezca la comida.


Valerse de pequeños sonidos metálicos es otro enfoque que los psicólogos han venido utilizando en las pautas de condicionamiento de la conducta de los perros, quizás el más conocido para ustedes sea el Clicker por Karen Pryor, quien de este experimento empezó a utilizar el Clicker con los delfines, que mas tarde lo utilizaría en el adiestramiento de los perros. Pero simplemente es un sonido, del cual ustedes pueden utilizar un sonido relacionado con la comida para su perro.


Valerse de estos pequeños sonidos metálicos es otro enfoque que los adiestradores han venido utilizando en las pautas de condicionamiento de la conducta de los perros. Cuando el perro se entrega en forma natural a una acción específica, tal como dirigirse a una silla, el adiestrador hace sonar el pequeño instrumento de metal y con ello pronto habrá condicionado al perro para que se dirija a esa misma silla, cada vez que oiga el mismo sonido.


Este tipo de condicionamiento en el adiestramiento puedo asegurar que requiere un grado alto de concentración, una absorción completa en la labor desarrollada y un margen considerable de tiempo dedicado sin interrupción al perro. Enseñar a un cachorro a sentarse y a tumbarse poniendo el nombre después de la acción, nunca antes, requiere de paciencia. Cada vez que se siente el cachorro, le pone nombre a esa acción “siéntate” siempre premiando al perro y cada vez que se tumbe de forma natural, le pone nombre a esa acción “túmbate”, siempre premiando al perro.


Nunca se toca al perro, ni una sola vez en este método, ni le obliga a obedecer estas órdenes, simplemente, permanece a su lado constantemente, como mero observador, totalmente abstraído en esta labor, y cada vez que se efectúe por la propia voluntad del perro, cualquiera de las acciones deseadas le dice el nombre de la orden que quiere que relacione con esa acción mientras la ejecuta. Pronto quedará condicionado en el sentido de obedecer estás órdenes inmediatamente, sin haber sido obligado el perro a adoptar las posiciones adecuadas en el sentido a través de un adiestramiento positivo.


Recuerde que valerse de estos métodos para condicionar a su cachorro para que actúe tal como lo desea usted, no está de hecho adiestrándolo, sino simplemente induciéndolo a que lleve a cabo determinados actos que vendrán a moldear su conducta, y que este método de adiestramiento resulta limitado en cuanto a su alcance.


Podría seguir explicando el uso de otros métodos similares de adiestramiento, de ciertos adiestradores que utilizan collares de castigo, estranguladores, eléctricos, de pinchos..etc.. personalmente me siento contrariado a todo esto, y reafirmo de que deberían estar prohibido y que no existieran, todo lo que sea cruel para el perro. Asustar o causar daño no es necesario en el adiestramiento, de hecho tales métodos son propios de mentes sádicas o de seres insensibles que NUNCA deberían poseer un perro, y mucho menos que alguien le deje su perro en manos de esta gentuza.


Quien tenga un perro al que no pueda controlar o adiestrar, no debe NUNCA pegarle o usar métodos crueles en su esfuerzo para adiestrarlo. Lo que procede es llevarlo a un adiestrador profesional calificado, siempre en adiestramiento positivo, explicarle su problema y dejar que sea él que le enseñe a usted como debe adiestrar a su perro, que le enseñe una buena modificación de conducta para su perro. Si usted necesita de ayuda o asesoramiento profesional, puede escribirme al siguiente email: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

jueves, 6 de agosto de 2020

El Adiestramiento del Cachorro Cap-7

Erik Farina 


El perro que roba comida de la mesa


Generalmente, llega un momento en el adiestramiento de su cachorro, o incluso del perro ya un poco más crecido, en que cabe utilizar un método que prácticamente proyecta el perro hacia la forma de conducta deseada. Este método se emplea cuando se ha fracasado con otros métodos, yo considero que cualquier castigo drástico por el fracaso experimentado por el perro podrían dañar más que ayudar a nuestro programa de adiestramiento. Por eso NUNCA, se castiga a un perro, NUNCA se le puede pegar, eso NUNCA. La idea básica existente en este tipo de adiestramiento es conseguir que el perro piense que el mismo ha tomado una mala acción y tenido una mala experiencia inolvidable. En el pensamiento del cachorro se forja la idea de que sus dueños no han tenido vinculación alguna con la mala experiencia.


