martes, 26 de enero de 2021

Alerta..!! La Procesionaria un Gran Peligro para los Perros


 

ALERTA PELIGRO..!! LLEGA FEBRERO Y LA ORUGA PROCESIONARIA ESTÁ EN EL SUELO..!! UN GRAN PELIGRO PARA LOS PERROS..!!! CUIDADO DONDE HAY PINOS..!!


Las Orugas Procesionarias del Pino (Thaumetopoea Pityocampa). Esta comunidad de orugas, sensibles al frío y a la humedad, vive en los bosques de pinos y cedros de toda la península y Baleares, no obstante, no suelen ser comunes en las zonas lluviosas o por encima de los 1500m de altitud.


Debido al cambio climático cada vez hay más y, además, su radio de acción las ha acercado a las áreas urbanas. Por eso mismo aunque obviamente donde suelen estar es en los pinares también nos podemos encontrar con ellas en jardines y parques públicos en casi todas las ciudades, tanto de la Península como de Baleares.


Y cada vez aparecen antes, en este 2021 los primeros avisos han llegado en Enero a los centros veterinarios, se están viendo nidos en los pinos de los parques, debido al buen clima que tenemos.


La oruga procesionaria, es fácilmente reconocible por varios motivos, su apariencia y su conducta. Esta oruga, con cabeza y piel de color negro y costados de color gris, cuenta en su dorso con unos pelos rojizos, llamados tricomas, llenos de una sustancia muy urticante (histamina) que la protege de sus depredadores, quiénes con sólo tocarla u olfatearla pueden sufrir graves reacciones alérgicas.


El ciclo biológico de la oruga procesionaria comienza a finales de verano y dura todo el año. Durante el invierno las larvas suelen permanecer en el nido durante todo el día y salen por la noche a alimentarse de las hojas del pino en el que residen, excepto en las noches muy frías en las que también comen durante el día. Cuando termina el frío del invierno, disminuyen las lluvias y empiezan a subir las temperaturas, normalmente de febrero a abril, las orugas empiezan a descender del árbol en forma de procesión buscando un lugar adecuado donde enterrarse y empezar a tejer su capullo (crisálida) que eclosionará a finales de verano y del cual saldrá una mariposa.


Estas mariposas, que tienen una vida de 1 o 2 días y que suelen volar al atardecer, ponen sus huevos en las hojas de los pinos o cedros. Los huevos que las mariposas han puesto en el pino se abren a los pocos días y de ellos nacen las larvas (orugas) que aprovechan para alimentarse de sus hojas hasta que son capaces de desplazarse a otra zona en la que construirán sus nidos, conocidos como bolsones. Los bolsones de oruga procesionaria construidos en las copas de los pinos son fácilmente reconocibles porque parecen grandes bolas de algodón.


Estas orugas tan primaverales no sólo son perjudiciales para nuestro perro, también lo pueden ser para nosotros y, además, son tratadas como una plaga común en los pinares de la zona mediterránea.




Estas orugas poseen unos pelos urticantes (irritantes) que revisten todo su cuerpo. La reacción tras el contacto con la procesionaria del pino es inmediata: se produce hipersalivación, se inflama la lengua y aparece una coloración roja o amoratada, aparecen ampollas con líquido y úlceras que pueden producir pérdidas de alguna parte de la lengua. Cuando el perro entra en contacto con dichos pelos puede presentar diversos cuadros, desde un cuadro alérgico como puede ser una urticaria, a sufrir eritemas y angioedemas (hinchazón de la cara), necrosis en la lengua e incluso la muerte de nuestro perro si ésta fuese ingerida. 


Los perros jóvenes, debido a su curiosidad, sus ganas de jugar con todo y su facilidad por comer cualquier cosa que encuentran, suelen tener más riesgo a entrar en contacto con la oruga procesionaria que los perros adultos. El problema reside en que el cachorro se encuentre en el parque explorando sin supervisión y se acerque a la hilera de orugas, las olfatee, las lama o se las coma.


En cuanto el perro lame la oruga aparece sialorrea y glositis, la lengua se inflama y se puede necrosar, debido a todo esto la mayoría de los perros presentan molestias al intentar abrirles la boca y se frotan su cara con las patas delanteras. Si nuestro perro se come la oruga también es habitual que vomite y que en sus vómitos aparezcan trozos de oruga. Según la importancia y severidad de las lesiones ocasionadas en las zonas afectadas se pueden llegar a provocar necrosis en los tejidos, teniendo así que llegar a amputarse partes de la lengua del perro por haber provocado lesiones irreversibles. También puede provocar otros daños importantes en los ojos, concretamente en la cornea y conjuntiva de nuestro perro.


