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miércoles, 6 de noviembre de 2019

Etología Canina - La Conducta del Perro

Erik Farina año 2000
Mucha gente está acostumbrada a ver al perro como un miembro más de la familia que acaban olvidando tanto sus limitaciones como sus habilidades puramente caninas. El comportamiento canino es una maravillosa fusión entre lo instintivo y lo aprendido. 

Casi cualquier rasgo de su conducta responde a una necesidad instintiva de proporcionar la reproducción y garantizar la conservación de la especie en el entorno salvaje. 

Educar a un perro, enseñarlo a convivir con nosotros en nuestro mundo, no es otra cosa, en definitiva, que enseñarlo a dar rienda suelta a sus instintos naturales, pero en el momento y el lugar oportunos.


Miembros de la Jauría

Los perros son animales sociales, y como tal desean por instinto sentirse integrados en la estructura social del grupo y trabajar en equipo en la jauría. En el entorno natural, ningún cánido conseguiría sobrevivir mucho tiempo fuera del grupo, ya que para cobrar piezas de gran tamaño es imprescindible cazar en equipo. Por esta razón las jaurías de cánidos salvajes están siempre jerarquizadas y presididas por normas que establecen quién tiene derecho a aparearse en la manada y a quién corresponde el privilegio de alimentarse en primer lugar una vez matada la presa.

Naturalmente, siempre hay alguno que intenta desafiar el orden social establecido, pero, para evitar graves lesiones que hubieran perjudicado a la manada en general, la evolución de la especie sustituyó las mutuas agresiones por toda una serie de comportamientos rituales que permiten resolver cualquier conflicto entre los miembros sin derramamiento de sangre. Estos ritos incluyen gestos teatrales interpretados con la cara y el cuerpo, miradas intensas y fijas, gruñidos, etc., un completo y eficaz sistema de signos que sirven tanto para expresar intenciones como respuestas.

Hasta hace no mucho tiempo se creía que el lobo dominante o líder supremo era el individuo más corpulento o fuerte de la manada. Actualmente se cree, sin embargo, que los lobos que detentan el poder y controlan todos sus congéneres son precisamente aquellos que mejor dominan el lenguaje de los gestos.

Erik Farina año 2000
El Jefe de la Manada

En el entorno natural, algunos cánidos se llevan siempre la mejor parte de todo: disfrutan de la porción más grande de la presa, del lugar más seguro para dormir, de las atenciones de los otros, que los acicalan y asean, de aliados dentro del grupo que los apoyan, mientras que otros tienen que conformarse con lo que estos privilegiados desdeñan. 

Obviamente, los primeros tienen más oportunidades de aparearse y procrear hijos sanos que aquellos que deben esperar, hambrientos, a que los primeros se harten de comer, dormir en la parte más exterior y expuesta de la guarida y arreglárselas casi sin ninguna atención por parte de los demás. A estos cánidos que se llevan siempre la mejor parte de todo y tienen, en consecuencia, más posibilidades de procrear se les denomina individuos Alfa o dominantes.

Este ordenamiento social no debe extrañar mucho a los humanos. Porque entre nosotros en una empresa el director es que tiene todos los privilegios. De hecho, lo que ha hecho posible que humanos y perros hayan llegado a llevarse tan bien han sido precisamente las semejanzas existentes entre la estructura social humana y la canina. 

En resumidas cuentas, cuando un perro vive con nosotros en casa entiende que nosotros somos los jefes, y que es a nosotros a quienes corresponde elegir, mientras que a ellos les toca indefectiblemente conformarse con lo que nosotros rechacemos.


Es precisamente la estructura jerárquica de la jauría lo que impide que surjan conflictos entre ambas especies. Ahora bien, en un animal tan inteligente y adaptable como el perro doméstico, ciertas experiencias podrían anular esta sumisión instintiva. Y es aquí donde entra en juego el aprendizaje.

Erik Farina año 2000
El Aprendizaje

Los perros aprenden muy rápido cuando les conviene. Si obtienen algo que les guste con determinada conducta, tenderán a repetirla; si no, lo más probable es que la abandonen.

En este principio se basa la teoría del aprendizaje. Los perros aprenden de forma muy similar a la nuestra. Sabemos, por ejemplo, que si cuando un niño hace algo por primera vez (aplaudir, por ejemplo) le damos a continuación un caramelo, es probable que vuelva a intentarlo. 

Tras batir la palmas unas cuantas veces y recibir las correspondiente golosinas, es muy probable que el niño se ponga a aplaudir con entusiasmo para demostrar que han aprendido ya a hacerlo. Si por el contrario, se hubiese castigado al mismo niño por batir las palmas, o simplemente se le hubiese ignorado mientras lo hacía, lo más probable es que el aplauso hubiera durado poco tiempo y el niño no hubiese vuelto a batir las palmas más adelante.

Conviene tener en cuenta que lo que un humano adulto considera un castigo puede parecerle un premio a los niños o a los perros. Si necesitan o desean que les prestemos más atención, una regañina o incluso un castigo físico puede parecerles un premio, ya que para ellos es mejor eso a que se les siga ignorando. Tal vez esto explica por qué algunos niños se portan tan mal en el supermercado o algunos perros empiezan a hacer gamberradas en cuanto llegan visitas.

¿Son de Verdad Tan Inteligentes?

El perro nos parece a veces más inteligente que los otros animales domésticos, como por ejemplo un gato, porque encuentra la forma de conseguir lo que se propone y porque repite conductas por las que antes ha sido premiado. No obstante, la inteligencia es algo difícil de medir. Tal vez lo único que ocurre es que a los perros se les da mejor comunicarse con nosotros de forma que nosotros les entendamos.

Es posible adiestrar a otros animales, por ejemplo; los gatos, los cerdos, las gallinas.. etc.., de la forma en que adiestramos a los perros, pero motivándolos y comunicándose con ellos de otro modo. Los gatos por ejemplo son más independientes que los perros, a los gatos no le gusta que los dominen y por lo tanto no buscan nuestra aprobación, y a los perros les gusta ser dominados y si buscan nuestra aprobación.


Para poder recibir clases de adiestramiento, apuntarse a cursos o simplemente una modificación de la conducta de su perro, pueden escribirnos al siguiente correo dejando sus datos y localidad; psicolmascot@gmail.com

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)




Copyright © Por: Erik Farina, Etólogo Canino y Adiestrador Profesional

sábado, 25 de enero de 2014

Estudian el comportamiento de los perros durante sus paseos con un GPS

Los trayectos de los perros durante paseos en grupo podrían ser utilizado para determinar los roles de liderazgo y a través de sus rangos sociales y rasgos de personalidad, dicen los investigadores de la Universidad de Oxford, la Universidad Eötvös, de Budapest y de la Academia Húngara de Ciencias (HAS).

Con el uso de unos arneses con GPS de alta resolución, los científicos rastrearon los movimientos de seis perros y sus propietarios durante un tiempo de 14, 30 y 40 minutos encabezando los paseos. Los movimientos de los perros fueron sensiblemente influenciado por las jerarquías sociales subyacentes y las diferencias de personalidad.

Hemos demostrado que es posible determinar la clasificación social y los rasgos de personalidad de cada perro con sus datos de movimiento con un GPS ", dijo el autor del estudio Dr. Máté Nagy, del Departamento de Zoología de la Universidad de Oxford, anteriormente de la Universidad Eötvös y HAS. 'Durante un paseo es difícil identificar a un perro como un líder permanente, pero a lo largo y a escalas de tiempo muy pronto queda claro que algunos perros son seguidos por sus compañeros con más frecuencia que otros. En general, el movimiento colectivo de la manada está fuertemente influenciada por una red social subyacente.

El estudio, publicado en PLOS Biología Computacional, demuestra el poder de seguimiento de la trayectoria para medir el comportamiento social y determinar automáticamente las personalidades de los perros. En el futuro, un posible uso de la tecnología sería evaluar a los perros de búsqueda y rescate para ver que los perros funcionan mejor juntos. Como los perros pueden ser los modelos ideales del comportamiento humano, los mismos métodos podrían ser utilizados para estudiar las interacciones sociales de los seres humanos como los padres que caminan con sus hijos. El estudio forma parte del proyecto COLLMOT Consejo Europeo de Investigación dirigido por el profesor Tamás Vicsek (Universidad Eötvös y HAS) que tiene como objetivo entender el movimiento colectivo de una amplia variedad de diferentes organismos en la naturaleza.

De cómo se comportan los perros durante las caminatas revela mucho acerca de los rasgos como el de la capacidad de entrenamiento, capacidad de control, la agresión, la edad y la dominación. Los perros que tuvieron siempre la iniciativa eran más sensibles a la formación, más controlables, más viejos y más agresivos que los perros que tienden a seguir. Los perros que seguían más a menudo tuvieron un mayor rango de predominio en situaciones cotidianas, evaluados por un cuestionado de dominancia.

El cuestionario de dominancia nos dice la jerarquía de los grupos de los perros mediante la cuantificación de las interacciones entre las parejas ", dijo el Dr. Enikő Kubinyi, autor principal del estudio de la Academia de las Ciencias Húngara. 'Por ejemplo, los perros que ladran primero y más cuando los extraños entran en la casa, comen primero en las comidas y ganan las peleas son juzgados como más dominantes. Por el contrario, los perros que lamen la boca de otros perros más a menudo son menos dominantes, ya que esto es una muestra de sumisión.

El liderazgo de la manada está bien establecida en los lobos, donde la manada está encabezada normalmente por una sola pareja reproductora, pero todavía hay mucho debate en cuanto a si los grupos de los perros domésticos tienen una jerarquía social.

Estos perros no tienen pareja reproductora ", dijo el Dr. Kubinyi. 'Sin embargo, hay perros que llevan la delantera con más frecuencia que otros. En promedio, un individuo tomó el papel de líder en una pareja determinada cerca de tres cuartas partes del tiempo. Esta proporción es de una magnitud similar a la del caso de las manadas de los lobos salvajes con varios individuos reproductores. Con estos datos cualitativos en escalas de tiempo más largos nos permite ver las relaciones más sutiles que de otra manera se perderían. Por supuesto, las jerarquías tienden a variar entre las razas y grupos individuales, por lo que se espera poder utilizar esta tecnología en otros animales en el futuro para investigarlos más a fondo.

Los perros utilizados en este estudio fueron de la raza Vizsla, un perro de caza húngaro conocido por su buen temperamento afable y capacidad de entrenamiento. Es interesante observar que las relaciones de seguimiento del lider eran siempre voluntaria; los perros eligieron a quién seguir y los líderes no obligan a otros perros a seguirlos.

La tecnología utilizada en el estudio se podría aplicar a otros perros utilizados para la búsqueda y rescate para poder proporcionar unos datos cuantitativos que permitan a los manipuladores comparar cómo diferentes perros trabajan juntos y puedan elegir los de mayor compatibilidad. Cada dispositivo pesa sólo 14 gramos y otros sensores tales como los giroscopios podrían utilizarse para determinar lo que está haciendo cada animal en un momento dado.

Este artículo se basa en los materiales proporcionados por la Universidad de Oxford. Por: ScienceDaily.

Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Psicólogo Canino, Especialista en Comportamiento Canino)


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Figura 1. Un paseo típico del grupo y de la ilustración de los bucles que regresan.
(A) trayectorias altamente detalladas de los perros (sólo Vizslas se muestra) y su titular durante un paseo de 30 minutos. Las flechas indican la dirección del movimiento. (B) Los perros corren en circuitos y retornan de vez en cuando junto all propietario. Segmentos engrosados de las pistas indican que el retorno de un perro a su dueño fue encontrado por nuestro método automatizado.


 
Tabla 1. Variables relevantes que describen las características de los Rutas y las variables de los perros extraídos del análisis de eventos de regresar para cada sujeto (Vizslas; V1 a V5 y el perro de raza mixta, M).


 
Figura 2. Correlaciones de dirección entre las pistas de las parejas de perro, la red del liderazgo resultante y los resultados del cuestionario de la dominación.


 Figura 3. Correlaciones significativas de las variables calculadas a partir de datos de la trayectoria con los rasgos de personalidad de los perros medidos por cuestionarios.


 
Tabla 2. Las variables demográficas y puntuaciones de los factores de los perros.

Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Psicólogo Canino, Especialista en Comportamiento Canino)


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viernes, 23 de agosto de 2013

Etología - La Conducta Canina

Mucha gente está acostumbrada a ver al perro como un miembro más de la familia que acaban olvidando tanto sus limitaciones como sus habilidades puramente caninas. El comportamiento canino es una maravillosa fusión entre lo instintivo y lo aprendido.

Casi cualquier rasgo de su conducta responde a una necesidad instintiva de proporcionar la reproducción y garantizar la conservación de la especie en el entorno salvaje. Educar a un perro, enseñarlo a convivir con nosotros en nuestro mundo, no es otra cosa, en definitiva, que enseñarlo a dar rienda suelta a sus instintos naturales, pero en el momento y el lugar oportunos.

Miembros de la Jauría


Los perros son animales sociales, y como tal desean por instinto sentirse integrados en la estructura social del grupo y trabajar en equipo en la jauría. En el entorno natural, ningún cánido conseguiría sobrevivir mucho tiempo fuera del grupo, ya que para cobrar piezas de gran tamaño es imprescindible cazar en equipo. Por esta razón las jaurías de cánidos salvajes están siempre jerarquizadas y presididas por normas que establecen quién tiene derecho a aparearse en la manada y a quién corresponde el privilegio de alimentarse en primer lugar una vez matada la presa.


Naturalmente, siempre hay alguno que intenta desafiar el orden social establecido, pero, para evitar graves lesiones que hubieran perjudicado a la manada en general, la evolución de la especie sustituyó las mutuas agresiones por toda una serie de comportamientos rituales que permiten resolver cualquier conflicto entre los miembros sin derramamiento de sangre. Estos ritos incluyen gestos teatrales interpretados con la cara y el cuerpo, miradas intensas y fijas, gruñidos, etc., un completo y eficaz sistema de signos que sirven tanto para expresar intenciones como respuestas.


Hasta hace no mucho tiempo se creía que el lobo dominante o líder supremo era el individuo más corpulento o fuerte de la manada. Actualmente se cree, sin embargo, que los lobos que detentan el poder y controlan todos sus congéneres son precisamente aquellos que mejor dominan el lenguaje de los gestos.

El Jefe de la Manada


En el entorno natural, algunos cánidos se llevan siempre la mejor parte de todo: disfrutan de la porción más grande de la presa, del lugar más seguro para dormir, de las atenciones de los otros, que los acicalan y asean, de aliados dentro del grupo que los apoyan, mientras que otros tienen que conformarse con lo que estos privilegiados desdeñan. Obviamente, los primeros tienen más oportunidades de aparearse y procrear hijos sanos que aquellos que deben esperar, hambrientos, a que los primeros se harten de comer, dormir en la parte más exterior y expuesta de la guarida y arreglárselas casi sin ninguna atención por parte de los demás. A estos cánidos que se llevan siempre la mejor parte de todo y tienen, en consecuencia, más posibilidades de procrear se les denomina individuos Alfa o dominantes.


Este ordenamiento social no debe extrañar mucho a los humanos. Porque entre nosotros en una empresa el director es que tiene todos los privilegios. De hecho, lo que ha hecho posible que humanos y perros hayan llegado a llevarse tan bien han sido precisamente las semejanzas existentes entre la estructura social humana y la canina. En resumidas cuentas, cuando un perro vive con nosotros en casa entiende que nosotros somos los jefes, y que es a nosotros a quienes corresponde elegir, mientras que a ellos les toca indefectiblemente conformarse con lo que nosotros rechacemos.


Es precisamente la estructura jerárquica de la jauría lo que impide que surjan conflictos entre ambas especies. Ahora bien, en un animal tan inteligente y adaptable como el perro doméstico, ciertas experiencias podrían anular esta sumisión instintiva. Y es aquí donde entra en juego el aprendizaje.

El Aprendizaje


Los perros aprenden muy rápido cuando les conviene. Si obtienen algo que les guste con determinada conducta, tenderán a repetirla; si no, lo más probable es que la abandonen.


En este principio se basa la teoría del aprendizaje. Los perros aprenden de forma muy similar a la nuestra. Sabemos, por ejemplo, que si cuando un niño hace algo por primera vez (aplaudir, por ejemplo) le damos a continuación un caramelo, es probable que vuelva a intentarlo. Tras batir la palmas unas cuantas veces y recibir las correspondiente golosinas, es muy probable que el niño se ponga a aplaudir con entusiasmo para demostrar que han aprendido ya a hacerlo. Si por el contrario, se hubiese castigado al mismo niño por batir las palmas, o simplemente se le hubiese ignorado mientras lo hacía, lo más probable es que el aplauso hubiera durado poco tiempo y el niño no hubiese vuelto a batir las palmas más adelante.


Conviene tener en cuenta que lo que un humano adulto considera un castigo puede parecerle un premio a los niños o a los perros. Si necesitan o desean que les prestemos más atención, una regañina o incluso un castigo físico puede parecerles un premio, ya que para ellos es mejor eso a que se les siga ignorando. Tal vez esto explica por qué algunos niños se portan tan mal en el supermercado o algunos perros empiezan a hacer gamberradas en cuanto llegan visitas.


¿Son de Verdad Tan Inteligentes?


El perro nos parece a veces más inteligente que los otros animales domésticos, como por ejemplo un gato, porque encuentra la forma de conseguir lo que se propone y porque repite conductas por las que antes ha sido premiado. No obstante, la inteligencia es algo difícil de medir. Tal vez lo único que ocurre es que a los perros se les da mejor comunicarse con nosotros de forma que nosotros les entendamos.


Es posible adiestrar a otros animales, por ejemplo; los gatos, los cerdos, las gallinas.. etc.., de la forma en que adiestramos a los perros, pero motivándolos y comunicándose con ellos de otro modo. Los gatos por ejemplo son más independientes que los perros, a los gatos no le gusta que los dominen y por lo tanto no buscan nuestra aprobación, y a los perros les gusta ser dominados y si buscan nuestra aprobación.


Para poder recibir clases de adiestramiento, apuntarse a cursos o simplemente una modificación de la conducta de su perro, pueden escribirnos al siguiente correo dejando sus datos y localidad; psicolmascot@gmail.com

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)



Copyright © Por: Erik Farina, Etólogo Canino y Adiestrador Profesional


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