sábado, 14 de enero de 2023

Como enseñar a tu perro a no comer comida y cosas del suelo.


 

Como enseñar a tu perro a no comer comida y cosas del suelo.


Enseñar a tu perro a comer con tu aprobación.


Muchos propietarios tienen problemas de que sus perros les comen todo por la calle, en el parque, en las terrazas, o por donde lo pasean. Lo peor son los comentarios de los propietarios de perros que han enfermado a causa de haber ingerido comida envenenada o peor aun han muerto. Muchas veces comen cualquier porquería, animales muertos o sobras de comida, ingieren todo lo que se encuentran en su camino, sin que su propietario se lo impida.


Para evitar estos accidentes, es necesario enseñar al perro a no comer sin nuestra autorización. Este adiestramiento debe empezarse aproximadamente a partir de los 3 meses de edad. Sin embargo, para ello nos será de mucha ayuda que antes, durante la edad comprendida entre los dos y los tres meses hayamos educado al cachorro a no comer porquerías.


¿De qué nos serviría tener y preparar un buen perro que no coma del suelo si en un momento dado llega un extraño ofreciéndole una recompensa envenenada y se la come? A partir de una temprana edad sobre los tres meses, enseñaremos al cachorro a no coger ningún tipo de comida y lo haremos de la siguiente forma.


En primer lugar, el perro ha de aprender que sólo debe comer lo que está en su plato; para ello, le pondremos las comidas siempre a las mismas horas y con el mismo recipiente, diciéndole simultáneamente la orden “come”. Fuera de esas horas le tendremos completamente prohibido que coma nada.


Si el perro convive con nosotros en casa y nos pide algo de comida mientras estamos comiendo, haremos como que no nos enteramos, y si sigue insistiendo, le pondremos en su plato su comida coincidiendo con una de las tomas y seguido de la orden come. Sobre todo, no hay que caer nunca en la tentación de darle ni un solo bocado de nuestra comida. Durante nuestras horas de comida, debemos acostumbrarlo a estar en su sitio, y hacer coincidir con su toma de comida, o haberlo enseñado a estar con un juguete interactivo con premios.




Por otra parte, para que el perro no robe nada de comida, empezaremos por inculcarle que la cocina es una zona de la casa en la que el perro tendrá prohibida la entrada si no estamos presentes, o hacer de la cocina una zona segura de que no puede obtener nada de ahí. Además deberíamos provocar situaciones en las que facilitemos al perro la tentación de coger comida que no debe, que es cuando podremos corregirlo justo en el acto. En el preciso momento en que el perro vaya a tocar la comida que está a su alcance, lo corregiremos, esa comida no puede pero de mi mano si.


Continuaremos haciendo la misma rutina durante varios días (a poder ser dos o tres veces al día), aunque a medida que el perro lo vaya aprendiendo nos iremos alejando; pasaremos de estar a su lado a separarnos un metro, dos, tres, etc.. Después nos escondemos, pero pudiendo controlarlo visualmente, y seguiremos así hasta tener la seguridad de que el perro no toca la comida, incluso sin nuestra presencia.


En caso de una actuación correcta, acabaremos siempre la prueba elogiándolo efusivamente. Si por el contrario, en alguna ocasión el perro se nos adelanta en la acción y llega a robar el bocado, lo llamamos y se lo corregimos cambiando lo que tiene por algo mas sabroso de nuestra mano, no lo castigaremos nunca, ni reñirle y nunca gritarle, hay que hacerlo de modo positivo siempre.


Podemos utilizar también un método de dejar la comida a su alcance en un objeto que al caer haga ruido, como los objetos metálicos. Colocaremos la comida de tal manera que al querer cogerlo, caiga al suelo haciendo un ruido aparatoso, como los cazos, o cualquier cubo metálico. En ese momento entraremos rápidamente y observaremos la reacción del perro, si se retira por el mismo lo dejaremos tranquilo, y nunca reñirle. Repetiremos la acción durante unos días aumentando el ruido.




Si el perro tiene el vicio de coger todas las porquerías en la calle, actuaremos de la siguiente manera; lo llevaremos, atado con la correa, lo acercaremos a la basura, a un trozo de comida, o otra cosa comestible, despertando el interés por eso. Cuando el perro vaya a cogerlo le diremos el “No” y le premiaremos enseguida la acción de no cogerlo con algo que le guste a el, sea comida o un juguete. De esta manera iremos repitiendo el ejercicio, alargando paulatinamente la correa hasta hacerlo con una de 10 metros. Si aún así el perro se adelanta a nuestra acción y coge el objeto no deseado sin querer soltarlo, simultáneamente le diremos el “No” y se lo quitaremos de la boca y se lo cambiamos por algo que le guste mucho a el, nunca le reñiremos, ni gritaremos, siempre hacerlo en positivo.


