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sábado, 2 de abril de 2022

Masterclass de Psicología Canina


 

Masterclass de Psicología Canina


La convivencia de las personas con el perro se manifiesta cada vez con mayor intensidad y, si originalmente el único cuidado era la alimentación, actualmente no sólo queremos conocer las razones del comportamiento del perro, sino ir más allá y dar otra dimensión a la existencia de nuestros animales para que sean capaces de realizar actividades acordes a sus capacidades, tanto aquéllas que sean innatas como las muchas que pueden ser adquiridas.


En consecuencia, esta Masterclass conforma un programa práctico para abordar tres aspectos que, en ocasiones, han estado desconectados: la psicología, como estudio del comportamiento; la educación, como la sistematización del aprendizaje; y el adiestramiento, como la consecución de las habilidades del perro en actividades prácticas concretas.


OBJETIVOS:


-Conocer las bases educativas y psicológicas de los perros.


-Entender la relación existente entre psicología, educación y comportamiento canino.


-Desarrollar las capacidades de los perros y sentar las bases para un adecuado adiestramiento en función del objetivo a conseguir y las capacidades innatas de los mismos.


Apúntate a la Masterclass: 674 41 52 33


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

viernes, 23 de julio de 2021

Cómo enseñar a tu perro a nadar


 


Ya está terminando Julio y en una semana entraremos en Agosto, muchos de nosotros empezamos nuestras vacaciones y creo que hemos llegado al punto del verano, donde todo lo que queremos hacer es mantener la calma, y el efecto del clima, puede ser una lucha para nosotros y nuestros perros. Una de las mejores maneras de combatir el calor es saltar en la piscina, un lago, un río o el mar. Pero ¿sabía usted que no todos los perros pueden nadar de la forma del perrito? De hecho, algunos perros se hundirán hasta el fondo de la piscina. Esta semana, escribiremos cómo mantenerse a salvo en la piscina, un lago, un rio y el mar, y lo que puedes hacer para salvar a su perro en el caso de un accidente.


Una de las mejores cosas del verano, es estar refrescándose en nuestra piscina o piscina pública, especialmente si usted puede tener un compañero de natación. Si usted vive con un perro amistoso cerca de un lago o una playa, o si tiene una piscina en su jardín, que sin duda deben alentar a su perro a unirse a usted a nadar. Sin embargo, es posible que primero desee que le enseñe algunas lecciones básicas, especialmente si nunca ha estado nadando antes.


Ante todo la seguridad


Sólo porque usted tiene un perro no significa que va a ser un nadador natural. De hecho, algunas razas, como el bulldog ingles, por ejemplo, no puede nadar en absoluto y se hunde hasta el fondo si se tira en el agua sin un dispositivo de flotación para mantenerlos fuera del agua.


Los perros que son ligeros, tienen las patas cortas, o va a pasar tiempo en el barco o en aguas profundas debe estar equipado con su propio chaleco salvavidas. Demasiado ruido y la actividad puede ser una distracción. Comience con una zona tranquila del lago, río o piscina, y mantén a tu perro con una correa en todo momento en caso de que se meta en problemas, y para que el no pueda nadar demasiado lejos. La correa no debes quitársela hasta que tu perro sea capaz de nadar sin ayuda y esté constantemente volviendo a usted cuando lo llama.


Nunca deje a un perro solo en el agua, ni siquiera por un minuto. Y por favor, no tire a su perro al agua en su primer baño. Sólo le asustará hasta el punto de que el nunca querrá volver al agua de nuevo.





Comience despacio


Al enseñar a su perro a nadar, lo mejor es empezar en una zona poco profunda donde se puede caminar al lado de su perro. Póngale el chaleco de flotación, si es necesario, fije la correa, y camine lentamente hacia el agua, dejando que se acostumbre a tener los pies mojados.


Si su mascota se muestra reacia, lleve un juguete o unos premios para disuadirlo a ir más lejos. Use un tono de voz positivo y un montón de elogios verbales cuando el entra en el agua. Poco a poco lo llevara a aguas más profundas, hasta que pueda empezar a nadar para mantenerse a flote. En este punto, usted puede usar un brazo para proporcionar apoyo en el vientre de su perro si le parece que necesita una ayuda adicional. Esto le dará un incentivo para nadar con sus patas traseras, junto con las patas delanteras.


Usted no deje a su perro que utilice sólo sus patas delanteras para nadar, ya que se cansan con mayor rapidez y chapotea. Mantenerlo en el apoyo hasta que parezca cómodo en el agua y está usando las cuatro extremidades para nadar. Si en algún momento parece estar entrando en pánico, llévelo a un espacio de seguridad en el agua poco profunda y deje que se calme antes de intentarlo de nuevo.


Después de la experiencia de la natación


Cuando la lección ha terminado, ya es hora de conseguir que su perro salga de la piscina o del mar. Tómese su tiempo para mostrarle la forma correcta y segura para salir del mar o de la piscina para que pueda encontrar su propio camino la próxima vez. Un último buen enjuague con agua fresca le ayudará a deshacerse de los residuos químicos, sal o algas que pueden ser adheridas a su pelaje si ha estado en el mar. Por último, dele un montón de elogios verbales y físicos después de la lección, y tal vez un tratamiento adicional. Esto ayudará a su perro a asociar estos momentos divertidos y positivos con la experiencia de la natación.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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miércoles, 13 de enero de 2021

Como enseñar a tu perro a no comer cosas del suelo

Erik Farina

 


Como enseñar a nuestro perro a no comer comida en la calle, en el suelo, en el parque, terrazas, basura, de extraños, etc...


Enseñar a tu perro a comer con tu aprobación.


Muchos propietarios de perros, tienen problemas de que le comen todo por la calle, en el campo, en las terrazas, o por donde lo pasean. Lo peor son los comentarios de los perros que han enfermado a causa de haber ingerido comida envenenada o peor aun han muerto. Muchas veces comen cualquier porquería, animales muertos o sobras de comida, ingieren todo lo que se encuentran en su camino, sin que su amo se lo impida.


Para evitar estos accidentes, es necesario enseñar al perro a no comer sin nuestra autorización. Este adiestramiento debe empezarse aproximadamente a partir de los 3 meses de edad. Sin embargo, para ello nos será de mucha ayuda que antes, durante la edad comprendida entre los dos y los tres meses hayamos educado al cachorro a no comer porquerías.


¿De qué nos serviría tener y preparar un buen perro que no coma del suelo si en un momento dado llega un extraño ofreciéndole una recompensa envenenada y se la come? A partir pues de la temprana edad de tres meses, enseñaremos al cachorro a no coger ningún tipo de comida y lo haremos de la siguiente forma.


En primer lugar, el perro ha de aprender que sólo debe comer lo que está en su plato; para ello, le pondremos las comidas siempre a las mismas horas y con el mismo recipiente, diciéndole simultáneamente la orden “come”. Fuera de esas horas le tendremos completamente prohibido que coma nada.


Si el perro convive con nosotros en casa y nos pide algo de comida mientras estamos comiendo, haremos como que no nos enteramos, y si sigue insistiendo, le pondremos en su plato su comida coincidiendo con una de las tomas y seguido de la orden come. Sobre todo, no hay que caer nunca en la tentación de darle ni un solo bocado de nuestra comida. Durante nuestras horas de comida, debemos acostumbrarlo a estar en su sitio, y hacer coincidir con su toma de comida, o haberlo enseñado a estar con un juguete interactivo con premios.


Por otra parte, para que el perro no robe nada de comida, empezaremos por inculcarle que la cocina es una zona de la casa en la que el perro tendrá prohibida la entrada si no estamos presentes, o hacer de la cocina una zona segura de que no puede obtener nada de ahí. Además deberíamos provocar situaciones en las que facilitemos al perro la tentación de coger comida que no debe, que es cuando podremos corregirlo justo en el acto. En el preciso momento en que el perro vaya a tocar la comida que está a su alcance, lo corregiremos, esa comida no puede pero de mi mano si.



Erik Farina año 1994



Continuaremos haciendo la misma rutina durante varios días (a poder ser dos o tres veces al día), aunque a medida que el perro lo vaya aprendiendo nos iremos alejando; pasaremos de estar a su lado a separarnos un metro, dos, tres..etc.. Después nos escondemos, pero pudiendo controlarlo visualmente, y seguiremos así hasta tener la seguridad de que el perro no toca la comida, incluso sin nuestra presencia.


En caso de una actuación correcta, acabaremos siempre la prueba elogiándolo efusIvamente. Si por el contrario, en alguna ocasión el perro se nos adelanta en la acción y llega a robar el bocado, lo llamamos y se lo corregimos cambiando lo que tiene por algo mas sabroso de nuestra mano, no lo castigaremos nunca, ni reñirle y nunca gritarle, hay que hacerlo de modo positivo siempre.


Podemos utilizar también un método de dejar la comida a su alcance en un objeto que al caer haga ruido, como los objetos metálicos. Colocaremos la comida de tal manera que al querer cogerlo, caiga al suelo haciendo un ruido aparatoso, como los cazos, o cualquier cubo metálico. En ese momento entraremos rápidamente y observaremos la reacción del perro, si se retira por el mismo lo dejaremos tranquilo, y nunca reñirle. Repetiremos la acción durante unos días aumentando el ruido.


Si el perro tiene el vicio de coger todas las porquerías en la calle, actuaremos de la siguiente manera; lo llevaremos, atado con la correa, lo acercaremos a la basura, a un trozo de comida, o otra cosa comestible, despertando el interés por eso. Cuando el perro vaya a cogerlo le diremos el “No” y le premiaremos enseguida la acción de no cogerlo con algo que le guste a el, sea comida o un juguete. De esta manera iremos repitiendo el ejercicio, alargando paulatinamente la correa hasta hacerlo con una de 10 metros. Si aún así el perro se adelanta a nuestra acción y coge el objeto no deseado sin querer soltarlo, simultáneamente le diremos el “No” y se lo quitaremos de la boca y se lo cambiamos por algo que le guste mucho a el, nunca le reñiremos, ni gritaremos, siempre hacerlo en positivo.


Como mencioné antes, si el perro ha asimilado de muy cachorro el aleccionamiento de no comer porquerías y de no pedirnos nada mientras comemos, esto nos será de gran ayuda para adiestrarlo a continuación a que no coja comida que no sea de su plato y que no le ofrezcan con la mano otras personas, sin nuestra aprobación.


Aquí reflejaré el método más natural, que nos servirá también para fomentar la relación guía perro, aprendiendo a su vez éste último que es lo que queremos de el. A la edad aproximada de seis meses, habrá aprendido el adoctrinamiento de que sólo debe comer tras nuestra explícita orden.


Erik Farina


Tentaremos al perro, poniéndole un trozo de carne, pescado, etc.. en el suelo delante de él, mejor si empezamos haciéndolo en casa o en el jardín. La reacción del animal será la de ir a cogerlo; entonces nosotros se lo impediremos diciéndole “No” y si es necesario, cubriendo la comida con nuestro propio pie, y le premiaremos rápidamente la acción de no comer del suelo, pero si de nuestra mano.


Tras repetir la acción varias veces y cuando el perro ya resista la tentación de cogerlo, nos iremos separando poco a poco de él, reaccionando como al principio si él vuelve a mostrar interés por el trozo de comida. Este procedimiento lo iremos repitiendo durante unos días y siempre acabaremos la lección retirando nosotros el trozo de comida.


Tan pronto como el perro se autocontrole unos instantes sin intención de coger la comida y sin nuestra presencia, nos acercaremos a él y le premiaremos con lo que más le guste a nuestro perro y que sea de nuestra mano a la vez que le damos la orden de “come”. Cuando lo haya ingerido le alabaremos efusivamente.


Repetiremos este ejercicio hasta que veamos que nuestro perro ha asimilado perfectamente que sólo comerá después de nuestra orden, cambiando el lugar de los ejercicios y el tipo de comida. Incluso con su recipiente de comida, le enseñaremos que sólo comerá al darle la orden.


Para el siguiente paso necesitaremos la ayuda de algún amigo al que le diremos que ponga unos bocados en ciertos puntos del campo o de un camino, determinados anteriormente por nosotros. A continuación, iremos paseando por allí con nuestro perro atado. Cada vez que pasemos por el lugar donde esté la comida, si el perro tiene la intención de cogerla, le diremos el “No” dándole simultáneamente un premio que le guste mucho y de nuestra mano con la orden come y muy bien.


En el caso de que llegue a cogerla, se la haremos soltar de la boca. Siempre procuraremos que no llegue a comérsela. La prueba se repetirá hasta que el perro haga caso omiso de los bocados.


En el siguiente paso, dejaremos al perro en posición de “tumbado”. Se le acercará un desconocido dejando caer delante de el perro un trozo de comida y nosotros reaccionaremos inmediatamente premiando al perro si nos mira y no la coge, y lo felicitaremos efusIvamente. Una vez superado este ejercicio, procederemos a la misma operación, sólo que ahora el desconocido invitará al perro a que coma el trozo de comida. Inmediatamente, si nos mira y no lo coge, le premiaremos. Podemos darle la aprobación también de comer de la mano si es un amigo, o si queremos que otras personas lo hagan siempre con nuestra aprobación.


Si bien al principio nos mantendremos cerca de nuestro perro, igual que en las anteriores ocasiones, iremos separándonos hasta llegar a escondernos del perro, aunque nosotros sí debemos observarlo por si fuera necesaria la corrección.


De lograr todo lo descrito en diferentes lugares, con distintos tipos de comida y con ayudantes diversos, podemos tener la certeza de que nuestro perro no comerá nunca ni de extraños ni porquerías que le puedan salir al paso. Entonces habremos conseguido nuestra meta deseada.


Puede ponerse en contacto con nosotros, si necesita asesoramiento o ayuda en el adiestramiento de su cachorro o perro adulto a no comer cosas en la calle, en el parque o de extraños. Les atenderemos inmediatamente de recibir el correo si nos escriben a: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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psicolmascot@gmail.com


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martes, 5 de enero de 2021

La importancia del ejercicio físico del perro


 


¿Por qué necesitan hacer ejercicio los perros?


El ejercicio es muy necesario y esencial para el perro. Aunque la cantidad de ejercicio necesaria varía según la raza, la edad y la forma física, todos sin excepción necesitan estirar las patas física y mentalmente al aire libre para mantenerse sanos y felices. El ejercicio, además, suele traer consigo el juego y la diversión, dos cosas tan importantes para la calidad de vida de un perro.


Los Patrones de Conducta


En el entorno natural los cánidos pasan casi todo el día durmiendo, aunque nada más despertar deben emplear casi toda su energía en buscar su alimento. Por eso nuestros perros tienden a dormir o dormitar mientras no tengan un estímulo exterior que les invite a la acción, momento en el cual despliegan toda la energía acumulada corriendo, saltando o jugando.


Este patrón de conducta encaja tan bien en nuestro modo de vida que tal vez sea una de las razones por las que los perros siguen siendo nuestros mejores amigos. Es bueno establecer una rutina que alterne períodos de profundo reposo con repentinos paréntesis de actividad y excitación.


Si quiere acostumbrar a tu perro a esta rutina, debes establecerla desde el primer momento. Decida a qué horas lo va a sacar para que haga ejercicio y a que horas se acostumbrará a estar relajado y en reposo. No se trata de convertirnos en esclavos de nuestros perros, pero sí de no negarles su derecho a hacer ejercicio para lograr que se encuentren bien y se comporten de forma educada todo el resto del día.


Aunque su perro sea sociable y educado, es más seguro pasearlo atado con la correa si cerca hay niños o gente pasando con bicicletas. Usted tal vez sepa que su perro le obedece y no reacciona de forma extraña, pero no tiene ni idea de cómo pueden reaccionar esos niños o el que viene lanzado en bicicleta.


Nunca arriesgue la vida de su perro soltándolo donde haya ganado. Si un perro suelto llega a molestar a las ovejas o las vacas, los ganaderos tienen derecho legal a echarlo de allí.


Soltarlo o no depende tanto del carácter de su perro como de sus esfuerzos por adiestrarlo. Si se muestra insociable con los otros perros o con la gente, no se arriesgue a pasearlo sin la correa hasta haber hablado con un especialista en problemas de conducta canina.


¿Cuánto Ejercicio Necesita Hacer Mi Perro?


Eso depende de su raza, pero también de su carácter como perro, y de su edad. Las razas gigantes o muy pesadas pueden hacerse daño en los huesos y las articulaciones si hacen un ejercicio demasiado intenso cuando está en crecimiento. En general, es mejor para los cachorros dar muchos paseos cortos que una sola caminata maratoniana al día, hay que dejarlos crecer, y para eso necesitan dormir.


Si un cachorro empieza a parecer cansado, caminar despacio o negarse a avanzar, es evidente que usted lo ha sometido a un sobreesfuerzo. No olvide que a esta edad se pasea más para conocer y explorar el mundo y acostumbrarse a las cosas que para hacer ejercicio propiamente. Y lo mismo puede decirse de los perros adoptados que con sus anteriores dueños hacían poco ejercicio. Los perros, como nosotros, tienen que ponerse en forma gradualmente para evitar lesiones en los músculos y las articulaciones.


A partir de los nueve meses de edad, todas las razas, excepto las gigantes, pueden hacer ejercicio de forma adecuada, tanto en suelos duros como sobre hierba. Pero no hay que enseñarles a saltar hasta cumplido el primer año, y nunca verticalmente. Incluso cuando entrenan para participar en concursos de agility a estas edades, las sesiones de adiestramiento se centran en la obediencia y la confianza en sí mismos, dejando los saltos en sí para más adelante.


A los perros les encanta correr, saltar y jugar cuando salen a hacer ejercicio. Para ellos, interactuar con nosotros es mucho más divertido que pasear simplemente.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

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Contacto: psicolmascot@gmail.com

domingo, 29 de noviembre de 2020

Etlogía Canina, Psicología Canina y Adiestramiento Canino


 

Hoy  Domingo 29 de Noviembre estaré en el mercadillo 

solidario de la Posada  Felina en el C. C. Intu Xanadu Madrid, 

si tienes problemas con el  comportamiento de tu perro, dudas 

en su educación o presenta algún  trastorno, acércate con tu 

perro y haz tu consulta, estaré todo el día  evaluando perros y 

pasando consulta, un acto solidario por 10€ para la  

Protectora la Posada Felina.




Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto:
psicolmascot@gmail.com

lunes, 23 de diciembre de 2019

Adiestramiento Canino consejos y técnicas

Erik Farina 2015
Al igual que como otras muchas disciplinas, el adiestramiento del perro debe ser conforme con algunos consejos de entrenamiento de obediencia y técnicas para conceder a los resultados un cierto grado de éxito.

El adiestramiento de la obediencia no sólo sucede, sino que exige el cumplimiento de las directrices específicas y un cierto grado de conocimiento con el fin de obtener resultados visibles.

Si usted está seriamente interesado en el adiestramiento de su perro, tenga en cuenta que el conocimiento es en última instancia, el poder, y por lo tanto, los consejos del adiestramiento de la obediencia del perro y trucos del oficio jugarán un papel muy importante para su éxito.

Evaluando las técnicas de adiestramiento para el perro

Atrás en el pasado han quedado los días de los métodos de adiestramiento duro de la vieja escuela, que implican agarrar por el cuello, los rollos alfa y correcciones físicas, pegarle con algo (periódico), obligación, etc... Como propietario de un perro, es posible que desee adiestrar a su perro utilizando técnicas de adiestramiento positivas.

Tanto si el adiestramiento es en el hogar o con la ayuda de un adiestrador profesional de perros, asegúrese de adiestrar en el nombre de la formación de refuerzo positivo: una relación duradera basada en el respeto mutuo y la confianza le estará esperando.


Los desafíos más comunes en la obediencia básica del cachorro y el perro

Cada dueño de un perro en un momento u otro se encuentra con algún tipo de reto en la enseñanza del cachorro o en el adiestramiento de la obediencia. A continuación se presentan los tres problemas más comunes en la obediencia del perro seguidos de los consejos en el adiestramiento de obediencia del perro.

A mi perro le falta Motivación

Problema: Uno de los mayores desafíos en que se enfrentan los dueños de los perros cuando se trata del adiestramiento de obediencia, es la falta de interés. Los dueños de los perros suelen decir "mi perro no está interesado en la golosina". A menudo, estos propietarios están adiestrando a sus perros con las croquetas diarias de la comida de su perro o algunas galletas rancias para perros olvidadas en un rincón de la despensa.


Solución: Los perros necesitan golosinas más interesantes. Una vez presentado con unos pocos de trocitos de salchicha o algunos de hígado liofilizado, estos mismos perros comienzan con un babeo de chorros de saliva.

Las tiendas de mascotas en la actualidad hacen que la tarea de elegir la golosina para el adiestramiento del perro sea muy fácil: con una amplia gama de diferentes marcas, texturas y sabores, el deseo de un perro está listo para hacerse realidad.

Los perros que necesitan un poco más de incentivo, pueden hacerlo mejor si se están adiestrando justo antes de la hora de la comida, justo cuando su estómago está crujiendo y la boca están babeando con inquietud.


Erik Farina 2015
Mi perro se distrae fácilmente

Problema: Los dueños de los perros a menudo describen que sus perros son como incapaces de prestar atención, como si sufrieran el equivalente canino de trastorno de déficit de atención. A menudo se pueden presenciar que su perro le presta atención y le escucha durante un momento y luego desconecta en un mundo diferente al momento.

Solución: Durante la fase de la adquisición en el aprendizaje, los perros lo hacen mejor si se están adiestrando en una zona con pocas distracciones. Una habitación tranquila donde hay pocos ruidos o sin ruidos funcionará mucho mejor. Las distracciones son algo que usted quiere empezar a añadir gradualmente a medida que su perro aprende el comportamiento.

Una vez que su perro responde con fiabilidad a la orden en la habitación en silencio, es posible que poco a poco pueda empezar a hacer la misma orden en entornos cada vez más molesto.

Mi perro se comporta bien sólo en casa

Problema: Este es un problema muy común. El perro puede ofrecer una formación a nivel de competición con todas las campanas y silbatos en casa, pero una vez fuera, él parece tener un momento de un alto nivel de olvidar todo lo que significa el sentarse y el tumbado. A menudo, estos perros pierden su mente al ver a otro perro.

Solución: Debes incorporar las distracciones gradualmente. Esta es la razón de porque las clases del adiestramiento del perro son importantes: en una escuela de adiestramiento de la obediencia del perro, los perros aprenden a ganar compostura y control con otros perros.

Si las clases no son una opción para usted, asegúrese de incorporar otros perros en su programa de adiestramiento en la formación a distancia desde la fuente y sólo más tarde, más y más a otros perros. Un parque para perros o una sesión organizada con otros dueños de perros son buenos ambientes para lograr esto.


15 consejos de adiestramiento en la Obediencia del perro.

Una vez que usted está armado con sabrosas golosinas que le atraen a su perro y un lugar ideal para trabajar, la siguiente tarea es poner en práctica algunos consejos del adiestramiento en la obediencia del perro y las técnicas importantes.

Con el fin de obtener un perro obediente, algunos consejos de oro en el adiestramiento en la obediencia del perro y las técnicas que deben estar en su lugar. Con los siguientes consejos de la obediencia del perro usted se convertirá en un mejor adiestrador y su perro en un perro mejor.

Siga estos 15 consejos para el adiestramiento de la obediencia de su cachorro y las reglas para sacar el máximo provecho de sus sesiones y usted estará en su manera de adiestrar a su perro como un profesional:


1-Aprenda a observar a su perro. Al igual que en los seres humanos, los perros pueden sufrir de agotamiento cuando se les pide demasiado y muy rápido. Esté atento a las señales de estrés, tales como bostezar, lamiéndose los labios, gimiendo y comportamientos fuera de contexto, tales como arañazos, oler y estornudar.

2-Tenga expectativas realistas. No le pida a su perro poder alcanzar las estrellas. Su perro no va a ganar un título en la obediencia durante una noche. Sea paciente.


3-Sea su amigo y no un Dictador. En otras palabras, hacer que cada ejercicio sea fácil y divertido en pequeños pasos. Una vez más, no le pida demasiado y muy rápido.


Erik Farina 2015
4-Sea consistente. No se puede adiestrar a un perro a no saltar encima de uno si sus hijos le están animando a su perro a saltar porque piensan que es bonito. Asegúrese de que todos los miembros de la familia puedan participar en el adiestramiento del perro y puedan estar en la misma sintonía de onda.

5-Mantenga sus sesiones felices. Si se llega a un punto en el que siente que se está frustrado, pida a su perro un comportamiento simple, con elogios y recompensas y la sesión de llamada y terminar. Reanudar la sesión de adiestramiento después.

6-Dígale las órdenes sólo una vez. Si usted no está cumpliendo el intentar guiar a su perro con una golosina para poder llevar a cabo la conducta o dividirlo en pasos más pequeños y luego evaluar si tal vez el comportamiento era demasiado difícil o había demasiadas distracciones.

7-Utilice las mismas órdenes. Elija sus órdenes con prudencia y utilízalas de manera coherente. Puede ser tentador decir "quieto ahí" un día y "espera" o "pararse" la siguiente, pero si desea que su perro pueda permanecer en su lugar, utilice siempre la misma orden.

8-Use las golosinas correctamente. Las golosinas se utilizan en mayor medida durante la fase inicial de aprendizaje. Después, se les debe dar poco a poco al azar o se arriesgarán a convertirse en un distribuidor de lujo.

9-Captura el momento. Su tiempo es crucial para permitir a su perro a hacer la asociación correcta entre el comportamiento y la recompensa.

10-Adiestrarlo a "aprender a ganar" o "pedir por favor" del programa. Pídale a su perro que se siente antes de ser mascota, antes de poner el plato de comida hacia abajo, antes de darle un juguete y antes de dejarlo salir por la puerta. Este programa le enseñará un autocontrol y comportamientos corteses.

11-Encuentre lo que su perro ama. Cada perro se destaca en algo. Si su perro es hiperactivo se puede disfrutar de la agilidad, mientras que si le gusta oler él puede hacer mucho en la búsqueda y rescate.

12-Sea un líder benevolente. Ser un buen líder no se trata de dominar a su perro, sino más bien, es todo acerca de ser tranquilo, justo y seguro.

13-Manténgalo dulce y corto. Hacer los adiestramientos cortos para mantener el interés de su perro vivo. Una sesión durante una pausa de relajamiento será óptima. Los cachorros necesitan que sea muy breve la sesión debido a la poca capacidad de atención.

14-Siempre terminar con una nota positiva. Finalizar la sesión de adiestramiento haciendo algo que su perro sabe y hacer una gran cosa de él: la próxima vez, tu perro estará aún más con ganas de aprender.

15-Por último, pero no menos importante, no dejar de adiestrar. Los perros nunca dejan de aprender, por lo que no se detienen la formación una vez que su perro aprenda algunas órdenes básicas. Haga su mejor esfuerzo para mantener la mente de su perro estimulada por el resto de su vida y usted cosechará las recompensas.

Como se puede ver, el aprendizaje con estos consejos de adiestramiento en la obediencia del perro y las técnicas son una necesidad para aquellos que quieren dominar el arte de adiestrar a los perros. Una vez adiestrado correctamente, su perro estará ansioso por complacerte, y finalmente, sera un placer tenerlo cerca.

Asegúrese de incorporar estos consejos de adiestramiento en la obediencia del perro y técnicas, y que estará en breve en su camino a un viaje muy gratificante, junto con su preciado amigo de cuatro patas.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

martes, 24 de julio de 2012

Perros policía con cámaras de video luchan contra el crimen

Londres (CNN) - Han sido durante mucho tiempo el mejor amigo del hombre, pero ahora los perros de la fuerza de la policía británica pueden perseguir a los criminales con los sabuesos gracias en un agradecimiento a una nueva forma de "FidoCam", una cámara de vídeo digital en una correa en la cabeza del perro.

La policia de Staffordshire dice que es la primera fuerza en el país en utilizar la nueva tecnología con sus perros.

La cámara digital de alta tecnología que envía imágenes a un monitor en color visto por el controlador del perro.

"Este poco de juego es fantástico - que concede a la cabeza del perro y podemos obtener una visión en directo de lo que están viendo", dijo el inspector. Chris Dawson, de la Unidad de Policía de Staffordshire del perro de Apoyo.

Las cámaras serán especialmente útiles cuando los combatientes del crimen caninos son enviados a lugares donde es peligroso o difícil que sus contrapartes humanos puedan ir al final.

"Por ejemplo, puede enviar en la búsqueda de una persona peligrosa al perro en un edificio con la cámara en busca de ellos, cuando indican una búsqueda por los ladridos que será capaz de ver exactamente qué o a quién han encontrado", dijo Dawson .

"También será de gran utilidad al buscar áreas difíciles o inaccesibles para las personas que desaparecen - un perro puede hacer su camino a través de densos bosques y maleza muy rápidamente, mientras que el controlador va a mantener el contacto verbal con el perro de esta cámara que les permitirá buscar en áreas intensas mucho más rápido. "

Los sospechosos que escapan que son perseguidos por un perro de policía también pueden encontrar que sus esfuerzos para escaparse son grabados en una película.

Los perros de la policía han sido previamente equipados con cámaras analógicas con un rango limitado, pero la nueva tecnología significa que puede volver a enviar una imagen mucho más clara desde más lejos, dijo la policía.

Las imágenes se pueden grabar y utilizar como prueba en los tribunales, dijo la policía.

Texto ; CNN - Traducción; Erik Farina




sábado, 16 de junio de 2012

Bronksey, un perro, especialista en ayudar a niños víctimas de abuso sexual

El pelaje negro de Bronksey lo delata enseguida en la alfombra marrón claro de la oficina del fiscal del distrito del condado de Richmond, en Nueva York.

Bronksey está tumbado en el piso, con la cabeza encima de su pata izquierda. Es su postura favorita, y no se mueve a no ser que se lo indiquen sus dos cuidadores.

Se trata del primer perro que se utiliza en el estado de Nueva York como asistente en los juzgados. Y hasta ahora parece estar haciendo un buen trabajo.

El can sabe ejecutar 52 órdenes diferentes. Los movimientos que más hace para consolar y tranquilizar a las víctimas son poner su cabeza en el regazo de la persona y sentarse a su lado. El fiscal del distrito, Daniel M. Donovan Jr., lo utiliza sobre todo cuando las víctimas son niños y han sido objeto de abusos sexuales.

Simpatía canina

En muchas ocasiones, Bronksey, que pesa 74 libras (unos 33 kilos), es más grande que las víctimas que acuden a la Fiscalía, pero casi todos niños lo abrazan e intentan agarrarlo como a un osito de peluche.

"En casos de asalto sexual, en las entrevistas con las víctimas vemos que el nerviosismo y la ansiedad desaparecen una vez que Bronksey se sienta junto a ellas", le explicó a BBC Mundo el fiscal Donovan.

Para un niño, describir ante extraños los detalles de un abuso traumático es una experiencia desgarradora, pero en el distrito de Richmond dicen que desde que trajeron a Bronskey ya no lo es tanto.

La habitación donde los detectives y abogados entrevistan a las víctimas más jóvenes se parece al aula de una escuela.

Las paredes están pintadas de azul cielo y hay una mesa redonda con cuatro sillitas de madera. Los micrófonos están camuflados en la pared. Al lado hay una sala de espera llena de libros infantiles, una televisión con dibujos animados, pinturas y cuadernos para colorear.

Una niña de 5 años, víctima de abuso sexual por parte de un familiar, estaba tan traumatizada, que sólo quería estar con su madre. Pero ella también tenía que declarar y no podía hacerlo con la niña. Trajeron a Bronksey: la niña se olvidó de su madre y se volcó emocionalmente al perro.

"La niña lo acarició enseguida. Le habló, le cepilló el pelaje, le leyó un libro y le hizo un dibujo para que lo pusiéramos en su jaula", le contó a BBC Mundo Luisa Calderón, una trabajadora social que asiste a las víctimas en la Fiscalía.

Idioma universal

El perro mantenía entretenida a la niña, pero también la ayudó a centrarse en las preguntas que le hicieron los detectives. "Con el perro contó muchos detalles muy importantes para el caso", comentó el fiscal Donovan.

Bronksey habla un lenguaje universal, algo muy útil en una ciudad como Nueva York, donde los empleados judiciales tiene que manejar diferentes idiomas para poder asistir a víctimas de diversas nacionalidades. Incluso los que tiene problemas para comunicarse se entienden a la perfección con el perro.

Un joven de 20 años, discapacitado mental, fue reconfortado por Bronksey justo antes de declarar ante el juez. El joven no quería hablar sobre el horrible crimen que se había cometido contra él, pero después de estar un rato con Bronksey, aceptó ir al juzgado.

Bronksey ha sido donado a la Fiscalía por la organización sin fines de lucro Canine Companions for Independence, que se dedica a entrenar perros para asistir a personas con discapacidades físicas y mentales.

Año y medio tomó criarlo y entrenarlo para trabajar en un ambiente emocionalmente tan intenso como el de la oficina del Fiscal del condado de Richmond.

Perro al estrado

"Queríamos estar seguros de que el perro tuviera un temperamento muy calmado. Eso lo logramos mediante nuestro programa de crianza, en el que manejamos 35 años de ADN de los animales", declaró a BBC Mundo, Debra Dougherty, directora ejecutiva para la zona noroeste de la organización. Bronksey, que acaba de cumplir dos años y medio, es una mezcla de Labrador y Golden Retriever.

Tras ser donado sin costo alguno, la factura del veterinario, comida y otros gastos para mantener a Bronksey se pagan con el dinero que la Fiscalía confisca a traficantes de drogas o redes de prostitución.

El fiscal Donovan quiere que Bronksey sea el primer perro en Nueva York en estar presente durante un juicio. El fiscal explica que el perro puede ubicarse a los pies de la víctima, escondido para que no le vea el jurado.
Pero, ¿qué pasaría si ladra? "Tiene más tendencia a bostezar que a ladrar", afirmó en tono jocoso el fiscal Donovan.

Si quiere sentarse en el estrado de los testigos de un juicio, Bronksey seguramente tendrá que cambiar su postura favorita. Algo que no afectará lo reconfortante que resulta tenerlo cerca.

En casos de asalto sexual, en las entrevistas con las víctimas vemos que el nerviosismo y la ansiedad desaparecen una vez que Bronksey se sienta junto a ellas"
Fiscal Donovan

Olatz Arrieta, Nueva York, para BBC Mundo

martes, 5 de junio de 2012

Perros con miedo a las Personas


El miedo es una de las características psíquicas que conforman el carácter de un perro, que deben ser tenidas más en cuenta de cara a una convivencia apacible y duradera de éstos con las personas. Sin embargo, curiosamente, es de las más ignoradas a la hora de elegir una raza o un individuo para que conviva con nosotros, con nuestros hijos, nietos o abuelos. Nadie piensa que un perro miedoso puede ser un problema en la convivencia diaria. En lo que más solemos pararnos a pensar, a la hora de adquirir un perro, es en su carácter agresivo, en si nos destrozará los muebles nuevos del salón o en si se hará sus necesidades dentro de casa.

Como en todos los problemas de comportamiento, es fundamental asesorarse previamente a la adquisición de un perro o gato, sobre su genética, su ambiente de cría y sus cuidados maternales. La conducta es el resultado de la interacción compleja entre genes del animal y ambiente en el que se cría. Además, la heredabilidad de un carácter es la proporción de la variabilidad de ese carácter que es debida a la herencia de los genes. Sabemos que para el carácter miedo, la heredabilidad es de 0,4-0,5. Es decir, que si su perro es miedoso y tiene descendientes, tendrá una probabilidad del 50% de que esas crías hereden el mismo carácter. Aún más, si el ejemplar que posee el carácter “miedo” es la madre- y dado que en la especie canina es ésta la encargada de otorgar los cuidados parentales- las crías se verán también influenciadas por un ambiente materno en el cual las enseñanzas irán encaminadas a “formar” hijos miedosos.

Entendemos por miedo la respuesta normal de autoprotección que muestra un animal frente a situaciones que son percibidas como una amenaza para él. El dolor, el miedo y otras formas de sufrimiento no ocurren en la naturaleza por azar o por capricho, sino que son producidas por la selección natural como mecanismos adaptativos, para evitar heridas y escapar a los peligros y representan una ventaja evolutiva tanto para el hombre como para otros animales.

En la Naturaleza las situaciones de conflicto o frustración que pueden ser causantes de una respuesta de miedo son frecuentes, pero no lo es el que se prolonguen. Sin embargo, si una situación que desencadena una respuesta de miedo en un animal se perpetúa en el tiempo, los mecanismos adaptativos se rompen, dando lugar a una situación de estrés patológico crónico que puede desembocar en la muerte del animal. Asimismo, si la reacción de miedo se manifiesta de forma excesiva o en contextos inadecuados, puede dar lugar a problemas de comportamiento como son: fobias, agresividad defensiva o ansiedad por separación.

 Etiología del miedo a las personas

El tema que  nos ocupa en este artículo es el del miedo que pueden desarrollar los perros hacia las personas, ya sean todas en general o algunos grupos en particular como niños, ancianos, hombres, mujeres, personas de una determinada raza o vestidas de cierta manera y un largo etcétera.

Como he comentado antes, el carácter miedo posee la heredabilidad más alta dentro de los caracteres psíquicos o de conducta del perro. Es por ello que es el primer punto en el que tenemos que fijarnos antes de adquirir un perro, si es que queremos seleccionar la ausencia de este carácter. Asimismo, será también el primer factor a descartar si estamos tratando un caso clínico en el que intervenga el miedo o sea el problema principal.

Desgraciadamente, la mayoría de los llamados “criadores” hoy día seleccionan a sus ejemplares únicamente por su morfología, obviando las características conductuales de progenitores y futuros cachorros. Esto nos lleva a que existan cada vez más problemas de miedo genético en los perros destinados a compañía e incluso, aún peor, en otros destinados a trabajos especiales y que caen en manos inexpertas que no efectúan un análisis de la conducta antes de comenzar el trabajo con el perro.

Para prevenir o evitar este problema en los perros destinados a la cría utilizamos el “Índice psicomorfológico de selección”, en el que analizamos tanto las características morfológicas como las conductuales del individuo.

En contra de esto, y afortunadamente, cada vez hay más concienciación de profesionales y profanos en el conocimiento y las bondades del uso de la  Etología como ciencia y como medida para la consecución de una mejor convivencia con nuestras mascotas y de la asignatura pendiente del bienestar animal. Un buen especialista se molestará en realizar, antes de comenzar a trabajar con un perro, un análisis de las conductas instintivas y de las cualidades psicofísicas (sensibilidad y recuperación, intrepidez, tenacidad, temple y resolución)

 Si tras una concienzuda anamnesis de un caso clínico llegamos a la conclusión de que la causa del miedo de un perro es genética, podemos olvidarnos de solucionar el problema. Contra lo que hay escrito en los genes no podemos hacer nada. Solamente nos queda someter al perro a un programa de manejo adecuado basado en la desensibilización, ayudado o no por medicación y feromonoterapia, esperando que el miedo no se generalice. Por supuesto, lo ético y correcto sería eliminar a ese animal de la cría.

Las otras dos causas posibles del miedo hacia las personas serían un fallo en la socialización temprana y una experiencia traumática sufrida por el animal. De las dos, la experiencia traumática tiene un mejor pronóstico. Puede ocurrir en casos en que el cachorro o el adulto hayan estado sometidos a un mal manejo por ciertos grupos de personas o en los que el animal se haya sensibilizado hacia una persona, por coexistencia en espacio y tiempo con otra situación o estímulo traumático. En estos casos puede existir una generalización de la reacción ante otras personas de las mismas características que la implicada en el suceso. Para que nos entendamos pondré un ejemplo: un perro puede tener miedo a los niños porque de pequeño era sometido a experiencias traumáticas por un grupo de éstos; o bien porque se sensibilizó a la presencia de los mismos, cuando un día jugando en la calle con un grupo de niños, tuvo una reacción de pánico por el estallido de una gran cantidad de petardos lanzados por la pandilla.
La solución en el caso de la experiencia traumática tiene un buen pronóstico, en cuanto a que se trata de desensibilizar frente al estímulo que desencadenó en su origen la respuesta de miedo. En el ejemplo propuesto, el programa de tratamiento se basaría el manejo con los niños, añadiendo los petardos en el caso de la sensibilización. Por supuesto, dependiendo de que el nivel de miedo alcanzado en el animal sea más o menos incapacitante, podremos añadir la farmacoterapia y las feromonas apaciguantes.

La importancia de la Socialización y las Manipulaciones neonatales

Nos queda una tercera causa por analizar en la etiología del miedo de los perros a las personas. Hablamos de un fallo en la socialización temprana del cachorro, factor que ocupa el segundo lugar en importancia y en pronóstico después del control genético.

Entendemos por periodo de Socialización del cachorro al comprendido entre las 3 y las 12 semanas de vida del mismo. Este periodo en las especies altriciales, al igual que el imprinting que describió Lorenz en las especies precociales, permite al animal impregnarse definitivamente de la conducta social y sexual propia de su especie, así como aceptar al hombre en un imprinting heteroespecífico. Es decir, un perro bien socializado aprendería a “ser perro” y a aceptar al humano como especie amiga.
Esto se consigue exponiendo al cachorro, en un momento determinado del periodo de socialización, a la presencia de humanos.

Las Manipulaciones neonatales consisten en ampliar y completar las que la madre otorga a los cachorros dentro de los cuidados parentales. Una perra no tiene por qué enseñarle a sus cachorros a convivir con los humanos, a establecer unas normas sociales con ellos ni a integrarse dentro de la estructura familiar. Ella les enseñará a “ser perros” y ya tendrá bastante con eso. Es responsabilidad nuestra, ya que los hemos introducido en nuestra vida como compañeros, el mostrarles lo que les falta para ser “ciudadanos” conviviendo con nuestra especie.
Se pueden encontrar muchos de estos programas de manipulaciones adecuados a la especie en cuestión. El utilizado por mi grupo de investigación combina la sencillez en su aplicación y  el éxito ya comprobado en diversas camadas.

Si un perro no ha sido sometido antes de los 3 ó 4 meses de edad a la presencia y a las manipulaciones de personas, lo más posible es que sufra, más tarde o más temprano, algún problema de miedo hacia ellas. Esta relación no debe limitarse únicamente a adultos, sino que debe ser lo más variada posible, siendo normal un problema de miedo a personas del sexo masculino en un perro que no ha sido sometido en la camada a la presencia de éstos, aunque sí haya estado en contacto con niños y mujeres; o un problema de miedo a personas desconocidas, si los cachorros sólo se han relacionado con la familia.

Los fallos en la socialización son muy difíciles de corregir, aunque su pronóstico es mejor cuanto más joven sea el animal y menos complicado sea el problema. Las técnicas son las ya comentadas.

Los periodos vitales del perro.

El comportamiento social del perro comienza al nacimiento y se va complicando y desarrollando a medida que el cachorro se va convirtiendo en adulto. El aprendizaje social va pasando por los estadios de la socialización, el desarrollo de las relaciones de dominancia- sumisión, la maduración del comportamiento y las interacciones entre los individuos del  grupo. Los estudios más completos al respecto sin duda son los de Scott y Fuller.

La existencia de los llamados periodos críticos está basada en el hecho de que determinadas experiencias importantes deben ocurrir en  unos periodos de tiempo concretos, o de otra manera la oportunidad de este aprendizaje no se volverá a dar más adelante. Los dos factores implicados en que aparezcan estos momentos son la oportunidad y facilidad de que ocurran nuevas relaciones sociales y el desarrollo de la capacidad de la memoria. Estos periodos sociales o vitales son 4: neonatal, transición, socialización y juvenil.

El periodo neonatal comprende las dos primeras semanas de vida, justamente hasta que el cachorro abre los ojos y los oídos y de esta manera se prepara para nuevas experiencias sensoriales. A causa de la inmadurez física y neurológica existente a esta edad, la actividad de los cachorros en este periodo se limita a los patrones propiamente infantiles: el sueño y la alimentación a través de la leche materna. Solamente los estímulos táctiles procedentes de la madre y de los compañeros de camada harán que los cachorros tengan algo de actividad.

El periodo de transición comienza cuando se produce la apertura de ojos y oídos y dura una semana. Durante este tiempo los cachorros pasan de reptar para cercarse a la madre y a sus hermanos a elevarse sobre las patas adoptando lo que ya sería una postura parecida a caminar. De esta manera comienzan a alejarse de la paridera y a explorar nuevos estímulos.

El periodo de socialización es sin duda el más importante en la vida del cachorro relativo a las interacciones sociales. Comienza a las 3 semanas de edad, cuando el cachorro es capaz de separarse de la madre, y dura hasta las 12 semanas, edad a la cual los patrones de comportamiento infantiles terminan y los cachorros son más atraídos por la interacción con el ambiente que por la de su madre y hermanos. Durante este periodo observamos la mayor maduración neurológica, física y conductual. El sistema locomotor es capaz de permitir que los cachorros reaccionen al ambiente, el sistema nervioso se acerca al del adulto y comienza el aprendizaje. Todo lo que pretendamos que el cachorro entienda, asimile y aprenda debería ocurrir en este corto periodo de tiempo… ¡Un gran trabajo nos queda por delante!

Los cachorros comienzan la tendencia a cercarse a los extraños a la edad de 3- 5 semanas. Pero a su vez, progresivamente comienzan la tendencia opuesta alcanzando el pico de evitación a la edad de 14 semanas. Esto es un hecho que en condiciones naturales favorece la supervivencia previniendo el contacto con posibles depredadores.
Si nosotros privamos a un cachorro desde el nacimiento hasta las 14 semanas de contacto total con humanos, en el futuro tendremos un perro que nunca tolerará la presencia cercana de uno de nosotros. Es decir, siempre se sentirá incómodo, y manifestará un comportamiento lupino huidizo, o de miedo en el caso de que no tenga escapatoria.

Si por el contrario, privamos al cachorro en el mismo periodo del contacto con perros, y crece con humanos, este perro tendrá serias carencias y conductas anómalas en el plano social y sexual con los de su propia especie.
En otro plano de cosas, el cachorro que permanece confinado a una jaula como único ambiente conocido, desde las 8 semanas hasta los 6 meses de edad, o desde el nacimiento hasta las 14 semanas, presentará un miedo generalizado a otros ambientes diferentes. Incluso aquellos que han sido criados en ambientes pobres en estimulación, mostrarán dificultades de adaptación a ambientes más abiertos, complicados y estimulantes, llegando en casos extremos a una falta total de interés por explorar nuevos ambientes fuera del conocido.

La edad que habitualmente es usada para separar a los cachorros de sus madres y hermanos de camada sería desde las 6 a las 8 semanas, coincidiendo con la edad natural en la que la madre desteta a los cachorros y les enseña independencia en sus actos. Esta separación y cambio de ambiente para convivir con humanos se ha visto que acelera el proceso de socialización con los mismos. Pero no entendamos mal, para que el cachorro se socialice con el humano no es necesario que lo reforcemos con comida ni que prestemos atención a sus lloros y ladridos causados por el distrés de la separación. El proceso se lleva a cabo por sí solo. Si esta separación de los cachorros de su camada no se lleva a cabo, se deberá permitir el contacto diario con humanos desde las 6 hasta las 12 semanas. Y me refiero a todo tipo de humanos.

No obstante es preferible que el cachorro permanezca con su camada hasta que finalice el periodo de socialización, obviamente con las premisas que hemos comentado sobre el contacto con otras especies y la estimulación ambiental.

Según los estudios realizados con cachorros, el aprendizaje estable comienza a partir de las 8 semanas de edad. Si sometemos a un cachorro de 8 ó 9 semanas a una experiencia negativa, será capaz de memorizar esa experiencia y reaccionar igual si esta se repite. Sin embargo, quién no ha visto cachorritos de 5 ó 6 semanas repetir una y otra vez el acercamiento a un gato que le ha dado un zarpazo. Si el acontecimiento negativo supone un trauma para el cachorro, este puede desocializarse y reaccionar con miedo o evitación ante sucesos similares. Un buen ejemplo podría ser la vacunación en la consulta del veterinario. Por el contrario, si la experiencia la llevamos a cabo con un cachorro de 12 semanas de edad, la socialización ya se ha realizado, con lo que aunque haya refuerzo negativo, el cachorro tenderá a acercarse al humano, más que a huir de él, debido a que la socialización ha hecho que se sienta seguro a su lado.

 Por último, el periodo juvenil se extiende desde las 12 semanas hasta la madurez sexual. Si la socialización del cachorro no se sigue recordando durante este periodo se perderá en aproximadamente unos 6 meses. Si no ha sido socializado previamente, será un perro con problemas conductuales de uno u otro tipo el resto de su vida. Durante el periodo juvenil, el cachorro aumenta su interés y su capacidad para explorar nuevos ambientes y seguir su aprendizaje; pero si previamente no tuvo contacto con humanos, los evitará constantemente. En general, la capacidad de aprendizaje aumenta y alcanza su máximo desarrollo, aunque el condicionamiento es más lento que en el periodo anterior.

Consecuencias de los problemas de miedo a las personas

Como en todos los casos de problemas de conducta, lo esencial es el asesoramiento previo de cara a la prevención. En esto es en lo que hacemos hincapié hoy día los profesionales que nos dedicamos a la conducta.

La prevención la abordamos, como ya hemos comentado, desde la selección genética de los individuos y las manipulaciones de las camadas y el ambiente para conseguir una correcta socialización. Quiero destacar que estas técnicas deben ser llevadas a cabo y asesoradas por profesionales en la materia, no es adecuado cualquier tipo de manipulación ni en cualquier momento.

En cuanto a los casos clínicos de miedo ya establecidos, debemos recurrir lo antes posible al especialista, ya que lo que se piensa que no es un problema en su inicio- y que hasta resulta gracioso- puede llevar a desencadenar una agresión a un niño, una persona desconocida o a su propio dueño, simplemente al intentar acariciar al perro.

Por otra parte, un manejo inadecuado del problema puede desembocar en otros problemas de conducta añadidos (ansiedad por separación, fobias y  estereotipias) o en acentuar los ya existentes. Un ejemplo lo tenemos en los  castigos indiscriminados, que sólo provocan en el animal confusión y más miedo, entrando en una espiral sin fin que puede desembocar en un estado de inhibición de toda conducta y relación con el ambiente.