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lunes, 9 de septiembre de 2013

¿Por Qué un Perro?, Protección y Compañía, Motivos de Salud, Una Decisión Importante.

Erik Farina
Protección y Compañía


¿Por qué un perro? Para algunas personas, las razones son obvias y les resultaría prácticamente imposible imaginarse la vida sin un perro. Necesitan un perro, personas muy diversas, y por motivos muy diversos también. Para algunas, como los invidentes y los sordos, su perro es como un salvavidas, algo que les proporciona seguridad y protección.


Los perros, inteligentísimos en muchos casos, pueden ser adiestrados para hacer la vida de su propietario mucho más fácil. Pueden recuperar objetos perdidos o caídos, realizar tareas que sus amos realizarían con dificultad, detectar peligros y reaccionar en consecuencia: no cruzando la calle si vienen coches o ladrando a los intrusos. Para otras, como los ganaderos, los perros son herramientas de trabajo insustituibles, puesto que sin ellos sería muy difícil realizar determinadas tareas.


El Compañero Ideal


Pero los perros no son menos necesarios para muchas personas con necesidades menos concretas. Los perros, fieles y generosos por naturaleza, ofrecen compañía, amistad y un oído que escucha sin juzgarnos. No hay nada como volver a casa después de un día espantoso y que salga a recibirnos, dando increíbles muestras de regocijo, un amigo tan incondicional como es el perro de uno.


Los perros se alegran siempre de vernos, siempre están dispuestos a jugar y se sienten felices simplemente por tenernos a su lado. Muchos perros parecen contagiarse del estado de ánimo de sus dueños: se sientan tranquilamente a escuchar mientras éstos cuentan los problemas que tuvieron en el trabajo y en cuanto se les pasa el mal humor, los perros se ponen a correr y saltar invitando al propietario a disfrutar de la vida.


Si una persona es amante de los perros, éstos pueden incrementar su calidad de vida y gracias a su lealtad y su afecto incondicional, también su confianza en sí mismo. Un perro puede incluso enseñar a un niño tímido a superar su timidez al jugar y comunicarse.

Erik Farina
Ventajas De Tener Un Perro


Numerosas investigaciones demuestran la influencia de las mascotas en la salud física y emocional del ser humano. Se sabe que acariciar a un perro reduce la presión arterial y la frecuencia cardíaca, y se ha comprobado que los propietarios de perros, gozan en general de mayor salud que las demás personas, con menor incidencia de resfriados, infecciones, y dolores de espalda.


Resulta especialmente interesante la menor incidencia de depresión entre los propietarios de perros, que parece indicar que éstos son más felices que las personas que no los tienen. Además, para las personas que viven solas, un perro no sólo significa compañía, sino también un ritmo que seguir, un horario que respetar para satisfacer las necesidades de su mascota.


Una Decisión Muy Importante, Piénselo Bien


Un perro podría mejorar su calidad de vida, y convertirse en propietario de un perro supone incrementar los placeres cotidianos, no los motivos de estrés. No obstante, si usted es ya una víctima de la vida moderna (demasiado trabajo, poco dinero, poco tiempo para usted mismo), tal vez un perro no sea la mascota más apropiada. Las ventajas de un perro son muchas, pero hay que sopesar también las ineludibles responsabilidades que conlleva: si tiene alguna duda, por pequeña que sea, no siga adelante; adquirir un perro es comprometerse para toda la vida del animal.


Usted será el responsable si su perro cae enfermo o no es feliz, y si no dispone de tiempo suficiente o en una cosa no hay espacio para el perro, o no va poder sacarlo a la calle, tal vez tener un perro no sea tan buena idea. ¿Seguro que no le interesaría otra mascota? Si es así, sepa que aún puede disfrutar de los perros sin convertirse usted mismo en propietario. Los refugios caninos suelen necesitar desesperadamente voluntarios para sacar a los perros a pasear, socializar los cachorros o ayudar a adiestrar a todos.


Las sociedades protectoras reciben con los brazos abiertos a cualquier amante de los perros, que no pueden permitirse tener uno propio. Y tal vez también pueda asistir a clases de adiestramiento que tengan lugar en su zona. Todo lo que aprenda sobre esta maravillosa especie le vendrá bien el día de mañana, cuando por fin pueda convertirse en propietario de un perro. Si necesita asesoramiento o una consulta, no dude en escribirnos; psicolmascot@gmail.com


Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Contacto: psicolmascot@gmail.com


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lunes, 28 de enero de 2013

Los instintos del perro que utiliza durante el entrenamiento de la protección



La opinión de Helmut Raiser sobre que instintos se utilizan durante el entrenamiento de la protección

Instinto de presa, instinto de defensa, instinto de lucha, etc, son las frases de moda en el moderno entrenamiento de la protección. Suenan en cada seminario al que asistimos, son argumentos de innumerables artículos pero rara vez la gente se pone de acuerdo sobre lo que se dice sobre estos "instintos".

Hace más de 20 años Helmut Raiser revolucionó el entrenamiento de la protección del Schutzhund identificando que motivaciones (instintos) innatas son estimulados en las diferentes fases del adiestramiento. No solo asignó nombres específicos a estas motivaciones, combinó años de experiencia práctica e investigación con los estudios clínicos y sus resultados, de líderes conductistas como Brunner, Hediger, Lorenz, Most y Trummler entre otros para determinar a nivel científico que instintos y como se adaptan estos al entrenamiento de la protección.

Sin más introducción, déjenme resumir las conclusiones de su ahora famoso libro Der Schutzhund.

El instinto de presa

El instinto de presa forma parte de la conducta canina de recolectar comida. En un animal predador esto significa que el instinto de presa dirige las técnicas de cazar y matar. Perseguir, levantar, atacar, morder y sacudir a muerte, son las más importantes de estas técnicas cuando hablamos del entrenamiento de la protección. Con objeto de estimular estas técnicas instintivas en el perro, tenemos que tener presente lo que en la realidad hace una presa cuando es cazada. La presa siempre se mantiene en movimiento, se mueve de manera evasiva, y está agobiada pro el miedo. Esas conductas a su vez disparan la persecución, el ataque, la mordida, la tracción y la sacudida a muerte en el perro. El instinto de presa es innato y es un instinto entrenable, esto significa que puede ser aumentado o reducido. El instinto de presa puede ser agotador, lo que significa que llegará un momento en el que el perro "da la impresión de no realizar más los comportamientos deseados".

Nota del autor: Considerando los efectos serios que el resultado final tendría sobre una presa, no suscribo la idea de que el trabajo de presa sea solo un juego tonto.


El instinto de defensa

El instinto de defensa se considera como uno de los comportamientos de agresión del perro, y puede aparecer conjuntamente con otros comportamientos. La amenaza, la mirada fija y la mordida son reacciones defensivas típicas. El comportamiento defensivo generalmente se dispara por amenazas, reales o percibidas o por una agresión abierta. El objetivo del comportamiento de defensa es siempre crear una conducta de evitación en el que amenaza. El instinto de defensa puede aparecer como una defensa de la presa, defensa de los cachorros, defensa del territorio, defensa contra un desconocido o autodefensa. Este instinto se satisface en cada caso cuando el agresor muestra una conducta de evitación. El instinto de defensa no está sujeto al agotamiento, así que puede ser activado a voluntad.

Debería, sin embargo, formar parte de la conducta combativa de todo perro de protección. Además, es el responsable de comportamientos semejantes que se tienen en cuenta bajo presión o bajo amenaza. El gran peligro cuando se trabaja a un perro en el instinto de defensa es que el mismo estímulo que origina la conducta de defensa también origina el comportamiento de evitación. Cual de los posibles comportamientos se muestre por el perro cuando se presente el estímulo detonador depende de diversidad de factores, entre ellos la confianza y temperamento del perro así como del que amenaza, las experiencias de la "vida" del perro, su edad y madurez, el lugar (territorio familiar o extraño), distancia entre los adversarios y la presencia de otras influencias externas (presa, compañero, cachorros).

Nota del autor: Es de esperar que esto permita a la gente ver el arma de doble filo que es la defensa. La defensa es una parte del entrenamiento de protección. La idea de que los buenos perros solo deberían trabajarse en defensa es un peligro que ha estropeado muchos grandes perros.


El comportamiento de agresión

El comportamiento de agresión contiene tanto agresión reactiva (defensa) como agresión activa como agresión activa (agresión social). Con todas las teorías diferentes que existen sobre la agresión, todavía no hay disponible una prueba concluyente de si la genuina agresión espontánea existe o no. Las tres teorías sobre de donde procede la agresión son:

La agresión es aprendida. - La agresión es creada por experiencias negativas. - La agresión es innata.

Probablemente la verdad sea que la agresión sea el resultado de todos los tres procesos. Para nuestros propósitos, no obstante, deberíamos preocuparnos menos en de donde procede la agresión y más en que la desencadena, cual es el objetivo y cual es su significado biológico. El desencadenante de la agresión reactiva (defensa) fue expuesto en el apartado previo. Así que, ocupémonos de la agresión activa. Es siempre intraespecífica, lo que quiere decir agresión social, y es el resultado de la competición por algo (territorio, comida, compañeros, etc). La agresión intraespecífica es activada por los rivales y por el comportamiento antisocial. El objetivo del instinto es causar la evitación o la sumisión del rival.

El significado biológico es la distribución uniforme de una especie sobre el terreno disponible para reducir la posibilidad de escasez de comida y de epidemias además de la supervivencia de una especie y de una manada mediante la selección de los animales más adecuados para la reproducción y como líderes. En especies con una jerarquía social, los comportamientos adquiridos del instinto de agresión limitan los resultados negativos y garantizan los resultados positivos de agresión social tales como la amenaza, la dominancia, la sumisión y los rituales de combates no físicos.


La agresión aumenta con la maduración y la práctica. Puede también aumentar o disminuir mediante el adiestramiento y por influencias externas, por ejemplo el dolor puede ser un estimulador de la agresión. Otros factores que afectan al comportamiento agresivo son el lugar y los niveles hormonales. Los dos factores que afectan al comportamiento agresivo que un figurante necesita conocer son: el conocimiento personal impide la agresión; y la aceptación pasiva de la agresión de un perro impresiona al perro profundamente y le causa inseguridad.

Un efecto de la parte negativa de la agresión en el adiestramiento canino es que reduce enormemente la habilidad en el aprendizaje del perro.

Nota del autor: Todos queremos ver a nuestros perros trabajar de manera agresiva frente el "tipo malo", pero necesitamos tener presente que esta es la escena final que queremos ver. Con demasiada frecuencia, perros de alta calidad no alcanzan su potencial porque sus propietarios quieren verlos agresivos desde el principio, olvidando el hecho de que el perro tiene que aprender muchos ejercicios complejos antes de que pueda aparecer sobre el campo de competición. Así que es posible enseñar al perro primero un ejercicio y luego hacer que lo realice agresivamente.

De nuevo la cuestión de si existe o no un instinto de lucha independiente no ha sido todavía respondida. Algunos expertos en perros creen que debe existir un instinto de lucha y que está relacionado con el instinto de juego. El término instinto de lucha es un oxímoron. Combina la palabra instinto que se refiere a un rasgo heredado el cual sirve para preservar la vida y las especies, con la palabra lucha que se refiere a combate físico. Un instinto para luchar sería entonces una motivación interna que dirija al perro hacia una situación potencialmente perjudicial. Pero incluso en la agresión social los enfrentamientos ritualistas no físicos son mucho más comunes que las luchas físicas perjudiciales.


Sin embargo, aparte de esta polémica, el término instinto de lucha es una descripción útil de un comportamiento deseable en el perro. Queremos ver un perro que se divierte luchando con el figurante. Pero solo un perro que no se siente como si estuviera luchando por su vida puede mostrarse sin estrés y divertirse. Por lo tanto yo (Raiser) pienso que el instinto de lucha es una extensión del instinto de presa. ¿Qué cualidades componen el correcto instinto de lucha? ¿Qué significa espontaneidad? La experiencia práctica ha demostrado que los perros que trabajan principalmente como resultado de su instinto de defensa pueden de todas formas carecer de instinto de lucha. Perros como el que falla con frecuencia al entablar batalla con el figurante si este no le presenta un estímulo defensivo, pero trabaja con confianza mientras existe amenaza.

El deseo de "buscar pelea" es un ingrediente esencial del instinto de lucha. En todos los perros con un acusado instinto de lucha, también encuentro un pronunciado instinto de presa. Apresar es una actividad apasionante que no estresa al perro. Sin embargo, el instinto de presa solo no es igual al instinto de lucha, el perro tiene también que utilizar el comportamiento de defensa. El componente fundamental del instinto de lucha es la parte activa del instinto agresivo, la agresión social. 

Por lo tanto el perro debe siempre ver al figurante como un rival. El objeto de competición podría variar: podría ser la presa (de ahí la relación con el instinto de presa); o podría ser el rango social, lo que funciona bien con perros dominantes. Así que con objeto de aumentar el instinto de lucha, tenemos que fomentar el instinto de presa, fortalecer el instinto de defensa y reforzar la agresión enseñando al perro que puede derrotar y dominar al figurante. Esto dejaría muy claro que tanto instinto de lucha es una cualidad muy deseable, que no espera verse desarrollada completamente en un perro de un año.


Nota del autor: Haced a vuestros perros un favor y ayudarles a desarrollar todos los componentes que fortalecen el instinto de lucha, en lugar de esperar hasta que aparezca por arte de magia porque el perro debería "hacerlo" de manera natural.

Lo que me impresiona de la discusión de los instintos cada vez que leo el libro de Helmut Raiser es que analiza minuciosamente el material sobre una base científica. No intenta hacer que la teoría concuerde con sus técnicas prácticas, al contrario admite de buena gana sus errores anteriores, e intenta mejorar su destreza práctica mediante una mejor comprensión de la teoría. Probablemente resumiré las aplicaciones prácticas de estas teorías en alguna ocasión en el futuro.

Titulo Original: Helmut Raiser's View on Which Drives Are Useful During Protection Training. Por : Armin Winkler.

Copyright © Por: Erik Farina, Psicólogo Canino y Adiestrador Profesional


Contacto: psicolmascot@gmail.com