miércoles, 14 de diciembre de 2011

La segunda ballena muerta en una semana (Galicia, España)

La ría de Vigo volvió a convertirse ayer en un improvisado cementerio de ballenas. Después de que la marea arrastrase el pasado lunes un ejemplar aliblanco de seis metros hasta el archipiélago de Ons el mal estado de la mar hacía ayer lo propio con un rorcual común. En esta ocasión la ballena medía 15 metros y sus restos aparecieron flotando a la deriva en las proximidades de Punta do Cabalo, al norte de las Islas Cíes. A primera hora de la tarde Salvamento Marítimo trasladó el cadáver a alta mar.

Los primeros avisos sobre la existencia del cetáceo los dieron a primera hora los pesqueros Novo Cigala y Cameron Tres. Tras alertar al Centro de Coordinación de Salvamento (CSS) de Vigo, Salvamento Marítimo fletó la embarcación “Salvamar Mirach” al considerar que el animal representaba “un peligro para la navegación”. A bordo del barco viajaban el personal del CSS, un técnico de la Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos (CEMMA) y personal del Parque Nacional Islas Atlánticas. Examinado el cetáceo, y ya por la tarde, el remolcador María Pita se encargó de empujarlo mar adentro. Para alertar a otras embarcaciones de la ría, Salvamento Marítimo emitió varios mensajes alertando de la existencia del rorcual.

“Era un animal pequeño para su especie por lo que probablemente todavía no fuese un adulto”, explica el biólogo de Cemma, Alfredo López, quien apunta que la ballena era una hembra. “La encontramos boca abajo y eso nos facilitó determinar su sexo”, continúa. El mal estado en el que se encontraba el cadáver les permite asegurar además que “debe llevar varias semanas a la deriva por el océano”. El tiempo y el estado picado de la mar complicaron concretar más detalles, aunque López adelanta que “no parece que recibiera ningún golpe”.

El rorcual de ayer corona “una semana intensa” para el Cemma. Alfredo López recuerda que solo desde el lunes 6 las costas gallegas recibieron 13 restos de animales marinos. Además de la ballena aliblanca que varó en O Vao la semana pasada la Coordinadora ha registrado cuatro delfines en Oia y otros dos en Cesantes y Arousa, así como un “caldeirón” una variedad de cetáceo€ en Sanxenxo. Las costas de Malpica, Ferrol y Camariñas recibieron además los cadáveres de cuatro tortugas.

Aunque las cifras se desmarcan de una semana habitual López asegura que entran en la normalidad. “Estos días el mar ha estado muy picado y eso se refleja en los varamientos”, apostilla el biólogo del Cemma. Para demostrarlo el experto recuerda que solo en los tres días que el ciclón Klaus golpeó a Galicia la Coordinadora recogió los restos de 40 animales. “Lo habitual en esta zona y otras de características similares en Portugal y Francia es que entre febrero y mayo se registre el mayor volumen de varamientos por dos motivos, los vientos de Sur-Sureste que soplan en esa época y el propio movimiento de los animales”, apostilla López. Solo hasta la semana pasada las costas de la Comunidad habían registrado 209 cadáveres, de los cuales 16 se habían encontrado en la ría de Vigo.

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