lunes, 23 de septiembre de 2013

Psicología Canina – El Perro El Sueño y Sus Trastornos

Como todos los mamíferos, el perro duerme y sin que se pueda precisar la razón, su sueño es indispensable para el mantenimiento de su salud física y psíquica.


Hay que tener en cuenta dos aspectos complementarios del sueño. Uno cuantitativo, que corresponde a la duración total de los ciclos del sueño, y otro cualitativo, que el humano puede percibir en su caso por su estado al despertar, pero que es difícilmente estimable en el perro, más que observando las reacciones emocionales que siguen al despertar del animal.


El Tiempo del Sueño


Con respecto a otros carnívoros, y al gato en particular, el perro parece tener una menor necesidad de sueño o ser capaz de recuperarse mas rápidamente.


Las necesidades de sueño del perro, igual que en los demás animales, disminuyen con la edad. Los recién nacidos pasan durmiendo entre el 85% y el 98% de su tiempo. Hacia las 4 o 5 semanas, este porcentaje no llega ya al 65%, que es casi comparable al de un adulto.


Para todo perro joven, los ciclos de sueño están repartidos a lo largo de las 24 horas del día. Para el adulto el período más propicio para dormir es el comprendido entre las 13 y las 15 horas. Por otra parte, los perros adultos duermen prácticamente sin interrupción entre las 21 y las 4 horas.

El Ciclo del Sueño


Cada ciclo de sueño (período durante el cual un animal duerme sin volver al estado de vigilia) puede dividirse en fases que corresponden a actividades cerebrales diferentes.

Sueño Paradoxal y Sueño Profundo


Para simplificar, se puede decir que para todo animal el sueño tiene dos fases: la fase de sueño paradoxal y la fase de sueño profundo.


La fase de sueño paradoxal comprende los períodos de sueño durante los cuales tienen lugar los sueños. Los registros de los encefalogramas dan entonces unos trazos similares al estado de vigilia. Bajo su influencia, los tonos musculares del conjunto de los músculos estriados, con la excepción de los músculos respiratorios, de los párpados, de la cara y de la laringe, disminuyen considerablemente y el cuerpo se queda en un estado de ligereza.


Teniendo en cuenta la frecuencia de las ondas cerebrales, esta fase corresponde a lo que también se llama “sueño rápido”; se habla igualmente de sueño REM, del inglés “Rapid Eye Movement” (movimiento rápido de los ojos), en alusión a los movimientos de los globos oculares durante esta fase.


La fase de sueño profundo, también llamado “sueño lento” o sueño LEM, del inglés “Low Eye Movement” (movimiento lento de los ojos), corresponde a una actividad cerebral ralentizada, caracterizada por un trazo electroencefalográfico compuesto por ondas lentas de gran amplitud. Durante esta fase los tonos musculares se conservan.

Se distinguen diferentes grados en este sueño profundo. El alcance de los últimos grados en este sueño profundo. El alcance de los últimos grados de este sueño profundo, parece coincidir con la secreción de ciertas hormonas (entre otras, la hormona del crecimiento GH, que en los animales adultos, podría permitir la corrección de los desgastes sufridos por el organismo durante el período de actividad).


Normalmente, la sucesión de las diferentes fases de un ciclo de sueño comienza por una fase de sueño profundo.


En el cachorro, el sueño rápido es preponderante, puesto que el recién nacido sueña durante el 90% de su tiempo de sueño. Para el perro adulto, por el contrario el sueño rápido no representa más del 36% de su ciclo, cada fase de sueño rápido dura unos 6 minutos y se producen cada 20 minutos.


La especie canina presenta una interesante particularidad para las clínicas dedicadas al estudio de los trastornos del sueño: la escasa inhibición de los tonos musculares durante el sueño ligero. Por tanto, como habíamos señalado, esta fase del sueño, se acompaña de la supresión casi total de los tonos musculares, en el perro, el Locus Coeruleus no parece tener el control total de estos tonos, dejando al perro la posibilidad de agitarse durante el sueño.

Los Trastornos del Sueño


Como todas las funciones del organismo, el sueño puede ser modificado por un proceso patológico. De este modo, la duración del sueño puede estar afectada. En casos de aumento se hablará de “hipersomnio” y en caso de disminución de “insomnio”.


