domingo, 20 de mayo de 2012

La Agresividad Entre Perros

Me he decidido a escribir este artículo a causa de que últimamente vengo observando que en los foros de perros en Internet, en la zona de Etología, cuando ponen algún post sobre agresividad entre perros cuando los propietarios están paseándolo, algunas personas que contestan los post manifiestan que es recomendable “la utilización técnicas aversivas”- castigo- y así como que “la castración es efectiva en el macho” para eliminar dicha agresividad. Quiero recalcar que la castración del animal no sirve absolutamente de nada si estamos ante una agresividad por miedo, por protección de recurso o territorial e incluso
intrasexual-ya que no la elimina del todo, como se verá más adelante- y la utilización del castigo menos aún para la modificación de la conducta agresiva.

Por todo lo anterior paso a explicar desde el punto de vista de la Etología Clínica lo que es la agresividad entre perros que no viven juntos, su diagnóstico, diagnóstico diferencial, pronóstico y tratamiento.

Hay cuatro diagnósticos y son los siguientes: la intrasexual, por miedo, territorial y por protección de recurso -ver punto 4-.

1) Aprendizaje de la agresividad.

Sabemos que la agresividad en el perro doméstico no es hereditaria, a  excepción dada del carácter miedo. Este es el responsable de una agresividad muy peligrosa cuando nuestro perro “cree o entiende” que su supervivencia está en peligro. 
La agresividad es una respuesta que cualquier ser vivo ofrece en situaciones que suponen una amenaza-o que son percibidas como tal- o ataque como consecuencia de un estímulo que lo desencadena-en este caso, otro perro o perra-. 
La conducta agresiva es una conducta de adaptación que, directa o indirectamente, beneficia al individuo. El acto agresivo en el perro doméstico es un comportamiento que la selección natural ha premiado y por lo tanto que ha evolucionando en pro de su supervivencia y reproducción. La agresividad no solo se basa en morder, sino también cuando el perro gruñe o enseña los dientes -desnudamiento de belfos-.

Hay que tener presente que los perros-y todas las especies- cuando toman decisiones lo hacen a tenor de una relación de costes/beneficios. Si los costes son mayores que los beneficios, ese comportamiento no se llevará a cabo, si por el contrario, los beneficios son mayores que los costes, esa conducta si se llevará  a cabo-los perros siempre están aprendiendo-

La agresión o conductas agresivas permiten al perro conseguir el control de la situación, reforzando la conducta y aumentando la probabilidad de que el perro escoja este modelo de conducta en situaciones comparables en el futuro y si es reforzada en muchas ocasiones-por condicionamiento instrumental u operante- será muy  difícil de modificar ese comportamiento. 
En los cuatro tipos de agresividad en los que nos encontramos, los perros  están aprendiendo en esas ocasiones mediante el condicionamiento de evitación y escape, ya que en todas las situaciones en que se acerca otro perro son tomadas como aversivas-condicionamiento de escape con la aplicación de refuerzo negativo-. Mediante la evitación, el animal aprende que puede interrumpir el estímulo aversivo y comienza a responder antes de que se presente el mismo, aprendiendo que las conductas agresivas son conductas de evitación muy efectivas.

En este caso, aparte de establecerse  rápidamente el condicionamiento de evitación también el mismo se hace  muy resistente a la extinción. 
Por lo anterior, no es de extrañar, que de ahí aparezca la posterior apariencia de la llamada agresión “impredecible” y “no provocada”.

2) Castigo de la agresividad.

El castigo está contraindicado en el tratamiento de estos problemas, ya que por muy aversivo que fuese el mismo, siempre lo será más el estímulo que desencadena la conducta agresiva en el animal. El propietario debe abstenerse de las reprimendas verbales, la fuerza físicapegarle tirones o someter al perro- y así como realizarle al perro comunicaciones agonísticas de intención-gesticular -. “No hay que castigar porque  se corre el riesgo de lesión”. Quiero recordar la Ley del Efecto de Thorndike: toda conducta premiada tenderá a repetirse y toda conducta castigada tenderá a “eliminarse y/o a derivarse hacia otra”.
Hay que tener presente que las conductas tensas o impredecibles-como son el castigo- pueden exacerbar el problema actual intensificando los comportamientos agresivos. Es más, castigar al animal  en presencia de otro perro puede reforzar la conducta agresiva –no suprimiéndola, sino intensificándola- por la asociación del animal con la experiencia aversiva condicionamiento de escape y evitación-. 

