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viernes, 15 de abril de 2022

Adiestramiento Canino – La orden de Llamada al Perro


 

La Orden de la llamada al Perro


Un importante elemento en el adiestramiento del perro para los particulares, para guarda o para defensa, es la llamada a los pies de su dueño. En efecto, por evidentes razones de seguridad, resulta esencial que el animal aprenda a volver con su dueño cuando éste lo llame cualesquiera que sea las circunstancias.


Una vez que el perro realice sin que se le obligue los primeros ejercicios de obediencia, en cuanto reaccione favorablemente a las órdenes “sentado”, “tumbado” y se acostumbre a andar con la correa, se le podrá adiestrar para la llamada. Este aprendizaje no comenzará hasta que el perro tenga 4 meses, lo que no quiere decir evidentemente que no haya que acostumbrarlo desde muy pequeño a que responda cuando se le llama por su nombre.


¿Por qué la Llamada?


El objetivo del adiestramiento a la llamada, es que cuando se le llame por su nombre seguido de la orden “ven”, el perro acuda sin vacilar y se ponga a la derecha de su amo en posición sentado.


Cuando el perro haya comprendido la llamada se le podrá entrenar para responder a la orden “a jugar” indicándole hacia adelante para que se vaya.


También se le enseñará a permanecer a distancia sin moverse. Y sólo cuando el perro haya asimilado perfectamente estas nociones se podrá pensar en adiestrarlo para que recoja y traiga objetos, o para la búsqueda, por ejemplo.


Cómo Actuar en el Adiestramiento


A la Hora de la Comida


Primero se puede ejercitar al perro en la hora de la comida provocándole las ganas de comer para hacerlo volver. Sin embargo, conviene evitar las golosinas pues ello perturbaría después el aprendizaje de la negativa a coger el cebo.


Para empezar se llama al perro por su nombre seguido de la orden “ven” presentándole el comedero ( se puede dar la orden de “ven” o “aquí” a elección del dueño). El perro deberá colocarse a su derecha en posición sentado. Si es necesario, ayúdalo colocándolo a sentarse. Espere a que haya realizado bien este ejercicio y después dale la comida y hágale muchas caricias.


Ni que decir tiene que no se le debe dar comida al perro hasta que no haya hecho correctamente el ejercicio pues hay que evitar que asocie recompensa con fracaso. En caso de fracaso, usted dará algunos pasos para alejarse del perro y lo llamará hasta que comprenda.


En Cualquier Circunstancia


Una vez que el perro haya aprendido la llamada a la hora de la comida intente que haga ejercicios en horas diferentes.


Para ello, proceda como en el caso anterior, llamándolo por su nombre seguido de “ven” y si no viene espontáneamente, utilice la correa hasta que comprenda y obedezca la orden, de que tiene que ir junto de usted de inmediato. De manera general y sobre todo si el perro no obedece sin la correa, aléjese de él, lo que le hará volver por miedo a perder a su amo.


Es importante darle siempre la misma orden al perro con la misma palabra, y a ser posible, con la misma entonación, sin agresividad ni nerviosismo. Si usted cambiara de vocabulario o de entonación, al perro le llevaría más tiempo asimilar las diferentes órdenes.


Más tarde le hará falta volver a empezar el ejercicio en diferentes momentos, pero sin abusar, cuando el perro esté comiendo o jugando, para que responda en cualquier momento.


Al Silbato


También es útil para el caso de que el perro esté muy lejos o se encuentre en un ambiente ruidoso que se acostumbre a responder a sonidos diferentes del de la voz del dueño (un silbato normal como de arbitro)


Para ello, acompañe progresivamente la orden “nombre seguido de la orden” del toque de silbato y después utilice alternativamente uno y otro método. El perro deberá venir a sentarse a su derecha en todos los casos de llamada.


También podrá acompañar la orden o el toque de silbato con un gesto dirigiendo el índice hacia su pie de usted, por ejemplo.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

martes, 25 de agosto de 2020

Adiestramiento del Cachorro Cap 13 – La llamada

Erik Farina 

La Llamada – La Orden del “Ven”


En un capítulo anterior, he subrayado y repetido, el hecho de que nunca debemos reprender o castigar a su perro, y menos hacerlo cuando venga hacia usted, independientemente del motivo que lo haya movido a hacerlo. Si usted no ha seguido este consejo, o bien si lo ha olvidado, pagará su negligencia en el ejercicio de la llamada. No existe nada más exasperante que intentar coger a tu perro libre que no quiere venir a tu lado.


Enseñarle a su perro a venir cuando lo llamen es la lección más importante que puede impartirle. Un perro que responde de manera inmediata y constante cuando lo llamas puede disfrutar de libertades que otros perros no pueden. Un perro así puede jugar en el parque para perros, caminar contigo en parques sin correa y evitar problemas en casi cualquier situación. La respuesta inmediata a esta orden de la llamada, resulta absolutamente esencial, ya que puede salvar la vida de su perro y ahorrarte problemas.


Tiene que recordar que cada vez que llame a su perro para que se acerque a usted, le está pidiendo que deje de hacer lo que está haciendo. Eso significa alejarse de otros olores, perros y comida interesantes para venir a usted. Como resultado, para construir un recuerdo confiable, debe enseñar a su perro que estar cerca de usted es lo más divertido que pueden hacer, sin mencionar lo que le brinda más recompensas.


Tienes que hacer que tu perro piense que venir y estar cerca de ti es lo mejor que se puede imaginar, lleno de fantásticos premios y recompensas. Ya sea que esté enseñando a un cachorro joven o a un perro adulto que has adoptado de una protectora, el primer paso es siempre establecer que acudir a usted es lo mejor que puede hacer. Cuando su perro se acerque a usted espontáneamente, reconozca que aprecia su atención.


Puede hacerlo con sonrisas, elogios, afecto, juegos o golosinas. Esto asegura que continuará con usted con frecuencia. Además, cuando llames a tu perro y él obedezca, prodúcelo de manera similar con lo que más valora. NUNCA llame a su perro y haga algo que no le guste, como bañarlo, cortarle las uñas, o incluso ignorarlo. Cuando tengas que hacer algo que no le guste, evita llamarlo, simplemente ve a buscarlo donde sea que esté. Siempre debe confiar en que sucederá algo maravilloso cuando se acerque a ti.


Comience su entrenamiento en un entorno agradable y sin distracciones,. primero, enséñele a su perro un juguete o una golosina, felicítelo cuando se acerque a usted y luego recompénselo. Después de algunas repeticiones, cada vez que su perro lo mire y comience a moverse hacia usted, agregue la señal verbal “Ven”. Asegúrese de agregar solo la señal cuando esté seguro de que su perro se está moviendo hacia usted.


Mientras paseas a tu perro con una correa de 5 metros, llama su atención, luego date la vuelta y corre unos pocos pasos. Mientras tu cachorro se mueve contigo, di "¡ven!" o cualquier señal de recuerdo verbal que esté utilizando. Después de algunos pasos, deténgase y recompense con una golosina o un juguete. Asegúrate de que tu perro esté prestando atención antes de correr, para asegurarte de que no lo tire de la correa.


Pocos perros pueden resistir la oportunidad de perseguir a su dueño que huye de ellos. La inclinación a perseguir puede fortalecerse reteniendo al perro hasta que se desespere. La desesperación intensifica el deseo del perro de perseguir hasta el punto de que el perro corre hacia el dueño lo más rápido posible.


Con la ayuda de otra persona, ate a su perro con una correa de 20 metros, su ayudante tiene que sujetar al perro por el collar, y tener la punta de la correa sujeta con sus manos. Salte hacia arriba y hacia abajo frente a su perro, atrae al perro agitando su juguete favorito, bromeando con una golosina tentadora. Después de captar la atención del perro, salga corriendo alejándose de su perro, llamándolo por su nombre y diciendóle “Ven”. Debes correr lo más rápido que puedas, sin mirar al perro. Idealmente, el perro lucha por seguirte mientras tu asistente lo sujeta. Después de unos segundos de luchar, el perro se libera para perseguirlo, usted dígale “Ven” mientras corre hacia usted. Cuando tu perro te alcance, recompénselo con su juguete o golosina.


La restricción alimenta el deseo de perseguir, por lo que la respuesta del perro es intensa.

La llamada en el parque con distracciones


Una vez que su perro ha aprendido la orden de la llamada, con una correa de 20 metros, llévelo a un parque, y trabaje la llamada con distracciones. Camine, sosteniendo el final de la correa. Deje que la correa se arrastre por el suelo entre usted y el perro. Cada vez que su perro se comunique contigo sin que se lo pida usted, felicítalo y recompénsalo, ya sea con un sabroso manjar o un juego rápido. Además, esté atento a las oportunidades cuando crea que es muy probable que venga cuando lo llame.


No querrás engañarlo para que falle, así que evita llamarlo si huele un olor particularmente atractivo, saluda a otro perro o juega con algunas hojas. Cuando crea que es un buen momento, llámelo con una voz clara y atractiva “Nombre del perro y ¡Ven!. Gira y huye de él para que se sienta inclinado a perseguirte, ¡da pequeños pasos si es un cachorro pequeño!. Cuando te pille, dele elogios, juegos y / o golosinas. ¡Sea generoso con sus recompensas!


Recuerde siempre caminar hacia atrás cuando llama a su perro, para que su perro comprenda la acción de la llamada del “Ven” que tiene que ir hacia usted y animarse a correr hacia usted.


Errores en la llamada con el perro suelto.

Un error en el adiestramiento muy común es llamar al perro, ponerle la correa y volver a casa. Es probable que los perros aprendan a ver el recuerdo como una señal de que la diversión ha terminado. Es comprensible que esto haga que sea menos probable que vengan en el futuro. Un buen método de práctica es recordar, elogiar y tratar, luego soltar a su perro para que vuelva a cualquier actividad divertida que estuviera haciendo antes.



Nunca castigue a su perro por acercarse a usted. Incluso si está frustrado porque su cachorro se tomó su tiempo antes de venir, siempre debe elogiar a su perro cuando acuda a usted.



Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

viernes, 28 de febrero de 2020

Adiestramiento Canino – La orden de Llamada

Erik Farina 2014
La llamada de un perro a la orden de ven

Un importante elemento en el adiestramiento del perro para los particulares, para guarda o para defensa, es la llamada a los pies de su dueño. En efecto, por evidentes razones de seguridad, resulta esencial que el animal aprenda a volver con su dueño cuando éste lo llame cualesquiera que sea las circunstancias.

Una vez que el perro realice sin que se le obligue los primeros ejercicios de obediencia, en cuanto reaccione favorablemente a las órdenes “sentado”, “tumbado” y se acostumbre a andar con la correa, se le podrá adiestrar para la llamada. Este aprendizaje no comenzará hasta que el perro tenga 4 meses, lo que no quiere decir evidentemente que no haya que acostumbrarlo desde muy pequeño a que responda cuando se le llama por su nombre.

¿Por Qué la Llamada?

El objetivo del adiestramiento a la llamada, es que cuando se le llame por su nombre seguido de la orden “ven”, el perro acuda sin vacilar y se ponga a la derecha de su amo en posición sentado.

Cuando el perro haya comprendido la llamada se le podrá entrenar para responder a la orden “a jugar” indicándole hacia adelante para que se vaya.

También se le enseñará a permanecer a distancia sin moverse. Y sólo cuando el perro haya asimilado perfectamente estas nociones se podrá pensar en adiestrarlo para que recoja y traiga objetos, o para la búsqueda, por ejemplo.

Cómo Actuar en el Adiestramiento

A la Hora de la Comida

Primero se puede ejercitar al perro en la hora de la comida provocándole las ganas de comer para hacerlo volver. Sin embargo, conviene evitar las golosinas pues ello perturbaría después el aprendizaje de la negativa a coger el cebo.

Para empezar se llama al perro por su nombre seguido de la orden “ven” presentándole el comedero ( se puede dar la orden de “ven” o “aquí” a elección del dueño). El perro deberá colocarse a su derecha en posición sentado. Si es necesario, ayúdalo colocándolo a sentarse. Espere a que haya realizado bien este ejercicio y después dale la comida y hágale muchas caricias.

Ni que decir tiene que no se le debe dar comida al perro hasta que no haya hecho correctamente el ejercicio pues hay que evitar que asocie recompensa con fracaso. En caso de fracaso, usted dará algunos pasos para alejarse del perro y lo llamará hasta que comprenda.

En Cualquier Circunstancia

Una vez que el perro haya aprendido la llamada a la hora de la comida intente que haga ejercicios en horas diferentes.

Para ello, proceda como en el caso anterior, llamándolo por su nombre seguido de “ven” y si no viene espontáneamente, utilice la correa hasta que comprenda y obedezca la orden, de que tiene que ir junto de usted de inmediato. De manera general y sobre todo si el perro no obedece sin la correa, aléjese de él, lo que le hará volver por miedo a perder a su amo.

Es importante darle siempre la misma orden al perro con la misma palabra, y a ser posible, con la misma entonación, sin agresividad ni nerviosismo. Si usted cambiara de vocabulario o de entonación, al perro le llevaría más tiempo asimilar las diferentes órdenes.

Más tarde le hará falta volver a empezar el ejercicio en diferentes momentos, pero sin abusar, cuando el perro esté comiendo o jugando, para que responda en cualquier momento.

Al Silbato

También es útil para el caso de que el perro esté muy lejos o se encuentre en un ambiente ruidoso que se acostumbre a responder a sonidos diferentes del de la voz del dueño (un silbato normal como de arbitro)

Para ello, acompañe progresivamente la orden “nombre seguido de la orden” del toque de silbato y después utilice alternativamente uno y otro método. El perro deberá venir a sentarse a su derecha en todos los casos de llamada.

También podrá acompañar la orden o el toque de silbato con un gesto dirigiendo el índice hacia su pie de usted, por ejemplo.


domingo, 10 de noviembre de 2019

Adiestramiento Canino – Educación Básica para Particulares

Erik Farina 2015
Cuanto más aprenda su perro y más experiencias acumule antes de la adolescencia, esto será mucho mejor. Ahora bien, los perros, como las personas, necesitan estar motivados para aprender. Pocos humanos irían al trabajo sólo a cambio de una palmadita de felicitación por parte del jefe.

Para muchos perros, especialmente si se trata de cachorros, la comida es algo así como el salario que hace que merezca la pena trabajar. Una porción de alimento puede servir de premio máximo, y también de señuelo durante las primeras fases del adiestramiento.

Los Signos de Aprobación

Los propietarios no quieren depender eternamente de las golosinas para lograr que el perro les obedezca, y para evitarlo se recurre al refuerzo positivo condicionado, que consiste en una frase o gesto que significa que su actuación ha sido la deseada y un premio le espera. Este signo de aprobación va sustituyendo de forma gradual al premio efectivo y finalmente acaba siendo contemplado por el perro como un premio en sí mismo.

Los signos de aprobación más usuales son palabras de una sola sílaba (como “Si” por ejemplo) o sonidos como un chasquido o un sonido seco que se pronuncia o se emite justo antes de entregar al perro un trozo de alimento o golosina. Hay que repetir la acción hasta que el perro busque de inmediato el premio en cuanto lo oiga. Entonces usted ya puede iniciar el adiestramiento.

Cómo Hacerlo Venir

-Colóquese frente a su perro y llámalo en tono cariñoso acompañando de la palabra “Ven” con su nombre precedido.

-Sostenga una golosina con el brazo estirado y agítala lentamente mientras retrocede. Si el perro no reacciona, dé una palmada o haga algún otro sonido para llamar su atención.

-Si el perro da un solo paso hacia usted, hágale oír el signo de aprobación elegido, sea cual sea el que usted eligió, como un “Bien” y a continuación entréguele su premio.

-Aumente de forma gradual la distancia que el perro debe recorrer para recibir su golosina. Practique llamándolo de improviso tanto dentro como fuera de la casa.

Erik Farina 2014
Cómo Enseñarle a Sentarse

-Sostenga una golosina muy cerca del morro del perro. Ahora mueva la mano hacia arriba y hacia atrás de forma que el perro tenga que mirar hacia arriba para seguir viendo la golosina. 

Debido a su constitución anatómica, los perros no pueden mirar hacia arriba sin agachar los cuartos traseros. Si el perro levanta las patas delanteras probablemente es porque la golosina está demasiado alta.

-En cuanto los cuartos traseros del perro entren en contacto con el suelo, emita el signo de aprobación y después entréguele su premio.

--Cuando el perro ya se siente fácilmente, puede empezar a decir “Siéntate” justo cuando sus cuartos traseros estén a punto de tocar el suelo. 

Pida a su perro que se siente antes de darle cualquier cosa que desee, como su comida, o salir fuera de casa, pronto aprenderá a utilizar este gesto para decir “por favor” y “gracias”.

Cómo Enseñarle a Tumbarse

-Coloque la golosina más alta que su morro. Baje entonces la mano hasta el suelo, justo entre sus patas delanteras. Cierre la mano ocultando la golosina en el puño.

-Debe tener mucha paciencia. Si el perro quiere alcanzar la golosina tendrá que acercar la cabeza y el cuerpo al suelo. En cuanto lo toque con el pecho, dé la señal de aprobación y entréguele la golosina. Si tarda en comprender lo que está esperando del perro, puede arrastrar la golosina o un juguete por debajo de una silla o mesa baja, para que el perro se arrastre a su vez, persiguiéndola.

-La práctica irá perfeccionando los resultados. No incluya la orden “Tumbado” en el ejercicio hasta que el perro se tienda en el suelo con facilidad y haga el estático.

Erik Farina 2016
La Reducción Progresiva del Señuelo Alimenticio

Exija cada vez más a su perro para otorgarle el premio, esto es, hágale permanecer cada vez más tiempo sentado o tumbado antes de dar la señal de aprobación y la golosina; también la distancia entre usted y el perro, así como los motivos de distracción, cuando practique la orden del “Ven”.

Cuando ejecute con soltura estos tres ejercicios, empiece a premiarle sólo cuando obedezca más deprisa, unas veces con la golosina y otras sólo caricias con halagos o un juguete. 

De este modo siempre estará esperando a ver qué le ofrece cuando haga el trabajo bien hecho.

Los Cachorros Mal Socializados


Actúe de inmediato si ve que su cachorro se asusta o se muestra agresivo en presencia de otros perros o de los seres humanos. Es fundamental que conozca el mundo exterior antes de las 18 semanas de edad. 

Apúntese a un buen curso de socialización para cachorros, o llame a un profesional titulado en comportamiento canino (psicólogo canino). Si deja pasar más tiempo, su perro podría manifestar trastornos de la conducta en el futuro. Puede escribirnos si necesita asesoramiento; psicolmascot@gmail.com

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

miércoles, 16 de octubre de 2013

Adiestramiento Canino – La Educación Básica para Particulares

Erik Farina 2012
Cuanto más aprenda su perro y más experiencias acumule antes de la adolescencia, esto será mucho mejor. Ahora bien, los perros, como las personas, necesitan estar motivados para aprender. Pocos humanos irían al trabajo sólo a cambio de una palmadita de felicitación por parte del jefe.

Para muchos perros, especialmente si se trata de cachorros, la comida es algo así como el salario que hace que merezca la pena trabajar. Una porción de alimento puede servir de premio máximo, y también de señuelo durante las primeras fases del adiestramiento.

Los Signos de Aprobación

Los propietarios no quieren depender eternamente de las golosinas para lograr que el perro les obedezca, y para evitarlo se recurre al refuerzo positivo condicionado, que consiste en una frase o gesto que significa que su actuación ha sido la deseada y un premio le espera. Este signo de aprobación va sustituyendo de forma gradual al premio efectivo y finalmente acaba siendo contemplado por el perro como un premio en sí mismo.

Los signos de aprobación más usuales son palabras de una sola sílaba (como “Si” por ejemplo) o sonidos como un chasquido o un sonido seco que se pronuncia o se emite justo antes de entregar al perro un trozo de alimento o golosina. Hay que repetir la acción hasta que el perro busque de inmediato el premio en cuanto lo oiga. Entonces usted ya puede iniciar el adiestramiento.

Cómo Hacerlo Venir

-Colóquese frente a su perro y llámalo en tono cariñoso acompañando de la palabra “Ven” con su nombre precedido.

-Sostenga una golosina con el brazo estirado y agítala lentamente mientras retrocede. Si el perro no reacciona, dé una palmada o haga algún otro sonido para llamar su atención.

-Si el perro da un solo paso hacia usted, hágale oír el signo de aprobación elegido, sea cual sea el que usted eligió, como un “Bien” y a continuación entréguele su premio.

-Aumente de forma gradual la distancia que el perro debe recorrer para recibir su golosina. Practique llamándolo de improviso tanto dentro como fuera de la casa.

Erik Farina 2013
Cómo Enseñarle a Sentarse

-Sostenga una golosina muy cerca del morro del perro. Ahora mueva la mano hacia arriba y hacia atrás de forma que el perro tenga que mirar hacia arriba para seguir viendo la golosina. 

Debido a su constitución anatómica, los perros no pueden mirar hacia arriba sin agachar los cuartos traseros. Si el perro levanta las patas delanteras probablemente es porque la golosina está demasiado alta.

-En cuanto los cuartos traseros del perro entren en contacto con el suelo, emita el signo de aprobación y después entréguele su premio.

--Cuando el perro ya se siente fácilmente, puede empezar a decir “Siéntate” justo cuando sus cuartos traseros estén a punto de tocar el suelo. 

Pida a su perro que se siente antes de darle cualquier cosa que desee, como su comida, o salir fuera de casa, pronto aprenderá a utilizar este gesto para decir “por favor” y “gracias”.

Cómo Enseñarle a Tumbarse

-Coloque la golosina más alta que su morro. Baje entonces la mano hasta el suelo, justo entre sus patas delanteras. Cierre la mano ocultando la golosina en el puño.

-Debe tener mucha paciencia. Si el perro quiere alcanzar la golosina tendrá que acercar la cabeza y el cuerpo al suelo. En cuanto lo toque con el pecho, dé la señal de aprobación y entréguele la golosina. Si tarda en comprender lo que está esperando del perro, puede arrastrar la golosina o un juguete por debajo de una silla o mesa baja, para que el perro se arrastre a su vez, persiguiéndola.

-La práctica irá perfeccionando los resultados. No incluya la orden “Tumbado” en el ejercicio hasta que el perro se tienda en el suelo con facilidad y haga el estático.

Erik Farina 2012
 La Reducción Progresiva del Señuelo Alimenticio

Exija cada vez más a su perro para otorgarle el premio, esto es, hágale permanecer cada vez más tiempo sentado o tumbado antes de dar la señal de aprobación y la golosina; también la distancia entre usted y el perro, así como los motivos de distracción, cuando practique la orden del “Ven”.

Cuando ejecute con soltura estos tres ejercicios, empiece a premiarle sólo cuando obedezca más deprisa, unas veces con la golosina y otras sólo caricias con halagos o un juguete. 

De este modo siempre estará esperando a ver qué le ofrece cuando haga el trabajo bien hecho.

Los Cachorros Mal Socializados

Actúe de inmediato si ve que su cachorro se asusta o se muestra agresivo en presencia de otros perros o de los seres humanos. Es fundamental que conozca el mundo exterior antes de las 18 semanas de edad. 

Apúntese a un buen curso de socialización para cachorros, o llame a un profesional titulado en comportamiento canino (psicólogo canino). Si deja pasar más tiempo, su perro podría manifestar trastornos de la conducta en el futuro. Puede escribirnos si necesita asesoramiento; psicolmascot@gmail.com

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Psicólogo Canino)

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