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sábado, 1 de agosto de 2020

El Adiestramiento del Cachorro Cap-2

Erik Farina año 2014
Erik Farina 2014
                                                                                                 
Acostumbrar al cachorro a hacer sus necesidades fuera de casa.

Esta es con frecuencia la tragedia del que carece de experiencia en el trato con perros pero, con unos conocimientos básicos y algo de paciencia, no es necesario que resulte una carga tan terrible como se afirma que es. En primer lugar, deberemos descubrir el lugar donde un cachorro hace generalmente sus deposiciones y cuando lo hace. Con ello dispondremos de un medio de información previa y pertinente.

Los perros tienden a hacer sus deposiciones en puntos que ellos u otros perros, han utilizado anteriormente, y acudirán de nuevo a dichos puntos si cuentan con la oportunidad para ello. Un cachorro, casi en forma inevitable, hará sus deposiciones inmediatamente después de beber o despertarse, y dentro de un plazo máximo de media hora después de comer. Debe evitar cualquier desastre llevándolo inmediatamente al punto que quiere que utilice.

Si usted lo está preparando para salir fuera de casa, y después de haberlo sacado a la calle, o al parque, ensucia el suelo de la casa en el interior al volver a entrar, deberá volverlo a sacar fuera de casa, y felicitarlo y premiarle si hace algo mas fuera en el exterior. En casa debe limpiar el suelo con un producto antibacterias, a base enzimas, para eliminar totalmente el olor a orina y así su cachorro no puede oler donde lo hizo anteriormente.

Si usted lo sorprende preparándose para hacer sus necesidades dentro de la casa, pronuncie rápido su nombre, con voz alta diga “a la calle” esto le sorprenderá y detendrá la acción y le dará tiempo para sacarlo fuera de casa. Una vez en la calle y haga sus necesidades, lo felicita y premia. Jamas, deberá castigar a su perro si hace algo en casa, y nunca jamas se le ocurra restregar su hocico en sus excrementos u orina, eso está totalmente prohibido, esa acción nunca se puede hacer, y recuerde que nunca se le riñe o castiga al perro por hacer sus necesidades en casa.

Dentro del hogar, puede tener papeles de periódicos, o pañales absorbentes para el suelo, acostumbrarlo a que utilice esto para sus deposiciones será tarea fácil. Cualquier material que haya tenido bajo sus patas cuando era un bebe de un mes y estaba con sus hermanos antes de traerlo usted a su casa, tendrá gran importancia respecto a la rapidez con que vaya a conseguir acostumbralo a hacer sus necesidades sobre ese material. Si era papel de periódico lo que tenían, le será fácil reconocer ese olor y hacer ahí sus necesidades, si era los pañales, pues también. Esto es que ha sido condicionado y por tanto preferirá hacer sus deposiciones sobre la misma clase de material que ha tenido hasta entonces bajo sus pies y que ha venido utilizando para este fin desde que ha nacido.

El papel o pañal, debe colocarse en un lugar específico y no quitarlo de allí, el mejor punto es un rincón cerca de la puerta de salida de la casa. Observará al cachorro para descubrir los indicios que ponen de manifiesto que está a punto de aliviarse y cuando comience a agacharse o girar varias veces en el mismo lugar, lo llevará inmediatamente hasta el punto donde se encuentra el papel o pañal, y lo mantiene ahí hasta que haya terminado. Después le felicitará y premiará, diciéndole lo buen perro que es. Muéstrese consecuente y jamás permita que acuda a otro lugar de la casa sin reñirle, recuérdelo, no se le riñe nunca, y llevándolo hasta el papel o pañal para enseñarle el lugar donde debe hacerlo. Antes de lo que crea, el cachorro se habrá mentalizado en el sentido de que debe ir al lugar que quiere usted que vaya cuando la naturaleza lo exige, y utilice el papel o pañal que usted a dispuesto para él.

Lo mejor es que si usted va a traer un nuevo cachorro a su hogar, que sea en un fin de semana, si usted no trabaja esos días. Destinará todo dicho fin de semana a conseguir que el cachorro se sienta como en su casa, y acostumbrarlo al nuevo hogar y al exterior de la casa. Si usted lo observa durante todas las horas en que permanece despierto y lo sorprende cada vez que ha de hacer sus necesidades, muéstrele el punto en que quiere que lo haga y adiéstralo para que acuda allí, donde usted colocó el papel o pañal. Aun cuando será un fin de semana tedioso, le proporcionará grandes rendimientos al reducir el tiempo necesario para acostumbrar a su cachorro a base de muchas horas e incluso días. Algunos cachorros de más edad pueden acostumbrarse casi por completo en el curso de una semana de adiestramiento diario.

Los cachorros que han sido criados en un jardín, al exterior, son los mas fáciles de acostumbrar a hacerlo fuera de casa. Basta con llevarlo al jardín cuando estén en condiciones para ello y al sentir una textura y olor familiar bajo sus patas, pronto se acostumbrarán. Exceptuados los que poseen perros de muy pequeño tamaño, el objetivo de cualquier propietario de un perro es adiestrar eventualmente el suyo para que salga al exterior y haga allí sus deposiciones, aun cuando haya comenzado valiéndose de papel o pañal para acostumbrarlo a ello. Para conseguir este propósito, el papel o el pañal previamente utilizado por el cachorro debe ser llevado al exterior, y se acompañará al cachorro hasta ellos cuando creamos que es el momento de hacer sus deposiciones.

El cachorro a través de su capacidad olfativa, sabe para que ha sido utilizado el papel o pañal y generalmente no tendrá problema alguno para instarlo a utilizar de nuevo con idéntico fin. Para llegar al punto en que el cachorro ya no necesita por más tiempo el papel o pañal, se requiere un poco de tiempo. La cantidad de papel o pañales, debe reducirse gradualmente hasta que llegue el momento en que no quede nada. El material dentro de casa lo pondremos fuera de la puerta, después de los primeros días, y permitir al cachorro que rasque la puerta y pida ir al olor que tiene fuera. A medida que transcurre el tiempo, deberemos eliminar una parte de dicho material hasta que solo quede la tierra o la hierva. Cuando este deseado momento llegue, nuestro cachorro deberá estar ya completamente acostumbrado.

Incidentalmente, cabe señalar que cuando traslade el papel o pañal al exterior de la casa, probablemente deberá inmovilizarlo con piedras en cada esquina, pues si no es así, se despertará una mañana y encontrará que su papel o pañal ha salido volando.
He subrayado hasta aquí la conveniencia de utilizar, bajo las patas del cachorro y durante el acostumbramiento, el mismo material a que el cachorro se halla acostumbrado. Existe, no obstante, un método de gente que cría perros como fábricas, esta aberración de estos pobres seres vivos, que debería estar prohibido, pueden venir con problemas, ya que están metidos como latas de sardinas en jaulas y suelo metálico, o suelos de cemento. Por eso nunca se debe comprar un cachorro a las tiendas de animales, o por internet, para así eliminar la producción y beneficios de esta gentuza.

Puede evitar muchos problemas si recuerda unas pocas y sencillas reglas. Hasta que alcance un nivel absoluto de limpieza en la casa, deberá confinar a su cachorro a una zona delimitada por una valla por la noche y también cuando lo deje solo en la casa. Preferiblemente, dicha zona acondicionada, con su papel o pañal si el cachorro aun está acostumbrándolo a hacer uso de ellos, deberá tener en cuanta que, sea cual fuere el que de estos dos elementos utilice, debe encontrarse de fácil alcance. Tiene que tener su agua siempre, su cama, y dos juguetes que se le irán intercambiando de dos en dos durante el día y la noche.

Debe enfrentarse a el problema de acostumbrar al cachorro a hacer sus necesidades en el papel o pañal, con mucha calma, no con temor o aprensión, y nunca enfadarse con él. No debe darle importancia a los charcos de pis. Si muestra determinación y actúa de un modo ordenado y continuo, pronto conseguirá, con un poco de colaboración por parte de su cachorro, un perro acostumbrado a su entorno y una casa limpia de nuevo.  


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)



Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

lunes, 25 de febrero de 2013

El Adiestramiento del cachorro, las caquitas


Las personas que intentan educar a su cachorro donde deben hacer sus caquitas, y le enseñan un lugar en casa y lo intentan que lo hagan fuera. Al intentar adiestrarlo dentro, colocándole un lugar donde puede hacerlo y luego al querer que lo haga fuera, puede confundirlo.