3) Diagnóstico Diferencial.

Según Manteca (2.003): “como en cualquier otro problema de comportamiento, resulta necesario, en primer lugar, descartar posibles problemas orgánicos y realizar, por lo tanto, una exploración general y un examen neurológico de  los animales. Además, es recomendable determinar los niveles plasmáticos de T4 y TSH para confirmar o descartar un posible problema de hipotiroidismo-pudiendo éste actuar como factor agravante de la agresividad-”. 
También la agresividad por miedo se puede confundir con la agresividad territorial y viceversa. Para poder llegar a un buen diagnóstico  hay que ver los contextos en los que aparece, los perros a los que va dirigida y la postura del animal. En cuanto a la postura del animal sobre todo en la ofensiva, a veces esto no se suele cumplir ya que perfectamente podemos estar ante un perro que defienda el territorio con una postura corporal defensiva.

4) Diagnóstico.

* La agresividad intrasexual se da frecuentemente en machos adultos- que ya han  alcanzado la madurez sexual- y hacia otros machos adultos, ya que es una conducta sexualmente dimórfica, siendo la postura de agresividad ofensiva la que adopta el animal. Generalmente suele pasar cuando los perros van atados con la correa ya que los mismos se ven incapacitados para tener una interacción más libre. También es más visible en razas pequeñas sobre todo hacia las grandes y esto es debido a las comunicaciones de intención. Este tipo de
comunicación es deshonesta-el perro puede ir de farol, te voy a atacar y voy a resistir mucho, cuando en realidad el perro no piensa resistir tanto-. La señales deshonestas suelen utilizarlas normalmente los individuos menos fuertes e inseguros y las mismas como han sido exitosas han evolucionado en el Canis familiaris-solo lo que está en los genes produce adaptación-.

* La agresividad por miedo se da indistintamente en machos y hembras de cualquier edad a causa de que el carácter miedo tiene una heredabilidad del 40-50%. También puede  venir por una mala socialización o experiencia traumática que haya tenido el animal. La postura es de agresividad defensiva, aunque a veces no está tan clara, y puede dirigirse hacia algunos perros en concreto-de un tamaño, de un color- o hacia todos y la agresividad   puede ir acompañada de ladridos intensos. 
También estos perros suelen evitar el contacto-retrocediendo- y pueden atacar  en última instancia-aunque no estén acorralados-.

Un factor determinante de la intensidad de la respuesta de miedo sería el rango de percepción sensorial del individuo-por  ejemplo, un grado de sensibilidad corporal muy alto-. 
* La agresividad territorial puede ser más frecuente en machos, aunque se da en  los dos sexos y es normalmente cuando otro perro intenta entrar o se acerca a su territorio. También se puede dar el caso en que un perro intente acercarse en la calle-ya que hay perros que llevan consigo su territorio y el mismo sería una zona específica vigilada por el animal-. La postura del animal es ofensiva. Un agravante de esta agresividad se puede comprobar en perros que viven permanentemente confinados en un lugar  o si están siempre atados. Hay que tener presente que el territorio es muy valioso para el animal ya que en el mismo se lleva a cabo el acceso a fuentes de recurso, se evita la depredación y se extienden sus genes.

* La agresividad por protección de recurso se suele dar cuando nuestro perro protege a toda costa algún recurso, como la comida, juguetes e incluso a la persona que es considerada como su propietario. La agresividad normalmente va dirigida  hacia animales de ambos sexos y así como de diferentes edades-cachorros, jóvenes, adultos o veteranos-. 

En cuanto al tema del propietario, dicha agresividad suele suceder cuando el mismo saluda o acaricia a otro perro delante del suyo-los mal llamados “celos”-. Esto algunos perros no se lo suelen tomar muy bien a causa de que ven al perro-saludado o acariciado- como a un rival que en ese momento le está quitando la atención y cercanía de su propietario-siendo este un recurso muy valioso por el que vale la pena competir-, por lo que hay que tener un poco de vista e intentar evitar estas situaciones de riesgo.
También este tipo de agresividad la podemos ver en  madres que la dirigen hacia sus cachorros-una vez destetados- bien protegiendo la comida o juguetes, pero esto ya entraría dentro de la educación de los mismos. 
Personalmente dejaría hacer a la madre su cometido de educadora excepto en el caso en que la misma sea demasiado agresiva y pueda lesionar a sus cachorros.

5) Tratamiento.

En la agresividad intrasexual el tratamiento consiste en la castración del animal y en unas sesiones de adiestramiento para ejercer un mayor control del perro durante el paseo. Según Mertens (2.002): “castrar a los machos, se dice que reduce o resuelve la agresión hacia otros perros fuera del hogar en un 50-60% de los animales (Neilson et al, 1.997)”, pero si hay un aprendizaje de la conducta puede seguir continuando las agresiones. 

El tratamiento de estos cuatro tipos de agresividad se basa en reducir el estímulo que induce las conductas agresivas hasta tal punto que el animal no reaccione. Esto se consigue con el contracondicionamiento y  buscamos que el perro efectúe una conducta durante el acercamiento de otro perro que sea incompatible con una respuesta de agresividad-gruñidos, desnudamiento de colmillos o mordedura-, disminuyendo por tanto esta. 

Esto se consigue mediante un programa de adiestramiento consistente en la desensibilización sistemática. La misma consiste en exponer al perro  a estímulos a un nivel muy bajo de exposición, controlando la distancia, duración y distracción para que el animal no experimente una respuesta sensibilizada, y de este modo se le permite al mismo habituarse a la intensidad de la exposición.

En el tratamiento es imprescindible el adiestramiento del perro a Obediencia Básica para poder tener un control absoluto del animal, de lo contrario fracasaremos. Aconsejo que se le realice las siguientes órdenes: sentado, echado, junto, llamada, quieto y “NO”-que utilizaremos como orden de bloqueo-. También se le  enseñará la orden de suelta-por si llegara a morder a algún animal-, aunque al perro no se le puede dar ninguna oportunidad de que intente atacar o morder. Para ello el perro deberá ir atado y llevará un  bozal-también se puede utilizar un Halty- durante los ejercicios de modificación de conducta. 

Una vez tengamos al perro adiestrado en Obediencia,  debe exponerse al animal a las situaciones que desencadenan la agresividad. El propietario debe interrumpir los primeros síntomas de agresividad mediante una orden de bloqueo-comando NO- o respuesta incompatible -por ejemplo, la orden de sentado- y una vez se haya interrumpido el comportamiento, inmediatamente hay que recompensar  con comida, caricias o juego las respuestas no agresivas. 

En el caso de la agresividad territorial, hay que empezar desde las zonas periféricas-la agresividad en el perro es menos intensa- hasta llegar al núcleo del territorio-la agresividad en el perro es más intensa-.

También es muy importante, que no se recompense jamás al animal intentando
tranquilizarlo-ni verbalmente, ni con caricias, ni miradas- cuando se muestra agresivo ya que esto  reforzaría la conducta, con lo que la misma tenderá a repetirse. 

Personalmente prefiero no utilizar una distracción  cuando el animal se muestra agresivoenseñarle una pelota-, a causa de que estaremos reforzando esa conducta. Por ejemplo, un perro está enseñándole los dientes a otro y el propietario le enseña la pelota-¡mira lo que tengo!-. El perro en ese momento aprende que el desnudamiento de colmillos va unido a la pelota-que es un refuerzo-. Es preferible cortar la agresividad-orden de bloqueo- y premiar seguidamente con la pelota.

En el caso de que nos encontremos ante una pelea entre dos perros, los propietarios deben abstenerse de disolver personalmente  la misma por  el riesgo de sufrir una mordeduraagresión redirigida- ya que agravaría el problema ya existente, es decir, tendríamos una agresividad entre perros y otra hacia el propietario, dificultando el tratamiento de modificación de conducta-ya que habría que aplicar  dos terapias-.
Las mismas deben interrumpirse mediante orden de bloqueo o respuesta incompatible pero para eso es imprescindible tener un buen control del animal.
Sería bueno estimular al perro tanto física como mentalmente. La estimulación física del animal mediante la realización de ejercicio físico  aumenta los niveles de serotonina en sangre y lo relaja, a la vez que le permite desarrollar su conducta exploratoria, lo que le equilibra física y mentalmente. Para la estimulación mental del animal se pueden utilizar juguetes interactivos para que el animal esté entretenido, los kongs u otros específicos-como los puzles de Nina Ottosson-. 
También sería muy importante realizarle al perro la inhibición de la mordida para que así desarrolle una “boca blanda” y evitar lesiones graves. 

Sin inhibición del mordisco, socialización o habituación  MORDISCO NO INHIBIDO+DIENTES+AMENAZA PERCIBIDA = MORDISCO DAÑINO  -  Con inhibición del mordisco, sin socialización o habituación MORDISCO INHIBIDO+DIENTES+AMENAZA PERCIBIDA = MORDISCO NO DAÑINO  -  Con inhibición del mordisco, socialización y habituación
MORDISCO INHIBIDO+DIENTES+NO AMENAZA PERCIBIDA = NO MORDISCO

6) Pronóstico. 

El pronóstico depende de varios factores, siendo los generales para todos los tipos de agresividad los siguientes:
- la edad que tenga el animal. No es lo mismo que le pase a un cachorro o perro joven que aun perro que ya es adulto-ya ha llegado a la fase de madurez sexual-, es decir, ya ha fijado los patrones de comportamiento. 
- la experiencia y aprendizaje que ha tenido el animal en este tipo de agresividad. Cuanto más aprendizaje y experiencia, peor pronóstico.
- la duración del problema. Cuanto más tiempo, peor pronóstico.
- la actitud del propietario en lo referente a la habilidad y la predisposición para  trabajar con el perro.
- Si el perro tiene una Obediencia Básica, tiene mejor pronóstico

Aparte de lo anterior, también tendríamos:

En la agresividad por miedo el pronóstico es variable y también depende de estos tres factores:
- si es por la falta de contacto con otros perros durante el periodo sensible de socialización, tiene peor pronóstico. 
- si es por una causa traumática, tiene mejor pronóstico.
- la respuesta de animal al miedo. Hay que tener presente que tanto el miedo como el estrés dificultan el aprendizaje. Cuanto más intensa sea la respuesta peor pronóstico. 
En la agresividad por protección de recurso, también el mismo es variable y depende de este factor: 
- el valor que tenga para el animal el recurso. Por ejemplo, si es la comida puede que sea difícil de corregir.

Miguel Ángel Signes Llopis.

sábado, 19 de mayo de 2012

Adiestramiento y comportamiento del Beagle

La presente es la primera de tres entregas sobre el comportamiento y adiestramiento específico del Beagle, una raza muy popular en el mundo pero a la vez desconocida, incluso por los mismos propietarios de estos perros, lo cual ha generado muchas interpretaciones erróneas y una extendida e inmerecida fama sobre este excepcional animal.

En efecto, cuando se visitan foros, conferencias o exposiciones relacionados con el beagle, se evidencia su arraigada reputación de "terco", "desobediente", "basurero", "bullicioso", "destructivo", "travieso" y otros muchos calificativos menos agradables. Y son tantas las personas que dicen esto que uno podría terminar creyendo que, como afirmaba una propietaria en un foro virtual de alguna página Web, "eso es un beagle". Pero ¿en realidad es eso?

Una cosa es lo que puede "parecer" un perro sobre el cual recaen nuestras interpretaciones y prejuicios humanos (ya bastante condicionados y distorsionados) y otra, muy distinta, es lo que en realidad es dicho perro, según sus características y funciones "naturales".

La mayoría de quienes critican negativamente el comportamiento del Beagle pasan por alto una cuestión muy sencilla y básica: el beagle es un sabueso, un cazador. Por tanto sus características comportamentales van a estar determinadas por esta disposición racial y la mayoría de sus "incomprensibles actos" encontrarán allí explicación satisfactoria.

Ninguno de nosotros puede hacer nada para cambiar las características genéticas del beagle, a menos que lo cruce con otra raza. El hecho de que ésta raza haya sido introducida a la vida citadina no implica que se pierdan sus instintos. Por ello, lo que si podemos y debemos hacer es profundizar en nuestro conocimiento sobre éste sabueso con el fin de comprender sus necesidades y acomodar nuestro ánimo a satisfacerlas.

Si el lector de éste artículo está pensando comprar un beagle por su encantador aspecto físico, la pregunta de fondo que debe formularse es la siguiente: ¿es compatible mi estilo de vida con las características raciales del beagle? Si esa compatibilidad no existe, es mejor abstenerse de adquirir uno de estos perros, por su propia tranquilidad y por el bienestar del can.

Ahora, si usted ya tiene un beagle y está desesperado y no sabe que hacer con él, le recomiendo que lea los próximos párrafos con el fin de lograr un entendimiento mas profundo de la raza, que probablemente le ayudará en su mutua convivencia.

La conducta del Beagle

Cuando adquirimos un perro generalmente nos preocupamos más por su apariencia y características físicas que por sus peculiaridades psicológicas.

Cada raza tiene una estructura de comportamiento diferente, transmitida genéticamente con la ayuda selectiva de los criadores.

Este comportamiento depende de la función para la que ha sido desarrollada la raza, es así como tenemos perros que ayudan en el pastoreo, en la caza, en el rescate, en la vigilancia y protección, o simplemente en la compañía de los humanos.

Aunque se desconoce el origen exacto del beagle, se sabe que desde el principio estos perros fueron utilizados para ayudar a cazar diferentes tipos de presas menores (zorros, armadillos, conejos, liebres).

La evolución de cientos de años en torno a un fin específico: "cazar" definió las cualidades y características físicas y psicológicas del beagle.

Hoy en día, el estándar internacional de ésta raza hace más énfasis en la descripción física que en la psicológica, pero es importante conocer mas a fondo el marco que define el carácter de la raza para entender su comportamiento y saber si podemos acomodarnos a él.

Muchos de los problemas que tienen o han tenido los propietarios de los Beagles se deben al desconocimiento de su psicología, la cual, como se ha dicho, está ligada a su función de cazador.

En este artículo queremos exponer el primero de dos análisis diferentes del comportamiento canino aplicado al beagle: "el análisis psicológico", dejando para la segunda entrega "el mapa caracterológico". Ambos presentan enfoques diferentes del comportamiento canino. Le corresponde al lector juzgar la posición que considere mas acertada.

ANALISIS PSICOLÓGICO

Este análisis se fundamenta en el examen de las siguientes características del comportamiento:

ANÁLISIS PSICOLÓGICO DEL BEAGLE

SENSIBILIDADESNIVELES
Sensibilidad mental***
Sensibilidad corporal**
Sensibilidad Auditiva***
Sensibilidad Olfativa*****
INSTINTOSNIVELES
Instinto de caza*****
Instinto de cobro***
Instinto de rastro****
CARÁCTERNIVELES
Sociabilidad****
Excitabilidad**
Agresividad animal***
Motivación para el trabajo***
Voluntad de complacer***
INSEGURIDADNIVELES
Miedo por nervios*
Miedo por ruidos*
Miedo por sospecha*
ADAPTABILIDADNIVELES
Adaptabilidad a la casa***
Adaptabilidad al terreno****
Adaptabilidad a las perreras***
CAPACIDAD DE APRENDERNIVELES
Nivel de concentración****
Tasa de retención***
* MUY BAJA / ** BAJA / *** MEDIA / **** ALTA / ***** MUY ALTA



  1. Sensibilidades:

Las sensibilidades son la forma y el nivel de reacción del perro frente a estímulos externos.

En el Beagle, como en otros perros de rehala (caza en jauría), estas sensibilidades son medias-bajas.

En primer lugar, la sensibilidad mental del beagle es media, lo cual indica que no reacciona muy excitadamente frente a diferentes situaciones de su entorno. En ocasiones el beagle puede mostrarse casi indiferente frente a las personas, objetos y animales que le rodean. Sin embargo, esta sensibilidad no es baja. El Beagle es un animal bastante curioso y generalmente observa lo que sucede a su alrededor con detenimiento pero sin alterarse o asustarse demasiado.

Por su parte, la sensibilidad corporal en el Beagle tiene un nivel bajo, esto se debe a que su condición de cazador le exige superar obstáculos físicos resistiendo el dolor y las otras molestias. Por ello el Beagle tiene un umbral de dolor bastante mayor que los demás perros de su tamaño. No es raro ver al beagle correr entre cercos o arbustos con púas, terrenos fangosos o pisos helados o muy calientes, etc. Sin mostrar el mas mínimo signo de malestar o incomodidad.

La sensibilidad auditiva es media. Lo cual le permite sopotar bien los sonidos fuertes, incluso de armas sin alterarse demasiado y ello también concuerda con sus cualidades de cazador.

Por último la sensibilidad mas desarrollada del Beagle es la Olfativa. En efecto, el Beagle, como buen sabueso, se guía preferentemente por su olfato para encontrar su presa. Su misma anatomía está diseñada para favorecer esta sensibilidad: Su cuello es robusto y lo suficientemente largo para permitirle mantener la cabeza pegada al piso. Su nariz es fuerte, grande, sus ventanas nasales amplias y sus patas son cortas.

Esto nos lleva a entender que el Beagle depende mucho de su nariz para entender el mundo. Todo lo capta preferentemente por su éste órgano. Reconoce a sus amos mas por el olor que por los demás sentidos, sus juegos buscan desarrollar su habilidad odorífera, es capaz de discriminar gran cantidad de olores y seguir rastros a través de enormes distancias. Su voracidad se relaciona mas con el sentido del olfato que con el del gusto, por eso el beagle se traga la comida casi entera siempre que le huela bien.

Esta aguda sensibilidad nos enseña mucho de las cualidades de éste perro. Su adiestramiento debe realizarse teniendo en cuenta esta peculiaridad, aprovechándola e incentivándola para conseguir la respuesta deseada del perro. Es decir en el adiestramiento del beagle sirven más los estímulos odoríferos que los visuales o auditivos. Si el beagle percibe que usted tiene algún suculento premio hará muy bien lo que le pida. Los premios alimenticios pueden sustituirse por otros que el perro identifique por su olor (un guante, una prenda de vestir, una pelota)

Muchos propietarios de beagles se angustian por que su perro olfatea y escudriña mucho entre la basura. Ello es lógico teniendo en cuenta su sensibilidad olfativa, pues el olor producido por los alimentos y materiales en descomposición es más fuerte e intenso que otros olores, por ello es mejor mantener la basura bien tapada, en lugar de estar castigando al perro constantemente.

Esta sensibilidad también es importante a la hora de establecer el sitio donde el beagle hará sus necesidades fisiológicas. Si se premia al perro de forma conveniente el reconocerá rápidamente donde es "su sanitario". Aquí también el castigo es contraproducente.

2. Instintos

Los instintos de los Beagles tienen un nivel medio-alto.

Instinto de muestra: Es la capacidad innata del perro para mostrar la caza. El beagle efectúa esta función a través de sus ladridos, mas frecuentes y eufóricos a medida que se acerca a la presa.

Instinto de cobro: capacidad innata para traer la pieza de caza a su líder o cazador. El Beagle respeta la jerarquía del hombre, si está debidamente entrenado y le entregará la presa por que su mayor satisfacción es efectuar la caza.

Instinto de caza: capacidad innata para perseguir y hacer presa a la caza. El mayor de todos los instintos del beagle es el de cazar y por ello presenta un nivel muy alto de desarrollo. Como se ha dicho, en función de este instinto se desarrollan todas las demás características psicológicas del perro.

3. Carácter

La excitabilidad en el beagle es baja. Se trata de un perro que no se altera fácilmente. Él observa las situaciones y luego reacciona. Esto puede en ocasiones facilitar el entrenamiento en la medida en que el perro no se asustará ni se amedrentará frente a los estímulos negativos que suelen dar los entrenadores (cosa no plausible). Pero en ocasiones también puede dificultar la labor de adiestramiento por que el perro se desconcentra a pesar del estímulo que le demos.

Como se dijo, el Beagle corre y a la vez que ladra de acuerdo a su proximidad de la presa. Su excitación aumenta cuando está cerca de su objetivo y ello le lleva a ladrar para avisar a su amo. Esta característica en ocasiones se traduce en un rasgo que a muchos propietarios citadinos no les agrada: Cuando el beagle es muy sedentario, cualquier cambio en su entorno lo llevará a ladrar insistentemente y muchos amos reprimen ésta conducta, con lo cual confunden al perro quien simplemente está avisando una circunstancia que debe ser constatada por su amo.

Se debe tranquilizar al perro cuando esto sucede y mostrarle que no existe ningún motivo para su exaltación. También debe ser premiado cuando nos advierta de un peligro real.

Es un perro noble y no agresivo. El Beagle tiene un nivel medio en esta característica, lo cual indica que resistirá cualquier castigo de su amo. Esto también se deriva de sus características venatorias. Todos los perros cazadores deben dejar que el amo sea quien tome la presa. A pesar de la ansiedad que siente el beagle por alcanzar su objetivo, una vez llega a él deja que sea su amo quien lo cace.

Sin embargo su nivel de agresividad no puede ser muy bajo, puesto que en este caso rehusaría ir detrás de la presa.

La valentía y agresividad del Beagle no se expresa en su voluntad de combate sino en su capacidad de llevar a cabo cualquier acción para conseguir la presa. Por tanto no se lo debe forzar al combate ya que esto le producirá mucho estrés.

La nobleza le permite al beagle amoldarse bastante bien a las rutinas del hogar. Dentro de los perros de rehala, el beagle es uno de los más atractivos para vivir con la familia.

No se debe abusar de la nobleza del beagle infligiéndole graves castigos so pena de obtener un perro nervioso.

La nobleza se Beagle entra en conflicto con su independencia y ello produce que su voluntad de complacer al amo tenga un nivel medio. Generalmente hace lo que el amo le indica, pero en ocasiones hace lo que él quiere. Son sus momentos de libertad. Esto saca de casillas a muchos propietarios que quisieran tener un perro casi robotizado, autómata, sin voluntad.

Motivación para el trabajo. El beagle generalmente está dispuesto a realizar cualquier actividad física. Puede pasar de un estado de reposo a uno de actividad sin alterarse ni demorarse demasiado. Este comportamiento está asociado a su instinto de caza, y por ello su disposición de trabajo se relaciona con salir a olfatear, a jugar, a caminar, a perseguir un objeto, a hacer ejercicio. Los propietarios del beagle saben que a estos les "gusta la calle" por que es allí donde ellos encuentran un universo de olores y objetos nuevos que les permiten desarrollar sus capacidades innatas.

Por esta razón, se los debe procurar sacar a pasear frecuentemente, intentando hacer recorridos diferentes que exciten sus sentidos, de esta forma estarán tranquilos, desestresados y cansados y "un beagle cansado, es un beagle educado".

Las salidas a la calle no se deben reducir a dejar amarrado el perro a una banca del parque mientras hablamos con nuestros amigos, por que ello frustraría más al perro, quien necesita explorar, rastrear y ejercitarse.

Independencia. Definitivamente el beagle es un perro independiente, que toma sus propias decisiones y resuelve los problemas a su modo. También esto proviene de sus cualidades venatorias (para la caza). Todos los sabuesos son independientes. Ello no quiere decir que no obedezcan a su amo, o que no le tengan una gran devoción. Lo que sucede es que en la función de caza es deseable que el perro tome sus propias decisiones. Si para dar cualquier paso un beagle tuviera que estar consultando a su amo nunca lograría dar captura a la presa.

Generalmente el beagle se adelanta a su amo siguiendo velozmente el rastro, penetrando en la espesura, escalando, saltando, corriendo, nadando y finalmente anunciando el hallazgo de la presa a través de sus característicos y armoniosos ladridos.

 Nada de esto puede ser hecho por una raza faldera, temerosa, que mira todo el tiempo a su amo pidiendo aprobación.

Sin embargo, en la ciudad, un beagle sometido a estrés, puede escaparse velozmente apenas se le presenta la oportunidad de una puerta abierta. En este caso es importante no presionarlo demasiado a que regrese sino incentivarlo, incluso con comida.

Es un perro sociable. El que sea independiente no lo hace un perro tímido, huraño o solitario. La raza fue diseñada para cazar en jauría. Los perros se guían los unos a los otros y todos llegan a la presa. Por esto el beagle debe estar en contacto frecuente con sus amos y con otros perros. No es deseable mantenerlo sólo. Las situaciones de aislamiento pueden producir en el beagle un nivel de ansiedad que lo puede llevar a realizar grandes destrozos, si los amos no han tomado las precauciones necesarias. Nunca subestime la potencia de éste animal, él es muy capaz de destrozar completamente una habitación en poco tiempo. Aunque esto rara vez ocurre, es mejor prevenir intentando mantener su perro cerca de usted y de otras personas y animales.

4. Inseguridad

El beagle no es un animal inseguro. Todos los niveles de inseguridad tienen un nivel muy bajo en su perfil psicológico. Aquellos ejemplares que tienen problemas por nervios, generalmente se lo deben más a la educación recibida que a su disposición genética.

El Beagle es un perro arriesgado de gran valor e intrépido. Muchas veces escuchamos a sus propietarios quejarse diciendo que son perros "locos", "brutos", por que su valor los lleva a realizar acciones que parecen casi suicidas. No podía ser de otra forma para una raza que fue creada para internarse en los bosques con el objeto de buscar animales salvajes, veloces, inteligentes y en algunos casos agresivos. Por ello el beagle no debe sentir miedo de enfrentarse a nuevas situaciones, ruidos, animales, personas o cualquier evento estresante.

No se preocupe mucho por el beagle, a pesar de su pequeño tamaño él es capaz física y psicológicamente de hacer cosas que lo sorprenderán.

Este arrojo del beagle debe ser incentivado, ya que es una cualidad natural, no un defecto. Esto también se puede lograr con el entrenamiento. Es muy importante que el beagle tenga metas en la vida, y esas metas se las dan sus amos. Cuando los amos no le proporcionamos actividades, ellos se estresan y se "inventan sus travesuras", y aquí vienen los problemas de destrucción de objetos, ladridos constantes, nerviosismo etc.

Toda la energía del beagle debe ser encausada, ya que reprimirla puede constituirse en un muy grave error.

5. Adaptabilidad

Como se dijo anteriormente el Beagle se adapta bien al mundo y circunstancias que le rodean. Por ello se acomoda bien a la vida en un hogar, sin importar su tamaño. Vive bien en espacios amplios o reducidos siempre y cuando se lo saque frecuentemente a la calle.

A pesar de que prefiere vivir cerca de sus amos, puede adaptarse a vivir en perrera, aunque siempre estará intentando acomodarse sobre la cama de sus propietarios.

Su mayor nivel de adaptabilidad se encuentra en el terreno, ya que puede trabajar en todo tipo de éste, sin ningún problema. No rehúsa entrar al agua, al fango, a terrenos áridos, quebrados, empinados, pedregosos. Es buen escalador y no le dan miedo las alturas.

En la convivencia todo esto se traduce en que se debe tener cuidado en como se disponen las cosas de la casa, por que el beagle puede ingeniárselas para trepar y alcanzar su botín.

6. Capacidad de aprender

La capacidad de aprender del beagle tiene un promedio medio-alto

El beagle se concentrará durante su adiestramiento, siempre y cuando tenga estímulos para hacerlo. Especialmente odoríferos.

El beagle tiene dotes para seguir rastros a larga distancia. Es decir, es un perro concentrado y perseverante cuando define un objetivo. Esta cualidad es vista como un defecto por muchos propietarios, quienes afirman que su perro es testarudo y obstinado. Pero, estas personas están desconociendo una característica innata del beagle que no se debe reprimir sino encausar para obtener todo el maravilloso potencial de éste perro.

En efecto, la concentración del beagle es mayor que la de la media en su clase y por ello es fácil de entrenar, contrario a lo que muchos piensan. Para lograr el entrenamiento hay que aprovechar su buen olfato y su voraz apetito y con ello el perro hará todo lo que su amo le ordene.

El entrenamiento debe ser consistente. Deben utilizarse órdenes claras y dársele un objetivo al perro. Nunca jugar con sus expectativas castigándolo y siempre procurar dejarlo hacer uso de su iniciativa para resolver los problemas.

Su tasa de retención es media, por ello en el adiestramiento es necesario hacer bastantes repeticiones y una vez que aprenda debe ser reforzado periódicamente.

Espero que la información aquí suministrada sirva, cuando menos, para resolver algunas dudas que rodean la conducta del beagle. En las próximas entregas profundizaremos en otros análisis.



Por: Erik Farina, Psicólogo Canino y Adiestrador Profesional


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