jueves, 3 de mayo de 2012

Los suplementos de la pérdida de grasa para las mascotas


El último artículo introducido; omega-3 los ácidos grasos como una ayuda para la pérdida de peso en las mascotas. Los suplementos de pérdida de peso son bien conocidos en la pérdida de peso humano pero menos utilizado en animales domésticos. Además de los Omega-3 existen algunos otros suplementos probados de pérdida de peso. Este artículo discutirá los suplementos y otros de la lista que habrían de ser ayudas efectivas, pero carecen de la evidencia científica que apoye tales afirmaciones.

L-Carnitina

La L-Carnitina es un aminoácido como la molécula que aumenta la absorción de ácidos grasos en la mitocondria para la producción de energía. Las células del cuerpo producen energía mediante la quema de azúcares, proteínas y grasas. Los azúcares pueden producir energía inmediata sin la necesidad de oxígeno. Esto puede ocurrir en cualquier parte de la célula. Durante más tiempo, más energía sostenida, el cuerpo utiliza las grasas y las proteínas para obtener energía, pero necesita el órgano celular conocido como la mitocondria para hacer esto. La L-carnitina es necesaria para las grasas de lanzadera desde el cuerpo de la célula en estas mitocondrias. Estudios en humanos y animales han confirmado que los sujetos con una dieta restringida en calorías perdieron más peso si se complementan con L-Carnitina para facilitar el uso de esta grasa. Este es un complemento extremadamente seguro y eficaz que es fácilmente disponible en los mercados, tiendas de alimentos y farmacias. Consulte a su veterinario para una dosificación para su mascota.

L-Arginina

La L-Arginina es otro aminoácido como el producto químico. La comunidad veterinaria aún tiene que reconocer sus potencialidades, por lo que se carece de estudios en perros y gatos. Un estudio inicial en ratones obesos documentado una pérdida de peso del 16 por ciento en diez semanas sin la restricción de calorías. La grasa abdominal se redujo en un 45 por ciento. La utilización de la energía aumentaron en un 22 por ciento de grasa y de azúcar en la utilización de la energía aumentó 34-36 por ciento. Las anomalías asociadas con la diabetes también han mejorado. Otros estudios en ratas obesas, cerdos y seres humanos confirmaron estos resultados. Todos los estudios documentaron un aumento en el tejido muscular de los sujetos suplementados.

Estos resultados son muy prometedores para los propietarios que se sienten frustrados con la pérdida de peso en sus animales domésticos, y podría resultar muy útil para los animales domésticos que necesitan perder unos pocos kilos de más o para quienes la restricción calórica es difícil. Los Toys y razas pequeñas son candidatos obvios. Los animales con enfermedades que podrían ser complicados por la restricción calórica también serían buenos candidatos para la suplementación de L-Arginina. Una vez más, consulte a su veterinario para una dosis adecuada.

DHEA

La dehidroepiandrosterona, o DHEA, es una hormona esteroide involucrado con la producción de testosterona y las hormonas sexuales estrógeno. Los estudios han documentado una mayor pérdida de peso en calorías restringidas en pacientes en la pérdida de peso que reciben con este suplemento. El aumento de las hormonas sexuales y sus posibles efectos secundarios de salud fueron motivo de preocupación para los investigadores de estos estudios. Este suplemento se debe usar con extrema precaución y sólo bajo la supervisión de un veterinario.

Dirlotapida o Slentrol

La Dirlotapida es un fármaco que inhibe la transferencia de grasas en la dieta a partir de células intestinales en el torrente sanguíneo. La acumulación de grasa en las células intestinales se cree que aumenta la liberación de hormonas intestinales que da señal de la plenitud o saciedad en el cerebro, lo que reduce el apetito. Cuatro estudios han documentado que los perros que están con suplementados con dirlotapida han perdido peso desde 9,5 hasta 15 por ciento más que los controles no suplementados. Los perros con suplementos experimentaron un 2,5-3,5 por ciento en peso cuando se suspendió la dirlotapida. La Dirlotapida sólo está aprobada para su uso en perros y sólo está disponible a través de veterinarios o de una prescripción veterinaria.
 
Suplementos sin ser documentados con resultados efectivos

Ácido Linoleico Conjugado, o CLA es un ácido graso omega-6 sin que los resultados documentados de los omega-3. El picolinato de cromo es ampliamente promocionado como una "quema de grasa" ayuda en los seres humanos. No hay evidencia que sugiere que es útil en los animales domésticos y tenga daños en el ADN se hayan documentado con su uso. Los bloqueadores de almidón han demostrado ser inútiles en los seres humanos y animales. El quitosano, un compuesto de la concha de los crustáceos, la vitamina A, proteína de soya, la linaza y el tamarindo (fruta) se cita a menudo como suplementos dietéticos sin ningún fundamento científico.

La efedra, que se encuentra en el té y otras hierbas chinas, así como en la cafeína, se ha defendido como suplementos para perder peso. Además de la falta de evidencia de la efectividad, estos compuestos pueden ser muy tóxicos para las mascotas. Psyllium, el ingrediente activo en el Metamucil, goma guar, la espirulina, diente de león, extractos de plantas como el ginseng, han sido promovidos como suplementos para perder peso - sin ninguna evidencia científica que apoye las reivindicaciones.

Conclusión

No hay una solución mágica para suplemento de pérdida de peso. La restricción de calorías es la clave. Las ayudas como la L-Arginina, L-Carnitina, Omega 3s y la Dirlotapida puede ayudar, pero la pérdida de peso requiere un compromiso a un plan de pérdida de peso y, en última instancia, un cambio de estilo de vida que incluye un programa de alimentación más adecuado junto con el ejercicio constante.

Dr. Ken Tudor

Un Golden Retriever ciego consigue su propio perro guía



Tanner, que nació ciego y sufría de convulsiones, es llevado de la correa por el perro compañero, Blair, en la clínica de Oklahoma

Era una vida dura para Tanner, un perro Golden Retriever ciego que sufre de epilepsia - hasta que encontró un amigo de cuatro patas para ser sus ojos.

Blair, un Labrador Negro de 1 año de edad, con un pasado turbulento, se agarra de la correa de Tanner y lo conduce por el hospital Veterinario de Tulsa, Oklahoma, El animal que llama a casa.

"Ellos salen todo el tiempo", dijo Karen Miller, gerente en practica del Woodland West Animal Hospital. "Es increíble verlos juntos."

Tanner nació ciego hace 2 años y medio, y tenía una casa hasta que su dueño murió en el 2010. Se recuperó alrededor de entre una familia del Sooner Golden Retriever Rescue, que actualmente lo posee.

El grupo de rescate lo colocó en el hospital de animales en diciembre pasado para cuidarlo de sus ataques, que le hacen ser incontinente y "entrar en un frenesí de morder", dijo Miller.

No fue hasta que conoció a Blair, que llegó al hospital después de ser encontrado sin casa y con un disparo de bala, que el personal notó un cambio.

"Un día [Blair y Tanner] estaban jugando en un patio de juego juntos", dijo el Dr. Mike Jones del Woodland West Vet. "Blair, de repente, pareció darse cuenta de que Tanner estaba ciego y sólo empezó a ayudarle a su alrededor."

Desde la reunión, las incautaciones de Tanner se han vuelto menos frecuentes, mientras que Blair se ha convertido en menos ansioso, dijo el personal del hospital.

"Hemos trabajado con un montón de perros de servicio diferentes para poder proveer estos servicios a las personas", dijo Jones a ABC News.com. "Pero es la primera vez que he visto algo como esto, la relación especial que tienen estos dos perros."

Las autoridades están esperando que alguien adopte la pareja juntos. Sería un final conmovedor para una pareja que se enfrentan a la eutanasia, dijo Pamela Denny, vicepresidente de la Sooner Golden Retriever Rescue.

"Estoy segura de que seré capaz de colocarlos", dijo Denny. "Se trata de encontrar la casa adecuada para amarlos."

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

miércoles, 2 de mayo de 2012

Parásitos internos en los perros

A nuestros perros pueden atacarles diversos tipos de parásitos externos; sin embargo, estos no son los únicos, sino que también se ven expuestos a los parásitos internos, unos pequeños organismos que viven en el interior del animal parasitado, especialmente en el intestino, en el corazón y los pulmones.

En cuanto a los parásitos intestinales, básicamente se dividen en dos grupos, los vermes redondos o nematodos y los vermes planos o cestodos, y cualquiera de ellos vive en el aparato digestivo del perro, donde se alimentan succionando sangre y nutrientes. Por este motivo pueden provocar lesiones en los tejidos, así como llegar a producir una obstrucción intestinal y, en casos muy graves, la muerte.

La mejor manera de luchar contra ellos es la prevención y unos buenos hábitos higiénicos. A este respecto, se recomienda que el perro sea desparasitado al menos cuatro veces al año, es decir, cada tres meses.

Otro tipo de parásito es el llamado “gusano del corazón” o dirofilaria, que en su fase adulta se localiza en el corazón del perro y provoca una enfermedad de evolución lenta con graves síntomas cardíacos y respiratorios que pueden resultar mortales. Para luchar contra esta parasitación existe tratamiento, aunque no es sencillo, de modo que lo más seguro es la prevención.
 
Dado que algunos de estos parásitos pueden afectar al hombre y producir las mismas enfermedades que al perro, el dueño debe mantener una relación lo más higiénica posible con su mascota y evitar, en la medida de lo posible, que le chupe indiscriminadamente, especialmente en los labios.

Finalmente, para proteger de los parásitos internos al perro y a las personas de su alrededor, lo mejor es seguir las pautas de desparasitación indicadas por el veterinario, quien marcará las más adecuadas según el peso del perro, la zona donde viva y sus costumbres.

Necesidades nutricionales de los perros adultos

Al igual que el ser humano, el perro experimenta cambios propios del paso de los años. Por ello, su tipo de vida se debe adaptar a estas nuevas necesidades, incluida la alimentación.

Por su parte, los signos del paso del tiempo no son evidentes al principio y varían según el tamaño del perro, incluso de la raza. A este respecto, cuanto más pequeño es el perro, más tardan en ser evidentes los cambios debidos a la edad.

Asimismo, se ha determinado que la madurez tiene dos etapas. La primera es aquella en la que los signos se producen pero suelen pasar inadvertidos para el dueño o éste apenas les da importancia; por ejemplo, el descenso de la actividad del perro, un ligero aumento de peso y la aparición de sensibilidad dental.

Esta primera fase empieza hacia los 8 años en los perros de menos de 10 kilos de peso cuando son adultos; hacia los 7 años de edad en los perros de tamaño mediano, los que pesan entre 10 y 25 kilos, y a los 5 años en los perros grandes, los que superan los 25 kilos de peso.

La segunda fase se caracteriza porque los signos de la edad ya son evidentes, por ejemplo el pelaje pierde brillo y aparecen muchos pelos blancos, evita el movimiento siempre que puede, su resistencia a la actividad es menor y aumenta el riesgo de padecer enfermedades.

Sin embargo, el perro mayor no debe considerarse como un animal enfermo, sino que en su organismo han aumentado  los efectos de los radicales responsables del envejecimiento celular, y superan la capacidad protectora de los antioxidantes. Esto hace que se vaya volviendo más sensible a ciertas enfermedades asociadas a la edad (enfermedad renal, osteoartirtis, tumores, etc.). Al igual que la primera fase, la edad en que comienza esta segunda etapa del envejecimiento varía según el peso. Así, los perros de menos de 10 kilos muestran más signos de vejez a partir de los 12 años; los perros medianos a los 10 años y los grandes a los 8.
 
Por todo esto, es fundamental adaptar la alimentación a las necesidades propias de estas etapas. Con un alimento adecuado a la primera fase de envejecimiento se ayuda al mantenimiento de la vitalidad, a un mejor control de la salud dental y de la tolerancia digestiva, así como a un cuidado más específico de la salud y belleza de la piel y el pelo.

En cuanto a los alimentos desarrollados para atender las necesidades de los perros en la segunda fase de envejecimiento, permiten un cuidado más exhaustivo de la salud articular, del tránsito digestivo y, por supuesto, de la belleza del pelo a través de la salud de la piel.

El Perro tiene origen en el sureste Asiático

El perro procede de China
 
Entre todos los estudiosos que dedican su tiempo a explicar el origen del perro destaca Peter Savolainen, perteneciente al Real Instituto de Tecnología de Suecia, quien en 2002 publicó un estudio que situaba dicho origen en el sureste asiático, donde se habían encontrado evidencias que procedían de 11.500 años atrás.

No obstante, este autor ha publicado en la revista “Heredity” otro estudio reciente en el que resulta más concreto y sitúa los orígenes del perro en la cuenca del río Yangtsé, en China. Para ello, ha utilizado el análisis de miles de secuencias genéticas procedentes de perros de todo el mundo y las ha comparado con las de más de 150 perros procedentes del Yangtsé con la intención de encontrar los marcadores que comparten y poder situar el origen geográfico de su ancestro común.

Lo curioso de este estudio está en que hasta la fecha todos los análisis genéticos caninos que se habían llevado a cabo, y que situaban el origen del perro en Oriente Medio, habían excluido a la población canina de esta zona asiática, así que era imposible haberlo determinado antes. Sin embargo, según concluye este estudio, la domesticación del lobo se hizo en esta zona geográfica a partir de unas cien hembras y fue extendiéndose al resto del planeta.
Otro de los aspectos en los que se han basado es que prácticamente la mitad del patrimonio genético del perro actual es semejante en toda la población universal, pero que sólo en las muestras procedentes de la zona del Yangtsé se encontró el rango completo de diversidades genéticas correspondiente al resto de la especie, lo que los expertos llaman haplotipos.

Para concluir, también se analiza la importancia que pudo tener la hibridación del lobo con el perro ancestral para ir evolucionando hasta nuestros días; sin embargo, la conclusión es que una vez llevada a cabo la domesticación del cánido primitivo que dio origen al perro, no hubo hibridación con el lobo salvaje, sino que fue evolucionando independientemente.

Según los cálculos llevados a cabo, los orígenes de esta población canina estarían entre los 5.400 y los 16.300 años, lo que coincide con el origen del cultivo del arroz. Esto lleva a deducir que la domesticación del perro tuvo lugar en el proceso de sedentarización del hombre en aquella época.