Lo más importante en este caso es tratar de evitar el contacto de nuestro perro con la oruga procesionaria eligiendo para pasear zonas que ellas no habiten. En el caso de no poder hacerlo, conviene estar alerta para que no se acerque ni para olisquearlas. Y si con todo esto no hemos podido evitar el contacto con la oruga, lo más adecuado será acudir de inmediato al veterinario, o al de urgencias de la zona, para poder realizar cuanto antes a nuestro perro un tratamiento a base de corticoides y antihistamínicos, generalmente administrados por vía intravenosa, para disminuir la gravedad de sus lesiones.


Si usted nota algo raro en el comportamiento de su perro, o le ve algo raro o tiene certeza de la Procesionaria, acuda a su veterinario de urgencia.









Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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lunes, 25 de enero de 2021

Etología Canina Comportamiento Social del Perro capítulo 1

Erik Farina 1999

 

Comportamiento Social del Perro capítulo 1


Vida en Grupo


Los comportamientos sociales que caracterizan su vida en grupo constituyen uno de los aspectos más interesantes de la biología de los perros.


Aunque algunos de sus modos de actuar no nos son todavía completamente claros, sin embargo el análisis del conjunto de los esquemas de su comportamiento social nos permite entender las razones de la fácil convivencia entre humano y perro.


En efecto esta convivencia se basa en un patrimonio común de comportamientos característicos de la vida social en grupo, lo que facilita notablemente un entendimiento recíproco.


En el comportamiento territorial, el perro no se identifica tanto con un cubil o con un territorio como en cambio con su clan familiar, la manada.


De ordinario la manada está compuesta por un número limitado de individuos. En efecto, tanto los perros como los lobos viven en grupos compuestos por algunos adultos, machos y hembras, y sus cachorros.


Una vez más, sin embargo, la flexibilidad de adaptación de estos cánidos hace en realidad que se puedan encontrar muchas situaciones que se salen de la norma, y así, junto a las numerosas manadas de lobos de America del Norte, o en las manadas de los dingos australianos, se encuentran grupos constituidos por una sola pareja con sus cachorros o incluso individuos solitarios, situaciones típicas de los Lobos y de los perros salvajes del norte de Europa.


No se debe creer, por otra parte, que a una capacidad tan grande de adaptación y de cambio corresponda igualmente una gran flexibilidad de comportamientos sociales. Los esquemas de comportamiento social son esencialmente los mismos, no sólo en las distintas razas de perros y en los lobos, sino también en los cánidos filogenéticamente más cercanos como los coyotes y los chacales y en los más lejanos como las distintas especies de zorros.


Pero las pocas diferencias que existen son determinantes a la hora de hacer posible el desarrollo de grupos sociales más amplios y todo lo que un grupo más grande puede hacer en relación con un grupo más pequeño.


Erik Farina 2014


En consecuencia, la organización social de la manada, aun basándose en los mismos esquemas de comportamiento, es sensiblemente distinta en las diversas especies de cánidos. Las relaciones entre sus miembros son muy sencillas. Existe una escala jerárquica de dominio y subordinación, no demasiado estable, que determina la importancia social de los individuos particulares.


Cuando un perro o un lobo entra a formar parte de una familia de humanos, transfiere a los humanos las relaciones sociales que normalmente desarrolla con sus semejantes. Los perros no aprenden a comportarse como hombres, en contra de lo que puedan afirmar los propietarios enamorados de sus perritos, sino que continúan mostrando los esquemas de comportamiento típicos de todos los individuos de su especie.


Igualmente, los humanos que tratan con los perros, intentan transferir a éstos sus propias relaciones sociales, conminándoles a comportarse como humanos. La relación resultante no es ni típicamente humana ni típicamente canina.


El perro deja de ser un miembro de la manada, aunque continúe comportándose como tal, sino que pasa a ser un individuo totalmente dependiente y obedece a su amo. No se le puede considerar como un niño, dado que no podrá nunca aumentar ni modificar su posición social.


