sábado, 10 de agosto de 2013

El Aparato Locomotor del Perro

Erik Farina


Muchos factores influyen en la forma de moverse de un perro. El primero es su construcción, es decir, su estructura anatómica. Un perro con un ángulo correcto en la omoplato, como por ejemplo el Golden Retriever, disfrutará de más flexibilidad de movimientos que otro que tenga la omoplato demasiado recta, el cual posiblemente caminará con cierta rigidez, como al trote, lo cual constituye un defecto salvo cuando se considera característico de una raza determinada, como el Pinscher Miniatura, por ejemplo.

También la edad y la forma física influyen en la forma de moverse. Un perro joven y bien musculado se moverá con más soltura que otro perro más anciano en baja forma física o con sobrepeso. A los perros les ocurre como a nosotros: deberían adquirir un buen tono muscular gradualmente y después ser capaces de conservarlo. Sin embargo, por desgracia, abundan los perros demasiado perezosos y la obesidad se ha hecho ya tan frecuente en los perros como en los seres humanos.

El sobrepeso repercute en los órganos internos tanto como en la agilidad y en la elegancia al moverse. Actualmente existen numerosas consultas veterinarias especializadas en problemas de sobrepeso, y no deberá dudar en someter a su perro a tratamiento si necesita ayuda para hacerle adelgazar y estar en su peso correcto. Los perros se benefician tanto como nosotros de una dieta controlada unida a un incremento del ejercicio.

El cuerpo del perro es una máquina prodigiosa. Además de andar de forma pausada y armoniosa, el perro puede correr a gran velocidad, brincar y nadar. Su cuerpo goza, además, de una flexibilidad admirable, lo que le permite pasar de estar hecho un ovillo a ponerse en pie sobre las patas traseras sin esfuerzo. La enorme agilidad de los perros, unida a su naturaleza tan versátil, ha permitido a los humanos emplearlos en una enorme variedad de tareas a lo largo de los siglos: desde el rescate de personas hasta la caza, desde la tracción animal hasta el exterminio de la alimañas.




Las Cuatro Marchas



Los perros suelen desplazarse de una de estas cuatro maneras: al paso, al trote, a medio galope y al galope. Cada raza o tipo suele caracterizarse por una forma determinada de marchar al paso. 

Los perros grandes y poderosos suelen marchar con paso largo y majestuoso, mientras que los perritos menudos y vivarachos como el Terrier tienden a dar graciosos saltitos. Una de las mejores formas de desplazarse es al trote, un paso uniforme y regular que permite alcanzar buenas velocidades sin consumir tanta energía como el galope o el medio galope.


El galope es la marcha utilizada para recorrer cortas distancias a gran velocidad. Consume muchísima energía y aunque hay razas creadas expresamente por su capacidad como sprinters (Greyhounds - Galgos), ni siquiera éstas son capaces de resistir mucho tiempo a galope tendido.


Otras razas se crearon, en cambio, por su gran flexibilidad. Los Border Collies, como otros perros de pastor, pueden girar en seco para reorientar el rebaño o echarse al suelo en un segundo cuando se lo ordenen. En cualquier caso, todos estos rasgos de conducta tienen su origen en la efectiva secuencia avistamiento, acecho, persecución utilizada para cazar por el lobo.





La Potencia Muscular


Los perros poseen tres tipos de músculos: los lisos, que controlan el movimiento de los órganos internos; el músculo cardíaco, que constituye la mayor parte del corazón, y los estriados o esqueléticos, que son todos los demás. El perro puede controlar a voluntad todos y cada uno de sus músculos esqueléticos.


Los músculos están formados por fibras que se contraen al ser estimuladas por un impulso eléctrico y están unidos a los huesos por tendones. Las contracciones y relajaciones musculares mueven las articulaciones haciéndolas plegase o extenderse, desplazarse hacia adentro o hacia fuera, o rotar. Por cada músculo hay otro que realiza la función opuesta y gracias a esto es posible que los movimientos alcancen un alto grado de precisión.


Además de los movimientos más obvios, los músculos son también los encargados de controlar otros movimientos menos visibles, como los que se producen al temblar o tiritar, al respirar, al defecar o en el parto.



La Natación



Aunque todos los perros saben nadar por instinto, algunas razas fueron criadas expresamente para trabajar en el medio acuático. El Terranova, provisto de un denso manto termoaislante, no sólo es un excelente nadador, sino que incluso tiene los dedos de los pies palmeados. 

En su origen, esta raza fue criada y adiestrada para ayudar a los pescadores a halar las redes cargadas ya de pesca, y más tarde para rescatar seres humanos que se habían caído al agua.


Su fuerza es tal que puede sacar un bote de remos del agua si se le entrena para ello. Son numerosas las noticias sobre Terranovas que han rescatado contra voluntad a algún bañista que se proponía disfrutar tranquilamente del agua.


Otras razas, como el Caniche y el Perro de Aguas portugués (a los que es posible adiestrar para que recuperen redes de pescar caídas y las traigan hasta la orilla), deben su actual aspecto al origen nadador de su raza. Su actual corte de pelo procede del utilizado cuando eran perros de trabajo para incrementar su movilidad en el agua, pero manteniendo sus articulaciones bien abrigadas.




La Tracción de Sangre



Los perros han sido durante generaciones el único motor utilizado para trasladar personas o mercancías en trineo a través de terrenos cubiertos de hielo o nevados. Los perros de tiro trabajan en equipo, arrastrando la carga a la que están enganchados bajo las órdenes del musher o conductor del trineo.


Los perros de tiro se utilizan también en carreras deportivas de trineo. El cornering (tomar curvas cerradas a enorme velocidad) no tiene por qué representar una prueba excesivamente dura para estos perros, pero desde luego no es precisamente cómodo para el musher, colocado en pie tras las riendas a lo largo de hasta 32 km (en carreras relativamente cortas) y desplazándose a una velocidad que puede alcanzar lo 40 km/h.


En las carreras largas, aunque tal vez no se alcancen tales velocidades, las distancias recorridas son en cualquier caso escalofriantes: hay récords de más de 1600 km en menos de 10 días. También se han criado como animales de tiro el Bernés, un perro de montaña suizo elegido por su gran fuerza y flexibilidad, y los perros que aún se usan en Asia central para hacer girar las norias.





La Caza


El instinto de acechar y cobrar piezas de caza, natural del perro, ha sido aprovechado por los humanos desde que se inició su domesticación. Una de las familias caninas más antiguas fue la de los Lebreles, como el Greyhound, el Lebrel Afgano (Tazi) y el Deerhound, perros dotados de buena vista, larguísimas patas y una agilidad más propia de un guepardo que de un perro, capaces de avistar la caza y de perseguirla a toda velocidad.


El cuerpo ágil y menudo de los Terrier, por su parte, les confiere flexibilidad y rapidez, cualidades muy útiles para acechar y cobrar caza menor o exterminar pequeñas alimañas penetrando en sus escondrijos subterráneos, sobre todo si se unen a los magníficos reflejos de este tipo de perros.


Los perros, en general, son verdaderos atletas. Lo normal es que cualquier perro sobrepase corriendo, saltando o maniobrando hasta al más ágil de los humanos, y también que se acomode con flexibilidad de contorsionista en el rincón más angosto que se pueda imaginar para dormir plácidamente.


Más vale un perro que nunca se está quieto que un perro siempre dormido.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

viernes, 9 de agosto de 2013

Los Concursos Caninos o Exposiciones

Erik Farina año 2012
El ser humano es competitivo por naturaleza, y sin duda empezó muy pronto a utilizar a su perro para competir con sus semejantes. Probablemente, las primeras pruebas consistieron en partidas de caza o combates entre perros, en vez de los concursos actuales de agility y obediencia. Las exhibiciones y concursos de belleza son el tipo de competición más reciente, aunque también el más habitual en la actualidad.

Los Tipos de Concurso

Cada país celebra diferentes tipos de concurso, pero en general todos pueden dividirse en dos grandes grupos: los recreativos o lúdico amistosos, en los que es posible inscribirse el mismo día de la celebración, y los oficiales, que exigen la inscripción anticipada de todos los concursantes.

Los concursos puramente recreativos suelen formar parte del programa de festejos o actividades recreativas de una fiesta local. Suelen incluir apartados formales, como los “perros de raza” o “perros deportivos”, por ejemplo, y otros tan lúdicos e informales como “el mestizo más bonito”, “el que más menee la cola” o “el perro que a los miembros del jurado más les gustaría llevarse a su casa cuando acabe el concurso”.

En esta clase de concursos, el jurado no busca el ejemplar más representativo del estándar de cada raza, sino más bien un perro bien educado, bien presentado y bien cuidado por sus propietarios.

Los concursos oficiales o formales, sí buscan el ejemplar más representativo de cada raza, y consideran hasta las más mínimas diferencias con respecto al estándar oficial (canon de belleza) de la raza un motivo de descalificación. En ellos, el jurado se toma mucho tiempo para examinar de forma exhaustiva a los perros, desde su construcción y movimientos hasta su forma física y presentación.


La Preparación del Perro

La preparación es extremadamente importante en ambos. Ningún jurado mirará dos veces a un perro que lleve el pelo, las orejas o las uñas descuidadas. Casi todos las Sociedades Caninas establecen normas muy estrictas que incluyen, por ejemplo, la prohibición de usar tintes o cosméticos, por lo que la dieta y el ejercicio físico son las únicas armas con que cuentan los propietarios para embellecer a sus perros.

A ciertas razas se les exigen esquilados, cortes y arreglos muy concretos. Los Caniches, por ejemplo, deben presentarse muy acicalados, y con uno de los escasos cortes de pelo permitidos a su raza. A muchos Terriers hay que entresacarles el manto para eliminar todos los pelos muertos. Si desea presentar a su perro a un concurso, no sería mala idea que pidiese a un experto en su raza asesoramiento de tipo estético.

Sólo pueden participar perros perfectamente sanos. Primero, porque no se debe someter a ningún perro enfermo a los esfuerzos y tensiones de un concurso y segundo, porque no se puede arriesgar la salud de los demás exponiéndolos a un posible contagio. Los perros agresivos, nerviosos o insociables tampoco deben presentarse.

Muchos perros necesitan algo de adiestramiento antes de concursar: deben aprender a cuadrarse y quedarse quietos cuando se lo ordenen, a dejarse manipular por personas que no conocen y a rodear la pista como desfilando para que el jurado evalúe sus movimientos, sin detenerse ni tampoco echar a correr.


De hecho, existen cursos de “preparación del perro para las exposiciones o concursos” ( psicolmascot@gmail.com ) a los que asisten sus amos con sus perros. Estas clases son además, una buena oportunidad de charlar con otros aficionados y para informarse de forma más exhaustiva sobre la raza de cada perro en concreto.

Los concursos lúdicos recreativos son más bien informales, pero los concursos oficiales están presididos por estrictas y numerosas normas de etiqueta. En todos los concursos formales, sean del tipo que sean, el jurado exige que los concursantes realicen parecidos ejercicios, con el fin de poder calibrar el potencial de cada perro.

Las Fases del Concurso

Todos los concursantes de cada categoría entran juntos a la pista. Sus propietarios o entrenadores (presentadores) deben llevar un número de identificación bien visible. En primer lugar, deben pedir al perro que se cuadre o permanezca en determinada posición, según la raza, y permanezca inmóvil mientras el jurado lo examina visualmente.

Después, cada perro debe ser juzgado individualmente. El jurado examinará su boca para evaluar la mordida, y palpará atentamente su cuerpo para juzgar su complexión muscular y esquelética. Terminada la exploración, se pedirá al propietario o entrenador que ordene al perro evolucionar por la pista. Por tradición, los perros deben trazar un triangulo: primero deben alejarse, trotando y en línea recta, del presentador; después, deben cruzar lateralmente la pista y, por último, deben regresar al punto de partida. El propósito de esta figura del triángulo es permitir a los jueces examinar los movimientos del perro desde todos los puntos de vista: posterior, frontal y lateral.

Cuando el último de los concursantes a completado esta prueba, se vuelve a ordenar que los perros se cuadren juntos frente al jurado. Éste procede entonces a compararlo para determinar cuál es el que mejor se ajusta al estándar de la raza, y elige a los ganadores.

A los propietarios o presentadores se les exige, por su parte, que se comporten con la máxima deportividad. Esto le será fácil si no olvida que, sea cual sea el perro que se lleve el premio a casa, será siempre usted quien se lleve a casa el mejor perro de todos.

El Fallo del Jurado

El jurado suele estar formado por expertos en la raza o razas concursantes que a su vez, se han presentado y han ganado muchas exposiciones y concursos similares anteriormente y criado la raza. El criterio de valoración es siempre el estándar oficial de la raza, es decir, que premiarán al ejemplar que coincida de forma más exacta con el estándar.

Éste consiste en una descripción del prototipo o ideal de cada raza establecida por su correspondiente Club de la Raza. En todos los países que celebran este tipo de pruebas es posible pedir a los Clubs de Raza una copia del estándar. Si desea presentar a su perro a concurso, empiece por obtener y estudiar el estándar de su raza, porque es el único punto de referencia objetivo de que dispone.

De otro modo, calibrar las posibilidades reales de su perro sería demasiado difícil, ya que, como propietario o criador, lo más natural es que se deje cegar por el orgullo y lo vea absolutamente perfecto.

Copyright © Por: Erik Farina, Psicólogo Canino y Adiestrador Profesional

Contacto: psicolmascot@gmail.com

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jueves, 8 de agosto de 2013

Los Perros, Las Razas Toy

Erik Farina año 2012
Los Toy son siempre perros diminutos, pero proceden de todos los grupos anteriores: el Yorkshire, por ejemplo, de los Terriers; el King Charles, de los Spaniels (perros de caza); el pequeño Lebrel italiano, de los Lebreles o perros de carrera, y el Lulú de Pomerania, de los Spitz (perros de trabajo). Forman un grupo independiente porque todos fueron creados a través de un proceso de miniaturiturización.

La Historia de Los “Toy”

El enanismo, fenómeno no infrecuente en los perros, fascinó tanto a algunos criadores (sobre todo orientales) que decidieron seleccionar los ejemplares más diminutos de muchas razas y utilizarlos como reproductores para crear no razas nuevas, sino versiones minúsculas de las que ya existían.

La miniaturación produjo variedades curiosas y atractivas, pero también especialmente adecuadas para desempeñar ciertas funciones, como calentar la cama o la piel de sus propietarios, ya que por su tamaño y peso podían transportarse fácilmente entre los pliegues de una manga, y su apego al amo les inducía a permanecer quietos bajo la ropa de cama, calentándole los pies como si de bolsas de agua caliente se tratase. Muchos de los Toys actuales adoran arrebujarse en un lugar mullido y abrigado y dejar pasar el tiempo sin moverse, reflejando su utilidad original.

Algunos criadores fueron más lejos y crearon variedades también calvas, como el Perro sin pelo de China o Perro Crestado Chino, por ejemplo. La calvicie había surgido espontáneamente a causa de una mutación genética, pero los criadores chinos seleccionaron todos los ejemplares afectados para criar porque la piel desnuda transmite mejor y más rápidamente el calor que la recubierta de pelo.

De hecho, el afeitado tradicional del Löwchen, que no es un perro desnudo, cumplía el propósito de dejar desnudas ciertas partes de su cuerpo para incrementar la transmisión de calor.

Hasta hace poco, los perros miniatura eran privativos de la nobleza y las cosas reales. El Chin, por ejemplo, estuvo asociado a la casa real japonesa; el Pequinés, a la corte China; el King Charles Spaniel, a la familia real británica; el Bichón, el Maltés y el Boloñés, a diferentes casas reales Europeas, por citar sólo algunos ejemplos.

Aun con su tamaño original, antes de convertirse en animal de compañía, el Perro sin pelo de China custodiaba los tesoros imperiales. Hasta hace poco, la carne de este perro se consideraba un bocado exquisito, y esto, unido a la política antimascotas del régimen comunista, provocó la desaparición de la raza en su país de origen. Afortunadamente, no obstante, la raza era apreciada también en otras partes del mundo, y gracias a ello no se extinguió ni es probable que se extinga en el futuro.

Tipos de “Toy”

Además de la talla, los Toys comparten un pasado como perros de compañía. Ninguno fue creado para trabajar, a no ser como acompañante, normalmente de damas acomodadas que pasaban la mayor parte del tiempo en casa. Por eso se les conoce como “perritos falderos”, y de ahí procede también el nombre del grupo, Toy, que en inglés significa “Juguete”.

Algunos Toys se clasifican, en las exposiciones y concursos de belleza canina, junto con sus correspondientes variedades estándar. En Estados Unidos, por ejemplo, el Manchester Terrier Miniatura se incluye dentro del grupo de los Terriers y no de las variedades Toy. El Caniche Toy, por su parte, se engloba siempre junto con los otros Caniches en el grupo de los perros de compañía.

Debido a su tamaño, los Toys son muy populares como mascota, sobre todo en la ciudad, ya que su tamaño y su temperamento les permiten vivir felices en su piso. El nervio y el coraje de muchos de ellos les convierten en buenos guardianes, o al menos en eficaces alarmas antirrobo.

Uno de sus principales inconvenientes es el manto, en muchos casos de difícil mantenimiento. Criados expresamente como perros de lujo de las clases altas, que disponían de tiempo para acicalar a sus mascotas y sobre todo de dinero con que pagar a quien lo hiciese por ellos, nunca se consideró la dificultad de mantenimiento como un problema.

No obstante, hasta los Toy sin pelo dan mucho trabajo hoy en día a los propietarios, ya que su piel sin pelo es más propensa a padecer quemaduras solares y reacciones alérgicas, y es preciso cuidarla y protegerla.

Los “Toy” Como Mascota

Como fueron criados expresamente con ese fin, resultan perros de compañía ideales. Necesitan mucho tiempo y atención por parte de sus propietarios y con frecuencia les molesta mucho que los dejen solos, aunque sea por poco tiempo. Normalmente no necesitan hacer un ejercicio físico muy intenso, aunque suelen estar llenos de energía.

A pesar de su aspecto frágil, no son muñecas de porcelana que se rompan sólo con mirarlas. No obstante, y a pesar de su nombre, tampoco son juguetes, y no se debe permitir a los niños que los traen como si lo fueran. Para un niño pequeño, el diminuto Chihuahua es un muñeco, pero si lo tomase en sus brazos y se le cayese, podría causarle muy serias lesiones.

Los niños no suelen ser demasiado cuidadosos, y con la excitación del juego pueden pisarlos, pellizcarles o clavarles los dedos, provocándoles mucho dolor y tal vez lesionándolos gravemente. Por este motivo, si tiene hijos pequeños y una variedad Toy en casa, debe aleccionar a los niños para que traten al perro con espeto y delicadeza, y lo manipulen de forma segura y correcta.

Los Toy suelen ser muy leales y sentir tal apego por sus amos que se vuelven posesivos. No obstante, una correcta socialización que incluya bastante contacto con otras personas y animales ayuda a prevenir en gran medida el problema de los celos.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

miércoles, 7 de agosto de 2013

Los Perros de Compañía

Erik Farina año 2012
Este grupo engloba razas muy diferentes entre sí, pero difícilmente clasificables en cualquier otro grupo. Su aspecto y origen geográfico varían enormemente, y su talla puede ser tan reducida como la del Spaniel Tibetano o tan enorme como la del gigantesco Leonberger. En general, todos suelen estar a sus anchas en el entorno doméstico, si bien no todas las razas son adecuadas para cualquier tipo de casa o familia.

Hay quien prefiere denominarlos “perros no deportivos” o “perros especiales”, ya que muchos se criaron para desempeñar funciones muy diversas entre sí pero distintas de la raza, el combate y demás trabajos típicos de los perros (como por ejemplo calentar camas imperiales, entretener en los salones palaciegos o ser la mascota de las damas).

Los que no se criaron como perros de lujo o de salón realizaban labores ya inexistentes, y como ya no pueden considerarse perros de trabajo, han pasado a formar parte de este grupo heterogéneo, el Bulldog por ejemplo, fue un perro de combate utilizado para luchar a muerte con los toros cuando aún era legal ese cruel espectáculo y actualmente es un perro de compañía.

Tipos de Perros de Compañía

No hay uniformidad de criterios a la hora de clasificar en este grupo a una raza. El Akita Japonés, por ejemplo, se considera perro de compañía en el Reino Unido, pero se clasifica como perro de trabajo en los Estados Unidos.

Este grupo integra algunas de las razas más bellas, inteligentes y preferidas como mascota en todo el mundo, y también algunas de las más antiguas. El pedigree de muchos se remonta a un pasado remoto, y el origen de no pocas razas está ligado a una historia exótica y fascinante. El Lhasa Apso, por ejemplo, vivió siempre en los templos tibetanos, porque se creía que los Lamas que no lograban alcanzar el nirvana se reencarnaban siempre en un perro de esta raza. El vigoroso Dálmata, por su parte, corría a la par que los caballos de tiro, como escoltando los carruajes y su carga.




El Chow Chow se originó hace miles de años, y fue el perro de caza de los nobles en la China Imperial. El Akina Inu, criado originalmente en Japón como perro de combate y para abatir animales grandes y feroces, como por ejemplo el oso negro, fue declarado patrimonio nacional en su país de origen.

Todas estas razas son en la actualidad popularísimas mascotas y asiduas participantes en los concursos de belleza y exposiciones caninas. Una de las más típicas es el Caniche, descendiente de los Retrievers o Cobradores de agua alemanes. Muy popular es también el Bulldog, desde hace mucho liberado del cruento espectáculo para el que fue creado y convertido en símbolo nacional ingles.

El llamado Terrier Tibetano no es en realidad un Terrier de madriguera, sino un perro de pastor, pero no puede clasificarse como perro de trabajo por haber sido adaptado a las funciones de perro de compañía por la diferencia del carácter, el vigor y la corpulencia de los demás perros de pastor y de trabajo en general.

El Spaniel Tibetano, por su parte, no se incluye tampoco como los otros Spaniels entre los perros de muestra, cobro y de aguas, ya que nunca se dedicó a levantar la caza a la intemperie, soportando el frío y la humedad, como los demás Spaniels. Emparentado con el Pequinés, su trabajo consistía en aguantar pacientemente horas y horas bajo la túnica de un monje, convertido en algo así como una manta eléctrica viviente.

Últimamente este grupo se está incrementando a gran velocidad a causa de los nuevos cruces entre razas, algunos ya tan populares en las Islas Británicas, como por ejemplo poseen ya nombre y se cree que pronto serán reconocidos como razas independientes por el Kennel Club, concretamente el Cockerpoo un cruce de Caniche y el Pekepoo un cruce entre Caniche y Pekinés. El Kennel Club Holandés ya ha reconocido oficialmente a los Markiesje, nueva raza procedente de un cruce entre el Caniche Toy y un Spaniel no británico. Otro cruce muy popular en el Reino Unido es el Labradoodle, mezcla de Labrador y Caniche Estándar.

El Cuidado y el Mantenimiento

Finalmente, los perros englobados en este grupo, a pesar de ser todos de compañía y sentirse muy unidos al propietario por general, no siempre son la mascota ideal de cualquiera. El Akita, por ejemplo, es una raza muy independiente, totalmente inadecuada para un propietario sin experiencia. En cuanto a los cuidados higiénicos y estéticos y la necesidad de ejercicio físico, la enorme diversidad entre las razas nos impide ofrecer consejos de tipo general. Si está pensando en adquirir un perro de alguna de estas razas, será mejor que pida a un experto que le asesore.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

martes, 6 de agosto de 2013

Los Perros De Trabajo como Mascota

Erik Farina año 2013
A lo largo de la historia, los perros han realizado muy diversos trabajos para el hombre. Muchas razas incluidas en este grupo datan de los tiempos en que los perros se utilizan como guardianes de los asentamientos, animales de tiro o arma militar. Los molosos (antepasados del Mastín) llevan muchos milenios al servicio del hombre. Desde hace 10.000 años sus descendientes defienden nuestros rebaños de los osos y los lobos. Por su parte, los perros de pastor propiamente dichos son tan antiguos como la ganadería.

Los Subgrupos

La protección y conducción del ganado ovino y bovino ha producido tantas razas caninas y tanta especialización en las tareas que el 1 de Enero de 1999, en el Reino Unido, se decidió clasificar a los perros de pastor como un grupo independiente. Ya en 1983, el Kennel Club Americano había declarado independiente el subgrupo de los perros de pastor, que a su vez puede dividirse en muchas ramas como veremos después de mencionar algunos ejemplos de perros de trabajo no utilizados nunca en la protección del ganado o el pastoreo propiamente dicho.

Los Perros de Trabajo

Típico ejemplo de perro de trabajo es el de tiro, como los Husky Siberiano y los Alaska Malamute, que se utilizaban para arrastrar pesados cargamentos en trineo en condiciones de extrema peligrosidad. Menos típicos son los perros de pescador, como el Perro de Aguas Portugués, por ejemplo, que se utilizaba para recuperar las redes que los pescadores habían soltado al agua.

Otro tipo famoso son los perros San Bernardo, que buscaban a los viajeros perdidos entre la nieve y los reavivaba con el brandy que transportaba en el barrilito que llevaba colgado de cuello. Otros antiguos trabajos como la guarda y protección siguen acomodándose a los perros hoy en día; el Dobermann Pinscher, excelente perro guardián en el pasado, sigue desempeñando esas funciones con la misma eficacia en la actualidad.

Los Perros de Pastor

Las razas de los perros de pastor podrían dividirse en varios subgrupos, dependiendo de la tarea que tuviera que realizar (proteger o conducir el ganado) y del tipo de ganado que tuvieran a su cargo (ovejas o vacas), ya que ambos factores influyeron de forma decisiva en el aspecto y el carácter de los perros.

Los Boyeros, por ejemplo, conducían a las reses mordiendo en el calcañar a cualquiera que se quedase rezagada, por lo que a menudo eran cortos de patas, como el Corgi Galés, lo que les permitía esquivar mejor las coces. También debían traer de vuelta cualquier res despistada, y la iniciativa y autonomía necesarias para realizar estas tareas han marcado su carácter. Otros Boyeros notables son el Lancashire Heeler, el Boyero Australiano y el Vallhund Sueco.

Algunos perros de pastor descienden de primitivos ovejeros procedentes del norte o el este de Europa que originariamente trabajaron con renos. Entre los ovejeros habría que distinguir dos grandes grupos: los encargados de proteger a los rebaños de ladrones y fieras, y los pastores propiamente dichos.

Los primeros debían ser corpulentos y fuertes para enfrentarse a tan feroces predadores. Como a menudo trabajaban en zonas montañosas y agrestes, debían ser rústicos y poseer un pelaje a prueba de inclemencias, ya que el clima era extremadamente duro en cualquier época del año. Su autonomía con respecto al pastor los obligaba a tener iniciativa y a cumplir su cometido por puro instinto.

Otro rasgo importante de su carácter era la lealtad incondicional, ya que de lo contrario el hambre podría inducirlos a devorar el mismo ganado que estaban custodiando. Debían ser animales tan fiables que el ganadero pudiese dejar los rebaños a su cargo con la seguridad de que se dejarían morir de hambre antes de atacar a una de sus ovejas o corderos.


A diferencia de los perros protectores, los perros conductores o de pastor propiamente dichos trabajaban en estrecha colaboración con su amo, obedeciendo fielmente sus órdenes. A eso se debe que en la actualidad se identifiquen tanto con los propietarios y sientan un deseo natural de complacer. Por otra parte, debían ser menos rudos de modales que los Boyeros, ya que las ovejas no son ni tan duras ni tan fuertes como las vacas y un fuerte mordisco podía causarles verdaderas lesiones.

Algunos granjeros necesitaban perros de pastor que pudieran al mismo tiempo proteger los rebaños y cruzaron sus ovejeros con guardianes de ganado o Mastines para obtener pastores protectores. Muchas regiones desarrollaron a través de la historia el tipo de pastor que mejor se ajustaba a sus necesidades: Francia produjo, por ejemplo, el Pastor de Brie; Bélgica los cuatro Pastores Belgas; Alemania, el Pastor Alemán; Inglaterra, el Bobtail; Escocia, el Collie; las Islas Shetland, el Sheltie, por citar sólo algunos ejemplos.

Los Perros de Trabajo Como Mascota

Tanto los perros de pastor como los de trabajo propiamente dichos son con frecuencia corpulentos, fuertes y vigorosos, además de muy inteligentes. Todas estas virtudes juntas llegan a ser un problema, ya que realmente necesitan ejercitar sus músculos y su cerebro. Si no se canaliza de otro modo su talento, un perro de pastor puede acabar considerando a los ciclistas y las personas que corren en el parque como cabezas de ganado descarriadas y actuar en consecuencia.

En contrapartida, estos perros suelen identificarse plenamente con sus amos y ser sumamente leales. Muchas razas, sobre todo de ovejeros, descuellan de manera muy especial en los concursos de Agility y obediencia.

Los perros de pastor y de trabajo también suelen tener el manto muy espeso, ya que con frecuencia trabajaban a la intemperie sufriendo toda clase de inclemencias, y su capa no da poco trabajo a sus propietarios actuales. Si usted se horroriza al ver huellas de patas por el suelo o pelos en la alfombra, tal vez no le convenga como mascota un perro de ninguna de estás razas.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

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