Mostrando entradas con la etiqueta depresión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta depresión. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de noviembre de 2022

Cómo Educar a un Perro Adoptado de una Protectora

 



Cómo Educar a un Perro Adoptado de una Protectora


Un perro adoptado de una protectora, es un perro maltratado y precisa una rutina de horarios, contar con un lugar caliente y recibir palabras amables por parte de su nuevo dueño.


Un perro que ha sufrido maltrato suele mostrarse nervioso y temeroso. El daño sufrido explicará que el animal pueda experimentar, en un principio, recelo hacia las personas. Reeducar a un perro que ha padecido abusos físicos o psicológicos por parte de su anterior dueño precisa tiempo, cariño y ciertos esfuerzos para lograr que la mascota confíe en su nueva familia, y que pueda ser, al final, feliz.


Los abusos físicos o psicológicos sufridos por un perro pueden dejar profundas secuelas en el animal, que serán de mayor intensidad cuanto más se prolongue la triste y deplorable situación de abuso.


Existen ciertos trastornos del comportamiento que caracterizan a las mascotas que han padecido maltrato en algún momento de su vida, y que aún no se han rehabilitado.


La desconfianza hacia las personas de su entorno o hacia otros perros; la tristeza, los síntomas de depresión e incluso determinados comportamientos agresivos pueden explicarse, en ocasiones, como consecuencia del maltrato sufrido.


Tampoco es extraño que un perro víctima de maltratos desarrolle ciertas conductas compulsivas, que realiza de forma repetida y sin razón aparente. Los ladridos excesivos, lamer superficies de un modo anómalo, perseguir de forma obsesiva su propia cola o mostrarse obcecado con excavar todo tipo de superficies son algunas de las señales que pueden indicar que el perro ha padecido algún maltrato.




Rehabilitar a un perro maltratado: 5 claves


Primer paso: Movimientos lentos; Un perro que ha sufrido maltrato puede relacionar los gestos bruscos y rápidos con los tristes episodios de violencia sufrida. Caminar de forma lenta, cuanto más despacio, mejor. Cuando se acerque al perro que ha sufrido abusos ayudará al can a recuperar la confianza en las personas. Los pasos lentos pueden repetirse alrededor del animal: cuando la mascota vea que no ocurre nada malo se sentirá más confiada ante su presencia.


Segundo paso: Use un tono de voz suave; Utilizar un tono de voz suave, así como echar mano de la dulzura cuando se dirija a su mascota, propiciará que el perro que ha sufrido maltrato se acostumbre a su voz. Recuerde que el animal relaciona las voces elevadas con los episodios violentos sufridos, y que, en consecuencia, tiende a huir para refugiarse cuando escucha gritos o ruidos estruendosos.


Tercer paso: Proporcione un lugar caliente a su mascota maltratada; Acondicionar un sitio tranquilo y separado del resto de la familia ayudará al perro que ha sufrido maltrato o que ha sido abandonado a estar calmado durante los primeros días en casa. Una opción es preparar una habitación aparte para el animal: contar con un espacio propio le ayudará a recuperar la confianza. La habitación debe contar con una zona caliente para que el perro descanse (una manta, por ejemplo), con comida y agua.


Cuarto paso: Premie a su mascota maltratada con largos paseos; Los juegos y caminatas al aire libre suelen ser una de las actividades preferidas por los perros, además de tratarse de un ejercicio esencial para mantener la buena salud del animal. La actividad física ayudará, asimismo, al can que ha experimentado abusos a relajarse y a liberar tensión.


Un perro que ha sufrido episodios de violencia puede tender a huir: es importante que el dueño utilice una correa extensible en todo momento durante los primeros paseos, hasta asegurarse de que conoce al animal y que puede anticiparse a un comportamiento inesperado por parte de éste. La primera vez que suelte al perro es preferible que sea en lugares acotados, vallados o en áreas caninas de juego, donde el animal pueda correr sin riesgo a extraviarse.




Quinto paso: Cumpla con una rutina diaria para su perro; Contar con un horario fijo en la rutina diaria de su perro ayudará al animal maltratado a recuperar la calma y la confianza. Trate de fijar las horas de los paseos diarios de su mascota, y empéñese en respetar el horario de comidas: su perro se sentirá menos despistado y se adaptará mejor a su nueva familia.


Que sea una única persona la que se encargue de los cuidados básicos del perro maltratado que llega a casa es una buena idea cuando se trata de orientar al animal.


Consejos


-Camine de forma lenta cuando se acerque al perro maltratado. Los pasos lentos pueden repetirse alrededor del animal: cuando la mascota vea que no ocurre nada malo se sentirá más confiada ante su presencia.


-Utilice un tono de voz suave y dulce para dirigirse a su mascota: le ayudará a acostumbrarse a su voz.


-Acondicione una habitación propia para el animal durante sus primeros días en casa: le ayudará a recuperar la confianza.


-Los paseos al aire libre ayudarán al can que ha experimentado un abuso a relajarse y a liberar tensión.


-Un perro que ha sufrido episodios de violencia puede tender a huir: es importante que el dueño utilice una correa extensible durante los primeros paseos.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

viernes, 6 de mayo de 2022

La Ansiedad y Depresión en los Perros


 

La Ansiedad y Depresión en los Perros


Muchos propietarios de perros tienen dudas acerca de si un perro puede tener depresión o si puede tener ansiedad. La moda de la ansiedad por separación en las redes sociales, videos tutoriales en internet, clases en directo por video en redes sociales y los webinar, todo esto hace que les parezca más claro a los propietarios que sea ansiedad por separación.


Los propietarios de perros recurren a personas sin estar cualificadas y tituladas, o adiestradores sin tener una titulación para tratar una patología, o simplemente de boca de amigos. Lo peor de todo que muchos adiestradores lo hacen vía telefónica, o webcam, sin tener contacto con el perro, ver el hogar y conocer como es el propietario para poder ver la convivencia en el hogar, el paseo y zona de juego, o si su perro presenta un problema orgánico, alguna patología interior. 


Muchos propietarios de los perros tienen claro, o más bien piensan que su perro tiene ansiedad. Pero la diferencia entre la ansiedad y la depresión es donde les entra las dudas. 


Los perros si que tienen depresión y si que tienen ansiedad, el problema es que no pueden hablar para contarnos su estado o problema. Esta situación es debida, casi sin lugar a dudas, a que con cierta frecuencia aparecen síntomas depresivos en perros con problemas de ansiedad o síntomas de ansiedad en los cuadros depresivos. 


Esto significa que los síntomas de estos dos procesos se encuentran solapados y por lo tanto atribuir lo que el perro presenta son dos patologías muy confusas y dificultosas. Sin embargo, otras veces los cuadros que presentan los perros son típicos y no ofrecen dudas de diagnóstico.




A lo largo de este Blog, en varios artículos por capítulos, vamos a tratar de discernir entre estos dos grupos de patologías para aclarar dichos conceptos, cómo tratarlos y cómo ayudamos a los perros que hemos rehabilitado, porque solo hablaremos de los perros que hemos tratado, y el caso de cada uno, estos artículos son orientativos, para que ustedes tengan información de nuestros casos, pero les recuerdo, que solo un Etólogo Canino titulado puede tratar un trastorno in situ, necesitamos ver a su perro en persona.


El gran problema es que los propietarios de los perros recurren a personas sin estar tituladas y cualificadas para abordar estas patologías, pues solamente un Etólogo Canino titulado o un veterinario puede diagnosticar esta patología y que pueda reconocer el cuadro y poder tratarlo. 


Muchas veces un problema orgánico es el causante de unos comportamientos que se relacionan con la ansiedad por separación, como conductas destructivas de muebles, puertas, cortinas, comer las paredes, orinar y defecar en casa cuando antes no lo hacía, lloriqueos y aullidos estando solo, automutilación se muerden su cuerpo o lamiéndose demasiado causándose heridas, jadeo continuo, etc.. todo este comportamiento puede ser que presente alguna patología orgánica que presenta un dolor o malestar en el perro, por eso yo solo trabajo con un informe veterinario confirmando que el perro esta sano y no presenta ningún problema orgánico, es muy importante antes de nada una revisión veterinaria, para descartar el problema orgánico.

 

Si usted nota a su perro triste, más apático, un comportamiento diferente o se mea en casa cuando antes no lo hacía, puede ponerse en contacto con migo, yo soy Etólogo Cognitivo Canino con 30 años de experiencia, lama al número de teléfono 674415233 para pedir una consulta de revisión y evaluación de su perro.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

miércoles, 2 de febrero de 2022

Depresión y Ansiedad en Perros


 


Mi nombre es Erik Farina, soy Etólogo Cognitivo con 30 años de experiencia en comportamiento canino, actualmente estoy tratando casos de trastornos en las protectoras de animales en la Comunidad de Madrid. Mi especialidad es delicada, porque la mente de un perro, que no puede hablar para contarnos su problema, requiere de tener los conocimientos para abordar su problema y resolverlo. Por eso con un proyecto de Psicolmascot, visito las protectoras, asociaciones y fundaciones de rescate animal, para ayudarles en la rehabilitación de los perros abandonados, maltratados y que puedan ser adoptados en un nuevo hogar con cariño y amor.



Actualmente, estamos pasando uno de los peores años de nuestra vida, con este coronavirus COVID-19, esta claro que a los humanos nos está afectando en todo, y a la economía, y eso repercute en nuestras queridas mascotas, principalmente en el perro, que es la especie animal mas cerca y unida a nosotros cognitivamente. Independientemente de que sea un perro adoptado o de raza adquirido de cachorro, con este coronavirus que estamos pasando, los cambios de humor de los propietarios, están afectando cognitivamente en nuestros perros, y eso quiere decir, que le está afectando en su salud.



Muchos propietarios de perros tienen dudas acerca de si un perro puede tener depresión o si puede tener ansiedad. Con el COVID-19 la moda de la ansiedad por separación en las redes sociales, videos tutoriales en internet, clases en directo por video en redes sociales y los webinar, todo esto hace que les parezca más claro a los propietarios que sea ansiedad por separación, recurriendo a personas para tratarla sin tener los conocimientos y estar cualificadas, o adiestradores sin tener una titulación para tratar una patología, o a Google, o simplemente de boca de amigos. 


Y lo peor de todo que muchos adiestradores lo hacen vía telefónica, o por webcam, sin tener contacto con el perro, ver el hogar y conocer como es el propietario para poder ver la convivencia en el hogar, como realiza los paseos y los juegos en el parque, o si su perro presenta un problema orgánico, con alguna patología interior que debería ser revisada por un veterinario. Muchos propietarios de los perros tienen claro, o más bien piensan que su perro tiene ansiedad. Pero la diferencia entre la ansiedad y la depresión es donde les entra las dudas. 



Los perros si que tienen depresión y si que tienen ansiedad, el problema es que no pueden hablar para contarnos su estado o problema. Esta situación es debida, casi sin lugar a dudas, a que con cierta frecuencia aparecen síntomas depresivos en perros con problemas de angustia o síntomas de angustia en los cuadros depresivos. Esto significa que los síntomas de estos dos procesos se encuentran solapados y por lo tanto atribuir lo que el perro presenta son dos patologías muy confusas y dificultosas.






Sin embargo, otras veces los cuadros que presentan los perros son típicos y no ofrecen dudas de diagnóstico. A lo largo de este Blog, en varios artículos por capitulo, vamos a tratar de discernir entre estos dos grupos de patologías para aclarar dichos conceptos, cómo tratarlos y cómo ayudamos a los perros que hemos rehabilitado, porque solo hablaremos de los perros que hemos tratado, y el caso de cada uno, estos artículos son orientativos, para que ustedes tengan información de nuestros casos, pero les recuerdo, que solo un etólogo canino cualificado puede tratar un trastorno in situ, necesitamos ver a su perro en persona.



El gran problema es que los propietarios de los perros recurren a personas sin estar tituladas y cualificadas para abordar estas patologías, pues solamente un Etólogo Canino titulado puede diagnosticar esta patología y que pueda reconocer el cuadro y poder tratarlo. Muchas veces un problema orgánico es el causante de unos comportamientos que se relacionan con la ansiedad por separación, como conductas destructivas de muebles, puertas, cortinas, se orina y defeca donde antes no lo hacía, lloriqueos y aullidos estando solo, se muerden su cuerpo o lamiéndose demasiado causándose heridas, jadeo continuo, etc.., todo este comportamiento puede ser que presente alguna patología orgánica que presenta un dolor o malestar en el perro, por eso yo solo trabajo con un informe veterinario confirmando que el perro no presenta ningún problema orgánico, es muy importante antes de hacer nada, realizar una revisión veterinaria, para descartar el problema orgánico.  Estos artículos serán coescritos por Etólogos Caninos y Veterinarios titulados.



Casi a diario, los propietarios de perros me cuentan problemas de estos casos de patología, mal tratados por ciertos nuevos adiestradores en el boom de la nueva ola que han salido tras la crisis y los programas de televisión, que no están cualificados para tratar estos problemas y tampoco para educar a los perros. Pues muy a la ligera tienden a ponerles collar eléctrico que está prohibido y debería penalizarse, para un simple adiestramiento o una educación básica a cualquier raza de perro y de ahí surgen la mayoría de los trastornos.



Trataremos de ampliar los artículos centrándonos mucho en los perros rescatados de las protectoras, o de los particulares que adoptaron estos perros dándoles un nuevo hogar. Los perros abandonados pueden presentar una patología con un problema orgánico, por eso antes tiene que revisarlo un veterinario y luego ser llevado a la protectora.



Si usted nota a su perro triste, más apático, un comportamiento diferente o se mea en casa cuando antes no lo hacía, llámenos a nuestro número de teléfono 674415233 para pedir una consulta de revisión y evaluación de su perro de posibles problemas orgánicos o emocionales.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

lunes, 30 de agosto de 2021

El Trastorno del Miedo en los Galgos

ERIK FARINA  Agosto 2021

 

El Trastorno del Miedo en los Galgos. El caso de MALBA.


Erik Farina con LOLA y MALBA dos Galgas adoptadas de una protectora. Este caso trata sobre MALBA una galga de mas de tres años maltratada con claras cicatrices de heridas por todo su cuerpo, que presenta un trastorno de miedo generalizado muy alto y sobre todo miedo a las personas, presentando fobia a los humanos, y lo que parece más claro hacia los hombres.


ERIK FARINA  Agosto 2021

 


El miedo y la fobia que presenta en presencia de los humanos, está claro que es por el maltrato y golpes que ha podido haber recibido por las cicatrices en todo su cuerpo. A parte de esto presenta un gran trastorno de miedo generalizado que está asociado al cromosoma 7 por la privación sensorial durante su etapa de cachorra, en el que viven aisladas y privadas de estímulos y luego no saben adaptarse al nuevo entorno. 


Esto es un defecto en el desarrollo de conexiones interneuronales debido a la falta de estimulación. Durante los periodos de máxima expansión sináptica del cerebro. La falta de estímulos durante el desarrollo lleva a una malformación de zonas nerviosas especializadas para la gestión de informaciones sensoriales.


 

ERIK FARINA  Agosto 2021


La incapacidad de la cachorra de regular su actividad sensorial no le permite desarrollar estrategias de adaptación al nuevo entorno, desencadenándose así el riesgo de alteraciones emocionales. MALBA tiene una falta de estimulación de contacto, de apego por el encierro y maltrato que tuvo con una mala nutrición, un estrés muy alto diario y una parte de su genética en el desarrollo de su vida, todo esto se le agravó. 


Este tratamiento de rehabilitación de desensibilización, es muy difícil y de larga duración y de mucha calma y tranquilidad, yo diría de ir a cámara lenta en su proceso, los nuevos propietarios que llevan cuatro meses con ella en su casa, deben tomárselo con mucha calma sabiendo que van a ser semanas de adaptación a su nuevo hogar y entorno que le rodea.


ERIK FARINA Agosto 2021


MALBA al pasar de su vida anterior, al interior de una protectora, y pasarse meses allí, tuvo una adaptación a ese nuevo hogar y a su entorno, sin haber terminado su rehabilitación, siendo una negligencia de la protectora por desear que se adoptara rápido, corta esa rehabilitación que estaba recibiendo para haber sido adoptada en buenas condiciones, y con este corte de socialización y rehabilitación sin terminar el proceso, pasa a otro entorno muy diferente en la casa de esta nueva familia, con personas extrañas, sonidos nuevos y diferentes, olores desconocidos, y vuelta a empezar para poder adaptarse a este nuevo entorno, y ser rehabilitada.


ERIK FARINA  Agosto 2021


Como MALBA ya por su problema de carencia de socialización desde cachorra, afectando al cromosoma 7 no sabe de por si adaptarse a su nuevo entorno, aislándose en un cuadro depresivo con miedo, queriendo solamente estar en un cubil aislada de todos los sonidos, olores y entorno, siendo este un escondite dentro de la casa. Lo que desde toda su vida desde cachorra, estaba acostumbrada en unas dimensiones muy pequeñas por la cantidad de perros que vivían ahí con ella, mas perros que capacidad tenia la perrera.


ERIK FARINA  Agosto 2021


Hoy ha sido el primer día de tratamiento de desensibilización y adaptación al nuevo entorno con Erik Farina, pasa a entrar en el Club Psicolmascot para su rehabilitación y seguimiento. Este es un caso muy delicado y sobre todo de mucha paciencia y tranquilidad, donde día a día tiene que ser mas feliz y agradable para MALBA.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto:
psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

domingo, 11 de abril de 2021

El silencio de los perros en los coches


 


Una imagen dice mucho más que mil palabras, yo creo que a veces te expresas mejor con una imagen que con tus propias palabras. 


El silencio de los perros dentro de los coches, dice mucho más en estas fotografías de lo que yo pudiera escribir en este artículo. 


Me gustaría que escribierais con vuestras palabras, lo que os dice cada fotografía, numerada cada una. 


El sentimiento, la pena, la tristeza, la ira, el dolor o la soledad de los perros, se ven claramente en estás fotografías. 


Martin Usborne nos brinda la oportunidad de poder ver estos momentos de los perros a trabes de su lente. 


Mucha gente no se da cuenta de la soledad de un perro dentro de un coche, y espero que con este artículo mas de un dueño de un perro, se lo piense antes de dejar a su perro dentro del coche.


1


2


3

5

6

7


8

9

10

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto:
psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

martes, 13 de octubre de 2020

La Depresión y La Ansiedad en los Perros durante el COVID19

Erik Farina Eólogo Canino Psicolmascot

 

Hola mi nombre es Erik Farina, soy etólogo cognitivo especialista en comportamiento canino desde el año 1992, actualmente estoy tratando casos de trastornos en las protectoras de animales en Madrid. Mi especialidad es delicada, porque la mente de un perro, que no puede hablar para contarnos su problema, requiere de tener los conocimientos para abordar su problema y resolverlo. Por eso con un proyecto de Psicolmascot, visito las protectoras, asociaciones y fundaciones de rescate animal, para ayudarles en la rehabilitación de los perros maltratados y que puedan ser adoptados en un nuevo hogar con cariño y amor.

 

Actualmente, estamos pasando uno de los peores años de nuestra vida, con este coronavirus COVID-19, esta claro que a los humanos nos está afectando en todo, y a la economía, y eso repercute en nuestras queridas mascotas, principalmente en el perro, que es la especie animal mas cerca y unida a nosotros cognitivamente. Independientemente de que sea un perro adoptado o de raza adquirido de cachorro, con el confinamiento que pasamos, los cambios de humor de los propietarios, cierre y aperturas de parques que son sus zonas de juego y relación canina donde pueden comunicarse entre ellos y liberar su estrés, con estos aislamientos del estado de España, ahora si esta zona está confinada y ahora no está confinada la zona, todo esto en conjunto, esta afectando cognitivamente en nuestros perros, y eso quiere decir, que le está afectando en su salud.

 

Muchos propietarios de perros tienen dudas acerca de si un perro puede tener depresión o si puede tener ansiedad. Con el COVID-19 la moda de la ansiedad por separación en las redes sociales, videos tutoriales en internet, clases en directo por video en redes sociales y los webinar, todo esto hace que les parezca más claro a los propietarios que sea ansiedad por separación, recurriendo a personas para tratarla sin estar cualificadas, o adiestradores sin tener una titulación para tratar una patología, o a Google, o simplemente de boca de amigos, y lo peor de todo que muchos adiestradores lo hacen vía telefónica, o por webcam, sin tener contacto con el perro, ver el hogar y conocer como es el propietario para poder ver la convivencia en el hogar y en el paseo y zona de juego, o si su perro presenta un problema orgánico, alguna patología interior. Muchos propietarios de los perros tienen claro, o más bien piensan que su perro tiene ansiedad. Pero la diferencia entre la ansiedad y la depresión es donde les entra las dudas. 

 

Los perros si que tienen depresión y si que tienen ansiedad, el problema es que no pueden hablar para contarnos su estado o problema. Esta situación es debida, casi sin lugar a dudas, a que con cierta frecuencia aparecen síntomas depresivos en perros con problemas de angustia o síntomas de angustia en los cuadros depresivos. Esto significa que los síntomas de estos dos procesos se encuentran solapados y por lo tanto atribuir lo que el perro presenta son dos patologías muy confusas y dificultosas.