Quizá la caracterización más apropiada que se pueda dar a la situación de un perro doméstico sea la de un perenne cachorro en estado de subordinación respecto del amo-jefe-humano.


En su estado salvaje el número de miembros de una manada está en función de la abundancia de comida en su territorio y del tipo de presas que se cazan. Naturalmente un grupo de perros o de lobos puede abatir mucho más fácilmente un ciervo o una vaca que lo que pueda hacerlo un individuo aislado o una pareja.


Erik Farina 1999


Pero si el número de miembros en una manada está en función de la abundancia de comida, la ventaja de la vida comunitaria no se limita sólo a tener más posibilidades de éxito en la caza. El lobo ibérico continúa viviendo en manada aunque el territorio en que vive ya no le ofrece grandes herbívoros que cazar. En efecto, vivir en manada permite no sólo atacar mejor a la presa, sino también defenderse mejor de los peligros de la vida salvaje.


En la base de la vida en manada hay una predisposición genética muy determinada. Cuando los cachorros llegan en torno a las cinco semanas de vida y se inicia su período de socialización con los miembros que tiene cerca, comienza a aparecer un comportamiento llamado alomimético por el que los cachorros realizan al mismo tiempo las mismas actividades: es una especie de comportamiento contagioso, comparable en algunos aspectos al bostezo humano, cuyo significado biológico consiste en sincronizar las actividades dentro del grupo.


Este es el primer atisbo del espíritu de manada, y está en la base de la vida social tanto de perros como de lobos.


Los perros, cuando viven juntos, caminan, corren, descansan, se sientan, se tumban, se levantan, ladran y aúllan siempre a la vez.


Todos los propietarios de perros saben lo fácil que para estos perros es formar grupo. Cuando dos perros, aun sin haberse conocido nunca antes, se encuentran encerrados juntos en un recinto, tras los rituales de reconocimiento, se comportan, si no surgen problemas de incompatibilidades, como si formaran parte de la misma manada. Al ladrido del uno seguirá el ladrido del otro, y si uno levanta y se pone en movimiento para una vuelta exploratoria, enseguida le seguirá el otro.


La tendencia hacia este comportamiento de imitación de los miembros del propio grupo es de por sí más fuerte en los jóvenes, aunque también en los adultos persistirá este continuo contacto, no sólo visual, sino también táctil y acústico, que mantendrá la coexistencia del grupo.


CAPÍTULO 2


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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jueves, 21 de enero de 2021

Comunicación vínculo perro humano ¿Por qué ladran los perros?


 

Todos los perros descienden del Lobo, entonces si todos los perros descienden de la misma especie, cómo es que han acabado teniendo tantas formas y tamaños diferentes?...


Cuando empezamos a domesticar los perros, les suprimimos comportamientos salvajes, y este proceso de manera accidental, hizo surgir nuevas características; pelo de diferentes colores, colas enroscadas y orejas largas y flexibles. Si a esto le añadimos unos cuantos miles de años cruzando los perros que mas nos gustaban, el resultado es la gran variedad que vemos hoy.


En teoría cualquier perro puede aparearse con cualquier otro perro, pero el sentido práctico acaba por imponerse. Si los humanos fuéramos tan diferentes como un Carlino y un San Bernardo, nuestra altura variaría desde los 65 cm hasta los 10 metros.


Ahora bien, hay una cosa que hacen todos los perros...Ladrar..!!!


Por qué ladran los Perros?, Cual es el origen de esto? Los lobos no Ladran, aúllan,


El ladrido del perro ha evolucionado para nuestro propio beneficio, significa esto que nos hablan?, de ser cierto, que nos dicen los perros?


Los perros parece que comprenden nuestras palabras. Pero de verdad pueden los perros hablarnos ladrando?..


Los perros emiten diferente tipos de ladrido, , cuando están descontentos, quieren recibir atención, quiere que lo sueltes, quiere jugar contigo, reclama su juguete, te avisa de un extraño, y te avisa de que te vayas de su casa. . Está demostrado que los perros pueden comunicarnos seis emociones diferentes mediante sus ladridos. Esto demuestra que nos están hablando.


Para una buena educación o adiestramiento de tu perro, tiene que haber una buena comunicación entre su perro y usted, tiene que haber un vínculo humano animal. De esta forma siempre estará feliz su perro con usted y en su educación.


En Psicolmascot le podemos ayudar ha conocer a su perro, a identificar sus ladridos, que quieren decirte, que es lo que quieren comunicarte. Le ayudaremos a reconocer sus gestos, su comportamiento y que las clases de educación o adiestramiento canino sean un éxito en vuestra felicidad, para una buena convivencia en el hogar y la ciudad.


Puede escribirnos al email: psicolmascot@gmail.com y solicite información.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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miércoles, 13 de enero de 2021

Como enseñar a tu perro a no comer cosas del suelo

Erik Farina

 


Como enseñar a nuestro perro a no comer comida en la calle, en el suelo, en el parque, terrazas, basura, de extraños, etc...


Enseñar a tu perro a comer con tu aprobación.


Muchos propietarios de perros, tienen problemas de que le comen todo por la calle, en el campo, en las terrazas, o por donde lo pasean. Lo peor son los comentarios de los perros que han enfermado a causa de haber ingerido comida envenenada o peor aun han muerto. Muchas veces comen cualquier porquería, animales muertos o sobras de comida, ingieren todo lo que se encuentran en su camino, sin que su amo se lo impida.


Para evitar estos accidentes, es necesario enseñar al perro a no comer sin nuestra autorización. Este adiestramiento debe empezarse aproximadamente a partir de los 3 meses de edad. Sin embargo, para ello nos será de mucha ayuda que antes, durante la edad comprendida entre los dos y los tres meses hayamos educado al cachorro a no comer porquerías.


¿De qué nos serviría tener y preparar un buen perro que no coma del suelo si en un momento dado llega un extraño ofreciéndole una recompensa envenenada y se la come? A partir pues de la temprana edad de tres meses, enseñaremos al cachorro a no coger ningún tipo de comida y lo haremos de la siguiente forma.


En primer lugar, el perro ha de aprender que sólo debe comer lo que está en su plato; para ello, le pondremos las comidas siempre a las mismas horas y con el mismo recipiente, diciéndole simultáneamente la orden “come”. Fuera de esas horas le tendremos completamente prohibido que coma nada.


Si el perro convive con nosotros en casa y nos pide algo de comida mientras estamos comiendo, haremos como que no nos enteramos, y si sigue insistiendo, le pondremos en su plato su comida coincidiendo con una de las tomas y seguido de la orden come. Sobre todo, no hay que caer nunca en la tentación de darle ni un solo bocado de nuestra comida. Durante nuestras horas de comida, debemos acostumbrarlo a estar en su sitio, y hacer coincidir con su toma de comida, o haberlo enseñado a estar con un juguete interactivo con premios.


Por otra parte, para que el perro no robe nada de comida, empezaremos por inculcarle que la cocina es una zona de la casa en la que el perro tendrá prohibida la entrada si no estamos presentes, o hacer de la cocina una zona segura de que no puede obtener nada de ahí. Además deberíamos provocar situaciones en las que facilitemos al perro la tentación de coger comida que no debe, que es cuando podremos corregirlo justo en el acto. En el preciso momento en que el perro vaya a tocar la comida que está a su alcance, lo corregiremos, esa comida no puede pero de mi mano si.



Erik Farina año 1994



Continuaremos haciendo la misma rutina durante varios días (a poder ser dos o tres veces al día), aunque a medida que el perro lo vaya aprendiendo nos iremos alejando; pasaremos de estar a su lado a separarnos un metro, dos, tres..etc.. Después nos escondemos, pero pudiendo controlarlo visualmente, y seguiremos así hasta tener la seguridad de que el perro no toca la comida, incluso sin nuestra presencia.


En caso de una actuación correcta, acabaremos siempre la prueba elogiándolo efusIvamente. Si por el contrario, en alguna ocasión el perro se nos adelanta en la acción y llega a robar el bocado, lo llamamos y se lo corregimos cambiando lo que tiene por algo mas sabroso de nuestra mano, no lo castigaremos nunca, ni reñirle y nunca gritarle, hay que hacerlo de modo positivo siempre.


Podemos utilizar también un método de dejar la comida a su alcance en un objeto que al caer haga ruido, como los objetos metálicos. Colocaremos la comida de tal manera que al querer cogerlo, caiga al suelo haciendo un ruido aparatoso, como los cazos, o cualquier cubo metálico. En ese momento entraremos rápidamente y observaremos la reacción del perro, si se retira por el mismo lo dejaremos tranquilo, y nunca reñirle. Repetiremos la acción durante unos días aumentando el ruido.


Si el perro tiene el vicio de coger todas las porquerías en la calle, actuaremos de la siguiente manera; lo llevaremos, atado con la correa, lo acercaremos a la basura, a un trozo de comida, o otra cosa comestible, despertando el interés por eso. Cuando el perro vaya a cogerlo le diremos el “No” y le premiaremos enseguida la acción de no cogerlo con algo que le guste a el, sea comida o un juguete. De esta manera iremos repitiendo el ejercicio, alargando paulatinamente la correa hasta hacerlo con una de 10 metros. Si aún así el perro se adelanta a nuestra acción y coge el objeto no deseado sin querer soltarlo, simultáneamente le diremos el “No” y se lo quitaremos de la boca y se lo cambiamos por algo que le guste mucho a el, nunca le reñiremos, ni gritaremos, siempre hacerlo en positivo.


Como mencioné antes, si el perro ha asimilado de muy cachorro el aleccionamiento de no comer porquerías y de no pedirnos nada mientras comemos, esto nos será de gran ayuda para adiestrarlo a continuación a que no coja comida que no sea de su plato y que no le ofrezcan con la mano otras personas, sin nuestra aprobación.


Aquí reflejaré el método más natural, que nos servirá también para fomentar la relación guía perro, aprendiendo a su vez éste último que es lo que queremos de el. A la edad aproximada de seis meses, habrá aprendido el adoctrinamiento de que sólo debe comer tras nuestra explícita orden.


Erik Farina


Tentaremos al perro, poniéndole un trozo de carne, pescado, etc.. en el suelo delante de él, mejor si empezamos haciéndolo en casa o en el jardín. La reacción del animal será la de ir a cogerlo; entonces nosotros se lo impediremos diciéndole “No” y si es necesario, cubriendo la comida con nuestro propio pie, y le premiaremos rápidamente la acción de no comer del suelo, pero si de nuestra mano.


Tras repetir la acción varias veces y cuando el perro ya resista la tentación de cogerlo, nos iremos separando poco a poco de él, reaccionando como al principio si él vuelve a mostrar interés por el trozo de comida. Este procedimiento lo iremos repitiendo durante unos días y siempre acabaremos la lección retirando nosotros el trozo de comida.


Tan pronto como el perro se autocontrole unos instantes sin intención de coger la comida y sin nuestra presencia, nos acercaremos a él y le premiaremos con lo que más le guste a nuestro perro y que sea de nuestra mano a la vez que le damos la orden de “come”. Cuando lo haya ingerido le alabaremos efusivamente.


Repetiremos este ejercicio hasta que veamos que nuestro perro ha asimilado perfectamente que sólo comerá después de nuestra orden, cambiando el lugar de los ejercicios y el tipo de comida. Incluso con su recipiente de comida, le enseñaremos que sólo comerá al darle la orden.


Para el siguiente paso necesitaremos la ayuda de algún amigo al que le diremos que ponga unos bocados en ciertos puntos del campo o de un camino, determinados anteriormente por nosotros. A continuación, iremos paseando por allí con nuestro perro atado. Cada vez que pasemos por el lugar donde esté la comida, si el perro tiene la intención de cogerla, le diremos el “No” dándole simultáneamente un premio que le guste mucho y de nuestra mano con la orden come y muy bien.


En el caso de que llegue a cogerla, se la haremos soltar de la boca. Siempre procuraremos que no llegue a comérsela. La prueba se repetirá hasta que el perro haga caso omiso de los bocados.


En el siguiente paso, dejaremos al perro en posición de “tumbado”. Se le acercará un desconocido dejando caer delante de el perro un trozo de comida y nosotros reaccionaremos inmediatamente premiando al perro si nos mira y no la coge, y lo felicitaremos efusIvamente. Una vez superado este ejercicio, procederemos a la misma operación, sólo que ahora el desconocido invitará al perro a que coma el trozo de comida. Inmediatamente, si nos mira y no lo coge, le premiaremos. Podemos darle la aprobación también de comer de la mano si es un amigo, o si queremos que otras personas lo hagan siempre con nuestra aprobación.


Si bien al principio nos mantendremos cerca de nuestro perro, igual que en las anteriores ocasiones, iremos separándonos hasta llegar a escondernos del perro, aunque nosotros sí debemos observarlo por si fuera necesaria la corrección.


De lograr todo lo descrito en diferentes lugares, con distintos tipos de comida y con ayudantes diversos, podemos tener la certeza de que nuestro perro no comerá nunca ni de extraños ni porquerías que le puedan salir al paso. Entonces habremos conseguido nuestra meta deseada.


Puede ponerse en contacto con nosotros, si necesita asesoramiento o ayuda en el adiestramiento de su cachorro o perro adulto a no comer cosas en la calle, en el parque o de extraños. Les atenderemos inmediatamente de recibir el correo si nos escriben a: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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martes, 12 de enero de 2021

La educación del cachorro en el hogar

Erik Farina

 

La educación del cachorro en el hogar si usted está trabajando y tiene poco tiempo.


La preparación del hogar para un cachorro requiere tiempo, dedicación y saber hacer. Pero si usted es como la gran mayoría de los dueños de los perros, que el tiempo es algo que usted probablemente no dispone de el. Si su estilo de vida afecta el proceso del éxito en la preparación del hogar para su cachorro, puede estar seguro que usted no está solo. 


Hay innumerables dueños de perros ocupados por todo el mundo con la misma situación que usted. Afortunadamente, hay muchas soluciones para este problema y muchos dueños de cachorros han tenido éxito a pesar de trabajar en empleos a tiempo completo. 


El tema de la preparación del hogar para un cachorro mientras se está trabajando durante todo el día, se puede superar si usted sigue algunas reglas simples y evita algunos de los errores más comunes.


Importantes planes de adiestramiento en su hogar para los cachorros.


Si bien la formación de un cachorro cuando usted tiene un trabajo a tiempo completo puede plantear muchos desafíos, la buena noticia es que hay muchas soluciones para este problema tan común. Si usted está en el proceso de la adquisición de su nuevo cachorro, no sería una mala idea tomar unos días libres en el trabajo para los primeros días. Su cachorro necesitará un poco de tiempo para acostumbrarse a su nuevo entorno y puede sentirse solo la primera noche porque extraña a sus compañeros de camada y a la madre. Sus días libres en el trabajo también pueden ofrecer la oportunidad perfecta para comenzar la preparación del hogar a un cachorro.


Haga su mejor esfuerzo para seguir una rutina. Planificar la alimentación y los tiempos de ir al baño en horas específicas y tratar de seguir el programa del cuidado. ¿Con qué frecuencia su cachorro necesita ser sacado a hacer sus necesidades? Esto varía dependiendo de la edad del cachorro. Como mínimo, la mayoría de los cachorros necesitan sacarlos inmediatamente después de comer y beber, después de despertar de una siesta, después de una sesión de juego y en cualquier momento en el que el cachorro dé señales de tener que ir a hacer sus necesidades.


Una vez que su cachorro se asienta y aprende a llamar a su hogar su lugar, usted puede comenzar a hacer los arreglos para cuando tenga que volver a trabajar. Esto implica contratar a un paseador de perros, un cuidador de mascotas o pedir ayuda a familiares o amigos. El objetivo de esto es ofrecer al cachorro un amplio de oportunidades para continuar siguiendo la rutina hasta que se alcanza un mejor control de la vejiga y el intestino.


Pasear a su perro al mismo tiempo que lo haría antes de ir a trabajar y después del trabajo mientras se está de vacaciones le ayudará a su cachorro a familiarizarse con su horario de trabajo.




La Creación de Áreas de orina a Corto Plazo y a Largo Plazo


Puede ser una buena idea para la creación de dos áreas diferentes para su cachorro para cuando estás en casa y para cuando usted está ausente. El área de confinamiento a corto plazo sería un lugar donde se puede observar a su cachorro cuando esté en casa para que lo llevara fuera rápidamente cuando sea necesario. Usted puede mantener a su cachorro con usted en un cuarto pequeño o dentro de un área cerrada situado junto a usted.



Cuando se encuentra lejos, una caja no va a funcionar porque tu cachorro necesita ir al baño y se verá obligado a mantenerlo porque los cachorros tienen un instinto innato para no querer ensuciar las zonas donde duermen. Como su cachorro solo puede mantenerlo un momento, él manchará finalmente en su caja que lo hará dormir en su orina.


Para evitar esto, lo mejor es crear un área dividida en dos partes bien diferenciadas: una sección en la que su cachorro puede ensuciar y una sección donde cómodamente pueden dormir, jugar, comer y beber. Un cajón de juego  interior para el perro  o una pequeña valla de puertas de bebe es una buena solución. Desde las alfombras y los suelos de madera estos pueden ser difíciles de limpiar, asegúrese de limitar el cachorro en un área con suelos de fácil limpieza.


Consejos de preparación del hogar para el propietario de un cachorro


Mientras la preparación para tener éxito en el hogar para un cachorro con dueños ocupados, que generalmente será más difícil y tomará más tiempo, la buena noticia es que la mayoría de los cachorros eventualmente aprenderán. Sin embargo, hay algunos consejos y directrices que pueden ayudar a acelerar el proceso y ayudar a establecer a su cachorro para tener éxito.


1-Es crucial en la preparación del hogar a un cachorro poder  limpiar la orina de su perro con un producto especial enzimático.


2-El día que usted trabaja, asegúrese de sacar a su perro afuera para ir al baño, justo antes de salir, al llegar a casa y antes de ir a la cama. Siempre dale alabanzas y recompensas cuando su perro evacua en el exterior.


3-Enseñarle sobre el pañal absorbente de adiestramiento de perros para que su cachorro aprenda dónde eliminar mientras usted está en el trabajo. O enseñarle a su cachorro a eliminar en la bandeja, esta es una alternativa mucho mejor y más limpia para el pañal de adiestramiento.


4-Separar la alimentación, el jugar y el comer de las áreas de las zonas destinadas a ser sucio. Use pañal absorbente de adiestramiento del perro o una bandeja diseñada específicamente para los perros para dar al cachorro un área distinta a dónde ir al baño.


5-Asegúrese de que el área está confinada a su cachorro  " a prueba de cachorros". Siempre retire el collar de su cachorro cuando lo deja solo en casa o sin supervisión por un período de tiempo.




6-Proporcione a su cachorro un juguete seguro para morder, como un Kong antes de salir. Su cachorro asociará su salida con algo bueno y va a aprender a resolverlo.


7-Mientras que los fines de semana son un buen momento para disfrutar de su cachorro, asegúrese de que también le dedica algún tiempo para los momentos tranquilos, para  cuando llega el lunes, su cachorro no va a sentir  demasiado el cambio.


8-Asegúrese de tener  un poco de tiempo cada día para permitir que su cachorro pueda cumplir con las visiones  y los sonidos del mundo real. Un cachorro dejado en casa todo el día carecerá de la socialización adecuada. Aproveche estas salidas para educar  a su cachorro a hacer sus necesidades  al aire libre en los paseos.


9-El mayor desafío para la preparación del hogar a un cachorro, es que el cachorro se mantenga  en el interior  la mayoría de los días y que aprende a que es aceptable hacer sus necesidades dentro. Para ayudar al cachorro, puede ser una buena idea invertir en un área cubierta de hierba artificial para orinar. De esta manera, el cachorro aprende a asociar la apariencia de la hierba con ir al baño.


10-¿Cansado de la limpieza de las cacas cuando viene a casa después de un día largo en trabajo? Considere a alguien el cuidado de su perro como una alternativa en su hogar cuando los cachorros ensucian la casa. Su cachorro será supervisado y conseguirá dedicar el tiempo a estar con otros cachorros mientras usted puede venir  a una casa intachable.


11-Si el proceso de la preparación del hogar  para un cachorro le parece demasiado difícil para su estilo de vida, puede considerar la adopción de un perro más adulto. Un perro adulto tendrá más control de la  vejiga y de los intestinos, haciendo el proceso mucho más fácil de la preparación del hogar.


Como se ha escrito, el proceso de la preparación del hogar, a un cachorro es todavía viable para los ocupados  propietarios de perros. Si te armas de paciencia y dejas  que su cachorro pueda seguir una rutina, es muy probable que comience a ver resultados en su cachorro en que pueda alcanzar un mejor control del intestino y la vejiga.


Constantemente recompense  a su cachorro cuando haga sus necesidades en el  exterior y evitando que se ensucie en lugares inaceptables, su cachorro se establecerá  para el éxito. Por más ocupado que esté usted en un estilo de vida,  puede hacerse un hueco en el proceso, tenga en cuenta que la preparación del hogar para un cachorro es algo que con el tiempo se produce más temprano o más tarde.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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