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martes, 7 de diciembre de 2021

Los Peligros más comunes para los perros en la Navidad


 

Consejos de los peligros mas comunes en la Navidad para tu perro.  


La Navidad puede ser peligrosa para los perros si no se toman las precauciones necesarias. Los riesgos más frecuentes para los perros son las intoxicaciones, los cortes y las electrocuciones. Como parte de nuestra familia, debemos proteger a nuestro perro de los siguientes alimentos, bebidas, plantas y adornos.


Los adornos de Navidad, el árbol y las plantas


El hecho de que toda la familia participe en la colocación de llamativos objetos en un árbol puede ser interpretado por un perro joven, activo o juguetón como una actividad divertida, en la que poder participar. Esto conlleva un riesgo y es que el perro puede ingerir los adornos de Navidad.


Los perros, sobre todo si son cachorros, se caracterizan por ser curiosos con los brillantes y coloridos adornos de Navidad. Sin supervisión, no es extraño que el animal aproveche para olisquear los adornos y mordisquear los cables, el espumillón o las bolas.


Algunos adornos de Navidad pueden tener filos cortantes y, si se rompen, pueden provocar cortes y heridas. Hay que evitar este tipo de decoración navideña, que no solo pondrá en riesgo a los perros, sino también a los niños de la casa.


Otra forma de evitar accidentes es impedir el acceso del perro a la zona donde se encuentra el árbol de Navidad. Para ello, se puede utilizar una valla. Se debe atar el árbol al techo, para evitar que se caiga al suelo y sea peor para su perro, o le caiga a un niño pequeño.


Las luces son uno de los adornos navideños más típicos y presentes en muchos hogares españoles. Sin embargo, son un reclamo peligroso para los perros, ya que precisan electricidad y un mordisco en un cable puede suponer una descarga eléctrica para el perro, que le puede provocar quemaduras.


Desconectar los adornos lumínicos cuando el perro está solo en casa es la forma de evitar accidentes. También se puede camuflar el cable bajo una alfombra para evitar que el perro lo mordisquee. Se le puede untar a los cables con pimienta, con guindilla o tabasco u otra cosa que haga repeler a su perro.




Algunas plantas como el abeto o la llamada flor de Pascua (Poinsettia) conforman una parte importante de las tradiciones de estas fiestas. Pero hay que tener mucha precaución con los perros cuando estas plantas entran en casa.


Y es que, si la ingieren, "la flor de Pascua resulta venenosa para los perros y los gatos", por lo que esta planta se debe mantener fuera del alcance del animal si no queremos que se intoxique y vomite.


Si el árbol de Navidad es un abeto o contiene acículas afiladas, constituye otro riesgo y debe estar bien sujeto para evitar caídas. Si es natural, habrá que tener precaución para que el perro no beba agua de la maceta. Puede contener productos insecticidas que resulten tóxicos para el perro. Las hojas, además, son como agujas. Si el perro las ingiere, le pueden provocar una perforación intestinal. No son las únicas plantas peligrosas: el Lirio y la Adelfa (Nerium oleander) también son perjudiciales.


Ciertos regalos, como los teléfono móviles, suelen llamar la atención de algunos perros, hasta el punto de destrozarlos con sus dientes y tragarse los componentes.


Por este motivo, en Navidad, al igual que durante el resto del año, conviene no dejarlos al alcance de los perros, ya que les llama mucho la atención.


Diciembre es uno de los meses más fríos del año. La calefacción a pleno rendimiento en las casas, junto con los paseos al aire libre, supone contrastes de temperatura que pueden provocar que enferme su perro.


Por otro lado, el hielo puede provocar heridas en las almohadillas del perro, entre sus dedos. Si se va a dar un largo paseo con él, conviene protegerle las patas con unos calcetines, unas botas o aplicar vaselina entre sus dedos y almohadillas, que forme una barrera frente al hielo.





Los alimentos, los dulces y las sobras.


Las intoxicaciones provocadas por los alimentos perjudiciales para la salud del perro, como el cordero o el chocolate, suponen otro peligro navideño. La ingesta de carne y huesos de cordero provoca en el perro problemas gastrointestinales. No digiere con facilidad la grasa de esta carne. Por otro lado, uno de los componentes del chocolate, la teobromina, resulta tóxico para el perro.


El Chocolate es un dulce muy presente en los turrones y otros dulces navideños. Sin embargo, no es nada recomendable para los perros. Contiene una sustancia llamada teobromina, que resulta tóxica para los perros. Tanto es así, que la ingestión de 100 gramos de chocolate negro tendría graves consecuencias para la salud de un perro de 15 kilos.


El Chocolate puede ser un ingrediente de muchos dulces, como el mazapán o los polvorones, camuflado en pequeñas cantidades, por lo que no es recomendable ofrecer al perro este tipo de productos.


Las Uvas y las Pasas, resultan tóxicas para el perro. Afectan al funcionamiento de los riñones del animal. Por este motivo, no hay que ofrecer ninguna uva al perro.


Las Cáscaras del Marisco contienen una sustancia denominada quitina que el perro no digiere bien. Le puede provocar vómitos, diarrea y estreñimiento.


Por otro lado, el marisco es un alimento rico en ácido úrico. La mayoría de los perros no tienen problemas con esta sustancia, excepto una raza: el Dálmata, que puede padecer gota.


La Cebolla contiene un componente (tiosulfato) que destruye los glóbulos rojos del perro. Las consecuencias para la salud del perro, sobre todo si está enfermo o es muy mayor, son anemia, debilidad y problemas respiratorios.


Los piensos y alimentos comerciales para el perro no contienen cebolla, pero hay que tener precaución con los desperdicios de las comidas y cena de Navidad, en los que el perro pueda hurgar. Para evitarlo, se puede colocar el cubo de la basura en un lugar donde el animal no tenga acceso, como dentro de un armario o bien en un cubo que tenga tapa.





El Ajo, presente en muchos platos festivos, también resulta perjudicial para el perro. Los perros no tienen un sistema digestivo preparado para metabolizar de manera adecuada el ajo. Así que, en caso de ingerirlo, será como si tomaran un compuesto tóxico.


La Leche y otros productos que contienen lactosa, como yogures, queso o incluso algunos postres, no son recomendables para la salud del perro. El perro no asimila esta molécula cuando la ingiere en grandes cantidades porque su estómago carece de la enzima encargada de destruirla y metabolizarla. Las consecuencias para un perro que toma lactosa son problemas digestivos, como vómitos o diarrea.


El champán y el vino son algunas de las bebidas alcohólicas habituales en las mesas durante las cenas y comidas de Navidad. Por ello, hay que extremar la precaución si en casa hay perros y otros animales.


Cualquier bebida alcohólica es perjudicial y tóxica para el perro, incluso en pequeñas cantidades. Además, no le aporta ningún beneficio para su alimentación.


Además de los alimentos que resultan tóxicos para el perro, hay otros que son perjudiciales para su salud por diversas razones. Entre ellas, porque fomentan algunas enfermedades del corazón de los perros o porque el animal tiene dificultades para digerirlas.


Los frutos secos: Este alimento resulta difícil de digerir para el perro. No son recomendables ni enteros ni triturados porque el perro no los digiere bien.


La sal: Este mineral debe ser escaso en la dieta canina. Un exceso de sal en un perro con problemas cardiovasculares e hipertensos puede agravar su patología. Si en Navidad se ofrecen al perro frutos secos, jamón serrano u otro tipo de alimentos con alto contenido en sal, se caerá en el error de administrar un exceso de este mineral.


Los huesos: Excepto el de rodilla de vaca cocido, pueden provocar perforaciones intestinales, diarrea y estreñimiento. Por ello, lo más adecuado es ofrecerles los huesos específicos de la vaca que venden para ellos.


El café y el té: Estas bebidas no son recomendables para el perro por su contenido en sustancias excitantes (cafeína y teína).


No debe variar de forma sustancial la dieta del perro durante la Navidad es una de las claves. Por otro lado, hay que informar al respecto a las visitas. Los niños y el resto de familiares y amigos deben evitar ofrecer al perro dulces u otros alimentos que pongan en riesgo la salud de su perro. Tenga a mano el número de teléfono de urgencias de su veterinario o el veterinario que esté de urgencias en las Navidades.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto:
psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

martes, 26 de enero de 2021

Alerta..!! La Procesionaria un Gran Peligro para los Perros


 

ALERTA PELIGRO..!! LLEGA FEBRERO Y LA ORUGA PROCESIONARIA ESTÁ EN EL SUELO..!! UN GRAN PELIGRO PARA LOS PERROS..!!! CUIDADO DONDE HAY PINOS..!!


Las Orugas Procesionarias del Pino (Thaumetopoea Pityocampa). Esta comunidad de orugas, sensibles al frío y a la humedad, vive en los bosques de pinos y cedros de toda la península y Baleares, no obstante, no suelen ser comunes en las zonas lluviosas o por encima de los 1500m de altitud.


Debido al cambio climático cada vez hay más y, además, su radio de acción las ha acercado a las áreas urbanas. Por eso mismo aunque obviamente donde suelen estar es en los pinares también nos podemos encontrar con ellas en jardines y parques públicos en casi todas las ciudades, tanto de la Península como de Baleares.


Y cada vez aparecen antes, en este 2021 los primeros avisos han llegado en Enero a los centros veterinarios, se están viendo nidos en los pinos de los parques, debido al buen clima que tenemos.


La oruga procesionaria, es fácilmente reconocible por varios motivos, su apariencia y su conducta. Esta oruga, con cabeza y piel de color negro y costados de color gris, cuenta en su dorso con unos pelos rojizos, llamados tricomas, llenos de una sustancia muy urticante (histamina) que la protege de sus depredadores, quiénes con sólo tocarla u olfatearla pueden sufrir graves reacciones alérgicas.


El ciclo biológico de la oruga procesionaria comienza a finales de verano y dura todo el año. Durante el invierno las larvas suelen permanecer en el nido durante todo el día y salen por la noche a alimentarse de las hojas del pino en el que residen, excepto en las noches muy frías en las que también comen durante el día. Cuando termina el frío del invierno, disminuyen las lluvias y empiezan a subir las temperaturas, normalmente de febrero a abril, las orugas empiezan a descender del árbol en forma de procesión buscando un lugar adecuado donde enterrarse y empezar a tejer su capullo (crisálida) que eclosionará a finales de verano y del cual saldrá una mariposa.


Estas mariposas, que tienen una vida de 1 o 2 días y que suelen volar al atardecer, ponen sus huevos en las hojas de los pinos o cedros. Los huevos que las mariposas han puesto en el pino se abren a los pocos días y de ellos nacen las larvas (orugas) que aprovechan para alimentarse de sus hojas hasta que son capaces de desplazarse a otra zona en la que construirán sus nidos, conocidos como bolsones. Los bolsones de oruga procesionaria construidos en las copas de los pinos son fácilmente reconocibles porque parecen grandes bolas de algodón.


Estas orugas tan primaverales no sólo son perjudiciales para nuestro perro, también lo pueden ser para nosotros y, además, son tratadas como una plaga común en los pinares de la zona mediterránea.




