lunes, 30 de abril de 2012

La autoridad en los perros.



Cuando analizamos el comportamiento social de la mayoría de los mamíferos nos encontramos que el principio de autoridad es inherente a casi todas las especies. En algunas la necesidad de autoridad se transforma en jerarquía social y de esta forma sus sociedades se estructuran en pirámides donde los líderes ocupan los escalafones más altos.


En los cánidos nos encontramos que dicha autoridad se desarrolla dentro de las propias familias en los cánidos considerados no sociales como por ejemplo el Chacal, el Zorro, o el Cuón. En los considerados sociales dicha autoridad se desarrolla en su estructura social correspondiente, como por ejemplo los Lobos, los Lycaones y por supuesto los Perros.


En los humanos también se produce dicha necesidad de liderar y ésta se desarrolla en el seno de la familia ( autoridad a los padres, hermanos mayores), en la vida laboral ( autoridad al jefe) y por supuesto en el ejercito.


Parece entonces básico que la autoridad es la herramienta fundamental para alcanzar o frenar el liderazgo y el resultado del instinto jerárquico. Dicha jerarquía permite que el grupo se organice y como resultado se fortalezca y distribuya sus fuerzas para poder sobrevivir.


La jerarquía en el perro


Cualquiera que entienda poco de perros se habrá dado cuenta que para nuestros canes el acto de dominar o ser dominado es algo cotidiano en parques y jardines.


El perro busca siempre un líder y si no lo encuentra será el mismo quien se proclame en su propio líder. El perro debe encontrar su puesto en la familia y este debe ocupar el último escalafón de la pirámide jerárquica. Los niños en muchas ocasiones no intervienen y quedan al margen de la competividad del perro ,pero en ocasiones ejemplares dominantes resultan conflictivos a la hora de rivalizar con los más pequeños de la casa. Cuando un perro domina de forma contundente o agresiva a un miembro de la familia se produce un grave problema de convivencia , difícil de suprimir y que debe ser resuelto por los propios aspirantes. Cuando uno de ellos es un niño y el perro mantiene su actitud intimidatoria,el ejemplar debe ser apartado de la familia , ya que en el futuro puede ser causa de accidentes.




Para que un ejemplar resulte más o menos dominante, se juntan varios factores.


A/ Aptitud o predisposición genética a la dominancia.


B/ Educación temprana: imprinting.


C/ Necesidad de encontrar un líder.


A- La predisposición de un ejemplar a la dominancia viene determinada en muchos casos por principios genéticos y hormonales. Los ejemplares dominantes dan mayor número de hijos dominantes. De esta forma líneas genéticas de numerosas razas caninas son genéticamente tendentes a la dominancia. A su vez son varias las razas caninas que reúnen un mayor número de ejemplares con tendencia a la dominancia.


Podríamos hablar que cuando el nivel de dominancia o necesidad de autoridad de una raza es estadísticamente elevado disminuye su capacidad de adaptación a los ambientes familiares ( Es decir a la convivencia con niños y personas débiles de carácter). De todos es sabido que los grandes molosos suelen tener un mayor nivel de dominancia que los pastores o los bracoides, pero no por ello se puede decir que todos los ejemplares de una misma raza lo sean.


B -La educación temprana es fundamental para que el cachorro acepte que su puesto jerárquico es el último en el escalafón familiar. Todos tratan en un momento de imponer su mando, de medir nuestra autoridad y por eso debemos ser inflexibles, castigando en el momento adecuado y de la forma adecuada. Entre ellos la autoridad se marca desde el primer día, las madres castigan con mordiscos a los cachorros que quieren comer de su comedero, con el tiempo un gruñido de la madre indica “ respeta mi alimento, yo mando”. Los ejemplares jóvenes en grupo son revolcados y sometidos por los ejemplares adultos con el fin de que aprendan el consabido respeto a la autoridad. Un ejemplar joven recibirá una soberana paliza si no le rinde sumisión a un ejemplar adulto y dominante. Por lo tanto si entre ellos existe la jerarquía, entre ellos y nosotros mucho más, ya que la sociedad humana no puede ni debe permitir que sean ellos los que imponga su despótico mando.


C -Todo perro necesita un líder que le de seguridad, si el perro ve flojear la autoridad de su dueño , la propia inseguridad le llevará a autoprotegerse haciéndose “jefe”. De cachorros gruñen cuando les llevamos la contraria o cuando le tocamos un juguete, con nueve meses no permiten que les molestemos cuando duermen, y de mayores nos encontramos que el liderazgo ya está establecido y que destronar al “ jefe” resulta peligroso. Por eso es absolutamente imprescindible que el ejemplar este dominado antes de que llegue a su pubertad, es decir antes del primer celo en la hembra y cuando el macho levante la pata par orinar ( Signo hormonal). 




Como detectar al dominante

Desde que son cachorros les gusta medir sus fuerzas con sus congéneres, en sus actitudes y sus gestos se empieza a vislumbrar el más seguro del inseguro, en una palabra, el más dominante del más sumiso.


Campell en su conocido test de carácter para cachorros desarrolló una prueba para poder medir la capacidad de liderazgo de un ejemplar a partir de las 8 semanas de vida. A partir de Campell hemos sido muchos los que hemos creado nuestro propio sistema de detectar la dominancia de un ejemplar. En todo caso ,dos son las pruebas determinantes que pueden ayudar a detectar al futuro perro dominante.


1- Observar la actitud en la que se acerca a los desconocidos.

Si el ejemplar viene a nosotros con el rabo alto, y nos mordisquea osadamente , estamos delante de un ejemplar seguro que puede con más seguridad volverse dominante. Si el ejemplar no se atreve a acudir a la llamada del extraño o le gruñe estaría dando indicios de un posible perro miedoso o tímido. La forma intermedia con una cola más bien baja y un comportamiento sociable y cariñoso será la actitud que buscamos en un ejemplar de familia.


2- Al voltearlo o ponerlo panza arriba inmovilizándolo del cuello durante 1 minuto observamos que el ejemplares se resiste , se debate, lucha y se enfada. En este caso nos encontramos nuevamente con un posible futuro perro dominante. La sumisión y el sometimiento es el comportamiento adecuado para un perro de familia.


Consejos para tener autoridad


1- No creer que los perros son personas, ni que los perros son capaces de pensar. Somos nosotros los que tenemos que descender a nivel canino y no pretender que ellos ascienda al nivel humano.


2- Leer sobre el comportamiento social de los lobos u observar a los perros en un parque, tratando de comprender que para ellos no existe la democracia sino la dictadura más despótica. Nosotros con nuestra inteligencia podemos aplicarla sin faltarles el respeto y sin tener que humillarles.


3- Cuando el castigo físico es imprescindible , hágalo con las manos y con dignidad. Utilice la voz y asuste con ella . No utilice instrumentos ( zapatillas, palos, periódicos enrollados, cinturones...) estaría humillándole y no entendería lo que tratamos de imponerle.


4- Tenga en cuenta que en el reino animal la autoridad solo puede ser adquirida a través del castigo, empleado en el momento justo y de la forma adecuada. Los castigos tardíos carecen de significado y no pueden ser entendidos por el can.


5- Antes de castigar evalúe en pocos segundos si el animal merece la reprimenda. Los castigos más necesarios y contundentes deben ser los derivados de la agresividad hacia los miembros de la familia. Permitir un acto agresivo, por leve que sea, es abrir la puerta de la falta de respeto a la autoridad.


Problemas sociales derivados de la falta de autoridad
Se estima que el 70% de los problemas caninos en las grandes ciudades vienen determinados por la falta de autoridad de los dueños.


Entre los problemas más frecuentes derivados están:


1. DESOBEDIENCIA GENERALIZADA: Para que un perro obedezca es imprescindible que respete a su dueño. Muchos perros adiestrados solo obedecen a su adiestrador y no a su dueño porque el propietario carece de autoridad, es decir el perro no le respeta. De nada sirve conocer la orden si no existe la intencionalidad de ejecutarla. El perro sin autoridad no obedece nada más que cuando le interesa.


2- CONVIVENCIA DESAGRADABLE.
Un perro desprovisto de autoridad hace la vida difícil a sus dueños. Convierte la casa familiar en su perrera y trata de imponer su mando con la rebeldía, los ladridos etc.


3. ATAQUES A SUS DUEÑOS: Muchos perros dominantes desprovistos de autoridad se pueden tornar agresivos hacia sus dueños en los momentos que se les exige algo en su contra o se les molesta ante comportamientos de arraigo instintivo. Un perro de comportamiento normal y cariñoso al no tener un freno jerárquico puede responder mordiendo a su dueño cuando este le trata de bajar de un sofá, quitar un hueso de la boca, despertarle, apartarle de una perra en celo, acercarse a su comida o darle una pastilla en la boca...


LA AUTORIDAD ES LA UNICA HERRAMIENTA QUE DISPONE EL HOMBRE PARA PODER FRENAR LA NATURAL NECESIDAD DEL PERRO DE CONVERTIRSE EN LIDER. 

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto:
psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 


El mejor ejemplar de la exposición internacional de Gipuzkoa fue un West Highland White Terrier

Los habituales carteles de 'prohibido perros', situados a la entrada de Ficoba, dejaron de tener validez (al menos para algunos cuatro patas privilegiados) durante todo el día de ayer. Los tres pabellones del recinto ferial guipuzcoano fueron invadidos por estos entrañables animales. Eso sí, se trajeron consigo a sus dueños y todo lo necesario para ser elegido el mejor perro de la XXXIII Exposición Internacional Canina de Gipuzkoa, organizada por la Sociedad Canina del territorio.

Con 858 inscritos en la competición, el lugar estaba completamente dominado por los perros. Todas las miradas se centraban en ellos. Desde los mastines más grandes hasta un chihuahua que cabría en un bolso. Incluso algunos afortunados pudieron ver a un chihuahua encima de un mastín. Pasando por los pomposos caniches con pompones o por una familia de huskys con los ojos azules.

De las aproximadamente 350 razas caninas que están registradas mundialmente, Ficoba ayer contó con la representación de más de 200 diferentes. Y es que, esta sexta edición fue todo un éxito. Javier Redondo, Presidente de la Asociación organizadora se mostró contento con la feria: «Hay ejemplares realmente impresionantes. Además la calidad de todos los perros inscritos es muy alta».

A las 16.00 horas comenzaron las esperadas finales. El mejor ejemplar de la exposición fue un West Highland White Terrier . Al que a acompañaron en el podium un Carlino y un Galgo Afgano.
Una de las participantes, una perrita sueca de Laponia llamada Mindiwindys Candy, vino acompañada de su dueña Valerie Gozard desde Francia. «Hay bastante movimiento en la exposición. Con demostraciones y juicios continuamente. Nosotros nos dedicamos a preparar a los perros para que estén perfectos cuando los vea el juez. Ellos - los perros - son el centro de atención así que están de lujo» comentó Gozard bajo los atentos y puntiagudos oídos de su acompañante.

Además de entregar los diversos galardones (la Copa del Rey al Mejor Perro de la Exposición, el de Mejor Cachorro, Mejor Veterano y Mejor Joven Promesa), en la feria se realizaron varias demostraciones de lo que son capaces de hacer estos animales de compañía. Los asistentes pudieron ver a un perro lazarillo ayudando a un hombre en silla de ruedas. Abrir y cerrar puertas, recoger objetos del suelo o acercar una manta son algunas de las cosas que un perro entrenado es capaz de realizar. Lo cierto es que no los llaman el mejor amigo del hombre sin razón.

Perros guía entrenados contra la demencia

Una serie de inventos, que incluyen un dispositivo que emite olores apetitosos y perros especialmente entrenados, son algunos de los ganadores de un concurso para desarrollar ideas que ayuden a las personas con demencia.

La competición está siendo organizada por el Consejo de Diseño y el Departamento de Salud el Reino Unido.

Los ganadores, que también incluyen una pulsera de alta tecnología, son por ahora prototipos, pero el objetivo es producirlos a escala masiva, afirman los organismos.

La degeneración cerebral gradual que ocurre con la demencia afecta la memoria, el lenguaje y el razonamiento del paciente.

Uno de los problemas, por ejemplo, es que se olvidan de comer.
Una de las ideas ganadoras del concurso fue diseñada para combatir este problema.
El proyecto, llamado "Ode", está basado en el mismo principio de los olores apetitosos que se escapan de la cocina cuando ya es tiempo de comer y que nos hacen sentir hambre.

El dispositivo emite olores de comida en el ambiente para despertar el apetito de la persona que no come.
"Gran parte del apetito está basado en el olor, la anticipación sensorial de la comida" explica a la BBC Lizzie Olstrom, quien formó parte del equipo de diseño.
"Ode utiliza fragancias que vuelven a despertar el apetito", agrega.
Hasta ahora el prototipo utiliza olores de tartaletas, cítricos y especias.

Aunque intentaron reproducir otros olores tentadores, como los de papas fritas y pescado, éstos no se han traducido muy bien.

Según Lizzie Olstrom, el producto ha tenido resultados "muy motivadores" después de probarlo en casas de pacientes.

Sin embargo, será necesario llevar a cabo pruebas de gran escala para ver si el producto realmente ayuda a estos individuos.

El mejor amigo

Otra idea ganadora es la de entrenar a perros guía para demencia.
Se trata de preparar a los animales con el paciente y su cuidador antes de que los síntomas se vuelvan severos.

Jeni Lennox, de la organización Dementia Dogs -quien lleva a cabo el proyecto- afirma que "con la demencia la rutina se desintegra".
"Los perros son criaturas de hábitos".

La idea es enseñar a los animales a mantener las rutinas del paciente, por ejemplo, llevándole sus medicamentos o despertarlo para llevarlo al baño.

"Un perro es una herramienta de ayuda real para la interacción social", dice Jeni Lennox.

"La gente con demencia puede volverse socialmente aislada; un perro actúa como un puente entre la comunidad".

La pulsera de alta tecnología, llamada "Buddiband", es otro prototipo que también llamó la atención del Consejo de Diseño.

Ésta puede detectar cuando el paciente sufre una caída y pedir ayuda. Y también puede mantener un monitoreo en los niveles de actividad del usuario.

Los otros dos ganadores en la competición utilizan internet para hacer más fácil la vida del paciente.

Uno, llamado Grouple, es una red social que ayuda a las familias a compartir y organizar los cuidados de un pariente con demencia.
Y el otro, Trading Times, es un servicio en línea que ayuda a los cuidadores a encontrar trabajo de medio tiempo colocándolos con empresas locales.

"Una consecuencia del envejecimiento de la población es que la demencia se ha incrementado tres veces durante los pasados 20 años" afirma David Kester, presidente ejecutivo del Consejo de Diseño.

"Esto significa que hay muchos millones más de personas que necesitarán del diseño de nuevos productos y servicios para satisfacer sus demandas".

"Estos proyectos demuestran que si pones a la gente que vive con demencia, incluidos sus cuidadores, en el centro del proceso de diseño, terminas con una innovación rápida e inspiradora" agrega.

domingo, 29 de abril de 2012

Los perros, el peor rival para Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao

Las aficiones de Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao, deberán andarse con mucho ojo en Bucarest. Unos 100.000 perros callejeros merodean por la capital rumana y podrían causar algún daño a los seguidores de ambos conjuntos españoles, que tan solo desean ver a los suyos alzándose con la Europa League.

A buen seguro, Bucarest se teñirá de rojo y blanco el próximo 9 de mayo, ya que Atlético de Madrid y Athletic se medirán en la final de la Europa League. Sin embargo, los aficionados de ambos equipos deberán andarse con mucho ojo. Unos 100.000 perros deambulan por la capital rumana. Para algún seguidor, su viaje más soñado se puede convertir en una pesadilla.

Y es que tal y como han confirmado las autoridades de Rumanía, esta jauría de canes callejeros tiene un auténtico humor de perros. Dichas autoridades han intentado por todos los medios abortar la peligrosidad de estos perros, a los que consideran "un peligro para la salud pública".

La muerte de un profesor de universidad estadounidense el pasado 28 de marzo en Sofía descuartizado por uno de estos perros ha hecho saltar todas las alarmas. La capital búlgara también se encuentra aquejada por esta invasión, al igual que el resto de los países del Este.

En Rumanía, sitúan el origen del problema en la década de los ochenta, cuando el dictador rumano Nicolae Ceaucescu se llevó por delante las viviendas tradicionales del centro para levantar bloques y más bloques de apartamentos. A sus residentes les prohibió tener mascotas en casa, y de la noche a la mañana las calles se convirtieron en una inmensa y descontrolada perrera.

Aviso a navegantes

Con todo, los habitantes de Bucarest viven "con normalidad" rodeados de estos perros callejeros. "Hay muchos, pero no son agresivos a no ser que se les provoque", matizan desde la Embajada rumana en Madrid. Los aficionados de Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao pueden tomar buena nota.
A las precauciones habituales que deben tomarse cuando se realiza un viaje turístico, (estar alerta de posibles ladrones por ejemplo) los seguidores españoles de Atlético y Athletic deben tener mucho cuidado con no cruzarse con estos perros peligrosos. La celebración del título de Europa League puede acabar en tragedia si no se toman las precauciones adecuadas. Los equipos españoles se están planteando la posibilidad de advertir a sus hinchas que viajen a Bucarest. Más vale prevenir que curar.

sábado, 28 de abril de 2012

La inhibición de la mordida en los perros

La inhibición de la mordida es una de las enseñanzas que se producen en la especie canina, por parte de la madre hacia los cachorros , y entre ellos mismos mediante los juegos de guerra, y que les permite aprender que deben ceder cuando la intensidad de dicha mordida es excesiva.

En los animales sociales es muy importante el mecanismo de inhibición de la agresividad, ya que de no existir éste, muchos enfrentamientos acabarían en muerte de alguno de los oponentes, y no es eso lo que se pretende para perpetuar los genes. Esto es lo que ocurre normalmente en una manada de lobos o en una de perros salvajes, es decir, en libertad y con animales equilibrados que pretenden aumentar su tasa de aptitud, entendiendo como tal el conjunto de conductas beneficiosas que conceden al individuo una ventaja adaptativa sobre el resto.

Cuando uno de los perros muerde aparece un mecanismo que hace que durante la pelea, uno de ellos ceda mostrando al otro que debe parar la lucha o acabarán muy mal parados. Esta señal es la postura de sumisión que se adopta mediante la exposición de la zona ventral del animal al oponente tumbándose boca arriba. Esto hace de inmediato que el otro pare y no siga con la lucha, además de indicarle que está en poder de la posición superior respecto al que está tendido.

Evidentemente la evolución ha hecho que estos mecanismos se conserven, ya que son efectivos y evitan muertes innecesarias, por lo tanto deberían aparecer también en nuestros perros domésticos. Pero... ¿Qué ocurre? Ocurre que la selección que se lleva a cabo actualmente no es natural, sino artificial; y que la mayoría de los criadores no se fijan en estos rasgos del comportamiento para seleccionar sus mejores ejemplares, sino en otros como una mejor caída de grupa, longitud del pelo o anchura de la cabeza. Por lo que estas cualidades, tan importantes o más que las de belleza, dejan de perpetuarse y van despareciendo. Y así conseguimos perros totalmente desinhibidos en lo que a agresividad se refiere: perros que muerden sin dar ningún aviso previo, como posturas corporales o gruñidos; perros que no saben interpretar las señales que les manda el contrario y perpetúan la mordida hasta el límite; perros que nos muerden continuamente las manos y los tobillos, en un afán constante de “probar” nuestra posición jerárquica.


¿Qué es lo que hace que podamos obtener un cachorro equilibrado y apto para convivir en sociedad? La cría responsable, informada y seria.

¿Por qué muerden los perros?

Todos los perros necesitan morder. Su boca es una poderosa herramienta para optimizar sus factores de supervivencia. Muerden para obtener recurso, mantener estatus e impedir ser depredados. Los cachorros aprenden mediante los juegos; los llamados “juegos de guerra”, tan importantes y necesarios para el establecimiento de sus posiciones jerárquicas. Todos los que hemos tenido de cerca una camada de cachorros los hemos visto en algún momento en una situación de lucha que a algunas personas podrían parecerles comprometida, pero que sin embargo es necesaria en su aprendizaje. Vigilados por su madre, que es la que les otorga los cuidados parentales, utilizan sus dientes desde que estos erupcionan para morder objetos, a sus hermanos e incluso a ella misma, que sabrá cuando tiene que intervenir poniendo fin con un buen gruñido o incluso un amago de morderlos. Los neófitos en este terreno pueden pensar, y de hecho me tengo muchas consultas al respecto, que es peligroso para ellos o incluso cruel. Y sin embargo es lo normal, es su forma de vida como perros, algo que a veces olvidamos por causa de la domesticación pretendiendo que se comporten en base a las reglas sociales de los humanos.

Es importante por tanto que sepamos interpretar las posturas corporales y señales comunicativas que nuestros perros emiten, ya que de ello depende que comprendamos su lenguaje y sepamos actuar en consecuencia.

¿Por qué muerden los adultos? Como he dicho antes, muerden para defender un territorio, a su progenie, o por disputar la jerarquía o a una hembra en celo. ¿Es esto peligroso? No, siempre que sepamos que ambos ejemplares que se están midiendo son equilibrados y han sido criados y socializados correctamente en base a sus propias reglas y con relación al ambiente en el que viven. Cuando se encuentran en una lucha por la jerarquía, los perros utilizan la “estrategia del burgués”. Esta estrategia les permite evitar peleas innecesarias cuando lo que están disputando no les merece la pena (en cuyo caso se retiran: “estrategia paloma”); O pelear hasta el final si lo que disputan es valioso, como su territorio o sus crías (“estrategia gavilán”). Estas estrategias empiezan a ensayarlas desde que están en la camada junto a sus hermanos y su madre y debemos tenerlas muy en cuenta a la hora de la jerarquización, tanto entre ellos como con nosotros.

¿Cómo se consigue que un cachorro aprenda esta regla?

Lo mejor es informarnos muy bien a la hora de adquirir un cachorro y, si es posible ponernos en manos de un profesional en Etología canina que nos asesore correctamente. Es esencial que el cachorro pase al menos las primeras ocho semanas en compañía de su madre y sus hermanos. Nosotros no debemos intervenir ni cortar estas manifestaciones de juego y lucha. El cachorro debe aprender a respetar a su madre y a otros ejemplares adultos si los hay, cosa deseable si su presencia no afecta negativamente a la cría.

Estas semanas se encuentran dentro del llamado “periodo de socialización”, crucial en la vida del cachorro, ya que es aquí donde se produce la asimilación de todo lo que va a permitir al cachorro ser un adulto equilibrado en el futuro.

Si hemos respetado esto, tendremos la mayor parte del camino recorrido. La otra parte nos toca a nosotros. Igual que su madre y hermanos le han enseñado a no morderlos, ahora nosotros tenemos que finalizar esta enseñanza de la misma manera. ¿Cómo? Nunca debemos permitir que una cachorro muerda nuestras manos o pies, y si lo hace debemos para esta acción y reprenderla. El mayor problema lo tendremos en cachorros que han sido separados a una edad demasiado temprana de su camada. En ellos necesitaremos más tiempo y paciencia. No se recomienda utilizar el castigo ni perder los nervios, ya que el cachorro interpretará que estamos jugando. Esto es lo que pasa frecuentemente con los niños, que se revuelcan con los cachorros y agitan manos y pies delante de ellos, consiguiendo únicamente perpetuar el juego y por consiguiente los mordiscos. Los padres deben mediar en estos casos en las sesiones de juego de sus hijos con el cachorro, enseñándoles a utilizar siempre un juguete y a interrumpir la sesión inmediatamente si el cachorro se muestra excesivamente brusco.


Sin inhibición del mordisco, socialización o habituación
MORDISCO NO INHIBIDO+DIENTES+AMENAZA PERCIBIDA=MORDISCO DAÑINO

Con inhibición del mordisco, sin socialización o habituación
MORDISCO INHIBIDO+DIENTES+AMENAZA PERCIBIDA=MORDISCO NO DAÑINO

Con inhibición del mordisco, socialización y habituación
MORDISCO INHIBIDO+DIENTES+NO AMENAZA PERCIBIDA=NO MORDISCO

Y por último, el nivel de ejercicio que proporcionemos al cachorro será directamente proporcional al de tranquilidad y equilibrio. Está demostrado que el ejercicio es beneficioso tanto en los humanos como en los animales. Los perros que están continuamente encerrados en apartamentos se ven tristemente avocados a una vida aburrida y a trastornos del comportamiento como la mordida excesiva y otros, y a ser confinados en perreras y protectoras debido a estos problemas.

Conclusión


La información previa es imprescindible a la hora de tener un animal, si no queremos que la ilusión inicial de compartir nuestra vida con un fiel amigo se convierta en una sucesión de problemas de convivencia que darán con los huesos del cachorro en un hogar tras otro, o en el peor de los casos encerrado en la perrera esperando un triste final.

La inhibición de la mordida es una de las consultas más frecuentes sobre comportamiento en cachorros, y morder en sí representa el 87% de las manifestaciones del comportamiento de los mismos. Estos datos pueden darnos una idea de lo importante que es saber al respecto y actuar en consecuencia, ya que lo que está en juego es una vida llena de satisfacciones al lado de nuestro leal amigo.