Los Hipersomnios


Se observa sobre todo en los perros que padecen narcolepsia-catapléxia, una enfermedad hereditaria que afecta principalmente a los Labradores, los Caniches, los Basset-Hounds y los Pinschers. Esta enfermedad se manifiesta por un acceso de sueño rápidosobrevenido brutalmente por una emoción agradable tal como la comida o el juego.


El perro se derrumba por consiguiente, sin vigor (al menos al principio de la enfermedad, las fases de sueño así producidas son cortas, y se puede ver “pedalear” a los perros durante esta fase del sueño), y se despierta un momento después como si nada hubiera pasado. Los primeros síntomas de la enfermedad aparecen muy pronto (alrededor de la 6ª semana) y en algunos perros, se atenúa durante la adolescencia.


Esta enfermedad es actualmente incurable, los medicamentos disponibles no permiten mas que limitar el número de crisis. La observación de estos síntomas en un cachorro hace necesaria una consulta al veterinario, que hará el diagnostico diferencial con otras enfermedades (miastenia, epilepsia, ansiedad paroxística, hipoglicemia...) mediante tests clínicos particulares. Se hace totalmente desaconsejable la reproducción de estos perros que sufran esta enfermedad.

Los Insomnios


Pueden ser debidos a diferentes patologías, particularmente se acompañan todas ellas de reumatismo o de alguna molestia respiratoria.


Las ansiedades, por ejemplo, provocan insomnios ligeros debidos a los despertares bruscos durante las fases de sueño rápido; estos despertares bruscos son a veces acompañados de pequeñas micciones correspondientes a las reacciones de temor y más raramente, de verdadero pánico con gemidos o con ataques de agresividad que le pueden llevar a la destrucción de objetos.


Más graves son los insomnios depresivos, pues a ellos corresponde no solamente una disminución de la duración del ciclo, sino también una modificación estructural del mismo: se asiste en este caso, a un aumento relativo de la duración del sueño rápido, con despertares frecuentes durante esta fase como en el caso de las ansiedades, pero con una inversión del orden de las fases en el orden del adormecimiento.


Los perros que sufren de depresión grave se adormecen en efecto con sueño rápido y se despiertan sobresaltados casi inmediatamente. Bastante pronto, estos perros manifiestan la inquietud que la necesidad de sueño les hace sentir; se acuestan, se quejan y no se adormecen hasta que ya no pueden luchar. Las terapéuticas actualmente utilizadas permiten corregir rápidamente estos desórdenes y la restitución de los ciclos de sueño normales permiten mejorar el pronóstico de la enfermedad.


Para una consulta, puede escribirnos al correo electrónico; psicolmascot@gmail.com , atendemos a domicílio.


Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright 2013 Psicolmascot. All rights reserved. This material may not be published, broadcast, rewritten or redistributed. - Derechos de autor 2013 Psicolmascot. Todos los derechos reservados. Este material no puede ser publicado, transmitido, reformado o redistribuido.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Adiestramiento Canino – El Perro en el Coche 2

En el coche, el perro se siente normalmente como en su casa. Para el perro, el motor que ronronea es sinónimo de perspectiva de paseo, o de actividad en compañía de su dueño.


Tamaño de Perro, Tamaño de Coche


Cuando se ha escogido un perro de una raza grande, se tendrá que estudiar, en un plazo más o menos largo, el cambio del coche. En efecto, ya se trate de llevarlo al parque o a la oficina, o de vacaciones, o un fin de semana, el perro debe tener su lugar en el coche y no meterlo entre las maletas. Debe poder dormir y moverse comodamente.

El coche todoterreno o monovolumen, es el que mejor se adapta, sobre si se van a transportar varios animales, caso frecuente del que debe presentar numerosos perros en una exposición. Los cazadores que van a cazar o a participar en un concurso con muchos perros, que no paran de correr por todas partes, preferirán seguramente un remolque.

En cualquier coche, el lugar del perro es la parte trasera. Algunos perros de talla pequeña se colocan voluntariamente en la parte trasera, que reconocen como suya, lo que facilita las cosas cuando el habitáculo está lleno. Pero, CUIDADO, en este lugar el sol da muy fuerte, y si va con arnés tener cuidado con los frenazos fuertes, porque se desplazará bruscamente. El perro molesto debe, por su parte, ser separado del conductor por una rejilla de protección. Lo mismo sucede con los perros revoltosos, cualquiera que sea su tamaño, incluso los más pequeños, pueden distraer al conductor con facilidad y provocar un accidente, lo mejor siempre es llevarlos en un transportín.

Algunos dueños, en particular aquellos que preparan a sus perros para campeonatos o concursos de trabajo, prefieren acondicionar, en la parte trasera de su coche, unos cajones o jaulas, que impide al perro salirse y fatigarse, al tratar de mantener su equilibrio ante las irregularidades de la carretera; curvas, aceleración, frenazos, etc.. 

Los transportines, también obligan al perro a estar tranquilo, y por otra parte, debido a su forma, le facilitan un habitáculo agradable y confortable.


Por razones obvias, el perro no debe ir, nunca, en las rodillas del conductor. Todo conductor que desprecie esta norma de seguridad corre el grave riesgo, en caso de accidente, de ver a su compañía de seguros volverse contra él. De la misma manera es punible desde el punto de vista del código de circulación llevar un perro que impida la visibilidad o dificulte las maniobras.


Todo esto no debe servir para relegar el perro al maletero; en ese espacio oscuro y ruidoso, el perro separado de su amo puede sentirse desgraciado e incluso tener pánico.


¡Cuidado con los Golpes de Calor!


Cada año, numerosos perros mueren de un golpe de calor, a consecuencia, casi siempre, de una estancia prolongada, en un coche expuesto al sol y donde no entra ni una pizca de aire. La policía, avisada por los viandantes, debe intervenir, rompiendo el cristal para salvar al perro. El Golpe de Calor; Perros, el golpe de calor – 1  Perros, el golpe de calor - 2  

Cómo Reconocer el Golpe de Calor


Un perro ardiente, en un estado de semiconsciencia, que babea y cuyas mucosas están más oscuras de lo que es habitual, debe de ser socorrido de inmediato. En casos, hay que llevarlo, los más rápidamente posible, a un lugar ventilado, rociarlo abundantemente con agua fría, si es necesario, ponerle una bolsa de hielo en la cabeza y llevarlo al veterinario más cercano. Cómo detectar un golpe de calor en los perros


Cómo Evitar el Golpe de Calor


Este tipo de accidentes es muy fácil de evitar. Los problemas de estacionamiento existen realmente, pero un coche en el que debe permanecer un perro debe dejarse siempre en un estacionamiento en que dé la sombra, y el propietario debe ser consciente de que el sol gira en el transcurso del día y las sombras no están fijas. También tendrá que dejar ligeramente bajada la ventanilla. Un ventilador puede también ser conectado en la batería.


No Sólo los Golpes de Calor


Otro accidente, también grave, aunque menos conocido, es el riesgo que corre el perro, cuando su amo, imprudente o distraído, no le ha quitado su correa. Al moverse, el perro se enrolla con alguna palanca, por ejemplo, y al no poder desenrollarse, se mueve más y puede acabar estrangulándose, sobre todo si lleva puesto un collar estrangulador.

Cuidado en la Carretera


En el curso de un largo viaje, el perro, como sus amos, necesita desentumecerse y agradecerá hacer un alto en el camino cada dos horas aproximadamente. Pero, Cuidado, una parada en el borde de la carretera nacional o de una autovía, no es más que un peligro. El perro, aterrorizado por el ruido o desorientado por la novedad, puede escaparse y cruzar la carretera. 

Es necesario tener la precaución de ponerle la correa antes, no vacilar en detenerse en una zona que permita al perro brincar sin ningún peligro.


Los viajes en un coche exponen al perro a la deshidratación, por lo que es necesario proporcionar agua fresca al perro. Es igualmente necesario que le dé el aire, pero no en exceso.. y en ningún caso se debe dejar que el perro saque la cabeza por la ventanilla abierta, recibiendo los golpes del viento, con lo que llegaría a su destino con una conjuntivitis, una queratitis o una otitis.. si no acaba muerto por el golpe de otro coche. Un último consejo: enseñar a vuestro perro a viajar tranquilo, pues no hay nada que ponga más nervioso que un perro que aúlla o ladra durante todo el trayecto.


Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright 2013 Psicolmascot. All rights reserved. This material may not be published, broadcast, rewritten or redistributed. - Derechos de autor 2013 Psicolmascot. Todos los derechos reservados. Este material no puede ser publicado, transmitido, reformado o redistribuido.

Adiestramiento Canino – El Perro en el Coche  

sábado, 21 de septiembre de 2013

Adiestramiento Canino – El Perro en el Coche

Según como haya sido educado el perro así será su comportamiento en el coche. La calma del animal depende del control que sobre él ejerza su dueño en todas las circustancias.


¿Cuántos son los perros que viven en compañía del humano y que nunca han subido a un coche? Muy pocos sin duda, pues para muchísimos perros el coche constituye su marco de vida cotidiano, sea porque acompañan a su dueño en el coche que le sirve de instrumento de trabajo, o porque guardan el vehículo. En todo caso, los animales pueden resultar molestos en los trayectos. Así pues, hay que educarlos sabiendo claramente qué cosas hacen que se sientan bien y qué elementos les impiden permanecer tranquilos.


Los Mareos


Esta patología, muy frecuente en el humano y el perro, está inducida por numerosos factores orgánicos (vibraciones, percepción del desplazamiento, olor de los carburantes) y psíquicos; a ella van asociadas principalmente manifestaciones periféricas del miedo, salivación y vómitos.


Ahora bien, las primeras experiencias marcan, y por tanto, pueden dar lugar a perturbaciones fisiológicas que engendren una situación estresante que puede desembocar rápidamente en fobia al coche.


De modo que los primeros viajes conviene administrar al perro un medicamento para prevenir la aparición de esas indisposiciones.

El Lugar del Perro


El código de la circulación dispone que el perro viaje en la parte posterior del coche y esté quieto y sujeto, para no molestar al conductor. Sin embargo, el cachorro que mete las patas por primera vez en un coche, no se quedará espontáneamente en un lugar determinado. Así pues resulta necesario fijar ese lugar materializándolo con un objeto familiar, y al menos en los primeros viajes, procurar que alguien vigile al perro y lo haga estar quieto.


Lo mejor siempre es poder tener habituado al perro desde cachorro a viajar en el tranportín; En ningún caso se dejará que el perro se instale en el asiento delantero aunque no lo ocupe ningún pasajero. En efecto, para el perro el coche no es sólo un objeto en movimiento sino también una versión reducida del territorio de la familia con la que vive.


Y en función de la jerarquía y organización de los grupos humano-perro, el animal identificará entre las zonas del espacio frecuentado por el grupo las que tienen un valor social importante. Así, la plaza del pasajero de delante será un lugar que el perro quiera poseer porque suele estar reservado a un miembro de la familia. Y cedérsela una vez podría plantear problemas jerárquicos que dieran lugar a mordeduras.

Dejar Solo al Perro


También se plantea el problema de los destrozos cuando se deja al perro solo en el coche. En todo caso, como esta situación es parecida a la que se crea cuando se le deja solo en casa, lo que procede es acostumbrarlo a la soledad, y ello conviene hacerlo dentro de la vivienda por evidentes razones prácticas.


Reglas para los Primeros Viajes


-No permitir que el cachorro se ponga enfermo. Para ello, y de acuerdo con el veterinario, administrarle un tratamiento previo (entre una hora y media antes de la salida) de homeopatía.


-Decidir el lugar del cachorro y no cambiarlo por más que se queje. El transportín es el mejor lugar y seguro para el perro.


-Los perros de talla grande o gigante, deben ir en un coche adecuado y en la parte de atrás con una barrera de hierro.

Artículos Relacionados:

La seguridad de su mascota en el coche  

Los beneficios de los transportines de perros, en el coche, en el avión y en la calle.  

Viajar con la mascota en el coche y sus normas.  


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

viernes, 20 de septiembre de 2013

Adiestramiento Canino – El Territorio 2

Erik Farina
Cuando se sabe cuán compleja es la organización del espacio en que vive el perro resulta fácil comprender las repercusiones que sobre el equilibrio del perro pueden tener las perturbaciones e incoherencias que afectan a ese Territotio.


Se puede considerar que le gestión del espacio del grupo en cuyo seno vive el perro tiene mucho que ver la génesis de las sociopatías, es decir, de los trastornos de la organización social así como en la de ciertas agresividades secundarias y depresiones de involución.


Las Sociopatías


En el caso de las sociopatías el mecanismo es bastante sencillo. Cuando el cachorro cumple cinco o seis meses, se produce la ruptura de los lazos afectivos y sociales que lo ligaban con su medre; esa ruptura, que también se llama “abandono”, va acompañada de la prohibición de frecuentar el centro del territorio (donde hasta entonces vivía con su madre) que a partir de entonces queda reservado exclusivamente a los dominantes.


El cachorro que se introduce en el seno de una familia humana no sufre ese abandono ni esa marginación debido a la fuerte afectiva que se establece entre el perro y su dueño. En este caso, el joven macho (estos problemas afectan más a los machos que a las hembras), cuya situación jerárquica no está suficientemente definida, se convierte en un rival potencial del macho dominante, en este caso su amo.


Los primeros enfrentamientos que se produzcan tendrán lugar en el campo de aislamiento de los dueños (el dormitorio) por lo que hay que procurar que el perro no se instale con su amo en esa habitación. En la medida en que dicha situación se puede evitar con relativa facilidad, las sociopatías se corrigen sin mayores problemas. No ocurre lo mismo con otras patologías del comportamiento ligadas a desequilibrios territoriales.

Erik Farina
Agresividad y Depresión


Conviene recordar aquí que el territorio está normalmente organizado en campos, cada uno de los cuales tiene una función precisa. El campo de aislamiento, por ejemplo, es extremadamente importante para el equilibrio emocional del perro. En efecto, dicho campo es el lugar al que se retira el animal en caso de peligro o de conflictos que no ha podido resolver a su favor.

El emplazamiento lo elige el perro en función del grado de seguridad que le proporcione. Es evidente que el rango social y el equilibrio emocional del perro influyen en esa elección. Los dominados y los ansiosos intentan sustraerse por completo a la vista de los demás miembros del grupo familiar mientras que los dominantes y los sujetos estables se muestran mucho menos difíciles en ese aspecto.

Sin embargo, ocurre muy a menudo que sea el dueño quien decida el campo de aislamiento ( o lugar de descanso) del perro, y que lo haga en función de contingencias meramente humanas. A veces, esta manera de actuar puede plantear problemas y si el dueño no tiene en cuenta ciertas necesidades del perro, puede ocurrir que éste se vaya a dormir a un lugar diferente del que se le había reservado.

Así, pues, hay que respetar algunas reglas. Después de haber descartado todos los lugares que puedan tener valor jerárquico (dormitorios, pasillos, sofás, sillones, etc..), se ha de tener en cuenta que al perro le tranquiliza tener un techo justo por encima de la cabeza. Tal es la razón de que a estos perros les guste tanto dormir debajo de una mesa, en una caseta, en un cesto (en el caso de las razas pequeñas).

Erik Farina
Pero de nada servirá encontrar un buen campo de aislamiento si sus condiciones de acceso son un impedimento para la tranquilidad del perro, pues cuando éste se retira su rincón después de haber sufrido una agresión o cuando se encuentra enfermo, sufre o tiene necesidad de dormir (una fuerte tensión emocional precede al momento de dormirse), necesita encontrar la calma.

Por otra parte, para el perro que sufre o ha sido vencido, el campo de aislamiento se confunde con el de agresión, y el intruso, cualquiera que sea, será severamente amonestado por el ocupante del lugar. Por consiguiente, todos los propietarios deben saber que nunca se debe perseguir a un perro que se retira a su cesto o a su rincón preferido después de haber sufrido una reprimenda.

Infringir esta regla significa exponerse a ser mordido, lo cual debe considerarse como la expresión del profundo malestar que sufre el perro agredido de esta manera.

Por otra parte, un perro enfermo que se refugia en su cama no se debe cuidar de una manera demasiado seca y sin preámbulos. Hay que acercarse con una voz suave y tranquilizadora, inclinarse hasta ponerse a su altura sin intentar ,mirarlo a los ojos. Si empieza a tener convulsiones y a temblar girando la cabeza,sepa usted que intenta decirle que está enfermo y quiere impedir que se le acerque.

Deténgase, pues su insistencia podría provocar una relación de agresividad debida al miedo. Después de haber interrumpido su anterior actitud, intente tranquilizarlo adoptando posturas de invitación al juego (para ello, dése pequeños golpes en las rodillas inclinando varias veces la parte superior del cuerpo hacia adelante); y no pase de ahí hasta que el perro adopte posturas que indiquen que se tranquilizan.

Los perros frecuentemente agredidos en su campo de aislamiento podrán desarrollar una hiperagresividad secundaria cuando los mordiscos basten para alejar a los intrusos, o, por el contrario, caer en una depresión si la táctica no da resultados.


Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright 2013 Psicolmascot. All rights reserved. This material may not be published, broadcast, rewritten or redistributed. - Derechos de autor 2013 Psicolmascot. Todos los derechos reservados. Este material no puede ser publicado, transmitido, reformado o redistribuido.

Adiestramiento Canino – El Territorio

Erik Farina 
Aunque se suele pensar que cuando un perro levanta la pata o amenaza a un desconocido lo que está haciendo es marcar su territorio en el primer caso, y defenderlo en el segundo, lo cierto es que la noción de territorio sólo se puede aplicar a la jauría.

EL Territorio, una Cuestión de la Jauría


Considerar que un perro marca o defiende su territorio es aplicar a cada representante de la especie canina un concepto que concierne esencialmente a los mamíferos solidarios, la mayoría de los cuales acotan una parte del espacio que ocupan depositando diversas secreciones en sus lugares de paso. El perro, que es un animal social, no posee un territorio propio; éste pertenece a la jauría.

Los Campos Territoriales


En realidad, los perros, igual que muchos otros mamíferos sociales, ocupan un espacio en el que ejercen diferentes actividades y que es defendido por el conjunto de los miembros del grupo. En el interior de esa zona, se distribuyen en función de su rango social y de la actividad a que se dedican. Así, en el territorio de la jauría cada perro posee campos territoriales en relación con situaciones emocionales y comportamentales precisas. Se distinguen tres tipos de campos territoriales:

-Campos de actividad, que son zonas en las que el animal ejerce una actividad dada (caza, juego, etc..).


-Campos de aislamiento, a los que el perro se retira cuando quiere romper el contacto con sus congéneres.


-Campos de agresión, que son porciones de espacio en los que la intrusión de una reacción de agresión.

El rango social de cada individuo determina la parte del territorio de la jauría donde tendrá tal o cual comportamiento, y por consiguiente, delimita sus diferentes campos territoriales.


Así se explica que el campo de aislamiento, el campo de agresión y una gran parte del campo de actividad de los dominantes se encuentren en el centro del territorio de la jauría. 

El resto de la población se reparte en capas concéntricas alrededor del campo de aislamiento de los dominantes, y en la periferia del territorio se encuentra una zona de límites imprecisos poblada por los machos jóvenes expulsados del centro por sus padres cuando aquellos alcanzaron la edad de la pubertad.


Todos los miembros del grupo consideran extremadamente importante el hecho de ser tolerado en el campo de aislamiento de los dominantes porque ello les supone la atribución de prerrogativas sociales de dominante y, en cierto modo, una promoción social, por ejemplo, cuando las jóvenes hembras estén en celo intentarán que el macho, o los machos dominantes, las admitan en el círculo.

Erik Farina
Vivir con los Humanos


Cuando el perro vive en compañía del humano, está claro que no puede existir una tal distribución concéntrica, pero su principio sigue estando presente. Cuando llega a la familia que los acoge, el cachorro considera a sus dueños como sustitutos de sus padres,y, por tanto, como dominantes.


El Joven perro busca en particular la habitación a la que aquellos se retiran (el dormitorio por lo general) así como los lugares donde se dedican a actividades de grupo.


El hecho de que los dueños lo acepten en su dormitorio representa para el perro de compañía, hasta después de la pubertad, que se le hacen signos de reconocimiento por parte de aquellos a quienes considera dominantes, y por consiguiente, intentará cuestionar el lugar que ocupan. Al adoptar tales actitudes, el perro puede volverse agresivo con el dueño del mismo sexo que él.


Algunas habitaciones son relativamente poco frecuentadas por los habitantes de la casa; ésas son las piezas que conviene conceder al perro con objeto de mantenerlo en su rango de dominado.


Sin embargo, esta marginación no debe ser demasiado marcada; el colocar al perro en un nivel jerárquico demasiado bajo parece ser la causa de muchas fugas a lo largo de las cuales el perro intentará integrarse en otros grupos como lo haría en el interior de una jauría.


Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Contacto: psicolmascot@gmail.com


Copyright 2013 Psicolmascot. All rights reserved. This material may not be published, broadcast, rewritten or redistributed. - Derechos de autor 2013 Psicolmascot. Todos los derechos reservados. Este material no puede ser publicado, transmitido, reformado o redistribuido.