Estas orugas poseen unos pelos urticantes (irritantes) que revisten todo su cuerpo. La reacción tras el contacto con la procesionaria del pino es inmediata: se produce hipersalivación, se inflama la lengua y aparece una coloración roja o amoratada, aparecen ampollas con líquido y úlceras que pueden producir pérdidas de alguna parte de la lengua. Cuando el perro entra en contacto con dichos pelos puede presentar diversos cuadros, desde un cuadro alérgico como puede ser una urticaria, a sufrir eritemas y angioedemas (hinchazón de la cara), necrosis en la lengua e incluso la muerte de nuestro perro si ésta fuese ingerida. 


Los perros jóvenes, debido a su curiosidad, sus ganas de jugar con todo y su facilidad por comer cualquier cosa que encuentran, suelen tener más riesgo a entrar en contacto con la oruga procesionaria que los perros adultos. El problema reside en que el cachorro se encuentre en el parque explorando sin supervisión y se acerque a la hilera de orugas, las olfatee, las lama o se las coma.


En cuanto el perro lame la oruga aparece sialorrea y glositis, la lengua se inflama y se puede necrosar, debido a todo esto la mayoría de los perros presentan molestias al intentar abrirles la boca y se frotan su cara con las patas delanteras. Si nuestro perro se come la oruga también es habitual que vomite y que en sus vómitos aparezcan trozos de oruga. Según la importancia y severidad de las lesiones ocasionadas en las zonas afectadas se pueden llegar a provocar necrosis en los tejidos, teniendo así que llegar a amputarse partes de la lengua del perro por haber provocado lesiones irreversibles. También puede provocar otros daños importantes en los ojos, concretamente en la cornea y conjuntiva de nuestro perro.


Lo más importante en este caso es tratar de evitar el contacto de nuestro perro con la oruga procesionaria eligiendo para pasear zonas que ellas no habiten. En el caso de no poder hacerlo, conviene estar alerta para que no se acerque ni para olisquearlas. Y si con todo esto no hemos podido evitar el contacto con la oruga, lo más adecuado será acudir de inmediato al veterinario, o al de urgencias de la zona, para poder realizar cuanto antes a nuestro perro un tratamiento a base de corticoides y antihistamínicos, generalmente administrados por vía intravenosa, para disminuir la gravedad de sus lesiones.


Si usted nota algo raro en el comportamiento de su perro, o le ve algo raro o tiene certeza de la Procesionaria, acuda a su veterinario de urgencia.









Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 


lunes, 21 de diciembre de 2020

La Navidad y las mascotas, los peligros más comunes.

Erik Farina

 


La Navidad puede ser peligrosa para los perros si no se toman las precauciones necesarias. Los riesgos más frecuentes para los perros son las intoxicaciones, los cortes y las electrocuciones. Como parte de nuestra familia, debemos proteger a nuestro perro de los siguientes alimentos, bebidas, plantas y adornos.


Los adornos de Navidad, el Árbol y las Plantas


El hecho de que toda la familia participe en la colocación de llamativos objetos en un árbol puede ser interpretado por un perro joven, activo o juguetón como una actividad divertida, en la que participar. Esto conlleva un riesgo y es que el perro puede ingerir los adornos de Navidad.


Los perros, sobre todo si son cachorros, se caracterizan por ser curiosos con los brillantes y coloridos adornos de Navidad. Sin supervisión, no es extraño que el animal aproveche para olisquear los adornos y mordisquear los cables, el espumillón o las bolas.


Algunos adornos de Navidad pueden tener filos cortantes y, si se rompen, pueden provocar cortes y heridas. Hay que evitar este tipo de decoración navideña, que no solo pondrá en riesgo a los animales, sino también a los niños de la casa.


Otra forma de evitar accidentes es impedir el acceso del perro a la zona donde se encuentra el árbol de Navidad. Para ello, se puede utilizar una malla. Se debe atar el árbol al techo, para evitar que se caiga al suelo y sea peor para su perro, o le caiga a un niño pequeño.


Las luces son uno de los adornos navideños más típicos y presentes en muchos hogares españoles. Sin embargo, son un reclamo peligroso para los perros, ya que precisan electricidad y un mordisco en un cable puede suponer una descarga eléctrica para el perro, que le puede provocar quemaduras.


La desconexión de los adornos lumínicos cuando el perro está solo en casa es la forma de evitar accidentes. También se puede camuflar el cable bajo una alfombra para evitar que el perro lo mordisquee. Se le puede untar a los cables con pimienta, con guindilla o tabasco u otra cosa que haga repeler a su perro.


Algunas plantas como el abeto o la llamada flor de Pascua (Poinsettia) conforman una parte importante de las tradiciones de estas fiestas. Pero hay que tener mucha precaución con los perros cuando estas plantas entran en casa.


Y es que, si la ingieren, "la flor de Pascua resulta venenosa para los perros y los gatos", por lo que esta planta se debe mantener fuera del alcance del animal si no queremos que se intoxique y vomite.


Si el árbol de Navidad es un abeto o contiene acículas afiladas, constituye otro riesgo y debe estar bien sujeto para evitar caídas. Si es natural, habrá que tener precaución para que el perro no beba agua de la maceta. Puede contener productos insecticidas que resulten tóxicos para el can. Las hojas, además, son como agujas. Si el perro las ingiere, le pueden provocar una perforación intestinal. No son las únicas plantas peligrosas: el Lirio y la Adelfa también son perjudiciales.


Ciertos regalos, como los teléfono móviles, suelen llamar la atención de algunos perros, hasta el punto de destrozarlos con sus dientes y tragarse los componentes.


Por este motivo, en Navidad, al igual que durante el resto del año, conviene no dejarlos al alcance de los perros, ya que les llama mucho la atención.


Diciembre es uno de los meses más fríos del año. La calefacción a pleno rendimiento en las casas, junto con los paseos al aire libre, supone contrastes de temperatura que pueden provocar que enferme su perro.


Por otro lado, el hielo puede provocar heridas en las almohadillas del perro, entre sus dedos. Si se va a dar un largo paseo con él, conviene protegerle las patas con unos calcetines, unas botitas o aplicar vaselina entre sus dedos y almohadillas, que forme una barrera frente al hielo.


Erik Farina


Los alimentos, los dulces y las sobras.


Las intoxicaciones provocadas por los alimentos perjudiciales para la salud del perro, como el cordero o el chocolate, suponen otro peligro navideño. La ingesta de carne y huesos de cordero provoca en el can problemas gastrointestinales. No digiere con facilidad la grasa de esta carne. Por otro lado, uno de los componentes del chocolate, la teobromina, resulta tóxico para el perro.


El chocolate es un dulce muy presente en los turrones y otros dulces navideños. Sin embargo, no es nada recomendable para los perros. Contiene una sustancia llamada teobromina, que resulta tóxica para los perros. Tanto es así, que la ingestión de 100 gramos de chocolate negro tendría graves consecuencias para la salud de un perro de 15 kilos.


El chocolate puede ser un ingrediente de muchos dulces, como el mazapán o los polvorones, camuflado en pequeñas cantidades, por lo que no es recomendable ofrecer al perro este tipo de productos.


Las uvas y las pasas, resultan tóxicas para el perro. Afectan al funcionamiento de los riñones del animal. Por este motivo, no hay que ofrecer ninguna uva al perro.


Las cáscaras del marisco contienen una sustancia denominada quitina que el perro no digiere bien. Le puede provocar vómitos, diarrea y estreñimiento.


Por otro lado, el marisco es un alimento rico en ácido úrico. La mayoría de los perros no tienen problemas con esta sustancia, excepto una raza: el dálmata, que puede padecer gota.


La cebolla contiene un componente (tiosulfato) que destruye los glóbulos rojos del perro. Las consecuencias para la salud del perro, sobre todo si está enfermo o es muy mayor, son anemia, debilidad y problemas respiratorios.


Los piensos y alimentos comerciales para el perro no contienen cebolla, pero hay que tener precaución con los desperdicios de las comidas y cena de Navidad, en los que el perro pueda hurgar. Para evitarlo, se puede colocar el cubo de la basura en un lugar donde el animal no tenga acceso, como dentro de un armario o bien en un cubo que tenga tapa.


El ajo, presente en muchos platos festivos, también resulta perjudicial para el perro. Los canes no tienen un sistema digestivo preparado para metabolizar de manera adecuada el ajo. Así que, en caso de ingerirlo, será como si tomaran un compuesto tóxico.


La leche y otros productos que contienen lactosa, como yogures, queso o incluso algunos postres, no son recomendables para la salud del perro. El perro no asimila esta molécula cuando la ingiere en grandes cantidades porque su estómago carece de la enzima encargada de destruirla y metabolizarla.


Las consecuencias para un perro que toma lactosa son problemas digestivos, como vómitos o diarrea.


El champán y el vino son algunas de las bebidas alcohólicas habituales en las mesas durante las cenas y comidas de Navidad. Por ello, hay que extremar la precaución si en casa hay perros y otros animales.


Cualquier bebida alcohólica es perjudicial y tóxica para el perro, incluso en pequeñas cantidades. Además, no le aporta ningún beneficio para su alimentación.


Además de los alimentos que resultan tóxicos para el perro, hay otros que son perjudiciales para su salud por diversas razones. Entre ellas, porque fomentan algunas enfermedades del corazón de los perros o porque el animal tiene dificultades para digerirlas.


Los frutos secos. Este alimento resulta difícil de digerir para el perro. No son recomendables ni enteros ni triturados porque el perro no los digiere bien.


La sal. Este mineral debe ser escaso en la dieta canina. Un exceso de sal en un perro con problemas cardiovasculares e hipertensos puede agravar su patología. Si en Navidad se ofrecen al perro frutos secos, jamón serrano u otro tipo de alimentos con alto contenido en sal, se caerá en el error de administrar un exceso de este mineral.


Los huesos. "Excepto el de rodilla de vaca cocido, pueden provocar perforaciones intestinales, diarrea y estreñimiento. Por ello, lo más adecuado es ofrecerles los huesos específicos de la vaca que venden para ellos.


El café y el té. Estas bebidas no son recomendables para el perro por su contenido en sustancias excitantes (cafeína y teína).


No debe variar de forma sustancial la dieta del perro durante la Navidad es una de las claves. Por otro lado, hay que informar al respecto a las visitas. Los niños y el resto de familiares y amigos deben evitar ofrecer al perro dulces u otros alimentos que pongan en riesgo la salud de su perro. Tenga a mano el número de teléfono de urgencias de su veterinario o el veterinario que esté de urgencias en las Navidades.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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Contacto:
psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

miércoles, 19 de febrero de 2020

Adiestramiento Canino – El Perro en el Coche 2


En el coche, el perro se siente normalmente como en su casa. Para el perro, el motor que ronronea es sinónimo de perspectiva de paseo, o de actividad en compañía de su dueño.

Tamaño de Perro, Tamaño de Coche


Cuando se ha escogido un perro de una raza grande, se tendrá que estudiar, en un plazo más o menos largo, el cambio del coche. En efecto, ya se trate de llevarlo al parque o a la oficina, o de vacaciones, o un fin de semana, el perro debe tener su lugar en el coche y no meterlo entre las maletas. Debe poder dormir y moverse comodamente.


El coche todoterreno o monovolumen, es el que mejor se adapta, sobre si se van a transportar varios animales, caso frecuente del que debe presentar numerosos perros en una exposición. Los cazadores que van a cazar o a participar en un concurso con muchos perros, que no paran de correr por todas partes, preferirán seguramente un remolque.


En cualquier coche, el lugar del perro es la parte trasera. Algunos perros de talla pequeña se colocan voluntariamente en la parte trasera, que reconocen como suya, lo que facilita las cosas cuando el habitáculo está lleno. Pero, CUIDADO, en este lugar el sol da muy fuerte, y si va con arnés tener cuidado con los frenazos fuertes, porque se desplazará bruscamente. El perro molesto debe, por su parte, ser separado del conductor por una rejilla de protección. Lo mismo sucede con los perros revoltosos, cualquiera que sea su tamaño, incluso los más pequeños, pueden distraer al conductor con facilidad y provocar un accidente, lo mejor siempre es llevarlos en un transportín.


Algunos dueños, en particular aquellos que preparan a sus perros para campeonatos o concursos de trabajo, prefieren acondicionar, en la parte trasera de su coche, unos cajones o jaulas, que impide al perro salirse y fatigarse, al tratar de mantener su equilibrio ante las irregularidades de la carretera; curvas, aceleración, frenazos, etc.. 


Los transportines, también obligan al perro a estar tranquilo, y por otra parte, debido a su forma, le facilitan un habitáculo agradable y confortable.


Por razones obvias, el perro no debe ir, nunca, en las rodillas del conductor. Todo conductor que desprecie esta norma de seguridad corre el grave riesgo, en caso de accidente, de ver a su compañía de seguros volverse contra él. De la misma manera es punible desde el punto de vista del código de circulación llevar un perro que impida la visibilidad o dificulte las maniobras.


Todo esto no debe servir para relegar el perro al maletero; en ese espacio oscuro y ruidoso, el perro separado de su amo puede sentirse desgraciado e incluso tener pánico.


¡Cuidado con los Golpes de Calor!



Cada año, numerosos perros mueren de un golpe de calor, a consecuencia, casi siempre, de una estancia prolongada, en un coche expuesto al sol y donde no entra ni una pizca de aire. La policía, avisada por los viandantes, debe intervenir, rompiendo el cristal para salvar al perro de un Golpe de Calor.

Cómo Reconocer el Golpe de Calor



Un perro ardiente, en un estado de semiconsciencia, que babea y cuyas mucosas están más oscuras de lo que es habitual, debe de ser socorrido de inmediato. En casos, hay que llevarlo, los más rápidamente posible, a un lugar ventilado, rociarlo abundantemente con agua fría, si es necesario, ponerle una bolsa de hielo en la cabeza y llevarlo al veterinario más cercano.

Cómo Evitar el Golpe de Calor


Este tipo de accidentes es muy fácil de evitar. Los problemas de estacionamiento existen realmente, pero un coche en el que debe permanecer un perro debe dejarse siempre en un estacionamiento en que dé la sombra, y el propietario debe ser consciente de que el sol gira en el transcurso del día y las sombras no están fijas. También tendrá que dejar ligeramente bajada la ventanilla. Un ventilador puede también ser conectado en la batería.


No Sólo los Golpes de Calor



Otro accidente, también grave, aunque menos conocido, es el riesgo que corre el perro, cuando su amo, imprudente o distraído, no le ha quitado su correa. Al moverse, el perro se enrolla con alguna palanca, por ejemplo, y al no poder desenrollarse, se mueve más y puede acabar estrangulándose, sobre todo si lleva puesto un collar corredizo.

Cuidado en la Carretera


En el curso de un largo viaje, el perro, como sus amos, necesita desentumecerse y agradecerá hacer un alto en el camino cada dos horas aproximadamente. Pero, Cuidado, una parada en el borde de la carretera nacional o de una autovía, no es más que un peligro. El perro, aterrorizado por el ruido o desorientado por la novedad, puede escaparse y cruzar la carretera. 


Es necesario tener la precaución de ponerle la correa antes, no vacilar en detenerse en una zona que permita al perro brincar sin ningún peligro.



Los viajes en un coche exponen al perro a la deshidratación, por lo que es necesario proporcionar agua fresca al perro. Es igualmente necesario que le dé el aire, pero no en exceso.. y en ningún caso se debe dejar que el perro saque la cabeza por la ventanilla abierta, recibiendo los golpes del viento, con lo que llegaría a su destino con una conjuntivitis, una queratitis o una otitis.. si no acaba muerto por el golpe de otro coche. Un último consejo: enseñar a vuestro perro a viajar tranquilo, pues no hay nada que ponga más nervioso que un perro que aúlla o ladra durante todo el trayecto.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

martes, 7 de enero de 2020

Los palos no son juguetes para los perros



Los palos no son juguetes para los perros, advierto del peligro que tienen.

Advierto del peligro que tienen los palos para los perros, no se debe jugar con ellos ni dárselo a los perros para que los muerdan. Pueden lesionarse con ellos, les aviso después de la realización de una operación y la extracción de un palo en la boca de un perro que le perforó la lengua y le quedó atrapado en la garganta.

La gran mayoría de los propietarios de perros, por comodidad, no le bajan varios juguetes a su perro para interactuar con el o para que se divierta su perro. Muchos los sacan para que haga sus necesidades y que jueguen con otro perro o que se busque su perro un juego para el solo.

Solamente el dueño tiene una reacción instintiva muy mala en responder al juego de un perro cuando le trae un palo, y ahí le enseña a su perro que eso es positivo y divertido para su dueño, ya que entra en su juego lanzando el palo cada vez que se lo trae.

O aun peor, por mas comodidad y tranquilidad para el dueño, observa a su perro mientras su perro está tumbado mordiendo el palo y tragándose trozos, que estos a su vez pueden quedar astillas pequeñas entre los dientes provocando gingivitis, o infecciones en la boca, o provocar problemas intestinales.

Pero lo peor esta por venir, al acostumbrar a este juego diario a su perro, este puede sufrir un accidente grave como el perro que operaron en esta clínica veterinaria, que se perforó la lengua con un palo y se le quedó el palo atascado en la garganta privando al perro de poder beber, comer y poder respirar bien.

Ahora al perro hay que anestesiarlo para poder realizar una operación quirúrgica, en la extracción del palo, y curar y coser las heridas provocadas por el palo. Un tratamiento de antibióticos, y ver cómo se recupera y evoluciona el perro.

Quiero advertir a la gente que se tiene que concienciar en no tirar palos a sus perros para jugar, para eso existen juguetes adecuados para cada perro, tamaño y boca. Muchos creen que no les ha pasado nada en años, pero quizás no se dieron cuenta de los problemas dentales, de la boca, o esas diarreas que ha tenido a lo largo de los años.

En los centros veterinarios veo varios casos de estos durante el año, ya sea por extraer un palo o haber desarrollado un absceso, se ven entre dos o tres casos al mes relacionado con los palos.

No quiero que los propietarios dejen de jugar con su perro, todo lo contrario, quiero que jueguen con su perro y puedan interactuar juntos, con juegos divertidos e intercambiar los juguetes. Para eso tienen juguetes extra duros y biodegradables 100 % 100 naturales y que pueden salvar la vida a su perro. Pueden proteger a sus perros usando este tipo de juguetes.

Recuerda que si tu perro viene con un palo, cámbiaselo por un juguete, para que usted se lo pueda quitar de la boca, nunca le regañe o castigue, y tampoco lo asuste, simplemente se lo cambias por un juguete que le guste, y juegue usted con el haciendo positiva la acción. Lo mejor es que nunca coja palos su perro, enséñale a no cogerlos, esto evitará posibles problemas en el futuro.








Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

jueves, 5 de diciembre de 2019

La Navidad y los peligros para tu perro

Consejos de los peligros mas comunes en la Navidad para tu perro.  


La Navidad puede ser peligrosa para los perros si no se toman las precauciones necesarias. Los riesgos más frecuentes para los perros son las intoxicaciones, los cortes y las electrocuciones. Como parte de nuestra familia, debemos proteger a nuestro perro de los siguientes alimentos, bebidas, plantas y adornos.

Los adornos de Navidad, el Arbol y las Plantas

El hecho de que toda la familia participe en la colocación de llamativos objetos en un árbol puede ser interpretado por un perro joven, activo o juguetón como una actividad divertida, en la que poder participar. Esto conlleva un riesgo y es que el perro puede ingerir los adornos de Navidad.

Los perros, sobre todo si son cachorros, se caracterizan por ser curiosos con los brillantes y coloridos adornos de Navidad. Sin supervisión, no es extraño que el animal aproveche para olisquear los adornos y mordisquear los cables, el espumillón o las bolas.

Algunos adornos de Navidad pueden tener filos cortantes y, si se rompen, pueden provocar cortes y heridas. Hay que evitar este tipo de decoración navideña, que no solo pondrá en riesgo a los perros, sino también a los niños de la casa.

Otra forma de evitar accidentes es impedir el acceso del perro a la zona donde se encuentra el árbol de Navidad. Para ello, se puede utilizar una valla. Se debe atar el árbol al techo, para evitar que se caiga al suelo y sea peor para su perro, o le caiga a un niño pequeño.


Las luces son uno de los adornos navideños más típicos y presentes en muchos hogares españoles. Sin embargo, son un reclamo peligroso para los perros, ya que precisan electricidad y un mordisco en un cable puede suponer una descarga eléctrica para el perro, que le puede provocar quemaduras.

Desconectar los adornos lumínicos cuando el perro está solo en casa es la forma de evitar accidentes. También se puede camuflar el cable bajo una alfombra para evitar que el perro lo mordisquee. Se le puede untar a los cables con pimienta, con guindilla o tabasco u otra cosa que haga repeler a su perro.


Algunas plantas como el abeto o la llamada flor de Pascua (Poinsettia) conforman una parte importante de las tradiciones de estas fiestas. Pero hay que tener mucha precaución con los perros cuando estas plantas entran en casa.

Y es que, si la ingieren, "la flor de Pascua resulta venenosa para los perros y los gatos", por lo que esta planta se debe mantener fuera del alcance del animal si no queremos que se intoxique y vomite.

Si el árbol de Navidad es un abeto o contiene acículas afiladas, constituye otro riesgo y debe estar bien sujeto para evitar caídas. Si es natural, habrá que tener precaución para que el perro no beba agua de la maceta. Puede contener productos insecticidas que resulten tóxicos para el perro. Las hojas, además, son como agujas. Si el perro las ingiere, le pueden provocar una perforación intestinal. No son las únicas plantas peligrosas: el Lirio y la Adelfa (Nerium oleander) también son perjudiciales.


Ciertos regalos, como los teléfono móviles, suelen llamar la atención de algunos perros, hasta el punto de destrozarlos con sus dientes y tragarse los componentes.

Por este motivo, en Navidad, al igual que durante el resto del año, conviene no dejarlos al alcance de los perros, ya que les llama mucho la atención.

Diciembre es uno de los meses más fríos del año. La calefacción a pleno rendimiento en las casas, junto con los paseos al aire libre, supone contrastes de temperatura que pueden provocar que enferme su perro.

Por otro lado, el hielo puede provocar heridas en las almohadillas del perro, entre sus dedos. Si se va a dar un largo paseo con él, conviene protegerle las patas con unos calcetines, unas botas o aplicar vaselina entre sus dedos y almohadillas, que forme una barrera frente al hielo.


Los alimentos, los dulces y las sobras.

Las intoxicaciones provocadas por los alimentos perjudiciales para la salud del perro, como el cordero o el chocolate, suponen otro peligro navideño. La ingesta de carne y huesos de cordero provoca en el perro problemas gastrointestinales. No digiere con facilidad la grasa de esta carne. Por otro lado, uno de los componentes del chocolate, la teobromina, resulta tóxico para el perro.

El chocolate es un dulce muy presente en los turrones y otros dulces navideños. Sin embargo, no es nada recomendable para los perros. Contiene una sustancia llamada teobromina, que resulta tóxica para los perros. Tanto es así, que la ingestión de 100 gramos de chocolate negro tendría graves consecuencias para la salud de un perro de 15 kilos.


El chocolate puede ser un ingrediente de muchos dulces, como el mazapán o los polvorones, camuflado en pequeñas cantidades, por lo que no es recomendable ofrecer al perro este tipo de productos.

Las uvas y las pasas, resultan tóxicas para el perro. Afectan al funcionamiento de los riñones del animal. Por este motivo, no hay que ofrecer ninguna uva al perro.

Las cáscaras del marisco contienen una sustancia denominada quitina que el perro no digiere bien. Le puede provocar vómitos, diarrea y estreñimiento.

Por otro lado, el marisco es un alimento rico en ácido úrico. La mayoría de los perros no tienen problemas con esta sustancia, excepto una raza: el Dálmata, que puede padecer gota.


La cebolla contiene un componente (tiosulfato) que destruye los glóbulos rojos del perro. Las consecuencias para la salud del perro, sobre todo si está enfermo o es muy mayor, son anemia, debilidad y problemas respiratorios.

Los piensos y alimentos comerciales para el perro no contienen cebolla, pero hay que tener precaución con los desperdicios de las comidas y cena de Navidad, en los que el perro pueda hurgar. Para evitarlo, se puede colocar el cubo de la basura en un lugar donde el animal no tenga acceso, como dentro de un armario o bien en un cubo que tenga tapa.

El ajo, presente en muchos platos festivos, también resulta perjudicial para el perro. Los perros no tienen un sistema digestivo preparado para metabolizar de manera adecuada el ajo. Así que, en caso de ingerirlo, será como si tomaran un compuesto tóxico.


La leche y otros productos que contienen lactosa, como yogures, queso o incluso algunos postres, no son recomendables para la salud del perro. El perro no asimila esta molécula cuando la ingiere en grandes cantidades porque su estómago carece de la enzima encargada de destruirla y metabolizarla.

Las consecuencias para un perro que toma lactosa son problemas digestivos, como vómitos o diarrea.

El champán y el vino son algunas de las bebidas alcohólicas habituales en las mesas durante las cenas y comidas de Navidad. Por ello, hay que extremar la precaución si en casa hay perros y otros animales.

Cualquier bebida alcohólica es perjudicial y tóxica para el perro, incluso en pequeñas cantidades. Además, no le aporta ningún beneficio para su alimentación.

Además de los alimentos que resultan tóxicos para el perro, hay otros que son perjudiciales para su salud por diversas razones. Entre ellas, porque fomentan algunas enfermedades del corazón de los perros o porque el animal tiene dificultades para digerirlas.


Los frutos secos: Este alimento resulta difícil de digerir para el perro. No son recomendables ni enteros ni triturados porque el perro no los digiere bien.

La sal: Este mineral debe ser escaso en la dieta canina. Un exceso de sal en un perro con problemas cardiovasculares e hipertensos puede agravar su patología. Si en Navidad se ofrecen al perro frutos secos, jamón serrano u otro tipo de alimentos con alto contenido en sal, se caerá en el error de administrar un exceso de este mineral.

Los huesos: Excepto el de rodilla de vaca cocido, pueden provocar perforaciones intestinales, diarrea y estreñimiento. Por ello, lo más adecuado es ofrecerles los huesos específicos de la vaca que venden para ellos.

El café y el té: Estas bebidas no son recomendables para el perro por su contenido en sustancias excitantes (cafeína y teína).

No debe variar de forma sustancial la dieta del perro durante la Navidad es una de las claves. Por otro lado, hay que informar al respecto a las visitas. Los niños y el resto de familiares y amigos deben evitar ofrecer al perro dulces u otros alimentos que pongan en riesgo la salud de su perro. Tenga a mano el número de teléfono de urgencias de su veterinario o el veterinario que esté de urgencias en las Navidades.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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viernes, 14 de febrero de 2014

El chocolate es tóxico para los perros

¿El chocolate realmente daña a los perros?

SI, El chocolate es tóxico para los perros

Se puede, en función de su peso y la cantidad que comen, así que estar atentos en este Día de San Valentín. Los estimulantes en el chocolate puede dar lugar a vómitos, diarrea, agitación y potencialmente mortal con elevadas frecuencias cardiacas o convulsiones.

"Los perros no tienen un botón de apagado", dijo la doctora Tina Wismer, directora médico del Centro de Control de Envenenamiento de Animales ASPCA. "Si usted o yo comimos un 10 por ciento de nuestro peso corporal en el chocolate, tendríamos los mismos problemas. Un perro de 10 libras puede comer fácilmente una libra de chocolate ".

Cuanto más oscuro sea el chocolate, más tóxico será. Para un perro de 20 libras, 9 oz de chocolate con leche pueden causar convulsiones, pero se necesita sólo 1,5 onzas de chocolate negro, dijo.

Los signos de envenenamiento del chocolate por lo general aparecen de seis a 12 horas después de la ingestión, de acuerdo con el Manual veterinario de Merck.

"Las convulsiones debido a la toxicidad no se detienen a menos que usted las trate", dijo la Dra. Wismer. Así que debe ir a la clínica de urgencias de su veterinario si usted vuelve a casa y se encuentra a su perro varias veces con vómitos y extremadamente agitado, y desde luego si el perro está inconsciente y sus extremidades tiemblan. Por el contrario, los perros que vomitan una vez y se quedan dormidos pueden ser vistos en casa, dijo la Dra. Wismer.

A diferencia de los gatos, a los perros les gustan los dulces. Así que lo mejor es mantener el chocolate guardado lejos y fuera de las encimeras, los cuales son rival para un escalador motivado.

Las Golosinas de la algarroba son una alternativa segura para los perros que aman el sabor del chocolate. Otros alimentos comunes que presentan peligros para los perros son las pasas y las uvas. El xilitol, que se utiliza para endulzar chicle sin azúcar, es también "un gran problema" para un animal doméstico, dijo la Dra. Wismer, "En realidad, baja el azucar en la sangre, y puede tener convulsiones."

Por: Catherine Saint Louis - Tra: Erik Farina

Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Psicólogo Canino, Especialista en Comportamiento Canino)

viernes, 20 de diciembre de 2013

Consejos de seguridad para mantener a su perro a salvo en las Navidades

Aprenda cómo usted puede disfrutar de su perro durante las Navidades, manteniendo su seguridad y sobretodo lejos de la sala de emergencia veterinaria.

Los veterinarios suelen recibir un aumento en el número de llamadas de emergencia durante la temporada navideña. Ya se trate de la exposición al chocolate o a las comidas con grasa o los perros lesionados por culpa de la exposición a las decoraciones festivas tales como cables eléctricos, las luces, los adornos, el oropel, etc, los días de fiesta pueden presentar riesgos para los perros.

El chocolate, por ejemplo, es una parte esencial de las vacaciones para muchas personas, pero es importante que se mantenga alejado del perro.

La manera más importante que usted puede disfrutar de su perro durante las Navidades es proporcionándole una buena supervisión y vigilancia para que no se expongan a los alimentos, las decoraciones, la gente extraña, u otras cosas que pueden causar una interrupción o un viaje inquietante a una clínica veterinaria de emergencia.

-No debe alimentar a su perro con las sobras de la mesa y no permita que un perro de la familia se siente debajo de la mesa durante las comidas, donde los niños pueden darles los alimentos. La salsa de carne, la grasa de la carne y la piel de las aves pueden causar condiciones peligrosas para la vida, como problemas gastrointestinales y pancreatitis. Los huesos pueden astillarse y crear obstrucciones intestinales.

-Tenga cuidado con los adornos navideños, los perros con frecuencia los comen, les llama la atención todo lo que sea nuevo y diferente en la casa. Por ejemplo el oropel puede causarle una obstrucción intestinal lo suficientemente grave como para requerir cirugía.

-No deje que su perro intente alcanzar los adornos del árbol de Navidad. Si el árbol se cae, su mascota podría sufrir un accidente. Considere la posibilidad de atar el árbol hasta el techo o un marco de puerta usando la línea de pesca para asegurarlo.

-No le dé chocolate a su perro. Contiene teobromina, que es tóxico para los perros. Cuanto más oscuro sea el chocolate (chocolate para hornear siendo el más oscuro), más peligroso es para las mascotas.

-Tenga mucho cuidado con los productos horneados y los dulces alrededor de los perros, debe tenerlos fuera de su alcance. No sólo son a menudo demasiado rico para mascotas, pero un edulcorante artificial a menudo se encuentran en productos horneados, los dulces y los chicles, el xilitol, se ha relacionado con la insuficiencia hepática y la muerte en los perros.

-Las flores, los centros de mesa, los adornos de la chimenea y otras plantas festivas son otra característica común de la Navidad que puede dar lugar a una visita veterinaria de emergencia. La Amaryllis, el Muérdago, el Balsámico, el Pino, el Cedro, y el Acebo se encuentran en la lista de plantas navideñas más comunes que pueden ser peligrosas e incluso tóxicas para las mascotas que deciden comer, y las flores de Pascua pueden ser un problema también.

-Desenchufe todas las decoraciones eléctricas mientras usted no esté presente. Los perros tienen a menudo la tentación de masticar los cables eléctricos, pudiendo recibir una descarga eléctrica. Las luces Navideñas son muy bonitas, pero teniendo un perro y no esta presente es mejor desenchufarlas.

OS DESEO UNAS FELICES FIESTAS A TODOS Y UNAS FIESTAS AGRADABLES PARA SUS PERROS. ACUERDENSE DE SACARLOS A LA MISMA HORA Y NO VARIARLES EL HORARIO Y SI ES POSIBLE ALARGUENLES EL TIEMPO DE PASEO QUE ES NAVIDAD.

Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Psicólogo Canino, Especialista en Comportamiento Canino)


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