domingo, 19 de enero de 2020

La vista del perro. Cómo ve el mundo un perro



Este artículo es muy importante para el tema del adiestramiento, comportamiento o educación de su perro, desde que nace hasta que es adulto, o simplemente en perros adultos. Hay que comprender muy bien el sentido del perro y como percibe las cosas y la vida, para no cometer errores a la hora de su educación. Privarles de ciertas respuestas emocionales, instintos o percepciones, puede provocar problemas de conducta en el perro, desequilibrio y trastornos. Hay mucha gente que les priva de esto, cuando es sumamente necesario para el perro.


¿Ve el Perro el mundo igual que nosotros?


Bueno los perros son daltónicos, pero eso no significa que lo vean todo en blanco y negro (foto 2). Si que ven colores (foto 1), fundamentalmente los azules y amarillos (foto 3), esto se debe a que tiene solo dos tipos de receptores de color, comparado con los humanos que contamos con tres. Y eso puede ser el motivo de que tu perro ignore un juguete naranja sobre la hierba verde, ya que esos colores le parecen muy similares. Es mejor siempre darles algo de color azul, aunque es cuando los objetos están en movimiento cuando su vista funciona mejor.


Los ojos caninos procesan lo que ven mas rápido que nosotros, es casi como si lo vieran todo a cámara lenta, por eso siempre están en el lugar correcto para coger un objeto que le has lanzado al aire. Los ojos del perro son más sensibles al movimiento y a la luz, que el de los humanos, pero perciben los contornos con menos nitidez que los nuestros. Su globo ocular es algo aplastado, y aunque pueden alterar la longitud focal como nosotros, no logran enfocar de forma tan eficaz. En contrapartida, algunas razas como el Collie, son capaces de detectar hasta el más imperceptible de los movimientos, como por ejemplo la dilatación o la contracción de una pupila humana.


El Campo Visual


Lo normal es que un perro posea un campo visual más amplio que el de los humanos, debido a la forma de su cabeza y al lugar donde están implantados sus ojos en ella. Los perros braquicéfalos como el Carlino o el Boxer suelen abarcar un angular de 200 grados, mientras que los dolicocéfalos, como los lebreles, el Saluki o el Galgo abarcan un campo visual de 270 grados, si bien en detrimento de la visión estereoscópica. El ojo humano abarca un campo visual de 100 grados. (foto 4)

Los perros braquicéfalos como el Bulldog, tienen los ojos implantados en la parte frontal de la cara, gracias a lo cual la porción de campo visual abarcada a la vez por ambos ojos es mucho mayor que la abarcada por los ojos de sus congéneres de morro alargado.

Esta porción del campo visual compartida es la que le permite la perspectiva y la distancia de los objetos. Por ello el dolicocéfalo están dotados de una magnifica visión lateral, disfruta en cambio de una visión estereoscópica relativamente mala.


Las diferentes formas de los ojos y la implantación de éstos en la cabeza, varían tanto de una raza a otra, son las que determinan el campo visual del perro. Ejemplo: el Chow Chow, el Pastor Alemán, el Whippet o el Bullterrier.


El Funcionamiento del Ojo


El ojo es una bolsa rellena de fluidos y alojada en una órbita especial abierta en el hueso del cráneo. Lo mantiene en su lugar fuertes músculos, que además le permite desplazarse hacia arriba, hacia abajo y lateralmente. La superficie del ojo está formada por una membrana muy resistente denominada esclerótica, que se vuelve transparente en la parte frontal del globo ocular, donde recibe el nombre de córnea. (foto 5)


El cristalino está unido al cuerpo ciliar, un músculo que al contraerse altera la forma del primero, permitiendo así al perro enfocar a diferentes distancias. El cuerpo ciliar, además, sostiene y mueve el cristalino. (foto 5)


La retina, que reviste la parte posterior del ojo, posee nervios sensibles a la luz que transfieren la información recogida al cerebro a través del nervio óptico. Una vez allí, los datos son decodificados para generar una imagen. En el fondo del ojo existe una capa reflectante denominada tapiz o tapétum, responsable de ese reflejo tan peculiar que se observa en los ojos de los perros cuando les da la luz de frente. (foto 5)


Los perros tienen un tercer párpado (la membrana nictitante), normalmente replegado en el ángulo interno del ojo. Se hace visible sólo cuando el perro está enfermo, momento en que se despliega para proteger el ojo. La glándula lacrimal fabrica las lágrimas para mantener la córnea húmeda y limpia.


El fluido sobrante se elimina a través de unos conductos situados en el ángulo interno del ojo, que desembocan en el morro del perro o en la trufa, según la raza. Cuando estos conductores se obstruyen, las lágrimas desbordan los lagrimales y se derraman por la cara, manchando la piel y el pelo del perro.



A causa de su particular anatomía, los perros no perciben el color del mismo modo que los humanos. No distinguen los tonos intermedios entre el amarillo verdoso y el rojo, pasando por el naranja, aunque sí pueden diferenciar todos los colores situados en los extremos del espectro luminoso.


Foto 1


Foto 2

Foto 3

Foto 4

Foto 5


Por: Dr.Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

sábado, 18 de enero de 2020

El frío tiene un peligro para los perros

Erik Farina 2014
Las temperaturas de congelación, las fuentes de calor y la exposición a las toxinas, plantean peligros para los perros durante los meses de invierno. 

Estos días esta bajando la temperaturas con alertas de nieve y temperaturas bajo cero. Como pueden pasar estos días nuestros perros este invierno a pesar de estos cambios de temperatura continuo.

Los propietarios de manera proactiva deben proteger a las mascotas de los muchos peligros asociados con las temperaturas de congelación y otros cambios ambientales. La prevención es la mejor manera de mantener a su mascota del sufrimiento de muchos peligros del invierno.

El Frío, La Hipotermia y La Congelación

El invierno trae consigo días de oscuridad y bajas temperaturas pueden causar hipotermia o congelación, los cuales requieren de atención veterinaria inmediata.

La hipotermia es una reducción por debajo de lo normal en la temperatura corporal. En comparación con los seres humanos, las mascotas tienen un rango mayor de temperaturas normales. 37'8ºC - 39'2º C

La reducción de la temperatura central asociada con la hipotermia disminuye el flujo sanguíneo a los pies, orejas, piel, etc.. con el fin de mantener un suministro suficiente a los órganos vitales; el corazón, los pulmones, el cerebro, los riñones, el hígado. Esto ralentiza la movilidad de un perro, reduce la oxigenación de los tejidos, y hace que la piel se sienta fría al tacto y de color rosado pálido hasta el azul.


El congelamiento ocurre cuando las extremidades sufren una exposición prolongada a temperaturas extremas. Los tejidos comienzan a descomponerse, gangrena, y pueden requerir tratamiento quirúrgico.

El contacto entre la piel y la lluvia helada, aguanieve, nieve, o el hielo permite escaparse fácilmente el calor del cuerpo. Una piel sana con pelo o de una capa externa de material resistente al agua puede rechazar algunos de los golpes de la naturaleza por un tiempo limitado.


No debes tener un perro exclusivamente al aire libre en las inclemencias del tiempo. Siempre tienes que disponer de una vivienda termorregulada con cómodas camas y una zona de hidratación fresca. El agua se congela por debajo de 0ºc, así que asegúrese de disponer agua para su perro.


El calor, las quemaduras, y la ventilación

Con las frías temperaturas en el exterior, los seres humanos por sistema subimos el calor interior, y esto tiene muchos riesgos potenciales para la salud de nuestros perros.

Rejillas de ventilación, mantas eléctricas, y los puntos junto a la chimenea durmiendo, puede causar quemaduras térmicas en la piel. No debe permitir el contacto cercano o prolongado entre su perro y las fuentes aparentemente agradables de calor.

Evite el uso de queroseno y otros combustibles, como los vapores tóxicos y el potencial del fuego estos pueden crear riesgos de seguridad tanto para los animales domésticos como a las personas.


La activación de los aparatos de calefacción pueden contener peligrosas bacterias, el moho y las sustancias tóxicas. El aparato respiratorio, el hígado y daños en otros órganos y sistemas pueden ocurrir después de la inhalación o ingestión de estas partículas activadas. Antes de encender la calefacción, debe realizar un mantenimiento rutinario y limpieza de los filtros recomendados por las directrices del fabricante.

Anticongelante (Etilenglicol)

Este peligroso y sabroso liquido presenta una amenaza para los perros durante todo el año. En la preparación para el invierno, el anticongelante de un automóvil suele ser cambiado o renovado.

Sólo se necesita una pequeña cantidad de ingrediente activo que es el anticongelante,(etilenglicol), para causar la insuficiencia renal,  o muerte total.

Los derrames de anticongelante en lugares accesibles para los perros podría atraer a su lengua a la exploración de una muestra de la sustancia de sabor dulce. Evite la fuga de anticongelante y otras sustancias tóxicas (aceite, líquidos del motor, etc) debe tener un servicio profesional de coches lejos de su casa. También puedes renunciar a los anticongelantes convencionales con otros productos más seguros para mascotas.

Si su perro anda suelto por ahí, cuidado con el coche de algun amigo o visitante que puede dejar un goteo verde indeseable en el camino de su casa.

Además, pasear por un estacionamiento de coches puede albergar líquidos peligrosos.


Siempre pasee a su perro controlado con una correa durante las salidas invernales. O pasea con tu perro por un parque seguro.

La Sal

El Hielo, la aguanieve y la nieve pueden crear condiciones peligrosas en las carreteras, o en las aceras de las calles. Para despejar los caminos, la gente confía en soltar sal de roca en el exterior, que es toxica para los animales.

El contacto entre la sal y la piel crea en la superficie, sequedad o irritación. Si se come esta sal, le conducirá a una variedad de problemas gastrointestinales, incluyendo vómitos, diarrea, e inapetencia. Pone en peligro la vida y desequilibrios metabólicos y cardiovascular que se asocian con alteraciones electrolíticas relacionadas con el consumo de la sal.


Los perros cachorros, los viejos y los enfermos son menos capaces de aclimatarse a la eficiencia o salir de ambientes hostiles que el promedio de un perro adulto y sano. Debe prestar especial atención a las necesidades de los cachorros, los viejos y los perros enfermos durante los meses de invierno.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 


viernes, 17 de enero de 2020

El Perro y sus Instintos de Caza

Erik Farina 2015
Vamos hacer un repaso de las razas que hablamos anteriormente, para poder realizar una mejor convivencia en el hogar con nuestros perros y poder canalizar sus instintos en juegos, adiestramiento y ejercicio.

La Agudeza Sensorial. 

Todos los órganos de los sentidos del perro están expresamente diseñados para asistirlo en la caza. Su agudo olfato le permite rastrear una presa a kilómetros, incluso horas después de que la pieza se haya marchado. Sus ojos, sobre todo si se trata de Lebreles, que se guían de la vista más que del olfato para cazar, les permiten detectar hasta el más insignificante movimiento que pueda producirse en extensiones muy vastas. Los perros poseen también muy buen oído, y pueden captar hasta el más leve murmullo producido por las posibles presas. 

El cuerpo del perro ha sido modificado por los criadores para incrementar su habilidad como cazador. Los Lebreles (cazador de liebres) tienen cuerpo de Sprinter para alcanzar liebres y conejos en plena carrera; los Terrier pueden, por su parte, colarse por los más angostos escondrijos en busca de alimañas, y los perros de pastor, rápidos y con excelentes reflejos, tienen la agilidad necesaria para acechar a otros animales. 

Compañeros de Caza. 

Durante milenios, los perros han acompañado a los humanos en las partidas de caza, desde cuando cazaban en busca de alimento hasta la actualidad (con fines deportivos). Muchas razas actuales proceden de la especialización de los perros. 

La caza consta de diferentes fases y tareas. La primera consiste en detectar las presas, y con este propósito se criaron numerosas razas especializadas en el rastreo. Los rastreadores, dotados de un finísimo olfato, suelen trabajar en jauría, siguiendo el rastro aromático dejado por las presas en la vegetación al pisarla o incluso en el propio aire. El Bloodhound, el Beagle, el Foxhound y el Basset son todos perro de rastreo. 

Los Lebreles, entre los que se incluyen el Afgano (Galgo de Afganistan o Tazi), el Greyhound y el Whippet, confían más en la vista que en el olfato para localizar las presas. También existen los perros de muestra, que además de detectar las presas, avisan al cazador de diferentes formas de su localización. Un ejemplo es el Kurzhaar, al que se suman los Bracos y Pointers. Los Spaniels, además, levantan la caza, obligándola a salir de su escondrijo para que el cazador pueda dispararla o atraparla con la red. 

