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lunes, 2 de mayo de 2022

El Aparato Locomotor del Perro


 

El Aparato Locomotor del Perro


Muchos factores influyen en la forma de moverse de un perro. El primero es su construcción, es decir, su estructura anatómica. Un perro con un ángulo correcto en la omoplato, como por ejemplo el Golden Retriever, disfrutará de más flexibilidad de movimientos que otro que tenga la omoplato demasiado recta, el cual posiblemente caminará con cierta rigidez, como al trote, lo cual constituye un defecto salvo cuando se considera característico de una raza determinada, como el Pinscher Miniatura, por ejemplo.


También la edad y la forma física influyen en la forma de moverse. Un perro joven y bien musculado se moverá con más soltura que otro perro más anciano en baja forma física o con sobrepeso. A los perros les ocurre como a nosotros: deberían adquirir un buen tono muscular gradualmente y después ser capaces de conservarlo. Sin embargo, por desgracia, abundan los perros demasiado perezosos y la obesidad se ha hecho ya tan frecuente en los perros como en los seres humanos.


El sobrepeso repercute en los órganos internos tanto como en la agilidad y en la elegancia al moverse. Actualmente existen numerosas consultas veterinarias especializadas en problemas de sobrepeso, y no deberá dudar en someter a su perro a tratamiento si necesita ayuda para hacerle adelgazar y estar en su peso correcto. Los perros se benefician tanto como nosotros de una dieta controlada unida a un incremento del ejercicio.


El cuerpo del perro es una máquina prodigiosa. Además de andar de forma pausada y armoniosa, el perro puede correr a gran velocidad, brincar y nadar. Su cuerpo goza, además, de una flexibilidad admirable, lo que le permite pasar de estar hecho un ovillo a ponerse en pie sobre las patas traseras sin esfuerzo. La enorme agilidad de los perros, unida a su naturaleza tan versátil, ha permitido a los humanos emplearlos en una enorme variedad de tareas a lo largo de los siglos: desde el rescate de personas hasta la caza, desde la tracción animal hasta el exterminio de la alimañas.




Las Cuatro Marchas


Los perros suelen desplazarse de una de estas cuatro maneras: al paso, al trote, a medio galope y al galope. Cada raza o tipo suele caracterizarse por una forma determinada de marchar al paso. 


Los perros grandes y poderosos suelen marchar con paso largo y majestuoso, mientras que los perritos menudos y vivarachos como el Terrier tienden a dar graciosos saltitos. Una de las mejores formas de desplazarse es al trote, un paso uniforme y regular que permite alcanzar buenas velocidades sin consumir tanta energía como el galope o el medio galope.


El galope es la marcha utilizada para recorrer cortas distancias a gran velocidad. Consume muchísima energía y aunque hay razas creadas expresamente por su capacidad como sprinters (Greyhounds - Galgos), ni siquiera éstas son capaces de resistir mucho tiempo a galope tendido.


Otras razas se crearon, en cambio, por su gran flexibilidad. Los Border Collie, como otros perros de pastor, pueden girar en seco para reorientar el rebaño o echarse al suelo en un segundo cuando se lo ordenen. En cualquier caso, todos estos rasgos de conducta tienen su origen en la efectiva secuencia avistamiento, acecho, persecución utilizada para cazar por el lobo.




La Potencia Muscular


Los perros poseen tres tipos de músculos: los lisos, que controlan el movimiento de los órganos internos; el músculo cardíaco, que constituye la mayor parte del corazón, y los estriados o esqueléticos, que son todos los demás. El perro puede controlar a voluntad todos y cada uno de sus músculos esqueléticos.


Los músculos están formados por fibras que se contraen al ser estimuladas por un impulso eléctrico y están unidos a los huesos por tendones. Las contracciones y relajaciones musculares mueven las articulaciones haciéndolas plegase o extenderse, desplazarse hacia adentro o hacia fuera, o rotar. Por cada músculo hay otro que realiza la función opuesta y gracias a esto es posible que los movimientos alcancen un alto grado de precisión.


Además de los movimientos más obvios, los músculos son también los encargados de controlar otros movimientos menos visibles, como los que se producen al temblar o tiritar, al respirar, al defecar o en el parto.




La Natación


Aunque todos los perros saben nadar por instinto, algunas razas fueron criadas expresamente para trabajar en el medio acuático. El Terranova, provisto de un denso manto termoaislante, no sólo es un excelente nadador, sino que incluso tiene los dedos de los pies palmeados. 


En su origen, esta raza fue criada y adiestrada para ayudar a los pescadores a halar las redes cargadas ya de pesca, y más tarde para rescatar seres humanos que se habían caído al agua.


Su fuerza es tal que puede sacar un bote de remos del agua si se le entrena para ello. Son numerosas las noticias sobre Terranovas que han rescatado contra voluntad a algún bañista que se proponía disfrutar tranquilamente del agua.


Otras razas, como el Caniche y el Perro de Aguas Portugués (a los que es posible adiestrar para que recuperen redes de pescar caídas y las traigan hasta la orilla), deben su actual aspecto al origen nadador de su raza. Su actual corte de pelo procede del utilizado cuando eran perros de trabajo para incrementar su movilidad en el agua, pero manteniendo sus articulaciones bien abrigadas.




La Tracción de Sangre


Los perros han sido durante generaciones el único motor utilizado para trasladar personas o mercancías en trineo a través de terrenos cubiertos de hielo o nevados. Los perros de tiro trabajan en equipo, arrastrando la carga a la que están enganchados bajo las órdenes del musher o conductor del trineo.


Los perros de tiro se utilizan también en carreras deportivas de trineo. El cornering (tomar curvas cerradas a enorme velocidad) no tiene por qué representar una prueba excesivamente dura para estos perros, pero desde luego no es precisamente cómodo para el musher, colocado en pie tras las riendas a lo largo de hasta 32 km (en carreras relativamente cortas) y desplazándose a una velocidad que puede alcanzar lo 40 km/h.


En las carreras largas, aunque tal vez no se alcancen tales velocidades, las distancias recorridas son en cualquier caso escalofriantes: hay récords de más de 1600 km en menos de 10 días. También se han criado como animales de tiro el Bernés, un perro de montaña suizo elegido por su gran fuerza y flexibilidad, y los perros que aún se usan en Asia central para hacer girar las norias.




La Caza


El instinto de acechar y cobrar piezas de caza, natural del perro, ha sido aprovechado por los humanos desde que se inició su domesticación. Una de las familias caninas más antiguas fue la de los Lebreles, como el Greyhound, el Lebrel Afgano y el Deerhound, perros dotados de buena vista, larguísimas patas y una agilidad más propia de un guepardo que de un perro, capaces de avistar la caza y de perseguirla a toda velocidad.


El cuerpo ágil y menudo de los Terrier, por su parte, les confiere flexibilidad y rapidez, cualidades muy útiles para acechar y cobrar caza menor o exterminar pequeñas alimañas penetrando en sus escondrijos subterráneos, sobre todo si se unen a los magníficos reflejos de este tipo de perros.


Los perros, en general, son verdaderos atletas. Lo normal es que cualquier perro sobrepase corriendo, saltando o maniobrando hasta al más ágil de los humanos, y también que se acomode con flexibilidad de contorsionista en el rincón más angosto que se pueda imaginar para dormir plácidamente.


Más vale un perro que nunca se está quieto que un perro siempre dormido.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


http://psicolmascot.blogspot.com


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot  

lunes, 17 de febrero de 2020

Adiestramiento para perros de trineo - Entrenamiento Para Las Carreras


El entrenamiento de los perros de tiro con un trineo o con un kart depende básicamente del objetivo de la carrera que se prepara, y lo difícil es saber dosificar la velocidad y la resistencia según el tipo de competiciones en las que se utilizarán.

Velocidad y Resistencia

En cuanto el perro llega a la edad adulta (entre los 12 y los 14 meses) el criador ya puede empezar el entrenamiento.

El entrenamiento que se realiza para las carreras de velocidad o distancias cortas intenta desarrollar los reflejos del perro. Por el contrario, la preparación para las carreras en medias y grandes distancias exige un entrenamiento en velocidad y resistencia.

Cuando las etapas son largas, el perro pierde velocidad poco a poco, como es normal. En los entrenamientos se le enseñará a mantener la marcha reduciendo la distancia.

El perro se acostumbra a las distancias que se le hace correr y en función de ellas adapta su velocidad. Así, cuando se entrena regularmente un perro en 45 kilómetros, éste adoptará la velocidad media óptima para recorrer esa distancia, y en una carrera de 8 kilómetros por ejemplo, llevará naturalmente la misma marcha que si tuviera que cubrir 45 kilómetros y, por consiguiente, no será lo bastante rápido.

Por eso se recomienda prever un recorrido de entrenamiento menos largo (por lo general, dos veces menos) que el de la carrera. De esta manera, el perro partirá muy rápido el día de la prueba y cuando haya cubierto la distancia a la que se había acostumbrado en los entrenamientos, continuará corriendo bajo el efecto de los estímulos.

Músculos y Aliento

El entrenamiento debe ser diversificado: el animal puede entrenarse a correr en llano, a subir o a descender, según sus aptitudes, y lo importante es que no pierda en fuerza lo que ha ganado en aliento.

En el entrenamiento es fundamental no pedir lo que se exige en la carrera y, por consiguiente, no forzar al perro ni en velocidad ni en larga distancia.


Por el contrario, es bueno entrenar a los perros para que tiren de una carga más pesada que la que se les pondría el día de la carrera. Por la misma razón, si están acostumbrados a tirar en terreno fangoso, correrán mejor el día de la prueba sobre la nieve o hielo.



El Entrenamiento Continúa Después del Descanso Estival

Durante el verano, los perros descansan o, como máximo, se ejercitan por la mañana temprano o al caer la tarde cuando no hace demasiado calor. El entrenamiento suele iniciarse de nuevo en septiembre cuando el termómetro desciende por debajo de los 15ºC. Entonces se vuelve a aumentar la distancia poco a poco y se acelera el ritmo de las sesiones para estar perfectamente a punto cuando empiece la temporada de las carreras.


En nuestras regiones, los Mushers, se encuentran al fourwheeler o al kart, a menudo preparado a su aire. Lo cual puede ir desde el triciclo al chasis de coche según el número de perros que compongan el tiro. Las carreteras asfaltadas, que calientan las almohadillas de los pies del perro, han de evitarse a toda costa.

En opinión de los Mushers, no puede hablarse de tiro si no se dispone de seis perros por lo menos; dos perros en cabeza, dos perros de tripulación, y dos wheelers. Durante el entrenamiento es importante asegurarse de que todos los perros trabajan en el tiro de la misma manera pues a veces ocurre que algunos hacen como si trabajan y se dejan tirar.

¿Parece tensa la línea central? Basta con mirar el elástico enganchado por un lado a la hebilla del arnés del perro y por otro a la cuerda que transmite el esfuerzo al ronzal central: si el perro trabaja, el elástico está tenso, si no, flota.

Entrenamiento Psicológico


De cara a las competiciones, hay que acostumbrar a los perros a ser sociables, a que se familiaricen con la gente pues a veces ocurre, por ejemplo, que algunos sean incapaces de franquear la línea de llegada por miedo a la gente que se arremolina alrededor.

Algunos Consejos

Para Atalajar: Los perros suelen estar impacientes por partir y siempre se excitan con el momento en que se atalaja un trineo. Incluso es posible que echen a correr antes de que esté listo. Por ello es prudente anclar el trineo antes de atalajar. También se enganchará en primer lugar el perro de cabeza al que se acostumbrará a que esté sentado o tumbado hasta la señal de partida. Después se engancharán los perros más dóciles y, por último, los turbulentos y los díscolos.

En la Carrera: Hay que vigilar siempre las orejas de los perros. Deben estar giradas hacia el Musher. Si están hacia delante es muy posible que el Musher sólo pueda controlar ya con el freno.


En el Entrenamiento: No hay que abusar de los botines con los jóvenes al comienzo de los entrenamientos porque impiden que los pies se endurezcan. Hay que tomar la costumbre de cortar los pelos que sobresalen de entre los dedos para evitar la formación de pequeñas bolas de nieve helada que frotan y cortan la piel, provocando cojeras.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

sábado, 15 de febrero de 2020

Adiestramiento para perros de trineo



Cada criador tiene ideas propias en lo que se refiere al entrenamiento de los perros de trineo. No obstante, se pueden extraer algunos principios fundamentales comunes de los diferentes métodos.

Los Primeros Contactos

Unos consideran que los perros nacidos en invierno son los mejores para tirar de los trineos, ya que son más resistentes al estar habituados al frío desde su más temprana edad. Otros, por el contrario, prefieren los perros nacidos en el verano, ya que creen que la estación cálida es la más propicia para un buen desarrollo del cachorro.

Es importante desarrollar pronto las disposiciones psicológicas del cachorro para poder determinar para qué papel estará mejor dotado (perro de cabeza, etc..)

Es preciso vigilar que el futuro perro de cabeza, que a menudo se elige entre los ejemplares que tienen un carácter más independiente y son menos blandos que los otros, no se vuelva salvaje. Para eso es necesario hablarle a menudo, acariciarle, habituarse al humano, incluso si tiene tendencia a alejarse de los otros cachorros.

Existen diferentes escuelas en cuanto a la edad a la cual se debe empezar el entrenamiento de los perros de trineo. Para unos es preferible iniciarlo a los 4 meses, mientras que para otros es preferiblemente esperar a los 6 meses, o a los 8 meses. En cualquier caso lo más importante es saber dosificar el entrenamiento.

Se puede habituar el cachorro al arnés, sin atarlo, dejándolo correr detrás de los perros enganchados. Es la ocasión para probar su reacción y su dureza. Sin embargo este método no es aceptado unánimemente ya que el cachorro en libertad siente ganas de jugar con los otros perros, corre el riesgo de que las patas se le enreden con las traíllas o de desorganizar el equipo.

La primera vez que un perro sea enganchado, será colocado detrás de un viejo perro de cabeza que conozca bien su cometido. Muchos prefieren para estos inicios un enganche a cinco, lo suficientemente potente, pero también controlable. Algunos criadores no son partidarios de enganchar varios cachorros al mismo tiempo.

EL recién llegado debe comprender de golpe que debe avanzar y correr, con la traílla tensa. Algunos, presas del pánico, se aplastan contra la nieve e intentan dar media vuelta para correr en sentido contrario o se dejan arrastrar; en estos casos hay que parar inmediatamente el tiro, tranquilizar al cachorro, darle ánimo, colocarlo cerca de su madre si es posible y volver a empezar. La paciencia y la psicología son indispensables para triunfar. También es importante no levantar la voz.

El primer contacto del perro con el trineo es crucial, y el miedo puede bastar para romper su carrera de perro de tiro; normalmente el perro sigue el movimiento al cabo de algunos días por instinto de tiro y mimetismo.

El Lugar de los Perros

Cuando los perros están enganchados, se pueden observar sus reacciones al aprender algunas reglas de disciplina; quedarse en su sitio sin que haya que intervenir, trabajar a la derecha y a la izquierda, etc. Se debe tener en cuenta que algunos perros trabajan mejor en un lado que en el otro.

Después de varios meses de observación y una vez que se conoce bien a los perros , se puede determinar el lugar más adecuado para cada uno, según su fuerza y velocidad.

Los “wheelers” son los perros que se colocan inmediatamente delante del trineo. Se les elige entre los más potentes ya que son ellos los que soportan lo esencial de la carga. Los perros mas rápidos se colocan delante. EL perro de cabeza, el que tiene el papel más importante, es el que obedece mejor a la voz.

Las Cualidades del Perro Líder

El perro líder debe tener, obediencia, inteligencia, autoridad y andadura. Debe ser capaz de tomar decisiones en cualquier terreno y en cualquier condición climática. Un perro que tenga cualidades naturales para cumplir esta función, deberá tener, indudablemente, un lugar detrás del perro de cabeza o a su lado, dependiendo del número de perros que están enganchados al trineo.

El perro de cabeza o líder, debe tener fuerza suficiente para entrenar al perro novato. En cualquier caso, es necesario que el cachorro no pierda coraje y esperar un par de sesiones antes de colocarlo en cabeza. 

Cada orden debe ser correctamente ejecutada. Una dirección que no sea la indicada por el Musher debe ser corregida. Es inútil indicar que es indispensable durante el período de entrenamiento un buen funcionamiento de los frenos.

Previniendo las carreras, es conveniente enseñar al perro de cabeza a orinar corriendo. Si se para, todos los perros se tendrán que parar con el líder.

Al principio, los entrenamientos serán de corta duración y no deberán producirse más de tres veces por semana. En ningún momento, el cachorro debe considerar su nueva actividad como una carga, aunque no sea un juego. Hay que darle la satisfacción del esfuerzo, asegurándole grandes momentos de libertad.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

martes, 17 de septiembre de 2013

Adiestramiento del Cachorro – Los Perros de Trineo

Cada criador tiene ideas propias en lo que se refiere al entrenamiento de los perros de trineo. No obstante, se pueden extraer algunos principios fundamentales comunes de los diferentes métodos.

Los Primeros Contactos

Unos consideran que los perros nacidos en invierno son los mejores para tirar de los trineos, ya que son más resistentes al estar habituados al frío desde su más temprana edad. Otros, por el contrario, prefieren los perros nacidos en el verano, ya que creen que la estación cálida es la más propicia para un buen desarrollo del cachorro.

Es importante desarrollar pronto las disposiciones psicológicas del cachorro para poder determinar para qué papel estará mejor dotado (perro de cabeza, etc..)

Es preciso vigilar que el futuro perro de cabeza, que a menudo se elige entre los ejemplares que tienen un carácter más independiente y son menos blandos que los otros, no se vuelva salvaje. Para eso es necesario hablarle a menudo, acariciarle, habituarle al humano, incluso si tiene tendencia a alejarse de los otros cachorros.

Existen diferentes escuelas en cuanto a la edad a la cual se debe empezar el entrenamiento de los perros de trineo. Para unos es preferible iniciarlo a los 4 meses, mientras que para otros es preferiblemente esperar a los 6 meses, o a los 8 meses. En cualquier caso lo más importante es saber dosificar el entrenamiento.

Se puede habituar el cachorro al arnés, sin atarlo, dejándole correr detrás de los perros enganchados. Es la ocasión para probar su reacción y su dureza. Sin embargo este método no es aceptado unánimemente ya que el cachorro en libertad siente ganas de jugar con los otros perros, corre el riesgo de que las patas se le enreden con las traíllas o de desorganizar el equipo.

La primera vez que un perro sea enganchado, será colocado detrás de un viejo perro de cabeza que conozca bien su cometido. Muchos prefieren para estos inicios un enganche a cinco, lo suficientemente potente, pero también controlable. Algunos criadores no son partidarios de enganchar varios cachorros al mismo tiempo.

EL recién llegado debe comprender de golpe que debe avanzar y correr, con la traílla tensa. Algunos, presas del pánico, se aplastan contra la nieve e intentan dar media vuelta para correr en sentido contrario o se dejan arrastrar; en estos casos hay que parar inmediatamente el tiro, tranquilizar al cachorro, darle ánimo, colocarle cerca de su madre si es posible y volver a empezar. La paciencia y la psicología son indispensables para triunfar. También es importante no levantar la voz.

El primer contacto del perro con el trineo es crucial, y el miedo puede bastar para romper su carrera de perro de tiro; normalmente el perro sigue el movimiento al cabo de algunos días por instinto de tiro y mimetismo.

El Lugar de los Perros

Cuando los perros están enganchados, se pueden observar sus reacciones al aprender algunas reglas de disciplina; quedarse en su sitio sin que haya que intervenir, trabajar a la derecha y a la izquierda, etc. Se debe tener en cuenta que algunos perros trabajan mejor en un lado que en el otro.

Después de varios meses de observación y una vez que se conoce bien a los perros , se puede determinar el lugar más adecuado para cada uno, según su fuerza y velocidad.

Los “wheelers” son los perros que se colocan inmediatamente delante del trineo. Se les elige entre los más potentes ya que son ellos los que soportan lo esencial de la carga. Los perros mas rápidos se colocan delante. EL perro de cabeza, el que tiene el papel más importante, es el que obedece mejor a la voz.

Las Cualidades del Perro Líder

El perro líder debe tener, obediencia, inteligencia, autoridad y andadura. Debe ser capaz de tomar decisiones en cualquier terreno y en cualquier condición climática. Un perro que tenga cualidades naturales para cumplir esta función, deberá tener, indudablemente, un lugar detrás del perro de cabeza o a su lado, dependiendo del número de perros que están enganchados al trineo.

El perro de cabeza o líder, debe tener fuerza suficiente para entrenar al perro novato. En cualquier caso, es necesario que el cachorro no pierda coraje y esperar un par de sesiones antes de colocarle en cabeza. 

Cada orden debe ser correctamente ejecutada. Una dirección que no sea la indicada por el Musher debe ser corregida. Es inútil indicar que es indispensable durante el período de entrenamiento un buen funcionamiento de los frenos.

Previniendo las carreras, es conveniente enseñar al perro de cabeza a orinar corriendo. Si se para, todos los perros se tendrán que parar con el líder.

Al principio, los entrenamientos serán de corta duración y no deberán producirse más de tres veces por semana. En ningún momento, el cachorro debe considerar su nueva actividad como una carga, aunque no sea un juego. Hay que darle la satisfacción del esfuerzo, asegurándole grandes momentos de libertad.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)



jueves, 14 de marzo de 2013

Un Musher de 53 años, se convierte en el ganador de la Iditarod

Mitch Seavey 

Un ex campeón ha ganado el Iditarod Trail Sled Dog Race para convertirse en el ganador más viejo de la prueba más agotadora de resistencia de Alaska.

Con 53 años de edad, Mitch Seavey y sus 10 perros cruzó la línea de meta en Nome con las multitudes vitoreando su nombre en la noche del martes.

Su victoria en la carrera de las 1.000 millas se produjo después de un duelo en un sprint contra Aliy Zirkle, subcampeón el año pasado, a lo largo de la costa congelada, azotada por el viento del mar de Bering hacia Nome. La pareja se disputaban el liderato, con Zirkle nunca superior de unos cuantos kilómetros atrás. También al final por una docena de millas estaba el cuatro veces campeón Jeff King.

Seavey, quien ganó por primera vez la Iditarod en el 2004, es el padre del campeón del año pasado, Dallas Seavey, quien a los 25 años se convirtió en el ganador más joven de la Iditarod, superando Zirkle a la línea de meta en una hora.

Antes del segundo triunfo de Mitch Seavey, King era el campeón más viejo de Iditarod, ganando su cuarta carrera a los 50 años en 2006.

Mitch Seavey 
Los viejitos estaban todavía como los artistas estelares en una carrera que terminó el año pasado con un campo superior que cuenta con muchos finalistas entre los 20 y 30, señaló la portavoz de la carrera Iditarod Erin McLarnon.

"El año pasado vimos muchos de esos jóvenes en el top 10", dijo McLarnon. "Algunos de esos 45 plussers está tomando el liderato de este año. Están mostrando algunos de los jóvenes lo que realmente puede hacer por ahí en ese camino".

Zirkle, de 43 años, tenía la esperanza de ser sólo la tercera mujer en ganar la carrera y la primera desde que Susan Butcher ganó su cuarto Iditarod en 1990. Antes de la carrera de este año, señaló Zirkle el largo tiempo que había pasado desde que una mujer la ganó.

"Este es mi 13 º año, y he querido ganar cada año", dijo antes de la carrera, que comenzó el 02 de marzo con 66 equipos en la ceremonia de salida en Anchorage.

La parte competitiva de la carrera comenzó al día siguiente en Willow a 50 millas al norte. Desde entonces, los líderes de la carrera cambiaron varias veces, con principales candidatos pasando por alto los demás. Los que están en la parte delantera del campo incluido el cuatro veces campeón Lance Mackey y Martin Buser, que más tarde se quedó atrás.

En ruta hacia Nome, la carrera se convirtió en una forma agresiva impugnada de correr entre los veteranos a lo largo de un sendero que a menudo te castigaba.

Las condiciones en el Rio Yukon requirieron que los perros pasaran profundamente por la nieve y navegaran por el resplandor del hielo. Por encima de temperaturas bajo cero también les llevó a desbordarse a lo largo del camino, una situación potencialmente peligrosa que el nivel del agua se ha hecho subir por el hielo y volverse a congelar, creando una capa superior débil de hielo que los equipos y los mushers podian romper.

Por llegar a Nome en primer lugar, Seavey gano $ 50.400 y un nuevo 2013 Dodge Ram pickup truck.. El resto de la cartera se dividirán los $ 600.000 entre los próximos 29 mushers por cruzar la línea de meta bajo el arco famoso sepultado en Front Street, a unos cuantos metros del mar.

Por: Erik Farina, Psicólogo Canino y Adiestrador Profesional.

Mitch Seavey 



Mitch Seavey