Esta es una acción cuya tentación muchos cachorros no pueden resistir. Su vigoroso ritmo de crecimiento los lleva casi constantemente a tener hambre, y la comida que sus amos tienen sobre la mesa constituye un reclamo que les resulta imposible resistir, sobre todo en el caso de perros que han venido recibiendo pequeños trozos de comida provenientes de la mesa, de manos de algún miembro de la familia, lo cual constituye una de las maneras más fáciles de malcriar un perro.


La mayoría de cachorros que han sido reprendidos severamente por robar comida de la mesa son lo suficiente inteligentes como para no intentar cometer su delito hasta que sus amos se encuentran fuera del comedor donde está la comida en la mesa y con ello desaparece el peligro. Entonces, con rapidez y silenciosamente, se levanta hasta llegar a nivel de la superficie de la mesa y se esfuerzan en alcanzar y engullir cualquier alimento al que puedan llegar, especialmente la carne.


Si su cachorro, o perro adulto, se ha convertido en un ladrón inveterado y ninguna reprimenda consigue hacerlo desistir de sus vergonzantes robos cuando surge la oportunidad, deberá de valerse de un sistema negativo para corregir esta mala conducta. Debe ordenar la mesa como siempre, cuando intenta robar algo en ella. Elija después un trozo de carne, átale un cordel y al otro extremo unas latas vacías, campanillas y cualquier otra cosa que haga mucho ruido al moverlas o en contacto con el suelo.


Coloque ese trozo de carne justo en el borde de la mesa. No permita que el perro le observe, mientras le prepara la sorpresa, el perro debe estar fuera del comedor, pues de modo alguno ha de quedar implicado en lo que va a ocurrir. Cuando todo esté preparado, abandonen el comedor, donde está la mesa con la comida, al igual que han hecho en ocasiones anteriores, en las que el cachorro ha cogido algo de la mesa durante vuestra ausencia.


Cuando se encuentren fuera del comedor y el perro se aproxime sigilosamente a la mesa y coja el trozo de carne, tirará sin darse cuenta de todos los objetos ruidosos que se hallan sujetos al otro extremo del cordel y los hará caer al suelo, y, si intenta huir de ese estrépito espantoso, éste lo seguirá mientras no suelte el trozo de carne robado que lleva en la boca. El sobresalto que esto le producirá es aproximadamente igual al que experimentaría un ladrón que sigilosamente se introdujese en una casa y, al abrir un cajón, se viese asaltado por el ensordecedor estruendo de la sirena de una alarma en la casa.


Un silencio profundo constituye el escudo protector del ladrón y, tan pronto como este silencio se rompe, el ladrón se encuentra desnudo y expuesto. El cachorro que roba sigilosamente se siente igual ante el estrépito que ha provocado, que retumba en sus oídos y lo señala como el culpable.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

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miércoles, 5 de agosto de 2020

El Adiestramiento del Cachorro Cap-6

Erik Farina 2014


Todos los Cachorros necesitan algo para morder


Los cachorros necesitan algo resistente para poder morder y calmar esa molestia que tienen mientras desarrollan sus dientes y sus muelas. Con ello se coadyuva a la aparición de sus piezas dentales, a eliminar la primera dentición en el momento oportuno, a asegurar el normal desarrollo de las mandíbulas, y a ayudar a los dientes permanentes a aparecer, crecer y asentarse firmemente en ellas.


El deseo de morder que muestra el perro adulto tiene su origen en el instinto de limpiar los dientes, dar masaje a las encías y hacer ejercicio con las mandíbulas, aparte la necesidad de valerse de este medio para la liberación periódica de las tensiones caninas.


Por este motivo, los perros, en especial los cachorros y los perros más jóvenes, destruyen a menudo artículos que valen mucho dinero cuando su instinto mordedor no es desviado de esta acción, en particular durante el período crítico, ampliamente variable, de los cachorros.


Proteger sus posesiones de la destrucción, asegurar un desarrollo apropiado de los dientes y de las mandíbulas, facilitar los medios para una limpieza provisional de los dientes y el masaje de las encías, y canalizar las tensiones del perro hacia un ámbito que no sea destructivo, depende, por tanto, de que el cachorro cuente, a su fácil alcance, con algo adecuado para poder morder cuando su instinto la dice que debe hacerlo.


Si muestra propósito, y el de su cachorro, debe cumplirse, lo que le proporcionará para morder debe ser deseable desde su punto de vista, contar con las cualidades funcionales necesarias y, sobre todo, resultar seguro para su cachorro.


Es muy importante que a los cachorros no se le permita morder nada que pueda romperse, y objetos indigeribles y tóxicos de los que puedan arrancar algún trozo. Los fragmentos agudos, tales como los provenientes de huesos huecos que puedan ser rotos por el cachorro, pueden perforar el intestino y causar la muerte. Los artículos indigeribles y tóxicos aptos para ser fragmentados, tales como juguetes regenerados de goma o de plástico, pueden provocar una oclusión intestinal, si no son vomitados, y dar lugar a una muerte dolorosa, a menos que se proceda de inmediato a una operación quirúrgica.


Una vieja bota de cuero es otra de las malas respuestas más populares a esta necesidad, pero hay que saber que la suela y el tacón tiene goma, tiene clavos o grapas, y otras partes metálicas, tales como ojales, corchetes, etc.. No es recomendable dárselo a su cachorro, ni que esté a su alcance. Un trozo de goma puede provocar una oclusión intestinal, pero si en él se encuentra además un clavo o algo metálico, ello puede causar que la pared intestinal resulte perforada o desgarrada. Lo mejor por la seguridad de su cachorro es que nunca muerda una bota o zapato viejo, así también evitará el riesgo de que el cachorro no llegue a distinguir entre un zapato viejo, con alguno de sus zapatos nuevos, y morderlos mientras el cachorro se encuentra fuera de su campo de visión.


Hoy en día a multitud de tiendas especializadas con juguetes 100% naturales, NO tóxicos y biodegradables, aptos para los cachorros y perros adultos, que si un perro traga una parte del juguete éste será digerido por los jugos gástricos. Yo recomiendo siempre las astas de ciervo naturales, hay variedad de ellas y de tamaño, aptos para cada boca de cada perro. Los huesos duros naturales, o nilon u otro parecido que sea resistente, también lo tiene de varios tamaños y sabores. Hay juguetes 100% de caucho natural muy resistentes, indestructibles, que también son muy buenos para morder, y el olor que desprende les gusta mucho a los perros.


En las tiendas encontrará artículos de piel seca y sin curtir de diversos tipos, formas y precios, que se han hecho muy populares. Sin embargo, responden muy bien a las funciones primarias de morder del cachorro, pues son más bien repelentes cuando han quedado empapadas de saliva y son muchos los cachorros que los destruyen con bastante rapidez, pero han sido considerados como muy seguros. Son cada vez más numerosos los accidentes mortales o casi mortales causados por asfixia, y ello se atribuye a trozos parcialmente engullidos de piel seca que después se ha hinchado en la garganta.


Con los juguetes tóxicos, los veterinarios han atribuido durante años que muchos casos de estreñimiento, o problemas estomacales, a los trozos digeridos de forma incompleta, en el intestino a estos juguetes. Las pelotas de tenis, o parecidas de marcas populares para las mascotas, nunca se le deben dar a los cachorros, o perros adultos, la pelusilla amarilla que tiene la pelota, poco a poco se la van tragando, y se queda en las paredes intestinales, que poco a poco van estrechando más y más en el intestino, provocando problemas de diarrea, y una obstrucción intestinal.