Como mencioné antes, si el perro ha asimilado de muy cachorro el aleccionamiento de no comer porquerías y de no pedirnos nada mientras comemos, esto nos será de gran ayuda para adiestrarlo a continuación a que no coja comida que no sea de su plato y que no le ofrezcan con la mano otras personas, sin nuestra aprobación.


Aquí reflejaré el método más natural, que nos servirá también para fomentar la relación guía perro, aprendiendo a su vez éste último que es lo que queremos de el. A la edad aproximada de seis meses, habrá aprendido el adoctrinamiento de que sólo debe comer tras nuestra explícita orden.


Tentaremos al perro, poniéndole un trozo de carne, pescado, etc.. en el suelo delante de él, mejor si empezamos haciéndolo en casa o en el jardín. La reacción del animal será la de ir a cogerlo; entonces nosotros se lo impediremos diciéndole “No” y si es necesario, cubriendo la comida con nuestro propio pie, y le premiaremos rápidamente la acción de no comer del suelo, pero si de nuestra mano.





Tras repetir la acción varias veces y cuando el perro ya resista la tentación de cogerlo, nos iremos separando poco a poco de él, reaccionando como al principio si él vuelve a mostrar interés por el trozo de comida. Este procedimiento lo iremos repitiendo durante unos días y siempre acabaremos la lección retirando nosotros el trozo de comida.


Tan pronto como el perro se autocontrole unos instantes sin intención de coger la comida y sin nuestra presencia, nos acercaremos a él y le premiaremos con lo que más le guste a nuestro perro y que sea de nuestra mano a la vez que le damos la orden de “come”. Cuando lo haya ingerido le alabaremos efusivamente.


Repetiremos este ejercicio hasta que veamos que nuestro perro ha asimilado perfectamente que sólo comerá después de nuestra orden, cambiando el lugar de los ejercicios y el tipo de comida. Incluso con su recipiente de comida, le enseñaremos que sólo comerá al darle la orden.


Para el siguiente paso necesitaremos la ayuda de algún amigo al que le diremos que ponga unos bocados en ciertos puntos del campo o de un camino, determinados anteriormente por nosotros. A continuación, iremos paseando por allí con nuestro perro atado. Cada vez que pasemos por el lugar donde esté la comida, si el perro tiene la intención de cogerla, le diremos el “No” dándole simultáneamente un premio que le guste mucho y de nuestra mano con la orden come y muy bien.




En el caso de que llegue a cogerla, se la haremos soltar de la boca. Siempre procuraremos que no llegue a comérsela. La prueba se repetirá hasta que el perro haga caso omiso de los bocados.


En el siguiente paso, dejaremos al perro en posición de “tumbado”. Se le acercará un desconocido dejando caer delante de el perro un trozo de comida y nosotros reaccionaremos inmediatamente premiando al perro si nos mira y no la coge, y lo felicitaremos efusivamente. Una vez superado este ejercicio, procederemos a la misma operación, sólo que ahora el desconocido invitará al perro a que coma el trozo de comida. Inmediatamente, si nos mira y no lo coge, le premiaremos. Podemos darle la aprobación también de comer de la mano si es un amigo, o si queremos que otras personas lo hagan siempre con nuestra aprobación.


Si bien al principio nos mantendremos cerca de nuestro perro, igual que en las anteriores ocasiones, iremos separándonos hasta llegar a escondernos del perro, aunque nosotros sí debemos observarlo por si fuera necesaria la corrección.


De lograr todo lo descrito en diferentes lugares, con distintos tipos de comida y con ayudantes diversos, podemos tener la certeza de que nuestro perro no comerá nunca ni de extraños ni porquerías que le puedan salir al paso. Entonces habremos conseguido nuestra meta deseada.


Puede ponerse en contacto con nosotros, si necesita asesoramiento o ayuda en el adiestramiento de su cachorro o perro adulto a no comer cosas en la calle, en el parque o de extraños. Les atenderemos inmediatamente de recibir el correo si nos escriben a: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

PSICOLMASCOT

Contacto: psicolmascot@gmail.com

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

domingo, 8 de enero de 2023

Procesionaria del Pino peligrosa para los Perros


 

ALERTA PELIGRO..!! LLEGA FEBRERO Y LA ORUGA PROCESIONARIA ESTARÁ EN EL SUELO..!! UN GRAN PELIGRO PARA LOS PERROS..!!! CUIDADO DONDE HAY PINOS..!!


La Oruga Procesionaria del Pino (Thaumetopoea Pityocampa). Esta comunidad de orugas, sensibles al frío y a la humedad, vive en los bosques de pinos y cedros de toda la península y Baleares, no obstante, no suelen ser comunes en las zonas lluviosas o por encima de los 1500m de altitud.


Debido al cambio climático cada vez hay más y, además, su radio de acción las ha acercado a las áreas urbanas. Por eso mismo aunque obviamente donde suelen estar es en los pinares también nos podemos encontrar con ellas en jardines y parques públicos en casi todas las ciudades, tanto de la Península como de Baleares.


Y cada vez aparecen antes, en este 2023 los primeros avisos han llegado en Enero a los centros veterinarios, se están viendo nidos en los pinos de los parques, debido al buen clima que tenemos.


La oruga procesionaria, es fácilmente reconocible por varios motivos, su apariencia y su conducta. Esta oruga, con cabeza y piel de color negro y costados de color gris, cuenta en su dorso con unos pelos rojizos, llamados tricomas, llenos de una sustancia muy urticante (histamina) que la protege de sus depredadores, quiénes con sólo tocarla u olfatearla pueden sufrir graves reacciones alérgicas.




El ciclo biológico de la oruga procesionaria comienza a finales de verano y dura todo el año. Durante el invierno las larvas suelen permanecer en el nido durante todo el día y salen por la noche a alimentarse de las hojas del pino en el que residen, excepto en las noches muy frías en las que también comen durante el día. Cuando termina el frío del invierno, disminuyen las lluvias y empiezan a subir las temperaturas, normalmente de febrero a abril, las orugas empiezan a descender del árbol en forma de procesión buscando un lugar adecuado donde enterrarse y empezar a tejer su capullo (crisálida) que eclosionará a finales de verano y del cual saldrá una mariposa.


Estas mariposas, que tienen una vida de 1 o 2 días y que suelen volar al atardecer, ponen sus huevos en las hojas de los pinos o cedros. Los huevos que las mariposas han puesto en el pino se abren a los pocos días y de ellos nacen las larvas (orugas) que aprovechan para alimentarse de sus hojas hasta que son capaces de desplazarse a otra zona en la que construirán sus nidos, conocidos como bolsones. Los bolsones de oruga procesionaria construidos en las copas de los pinos son fácilmente reconocibles porque parecen grandes bolas de algodón.


Estas orugas tan primaverales no sólo son perjudiciales para nuestro perro, también lo pueden ser para nosotros y, además, son tratadas como una plaga común en los pinares de la zona mediterránea.




Estas orugas poseen unos pelos urticantes (irritantes) que revisten todo su cuerpo. La reacción tras el contacto con la procesionaria del pino es inmediata: se produce hipersalivación, se inflama la lengua y aparece una coloración roja o amoratada, aparecen ampollas con líquido y úlceras que pueden producir pérdidas de alguna parte de la lengua. 


Cuando el perro entra en contacto con dichos pelos puede presentar diversos cuadros, desde un cuadro alérgico como puede ser una urticaria, a sufrir eritemas y angioedemas (hinchazón de la cara), necrosis en la lengua e incluso la muerte de nuestro perro si ésta fuese ingerida. 


Los perros jóvenes, debido a su curiosidad, sus ganas de jugar con todo y su facilidad por comer cualquier cosa que encuentran, suelen tener más riesgo a entrar en contacto con la oruga procesionaria que los perros adultos. El problema reside en que el cachorro se encuentre en el parque explorando sin supervisión y se acerque a la hilera de orugas, las olfatee, las lama o se las coma.




En cuanto el perro lame la oruga aparece sialorrea y glositis, la lengua se inflama y se puede necrosar, debido a todo esto la mayoría de los perros presentan molestias al intentar abrirles la boca y se frotan su cara con las patas delanteras. Si nuestro perro se come la oruga también es habitual que vomite y que en sus vómitos aparezcan trozos de oruga. 


Según la importancia y severidad de las lesiones ocasionadas en las zonas afectadas se pueden llegar a provocar necrosis en los tejidos, teniendo así que llegar a amputarse partes de la lengua del perro por haber provocado lesiones irreversibles. También puede provocar otros daños importantes en los ojos, concretamente en la cornea y conjuntiva de nuestro perro.


Lo más importante en este caso es tratar de evitar el contacto de nuestro perro con la oruga procesionaria eligiendo para pasear zonas que ellas no habiten. En el caso de no poder hacerlo, conviene estar alerta para que no se acerque ni para olisquearlas. Y si con todo esto no hemos podido evitar el contacto con la oruga, lo más adecuado será acudir de inmediato al veterinario, o al de urgencias de la zona, para poder realizar cuanto antes a nuestro perro un tratamiento a base de corticoides y antihistamínicos, generalmente administrados por vía intravenosa, para disminuir la gravedad de sus lesiones.


Si usted nota algo raro en el comportamiento de su perro, o le ve algo raro o tiene certeza de la Procesionaria, acuda a su veterinario de urgencia.




Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

PSICOLMASCOT

Contacto: psicolmascot@gmail.com

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

viernes, 30 de diciembre de 2022

PSICOLMASCOT: El Perro de Flandes - A Dog of Flanders




PSICOLMASCOT: El Perro de Flandes - A Dog of Flanders: Nello y Patrasche Esculturas en Amberes Si habéis tenido la oportunidad de pasear por las calles de Amberes en Bélgica, y eres a...

martes, 20 de diciembre de 2022

Schnauzer con un Trastorno de miedo y reactivo


 

SCHNAUZER CON TRASTORNO DE MIEDO Y REACTIVO


Erik Farina con TYRION un Schnauzer mini de 5 años que presenta un Trastorno de Miedo Generalizado, un grado muy alto de estrés y ansiedad con una frustración cognitiva de su comportamiento, presentando reactividad y agresividad a su dueña y a los perros en la calle. Presenta un Bloqueo en el parque y no juega con ningún juguete, TYRION un perro que no juega.


El caso de TYRION este mini Schnauzer con 5 años es una GRAN CADENA DE ERRORES EN SU SOCIALIZACIÓN Y EDUCACIÓN POR MANOS DE CIERTOS “PROFESIONALES” en el comportamiento de los perros. ESTO ES ESPAÑA..!!


Los propietarios de TYRION toman la decisión de adquirir un Schnauzer Mini, y el primer erros es acudir a una especie de fabrica de perros con mala cría y de muy mala reputación, que se autodenominan criadores, cuando en realidad son productores de razas malas, producen perros transmitiendo enfermedades congénitas.




Como de cachorro los propietarios detectaron ciertos comportamientos raros de TYRION, acudieron a un Veterinario Etólogo Clínico Canino para que lo viera y les diera pautas en su educación. Este fenómeno les recetó “Fluoxetina”, vamos, drogar al perro, ocultar cualquier problema y anular su socialización natural, esta anulación sensorial le crea una incapacidad del cachorro de regular su actividad sensorial y no le permite desarrollar estrategias de adaptación al nuevo entorno desencadenándose así el riesgo de alteraciones emocionales. Este tratamiento durante años.


Lo peor de todo que acuden a un supuesto “ADIESTRADOR”, sin evaluar al perro y analizar su caso y le hace una educación como a otro perro cualquiera, tirándole por el suelo premios, golosinas, todo el tiempo con golosinas para todo, en casa, por la calle y por el parque, y encima le mete el CBD del cannabis, que esta mezcla con la “Fluoxetina” crea efectos secundarios en el cerebro del perro, en su serotonina que es la que regula su estado de ánimo y sus habilidades sociales agudizando los trastornos y su desequilibrio cognitivo, con agitación, inquietud, insomnio, confusión, etc... 


Pasado unos meses este supuesto adiestrador les dice a los propietarios que ya no puede hacer mas en la educación de TYRION, le ha enseñado que se siente, se tumbe, el junto etc.. con golosinas y es ya lo máximo para este fenómeno adiestrador, mientras este perro se le va agudizando el trastorno y ni siquiera juega en el parque con ningún juguete.




El caso es que TYRION iba empeorando día tras día, y mes tras mes, llegando ya a una reactividad con los perros en la calle y volverse agresivamente con su dueña, con reacciones reactivas y agresivas hacia ella. Al retirarle la “Fluoxetina” con su efecto secundario, el perro despierta mas su carácter y la cosa ya se empeoró en el comportamiento de TYRION mientras continuaban con el CBD cannabis.


Yo recibo la llamada de los propietarios y evalúo a TYRION encontrándome con este trastorno de miedo generalizado, una gran falta de socialización, miedo a la ciudad, reactivo con perros y humanos presentando agresividad, no dejarse tocar, e imposible poder llevarlo otra persona. Y esto con 5 años de edad que tiene TYRION, y no juega a nada, ni presta atención a ningún juguete en el parque del bloqueo cognitivo que presenta.


Ahora TYRION necesita una rehabilitación cognitiva, una buena socialización, una modificación de conducta, hacerle una educación básica nueva, enseñarle a jugar y ser feliz y esto con 5 años.


El mayor problema es corregir los errores cometidos por otras personas, que no se dan cuenta que están jugando con la vida de un ser vivo, creándole daños psicológicos a un perro. Con lo fácil que es educar a un perro y hacer las cosas bien.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

PSICOLMASCOT

Contacto: psicolmascot@gmail.com

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot