miércoles, 20 de noviembre de 2019

Adiestramiento Canino – Psicología Canina – Aprendizaje

Erik Farina 2016
La dualidad castigo recompensa, se presenta como la base y el principio mismo de la acción de educación y control que el humano ejerce sobre el perro.

Para la mayoría de los propietarios, la educación de un perro consiste en reprimir algunos comportamientos indeseables y recompensar sus intentos de acercarse a lo que desea. 

Sin embargo, no se debe reducir esas operaciones educativas a manifestaciones impulsivas difíciles de controlar, ya que castigo y recompensa tienen características psicofisiológicas precisas.

Psicología y Aprendizaje

Cuando la psicología experimental definió las diferentes vías del aprendizaje propuso la noción de refuerzo. Éste corresponde a la aparición de una estimulación después de que el animal haya adquirido un nuevo comportamiento, estimulación que ejercerá una influencia sobre la probabilidad de reaparición de aquel comportamiento.

Cuando la estimulación resulte agradable al perro, el comportamiento se verá reforzado y a partir de entonces formará parte del repertorio comportamental del animal: éste lo habrá aprendido. Ese refuerzo positivo (estimulación agradable) es una recompensa. En cambio, si la estimulación es desagradable, rápidamente impedirá la reaparición del nuevo comportamiento; en ese caso se habla de refuerzo negativo o de condicionamiento adverso. El refuerzo negativo es un castigo.

Eficacia de los Castigos y las Recompensas

Los trabajos de los psicólogos nos han permitido definir las características de los castigos y las recompensas.

El primer criterio de la eficacia de una castigo o una recompensa radica en la realidad de su carácter desagradable o positivo para el perro sobre el que se ejercen. En otras palabras, la principal dificultad consiste en apreciar la cualidad punitiva o gratificante de una estimulación.

Cuando el propietario de un perro que se ha orinado en el suelo de su casa, decide castigar al perro metiéndole la nariz en la orina, está convencido de que le inflige una sanción humillante y repugnante. Sin embargo, el estudio del comportamiento de la especia canina permite saber que al perro no le produce asco su orina, sino que le atrae e incluso la absorbería; por consiguiente, meter la nariz del perro en la orina no constituye un castigo, y es un maltrato al animal.

Del mismo modo, recompensar al perro implica que se conozcan los elementos susceptibles de satisfacerle, el deseo de conseguir de nuevo la recompensa ha de ser lo bastante fuerte para motivar la aparición del comportamiento que le está asociado.

El segundo parámetro fundamental es de carácter temporal; por una parte interviene el tiempo transcurrido entre el comportamiento buscado por la operación educativa y el refuerzo positivo o negativo, y, por otra, la repetitividad. Ahí se encuentran las reglas más importantes que se han de conocer, pues su transgresión anularía el efecto del castigo o de la recompensa y hasta podría invertirlo.

Es fundamental saber que el castigo debe ser aplicado inmediatamente después de la acción que se quiere prohibir. Sancionar un comportamiento varios minutos y hasta varias horas después no tiene más efecto que el de poner al perro en una situación que éste es incapaz de interpretar y que puede hacerse ansiógena si se reproduce demasiado a menudo.

Erik Farina 2016
Algunos adiestradores, sin embargo que parece y se creen que consiguen resultados con castigos diferidos, pero esta técnica, mal codificada y que nunca se ha estudiado en serio, es desaconsejable hoy por hoy, pues no hay garantías de que siempre se vea coronada por el éxito, y sobre todo por el bien del perro.

En cuanto a la recompensa, no tiene por qué ser consecutiva a la consecuencia comportamental que se intenta reforzar. Desde luego que debe estarle muy asociada pero lo importante es que no sea repetitiva, ni durante el aprendizaje, ni después; aunque en los primeros momentos del refuerzo es importante que cada buena respuesta del animal tenga su recompensa, después habrá que modificar esa relación.

En efecto, se ha constatado que el refuerzo sistemático anula progresivamente el comportamiento aprendido pues, como se sabe, la banalización de la recompensa disminuye la motivación.

Tan pronto como parezca que el nuevo comportamiento ha sido asimilado, será necesario distribuir las recompensas de manera aleatoria, llevando a cabo lo que se llama un refuerzo intermitente. Esta técnica tiene como efecto consolidar notablemente el aprendizaje y que éste proporcione mejores resultados.

La Teoría en la Práctica

La Recompensa

En primer lugar conviene insistir en la diferencia entre recompensa e incentivo. La recompensa no es visible o en todo caso, no le es directamente accesible al perro hasta que éste haya tenido el comportamiento deseado. El incentivo sí que está disponible de inmediato y el perro no puede saber qué comportamiento le ha permitido conseguirlo.

Hay muchas personas que al no conseguir que el perro acuda cuando lo llaman, le muestran comida para atraerlo. No cabe duda que en tales condiciones el perro acudirá salvo que éste presente otra estimulación más motivadora (una perra en celo, por ejemplo), pero, después, sólo reproduciría aquel comportamiento si ve la comida, que en este caso tiene una función de incentivo. En tal supuesto, recompensar consistirá en darle una golosina cualquiera cuando el perro haya respondido a la llamada y acuda.

Así, pues, recompensar al perro es encontrar una estimulación que le resulte gratificante. Una golosina y el contacto físico con el dueño son dos ejemplos de recompensa particularmente evidentes y simples.

A resaltar que las caricias deben ser muy marcadas, casi caricaturescas incluso, al principio del aprendizaje; el dueño ha de abrazar al perro y manifestar muy fuertemente su alegría jugando con la entonación de la voz para que el perro se entere de que está contento.

El Castigo

Ante todo conviene resaltar, que al perro nunca se le puede pegar, la mano que le acaricia y le premia no puede castigarle con agresión, nunca debe tocar al perro para un castigo. Simplemente con una voz diferente de enfado y el NO, seguidamente de alejarnos de el o no hacerle caso, será suficiente como castigo, o terminar el juego con el.

Si el perro se tumba y presenta el vientre, mostrando sumisión, se deberá dar por terminada la corrección. Hay que enseñarle a asociar la palabra corta del NO como un castigo, siempre sin tocar al perro.

Recuerde siempre que los aprendizajes positivos (por recompensa) son más sólidos que los aprendizajes represivos (por castigo). De modo que es preferible enseñar al perro lo que se quiere que haga en vez de esperar a que haya cometido un error para reprenderlo.

Si desea recibir clases de adiestramiento canino en positivo, cognitivo emocional, modificación de conducta o una educación básica, puede escribirnos al correo; psicolmascot@gmail.com

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

martes, 19 de noviembre de 2019

Adoptar un perro adulto

Erik Farina 2016
Los Perros Adultos Ofrecen Beneficios para las Personas de la Tercera Edad.

Durante muchos años adoptar perros adultos era un problema, puesto que a estos animales les quedaban menos años de vida, estos tienden a no tener una buena oportunidad en la adopción.

Los Perros pueden tener una vida más larga, gracias a lo avanzado que está la medicina veterinaria y los alimentos adecuados para ellos en los últimos diez años. 

Es una evolución maravillosa para los perros, que están creciendo y haciéndose mayores en las protectoras.

La triste verdad es que los perros mayores tienen que esperar mucho más tiempo para ser adoptados en sus nuevos hogares, que los más jóvenes o los cachorros. Una mascota normalmente tarda tres meses en ser adoptada una vez que entra en la protectora, pero los perfiles de los perros mayores permanecen allí casi un año. Para poder ayudar a estos perros adultos, se inician campañas de adopción del perro adulto, dedicada educar a las personas, y enseñarles los beneficios de tener un perro adulto.

Las familias que adoptaron perros adultos, cuentan sus pros y sus contras, pero siempre es mayor los beneficios. Los dueños de los perros dicen que estos ya están educados, no son destructivos como los cachorros, y las necesidades las hacen fuera, y por lo general son más tranquilos y tienen menor energía que los perros cachorros y los jóvenes juguetones. Un gran grupo en particular parece beneficiar enormemente a los hogares que tienen personas de la tercera edad.

Hemos escrito varios artículos sobre los beneficios en la salud de las personas propietarias de un perro, y sobre la vinculación de las mascotas mayores con necesidad de una vivienda con personas de la tercera edad en necesidad de tener compañía, que pueden proporcionarse beneficios inconmensurables para ambas partes. 

Los perros pueden tener un hogar lleno de amor que se lo merecen y para las personas mayores poder beneficiarse de ejercitar su mente, su cuerpo y su corazón mediante la adopción del perro. 

Erik Farina 2016
Para muchas personas mayores, tener un animal de compañía le proporciona el contacto social esencial y no experimentarán lo contrario. 

En un estudio de los dueños de perros de edad avanzada que vivían solas, el 75 por ciento de los varones y el 67 por ciento de las mujeres dijeron que su perro era su única amiga.

Los estudios de las personas mayores también han documentado que los dueños de los perros pasaron un promedio de 1,5 horas por día fuera de casa al aire libre con el perro. Dado que el ejercicio regular juega un papel central en el bienestar físico, incluyendo la ayuda para evitar la fractura de cadera y el aumento de la función cardiovascular, los beneficios de tener una mascota para una persona dela tercera edad son evidentes.

Las personas de la tercera edad que han adoptado un perro adulto, se han transformado en personas más felices. Las personas de la tercera edad, se sienten solas y aisladas, sobretodo si su mascota anterior había fallecido. Estas personas no pueden tener un cachorro lleno de energía, desobediente y que tenga que salir más de cuatro veces al día. Un perro mayor con más necesidad de cariño y amor que juego, es más apropiado para este tipo de personas.

Un perro a partir de los cinco años no es tan activo, puede tener sus horas entusiastas de sentirse joven, pero está acostumbrado a estar tranquilo y hacer sus necesidades fuera, y prefiere estar en casa. Le puede infundir felicidad y una nueva perspectiva en la vida a una persona que vive sola. Las personas se vuelven más sociables, tienen su grupo de paseo de amigos con perros, estos paseos diarios se convierten en beneficios para la salud, el ejercicio de andar, ayuda a la perdida de peso, la presión arterial es baja y está mas lúcida mentalmente.


La tercera edad sea en un perro como en una persona, tienen mucho amor que pueden dar, pero a menudo experimentan la soledad o el abandono a medida que envejecen. Los perros mayores y las personas mayores, pueden complementarse perfectamente, y cambiar la vida de cada uno siempre para mejor. Ellos tienen una gran vida de felicidad que pueden disfrutar juntos día a día.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

lunes, 18 de noviembre de 2019

Etólogía Canina - Los perros adoptados

Erik Farina 2016
Un perro adoptado de una protectora, es un perro maltratado y precisa una rutina de horarios, contar con un lugar caliente y recibir palabras amables por parte de su nuevo dueño.

Un perro que ha sufrido maltrato suele mostrarse nervioso y temeroso. El daño sufrido explicará que el animal pueda experimentar, en un principio, recelo hacia las personas. Reeducar a un perro que ha padecido abusos físicos o psicológicos por parte de su anterior dueño precisa tiempo, cariño y ciertos esfuerzos para lograr que la mascota confíe en su nueva familia, y que pueda ser, al final, feliz.

Los abusos físicos o psicológicos sufridos por un perro pueden dejar profundas secuelas en el animal, que serán de mayor intensidad cuanto más se prolongue la triste y deplorable situación de abuso.

Existen ciertos trastornos del comportamiento que caracterizan a las mascotas que han padecido maltrato en algún momento de su vida, y que aún no se han rehabilitado.

La desconfianza hacia las personas de su entorno o hacia otros perros; la tristeza, los síntomas de depresión e incluso determinados comportamientos agresivos pueden explicarse, en ocasiones, como consecuencia del maltrato sufrido.

Tampoco es extraño que un perro víctima de maltratos desarrolle ciertas conductas compulsivas, que realiza de forma repetida y sin razón aparente. Los ladridos excesivos, lamer superficies de un modo anómalo, perseguir de forma obsesiva su propia cola o mostrarse obcecado con excavar todo tipo de superficies son algunas de las señales que pueden indicar que el perro ha padecido algún maltrato.

Recuperar a un perro maltratado: claves

Primer paso: movimientos lentos. Un perro que ha sufrido maltrato puede relacionar los gestos bruscos y rápidos con los tristes episodios de violencia sufrida. Caminar de forma lenta, cuanto más despacio, mejor. Cuando se acerque al perro que ha sufrido abusos ayudará al can a recuperar la confianza en las personas. Los pasos lentos pueden repetirse alrededor del animal: cuando la mascota vea que no ocurre nada malo se sentirá más confiada ante su presencia.

Segundo paso: use un tono de voz suave. Utilizar un tono de voz suave, así como echar mano de la dulzura cuando se dirija a su mascota, propiciará que el perro que ha sufrido maltrato se acostumbre a su voz. Recuerde que el animal relaciona las voces elevadas con los episodios violentos sufridos, y que, en consecuencia, tiende a huir para refugiarse cuando escucha gritos o ruidos estruendosos.

Tercer paso: proporcione un lugar caliente a su mascota maltratada. Acondicionar un sitio tranquilo y separado del resto de la familia ayudará al perro que ha sufrido maltrato o que ha sido abandonado a estar calmado durante los primeros días en casa. Una opción es preparar una habitación aparte para el animal: contar con un espacio propio le ayudará a recuperar la confianza. La habitación debe contar con una zona caliente para que el perro descanse (una manta, por ejemplo), con comida y agua.

Erik Farina 2016
Cuarto paso: premie a su mascota maltratada con largos paseos. Los juegos y caminatas al aire libre suelen ser una de las actividades preferidas por los perros, además de tratarse de un ejercicio esencial para mantener la buena salud del animal. La actividad física ayudará, asimismo, al can que ha experimentado abusos a relajarse y a liberar tensión.

Un perro que ha sufrido episodios de violencia puede tender a huir: es importante que el dueño utilice una correa extensible en todo momento durante los primeros paseos, hasta asegurarse de que conoce al animal y que puede anticiparse a un comportamiento inesperado por parte de éste. La primera vez que suelte al perro es preferible que sea en lugares acotados, vallados o en áreas caninas de juego, donde el animal pueda correr sin riesgo a extraviarse.

Quinto paso: cumpla con una rutina diaria para su perro. Contar con un horario fijo en la rutina diaria de su perro ayudará al animal maltratado a recuperar la calma y la confianza. Trate de fijar las horas de los paseos diarios de su mascota, y empéñese en respetar el horario de comidas: su perro se sentirá menos despistado y se adaptará mejor a su nueva familia.

Que sea una única persona la que se encargue de los cuidados básicos del perro maltratado que llega a casa es una buena idea cuando se trata de orientar al animal.

Consejos

-Camine de forma lenta cuando se acerque al perro maltratado. Los pasos lentos pueden repetirse alrededor del animal: cuando la mascota vea que no ocurre nada malo se sentirá más confiada ante su presencia.

-Utilice un tono de voz suave y dulce para dirigirse a su mascota: le ayudará a acostumbrarse a su voz.

-Acondicione una habitación propia para el animal durante sus primeros días en casa: le ayudará a recuperar la confianza.

-Los paseos al aire libre ayudarán al can que ha experimentado un abuso a relajarse y a liberar tensión.

-Un perro que ha sufrido episodios de violencia puede tender a huir: es importante que el dueño utilice una correa extensible durante los primeros paseos.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

domingo, 17 de noviembre de 2019

Adiestramiento Canino – El Aprendizaje

Erik Farina 2012
El aprendizaje es un mecanismo gracias al cual un ser vivo adquiere una nueva secuencia de comportamiento (cuyos efectos le resultan favorables) o, por el contrario, renuncia a una reacción (porque le es sistemáticamente desfavorable). Clásicamente, la noción de aprendizaje puede ser más sutil y no depender completamente de la presencia de esas dos intervenciones externas.

De la misma manera que existen varias escuelas de psicofisiología, también existen varios tipos de aprendizaje. El término condicionamiento se ha utilizado a propósito de las dos formas más simples de aprendizaje, pero cada vez se emplea menos por la connotación peyorativa que tiene. Para una mayor claridad de exposición, trataremos cada una de esas dos formas de aprendizaje y sus aplicaciones en el perro.

El Condicionamiento Pavloviano

Históricamente, la noción de aprendizaje o de condicionamiento va asociada al nombre de Pavlov, por lo que se suele hablar de acondicionamiento Pavloviano. El perro está directamente implicado en esta primera fase de la exploración del aprendizaje puesto que Pavlov realizó con perros sus célebres experimentos.

A pesar de que su principio es extremadamente sencillo y conocido por todos vamos a recordarlo brevemente. Cuando se le presenta un plato de comida, el perro saliva. Al principio, Pavlov le hacía oír al perro el sonido de una campana antes de darle la comida. Una vez que hubo repetido sistemáticamente esta asociación, sometió el perro al ruido de la campana pero suprimió la comida, a pesar de lo cual, el perro volvió a salivar. Pavlov dedujo que el plato de comida constituía el estímulo obligatorio y la campana el estímulo condicionante.

A partir de ese resultado, Pavlov elaboró una teoría del aprendizaje que explicaba por este tipo de condicionamiento todos los comportamientos observables en el hombre y en los animales. El gobierno soviético hizo suya esta teoría que dejaba al entorno (generador de estímulos condicionados) la facultad de moldear por completo la personalidad humana, y decidió utilizar el condicionamiento Pavloviano en la educación y reeducación de la población y en la formación de los perros militares.

Erik Farina 2012
El Aprendizaje Skinneriano O Condicionamiento Operante

No hay que ser especialista en el estudio del comportamiento para entender las objeciones que planteaba tal teoría (con independencia de cualquier discurso político o ideológico). El psicólogo estadounidense Skinner trabajó en otra dirección. En lugar de reforzar una respuesta orgánica tan simple como la salivación refleja, intentó moldear en los animales de laboratorio (el bestiario Skinneriano se limitaba a la rata y a la paloma) comportamientos motores voluntarios.

Skinner puso ratas en ayunas en jaulas, desprovistas de cualquier características estimulante, en las que la comida sólo se podía conseguir por medio de una pequeña palanca situada al alcance de los animales. Cuando las ratas exploraron la jaula, no dejaron de tocar la palanca liberando así la comida que podían llevarse a la boca. 

A partir de entonces, los roedores se pusieron a buscar de nuevo la comida y para ello exploraron alrededor de la palanca; poco a poco, comprendieron que tenían que levantar la palanca para que apareciera la comida; y a partir de entonces supieron que el gesto de “levantar la palanca” era operante (es decir, eficaz). Ésta es la razón de que el aprendizaje Skinneriano se llame también aprendizaje operante.

Estos experimentos permitieron definir las reglas que rigen el castigo y la recompensa. Siguiendo el mismo método de Pavlov, Skinner intentó reducir el conjunto de las ciencias del comportamiento al estudio de las ciencias del comportamiento al estudio del condicionamiento operante y creó la Escuela Behaviorista (que significa del comportamiento) cuya importancia social y política fue enorme en Europa occidental y en los Estados Unidos. Las técnicas de reeducación del hombre y de los animales basadas en dicha teoría se denominan terapias comportamentales.

Así, el cazador que refuerza con la voz el ardor de su perro cuando éste empieza a seguir una vía y lo recompensa cada vez más a medida que su comportamiento se acerca a lo que se pretende de él, y que se calla cuando el perro comete un error, está poniendo en práctica, aunque no lo sepa, el shaping (modelaje), una aplicación directa de los trabajos de la escuela Skinneriana.

Erik Farina 2015
 El Aprendizaje Por Imitación

Sin embargo, la etología (ciencia del comportamiento animal) ha demostrado que los comportamientos observados en situaciones naturales (y no en un medio cuidadosamente simplificado como el de las jaulas de Skinner) no podían explicarse únicamente por el aprendizaje Skinneriano.

Razonando en términos de duración, se llega a la conclusión de que la esperanza de vida de un perro debería prolongarse de quince a veinte años para que el animal que procediera por ensayos y errores (caso la rata y la palanca) pudiera aprender todo lo que necesita.

Lo cual también debería ser evidente para los hombres que trabajan con perros puesto que utilizan el aprendizaje por imitación desde hace mucho tiempo. En efecto, ¿qué cazador no se ha llevado un día un cachorro para que aprenda directamente de sus congéneres más experimentados lo que tienen que hacer en el trabajo de busca?

El aprendizaje por imitación exije la presencia de un “monitor” que efectúe los gestos que deben aprenderse delante del alumno que lo observa. Al cabo de un período de tiempo más o menos largo según los ejemplares, el alumno reproducirá directamente la secuencia de comportamiento.

Este método implica la existencia de procesos mentales suficientes para que el animal pueda representarse las etapas motrices del comportamiento por adquirir; por consiguiente, sólo puede aplicarse a especies que tengan un potencial psíquico importante y hayan tenido un desarrollo psicomotor correcto. Según parece, el perro aprende de este modo gran parte de sus comportamientos de adulto así como otras muchas cosas de las que su dueño quizá tenga que arrepentirse algún día.

Si desea recibir clases de adiestramiento, psicología, o de Etología, puede ponerse en contacto con nosotros para recibir un curso; Básico, Avanzado o Continuado. Correo: psicolmascot@gmail.com

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot
 

sábado, 16 de noviembre de 2019

El Adiestramiento del Cachorro - Estilos y Métodos

Erik Farina 2016
El adiestramiento en la obediencia para los perros y los cachorros abarca el arte de enseñar ciertos comportamientos caninos y habilidades. Es también la clave para criar a un perro bien educado.

Porque los perros como animales de manada están equipados con una predisposición instintiva a vivir con los humanos y seguir su ejemplo, la formación de la obediencia resulta ser un lugar de éxito para la obtención de las conductas deseadas.

Cuando se trata del adiestramiento de los perros y los cachorros, hay muchos métodos de entrenamiento y estilos para elegir. Pero, ¿son todos igualmente y eficaces?

Evaluación de los diferentes estilos del adiestramiento

El campo del adiestramiento de los perros ha sido objeto de controversia sobre qué métodos y estilos demuestran ser el más eficaz.

Cada vez más adiestradores y dueños de perros están abrazando el mundo gratificante del adiestramiento de refuerzo positivo que poco a poco y de manera constante se está consolidando con gran éxito. El adiestramiento de refuerzo positivo gira en torno para dar una recompensa a los perros por las respuestas a las órdenes deseadas mientras ignoramos las respuestas no deseadas.

En el otro extremo del espectro está el adiestramiento en la obligación de la obediencia para los perros que favorece con el castigo como un elemento de disuasión de las conductas no deseadas. Estos fueron los métodos de entrenamiento utilizados hace décadas, basados en la corrección de los perros en caso de incumplimiento, a menudo utilizando correcciones fuertes en el cuello, pellizcos en las orejas, tirones de la correa y los rollos Alfa.

Afortunadamente, las investigaciones sugieren que los perros aprenden más rápido y con mayor eficacia a través de los métodos basados en la recompensa.

En efecto, existe una amplia gama de datos científicos que demuestran la eficacia del adiestramiento de refuerzo positivo. No es de extrañar por lo tanto, que porque más adiestradores y más personas están adoptando este método de adiestramiento. Los adiestradores a base de Obligación que han decidido convertirse a la obediencia de refuerzo positiva para adiestrar a los perros son comúnmente referidos como “los adiestradores de transición”.

Una visión general de los métodos de adiestramiento de obediencia para los perros.

Si usted está entrando en el mundo del adiestramiento en la obediencia del perro, usted puede preguntarse qué método será el adecuado para usted y su cachorro. Vamos a echar un vistazo sobre algunos métodos de adiestramiento de refuerzo positivo que le ayudarán a crear una mejor unión con su cachorro y le permitirá adiestrar como los profesionales.

Erik Farina 2016
Dando Forma

Imagine tener una masa de plastilina y luego plasmarla en una manzana. Con la formación, esto es lo que está haciendo metafóricamente con su cachorro, que son básicamente la creación de un comportamiento a partir de cero, recompensando aproximaciones sucesivas.

Una de las mejores maneras de lograr esto es mediante el uso de un clicker en el entrenamiento del clicker. Con un clicker le puede marcar con precisión las conductas que poco a poco se acercan más al producto terminado.

Ejemplo: Si su objetivo es adiestrar a su cachorro a llevarle el periódico, hará clic y golosina cada vez que su cachorro se acerca al periódico, cuando lo toca, cuando lo tiene en su boca durante 1 segundo, luego 2 segundos y luego, cuando camina llevando el periódico en su boca.

La Captura

Imagine utilizar una cámara mágica para capturar todos los comportamientos que usted desea de su cachorro. Con la captura, esto es lo que están haciendo en última instancia, aunque de una manera un poco diferente. Básicamente, con este método de adiestramiento que se "captura" al premiar a su perro en el acto de hacer una conducta espontánea que te gusta.

Ejemplo: Si su objetivo es adiestrar a su cachorro para tumbarse, ya que tendrá que estar observándolo para que cada vez que su cachorro esté tumbado, haga clic o diga "buen chico", seguido de una golosina. Con el tiempo, su cachorro se sentirá obligado a tumbarse con mayor frecuencia.

El Atraer

Imagine utilizar un cebo para atraer a los peces cerca de su caña de pescar. Con el atrayente, que son básicamente lo que "guía" a su perro en las conductas deseadas. La teoría es que el cuerpo del perro va en la misma dirección que donde va su nariz. Esto abre el camino para permitir que su perro pueda asumir posiciones diferentes y aprender muchos trucos.

Ejemplo: Si su objetivo es adiestrar a su perro que se siente, se puede utilizar una golosina de adiestramiento de perros para atraer al perro en su posición. Basta con mover la golosina en la nariz del perro hasta la cabeza del perro y el culo de su perro debe tocar el suelo. Justo al sentarse, entregar el premio.

La Orientación

Imagine utilizar una flecha para impactar en el blanco de una diana. Con la orientación, que es básicamente decirle a su perro donde apuntar a un objetivo específico.

Básicamente, con este método usted adiestra a su cachorro a tocar con el hocico o la pata de un específico "punto", que puede ser una nota adhesiva, la punta de un palo blanco o con la mano. El objetivo puede ser movido en cierta forma de un modo en adiestrar al perro para realizar ciertas tareas.

Ejemplo: Si su objetivo es adiestrar a su perro para poder apagar las luces, usted puede enseñar a su perro a tocar una nota adhesiva y luego mueva la nota adhesiva en el interruptor de la luz, hasta que su perro pueda aprender a apagar las luces con sus patas.

El Modelado

Imagínese la colocación de un maniquí en diferentes maneras. Con ejemplos, que son básicamente preguntando a su perro si posará para ti. Debido a que este método de entrenamiento consiste en situar físicamente al perro, este método se utiliza a menudo como un último recurso.

Ejemplo: Un perro puede aprender a tumbarse por pisarle la correa acortándola o un perro puede aprender a sentarse empujando hacia abajo en su parte posterior. Sin embargo, este no es un método de adiestramiento óptimo porque muchos perros no les gusta ser tocados de tal manera y también porque los perros tienen un reflejo natural en la oposición a la presión.

La elección del método de adiestramiento en la obediencia del perro

¿Así que cual es el mejor método de adiestramiento en la obediencia para su cachorro o perro? En última instancia, varía de un perro a otro y varios otros factores.

Por ejemplo, si usted está en las primeras etapas de aprender a adiestrar a su cachorro o perro, es posible que el atraer pueda ser la manera más fácil y rápida de adiestrar. La Captura, por otro lado, puede parecer un poco intimidante, ya que requiere una gran coordinación para marcar las conductas deseadas como se desarrollan.

El adiestramiento de la obediencia para los perros es uno de los aspectos más importantes de la tenencia responsable. La mejor parte de adiestrar a su perro es el que mejor adiestró a su perro, cuanta más libertad se le puede dar, en última instancia conduce a un perro mucho más feliz.

Hacer un adiestramiento de obediencia para los perros son parte integrante de su vida para que pueda recibir los beneficios de tener un sistema fiable y de unos buenos modales de su amigo de cuatro patas.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot