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viernes, 7 de marzo de 2025

¿ Por qué los perros se comen la caca ? - La Coprofagia en los perros


 

La coprofagia en  los perros. Definición


Se trata del comportamiento que tienen nuestros perros cuando se comen las heces. En la naturaleza hay especies que practican este tipo de actos habitualmente, como es el caso de los conejos, en los que realizan la digestión en dos veces por lo que la coprofagia es necesaria para asimilar todos los nutrientes siendo fundamental para su alimentación.


En el caso de nuestros perros, es una conducta que tienen solo bajo determinadas condiciones, pudiendo tratarse de ingestión de material fecal propio o de otros animales. Suele ser además un hábito que desagrada mucho a los propietarios de perros, y es motivo en muchas ocasiones de consulta en la Clínica Veterinaria.


Tipos


Existen diferentes tipos de coprofagia:


1-Autocoprofagia: animal que se come sus propias heces.


2- Coprofagia intraespecífica: animales que comen heces de otros dentro de su misma especie.


3-Coprofagia interespecífica: animales que comen heces de otras especies.


Causas


Las causas más frecuente de coprofagia en los perros son:


1- Llamar atención: tienen este tipo de comportamiento para llamar nuestra atención, aunque sea para que los regañemos.


2- Curiosidad: se produce en cachorros que por curiosidad exploran su entorno y pueden descubrir el sabor apetecible de las heces de otros animales alimentados con otra dieta. Es habitual en los perros la ingestión de heces de los gatos con los que comparten espacio en la misma casa.


3- Problemas digestivos: en perros que hacen heces blandas o diarreas aisladas, persisten en ellas nutrientes sin digerir por lo que al detectarlos, las ingieren de nuevo para digerirlos completamente. Esto se suele dar sobre todo en cachorros.


4- Aburrimiento: animales que pasan muchas horas solos o que no se les dedica la suficiente atención.


5- Ansiedad: animales que padecen mucho estrés por diversos motivos pueden tener este tipo de hábitos.


6- Limpieza: los animales distinguen zonas sucias de zonas limpias, por lo que algunos perros ingieren material fecal para mantener limpio su hábitat.


7- Instinto: algunas madres comen las cacas para quitar el olor y evitar así la presencia de posibles predadores.


8- Alimentación: en casos extremos en los que los animales no tienen suficiente comida pueden desarrollar este tipo de comportamientos.


9- Nutrición: hay casos de animales que no asimilan el pienso que les administramos por lo que pueden padecer deficiencias vitamínicas y minerales que desencadenen este comportamiento.


10- Patologías: casos de perros adultos que de forma repentina desarrollan coprofagia deberán acudir a su Veterinario habitual para descartar posible patologías como insuficiencia pancreática exocrina para valorarlo tratarlo adecuadamente.


Para los dueños de perros que tienen este tipo de hábitos tan desagradables, es muy difícil entender lo que para nuestros perros es algo natural; la primera impronta comportamental que tienen los perros nada más nacer es que sus madres les limpian sus cacas cuando son cachorros comiéndoselas.


Tratamiento


1- Comportamental: Deberemos intentar dedicarles más tiempo y mejorar su espacio en la medida de lo posible para evitar la aparición y desarrollo de éste tipo de comportamientos y otro tipo de estereotipias o comportamientos inapropiados. La educación siempre debe ser a través del refuerzo positivo. No es recomendable regañarles cuando se coman sus heces para evitar que se refuerce esta conducta y desarrollen estas conductas para llamar nuestra atención.


2- Ambiental: Algunos adiestradores recomiendan echar alguna sustancia desagradable para ellos sobre las heces y aumentar la frecuencia de recogida de las heces para evitar que tengan acceso a ellas.


3- Médico: Tanto en el caso de animales adultos como cachorros que desarrollen este tipo de hábitos, deberán someterse a una revisión veterinaria completa para descartar diversas patologías y tratarlas si es necesario: diarreas, pancreatitis, insuficiencia pancreática exocrina, síndrome de mal absorción. En ocasiones desaparece esta conducta al administrar encimas digestivas con la dieta de nuestros perros.


4- Nutricional: Solemos recomendar un cambio en la marca del pienso que comen nuestros animales por si se tratara de un problema particular de asimilación de nutrientes, así como complementar su dieta con un con vitaminas durante algún periodo de tiempo.


Tratamiento preventivo


Será importante desparasitar frecuentemente a nuestros animales para evitar que por este tipo de comportamientos tengamos riesgo de que desarrollen parasitosis intestinales.

Los veterinarios recomendamos desparasitar cada 3 meses de rutina a todos nuestros animales domésticos para disfrutar de ello con total seguridad para toda la familia.


Si observas este tipo de comportamiento en tus animales no dudes en acudir al veterinario para que realice una revisión que descarte posible existencia de patologías que la estén originando.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  



viernes, 18 de marzo de 2022

¿ Por qué los perros se comen la caca ? - La Coprofagia en los perros


 


La coprofagia en  los perros; Definición


Se trata del comportamiento que tienen nuestros perros cuando se comen las heces. En la naturaleza hay especies que practican este tipo de actos habitualmente, como es el caso de los conejos, en los que realizan la digestión en dos veces por lo que la coprofagia es necesaria para asimilar todos los nutrientes siendo fundamental para su alimentación.


En el caso de nuestros perros, es una conducta que tienen solo bajo determinadas condiciones, pudiendo tratarse de ingestión de material fecal propio o de otros animales. Suele ser además un hábito que desagrada mucho a los propietarios de perros, y es motivo en muchas ocasiones de consulta en la Clínica Veterinaria.


Tipos


Existen diferentes tipos de coprofagia:


1-Autocoprofagia: animal que se come sus propias heces.


2- Coprofagia intraespecífica: animales que comen heces de otros dentro de su misma especie.


3-Coprofagia interespecífica: animales que comen heces de otras especies.


Causas


Las causas más frecuente de coprofagia en los perros son:


1- Llamar atención: tienen este tipo de comportamiento para llamar nuestra atención, aunque sea para que los regañemos.


2- Curiosidad: se produce en cachorros que por curiosidad exploran su entorno y pueden descubrir el sabor apetecible de las heces de otros animales alimentados con otra dieta. Es habitual en los perros la ingestión de heces de los gatos con los que comparten espacio en la misma casa.


3- Problemas digestivos: en perros que hacen heces blandas o diarreas aisladas, persisten en ellas nutrientes sin digerir por lo que al detectarlos, las ingieren de nuevo para digerirlos completamente. Esto se suele dar sobre todo en cachorros.


4- Aburrimiento: animales que pasan muchas horas solos o que no se les dedica la suficiente atención.


5- Ansiedad: animales que padecen mucho estrés por diversos motivos pueden tener este tipo de hábitos.


6- Limpieza: los animales distinguen zonas sucias de zonas limpias, por lo que algunos perros ingieren material fecal para mantener limpio su hábitat.


7- Instinto: algunas madres comen las cacas para quitar el olor y evitar así la presencia de posibles predadores.


8- Alimentación: en casos extremos en los que los animales no tienen suficiente comida pueden desarrollar este tipo de comportamientos.


9- Nutrición: hay casos de animales que no asimilan el pienso que les administramos por lo que pueden padecer deficiencias vitamínicas y minerales que desencadenen este comportamiento.


10- Patologías: casos de perros adultos que de forma repentina desarrollan coprofagia deberán acudir a su Veterinario habitual para descartar posible patologías como insuficiencia pancreática exocrina para valorarlo tratarlo adecuadamente.


Para los dueños de perros que tienen este tipo de hábitos tan desagradables, es muy difícil entender lo que para nuestros perros es algo natural; la primera impronta comportamental que tienen los perros nada más nacer es que sus madres les limpian sus cacas cuando son cachorros comiéndoselas.


Tratamiento


1- Comportamental: Deberemos intentar dedicarles más tiempo y mejorar su espacio en la medida de lo posible para evitar la aparición y desarrollo de éste tipo de comportamientos y otro tipo de estereotipias o comportamientos inapropiados. La educación siempre debe ser a través del refuerzo positivo. No es recomendable regañarles cuando se coman sus heces para evitar que se refuerce esta conducta y desarrollen estas conductas para llamar nuestra atención.


2- Ambiental: Algunos adiestradores recomiendan echar alguna sustancia desagradable para ellos sobre las heces y aumentar la frecuencia de recogida de las heces para evitar que tengan acceso a ellas.


3- Médico: Tanto en el caso de animales adultos como cachorros que desarrollen este tipo de hábitos, deberán someterse a una revisión veterinaria completa para descartar diversas patologías y tratarlas si es necesario: diarreas, pancreatitis, insuficiencia pancreática exocrina, síndrome de mal absorción. En ocasiones desaparece esta conducta al administrar encimas digestivas con la dieta de nuestros perros.


4- Nutricional: Solemos recomendar un cambio en la marca del pienso que comen nuestros animales por si se tratara de un problema particular de asimilación de nutrientes, así como complementar su dieta con un con vitaminas durante algún periodo de tiempo.


Tratamiento preventivo


Será importante desparasitar frecuentemente a nuestros animales para evitar que por este tipo de comportamientos tengamos riesgo de que desarrollen parasitosis intestinales.

Los veterinarios recomendamos desparasitar cada 3 meses de rutina a todos nuestros animales domésticos para disfrutar de ello con total seguridad para toda la familia.


Si observas este tipo de comportamiento en tus animales no dudes en acudir al veterinario para que realice una revisión que descarte posible existencia de patologías que la estén originando.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

viernes, 6 de diciembre de 2019

¿ Por qué los perros se comen la caca ? - La Coprofagia en los perros



La coprofagia en  los perros; Definición

Se trata del comportamiento que tienen nuestros perros cuando se comen las heces. En la naturaleza hay especies que practican este tipo de actos habitualmente, como es el caso de los conejos, en los que realizan la digestión en dos veces por lo que la coprofagia es necesaria para asimilar todos los nutrientes siendo fundamental para su alimentación.

En el caso de nuestros perros, es una conducta que tienen solo bajo determinadas condiciones, pudiendo tratarse de ingestión de material fecal propio o de otros animales. Suele ser además un hábito que desagrada mucho a los propietarios de perros, y es motivo en muchas ocasiones de consulta en la Clínica Veterinaria.

Tipos

Existen diferentes tipos de coprofagia:

1-Autocoprofagia: animal que se come sus propias heces.

2- Coprofagia intraespecífica: animales que comen heces de otros dentro de su misma especie.

3-Coprofagia interespecífica: animales que comen heces de otras especies.

Causas

Las causas más frecuente de coprofagia en los perros son:

1- Llamar atención: tienen este tipo de comportamiento para llamar nuestra atención, aunque sea para que los regañemos.

2- Curiosidad: se produce en cachorros que por curiosidad exploran su entorno y pueden descubrir el sabor apetecible de las heces de otros animales alimentados con otra dieta. Es habitual en los perros la ingestión de heces de los gatos con los que comparten espacio en la misma casa.

3- Problemas digestivos: en perros que hacen heces blandas o diarreas aisladas, persisten en ellas nutrientes sin digerir por lo que al detectarlos, las ingieren de nuevo para digerirlos completamente. Esto se suele dar sobre todo en cachorros.

4- Aburrimiento: animales que pasan muchas horas solos o que no se les dedica la suficiente atención.

5- Ansiedad: animales que padecen mucho estrés por diversos motivos pueden tener este tipo de hábitos.

6- Limpieza: los animales distinguen zonas sucias de zonas limpias, por lo que algunos perros ingieren material fecal para mantener limpio su hábitat.

7- Instinto: algunas madres comen las cacas para quitar el olor y evitar así la presencia de posibles predadores.

8- Alimentación: en casos extremos en los que los animales no tienen suficiente comida pueden desarrollar este tipo de comportamientos.

9- Nutrición: hay casos de animales que no asimilan el pienso que les administramos por lo que pueden padecer deficiencias vitamínicas y minerales que desencadenen este comportamiento.

10- Patologías: casos de perros adultos que de forma repentina desarrollan coprofagia deberán acudir a su Veterinario habitual para descartar posible patologías como insuficiencia pancreática exocrina para valorarlo tratarlo adecuadamente.

Para los dueños de perros que tienen este tipo de hábitos tan desagradables, es muy difícil entender lo que para nuestros perros es algo natural; la primera impronta comportamental que tienen los perros nada más nacer es que sus madres les limpian sus cacas cuando son cachorros comiéndoselas.

Tratamiento

1- Comportamental: Deberemos intentar dedicarles más tiempo y mejorar su espacio en la medida de lo posible para evitar la aparición y desarrollo de éste tipo de comportamientos y otro tipo de estereotipias o comportamientos inapropiados. La educación siempre debe ser a través del refuerzo positivo. No es recomendable regañarles cuando se coman sus heces para evitar que se refuerce esta conducta y desarrollen estas conductas para llamar nuestra atención.

2- Ambiental: Algunos adiestradores recomiendan echar alguna sustancia desagradable para ellos sobre las heces y aumentar la frecuencia de recogida de las heces para evitar que tengan acceso a ellas.

3- Médico: Tanto en el caso de animales adultos como cachorros que desarrollen este tipo de hábitos, deberán someterse a una revisión veterinaria completa para descartar diversas patologías y tratarlas si es necesario: diarreas, pancreatitis, insuficiencia pancreática exocrina, síndrome de mal absorción. En ocasiones desaparece esta conducta al administrar encimas digestivas con la dieta de nuestros perros.

4- Nutricional: Solemos recomendar un cambio en la marca del pienso que comen nuestros animales por si se tratara de un problema particular de asimilación de nutrientes, así como complementar su dieta con un con vitaminas durante algún periodo de tiempo.

Tratamiento preventivo

Será importante desparasitar frecuentemente a nuestros animales para evitar que por este tipo de comportamientos tengamos riesgo de que desarrollen parasitosis intestinales.
Los veterinarios recomendamos desparasitar cada 3 meses de rutina a todos nuestros animales domésticos para disfrutar de ello con total seguridad para toda la familia.

Si observas este tipo de comportamiento en tus animales no dudes en acudir al veterinario para que realice una revisión que descarte posible existencia de patologías que la estén originando.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

PSICOLMASCOT

Contacto: psicolmascot@gmail.com 

domingo, 16 de junio de 2013

Los perros proporcionan información sobre una enfermedad genética rara.

Una rara enfermedad genética puede estar yendo a los perros. Cerca de seis de cada 100.000 bebés nacen con miopatía centronuclear, que debilita los músculos esqueléticos tan severamente que los niños tienen dificultad para comer y respirar, y con frecuencia mueren antes de los 18 años de edad. 

Ahora, mediante el descubrimiento de una condición muy similar en los perros, los investigadores disponen de medios para diagnosticar la enfermedad, desentrañar su complejidad molecular, y apuntar a nuevos tratamientos.

La historia comenzó cuando Jocelyn Laporte, un genetista en el Instituto de Genética y Biología Molecular y Celular en Estrasburgo, Francia, descubrió las raíces genéticas de una extraña forma de miopatía centronuclear que apareció en una familia turca. Tres hijos, dos de ellos mellizos, nacieron normal. Después, a la edad de tres años y medio, crecieron progresivamente y rápidamente enfermaron. (La mayoría de las formas de la enfermedad no se encienden tan pronto.)

Los gemelos murieron a la edad de 9 años. Su hermano menor, llegó recientemente a la misma edad, pero está muy enfermo. Los investigadores señalan el problema a una mutación en un gen llamado BIN1, que hace que una proteína pueda ayudar a dar forma al músculo para que pueda responder a las señales nerviosas para iniciar la contracción muscular.

Para saber cómo las mutaciones en este gen podría conducir a consecuencias tan nefastas, otros investigadores trataron de modificarla genéticamente en modelos de ratones. Pero eliminando el gen BIN1 no se ha logrado recrear la enfermedad en los ratones, por lo que los investigadores tuvieron que buscar en otro lugar.

Introduciéndola en los perros

El equipo de Laporte se unió con el genetista y veterinario Laurent Tiret, en la Escuela de Medicina Veterinaria de Alfort, en París, para explotar una red de veterinarios en los Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Francia. La idea consistía en localizar y analizar los perros que habían adquirido de forma espontánea una condición similar. Debido a su mayor esperanza de vida y el tamaño más grande, los perros podrían ser el modelo de cómo la enfermedad progresa y puede responder a las nuevas terapias. 

Utilizando los registros veterinarios y las biopsias musculares, los investigadores encontraron cinco perros con características que imitaban los síntomas humanos. Los animales mostraron primero problemas a la edad de los 6 meses, por ejemplo, el colapso después del ejercicio debido a la debilidad muscular. Las biopsias de su tejido muscular también parecían similares a las de los niños afectados.

La secuenciación de genes confirmó que los animales llevaban una mutación de ADN análoga a la que se ve en los seres humanos, que elimina una gran parte del gen BIN1, conocido como el exón 11. El hallazgo de los perros con un defecto similar que desarrolló síntomas similares fue clave para confirmar que el BIN1 es, de hecho, el culpable de la enfermedad humana, dice Laporte.

Posteriormente, el equipo abordó la cuestión de cómo la mutación BIN1 causa tal devastación. El uso de las herramientas genómicas, los estudios en las células y los análisis de las biopsias, los investigadores demostraron que el problema se cierne alrededor de la formación de los túbulos T, profundamente en las fibras musculares. Estas son parte de una estructura muscular llamada tríada que ayuda a convertir los estímulos eléctricos de las células nerviosas en el movimiento muscular mecánico.

Cuando los túbulos T se convierten poco a poco defectuosos, debido a la mutación, los músculos no pueden recibir el estímulo eléctrico adecuadamente para contraerse, dando lugar a síntomas devastadores. Primero viene el dolor muscular durante el ejercicio y los problemas para caminar, entonces la debilidad en los músculos que controlan el movimiento ocular, y con el tiempo problemas con la respiración. Con el uso de los perros, los investigadores correlacionaron la destrucción de los túbulos a este tipo de síntomas, presentando el informe de este mes en una revista de Genética.

En el futuro, los perros seguirán siendo fundamentales para desentrañar esta enfermedad, dice Tiret. Además del Dogo Aleman, los investigadores, incluyendo Laporte, han encontrado en el Labrador Retriever que llevan otras dos mutaciones genéticas que causan diferentes formas de miopatía centronuclear recesivo, una ligada al cromosoma 2 y otra para el cromosoma X. Los investigadores han criado los animales en dos colonias. Pudiendo ser utilizados para estudiar la progresión natural de las enfermedades y también para probar nuevos tratamientos, como la terapia génica. De hecho, los tratamientos que ya están mostrando promesas en los perros, la mejora de fuerza en las piernas y la función del diafragma durante la respiración, allanando el camino para los ensayos clínicos en humanos.

Los perros reciben alrededor de un enorme obstáculo que los ratones, el pez cebra y otros organismos presentes cuando los investigadores trataron de recapitular la enfermedad humana. A menudo, los animales más pequeños expresan la anormalidad genética muy diferente de los humanos, dice el científico y pediátrica neurólogo James Dowling de la Universidad de Michigan, Ann Arbor, que estudia las miopatías y sus causas genéticas en niños y pez cebra. "El hecho de que el modelo de perro parece muy fielmente recapitular la enfermedad clínica es realmente muy revelador", dice. "Algo que interviene allí tendrían una muy buena oportunidad de trabajo en los pacientes."

"Gracias a la comparación genómica, se está entendiendo finalmente que los perros y los seres humanos se enferman de la misma manera y pueden ser tratados de la misma manera", dice Tiret. "Los perros nos ayudan y les ayudamos." Por: Trisha.

Copyright © Por: Erik Farina, Psicólogo Canino y Adiestrador Profesional

Contacto: psicolmascot@gmail.com


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