 

Sin embargo, otras veces los cuadros que presentan los perros son típicos y no ofrecen dudas de diagnóstico. A lo largo de este Blog, en varios artículos por capitulo, vamos a tratar de discernir entre estos dos grupos de patologías para aclarar dichos conceptos, cómo tratarlos y cómo ayudamos a los perros que hemos rehabilitado, porque solo hablaremos de los perros que hemos tratado, y el caso de cada uno, estos artículos son orientativos, para que ustedes tengan información de nuestros casos, pero les recuerdo, que solo un etólogo canino cualificado puede tratar un trastorno in situ, necesitamos ver a su perro en persona.

 

El gran problema es que los propietarios de los perros recurren a personas sin estar tituladas y cualificadas para abordar estas patologías, pues solamente un Etólogo canino titulado o un veterinario puede diagnosticar esta patología y que pueda reconocer el cuadro y poder tratarlo. Muchas veces un problema orgánico es el causante de unos comportamientos que se relacionan con la ansiedad por separación, como conductas destructivas de muebles, puertas, cortinas, las paredes, hacer sus necesidades en casa se orina y defeca donde antes no lo hacía, lloriqueos y aullidos estando solo, automutilación se muerden su cuerpo o lamiéndose demasiado causándose heridas, jadeo continuo, etc.. todo este comportamiento puede ser que presente alguna patología orgánica que presenta un dolor o malestar en el perro, por eso yo solo trabajo con un informe veterinario confirmando que el perro esta sano, es muy importante antes de nada una revisión veterinaria, para descartar el problema orgánico.  Estos artículos serán coescritos por Etólogos Caninos y Veterinarios titulados.

 

Casi a diario, los propietarios de perros me cuentan problemas de estos casos de patología, mal tratados por ciertos nuevos adiestradores en el boom de la nueva ola que han salido tras la crisis y los programas de televisión, que no están cualificados para este problemas y tampoco para educar a los perros. Pues muy a la ligera tienden a ponerles collar eléctrico que está prohibido y debería penalizarse, para un simple adiestramiento o educación básica a cualquier raza de perro y de ahí surgen la mayoría de los trastornos.

 

Trataremos de ampliar los artículos centrándonos mucho en los perros adoptados de las protectoras, o de los particulares que los recogieron cuando estaban abandonados y se los llevaron a su casa. Sin saber que este perro pudiera ya presentar una patología y no haberlo llevado primero a un veterinario y poder dejarlo en una protectora bajo supervisión, para poder evaluarlo.

 

Si usted nota a su perro triste, más apático, un comportamiento diferente o se mea en casa cuando antes no lo hacía, llámenos a nuestro número de teléfono 674415233 para pedir una consulta de revisión y evaluación de su perro de posibles problemas orgánicos o emocionales.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto:
psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

miércoles, 18 de marzo de 2020

La Ansiedad por separación en los perros - Las Causas

Erik Farina 2015
La ansiedad por separación en los perros, una nueva investigación descubre las causas.

Debemos ver la ansiedad por separación en los perros, como un síntoma de frustraciones subyacentes, y comprender estas causas fundamentales podría ser la clave para un tratamiento efectivo. La gran mayoría de los propietarios de perros que experimentan problemas de comportamiento de su perro cuando lo dejan en su casa solo, estos comienzan a morder los muebles, mesas, sofás, o mandos de tv, rayar las puertas, morder lo marcos de las puertas, se hacen pis, caca y un ladrido continuo que molesta a los vecinos, todo esto la gente lo considera ansiedad por separación, a medida que su perro se pone ansioso por quedarse solo. La idea de resolver esto se centran en ayudar al perro a superar el dolor de la separación, pero el estudio actual indica que lidiar con diversas formas de frustración es un elemento mas importante del problema.


Dentro del campo del comportamiento canino, los problemas relacionados con la ansiedad por separación, especifican un buen ejemplo de un síndrome. Desarrollaron un cuestionario por internet que cubría el espectro de bases teóricas del síndrome y realizaron una encuesta a gran escala de los signos de presentación de perros con uno o más signos de la ansiedad por separación. Un total de 54 signos fueron valiosos para definir una estructura latente que consta de siete componentes principales; la frustración de salida, el pánico social, eliminación, frustración redirigida, comunicación reactiva, frustración inmediata y la sensibilidad al ruido, que se dividió en cuatro grupos, la frustración de salida, reactivo redirigido, reactivo inhibido y aburrimiento. 

Utilizaron un enfoque ascendente basado en datos con numerosos controles de calidad para la definicion de agrupaciones robustas para proporcionar una base sólida para los estudios del la conducta del perro que se puede ampliar a la naturaleza, mas alla de la ansiedad por separación. Esto proporciona una base sólida para el trabajo futuro en el examen de los resultados del tratamiento etiológico y diferencial, que permitirá programas de tratamiento y prevención más efectivos, basados ​​en una apreciación total de la naturaleza del problema en cuestión.

Por lo tanto, existe el peligro de que un síndrome como la "ansiedad por separación" se vea como un diagnóstico, cuando el significado relativo de las emociones como el miedo, la frustración y el pánico asociado con la pérdida de una figura de apego puede ser fundamentalmente importante para comprenderlo de manera efectiva del tratamiento. En este estudio destacamos la importancia de distinguir entre "diagnósticos" y "síndromes" utilizando los problemas relacionados con la separación en perros como ejemplo. Describieron y demostraron un método para identificar grupos de comportamiento significativos que se supone que están relacionados con diferentes estados psicológicos que no solo forman una base sólida para los diferenciales que pueden ser probados científicamente utilizando el método hipotético deductivo por los investigadores, sino también utilizar la implementación de programas de tratamiento más precisos y, por lo tanto, menos exigentes.

Mas de 2700 perros de 100 razas diferentes fueron incluidos en este estudio. Todo el mundo pensaba que esto era una condición única de decir que su perro tenia ansiedad por separación, enfocandose en la dependencia del dueño y como hacerlos mas independientes. Este estudio demuestra que el perro podría tener muchas causas, de muchas formas diferentes, entonces la evaluación como el tratamiento deben centrarse mucho más.

La descripción de una queja en términos de síndrome y diagnóstico facilita una investigación coherente del fenómeno, pero el tratamiento racional específico y con base científica dependiente de un diagnóstico. El tratamiento de los síndromes, en virtud de su falta de una causa biológica clara, el riesgo no es específico, aunque el descubrimiento de determinados específicos puede ayudar a refinar la definición de un síndrome en un diagnóstico. Dentro del campo del problema del comportamiento del perro, los problemas relacionados con la separación en perros especificados es un buen ejemplo de un síndrome, así como los problemas asociados con la confusión de "un síndrome" con "un diagnóstico".

El término  de los problemas relacionados con la ansiedad por separación, se usa aquí para referirse al comportamiento que es problemático para un propietario cuando su perro se queda solo, separado de la causa. Se cree que entre el 22,3–55% de la población general de perros muestra estos signos, y representa entre el 14 y el 40% de los casos de derivación del comportamiento del perro. Aunque estos casos son relativamente fáciles de identificar, existe cierto debate sobre las diferentes formas del problema, y ​​estos casos pueden describirse de diversas maneras como tienen, ansiedad por separación, trastornos relacionados con la separación o problemas relacionados con la separación.

También existe indudablemente una inconsistencia en el uso de esta terminología, ya que no existe una prueba de "diagnóstico" que defina un mecanismo biológico subyacente específico. Definir la construcción de interés de manera efectiva no es un problema exclusivo de la ansiedad por separación, se ha reconocido más ampliamente en el campo de la psicología. En consecuencia, no es sorprendente que la investigación de la ansiedad por separación en perros puedan dar lugar a resultados confusos, inconsistentes o incluso contradictorios. Por ejemplo; Flannigan y Dodman y Storengen informan que la esterilización aumenta el riesgo de estos problemas más de tres veces, mientras que McGreevy y Masters encontraron que los perros sin esterilizar tuvieron un riesgo mayor. Estos resultados contradictorios pueden deberse a diferencias genuinas relacionadas con la región entre las poblaciones, sin embargo, es más probable debido a las diferentes variaciones de casos, destacando la falta de criterios científicamente defendibles para definir el problema.

Las definiciones de este síndrome relacionadas con la investigación a menudo se refieren a colecciones simples de signos. Está claro que varios posibles procesos psicológicos pueden explicar la colección de signos de comportamiento que componen estas definiciones de la ansiedad por separación, como el miedo, la frustración y el pánico emocional asociado con la separación de una figura de apego. En consecuencia, aunque el uso de una definición imprecisa puede producir resultados estadísticamente significativos a nivel de la población, estos tienen poca especificidad con las construcciones subyacentes de interés, como el apego. 

La evidencia adicional en apoyo de la heterogeneidad motivacional y emocional de los problemas relacionados con la separación incluye observaciones en video de perros con estos problemas cuando se los deja solos. Lund y Jorgensen sugieren que en algunos sujetos los cambios en el comportamiento a lo largo del tiempo cuando se los deja solos son consistentes con un cambio en su excitación y / o estado emocional, por ejemplo, de la frustración al aumento del miedo.

Dentro de un contexto clínico, algunos han tratado de mejorar la precisión y la caracterización de la "ansiedad por separación" en referencia a ciertos criterios necesarios y suficientes, como la inclusión de signos de angustia como una característica necesaria del diagnóstico de ansiedad por separación. Este enfoque no supera el problema de la falta de un diagnóstico biológico específico sobre el cual los tratamientos puedan mapearse de manera confiable. La incapacidad para hacer inferencias precisas de manera confiable sobre estos estados subyacentes significa que, a nivel clínico, muchas intervenciones para este problema a menudo son bastante extensas, con frecuencia con elementos no específicos, que abordan varias respuestas emocionales potenciales simultáneamente, por ejemplo; la enseñanza de una respuesta de "asentamiento" en un tapete alejado del propietario, podría reducir la ansiedad por la separación o aumentar la tolerancia a la frustración. 

La falta de especificidad también hace que el tratamiento sea potencialmente más laborioso para los propietarios, lo que puede reducir el cumplimiento y aumentar las posibilidades de fracaso del tratamiento. Otra consecuencia de la mala definición, y posiblemente de mayor preocupación, es la posible recomendación de intervenciones contradictorias o incluso contraindicadas sin especificación de cuándo una podría estar indicada sobre otra. Un ejemplo de lo anterior es la recomendación a menudo relatada de desensibilizar a un perro a las señales previas al parto, al tiempo que recomienda que se deje un juguete especial para masticar, un juguete lleno de comida con el perro cuando se prepare para partir, lo que obviamente puede aumentar la previsibilidad de salida . 

Las recomendaciones contraindicadas incluyen ignorar los comportamientos de búsqueda de contacto, aparentemente para reducir un supuesto hiper-apego, pero si el comportamiento es en realidad un signo de apego ansioso, se puede predecir que tal respuesta del cuidador antagonizará la situación o crear un archivo adjunto más inseguro. Fundamentalmente, debe reconocerse que los términos "ansiedad por separación", "problemas relacionados con la separación" y "trastornos relacionados con la separación" se utilizan para referirse a un síndrome que se define de manera ambigua y / o vagamente debido a la falta de un buen método empírico. 

En su nivel más básico, el síndrome se define por la concurrencia de ciertos comportamientos; destructividad, eliminación y / o ladridos, en un contexto dado, la ausencia real o virtual del propietario con un cierto nivel de regularidad (por ejemplo, ocasionalmente hasta cada vez que se deja solo al animal).

Para desambiguar cualquier síndrome conductual y sentar las bases para diagnósticos potenciales más precisos, es necesario examinar el patrón de una amplia gama de posibles signos de valor, sin imponer ninguna creencia diagnóstica preconcebida. Para hacer esto, se requieren grandes conjuntos de datos y múltiples comprobaciones para reducir la posibilidad de resultados espurios. El patrón de los signos se puede utilizar para crear una taxonomía más precisa que pueda facilitar mejores diagnósticos. 

Las categorías de diagnóstico deben ser hipótesis científicas lógicas sobre los mecanismos psicológicos próximos involucrados. Esto significa que es necesario hacer referencia no solo a los comportamientos del síndrome y su contexto, sino también a sus bases motivacionales y emocionales. La motivación y la emoción solo se pueden inferir de medidas menos directas, por lo que siguen siendo construcciones hipotéticas, pero deben ser amenazadas de falsificación de acuerdo con el método científico.

Entonces etiquetar el problema del perro que está siendo destructivo, orinando o defecando en el interior o ladrando cuando se lo deja solo como ansiedad por separación no es muy útil. Es el comienzo del proceso de diagnóstico, no el final. Esta nueva investigación sugiere que la frustración en su Las diversas formas son el núcleo del problema y necesitamos comprender esta variedad si esperamos ofrecer mejores tratamientos para los perros.

El nuevo estudio destaca cómo los diferentes estados emocionales se combinan para producir comportamientos problemáticos en los perros. Aunque se desencadena por la partida del dueño, el comportamiento no deseado surge debido a una combinación de factores de riesgo que pueden incluir elementos del temperamento del perro, el tipo de relación que tiene con el dueño y cómo interactúan los dos.

Referencia: Luciana S. de Assis, Raquel Matos, Thomas W. Pike, Oliver H. P. Burman, Daniel S. Mills.  Fronteras en Veterinaria. Universidad de Lincoln - science daily

Artículo relacionado: La depresión y ansiedad en los perros

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

viernes, 13 de marzo de 2020

La Depresión y La Ansiedad en los Perros

Erik Farina año 2020
Muchos propietarios de perros tienen dudas acerca de si un perro puede tener depresión o si puede tener ansiedad. En estos años la moda de la ansiedad por separación les parece más claro a los propietarios, recurriendo a personas para tratarla sin estar cualificadas, a adiestradores sin tener una titulación para tratar una patología, o a Google, o simplemente de boca de amigos. Muchos propietarios de los perros tienen claro, o más bien piensan que su perro tiene ansiedad. Pero la diferencia entre la ansiedad y la depresión es donde les entra las dudas.

Los perros si que tienen depresión y si que tienen ansiedad, el problema es que no pueden hablar para contarnos su estado o problema. Esta situación es debida, casi sin lugar a dudas, a que con cierta frecuencia aparecen síntomas depresivos en perros con problemas de angustia o síntomas de angustia en los cuadros depresivos. Esto significa que los síntomas de estos dos procesos se encuentran solapados y por lo tanto atribuir lo que el perro presenta son dos patologías muy confusas y dificultosas.

Sin embargo, otras veces los cuadros que presentan los perros son típicos y no ofrecen dudas de diagnóstico. A lo largo de este Blog, en varios artículos por capitulo, vamos a tratar de discernir entre estos dos grupos de patologías para aclarar dichos conceptos, cómo tratarlos y cómo ayudar a su perro.

El gran problema es que los propietarios de los perros recurren a personas sin estar tituladas y cualificadas para abordar estas patologías, pues solamente un Etólogo canino titulado o un veterinario puede diagnosticar esta patología y que pueda reconocer el cuadro y poder tratarlo. Estos artículos serán escritos por veterinarios y Etólogos caninos titulados en biología.

Casi a diario, me cuentan problemas de estos casos de patología, mal tratados por ciertos nuevos adiestradores en el boom de la nueva ola que han salido tras la crisis y los programas de televisión, que no están cualificados para este problemas y tampoco para educar los perros. Pues muy a la ligera tienden a ponerles collar eléctrico que está prohibido y debería penalizarse, para un simple adiestramiento o educación básica a cualquier raza de perro y de ahí surgen la mayoría de los trastornos.

Trataremos de ampliar los artículos centrándonos mucho en los perros adoptados de las protectoras, o de los particulares que los recogieron cuando estaban abandonados y se los llevaron a su casa. Sin saber que este perro pudiera ya presentar una patología y no haberlo llevado aun veterinario primero y poder dejarlo en una protectora bajo supervisión, para poder evaluarlo.

Si usted necesita evaluar a su perro, puede escribirme al correo; psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

viernes, 21 de febrero de 2020

Etología canina – El Territorio - Capítulo 2

Erik Farina 2014

Cuando se sabe cuán compleja es la organización del espacio en que vive el perro resulta fácil comprender las repercusiones que sobre el equilibrio del perro pueden tener las perturbaciones e incoherencias que afectan a ese territorio.

Se puede considerar que la gestión del espacio del grupo en cuyo seno vive el perro tiene mucho que ver la génesis de las sociopatías, es decir, de los trastornos de la organización social así como en la de ciertas agresividades secundarias y depresiones de involución.

Las Sociopatías

En el caso de las sociopatías el mecanismo es bastante sencillo. Cuando el cachorro cumple cinco o seis meses, se produce la ruptura de los lazos afectivos y sociales que lo ligaban con su medre; esa ruptura, que también se llama “abandono”, va acompañada de la prohibición de frecuentar el centro del territorio (donde hasta entonces vivía con su madre) que a partir de entonces queda reservado exclusivamente a los líderes.

El cachorro que se introduce en el seno de una familia humana no sufre ese abandono ni esa marginación debido a la fuerte afectiva que se establece entre el perro y su dueño. En este caso, el joven macho (estos problemas afectan más a los machos que a las hembras), cuya situación social no está suficientemente definida, se convierte en un rival potencial del macho líder, en este caso su amo.

Los primeros enfrentamientos que se produzcan tendrán lugar en el campo de aislamiento de los dueños (el dormitorio) por lo que hay que procurar que el perro no se instale con su amo en esa habitación. En la medida en que dicha situación se puede evitar con relativa facilidad, las sociopatías se corrigen sin mayores problemas. No ocurre lo mismo con otras patologías del comportamiento ligadas a desequilibrios territoriales.

Agresividad y Depresión

Conviene recordar aquí que el territorio está normalmente organizado en campos, cada uno de los cuales tiene una función precisa. El campo de aislamiento, por ejemplo, es extremadamente importante para el equilibrio emocional del perro. En efecto, dicho campo es el lugar al que se retira el animal en caso de peligro o de conflictos que no ha podido resolver a su favor.

El emplazamiento lo elige el perro en función del grado de seguridad que le proporcione. Es evidente que el rango social y el equilibrio emocional del perro influyen en esa elección. Los dominados y los ansiosos intentan sustraerse por completo a la vista de los demás miembros del grupo familiar mientras que los dominantes y los sujetos estables se muestran mucho menos difíciles en ese aspecto.

Sin embargo, ocurre muy a menudo que sea el dueño quien decida el campo de aislamiento ( o lugar de descanso) del perro, y que lo haga en función de contingencias meramente humanas. A veces, esta manera de actuar puede plantear problemas y si el dueño no tiene en cuenta ciertas necesidades del perro, puede ocurrir que éste se vaya a dormir a un lugar diferente del que se le había reservado.

Así, pues, hay que respetar algunas reglas. Después de haber descartado todos los lugares que puedan tener valor: dormitorios, pasillos, sofás, sillones, etc.., se ha de tener en cuenta que al perro le tranquiliza tener un techo justo por encima de la cabeza. Tal es la razón de que a estos perros les guste tanto dormir debajo de una mesa, en una caseta, en un cesto (en el caso de las razas pequeñas).

Pero de nada servirá encontrar un buen campo de aislamiento si sus condiciones de acceso son un impedimento para la tranquilidad del perro, pues cuando éste se retira su rincón después de haber sufrido una agresión o cuando se encuentra enfermo, sufre o tiene necesidad de dormir (una fuerte tensión emocional precede al momento de dormirse), necesita encontrar la calma.

Por otra parte, para el perro que sufre o ha sido vencido, el campo de aislamiento se confunde con el de agresión, y el intruso, cualquiera que sea, será severamente amonestado por el ocupante del lugar. Por consiguiente, todos los propietarios deben saber que nunca se debe perseguir a un perro que se retira a su cesto o a su rincón preferido después de haber sufrido una reprimenda. ( Lo mejor es siempre corregir un perro en positivo, y nunca reñirle)

Infringir esta regla significa exponerse a ser mordido, lo cual debe considerarse como la expresión del profundo malestar que sufre el perro agredido de esta manera.

Por otra parte, un perro enfermo que se refugia en su cama no se debe cuidar de una manera demasiado seca y sin preámbulos. Hay que acercarse con una voz suave y tranquilizadora, inclinarse hasta ponerse a su altura sin intentar ,mirarlo a los ojos. Si empieza a tener convulsiones y a temblar girando la cabeza, sepa usted que intenta decirle que está enfermo y quiere impedir que se le acerque.

Deténgase, pues su insistencia podría provocar una relación de agresividad debida al miedo. Después de haber interrumpido su anterior actitud, intente tranquilizarlo adoptando posturas de invitación al juego (para ello, dese pequeños golpes en las rodillas inclinando varias veces la parte superior del cuerpo hacia adelante); y no pase de ahí hasta que el perro adopte posturas que indiquen que se tranquilizan.

Los perros frecuentemente agredidos en su campo de aislamiento podrán desarrollar una agresividad secundaria cuando los mordiscos basten para alejar a los intrusos, o, por el contrario, caer en una depresión si la táctica no da resultados.

Estos estudios, son realizados con perros salvajes y perros abandonados la gran mayoría del estudio en protectoras caninas de diversas provincias y regiones, diferentes razas, mestizos, tamaños, edades, perros sanos, perros maltratados, heridos y perros enfermos, el estudio se ha realizado con mas de 2000 perros.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot