viernes, 1 de abril de 2022

Vacunas en Perros y Gatos


 


VACUNACIÓN EN PERROS


¿CUANDO EMPEZAR A VACUNAR  UN PERRO ?


El momento para comenzar la vacunación es importante, pues los anticuerpos maternos que han atravesado la barrera placentaria al mamar no duran toda la vida y van disminuyendo después del nacimiento. Si se vacuna prematuramente puede interferir en la eficacia la vacuna, pero si vacunamos demasiado tarde el animal estará un cierto tiempo sin protección.


¿ QUE ES LA VACUNACION?


La vacunación consiste en la inoculación de una sustancia (microorganismo, fracción de un virus, etc), en el organismo, que reacciona frente a ella creando defensas (anticuerpos).


El tipo de vacunas y la frecuencia puede variar según hábitos y zona geográfica en la que se viva. Su veterinario le indicará el protocolo más adecuado para su macota.


TIPOS DE VACUNAS USADAS EN EL PERRO:


Hay distintos tipos de vacunas que protegen frente a más o menos enfermedades. La más conocida es la "Trivalente" que protege frente a moquillo, hepatitisvírica y leptospirosis.


Otra vacuna muy usada es la "Tetravalente" que es igual que la trivalente y además lleva la fracción de Parvovirosis.


En nuestra centro veterinario estamos usando desde hace  más de 30 años las vacunas "POLIVALENTES" que además de llevar Moquillo, Hepatitis, Leptospira, Parvovirus, incluye también la fracción vírica de la Tos de las Perreras y en algunos casos Coronavirus Canino.


Otra vacuna usada y muy conocida es la de la Rabia, y otras menos conocidas y también más recientes son la del Herpesvirus Canino, la de la Piroplasmosis, y la vacuna frente a la Bordetella Bronchiseptica y Pasteurella Multocida ( componentes bacterianos oportunistas de la Tos de las Perreras)


Vamos a hacer un pequeño recordatorio de estas enfermedades:


PARVOVIROSIS:


Producida por un parvovirus , es una enfermedad intestinal que cursa con vómitos y diarrea hemorrágica. Produce una fuerte bajada de defensas, y hoy en día conseguimos curar el 85 % de los perros enfermos, aunque el mejor tratamiento es la prevención con vacunas. Se diagnostica con un test específico que se realiza en heces.



MOQUILLO:


Producida por un paramixovirus (morbilivirus), es capaz de producir múltiples síntomas (respiratorios,  digestivos, dermatológicos) pero fundamentalmente produce lesiones en el sistema nervioso, que pueden ser permanentes y en la mayor parte de los casos, fatales. Realmente pocos sobreviven, y los que lo hacen quedan con secuelas permanentes. La prevención vacunal es el mejor tratamiento.


COMPLEJO TOS DE LAS PERRERAS:


Producida principalmente por el virus de la parainfluenza, aunque también aparecen adenovirus, reovirus, herpesvirus, ... Es una enfermedad leve y autolimitante, pero que en algunos casos y en algunas razas ( los braquicéfalos sobre todo ) se puede contaminar secundariamente con bacterias ( bordetella y pasteurella ) alcanzando mayor gravedad. El cuadro clínico es una tos muy aparatosa, que recuerda una obstrucción de la garganta, como si se hubiera atascado algo y no lo pudiera echar fuera. A veces incluso presentan náuseas y vómitos.


Hay disponible también una vacuna que protege frente a la fracción bacteriana del complejo tos de las perreras ( frente a bordetella y pasteurella ) que se usa principalmente en razas braquicéfalas ( boxer, bulldog, mastiff, pequinés,...)



HEPATITIS VIRICA:


Producida por un Adenovirus de tipo II, se reconoce fácilmente por su sobrenombre de "ojo azul", que no es más que un edema de córnea. Las lesiones principales son a nivel hepático, con los síntomas típicos de fiebre, decaimiento, vómitos y diarrea a veces con sangre. Apenas se ven casos hoy en día en España, pero seguimos recomendando una buena prevención vacunal.



LEPTOSPIRA:


Es la única enfermedad de la que vacunamos a los perros, que es transmisible al hombre ( la rabia también, pero es que no hay rabia en España). Produce lesión renal y hepática, y se transmite por beber agua contaminada o por contacto con la orina de un perro infectado.


CORONAVIRUS CANINO:


Enfermedad vírica producida por uno de los muchísimos coronavirus que existen. Cursa exactamente igual que la parvovirosis, pero es mucho más leve y autolimitante, sin llegar a producir los daños que genera el virus de la parvo. La peor parte de esta enfermedad es que acompañe a otras, asociándose a bacterias o a otros virus como el de la parvovirosis, en cuyo caso, el cuadro es peor y la supervivencia muy difícil.



HERPESVIRUS CANINO:


Producida por el herpesvirus canino tipo I.  Al igual que todos los herpesvirus, una vez que entran en el organismo, se quedan para siempre convirtiendo al paciente en un portador crónico inaparente.


Afecta a hembras fundamentalmente, produciendo infertilidad e infecciones de útero. En hembras gestantes, produce abortos o muerte perinatal y en machos adultos, infecciones en el aparato genital. En cachorros muerte perinatal en las cuatro primeras semanas de vida.



PIROPLASMOSIS:


Es una enfermedad producida por un parásito transmitido por la picadura de una garrapata, que entra en el torrente sanguíneo y destruye los glóbulos rojos del paciente. Produce fuerte anemia y puede matar al paciente si no se atiende adecuadamente.


Disponemos de una vacuna que ofrece una buena protección frente a esta enfermedad. No cubre a toda la población vacunada, pero disminuye de una forma importante el riesgo, sobre todo en zonas donde la enfermedad es endémica y la población de mascotas, sufre la enfermedad de forma grave y frecuente.



RABIA:


Producida por un virus de la familia Rhabdoviridae, es mortal para el hombre y se contagia por contacto con la saliva de animales infectados. En España, no hay rabia desde 1966, salvo un caso en Málaga esporádico y perfectamente controlado. Desde el año 1973 España está declarada como país libre de rabia. La única prevención posible es la vacunación de perros y gatos, y es obligatoria en toda España.


Si quieres salir fuera de nuestro territorio, debes tener vacunada a tu mascota, con al menos 30 días de anticipación a la fecha del viaje.



VACUNACIÓN EN GATOS


Las vacunación sólo es efectiva si el animal está sano, correctamente desparasitado y se hace en el momento adecuado, cuando el sistema inmune es maduro, por eso en los centros veterinarios la desparasitación antes de cada vacuna es rutinaria, sistemática y obligatoria.



¿ CUANDO EMPEZAR A VACUNAR UN GATO ?



El momento para comenzar la vacunación es importante, pues los anticuerpos maternos que han atravesado la barrera placentaria al mamar no duran toda la vida y van disminuyendo después del nacimiento, si se vacuna prematuramente puede que la inmunidad maternal interfiera en la eficacia de la vacuna, pero si vacunamos demasiado tarde el animal estará un cierto tiempo sin protección. El momento ideal en los gatos es cuando cumpla los 2 meses de edad.



¿ QUE ES UNA VACUNA ?


La vacunación consiste en la inoculación de una sustancia (microorganismo, fracción de un virus, etc), en el organismo, que reacciona frente a ella creando defensas ( anticuerpos ).



¿ QUE TIPOS DE VACUNAS SE USAN  EN UN GATO ?


El tipo de vacunas y la frecuencia puede variar según hábitos y zona geográfica en la que se viva. Nosotros le indicaremos el protocolo mas adecuado para su macota.


Las vacunas que se usan con mas frecuencia son la Trivalente Felina ( incluye la Panleucopenia felina, lacalicivirosis felina, y larinotraqueitis vírica felina ). También otra vacuna monovalente que es la de la Leucemia Felina



De las ultimas vacunas felinas que han aparecido en el mercado hace ya algunos años, la más innovadora es la que protege frente a la  Peritonitis infecciosa felina, que en lugar de ser inyectable, se instila en la nariz .



Los Veterinarios siguen estando a la vanguardia de la mejor  protección y usan una vacuna polivalente que cubre 5 enfermedades con una única dosis. Esta vacuna además de la Trivalente felina y la Leucemia, incluye la última novedad vacunal en gatos, la Chlamydiasis. Así con una única dosis revacunamos anualmente de casi todas las enfermedades.


Hagamos un pequeño recordatorio de estas enfermedades de los gatitos:



PANLEUCOPENIA:


Es "prima-hermana" de la Parvovirosis canina ( es un parvovirus que solo afecta a los felinos ) pero con un pronóstico muy distinto al de la parvovirosis canina. En este caso la tasa de supervivencia es prácticamente nula. La inmensa mayoría no supera la enfermedad y muere en pocos días. El paciente presenta vómitos incohercibles, y diarrea hemorrágica como síntomas principales. El único tratamiento eficaz es la prevención con vacunas a partir de los 60 días de vida



RINOTRAQUEITIS FELINA:


Producida por un Herpesvirus. Los síntomas más habituales son las conjuntivitis, la secreción nasal verdosa, etc..


Al no poder oler, los gatos dejan de comer. Puede evolucionar también, a un proceso de vías respiratorias bajas. Una vez que el gato contrae la enfermedad, es para toda la vida, teniendo fases malas y fases en las que está perfectamente bien. La mejor prevención es la vacuna, que ayuda además a que las fases clínicas de la enfermedad sean más leves.



CALICIVIROSIS FELINA:


Producida por un calicivirus ( parece de Perogrullo, verdad?). Las lesiones más habituales  son úlceras en la boca y garganta y afectación pulmonar. Suele ser bastante resistente a los tratamientos. Incluso con interferón a veces no responden demasiado bien. Al igual que en todas éstas enfermedades, el mejor tratamiento es la prevención usando una buena vacuna.



LEUCEMIA FELINA:


Producida por un retrovirus la leucemia felina es, hoy en día, una de las causas de mortalidad más extendida, sobre todo en lugares donde existe mucha cantidad de gatos callejeros. Se detecta con unos test específicos en sangre, porque apenas tiene síntomas que el dueño pueda reconocer. Desde estar inapetente, a no curar un simple catarro, una diarrea, y fundamentalmente anemia acusada. Algunas cepas de este retrovirus pueden llegar a inducir el desarrollo de tumores en los ganglios linfáticos ( linfosarcomas )



PERITONITIS INFECCIOSA FELINA ( PIF)


Producida por un coronavirus, prácticamente idéntico a otro virus corona denominado coronavirus entérico felino, salvo en que el de la PIF es prácticamente mortal de necesidad. Aunque en colaboración con los laboratorios Pfizer, en nuestra clínica hemos conseguido curar un gato, en el que incluso han revertido los anticuerpos frente al virus. Pero la tasa de supervivencia no alcanza mas allá del 3% de los gatos infectados.


Es muy típica en criaderos y se presenta en gatos menores de tres años, o de más de 12 años.


CLAMIDIASIS:


Esta producida por la Chlamydia psittaci, y el animal infectado presenta conjuntivitis purulenta, rinitis purulenta y raramente afecta al pulmón y al aparato genital. Se le incluye dentro del complejo respiratorio felino, porque en muchos casos actúa junto a la rinotraqueitis y a la calicivirosis, pudiendo ser su diagnóstico bastante complicado y difícil. La vacuna funciona muy bien, pero no en todos los casos.



RABIA :


Producida por un virus de la familia Rhabdoviridae, es mortal para el hombre y se contagia por contacto con la saliva de animales infectados. En España, no hay rabia desde 1966, salvo un caso en Málaga esporádico y perfectamente controlado. Desde el año 1973 España está declarada como país libre de rabia. La única prevención posible es la vacunación de perros y gatos, y es obligatoria en toda España.


Si quieres salir fuera de nuestro territorio, debes tener vacunada a tu mascota, con al menos 30 días de anticipación a la fecha del viaje.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

jueves, 31 de marzo de 2022

La Leptospirosis


 


La Leptospirosis


¿Qué es la Leptospirosis?


La Leptospirosis es una enfermedad causada por una infección con la bacteria Leptospira. Estas bacterias pueden encontrarse en la tierra y en el agua, en cualquier parte del mundo. Existen muchas variedades de la bacteria Leptospira que pueden causar enfermedades.


¿En dónde se encuentra?


La Leptospirosis es mayormente común en zonas con climas cálidos y altos índices de precipitaciones anuales, pero puede presentarse en cualquier lugar. La exposición al agua con movimiento lento o estancada es un gran factor de riesgo para contraer la Leptospirosis, aunque también puede contraerse del pasto seco y sombreado o en las orillas de ríos o lagos. En España en las regiones del suroeste parecen tener menor riesgo de Leptospirosis. El mayor número de casos de Leptospirosis se presenta a finales de verano y durante el otoño en España, pero puede variar según la estación en diferentes partes del país.


¿Qué animales están en riesgo?


Los perros son los más afectados. La Leptospirosis en gatos es muy rara y parece ser leve, aunque se sabe muy poco sobre la enfermedad en esta especie. En algunas partes de España, donde la bacteria se propaga con facilidad en el ambiente, casi todos los perros están en riesgo de desarrollar Leptospirosis, sin importar si viven en el campo, los suburbios o la ciudad. Cualquier perro puede resultar afectado, sin importar la edad, la raza o el sexo. Los factores comunes de riesgo de la Leptospirosis en los perros que viven en España incluyen:


-Exposición a ríos, lagos o arroyos, o beber de ellos;


-Deambular en propiedades rurales (debido a la exposición a animales salvajes, animales de granja o fuentes de agua posiblemente infectados);


-Exposición a animales salvajes o de granja, aún si se encuentran en los patios;


-Contacto con roedores u otros perros (como en áreas urbanas, parques para perros o instalaciones de trabajo donde haya varios perros).


¿Cómo se propaga?


Los perros pueden infectarse y desarrollar leptospirosis si sus membranas mucosas (o piel con una herida, como un corte o una raspadura) entran en contacto con orina infectada u objetos que estén contaminados con ésta como tierra, agua, alimentos o camas; a través de la mordedura de un animal infectado; al ingerir tejidos o animales muertos infectados; y raras veces a través de la reproducción. También puede transmitirse a los cachorros a través de la placenta.


¿Cuáles son los signos de la Leptospirosis?


Los signos de la Leptospirosis en los perros dependen de la variedad de la bacteria, la ubicación geográfica y la manera en que el sistema inmunológico del perro reacciona a la infección. Hay perros infectados que no muestran signos de enfermedad, algunos sufren de una enfermedad leve y transitoria y se recuperan espontáneamente, mientras que otros desarrollan una enfermedad muy grave y mueren. Los signos de la Leptospirosis pueden ser nada específicos. Pueden incluir fiebre, escalofríos, entumecimiento muscular, renuencia al movimiento, sed incrementada, cambios en la frecuencia o en la cantidad de orina, deshidratación, vómitos, diarrea, pérdida del apetito, letargo, ictericia (piel y membranas mucosas amarillentas) o inflamación dolorosa dentro de los ojos.


La enfermedad puede causar insuficiencia renal con o sin insuficiencia hepática. De vez en cuando, los perros pueden desarrollar graves enfermedades pulmonares y mostrar altos índices respiratorios (índice de respiraciones) y tener dificultad para respirar. La Leptospirosis puede causar trastornos hemorrágicos, lo que puede causar vómitos, orina, heces o saliva con sangre; sangrados nasales; y encontrar puntos rojos (que pueden verse en las encías u otras membranas mucosas o en piel de color claro). Los perros afectados también pueden sufrir de inflamación en las piernas (a causa de la acumulación de líquidos) o líquido acumulado en exceso en su pecho o abdomen.





¿Cómo se diagnostica y se trata?


Se puede tener la sospecha de Leptospirosis en base al historial de exposición y los signos que el perro presente, pero muchos de estos signos también pueden verse con otras enfermedades. Además de un examen físico, su veterinario puede recomendar otras pruebas, como pruebas de sangre, pruebas de orina, radiografías (rayos x) y una prueba de ultrasonidos. Las pruebas que pueden usarse para ayudar a diagnosticar la Leptospirosis incluyen pruebas de la producción de anticuerpos (realizadas en la sangre) y pruebas de ADN del organismo (realizadas en la sangre y en la orina).Generalmente las pruebas recomendadas están basadas en la gravedad de la enfermedad y los signos detectados. Generalmente la leptospirosis se trata con antibióticos y cuidados de soporte. Dependiendo de la gravedad de la enfermedad, los perros afectados pueden requerir terapia de líquidos y/o soporte nutricional.


En casos extremos, podrían ser necesarias terapia de oxígeno, ventilación mecánica (apoyo para respiración), diálisis renal u otras medidas de cuidados intensivos. Cuando se trata de manera temprana y agresiva, las oportunidades de recuperación son buenas pero aún existe el riesgo de daños permanentes residuales en los riñones o el hígado. Conseguir una referencia temprana para diálisis renal, lo cual les da tiempo a los riñones para que se recuperen, puede salvarle la vida a un perro si la situación económica lo permite. Los perros con enfermedades respiratorias graves tienen menor posibilidad de recuperación, a pesar del tratamiento. De haber otros perros en el hogar, es posible que necesiten ser tratados por Leptospirosis, aún si no parecen estar enfermos.


¿Las personas están en riesgo?


Sí. La Leptospirosis es una enfermedad zoonótica, es decir, que se puede transmitir de los animales a las personas. La infección puede causar síntomas similares a los del resfrío, además de insuficiencia hepática o renal. En España, la mayoría de los casos de Leptospirosis humana resultan de actividades recreativas con agua. La infección a causar del contacto con una mascota infectada es mucho menos común, pero es posible.


¿Cómo se previene?


Actualmente existen vacunas que previenen de manera efectiva la Leptospirosis y protegen a los perros por al menos 12 meses. Contrario a lo que se cree, es poco probable que estas vacunas causan reacciones adversas diferentes a las que causan otras vacunas comúnmente administradas. Se recomienda la vacunación anual para perros en riesgo. Al reducir la exposición de su perro a posibles fuentes de la bacteria Leptospira, se pueden reducir las posibilidades de infección. Esto puede incluir lo siguiente:


-Evitar que su perro beba o nade en ríos, lagos, estanques, zonas fangosas o aguas de movimiento lento o estancadas.


-Minimizar el contacto con la vida silvestre, animales de granja y roedores, incluyendo animales muertos.


-Aunque un perro infectado presente un menor riesgo de infección para usted y su familia, sigue existiendo algo de riesgo. Si su perro ha sido diagnosticado con leptospirosis, tome las siguientes precauciones para protegerse:


-Administre antibióticos de manera apropiada según lo indique su veterinario;


-Evite el contacto con la orina de su perro;


-Use guantes al limpiar la orina;


-Si su perro orina en su casa, limpie inmediatamente el lugar con un desinfectante para el hogar;


-Entrene al perro para que orine lejos de aguas estancadas o de zonas donde personas u otros animales puedan tener acceso;


-Lávese las manos después de manipular a su mascota.


Aunque este artículo brinda información básica sobre la Leptospirosis, su veterinario es siempre la mejor fuente de información sobre salud. Consulte a su veterinario para mayor información sobre la Leptospirosis y su prevención.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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miércoles, 30 de marzo de 2022

El Moquillo Canino


 

El Moquillo Canino


¿Qué es el moquillo?


El moquillo es una enfermedad altamente contagiosa causada por un virus que afecta los aparatos respiratorio, gastrointestinal, y a menudo, el sistema nervioso de los cachorritos y perros adultos. El virus también infecta a cánidos salvajes (por ejemplo, zorros, lobos, coyotes etc..).


¿Cómo se propaga el moquillo?


Los perros jóvenes y los cachorritos pueden infectarse debido a los virus contenidos en el aire provenientes de las secreciones nasales de perros u otros animales salvajes infectados. Los brotes de moquillo tienden a ser esporádicos. Debido a que el moquillo también afecta a la población de animales salvajes, el contacto entre esa población y las mascotas puede facilitar la dispersión del virus.


¿Qué perros tienen riesgo?


Todos los perros tienen riesgo, sin embargo, los cachorritos de menos de cuatro meses de edad y los perros que no han sido vacunados contra el moquillo son los más susceptibles de adquirir la infección.


¿Cuáles son los signos clínicos del moquillo?


El primer síntoma de moquillo es secreción ocular con apariencia acuosa o de pus. Posteriormente, los perros desarrollan fiebre, descarga nasal, tos, letargo, apetito reducido, vómito y diarrea. En estados avanzados, el virus puede atacar al sistema nervioso ocasionando convulsiones, espasmos o parálisis parcial o completa.


Ocasionalmente, el virus provoca que las plantas de las patas se endurezcan. El moquillo es a menudo mortal. Aunque un perro no muera de la enfermedad, el virus del moquillo puede ocasionar daños irreparables en su sistema nervioso. El moquillo es tan serio y los síntomas son tan variados que cualquier perro enfermo debe ser llevado inmediatamente al médico veterinario para ser examinado y diagnosticado.


¿Cómo se diagnostica y se trata el moquillo?


El médico veterinario diagnostica el moquillo basándose en el examen clínico y análisis de laboratorio. No existe ningún medicamento disponible para matar el virus en los perros infectados. El tratamiento consiste primordialmente en intentar prevenir las infecciones secundarias; control del vómito, diarrea o síntomas neurológicos y combatir la deshidratación por medio de la administración de líquidos. Los perros enfermos deben mantenerse cubiertos para prevenir enfriamientos, recibir un buen cuidado médico y permanecer separados de otros perros.


¿Cómo se previene el moquillo?


La vacunación y la prevención del contacto con animales infectados se consideran como los mejores elementos en la protección del moquillo.





La vacunación es muy importante.


Los cachorritos son muy susceptibles a la infección, especialmente debido a que la inmunidad natural adquirida proveniente de la leche materna puede disminuir antes de que el propio sistema inmune del cachorro se haya desarrollado para combatir la infección.


Si el cachorrito es expuesto al virus del moquillo durante este periodo de menor protección puede llegar a enfermarse. Una preocupación adicional es que la inmunidad provista por la leche materna pueda interferir con una respuesta efectiva a la vacunación. Esto significa que incluso los cachorritos vacunados pueden ocasionalmente sucumbir al moquillo. Para reducir ese periodo de menor protección y proveer una defensa óptima en contra del moquillo durante los primeros meses de vida se recomienda la administración de una serie de vacunas.


Hasta que el cachorrito haya recibido la serie completa de vacunas el dueño debe ejercer mucho cuidado cuando lleva a su perrito a lugares donde otros cachorritos concurren (por ejemplo, tiendas de mascotas, parques, lugares de entrenamiento y obediencia, lugares de hospedaje diario para perros y establecimientos de peluquería y belleza). Los establecimientos y lugares de entrenamiento que mantienen una buena reputación reducen el riesgo requiriendo cartillas de vacunaciones, exámenes médicos, buena higiene y el aislamiento de los cachorritos y los perros enfermos.


Para proteger a sus perros adultos, los dueños deben asegurarse de que las vacunas contra el moquillo de sus perros estén al corriente. Pida a su médico veterinario que le recomiende el programa de vacunación más apropiado para su mascota. Evite siempre tanto el contacto con perros infectados. También se recomienda evitar el contacto con mapaches, zorros y otros animales salvajes que puedan estar infectados.


Y ahora, una nota sobre la buena salud general de su mascota.


Una mascota sana es un compañero feliz. Para asegurar el diario bienestar de su mascota se requiere un cuidado minucioso y una atención personal ante cualquier sospecha de enfermedad. Por lo tanto, la asociación veterinaria recomienda que usted consulte a su médico veterinario si su mascota muestra cualquiera de los siguientes síntomas:


-Nódulos o hinchazón.


-Falta de apetito, apetito excesivo o demasiado consumo de agua.


-Rápida pérdida o aumento de peso


-Cojera, rigidez o dificultar para levantarse o echarse.


-Dificultad, color anormal, cantidad anormal o falta de control en la eliminación de orina y heces.


-Secreciones anormales por cualquier orificio natural del cuerpo.


-Movimiento excesivo de la cabeza, rascarse, lamerse o irregularidades en el pelo.


-Cambios de comportamiento o fatiga.


-Mal aliento o depósito excesivo de sarro en los dientes.  


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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martes, 29 de marzo de 2022

La Parvovirosis Canina


 


La Parvovirosis Canina.


¿Qué es la infección por Parvovirosis Canina?


Esta enfermedad, llamada parvovirosis canina grupo 2 (PVC-2), es una infección causada por un virus, es grave, sumamente contagiosa y afecta principalmente el tracto gastrointestinal en los perros adultos, cachorros y otros cánidos salvajes (por ejemplo, zorros, lobos y coyotes). 


También puede dañar el músculo cardiaco en cachorros muy pequeños y cachorritos que no han nacido. Esta enfermedad fue identificada en 1978 y tiene distribución mundial. Para una mejor comprensión, este tema se desarrolló a base de preguntas (P). Basándose en el estudio de las propiedades genéticas del virus, se han podido identificar varias cepas variantes del virus PVC-2 (PVC-2a, PVC-2b, PVC-2c) no obstante, en los animales estas cepas producen signos similares de la enfermedad. 


La cepa PVC-2b es la variedad más común en los Estados Unidos (EE.UU.). La cepa PVC-2c fue aislada por primera vez en los Estados Unidos en el año 2006 y ha llegado a ser la segunda variedad más común en este país.


¿Cómo se transmite la Parvovirosis Canina?


La enfermedad por PVC-2 es altamente contagiosa y se transmite por contacto directo de perro a perro, por contacto físico directo con las personas, lugares contaminados o cuando los cachorros y perros adultos ingieren el virus que se encuentra en la materia fecal (heces) proveniente de perros infectados. El virus también puede contaminar las superficies en las perreras, el alimento, los recipientes para agua de beber, los collares y las correas. 


Este virus es muy resistente a las condiciones ambientales extremas como son el calor, frío, humedad, sequedad y puede sobrevivir por largos periodos bajo condiciones adversas. Aún pequeñas cantidades de excreta que contenga el parvovirus PVC-2 pueden servir como reservorio de la infección e infectar a otros perros que entren en contacto con el medio contaminado. El parvovirus PVC-2 es fácilmente diseminado de un lugar a otro, transportado en el pelo, en los miembros del perro, en jaulas contaminadas, zapatos y otros objetos.


¿Qué perros tienen más riesgos?


Todos los perros tienen riesgo de ser afectados, sin embargo, los cachorros de menos de cuatro meses de edad y perros adultos que no han sido vacunados contra parvovirus canino poseen un mayor riesgo de adquirir la enfermedad.


¿Cuáles son los síntomas de la infección por parvovirosis?


Se dice a menudo que los perros infectados con el virus de PVC-2 y que se muestran enfermos deben tener el “parvo”. Los primeros síntomas de la infección por PVC-2 son: pérdida del apetito, fiebre, somnolencia y a menudo, diarrea sanguinolenta severa. Los perros pueden deshidratarse rápidamente debido al vómito y la diarrea. La mayoría de las muertes debida al parvovirus ocurren dentro de las 48 a 72 horas posteriores al inicio de los signos clínicos. Si su cachorro o perro adulto muestra alguno de los síntomas comuníquese de inmediato con su Médico Veterinario.


¿Cómo se diagnostica y se trata la infección del parvovirosis?


Su Médico Veterinario hará el diagnóstico inicial de la infección por PVC-2 basándose en la historia clínica del perro, el examen físico y pruebas de laboratorio. El resultado positivo en las pruebas de materia fecal confirmará el diagnóstico. No existen medicamentos específicos que eliminen el virus en animales infectados, por ello, se administra un tratamiento de soporte enfocado a estimular las defensas del animal hasta que su sistema inmunológico pueda luchar contra la infección viral. 


El tratamiento debe iniciarse de inmediato y consistirá en dirigir los esfuerzos para contrarrestar la deshidratación mediante el suministro de líquidos y electrolitos, que servirán para reemplazar las pérdidas causadas por el vómito y la diarrea, mismas que también deben ser controladas, así como, la prevención de infecciones secundarias. Los perros enfermos deben mantenerse abrigados y proporcionarles una nutrición adecuada. Cuando un perro sufre la infección por parvovirus, el tratamiento puede ser muy costoso y aun así puede morir, a pesar de que reciba tratamiento de emergencia. 


El diagnóstico oportuno, seguido del tratamiento de emergencia puede favorecer la recuperación de su mascota, sin que se presenten otras complicaciones. Debido a que el PVC-2 es altamente contagioso, los perros infectados deben aislarse de otros perros para minimizar la propagación de la infección. Es esencial la limpieza y desinfección de las perreras contaminadas y otras áreas donde los perros se alojan para controlar la dispersión del virus. El virus del parvovirus canino no es fácil de destruir, por lo tanto usted debe consultar a su Médico Veterinario para obtener consejos específicos con relación al uso adecuado de sustancias y agentes desinfectantes para la limpieza.





¿Cómo prevenir la Parvovirosis Canina?


La vacunación y la buena higiene son componentes de suma importancia en la prevención del parvovirus canino. La vacunación es de suma importancia. Los cachorros pequeños son muy susceptibles a la infección, particularmente porque la inmunidad natural provista en la leche materna disminuye antes de que el propio sistema inmune de los cachorritos madure lo suficiente como para combatir la infección. Si un cachorrito es expuesto al parvovirus canino durante este lapso de mínima protección, puede llegar a enfermar. 


Una preocupación adicional es que la inmunidad proveída por la leche materna puede interferir con una respuesta efectiva a la vacunación. Esto significa que aunque los cachorritos hayan sido vacunados, ocasionalmente pueden sucumbir a la infección por parvovirus. Para disminuir esta falta de protección durante los primeros meses de vida y proveer adecuados niveles de seguridad en contra del parvovirus durante este lapso, se recomienda administrar a los cachorritos una serie de vacunaciones que conferirán la protección adecuada. 


Los cachorros deben recibir una dosis de vacuna de parvovirus canino entre las semanas 14 y 16 de edad, sin tomar cuenta el número de dosis que hayan recibido con antelación, esto con la finalidad de que desarrollen una adecuada protección. Para proteger a sus perros adultos, los dueños de las mascotas deben estar seguros que la vacunación contra el parvovirus está vigente. Pregúntele a su Médico Veterinario acerca del programa de vacunación más adecuado para su mascota canina.


A pesar de que se lleve a cabo una vacunación adecuada, existe un pequeño, porcentaje de perros que no desarrollan inmunidad que los proteja y permanecen susceptibles a la infección. Hasta que el cachorrito haya recibido la serie completa de vacunaciones, sus dueños deben ser muy precavidos y no permitir que su perro tenga contacto con otros cachorritos o lugares donde congregan perros. Establecimientos con buena reputación y programas de entrenamiento reducen el riesgo a la exposición, seguido de los programas de vacunación, examen de salud, buena higiene y el aislamiento de los cachorritos y perros enfermos. Siempre se debe evitar el contacto con perros enfermos y sus alojamientos.


En resumen, no permita que su cachorro o perro adulto llegue a tener contacto con materia fecal de otros perros cuando camina en el parque o en las calles de la ciudad, o lugares de recreo al aire libre. Siempre es aconsejable disponer rápidamente y de una manera apropiada de la materia fecal para limitar la propagación del parvovirus canino, así como otras enfermedades que puedan infectar tanto a los seres humanos como a los animales.


A los perros que presentan vómito o diarrea o que han sido expuestos a otros perros enfermos no se les debe permitir acceso a perreras, exposiciones caninas, lugares de recreo u otras áreas donde puedan entrar en contacto con otros perros. De igual forma, perros que no han sido vacunados o aquellos en los que no se tiene debidamente documentado su historial de vacunación, no deberán ser expuestos a perros enfermos. Las personas que mantienen contacto o están expuestas a perros enfermos deben evitar el manejo de otros perros o por lo menos deben lavarse sus manos y mudarse de ropa antes de tener contacto con perros sanos.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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lunes, 28 de marzo de 2022

CLASES DE ADIESTRAMIENTO CANINO PSICOLMASCOT


 


CLASES DE ADIESTRAMIENTO CANINO PSICOLMASCOT


Los perros no se comportan "bien" o "mal".


Su comportamiento es producto de su temperamento genético único y su historia de aprendizaje.


Con el fin de crear resultados de larga duración, la formación debe abordar la causa de un problema, no los síntomas.


Los perros, como los humanos, pueden desarrollar temores irracionales o fobias.


Los perros parecen ser particularmente vulnerables a padecer de ansiedad cuando se separa de sus dueños.


La ansiedad por separación se expresa de manera diferente en diferentes perros.


Si usted está buscando un adiestramiento eficaz para su perro, escríbanos a psicolmascot@gmail.com o por WhatsApp 674 41 52 33


Nuestros métodos se centran en enseñar a los propietarios de los perros a construir la comunicación y la confianza a través de una comprensión avanzada de la estructura social canina y la teoría del aprendizaje animal.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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