jueves, 19 de abril de 2012

Alfa, un perro adiestrado en el rastreo de cadáveres bajo el agua participa en la búsqueda del desaparecido en Trubia

Un pastor alemán olfateó ayer el Nalón a su paso por Trubia a bordo de una zódiac. «Alfa», de 4 años y medio, viajó desde la capital de España de la mano de su adiestrador y miembro del cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, Juan Manuel Bermejo, con la misión de localizar el cuerpo de José Antonio Díaz, desaparecido en el Nalón hace diez días.

Capaz de localizar un cadáver sumergido o enterrado, es uno de los dos únicos perros del país con estas facultades y ha actuado en diversos operativos de búsqueda. La Unidad Canina de Bomberos, UCAB, es una organización sin ánimo de lucro propietaria de «Alfa» y otros canes que tiene como objetivo la localización de personas desaparecidas. Según el adiestrador, «es la primera vez que actúa en Asturias, se guía por el sentido del olfato y es capaz de localizar un cuerpo sumergido a gran profundidad».

Sobre las once y media de la mañana, el pastor alemán subió a una tabla de madera instalada en la proa de una zódiac de la Cruz Roja, desde la que, a modo de pasarela, vigilaba y olfateaba el agua. El recorrido se centró en el entorno del ahogamiento de Diego Valladares y de la posterior desaparición de su amigo, José Antonio Díaz, «Tony», a lo largo de dos kilómetros. El adiestrador de «Alfa» y tres buzos de la Cruz Roja acompañaron al perro en la zódiac, mientras que tres miembros del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil, GEAS, a bordo de otra lancha, reforzaron la inspección del río. Las labores continuaron hasta bien entrada la tarde con un resultado negativo debido al mal tiempo y a la turbulencia del agua. «Es muy difícil trabajar en estas condiciones, pero estamos dispuestos a quemar todos los cartuchos antes de abandonar la búsqueda», aseguró ayer el responsable de Protección Civil, José Manuel López.

La familia de Tony siguió la operación de búsqueda desde la orilla, bajo el puente ferroviario. Su esposa, su hijo de 15 años y sus padres estuvieron arropados por un buen número de amigos y vecinos de Trubia. El padre, José Manuel Díaz, fabricó la tabla de madera que sirvió de apoyo al perro rastreador: «Me llamaron el martes por la mañana para ver si podía construir la base del perrín, como fui carpintero esas cosas se me dan bien, y así también contribuyo activamente en las labores de búsqueda de mi hijo. Me dieron las medidas exactas y me puse manos a la obra».

La Guardia Civil de Oviedo y Gijón, la Policía Local, los Bomberos de Oviedo y voluntarios de Protección Civil de Oviedo y Villaviciosa participan en el dispositivo que, por el momento, se mantiene activo. En los próximos días la búsqueda del cuerpo de Tony se ampliará a la zona de Grado, el puente de Peñaflor y el entorno de Pravia.

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