El adiestramiento en casa puede ser un ejercicio muy frustrante y consume tiempo. El proceso puede haberle tomado más tiempo debido a la confusión adicional para su perro en el que se le enseña tanto los métodos dentro y por fuera de casa.

Tu perro ha aprendido que la caca en el suelo es lo correcto a hacer, así que le recomiendo que no lo reprenda por ir allí, ya que esto sólo servirá para confundirlo aún más. En su lugar, usted debe comenzar animándole a ir a otro lugar, lo que se puede hacer de varias maneras.

En primer lugar, debe eliminar los excrementos (caca) desde el interior de su casa, y los puso en un área designada de su patio o exterior. Es importante que su perro tenga un lugar regular donde pueda volver, (que es como él ve el suelo del interior en el momento). Cuando lleve a su perro al aire libre, siempre lo llevará a su lugar designado en primer lugar. Permítale poder oler sus caquitas, y espere a que esto lo animará a hacer sus necesidades en ese ámbito. Los perros son animales de costumbres, y volverá a una zona que saben que han estado antes, que la pueden reconocer por el olor.

Si lo hace aliviar a sí mismo en su presencia, se le debe alabar y hacerle una gran felicitación para que desarrolle una relación positiva con él.

También es muy importante poder hacer que el área del suelo del interior de la casa sea lo menos atractivo. Usted puede hacer esto asegurándose que se limpie bien el área que normalmente utiliza su perro, y luego quitar el olor del perro mediante el uso de un producto de buena calidad neutralizador de olores. Asegúrese de que no está utilizando ningún producto de limpieza que contengan amoníaco o cloro, como el olor de estos a menudo puede confundirse con la orina.

También se recomienda, después de haber limpiado el suelo del interior, debe iniciar la alimentación de su perro en ese lugar. Esto se aprovecha de la renuencia de los perros para hacer sus necesidades en un lugar donde comer. Alimente a su perro en ese lugar durante una semana, y con esperanza usted debería encontrar que él deja de usar aquel punto como un inodoro.

Asegúrese de que usted lo lleva afuera en ocasiones regulares para poder hacer sus necesidades.

Con el fin de evitar que su perro ladre cuando quiere evacuar, en primer lugar, debe determinar la razón de sus ladridos. Hay una serie de razones por las que un perro se mostrarán este tipo de comportamiento - por miedo o el comportamiento territorial dominante, por aburrimiento, o como atención del comportamiento de búsqueda.

Si usted ha puesto a su perro en hacer sus necesidades, entonces cuando el tiene ladrado, usted lo habría dejado salir otra vez y tratar de consolarlo, luego que accidentalmente le enseñó que para poder volver a salir a hacer sus necesidades y conseguir su atención, tiene que ladrar. Si este es el caso, entonces, para enseñarle que sus ladridos no son eficaces, usted tendrá que empezar a ignorar el comportamiento por completo, y sólo le permite salir hacer sus necesidades cuando está en silencio.

También podría estar ladrando por angustia, y si es así, puede que sea mejor simplemente tenerlo en casa cuando usted está fuera. Es un error muy común que los perros serán más felices si los dejamos a la intemperie, pero a menudo esto no es el caso. Si su perro está acostumbrado a que se queda en el interior, luego al estar al aire libre y por su cuenta podría ser un ajuste bastante y muy estresante para él.

Si él está ladrando por aburrimiento, a continuación, asegúrese de que tiene juguetes interactivos para mantenerlo ocupado.

Si está seguro de que su perro no está reaccionando por miedo, a lo mejor le gustaría hacer una visita a su psicólogo canino o veterinario y obtener ayuda. Con un poco de paciencia le ayudaran a evitar que ladre. Tan pronto como el deja de ladrar, recuerda que debes alabarlo por lo que él sabe qué comportamiento tiene una reprimenda, y qué comportamiento tiene elogios. Asegúrese de que esté con juguetes interactivos y cambiárselos a menudo o comprándole unos nuevos, para que esté entretenido y pueda estimular su mente.

Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Psicólogo Canino)


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