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lunes, 26 de octubre de 2020

¿Puedo pasear a mi perro durante el toque de queda?


 


España ha entrado de nuevo en estado de alarma por la segunda oleada de contagios por coronavirus, toque de queda nacional. ¿Puedo sacar a mi perro?


Esta claro que si tu perro tiene que salir a la calle por razones higiénicas y sanitarias, podrás sacarlo durante el toque de queda. Pero habrá que hacerlo el tiempo imprescindible para que haga sus necesidades y respetando siempre las recomendaciones de las autoridades sanitarias.


Yo creo que le pondré un nombre nuevo a los trastornos que han presentado este año 2020 los perros, pues que mejor que el síndrome COVID19. En este año de mascarillas, confinamiento, aislamientos, y el caos que el estado de España está haciendo, del que claramente no estaba preparado, con una falta de ideas y organización, de la cual lo está gestionando fatal, este caos nacional está repercutiendo claramente en nuestras mascotas. Por esta falta de organización Pedro Sánchez ha decretado este domingo 25 de Octubre 2020 un nuevo estado de alarma para hacer frente a la segunda ola de la COVID-19.


Con esta entrada en vigor del toque de queda tras la publicación del Real Decreto del estado de alarma 926/2020 obligará a toda una serie de medidas de restricciones de movilidad que también afectará al paseo de mascotas fuera de los horarios delimitados por por el estado, el decreto del BOE no lo contempla entre las excepciones oficiales y queda en manos de las comunidades.


El Toque de queda es de 23:00 a 6:00 horas en todo el país, que podrá ser modulable por las comunidades autónomas en una hora: Se prohíbe la circulación de las personas entre las 23:00 y las 06:00. En esas horas solo se podrá circular por causas justificadas. Como ya pasó el pasado mes de Marzo tras la confirmación del primer estado de alarma, esto ha llevado a muchas personas a pensar en su perro y si podrán salir a la calle con ellas más allá de la hora permitida.


Las salidas de las mascotas ya suscitaron un gran debate durante el confinamiento de Marzo. Pero lo que está claro, es que los perros tienen sus necesidades y en la mayoría de los casos están acostumbrados a un horario en concreto. El gran problema es si los dueños trabajan hasta última hora y llegan a casa cuando el toque de queda ya ha comenzado, estos deberían tener la opción de poder sacarles a la calle o parque a hacer sus necesidades, y poder desestresar un poco a su perro, de el estrés acumulado de tantas horas en casa.


Si nos guiamos por el estado de alarma que ya se vivió en Marzo, en dicho momento los perros podíamos sacarlos a pasear siempre y cuando fuesen salidas cortas y como mucho a 200 metros de distancia de la vivienda. Además, se podría incluir en otra de las excepciones enumeradas, como llevarlo al veterinario.


El Toque de queda es de 23:00 a 6:00 horas en todo el país, que podrá ser modulable por las comunidades autónomas en una hora: Se prohíbe la circulación de las personas entre las 23:00 y las 06:00. En esas horas solo se podrá circular por causas justificadas. Como ya pasó el pasado mes de Marzo tras la confirmación del primer estado de alarma, esto ha llevado a muchas personas a pensar en su perro y si podrán salir a la calle con ellas más allá de la hora permitida.


Recuerda que si tu perro tiene que salir a la calle por razones higiénicas y sanitarias, podrás sacarlo durante el toque de queda. No obstante, habrá que hacerlo el tiempo imprescindible para que haga sus necesidades y respetando siempre las recomendaciones de las autoridades sanitarias. 


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


PSICOLMASCOT


Contacto:
psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 




sábado, 1 de agosto de 2020

El Adiestramiento del Cachorro Cap-2

Erik Farina año 2014
Erik Farina 2014
                                                                                                 
Acostumbrar al cachorro a hacer sus necesidades fuera de casa.

Esta es con frecuencia la tragedia del que carece de experiencia en el trato con perros pero, con unos conocimientos básicos y algo de paciencia, no es necesario que resulte una carga tan terrible como se afirma que es. En primer lugar, deberemos descubrir el lugar donde un cachorro hace generalmente sus deposiciones y cuando lo hace. Con ello dispondremos de un medio de información previa y pertinente.

Los perros tienden a hacer sus deposiciones en puntos que ellos u otros perros, han utilizado anteriormente, y acudirán de nuevo a dichos puntos si cuentan con la oportunidad para ello. Un cachorro, casi en forma inevitable, hará sus deposiciones inmediatamente después de beber o despertarse, y dentro de un plazo máximo de media hora después de comer. Debe evitar cualquier desastre llevándolo inmediatamente al punto que quiere que utilice.

Si usted lo está preparando para salir fuera de casa, y después de haberlo sacado a la calle, o al parque, ensucia el suelo de la casa en el interior al volver a entrar, deberá volverlo a sacar fuera de casa, y felicitarlo y premiarle si hace algo mas fuera en el exterior. En casa debe limpiar el suelo con un producto antibacterias, a base enzimas, para eliminar totalmente el olor a orina y así su cachorro no puede oler donde lo hizo anteriormente.

Si usted lo sorprende preparándose para hacer sus necesidades dentro de la casa, pronuncie rápido su nombre, con voz alta diga “a la calle” esto le sorprenderá y detendrá la acción y le dará tiempo para sacarlo fuera de casa. Una vez en la calle y haga sus necesidades, lo felicita y premia. Jamas, deberá castigar a su perro si hace algo en casa, y nunca jamas se le ocurra restregar su hocico en sus excrementos u orina, eso está totalmente prohibido, esa acción nunca se puede hacer, y recuerde que nunca se le riñe o castiga al perro por hacer sus necesidades en casa.

Dentro del hogar, puede tener papeles de periódicos, o pañales absorbentes para el suelo, acostumbrarlo a que utilice esto para sus deposiciones será tarea fácil. Cualquier material que haya tenido bajo sus patas cuando era un bebe de un mes y estaba con sus hermanos antes de traerlo usted a su casa, tendrá gran importancia respecto a la rapidez con que vaya a conseguir acostumbralo a hacer sus necesidades sobre ese material. Si era papel de periódico lo que tenían, le será fácil reconocer ese olor y hacer ahí sus necesidades, si era los pañales, pues también. Esto es que ha sido condicionado y por tanto preferirá hacer sus deposiciones sobre la misma clase de material que ha tenido hasta entonces bajo sus pies y que ha venido utilizando para este fin desde que ha nacido.

El papel o pañal, debe colocarse en un lugar específico y no quitarlo de allí, el mejor punto es un rincón cerca de la puerta de salida de la casa. Observará al cachorro para descubrir los indicios que ponen de manifiesto que está a punto de aliviarse y cuando comience a agacharse o girar varias veces en el mismo lugar, lo llevará inmediatamente hasta el punto donde se encuentra el papel o pañal, y lo mantiene ahí hasta que haya terminado. Después le felicitará y premiará, diciéndole lo buen perro que es. Muéstrese consecuente y jamás permita que acuda a otro lugar de la casa sin reñirle, recuérdelo, no se le riñe nunca, y llevándolo hasta el papel o pañal para enseñarle el lugar donde debe hacerlo. Antes de lo que crea, el cachorro se habrá mentalizado en el sentido de que debe ir al lugar que quiere usted que vaya cuando la naturaleza lo exige, y utilice el papel o pañal que usted a dispuesto para él.

Lo mejor es que si usted va a traer un nuevo cachorro a su hogar, que sea en un fin de semana, si usted no trabaja esos días. Destinará todo dicho fin de semana a conseguir que el cachorro se sienta como en su casa, y acostumbrarlo al nuevo hogar y al exterior de la casa. Si usted lo observa durante todas las horas en que permanece despierto y lo sorprende cada vez que ha de hacer sus necesidades, muéstrele el punto en que quiere que lo haga y adiéstralo para que acuda allí, donde usted colocó el papel o pañal. Aun cuando será un fin de semana tedioso, le proporcionará grandes rendimientos al reducir el tiempo necesario para acostumbrar a su cachorro a base de muchas horas e incluso días. Algunos cachorros de más edad pueden acostumbrarse casi por completo en el curso de una semana de adiestramiento diario.

Los cachorros que han sido criados en un jardín, al exterior, son los mas fáciles de acostumbrar a hacerlo fuera de casa. Basta con llevarlo al jardín cuando estén en condiciones para ello y al sentir una textura y olor familiar bajo sus patas, pronto se acostumbrarán. Exceptuados los que poseen perros de muy pequeño tamaño, el objetivo de cualquier propietario de un perro es adiestrar eventualmente el suyo para que salga al exterior y haga allí sus deposiciones, aun cuando haya comenzado valiéndose de papel o pañal para acostumbrarlo a ello. Para conseguir este propósito, el papel o el pañal previamente utilizado por el cachorro debe ser llevado al exterior, y se acompañará al cachorro hasta ellos cuando creamos que es el momento de hacer sus deposiciones.

El cachorro a través de su capacidad olfativa, sabe para que ha sido utilizado el papel o pañal y generalmente no tendrá problema alguno para instarlo a utilizar de nuevo con idéntico fin. Para llegar al punto en que el cachorro ya no necesita por más tiempo el papel o pañal, se requiere un poco de tiempo. La cantidad de papel o pañales, debe reducirse gradualmente hasta que llegue el momento en que no quede nada. El material dentro de casa lo pondremos fuera de la puerta, después de los primeros días, y permitir al cachorro que rasque la puerta y pida ir al olor que tiene fuera. A medida que transcurre el tiempo, deberemos eliminar una parte de dicho material hasta que solo quede la tierra o la hierva. Cuando este deseado momento llegue, nuestro cachorro deberá estar ya completamente acostumbrado.

Incidentalmente, cabe señalar que cuando traslade el papel o pañal al exterior de la casa, probablemente deberá inmovilizarlo con piedras en cada esquina, pues si no es así, se despertará una mañana y encontrará que su papel o pañal ha salido volando.
He subrayado hasta aquí la conveniencia de utilizar, bajo las patas del cachorro y durante el acostumbramiento, el mismo material a que el cachorro se halla acostumbrado. Existe, no obstante, un método de gente que cría perros como fábricas, esta aberración de estos pobres seres vivos, que debería estar prohibido, pueden venir con problemas, ya que están metidos como latas de sardinas en jaulas y suelo metálico, o suelos de cemento. Por eso nunca se debe comprar un cachorro a las tiendas de animales, o por internet, para así eliminar la producción y beneficios de esta gentuza.

Puede evitar muchos problemas si recuerda unas pocas y sencillas reglas. Hasta que alcance un nivel absoluto de limpieza en la casa, deberá confinar a su cachorro a una zona delimitada por una valla por la noche y también cuando lo deje solo en la casa. Preferiblemente, dicha zona acondicionada, con su papel o pañal si el cachorro aun está acostumbrándolo a hacer uso de ellos, deberá tener en cuanta que, sea cual fuere el que de estos dos elementos utilice, debe encontrarse de fácil alcance. Tiene que tener su agua siempre, su cama, y dos juguetes que se le irán intercambiando de dos en dos durante el día y la noche.

Debe enfrentarse a el problema de acostumbrar al cachorro a hacer sus necesidades en el papel o pañal, con mucha calma, no con temor o aprensión, y nunca enfadarse con él. No debe darle importancia a los charcos de pis. Si muestra determinación y actúa de un modo ordenado y continuo, pronto conseguirá, con un poco de colaboración por parte de su cachorro, un perro acostumbrado a su entorno y una casa limpia de nuevo.  


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)



Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

sábado, 2 de noviembre de 2019

Las Necesidades Afectivas de un Perro

Erik Farina 2015
Prácticamente todo el mundo asume que los perros tienen ciertas necesidades básicas: alimento, agua, un lugar donde dormir, ejercicio y atención veterinaria. 

Sin embargo, la idea no es que el perro se limite a sobrevivir, sino que viva, que sea feliz y contribuya a hacer más dulce nuestra vida.

Pero para lograrlo no basta con satisfacer sus necesidades materiales, sino también sus necesidades afectivas y sociales. Todos los perros necesitan cariño, relacionarse con otros seres vivos y ejercitar su mente, y también necesitan comprensión y solidaridad o empatía.

A comprenderlo nos puede ayudar el conocimiento de su raza. Por ejemplo, si nuestro perro pertenece a una raza que lleva siglos pastoreando vacas u ovejas, es lógico que intente impedir que se descarríen los ciclistas o las personas que corren por el parque.

Gran parte de la conducta de un perro se debe a sus genes y su herencia. La conducta típica de una raza puede modificarse en el animal, pero la única forma de hacerlo es canalizando sus instintos para darles una salida aceptable e incluso útil, nunca intentando reprimirlos o extinguirlos.

Erik Farina 2015

La Inteligencia Canina

Los perros, como especie, no están capacitados para entender los conceptos de bueno y malo. Lo único que pueden hacer es adaptar su conducta a nuestras reacciones, pero sin compartir ni nuestra escala de valores ni nuestro juicio sobre sus actos.

No sienten que sea malo caminar sobre la alfombra con las patas llenas de barro, ni pueden adivinar que no tienen derecho a engullirse el solomillo que debería haberse servido el domingo en la mesa para comer nuestra familia, que alguien lo dejo en su alcance.

Por desgracia, los perros a veces inducen a confusión con la cara de culpabilidad que ponen cuando se les pilla in fraganti, pero realmente no entienden nuestros valores. Muchos propietarios asumen que el perro sabe que ha hecho algo malo, al ver sus gestos, pero lo cierto es que la culpabilidad es una emoción humana y esos gestos expresan únicamente sumisión: el perro intenta protegerse de la ira del amo mostrándose sumiso.


Desde su punto de vista, echar hacia atrás las orejas, bajar la cola, agacharse y encaminarse discretamente hacia su cama, es lo más prudente que puede hacer cuando el amo empieza a mostrarse agresivo de forma súbita e inexplicable.

Erik Farina 2014
La Sensibilidad

Los perros son emotivos. Se les puede provocar enojo y agresividad, y desde luego experimentan estrés y frustración. Lo que no está claro es que su forma de vivir estas emociones sea igual que la nuestra.

El lenguaje de los perros, aunque rico y variado, es muy diferente al humano. Los graves problemas de comunicación que existen entre algunos perros y sus amos llevan a estos últimos a pensar que su perro es idiota porque no puede ni siquiera entender ni unas pocas palabras básicas, y en realidad es él quien no sabe enseñárselas.

Nosotros podemos aprender lenguas extranjeras, concebir ideas nuevas y desarrollar nuevas habilidades, pero las capacidades mentales de los perros son distintas y no tiene sentido medir su inteligencia comparándola con la nuestra, debido a su distinta naturaleza.

A fin de cuentas ¿qué perro es el más tonto? ¿el que vive corriendo en cuanto su amo lo llama en el parque, sabiendo que lo que pretende es ponerle la correa y llevarlo a casa? 

¿ o el que se hace el remolón, sigue olisqueando por aquí y por allá y disfruta de la vida mientras el amo salta y se desgañita tratando de llamar su atención?


Tal vez la inteligencia sea relativa como la belleza, y la sensibilidad emocional, para el perro tan esencial como su inteligencia.

Erik Farina 2014
La Dependencia Canina

-Un perro recién nacido depende de su madre para alimentarse, para no enfriarse y para mantenerse vivo, la madre incluso debe provocar la defecación de la cría.

-Ahora le corresponde a usted satisfacer todas las necesidades básicas de su perro; alimento, agua, cobijo y atención veterinaria.

-Un perro no puede decir: me siento enfermo. Es el propietario quien debe estar atento a su conducta o su aspecto y reconocer los síntomas.

-Los perros dependen emocionalmente de las relaciones sociales. Necesitan contacto físico, compañía y momentos de juego con nosotros.

-La futura conducta de su cachorro depende de usted. Socialícelo adecuadamente y evitará futuros trastornos de la conducta.

-Adiéstrelo para que sepa cómo debe comportarse en cada situación. Usted será responsable de su buena o mala conducta.

-Algunos perros desarrollan una dependencia enfermiza con respecto a sus amos, y cuando éstos los dejan solos en casa ensucian o rompen cosas no por travesura ni para vengarse, sino porque se sienten incontrolablemente perturbados.

-Si posee dos perros, acostúmbrelos a estar separados de vez en cuando, o podrían desarrollar una dependencia mutua excesiva.

Si necesita un experto en conducta, asesoramiento en el adiestramiento o realizarle un test a su perro, puede ponerse en contacto con nosotros: psicolmascot@gmail.com


Copyright © Por: Erik Farina, Etólogo Canino y Adiestrador Profesional


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

domingo, 14 de julio de 2013

Las Necesidades Afectivas de un Perro

Erik Farina año 2012
Prácticamente todo el mundo asume que los perros tienen ciertas necesidades básicas: alimento, agua, un lugar donde dormir, ejercicio y atención veterinaria. 

Sin embargo, la idea no es que el perro se limite a sobrevivir, sino que viva, que sea feliz y contribuya a hacer más dulce nuestra vida.

Pero para lograrlo no basta con satisfacer sus necesidades materiales, sino también sus necesidades afectivas y sociales. Todos los perros necesitan cariño, relacionarse con otros seres vivos y ejercitar su mente, y también necesitan comprensión y solidaridad o empatía.

