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lunes, 17 de febrero de 2020

Adiestramiento para perros de trineo - Entrenamiento Para Las Carreras


El entrenamiento de los perros de tiro con un trineo o con un kart depende básicamente del objetivo de la carrera que se prepara, y lo difícil es saber dosificar la velocidad y la resistencia según el tipo de competiciones en las que se utilizarán.

Velocidad y Resistencia

En cuanto el perro llega a la edad adulta (entre los 12 y los 14 meses) el criador ya puede empezar el entrenamiento.

El entrenamiento que se realiza para las carreras de velocidad o distancias cortas intenta desarrollar los reflejos del perro. Por el contrario, la preparación para las carreras en medias y grandes distancias exige un entrenamiento en velocidad y resistencia.

Cuando las etapas son largas, el perro pierde velocidad poco a poco, como es normal. En los entrenamientos se le enseñará a mantener la marcha reduciendo la distancia.

El perro se acostumbra a las distancias que se le hace correr y en función de ellas adapta su velocidad. Así, cuando se entrena regularmente un perro en 45 kilómetros, éste adoptará la velocidad media óptima para recorrer esa distancia, y en una carrera de 8 kilómetros por ejemplo, llevará naturalmente la misma marcha que si tuviera que cubrir 45 kilómetros y, por consiguiente, no será lo bastante rápido.

Por eso se recomienda prever un recorrido de entrenamiento menos largo (por lo general, dos veces menos) que el de la carrera. De esta manera, el perro partirá muy rápido el día de la prueba y cuando haya cubierto la distancia a la que se había acostumbrado en los entrenamientos, continuará corriendo bajo el efecto de los estímulos.

Músculos y Aliento

El entrenamiento debe ser diversificado: el animal puede entrenarse a correr en llano, a subir o a descender, según sus aptitudes, y lo importante es que no pierda en fuerza lo que ha ganado en aliento.

En el entrenamiento es fundamental no pedir lo que se exige en la carrera y, por consiguiente, no forzar al perro ni en velocidad ni en larga distancia.


Por el contrario, es bueno entrenar a los perros para que tiren de una carga más pesada que la que se les pondría el día de la carrera. Por la misma razón, si están acostumbrados a tirar en terreno fangoso, correrán mejor el día de la prueba sobre la nieve o hielo.



El Entrenamiento Continúa Después del Descanso Estival

Durante el verano, los perros descansan o, como máximo, se ejercitan por la mañana temprano o al caer la tarde cuando no hace demasiado calor. El entrenamiento suele iniciarse de nuevo en septiembre cuando el termómetro desciende por debajo de los 15ºC. Entonces se vuelve a aumentar la distancia poco a poco y se acelera el ritmo de las sesiones para estar perfectamente a punto cuando empiece la temporada de las carreras.


En nuestras regiones, los Mushers, se encuentran al fourwheeler o al kart, a menudo preparado a su aire. Lo cual puede ir desde el triciclo al chasis de coche según el número de perros que compongan el tiro. Las carreteras asfaltadas, que calientan las almohadillas de los pies del perro, han de evitarse a toda costa.

En opinión de los Mushers, no puede hablarse de tiro si no se dispone de seis perros por lo menos; dos perros en cabeza, dos perros de tripulación, y dos wheelers. Durante el entrenamiento es importante asegurarse de que todos los perros trabajan en el tiro de la misma manera pues a veces ocurre que algunos hacen como si trabajan y se dejan tirar.

¿Parece tensa la línea central? Basta con mirar el elástico enganchado por un lado a la hebilla del arnés del perro y por otro a la cuerda que transmite el esfuerzo al ronzal central: si el perro trabaja, el elástico está tenso, si no, flota.

Entrenamiento Psicológico


De cara a las competiciones, hay que acostumbrar a los perros a ser sociables, a que se familiaricen con la gente pues a veces ocurre, por ejemplo, que algunos sean incapaces de franquear la línea de llegada por miedo a la gente que se arremolina alrededor.

Algunos Consejos

Para Atalajar: Los perros suelen estar impacientes por partir y siempre se excitan con el momento en que se atalaja un trineo. Incluso es posible que echen a correr antes de que esté listo. Por ello es prudente anclar el trineo antes de atalajar. También se enganchará en primer lugar el perro de cabeza al que se acostumbrará a que esté sentado o tumbado hasta la señal de partida. Después se engancharán los perros más dóciles y, por último, los turbulentos y los díscolos.

En la Carrera: Hay que vigilar siempre las orejas de los perros. Deben estar giradas hacia el Musher. Si están hacia delante es muy posible que el Musher sólo pueda controlar ya con el freno.


En el Entrenamiento: No hay que abusar de los botines con los jóvenes al comienzo de los entrenamientos porque impiden que los pies se endurezcan. Hay que tomar la costumbre de cortar los pelos que sobresalen de entre los dedos para evitar la formación de pequeñas bolas de nieve helada que frotan y cortan la piel, provocando cojeras.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

martes, 17 de septiembre de 2013

Adiestramiento del Cachorro – Los Perros de Trineo

Cada criador tiene ideas propias en lo que se refiere al entrenamiento de los perros de trineo. No obstante, se pueden extraer algunos principios fundamentales comunes de los diferentes métodos.

Los Primeros Contactos

Unos consideran que los perros nacidos en invierno son los mejores para tirar de los trineos, ya que son más resistentes al estar habituados al frío desde su más temprana edad. Otros, por el contrario, prefieren los perros nacidos en el verano, ya que creen que la estación cálida es la más propicia para un buen desarrollo del cachorro.

Es importante desarrollar pronto las disposiciones psicológicas del cachorro para poder determinar para qué papel estará mejor dotado (perro de cabeza, etc..)

Es preciso vigilar que el futuro perro de cabeza, que a menudo se elige entre los ejemplares que tienen un carácter más independiente y son menos blandos que los otros, no se vuelva salvaje. Para eso es necesario hablarle a menudo, acariciarle, habituarle al humano, incluso si tiene tendencia a alejarse de los otros cachorros.

Existen diferentes escuelas en cuanto a la edad a la cual se debe empezar el entrenamiento de los perros de trineo. Para unos es preferible iniciarlo a los 4 meses, mientras que para otros es preferiblemente esperar a los 6 meses, o a los 8 meses. En cualquier caso lo más importante es saber dosificar el entrenamiento.

Se puede habituar el cachorro al arnés, sin atarlo, dejándole correr detrás de los perros enganchados. Es la ocasión para probar su reacción y su dureza. Sin embargo este método no es aceptado unánimemente ya que el cachorro en libertad siente ganas de jugar con los otros perros, corre el riesgo de que las patas se le enreden con las traíllas o de desorganizar el equipo.

La primera vez que un perro sea enganchado, será colocado detrás de un viejo perro de cabeza que conozca bien su cometido. Muchos prefieren para estos inicios un enganche a cinco, lo suficientemente potente, pero también controlable. Algunos criadores no son partidarios de enganchar varios cachorros al mismo tiempo.

EL recién llegado debe comprender de golpe que debe avanzar y correr, con la traílla tensa. Algunos, presas del pánico, se aplastan contra la nieve e intentan dar media vuelta para correr en sentido contrario o se dejan arrastrar; en estos casos hay que parar inmediatamente el tiro, tranquilizar al cachorro, darle ánimo, colocarle cerca de su madre si es posible y volver a empezar. La paciencia y la psicología son indispensables para triunfar. También es importante no levantar la voz.

El primer contacto del perro con el trineo es crucial, y el miedo puede bastar para romper su carrera de perro de tiro; normalmente el perro sigue el movimiento al cabo de algunos días por instinto de tiro y mimetismo.

El Lugar de los Perros

Cuando los perros están enganchados, se pueden observar sus reacciones al aprender algunas reglas de disciplina; quedarse en su sitio sin que haya que intervenir, trabajar a la derecha y a la izquierda, etc. Se debe tener en cuenta que algunos perros trabajan mejor en un lado que en el otro.

Después de varios meses de observación y una vez que se conoce bien a los perros , se puede determinar el lugar más adecuado para cada uno, según su fuerza y velocidad.

Los “wheelers” son los perros que se colocan inmediatamente delante del trineo. Se les elige entre los más potentes ya que son ellos los que soportan lo esencial de la carga. Los perros mas rápidos se colocan delante. EL perro de cabeza, el que tiene el papel más importante, es el que obedece mejor a la voz.

Las Cualidades del Perro Líder

El perro líder debe tener, obediencia, inteligencia, autoridad y andadura. Debe ser capaz de tomar decisiones en cualquier terreno y en cualquier condición climática. Un perro que tenga cualidades naturales para cumplir esta función, deberá tener, indudablemente, un lugar detrás del perro de cabeza o a su lado, dependiendo del número de perros que están enganchados al trineo.

El perro de cabeza o líder, debe tener fuerza suficiente para entrenar al perro novato. En cualquier caso, es necesario que el cachorro no pierda coraje y esperar un par de sesiones antes de colocarle en cabeza. 

Cada orden debe ser correctamente ejecutada. Una dirección que no sea la indicada por el Musher debe ser corregida. Es inútil indicar que es indispensable durante el período de entrenamiento un buen funcionamiento de los frenos.

Previniendo las carreras, es conveniente enseñar al perro de cabeza a orinar corriendo. Si se para, todos los perros se tendrán que parar con el líder.

Al principio, los entrenamientos serán de corta duración y no deberán producirse más de tres veces por semana. En ningún momento, el cachorro debe considerar su nueva actividad como una carga, aunque no sea un juego. Hay que darle la satisfacción del esfuerzo, asegurándole grandes momentos de libertad.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)



viernes, 28 de junio de 2013

Algunos Consejos para el Adiestramiento en la Obediencia

Erik Farina año 2000
Si tiene un perro, ya sea para divertirse, competir, o simplemente por placer, usted probablemente sabe lo importante que es tener que pasar por un adiestramiento en la obediencia del perro. 

Un perro que se comporta bien siempre es agradable de llevar, ya que es menos probable que se vuelvan incontrolables y puedan causar problemas a otras personas. Seguramente usted no quiere tener la compañía de un perro que ladra a todo el mundo y  se pone a correr alrededor ahuyentando a la gente. Si los buenos modales y la buena armonía son muy importantes en su casa, también los mismos modales y la armonía se les debe enseñar a su perro.

Efectivamente, poder tener perros en el hogar debe proporcionar a sus seres queridos la suficiente seguridad de que no van a hacer destrozos. A usted tampoco le va a gustar cuando sus vecinos se quejan de que su perro ha saqueado sus propiedades o, peor aún, que alguien ha sido mordido en la zona. Por lo tanto, usted debe prestar mayor atención a que su perro esté adiestrado adecuadamente en la obediencia.

¿Estás pensando en adiestrar a tu su perro por ti mismo? 

Estos son los pasos que tienes que tomar en cuenta a la hora del adiestramiento en la obediencia. Pero recuerde, no se te ocurra ir al siguiente paso cuando su perro aún no ha dominado el anterior. Lo mejor es siempre ponerse en contacto con un profesional titulado.

En la dificultad de las órdenes, debes empezar desde lo más básico hasta lo más avanzado. Para empezar, primero debes enseñar a su perro las órdenes más fáciles. Se trata del; ven – quieto – sentado – tumbado, y los gustos. Asegúrese de que él es capaz de aprender todo esto antes de comenzar con un nuevo conjunto. Siempre usar las mismas palabras para que pueda recordar las órdenes.

Tenga muy en cuenta la composición genética de su perro. Algunas razas tienen sus especialidades por lo que deben centrarse en el aprovechamiento de sus habilidades y capacidades.

Tome nota de la duración del tiempo en que la enseñanza una nueva orden. No agobies a tu perro con varias órdenes, todas al mismo tiempo. También debes asegurarte de que utilizas el elogio o la recompensa. Su voz también debería sonar positiva al darle las alabanzas y sea muy flexible cuando hay una necesidad de corregirlo.

Asegúrese de que su perro está físicamente cómodo a medida que se realizan los ejercicios de adiestramiento. Los perros se cansan fácilmente, así que no lo fuerce mucho.

Debes de ejecutar las sesiones del adiestramiento en la obediencia del perro en una zona libre de distracciones. Cuando la respuesta se vuelva positiva, puedes añadir poco a poco más distracciones como pelotas botando, gente, bicicletas, haciendo que salte obstáculos, corriendo, lanzando juguetes para él, perros al rededor y muchos otras cosas. Pero no exagere el uso de las distracciones, ya que puede asustar a su perro.

Practique en darle las órdenes en una variedad de superficies y ambientes diferentes. Algunos de estos incluyen las aceras de cemento, sobre la arena, en la tierra, en los prados cubiertos de hierba, en una silla o una mesa para una visita veterinaria, bajo una cerca, encima de bloques, y muchos otros más.

Debes de darle las órdenes mientras caminas por la calle, mientras te encuentras en la salida de una tienda de mascotas, o donde quiera que estés con tu perro.

En realidad no hay ningún mejor momento del día para realizar las sesiones del adiestramiento en la obediencia del perro. Lo importante es que usted y su perro debe estar a la altura, en el estado de ánimo y en buen estado físico.

Si desea tener una clase de orientación y asesoramiento en las técnicas del adiestramiento en la obediencia de su perro, o que se le realice un test de evaluación para poder adaptarle un mejor programa de adiestramiento adaptado especialmente y único para su perro, póngase en contacto con nosotros: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

sábado, 26 de enero de 2013

La obesidad: un problema delicado y difícil que los veterinarios deben abordar.



Ayer publicamos un artículo que ofrece una mayor comprensión de cómo los perros se domesticaron. El análisis comparativo de los genomas humanos, caninos y el lobo sugiere que los humanos y los perros han evolucionado de forma paralela como una respuesta a las dietas cada vez más en almidón que se ofrecen después de la revolución agrícola. Un cambio mayor en la dieta que no ha sido necesariamente benigno para las dos especies.

A medida que nuestras cinturas se han expandido, también lo han hecho las de nuestros animales de compañía. De hecho, la creciente incidencia de la obesidad en los seres humanos y los perros parece estar ligada, las personas con alto riesgo de obesidad tienen más probabilidades de tener y cuidar a un compañero canino con sobrepeso.

Problemas y soluciones

El problema del exceso de peso en los perros no es sólo una cuestión de estética. Al igual que con los seres humanos, la obesidad en los perros está vinculada a condiciones tales como artritis, diabetes y enfermedades del corazón. Esto hace que el exceso de peso en los perros sea tanto una cuestión de bienestar de medicina veterinaria y de los animales.

En términos biológicos, la obesidad en los animales de compañía se produce por las mismas razones que lo hace en las personas. Los individuos afectados comen más de lo que necesitan, y también pueden tener una susceptibilidad genética a aumentar de peso.

Los enfoques actuales para abordar la obesidad canina, implica restringir el número de calorías que los dueños dan a sus animales. Normalmente, esto implica una propiedad de "dieta" educación alimentaria y propietario.


Una industria de pérdida de peso para los animales domésticos ha surgido en los Estados Unidos, el Reino Unido y Australia. En los campamentos y clubes caninos un inicio de dieta ha surgido para ayudar a los propietarios a alcanzar con su perro objetivos de peso.

Al mismo tiempo, "perros gordos" historias de perros se han convertido en un elemento básico de noticias. De hecho, las mascotas con sobrepeso se han convertido en víctimas colaterales de la guerra en curso contra la obesidad humana.

Curiosamente, el énfasis en esta cobertura gira en torno a una o más de las tres historias básicas causales sobre las personas que son dueños de los animales con sobrepeso:

-Que compran y alimentan a sus perros con los tipos incorrectos de alimentos,

-Que sobrealimentan a sus animales para compensar su incapacidad para cuidar de ellos adecuadamente.

-Que son moralmente culpables y están participando en una forma de abuso.

A pesar de una campaña concertada por profesionales de la salud animal, la incidencia de la obesidad canina sigue siendo prácticamente la misma. Y los esfuerzos para que la gente "reconozcan el problema", en particular los procesos, han hecho poco para frenar el exceso canino.

Si bien la aplicación de las soluciones quirúrgicas para la obesidad humana está aumentando rápidamente, hasta ahora el consenso es que la cirugía para perder peso para los perros, no es ético y que los medicamentos son un acceso directo para los propietarios perezosos.


¿Un problema más grande?

La aparición de un problema de salud canina que refleja los patrones culturales y socioeconómicos, es significativo. Además de compartir nuestra capacidad para el aumento de peso, los perros comparten nuestros hogares y el entorno construido, a nuestras actividades de ocio y estilo de vida.

Sabemos los mapas de nivel socioeconómico sobre las diferencias de salud entre las poblaciones humanas. Las tasas crecientes de la obesidad en las personas, ahora se reconoce la participación de una mezcla compleja de la biología, las opciones, los motores socioeconómicos del consumo de alimentos y la disminución de los niveles de actividad física.

Los estudios realizados en Gran Bretaña y los Países Bajos sugieren que estos mismos factores están en juego en la creciente proporción de los perros que tienen sobrepeso. Y debido a que las personas con mayor riesgo de obesidad son más propensas a comprar un animal con sobrepeso, los vínculos entre la enfermedad canina y el medio ambiente proporcionada por el propietario plantea un dilema ético para los veterinarios de los animales de compañía.

Las controversias recientes en las industrias del ganado y de los caballos de carreras señalan un cambio importante en las actitudes de la sociedad hacia el bienestar animal. ¿Si la forma de vida pone a sus mascotas en un mayor riesgo de una enfermedad debilitante, vamos a comenzar a regular la propiedad de los animales de compañía por razones de bienestar en el futuro del animal? También cabe preguntarse si es justo negar que algunas personas tengan beneficios que provienen de compartir la vida con un animal de compañía.


Estas preguntas apuntan a una serie de tensiones no resueltas en nuestra relación con los animales de compañía y los veterinarios, papel que desempeñan como protectores del bienestar animal.

El tratamiento de la enfermedad en los animales a nuestro cuidado es claramente lo que hay que hacer. Y como es mejor prevenir que curar, más atención debe darse a los conductores de los problemas de salud relacionados con el peso en los animales domésticos.

La experiencia con las poblaciones humanas indica que la enseñanza de la gente en cuanto como alimentar a su animal sólo puede ser la parte de la solución. Si los veterinarios toman en serio la reducción de la carga de la enfermedad relacionada con la obesidad en los perros, entonces la profesión ha de tener un papel más importante en la salud pública.

Los veterinarios deben colaborar con los enfoques comunitarios para el bienestar humano y animal. Estos posiblemente podría implicar un papel en la planificación urbana, la elaboración de leyes de subproductos animales, e incluso directamente la promoción de comportamientos beneficiosos para la salud humana para fomentar la salud y el bienestar entre especies diferentes.

Por: Christopher Degeling, investigador de la Universidad de Sydney, Por: Erik Farina, Psicólogo Canino y Adiestrador Profesional

Póngase en contacto con nosotros, si desea tener un programa de entrenamiento y alimentación para su perro. Si cree que su perro está gordo, obeso o empieza a serlo, no dude en ponerse en contacto con nosotros, y le entrenamos a su perro en un calendario adaptado a sus necesidades bajo supervisión veterinaria y con adiestradores profesionales. Nosotros le recogemos el perro y se lo volvemos a llevar, o entre usted en nuestro programa de entrenamiento canino-humano, póngase en forma usted con su perro.

Por: Erik Farina, Psicólogo Canino y Adiestrador Profesional

Consulta: psicolmascot@gmail.com Tlf: 659 96 27 47