En la caza mayor, hay que atacarla, y para ello se criaron razas caninas como el Irish Wolfhound y el Deerhound. Para la caza de aves que se abaten, las presas deben ser trasladadas hasta donde se encuentra el cazador, y después hasta su casa, y para ello se criaron todas las razas de cobradores o Retrievers.

Cobrar Las Presas. 

Entre los cobradores o Retriever destacan dos razas sumamente estimadas actualmente como perros de compañía: el Golden Retriever y el Labrador Retriever, además de otras muchas como el Retriever de pelo liso, el Retriever de pelo rizado, el Retriever de la Bahía de Chesapeake y el Retriever de Nueva Escocia, todas ellas hábiles igualmente para cobrar piezas en tierra o en agua. 

Todos los cobradores tienen algo en común: les encanta sostener y transportar cosas con la boca. Si se les adiestra adecuadamente, aprenden a traer a su propietario cualquier objeto. Los Retriever son famosos por su carácter apacible, sumiso y paciente con los humanos. Aunque siempre hay excepciones, es precisamente este rasgo de su carácter lo que les permite traer de buen grado al propietario las presas intactas. Un perro menos sumiso y complaciente que el Retriever probablemente huiría con la presa y se la comería tranquilamente donde nadie lo molestara. 

Canalizar los Instintos de Caza y Cobro. 

Actualmente los perros suelen ser animales de compañía más que compañeros de caza, y esta nueva función conlleva un inconveniente: el animal no puede dar salida a sus instintos de caza. Muchos perros, durante el paseo, se descontrolan persiguiendo presas equivocadas, como alguien que sale a correr, un ciclista o una ardilla en el parque. Este comportamiento puede ocasionar serios trastornos. Los Retriever, en concreto, con frecuencia se convierten en perros ladrones, pues su instinto los lleva a cobrar falsas piezas y salir corriendo. 

Para evitar estos problemas y permitir que el perro se realice, es fundamental canalizar sus instintos de caza y cobro por medio de ejercicios de obediencia o agilidad, adiestrándolos como perros de trabajo o sencillamente jugando con ellos. Un perro de trabajo sin empleo se buscará probablemente ocupación por sí mismo, y corresponde al propietario dar salida a sus habilidades e instintos naturales para evitar males mayores. Si se le proporciona una ocupación no necesitará hacer travesuras. 

Para un correcto adiestramiento de su perro, una educación canina o una modificación de conducta, puede escribirnos al correo; psicolmascot@gmail.com Nos pondremos en contacto con usted para poder ayudarle con su problemas o necesidades de su perro.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

jueves, 16 de enero de 2020

Como corregir el ladrido de tu perro en el hogar y el miedo en el paseo

Erik Farina 2014

Pregunta: Mi perrito de 6 meses comenzó a ladrar a las cosas que ve a través de la ventana de nuestra sala de estar. El también está nervioso cuando se encuentra con la gente, pero es de otra manera amistosa. ¿Qué puedo hacer para ayudar a mi perro a tener menos miedo y que no ladre?

Respuesta: A esta edad, los perros pueden mostrar su miedo en una variedad de comportamientos, incluyendo ladridos y una aversión a acercarse a la gente. Sin la intervención para ayudar a controlar este miedo al principio, puede llegar a ser permanente.

Durante este tiempo, es muy importante que usted exponga a su perro a una variedad de situaciones, como conocer gente nueva y perros; relacione cada situación con una recompensa creando una asociación positiva. El principal período de socialización para los cachorros es desde las 6 a las 12 semanas de edad, muchos de los dueños de los perros suponen que con una clase de socialización para el cachorro durante este tiempo es la única de sus necesidades para su perro. En realidad, la socialización debe continuar durante toda la vida de su perro. Pero vaya lentamente, si se presiona a su perro demasiado rápido, se corre el riesgo de validar o intensificar su miedo.