A comprenderlo nos puede ayudar el conocimiento de su raza. Por ejemplo, si nuestro perro pertenece a una raza que lleva siglos pastoreando vacas u ovejas, es lógico que intente impedir que se descarríen los ciclistas o las personas que corren por el parque.

Gran parte de la conducta de un perro se debe a sus genes y su herencia. La conducta típica de una raza puede modificarse en el animal, pero la única forma de hacerlo es canalizando sus instintos para darles una salida aceptable e incluso útil, nunca intentando reprimirlos o extinguirlos.

Erik Farina año 2012
La Inteligencia Canina

Los perros, como especie, no están capacitados para entender los conceptos de bueno y malo. Lo único que pueden hacer es adaptar su conducta a nuestras reacciones, pero sin compartir ni nuestra escala de valores ni nuestro juicio sobre sus actos.

No sienten que sea malo caminar sobre la alfombra con las patas llenas de barro, ni pueden adivinar que no tienen derecho a engullirse el solomillo que debería haberse servido el domingo en la mesa para comer nuestra familia, que alguien lo dejo en su alcance.

Por desgracia, los perros a veces inducen a confusión con la cara de culpabilidad que ponen cuando se les pilla in fraganti, pero realmente no entienden nuestros valores. Muchos propietarios asumen que el perro sabe que ha hecho algo malo, al ver sus gestos, pero lo cierto es que la culpabilidad es una emoción humana y esos gestos expresan únicamente sumisión: el perro intenta protegerse de la ira del amo mostrándose sumiso.

Desde su punto de vista, echar hacia atrás las orejas, bajar la cola, agacharse y encaminarse discretamente hacia su cama, es lo más prudente que puede hacer cuando el amo empieza a mostrarse agresivo de forma súbita e inexplicable.

Erik Farina año 2012
La Sensibilidad

Los perros son emotivos. Se les puede provocar enojo y agresividad, y desde luego experimentan estrés y frustración. Lo que no está claro es que su forma de vivir estas emociones sea igual que la nuestra.

El lenguaje de los perros, aunque rico y variado, es muy diferente al humano. Los graves problemas de comunicación que existen entre algunos perros y sus amos llevan a estos últimos a pensar que su perro es idiota porque no puede ni siquiera entender ni unas pocas palabras básicas, y en realidad es él quien no sabe enseñárselas.

Nosotros podemos aprender lenguas extranjeras, concebir ideas nuevas y desarrollar nuevas habilidades, pero las capacidades mentales de los perros son distintas y no tiene sentido medir su inteligencia comparándola con la nuestra, debido a su distinta naturaleza.

A fin de cuentas ¿qué perro es el más tonto? ¿el que vive corriendo en cuanto su amo lo llama en el parque, sabiendo que lo que pretende es ponerle la correa y llevarlo a casa? 

¿ o el que se hace el remolón, sigue olisqueando por aquí y por allá y disfruta de la vida mientras el amo salta y se desgañita tratando de llamar su atención?

Tal vez la inteligencia sea relativa como la belleza, y la sensibilidad emocional, para el perro tan esencial como su inteligencia.

Erik Farina año 2012
La Dependencia Canina

-Un perro recién nacido depende de su madre para alimentarse, para no enfriarse y para mantenerse vivo, la madre incluso debe provocar la defecación de la cría.

-Ahora le corresponde a usted satisfacer todas las necesidades básicas de su perro; alimento, agua, cobijo y atención veterinaria.

-Un perro no puede decir: me siento enfermo. Es el propietario quien debe estar atento a su conducta o su aspecto y reconocer los síntomas.

-Los perros dependen emocionalmente de las relaciones sociales. Necesitan contacto físico, compañía y momentos de juego con nosotros.

-La futura conducta de su cachorro depende de usted. Socialícelo adecuadamente y evitará futuros trastornos de la conducta.

-Adiéstrelo para que sepa cómo debe comportarse en cada situación. Usted será responsable de su buena o mala conducta.

-Algunos perros desarrollan una dependencia enfermiza con respecto a sus amos, y cuando éstos los dejan solos en casa ensucian o rompen cosas no por travesura ni para vengarse, sino porque se sienten incontrolablemente perturbados.

-Si posee dos perros, acostúmbrelos a estar separados de vez en cuando, o podrían desarrollar una dependencia mutua excesiva.

Si necesita un experto en conducta, asesoramiento en el adiestramiento o realizarle un test a su perro, puede ponerse en contacto con nosotros: psicolmascot@gmail.com

Copyright © Por: Erik Farina, Etólogo Canino y Adiestrador Profesional


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)