Para nosotros la salud de su perro es lo más importante, por eso puede ponerse en contacto con nosotros, para un asesoramiento y recomendación de los mejores juguetes en el mercado mundial para cachorros o perros adultos, le informaremos gratuitamente sin ningún compromiso, puede escribirnos al email: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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martes, 4 de agosto de 2020

El Adiestramiento del Cachorro Cap-5

Erik Farina 


Los Objetivos del Adiestramiento en el Cachorro


La base de todo este adiestramiento temprano se halla construida por el deseo de adaptar el cachorro a nuestro hogar, a nuestra persona, de como queremos que se comporte en nuestra presencia, y hacer del cachorro un miembro bien educado en nuestra familia. El principio fundamental, es hacer de él un ciudadano mejor cuando alcance la madurez, condicionándolo a tal fin con relación a unas pautas de conducta, y a través de su aprendizaje, con la adquisición de unos determinados conocimientos.


Con este adiestramiento temprano como base, su cachorro puede pasar a fases más complicadas y usted, como dueño del cachorro, es la persona apropiada para impartirle dicho adiestramiento. Muchos propietarios de perros tienen miedo a emprender cualquier cosa que suene a adiestramiento avanzado. No obstante, si ha enseñado con éxito a su cachorro los elementos de un adiestramiento preliminar, incluido el cúmulo de detalles propios del amo neófito, o sea la socialización al entorno, entonces mostrar una actitud de aprensión respecto al adiestramiento futuro es algo que resulta ridículo.


Ya ha establecido un control y condicionado a su cachorro para que aprenda y obedezca sus órdenes, lo cual supone que la parte más difícil y la principal ya ha terminado. El adiestramiento futuro consistirá, por tanto, en construir sobre la base que ya ha establecido.


Más adelante, en los siguientes artículos, cuando entre en la fase del adiestramiento avanzado, probablemente usted va a querer unirse a un grupo entregado a ello, a cuyo fin, posiblemente encontrará uno en su barrio o en una zona muy próxima a su barrio. Trabajar en compañía de otras personas y otros perros resultará estimulante, tanto para usted como para su perro. Le debo de recordar, sin embargo, que la base de esta formación es exactamente la misma que aprenderá valiéndose de estos artículos, es decir, le enseñaré a adiestrar a su perro.


Debe estar tranquilo, no debe dar las órdenes a gritos, pues cabe que su perro eventualmente las considere como reprimendas. Utilizara una voz para articular sonidos que encierren significados para su perro, y sobre todo, no pierda nunca el control, pues se le escapará el apego que debe ejercer sobre su cachorro, apego que no sólo representa la parte más importante del adiestramiento, sino también el elemento que debe valerse para condicionar a su perro en sus pautas de conducta para que se convierta en un perro bien adiestrado, querido y admirado por todos.


No hay nada más bonito y hermosos me ver la admiración y amor que le tiene su perro hacia usted, eso le dará a su perro tener una predisposición a trabajar con usted. O sea a jugar juntos, a disfrutar de un momento agradable con usted, porque todo adiestramiento debe ser un juego entre usted y su perro, un momento de disfrute y gran apego. Tener la atracción de su perro hacia usted, es la base principal para todo, teniendo esa admiración y esa atención, es cuando se debe trabajar a un perro, de lo contrario le creará una frustración.


Lo más importante es que usted esté de buen humor y muy motivado, para pasar un buen rato con su perro, poder jugar juntos y que sea muy gratificante para ambos. Si usted no se encuentra motivado, o esta enfadado por cualquier cosa, o desganado, ese día no trabaje con su perro, solamente un paseo de expedición y olfateo para su cachorro. Solamente se debe trabajar al perro en el adiestramiento estando en un momento feliz y motivado para ello.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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lunes, 3 de agosto de 2020

El Adiestramiento del Cachorro Cap-4

Erik Farina año 1994


La Comida como parte del Adiestramiento

La comida es una parte muy importante en el adiestramiento de tu cachorro. Has podido ver cuán pronto tu cachorro familiariza con su nombre y le enseña que existe una recompensa que le espera cuando responde a la llamada. La golosina utilizada como recompensa en el adiestramiento es asimismo parte de la alimentación general del cachorro para exigir su obediencia. Adiestrar al perro a aceptar ruidos intensos al objeto de que no muestre temor ante el sonido de un trueno, o los fuegos artificiales o los petardos, puede asimismo llevarse acabo durante el periodo de alimentación.


Yo comienzo por enseñar a los cachorros que ignoren los ruidos de los petardos durante los momentos en que están comiendo. Así, los cachorros hambrientos se hallan tan absorbidos por el proceso de engullir la máxima cantidad de alimentos posibles en el espacio de tiempo más breve, sobre todo cuando se encuentran junto a otros compañeros de camada, que muestran gran tendencia a olvidarse de todo aquello, incluido el ruido, que puede distraerlos de su propósito principal.


Lo mejor que puede hacerse, es aprovecharse de esta absorción del cachorro mientras come para realizar los sonidos fuertes, con cohetes o petardos en el exterior a una cierta distancia del punto en que se encuentran los cachorros. Ahora bien, aun cuando el ruido probablemente ni siquiera es observado por los cachorros entregados de lleno a comer, no le pasa desapercibido a su subconsciente. Con ello resulta posible ir acercándose gradualmente con los ruidos a los cachorros en cada una de las tomas de comida, hasta llegar a situarse inmediatamente encima de ellos, y se hace estallar un petardo sin que de muestras de alteración alguna.


De esta forma se habrán acostumbrado los cachorros al ruido y sabrán, cuando ya tengan una percepción plena de tal circunstancia, que no encierra nada de lo que deban sentir temor. Vale realmente la pena adiestrar todos los cachorros de forma que no sientan miedo ante sonidos agudos y ruidos fuertes.


No es necesario valerse de petardos o cohetes, para conseguir este propósito, basta, simplemente, con utilizar la tapadera de un cubo grande de metal, como los de la basura, o el de una olla muy grande, y cuando los cachorros se encuentren totalmente absortos comiendo, dejarla caer al suelo o golpearla con una barra de hierro a una corta distancia del punto que se encuentran.


Gradualmente, se acercarán más, hasta que pueda golpear o dejar caer al suelo la tapadera inmediatamente detrás de ellos sin que el ruido les moleste en lo más mínimo. Esto lo puede hacer si usted tiene solo un cachorro igualmente, reduzca la intensidad del ruido hasta comprobar que ha desarrollado una tolerancia al ruido. Después, las tormentas, los truenos, los petardos, los fuegos artificiales y otros ruidos de carácter repentino encontrarán a los perros con ánimo firme y sin temor.


Incluso nuestros propios periodos de comida, o sea los que seguimos los humanos, pueden aprovecharse ventajosamente como ayuda para adiestrar al cachorro. Jamas dará a su cachorro algo de la comida de su mesa mientras estas comiendo, pues ello lo convertirá en una molestia y pedirá continuamente comida, babeando desagradablemente mientras piensa en alcanzar su deseo.


Elija un punto específico para su perro durante las comidas de usted, y haga que coincida con la toma de comida de su cachorro, póngale su plato de comida en ese punto mientras usted come también. Siempre a una cierta distancia de la mesa donde come usted. Enséñale a permanecer allí mientras come usted, o comenta mas personas en la mesa, y que no moleste, tiene que tener su comida, si la termina, puede dejarle un asta de ciervo o hueso duro para que siga entretenido mientras ustedes comen. Y debe estar entretenido con su hueso o asta de ciervo, y esperar hasta que ustedes terminen, una vez terminen debe quitarle el hueso o la asta de ciervo y guardarla en un cajón, hasta la siguiente toma de comida que necesite. Siempre se tiene que mantener el deseo del cachorro de tener ese hueso o asta u otra cosa que usted vea conveniente, tiene que tener cuatro diferentes, para cambiárselo en cada toma, para que no se repita en cada una hasta el día siguiente.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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domingo, 2 de agosto de 2020

El Adiestramiento del Cachorro Cap-3


Erik Farina 2016
     


Adiestramiento del cachorro el collar y la correa 


En el capítulo 1 me había referido a un método muy antiguo, que hay gente que le colocaba a sus cachorros con un mes de vida, unos collares suaves, a los que le había atado previamente cortos trozos de cuerda. Pero la gran mayoría de los cachorros, sin embargo, jamás han llevado un collar o se han sentido sujetos a una correa. Tiene que adquirir un collar suave y cómodo para ponérselo a su cachorro y que lo lleve constantemente para que se acostumbre al mismo. Cabe recomendar que a este fin un tipo que sea barato, porque pronto le vendrá pequeño y más adelante va a querer usted algo mejor ornado de su cuello.

Después de que haya llevado el collar durante dos o tres días, ponle un trozo de correa sólida al collar, lo suficientemente larga para que llegue al suelo. Después de arrastrar esta cuerda de un lado para otro y tropezar con ella varias veces, el cachorro se habrá acostumbrado parcialmente a la correa, en la medida, por lo menos, de que cuando usted pase a una de verdad y comience a llevarlo de un lado a otro atado con la correa, no muestre resistencia si actúa con delicadeza.

Jamás debe tirar de la correa de un perro para llevarlo de un lado a otro, como tampoco debe dejarle la correa a un niño y permitir que este tire de la correa. Después de que la correa haya sido ajustada al collar, llame al cachorro por su nombre para atraer su atención. Trate de que acuda y camine a su lado y vaya a su aire libremente y olfateando. La correa tiene que tener dos metros como mínimo, déjala suelta en su totalidad, luego agáchese, llame al cachorro por su nombre e intente para que venga hacia usted, diciénlole la palabra “Ven” según empiece a caminar hacia usted, vaya retrocediendo pasos y repitiendo la palabra “Ven” y tenga preparada una golosina en su mano para premiar al cachorro cuando llegue a usted.

Cuando haya conseguido en varias ocasiones que su cachorro acuda desde el extremo de su correa de 2 metros, pasará a utilizar una correa ligera de 5 a 10 metros, enganchasela al collar y repita los mismos ejercicios que ha practicado con la otra correa, pero esta vez a mas distancia. Si su cachorro se encuentra suelto, libremente si correa, y lo llama con un “Ven” y el no le presta atención a su llamada, no lo persiga, pues solo conseguirá que eche a correr en otra dirección a la de usted, y así evitar el intento de usted de cogerlo, con lo que perderá el control de si mismo y sobre el cachorro, y con ello, se habrá echado a perder muchas horas de adiestramiento.

Muestrese tranquilo, atraiga su atención llamándolo por su nombre y cuando mire hacia usted en su misma dirección, pongasé a correr en dirección contraria del cachorro alejándose de él, mirando de reojo hacia atrás y llamándolo repetidas veces para que acuda hacia usted. En la mayoría de los casos, correrá rápidamente detrás de usted. No debe nunca cogerlo cuando llegue a usted, en lugar de hacer eso, debe agacharse o sentarse en el suelo y reirse y lo acaricia cuando esté a su lado. Aun cuando esto requiera mucho tiempo y una considerable exasperación conseguir que acuda a su lado, jamás se le reñirá una vez lo haya hecho, lo que tiene que hacer es alabarlo y felicitarlo y que sea una experiencia agradable siempre que va hacia usted. Si usted castiga al perro nunca sabrá que es por no hacer caso a la llamada, sino que siempre lo asociará el acto de castigo con su acción inmediata y creerá que está siendo castigado por haber acudido a su lado, y será una experiencia desagradable ir hacia usted. Nuca, y Nunca se castiga ni riñe a un cachorro, siempre hay que buscar el apego del perro y la sensación agradable.

En las primeras etapas del adiestramiento del cachorro con la correa, dese por satisfecho con sólo conseguir que aprenda a moverse con soltura atado a la correa, y sólo enredándose ocasionalmente entre sus piernas. Cuando avance sin problemas a su lado, comenzará a utilizar la palabra “vamos” para que se familiarice con ella. Pero no intente conseguir que se mueva en forma rítmica y pausada hasta que sea un poco mas mayor . En próximos artículos explicaré con mayor amplitud la forma de enseñar a caminar de un modo apropiado.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

sábado, 1 de agosto de 2020

El Adiestramiento del Cachorro Cap-2

Erik Farina año 2014
Erik Farina 2014
                                                                                                 
Acostumbrar al cachorro a hacer sus necesidades fuera de casa.

Esta es con frecuencia la tragedia del que carece de experiencia en el trato con perros pero, con unos conocimientos básicos y algo de paciencia, no es necesario que resulte una carga tan terrible como se afirma que es. En primer lugar, deberemos descubrir el lugar donde un cachorro hace generalmente sus deposiciones y cuando lo hace. Con ello dispondremos de un medio de información previa y pertinente.

Los perros tienden a hacer sus deposiciones en puntos que ellos u otros perros, han utilizado anteriormente, y acudirán de nuevo a dichos puntos si cuentan con la oportunidad para ello. Un cachorro, casi en forma inevitable, hará sus deposiciones inmediatamente después de beber o despertarse, y dentro de un plazo máximo de media hora después de comer. Debe evitar cualquier desastre llevándolo inmediatamente al punto que quiere que utilice.

Si usted lo está preparando para salir fuera de casa, y después de haberlo sacado a la calle, o al parque, ensucia el suelo de la casa en el interior al volver a entrar, deberá volverlo a sacar fuera de casa, y felicitarlo y premiarle si hace algo mas fuera en el exterior. En casa debe limpiar el suelo con un producto antibacterias, a base enzimas, para eliminar totalmente el olor a orina y así su cachorro no puede oler donde lo hizo anteriormente.

Si usted lo sorprende preparándose para hacer sus necesidades dentro de la casa, pronuncie rápido su nombre, con voz alta diga “a la calle” esto le sorprenderá y detendrá la acción y le dará tiempo para sacarlo fuera de casa. Una vez en la calle y haga sus necesidades, lo felicita y premia. Jamas, deberá castigar a su perro si hace algo en casa, y nunca jamas se le ocurra restregar su hocico en sus excrementos u orina, eso está totalmente prohibido, esa acción nunca se puede hacer, y recuerde que nunca se le riñe o castiga al perro por hacer sus necesidades en casa.

Dentro del hogar, puede tener papeles de periódicos, o pañales absorbentes para el suelo, acostumbrarlo a que utilice esto para sus deposiciones será tarea fácil. Cualquier material que haya tenido bajo sus patas cuando era un bebe de un mes y estaba con sus hermanos antes de traerlo usted a su casa, tendrá gran importancia respecto a la rapidez con que vaya a conseguir acostumbralo a hacer sus necesidades sobre ese material. Si era papel de periódico lo que tenían, le será fácil reconocer ese olor y hacer ahí sus necesidades, si era los pañales, pues también. Esto es que ha sido condicionado y por tanto preferirá hacer sus deposiciones sobre la misma clase de material que ha tenido hasta entonces bajo sus pies y que ha venido utilizando para este fin desde que ha nacido.

El papel o pañal, debe colocarse en un lugar específico y no quitarlo de allí, el mejor punto es un rincón cerca de la puerta de salida de la casa. Observará al cachorro para descubrir los indicios que ponen de manifiesto que está a punto de aliviarse y cuando comience a agacharse o girar varias veces en el mismo lugar, lo llevará inmediatamente hasta el punto donde se encuentra el papel o pañal, y lo mantiene ahí hasta que haya terminado. Después le felicitará y premiará, diciéndole lo buen perro que es. Muéstrese consecuente y jamás permita que acuda a otro lugar de la casa sin reñirle, recuérdelo, no se le riñe nunca, y llevándolo hasta el papel o pañal para enseñarle el lugar donde debe hacerlo. Antes de lo que crea, el cachorro se habrá mentalizado en el sentido de que debe ir al lugar que quiere usted que vaya cuando la naturaleza lo exige, y utilice el papel o pañal que usted a dispuesto para él.

Lo mejor es que si usted va a traer un nuevo cachorro a su hogar, que sea en un fin de semana, si usted no trabaja esos días. Destinará todo dicho fin de semana a conseguir que el cachorro se sienta como en su casa, y acostumbrarlo al nuevo hogar y al exterior de la casa. Si usted lo observa durante todas las horas en que permanece despierto y lo sorprende cada vez que ha de hacer sus necesidades, muéstrele el punto en que quiere que lo haga y adiéstralo para que acuda allí, donde usted colocó el papel o pañal. Aun cuando será un fin de semana tedioso, le proporcionará grandes rendimientos al reducir el tiempo necesario para acostumbrar a su cachorro a base de muchas horas e incluso días. Algunos cachorros de más edad pueden acostumbrarse casi por completo en el curso de una semana de adiestramiento diario.

Los cachorros que han sido criados en un jardín, al exterior, son los mas fáciles de acostumbrar a hacerlo fuera de casa. Basta con llevarlo al jardín cuando estén en condiciones para ello y al sentir una textura y olor familiar bajo sus patas, pronto se acostumbrarán. Exceptuados los que poseen perros de muy pequeño tamaño, el objetivo de cualquier propietario de un perro es adiestrar eventualmente el suyo para que salga al exterior y haga allí sus deposiciones, aun cuando haya comenzado valiéndose de papel o pañal para acostumbrarlo a ello. Para conseguir este propósito, el papel o el pañal previamente utilizado por el cachorro debe ser llevado al exterior, y se acompañará al cachorro hasta ellos cuando creamos que es el momento de hacer sus deposiciones.

El cachorro a través de su capacidad olfativa, sabe para que ha sido utilizado el papel o pañal y generalmente no tendrá problema alguno para instarlo a utilizar de nuevo con idéntico fin. Para llegar al punto en que el cachorro ya no necesita por más tiempo el papel o pañal, se requiere un poco de tiempo. La cantidad de papel o pañales, debe reducirse gradualmente hasta que llegue el momento en que no quede nada. El material dentro de casa lo pondremos fuera de la puerta, después de los primeros días, y permitir al cachorro que rasque la puerta y pida ir al olor que tiene fuera. A medida que transcurre el tiempo, deberemos eliminar una parte de dicho material hasta que solo quede la tierra o la hierva. Cuando este deseado momento llegue, nuestro cachorro deberá estar ya completamente acostumbrado.

Incidentalmente, cabe señalar que cuando traslade el papel o pañal al exterior de la casa, probablemente deberá inmovilizarlo con piedras en cada esquina, pues si no es así, se despertará una mañana y encontrará que su papel o pañal ha salido volando.
He subrayado hasta aquí la conveniencia de utilizar, bajo las patas del cachorro y durante el acostumbramiento, el mismo material a que el cachorro se halla acostumbrado. Existe, no obstante, un método de gente que cría perros como fábricas, esta aberración de estos pobres seres vivos, que debería estar prohibido, pueden venir con problemas, ya que están metidos como latas de sardinas en jaulas y suelo metálico, o suelos de cemento. Por eso nunca se debe comprar un cachorro a las tiendas de animales, o por internet, para así eliminar la producción y beneficios de esta gentuza.

Puede evitar muchos problemas si recuerda unas pocas y sencillas reglas. Hasta que alcance un nivel absoluto de limpieza en la casa, deberá confinar a su cachorro a una zona delimitada por una valla por la noche y también cuando lo deje solo en la casa. Preferiblemente, dicha zona acondicionada, con su papel o pañal si el cachorro aun está acostumbrándolo a hacer uso de ellos, deberá tener en cuanta que, sea cual fuere el que de estos dos elementos utilice, debe encontrarse de fácil alcance. Tiene que tener su agua siempre, su cama, y dos juguetes que se le irán intercambiando de dos en dos durante el día y la noche.

Debe enfrentarse a el problema de acostumbrar al cachorro a hacer sus necesidades en el papel o pañal, con mucha calma, no con temor o aprensión, y nunca enfadarse con él. No debe darle importancia a los charcos de pis. Si muestra determinación y actúa de un modo ordenado y continuo, pronto conseguirá, con un poco de colaboración por parte de su cachorro, un perro acostumbrado a su entorno y una casa limpia de nuevo.  

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)



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