Enseñar a su perro a saludar sin miedo

De otra manera algunos cachorros amables y perros adolescentes muestran una desconfianza a acercarse a la gente. Es importante enseñar a los perros cómo saludar a las nuevas personas, usted puede hacer esto mediante la asociación de personas nuevas con consecuencias placenteras. Coja la comida regular de su perro cuando lo saque a pasear con usted en vez de darle de comer en el plato de comida. Dale a tu perro un trozo de comida cada vez que una nueva persona camina cerca de el y tu perro esta tranquilo. Pídale a su perro que se siente cuando se acerca la persona y dele de comer y cuando la persona pasa caminando también, siempre en un estado tranquilo y relajado.

Una vez que su perro se sienta cómodo con la gente que se acercaba a él, es el momento de trabajar el saludo. Comience haciéndolo con su familia y amigos conocidos, acercándose a su perro y dele un premio por cualquier comportamiento tranquilo, incluso sentado o de pie con las cuatro patas en el suelo. Una vez que su perro se sienta cómodo al ser abordado por las personas que conoce, permita a los extraños que expresan interés en su perro para acercarse y si esta relajado dele un premio. Debes decir a las personas como acercarse a su perro, siempre con la mano hacia abajo y agachándose para acariciarlo por debajo de la cabeza del perro, acariciando su cuello, y si tu perro se queda relajado, usted puede darle su comida como premio, y decirle muy bien acompañado de su nombre.

Poner Fin a los Ladridos

Para poner fin al ladrido en el hogar, debe enseñar a su perro a darse la vuelta y acercarse a usted cuando ve o escucha algo fuera. Comience el adiestramiento en una habitación sin ningún tipo de distracciones. Elija una indicación verbal específica, tal como cuando están al lado de su perro y diga la palabra señal "junto", darle inmediatamente una golosina a su perro y atraiga a su perro hasta que quede frente a usted. Su perro debe aprender a girarse hacia usted para que reciba la golosina cuando oye la señal verbal. Práctica de pie detrás de su perro o hacia un lado, con el tiempo, trabaje aumentando la distancia entre usted y su perro hasta que lo pueda llamar desde otra habitación.

Si el perro ladra cuando ve algo afuera, debe cerrar las persianas y mover cualquier mueble que se encuentre lejos de las ventanas. Debe permitir el acceso a estas zonas sólo durante las sesiones de adiestramiento. Párese junto a su perro mientras el mira por la ventana y recompensarlo cuando gire hacia usted cuando se lo pida. Comience por practicar sin distracciones externas, cuando su perro aprenda a responder a la señal verbal, decir la palabra tan pronto como usted ve algo que su perro normalmente ladra. Si el perro ladra a algo exterior, utilice la indicación verbal para llamarlo y de su espalda a la ventana y gire hacia usted.

Con la práctica, su perro aprenderá a encontrar que cuando oye o ve algo inusual fuera, a menudo sin que ni siquiera tenga que dar la señal verbal. Una vez que el está haciendo esto, su acceso a las zonas de visión puede ser restaurada. Varíe su recompensa por encontrarle a usted, incluyendo un juguete o un mordedor, o cualquier otra cosa que a tu perro lo encuentre agradable.

Por último, tenga en cuenta que si su perro comienza a mostrar ansiedad, un estrés o la indecisión en situaciones en las que estuvo previamente relajado y cómodo, la necesidad de intervención es fundamental. Uno de los mejores lugares para comenzar es por hablar con su veterinario para que le recomiende un buen Etólogo canino calificado y titulado, que pueda ayudarle a controlar a su perro para cualquier condición que pueda estar contribuyendo a su aumento de la ansiedad. También puede ayudarle a desarrollar un plan de formación para que usted pueda seguirlo a raja tabla.

Si necesita ayuda o asesoramiento, puede ponerse en contacto; psicolmascot@gmail.com, le asesoraremos sin compromiso y si necesita una atención a domicilio puede solicitarlo especificando la ciudad y calle.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

miércoles, 15 de enero de 2020

Como enseñar a nuestro perro a no comer del suelo, la calle, basura,

Erik Farina 2012
Como enseñar a nuestro perro a no comer comida en la calle, en el suelo, en el parque, terrazas, basura, de extraños, etc...

Enseñar a tu perro a comer con tu aprobación.

Muchos propietarios de perros, tienen problemas de que le comen todo por la calle, en el campo, en las terrazas, o por donde lo pasean. Lo peor son los comentarios de los perros que han enfermado a causa de haber ingerido comida envenenada o peor aun han muerto. Muchas veces comen cualquier porquería, animales muertos o sobras de comida, ingieren todo lo que se encuentran en su camino, sin que su amo se lo impida.

Para evitar estos accidentes, es necesario enseñar al perro a no comer sin nuestra autorización. Este adiestramiento debe empezarse aproximadamente a partir de los 3 meses de edad. Sin embargo, para ello nos será de mucha ayuda que antes, durante la edad comprendida entre los dos y los tres meses hayamos educado al cachorro a no comer porquerías.

¿De qué nos serviría tener y preparar un buen perro que no coma del suelo si en un momento dado llega un extraño ofreciéndole una recompensa envenenada y se la come? A partir pues de la temprana edad de tres meses, enseñaremos al cachorro a no coger ningún tipo de comida y lo haremos de la siguiente forma.

En primer lugar, el perro ha de aprender que sólo debe comer lo que está en su plato; para ello, le pondremos las comidas siempre a las mismas horas y con el mismo recipiente, diciéndole simultáneamente la orden “come”. Fuera de esas horas le tendremos completamente prohibido que coma nada.

Si el perro convive con nosotros en casa y nos pide algo de comida mientras estamos comiendo, haremos como que no nos enteramos, y si sigue insistiendo, le pondremos en su plato su comida coincidiendo con una de las tomas y seguido de la orden come. Sobre todo, no hay que caer nunca en la tentación de darle ni un solo bocado de nuestra comida. Durante nuestras horas de comida, debemos acostumbrarlo a estar en su sitio, y hacer coincidir con su toma de comida, o haberlo enseñado a estar con un juguete interactivo con premios.

Por otra parte, para que el perro no robe nada de comida, empezaremos por inculcarle que la cocina es una zona de la casa en la que el perro tendrá prohibida la entrada si no estamos presentes, o hacer de la cocina una zona segura de que no puede obtener nada de ahí. Además deberíamos provocar situaciones en las que facilitemos al perro la tentación de coger comida que no debe, que es cuando podremos corregirlo justo en el acto. En el preciso momento en que el perro vaya a tocar la comida que está a su alcance, lo corregiremos, esa comida no puede pero de mi mano si.


Erik Farina 1994
Continuaremos haciendo la misma rutina durante varios días (a poder ser dos o tres veces al día), aunque a medida que el perro lo vaya aprendiendo nos iremos alejando; pasaremos de estar a su lado a separarnos un metro, dos, tres..etc.. Después nos escondemos, pero pudiendo controlarlo visualmente, y seguiremos así hasta tener la seguridad de que el perro no toca la comida, incluso sin nuestra presencia.

En caso de una actuación correcta, acabaremos siempre la prueba elogiándolo efusívamente. Si por el contrario, en alguna ocasión el perro se nos adelanta en la acción y llega a robar el bocado, lo llamamos y se lo corregimos cambiando lo que tiene por algo mas sabroso de nuestra mano, no lo castigaremos nunca, ni reñirle y nunca gritarle, hay que hacerlo de modo positivo siempre.

Podemos utilizar también un método de dejar la comida a su alcance en un objeto que al caer haga ruido, como los objetos metálicos. Colocaremos la comida de tal manera que al querer cogerlo, caiga al suelo haciendo un ruido aparatoso, como los cazos, o cualquier cubo metálico. En ese momento entraremos rápidamente y observaremos la reacción del perro, si se retira por el mismo lo dejaremos tranquilo, y nunca reñirle. Repetiremos la acción durante unos días aumentando el ruido.


Si el perro tiene el vicio de coger todas las porquerías en la calle, actuaremos de la siguiente manera; lo llevaremos, atado con la correa, lo acercaremos a la basura, a un trozo de comida, o otra cosa comestible, despertando el interés por eso. Cuando el perro vaya a cogerlo le diremos el “No” y le premiaremos enseguida la acción de no cogerlo con algo que le guste a el, sea comida o un juguete. De esta manera iremos repitiendo el ejercicio, alargando paulatinamente la correa hasta hacerlo con una de 10 metros. Si aún así el perro se adelanta a nuestra acción y coge el objeto no deseado sin querer soltarlo, simultáneamente le diremos el “No” y se lo quitaremos de la boca y se lo cambiamos por algo que le guste mucho a el, nunca le reñiremos, ni gritaremos, siempre hacerlo en positivo.

Como mencioné antes, si el perro ha asimilado de muy cachorro el aleccionamiento de no comer porquerías y de no pedirnos nada mientras comemos, esto nos será de gran ayuda para adiestrarlo a continuación a que no coja comida que no sea de su plato y que no le ofrezcan con la mano otras personas, sin nuestra aprobación.


Aquí reflejaré el método más natural, que nos servirá también para fomentar la relación guía perro, aprendiendo a su vez éste último que es lo que queremos de el. A la edad aproximada de seis meses, habrá aprendido el adoctrinamiento de que sólo debe comer tras nuestra explícita orden.


Erik Farina 2014
Tentaremos al perro, poniéndole un trozo de carne, pescado, etc.. en el suelo delante de él, mejor si empezamos haciéndolo en casa o en el jardín. La reacción del animal será la de ir a cogerlo; entonces nosotros se lo impediremos diciéndole “No” y si es necesario, cubriendo la comida con nuestro propio pie, y le premiaremos rápidamente la acción de no comer del suelo, pero si de nuestra mano.

Tras repetir la acción varias veces y cuando el perro ya resista la tentación de cogerlo, nos iremos separando poco a poco de él, reaccionando como al principio si él vuelve a mostrar interés por el trozo de comida. Este procedimiento lo iremos repitiendo durante unos días y siempre acabaremos la lección retirando nosotros el trozo de comida.

Tan pronto como el perro se autocontrole unos instantes sin intención de coger la comida y sin nuestra presencia, nos acercaremos a él y le premiaremos con lo que más le guste a nuestro perro y que sea de nuestra mano a la vez que le damos la orden de “come”. Cuando lo haya ingerido le alabaremos efusivamente.


Repetiremos este ejercicio hasta que veamos que nuestro perro ha asimilado perfectamente que sólo comerá después de nuestra orden, cambiando el lugar de los ejercicios y el tipo de comida. Incluso con su recipiente de comida, le enseñaremos que sólo comerá al darle la orden.

Para el siguiente paso necesitaremos la ayuda de algún amigo al que le diremos que ponga unos bocados en ciertos puntos del campo o de un camino, determinados anteriormente por nosotros. A continuación, iremos paseando por allí con nuestro perro atado. Cada vez que pasemos por el lugar donde esté la comida, si el perro tiene la intención de cogerla, le diremos el “No” dándole simultáneamente un premio que le guste mucho y de nuestra mano con la orden come y muy bien.

En el caso de que llegue a cogerla, se la haremos soltar de la boca. Siempre procuraremos que no llegue a comérsela. La prueba se repetirá hasta que el perro haga caso omiso de los bocados.

En el siguiente paso, dejaremos al perro en posición de “tumbado”. Se le acercará un desconocido dejando caer delante de el perro un trozo de comida y nosotros reaccionaremos inmediatamente premiando al perro si nos mira y no la coge, y lo felicitaremos efusívamente. Una vez superado este ejercicio, procederemos a la misma operación, sólo que ahora el desconocido invitará al perro a que coma el trozo de comida. Inmediatamente, si nos mira y no lo coge, le premiaremos. Podemos darle la aprobación también de comer de la mano si es un amigo, o si queremos que otras personas lo hagan siempre con nuestra aprobación.

Si bien al principio nos mantendremos cerca de nuestro perro, igual que en las anteriores ocasiones, iremos separándonos hasta llegar a escondernos del perro, aunque nosotros sí debemos observarlo por si fuera necesaria la corrección.

De lograr todo lo descrito en diferentes lugares, con distintos tipos de comida y con ayudantes diversos, podemos tener la certeza de que nuestro perro no comerá nunca ni de extraños ni porquerías que le puedan salir al paso. Entonces habremos conseguido nuestra meta deseada.

Puede ponerse en contacto con nosotros, si necesita asesoramiento o ayuda en el adiestramiento de su cachorro o perro adulto a no comer cosas en la calle, en el parque o de extraños. Les atenderemos inmediatamente de recibir el correo si nos escriben a: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot