martes, 28 de febrero de 2012

Película Una aventura extrordinaria





Basada en un emocionante hecho real que cautivó al mundo entero, la aventura de rescate UNA AVENTURA EXTRAORDINARIA cuenta la asombrosa historia de un periodista (John Krasinski) afincado en una ciudad pequeña, y de una voluntaria de Greenpeace (Drew Barrymore), a los que se unen naciones rivales para salvar a una familia de majestuosas ballenas grises atrapadas en el hielo del Círculo Polar Ártico.

El reportero local Adam Carlson (John Krasinski) está decidido a irse de Alaska en busca de horizontes más prometedores. En el momento en que tiene la primicia de su vida, el mundo entero llega corriendo. De pronto un magnate del petróleo, varios jefes de Estado y un puñado de periodistas hambrientos de noticias aparecen en el helado pueblo. Pero la única que preocupa a Adam es Rachel Kramer (Drew Barrymore). No sólo es una acérrima defensora del medioambiente, también es su ex novia.

El tiempo se acaba y Rachel y Adam deben convencer a una extraña coalición formada por miembros de la comunidad inuit, empresas petroleras y el ejército estadounidense para que olviden sus diferencias y liberen a las ballenas. Mientras el mundo entero está pendiente de lo que ocurre en la helada punta del globo, salvar a estos animales en peligro se convierte en una causa común para naciones enfrentadas, hasta el punto de conseguir un deshielo momentáneo de la Guerra Fría.

lunes, 27 de febrero de 2012

Estudio sobre la impulsividad de los perros

Investigadores de Hungría han descubierto una relación inequívoca entre un polimorfismo repetido en el gen tirosina hidroxilasa (TH) y la impulsividad en las actividades realizadas por perros de la raza pastor alemán. La investigación, presentada en la revista PLoS ONE, se financió en parte mediante el proyecto LIREC («Vivir con robots y compañeros interactivos»), que ha recibido 8,2 millones de euros mediante el tema «Tecnologías de la información y la comunicación» (TIC) del Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea.

Los procesos evolutivos que han contribuido a conformar los comportamientos humanos y caninos han sido similares y por ello es común estudiar al perro tratando de aprovechar su grado elevado de similitud con los humanos en un grupo de características funcionales del comportamiento. Por ejemplo, quienes se dedican a investigar el trasfondo genético de enfermedades humanas complejas relacionadas con el comportamiento pueden servirse de evaluaciones caninas. El pastor alemán es una raza común que se caracteriza por su capacidad de trabajo, por ejemplo como lazarillo y perro policía y para labores de vigilancia y protección. No obstante, también es una mascota excelente.

Expertos en la materia entienden que la impulsividad humana se opone a la diligencia, cimentada en el control de los impulsos, la autodisciplina y el sentido del deber. Estas características en los perros se relacionan con la «receptividad al entrenamiento» y se evalúan mediante distintas actividades como las que implican la recuperación de objetos. El estudio referido supone la primera ocasión en la que se comprueba la impulsividad de forma directa. En él, investigadores de las Universidades de Eötvös Loránd y Semmelweis (Hungría) prepararon una serie de pruebas fiables y válidas para medir la actividad y la impulsividad en perros. El equipo también identificó uno de los factores genéticos responsables de rasgos complejos.

En el estudio se evaluó el comportamiento de 104 perros mediante 2 herramientas. La primera fue una ya validada denominada ADHD RS (Escala de evaluación del déficit de atención y la hiperactividad) canina, mientras que la segunda, de nueva creación, se llama AIBS («Escala conductual de actividad e impulsividad»). La segunda herramienta incluye cuatro pruebas con las que se comprueba la consistencia interna, la fiabilidad interobservador y test-retest y la validez convergente.

«Investigamos si el rasgo de actividad e impulsividad en perros medido por sus dueños (ADHD RS) y las pruebas conductuales se ven modificadas por el polimorfismo del intrón 4 repetido en el TH recientemente descubierto», escriben los autores en su artículo. «En este polimorfismo repetido, una secuencia de 36 pares de bases de longitud en la región cuarta del intrón del gen TH se reitera una vez [se duplica] o no se reitera en absoluto.»

Los investigadores afirman que su estudio ofrece datos nuevos sobre una raza de perro popular empleada con fines profesionales y de compañía. Los descubrimientos también suponen una herramienta nueva para el diagnóstico de la hiperactividad canina. Los autores relatan en su artículo: «Estos resultados también podrían ser útiles en estudios humanos. No obstante, es necesario profundizar más en otros rasgos de la personalidad implicados en la actividad e impulsividad caninas y sus relaciones con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).»

La Leptospirosis en Perros y Gatos

¿Qué es la leptospirosis?

La leptospirosis es una enfermedad causada por una infección con la bacteria Leptospira. Estas bacterias pueden encontrarse en la tierra y en el agua, en cualquier parte del mundo. Existen muchas variedades de la bacteria Leptospira que pueden causar enfermedades.

¿En dónde se encuentra?

La leptospirosis es mayormente común en zonas con climas cálidos y altos índices de precipitaciones anuales, pero puede presentarse en cualquier lugar. La exposición al agua con movimiento lento o estancada es un gran factor de riesgo para contraer leptospirosis, aunque también puede contraerse del pasto seco y sombreado o en las orillas de ríos o lagos. En los Estados Unidos, los estados del suroeste parecen tener menor riesgo de leptospirosis. El mayor número de casos de leptospirosis se presenta a finales de verano y durante el otoño en los Estados Unidos, pero puede variar según la estación en diferentes partes del país.

¿Qué animales están en riesgo?

Los perros son los más afectados. La leptospirosis en gatos es muy rara y parece ser leve, aunque se sabe muy poco sobre la enfermedad en esta especie. En algunas partes de los Estados Unidos, donde la bacteria se propaga con facilidad en el ambiente, casi todos los perros están en riesgo de desarrollar leptospirosis, sin importar si viven en el campo, los suburbios o la ciudad. Cualquier perro puede resultar afectado, sin importar la edad, la raza o el sexo. Los factores comunes de riesgo de la leptospirosis en los perros que viven en los Estados Unidos incluyen:
• Exposición a ríos, lagos o arroyos, o beber de ellos;
• Deambular en propiedades rurales (debido a la exposición a animales salvajes, animales de granja o fuentes de agua posiblemente infectados);
• Exposición a animales salvajes o de granja, aún si se encuentran en los patios;
• Contacto con roedores u otros perros (como en áreas urbanas, parques para perros o instalaciones de trabajo donde haya varios perros).

¿Cómo se propaga?

Los perros pueden infectarse y desarrollar leptospirosis si sus membranas mucosas (o piel con una herida, como un corte o una raspadura) entran en contacto con orina infectada u objetos que estén contaminados con ésta como tierra, agua, alimentos o camas; a través de la mordedura de un animal infectado; al ingerir tejidos o animales muertos infectados; y raras veces a través de la reproducción. También puede transmitirse a los cachorros a través de la placenta.



¿Cuáles son los signos de la leptospirosis?

Los signos de la leptospirosis en los perros dependen de la variedad de la bacteria, la ubicación geográfica y la manera en que el sistema inmunológico del perro reacciona a la infección. Hay perros infectados que no muestran signos de enfermedad, algunos sufren de una enfermedad leve y transitoria y se recuperan espontáneamente, mientras que otros desarrollan una enfermedad muy grave y mueren. Los signos de la leptospirosis pueden ser nada específicos. Pueden incluir fiebre, escalofríos, entumecimiento muscular, renuencia al movimiento, sed incrementada, cambios en la frecuencia o en la cantidad de orina, deshidratación, vómitos, diarrea, pérdida del apetito, letargo, ictericia (piel y membranas mucosas amarillentas) o inflamación dolorosa dentro de los ojos. La enfermedad puede causar insuficiencia renal con o sin insuficiencia hepática. De vez en cuando, los perros pueden desarrollar graves enfermedades pulmonares y mostrar altos índices respiratorios (índice de respiraciones) y tener dificultad para respirar. La leptospirosis puede causar trastornos hemorrágicos, lo que puede causar vómitos, orina, heces o saliva con sangre; sangrados nasales; y encontrar puntos rojos (que pueden verse en las encías u otras membranas mucosas o en piel de color claro). Los perros afectados también pueden sufrir de inflamación en las piernas (a causa de la acumulación de líquidos) o líquido acumulado en exceso en su pecho o abdomen.

¿Cómo se diagnostica y se trata?

Se puede tener la sospecha de leptospirosis en base al historial de exposición y
los signos que el perro presente, pero muchos de estos signos también pueden verse con otras enfermedades. Además de un examen físico, su veterinario puede recomendar otras pruebas, como pruebas de sangre, pruebas de orina, radiografías (rayos x) y una prueba de ultrasonidos. Las pruebas que pueden usarse para ayudar a diagnosticar la leptospirosis incluyen pruebas de la producción de anticuerpos (realizadas en la sangre) y pruebas de ADN del organismo (realizadas en la sangre y en la orina).Generalmente las pruebas recomendadas están basadas en la gravedad de la enfermedad y los signos detectados. Generalmente la leptospirosis se trata con antibióticos y cuidados de soporte. Dependiendo de la gravedad de la enfermedad, los perros afectados pueden requerir terapia de líquidos y/o soporte nutricional. En casos extremos, podrían ser necesarias terapia de oxígeno, ventilación mecánica (apoyo para respiración), diálisis renal u otras medidas de cuidados intensivos. Cuando se trata de manera temprana y agresiva, las oportunidades de recuperación son buenas pero aún existe el riesgo de daños permanentes residuales en los riñones o el hígado. Conseguir una referencia temprana para diálisis renal, lo cual les da tiempo a los riñones para que se recuperen, puede salvarle la vida a un perro si la situación económica lo permite. Los perros con enfermedades respiratorias graves tienen menor posibilidad de recuperación, a pesar del tratamiento. De haber otros perros en el hogar, es posible que necesiten ser tratados por leptospirosis, aún si no parecen estar enfermos.

¿Las personas están en riesgo?

Sí. La leptospirosis es una enfermedad zoonótica, es decir, que se puede transmitir de los animales a las personas. La infección puede causar síntomas similares a los del resfrío, además de insuficiencia hepática o renal. En los Estados Unidos, la mayoría de los casos de leptospirosis humana resultan de actividades recreativas con agua. La infección a causar del contacto con una mascota infectada es mucho menos común, pero es posible.

¿Cómo se previene?

Actualmente existen vacunas que previenen de manera efectiva la leptospirosis y protegen a los perros por al menos 12 meses. Contrario a lo que se cree, es poco probable que estas vacunas causan reacciones adversas diferentes a las que causan otras vacunas comúnmente administradas. Se recomienda la vacunación anual para perros en riesgo. Al reducir la exposición de su perro a posibles fuentes de la bacteria Leptospira, se pueden reducir las posibilidades de infección. Esto puede incluir lo siguiente:
• Evitar que su perro beba o nade en ríos, lagos, estanques, zonas fangosas o aguas de movimiento lento o estancadas.
• Minimizar el contacto con la vida silvestre, animales de granja y roedores, incluyendo animales muertos.
Aunque un perro infectado presente un menor riesgo de infección para usted y su familia, sigue existiendo algo de riesgo. Si su perro ha sido diagnosticado con leptospirosis, tome las siguientes precauciones para protegerse:
• Administre antibióticos de manera apropiada según lo indique su veterinario;
• Evite el contacto con la orina de su perro;
• Use guantes al limpiar la orina;
• Si su perro orina en su casa, limpie inmediatamente el lugar con un desinfectante para el hogar;
• Entrene al perro para que orine lejos de aguas estancadas o de zonas donde personas u otros animales puedan tener acceso;
• Lávese las manos después de manipular a su mascota.
Si usted está enfermo o si tiene preguntas sobre la leptospirosis humana, consulte a su médico. En el caso de mujeres embarazadas o personas inmunocomprometidas (debido a medicamentos, tratamientos contra el cáncer, VIH u otras condiciones), consulte a su médico para saber qué hacer. Aunque este artículo brinda información básica sobre la leptospirosis, su veterinario es siempre la mejor fuente de información sobre salud. Consulte a su veterinario para mayor información sobre la leptospirosis y su prevención.

domingo, 26 de febrero de 2012

Exposicion Canina Valladolid 2012 Fimascota

El ganador absoluto de la exposición canina ha sido un dogo argentino, B.I.S, Ch Casper de Cueva de la Mucheres, nacido en 2006, que competía en la categoría de campeones machos, propiedad Antolín Crespo, ha informado la Feria de Valladolid.

El jurado de la exposición internacional canina ha elegido como mejor cachorro un ejemplar de raza pomerania, de nombre Ac Dynasty Something Sweet.

En razas españolas, el ganador ha sido un dogo canario, Gaia de Imperial Can, propiedad de Javier León Peñate.



Un total de 2.350 perros han participado en las exposiciones nacional e internacional, ha destacado la Feria en una nota informativa.



Al concurso de fotos de acuarios se han presentado 46 imágenes, de las que han sido premiadas las del vallisoletano Carlos Aguadero, la Sociedad de Acuarofilia de Valencia y Asterio Velasco, de San Miguel del Arroyo (Valladolid), quien ha logrado el premio del público.

En el concurso de peces disco, el primer premio ha sido para Rubén Mayordomo, de Madrid, con un ejemplar Leopard A macho; el segundo para Federico Herguedas, de Cuéllar (Segovia); y el tercero, otorgado por el público, fue para José Félix Cuadrado, de Valladolid.

La exposición de avicultura artística este año ha contado con cerca de cuarenta criadores procedentes de Castilla y León, Asturias y Galicia, principalmente.

La quinta edición de la feria de mascotas Fimascota ha cerrado sus puertas en Valladolid tras dos jornadas en las que ha recibido cerca de 30.000 visitantes, según la organización, y después de celebrar la entrega de trofeos en las distintas competiciones.

La V edición de Fimascota, el Salón de la Macota y Animales de Compañía estaba organizada por la Feria de Valladolid y la Sociedad Canina Castellana.

El parásito del corazón, una enfermedad grave y fatal

La enfermedad del parásito del corazón es grave y potencialmente fatal, afortunadamente se puede prevenir. Este parásito afecta principalmente a perros, gatos y hurones. También se presenta en una variedad de animales incluyendo los cánidos salvajes (por ejemplo, zorros, lobos y coyotes), felinos salvajes (por ejemplo, tigres, leones y pumas), mapaches y zarigueyas y también los pinnípedos (por ejemplo, leones marinos y focas), entre otras especies de animales. En algunas ocasiones se ha reportado en seres humanos. Estos casos en humanos son considerados biológicamente de poca frecuencia y no producen ninguna enfermedad clínica.

¿De dónde proviene y que causa la enfermedad del parásito del corazón?

La infestación del parásito del corazón es transmitida de animal a animal solamente por medio de los mosquitos. Cuando un mosquito pica a un perro afectado, chupa la sangre que puede tener la presencia de formas juveniles microscópicas del parásito conocidas como "microfilarias". Estas microfilarias se incuban en el mosquito aproximadamente por dos semanas, y durante ese período llegan a ser larvas infestantes; entonces, cuando el mosquito pica a otro animal, las larvas infestantes son transmitidas a través de la picadura. A diferencia de los perros, a menudo, los gatos infestados no presentan microfilarias circulando en la sangre, por lo tanto, no es probable que los gatos transfieran las microfilarias a otros mosquitos. Durante los siguientes seis meses, la larva infestante se desarrolla hasta llegar a ser adulto. En los primeros tres meses, la larva migra por los tejidos corporales del animal, entonces pasa a los vasos sanguíneos pulmonares en donde alcanza, en los últimos tres meses, aproximadamente el tamaño adulto. Una vez situados, las hembras de los parásitos adultos pueden llegar a medir hasta 14 pulgadas de longitud. Después de un tiempo, los grandes vasos sanguíneos que conectan el corazón con los pulmones son principalmente lesionados por los parásitos del corazón. Tanto el bloqueo como el daño causado por los parásitos del corazón, pueden llegar a causar falla cardiaca o una afección grave en los pulmones. Cuando el animal muestra signos clínicos de la enfermedad debido a la infestación con parásitos adultos se denomina enfermedad del parásito del corazón. Si los parásitos adultos de ambos sexos (5 a 7 meses después de la infestación) están presentes y alcanzan su capacidad reproductiva, pueden producir nuevas microfilarias, las cuales pueden dañar otros órganos cuando el sistema inmunológico del animal trata de combatir la infestación. El ciclo de vida continúa cuando el mosquito pica a un animal infestado e ingiere la microfilaria. Después del desarrollo de la microfilaria en larva infestante dentro del mosquito (10 días a 2 semanas después), esta larva infestante es capaz de afectar a otro animal. En los perros, los adultos del parásito del corazón pueden sobrevivir de 5 a 7 años y varios meses.

¿Dónde se localiza geográficamente la enfermedad del parásito del corazón?

Geográficamente, la enfermedad del parásito del corazón es considerada como una amenaza potencial en casi todas las regiones de España, así como en muchos otros países alrededor del mundo. Todos los perros, sin importar la edad, sexo o el medio ambiente en el que viven, son susceptibles a la infestación del parásito del corazón. Aún los gatos que viven en el hogar como los que viven al aire libre, tienen el riesgo de adquirir la enfermedad. Si usted planea realizar un viaje con su perro o gato a diferentes regiones del país o a otros países, asegúrese de consultar con su Médico Veterinario sobre el riesgo de la enfermedad del parásito del corazón en el área que visitará o al lugar donde usted piensa mudarse.

¿Cuáles mascotas deben examinarse para determinar la presencia del parásito del corazón?

Debido a que el parásito del corazón es transmitido por los mosquitos, cualquier mascota que pueda estar expuesta a estos insectos debe examinarse. Esto incluye a las mascotas que ocasionalmente salen al aire libre.

¿Cómo puedo saber si mi mascota esta afectada por la enfermedad del parásito del corazón?

Perros:
Si su perro ha sido infestado recientemente o tiene baja carga parasitaria, es difícil que aparezcan los signos de la enfermedad hasta que los parásitos adultos se han desarrollado en los pulmones y las señales de la enfermedad del parásito del corazón se observan. En estados avanzados, cuando el curso de la enfermedad progresa, la presencia del parásito del corazón se manifiesta por, tos frecuente, somnolencia, pérdida de apetito o respiración forzada. Al principio, el dueño posiblemente notará que el perro muestra un rápido cansancio después de hacer ejercicio moderado. En la actualidad existen numerosas pruebas de diagnóstico para que su Médico Veterinario examine una muestra de sangre y detecte la presencia de parásitos adultos en su perro (infestaciones de más de 6 meses). Las pruebas antigénicas detectan la presencia del parásito hembra adulto y las pruebas de anticuerpos determinan si su mascota ha sido expuesta al parásito del corazón. La prueba del antígeno es la más utilizada y provee resultados muy acertados en perros. Algunas pruebas adicionales también son de gran utilidad, como radiografía de tórax (rayos X), análisis clínico de sangre y un ecocardiograma (ultrasonido del corazón), suelen ser necesarias para confirmar el diagnóstico, para evaluar la severidad de la enfermedad y para determinar la estrategia de tratamiento mas adecuado para su perro.

Gatos:
Algunos posibles signos clínicos de la enfermedad del parásito del corazón en el gato incluyen tos, respiración forzada, y vómito. En casos raros, un gato puede morir repentinamente a causa de la infestación por parásitos del corazón. En los gatos la evaluación del diagnóstico de la enfermedad del parásito del corazón es más difícil de determinar que en los perros. Pueden ser necesarias diferentes tipos de pruebas para que ayuden a determinar una posible infestación como la causa de enfermedad en su gato y aun así, es posible que los resultados no sean concluyentes. En general, para el diagnóstico del parásito del corazón en los gatos se recomiendan ambas pruebas; la del antígeno y la del anticuerpo porque brindan una mayor oportunidad para detectar la presencia del parásito del corazón en esta mascota.

¿Cuál es tratamiento ideal para mi mascota?

PERROS:
Como en la mayoría de los problemas médicos, la mejor defensa es la prevención de la infestación del parásito del corazón que su tratamiento. Sin embargo, si su perro llega a ser infestado con el parásito, hay medicamento disponible aprobado por la FDA. Aunque existe un cierto riesgo con el tratamiento, muy raramente habrá complicaciones serias en aquellos perros que en general tienen buena salud y cuando usted sigue cuidadosamente las instrucciones de su Médico Veterinario. El objetivo del tratamiento es eliminar los parásitos adultos y las microfilarias presentes en los tejidos corporales del perro de la forma más inocua posible. Sin embargo, cuando su perro es sometido al tratamiento es importante considerar que los parásitos son destruidos en sus pulmones. La mascota deberá permanecer hospitalizada durante el tratamiento y por supuesto requerirá de reposo absoluto por un tiempo después del último tratamiento. Auxiliarmente, otros medicamentos pueden ser necesarios para que ayuden a controlar la reacción inflamatoria cuando los parásitos mueren en los pulmones y son destruidos por el organismo.

GATOS:
En la actualidad no existe tratamiento médico eficaz y seguro para los gatos afectados con el parásito del corazón. Si a su gato se le diagnostica esta enfermedad, su Médico Veterinario puede recomendarle tratamiento sintomático para reducir tanto la inflamación causada por la enfermedad o los procedimientos quirúrgicos para remover los parásitos adultos.

¿Se pueden remover quirúrgicamente los parásitos del corazón?

Médicos Veterinarios especialistas están preparados para remover quirúrgicamente los parásitos del corazón en perros y gatos, sin embargo este procedimiento tiene mucho riesgo y es típicamente reservado para casos extremos. Sin embargo, en muchas ocasiones, el procedimiento quirúrgico utilizado para remover los parásitos adultos puede ser el último recurso para salvar la vida de su mascota.

¿Se puede prevenir la enfermedad del parásito del corazón?

En perros y gatos se puede prevenir casi el 100% de la enfermedad del parásito del corazón, mediante la administración de medicamentos preventivos con diferente formulación aprobados por la FDA. Su Médico Veterinario puede recomendarle el mejor método de prevención, basado en el historial de factores de riesgo y la forma de vida de su mascota. ¡Por supuesto, usted tiene que acordarse de dar a su mascota el medicamento para que este pueda ser efectivo! Los medicamentos preventivos no destruyen al parásito adulto, no eliminan la infestación por el parásito o previenen los signos clínicos de la enfermedad si los parásitos adultos están presentes en el cuerpo de la mascota. Por lo consiguiente, antes de iniciar el programa preventivo, su Médico Veterinario realizará una prueba de sangre, necesaria para confirmar si su mascota está afectada o no por la enfermedad del parásito del corazón. Debido a que es más difícil detectar la presencia de este parásito en el gato, pueden ser necesarias pruebas adicionales para asegurar que el animalito no ha sido infestado. Las pruebas de laboratorio deben repetirse a intervalos adecuados. La siguiente prueba debe realizarse aproximadamente 6 meses después de empezar el tratamiento preventivo para confirmar que su mascota no ha sido infestada antes de iniciar este tratamiento (debe recordarse que las pruebas de laboratorio solo detectan la presencia de los parásitos adultos). Se recomienda hacer pruebas de laboratorio anuales para asegurar que la mascota no haya sido subsecuentemente infestada con el parásito del corazón y así se podrá confirmar si el tratamiento y su administración fue adecuado. Ha habido reportes de mascotas con parasitosis en vías de desarrollo a pesar del tratamiento preventivo durante todo el año, por lo tanto se recomiendan pruebas de laboratorio en forma regular para tener la seguridad de que su mascota ha sido debidamente protegida.