viernes, 23 de agosto de 2013

Etología - La Conducta Canina

Mucha gente está acostumbrada a ver al perro como un miembro más de la familia que acaban olvidando tanto sus limitaciones como sus habilidades puramente caninas. El comportamiento canino es una maravillosa fusión entre lo instintivo y lo aprendido.

Casi cualquier rasgo de su conducta responde a una necesidad instintiva de proporcionar la reproducción y garantizar la conservación de la especie en el entorno salvaje. Educar a un perro, enseñarlo a convivir con nosotros en nuestro mundo, no es otra cosa, en definitiva, que enseñarlo a dar rienda suelta a sus instintos naturales, pero en el momento y el lugar oportunos.

Miembros de la Jauría


Los perros son animales sociales, y como tal desean por instinto sentirse integrados en la estructura social del grupo y trabajar en equipo en la jauría. En el entorno natural, ningún cánido conseguiría sobrevivir mucho tiempo fuera del grupo, ya que para cobrar piezas de gran tamaño es imprescindible cazar en equipo. Por esta razón las jaurías de cánidos salvajes están siempre jerarquizadas y presididas por normas que establecen quién tiene derecho a aparearse en la manada y a quién corresponde el privilegio de alimentarse en primer lugar una vez matada la presa.


Naturalmente, siempre hay alguno que intenta desafiar el orden social establecido, pero, para evitar graves lesiones que hubieran perjudicado a la manada en general, la evolución de la especie sustituyó las mutuas agresiones por toda una serie de comportamientos rituales que permiten resolver cualquier conflicto entre los miembros sin derramamiento de sangre. Estos ritos incluyen gestos teatrales interpretados con la cara y el cuerpo, miradas intensas y fijas, gruñidos, etc., un completo y eficaz sistema de signos que sirven tanto para expresar intenciones como respuestas.


Hasta hace no mucho tiempo se creía que el lobo dominante o líder supremo era el individuo más corpulento o fuerte de la manada. Actualmente se cree, sin embargo, que los lobos que detentan el poder y controlan todos sus congéneres son precisamente aquellos que mejor dominan el lenguaje de los gestos.

El Jefe de la Manada


En el entorno natural, algunos cánidos se llevan siempre la mejor parte de todo: disfrutan de la porción más grande de la presa, del lugar más seguro para dormir, de las atenciones de los otros, que los acicalan y asean, de aliados dentro del grupo que los apoyan, mientras que otros tienen que conformarse con lo que estos privilegiados desdeñan. Obviamente, los primeros tienen más oportunidades de aparearse y procrear hijos sanos que aquellos que deben esperar, hambrientos, a que los primeros se harten de comer, dormir en la parte más exterior y expuesta de la guarida y arreglárselas casi sin ninguna atención por parte de los demás. A estos cánidos que se llevan siempre la mejor parte de todo y tienen, en consecuencia, más posibilidades de procrear se les denomina individuos Alfa o dominantes.


Este ordenamiento social no debe extrañar mucho a los humanos. Porque entre nosotros en una empresa el director es que tiene todos los privilegios. De hecho, lo que ha hecho posible que humanos y perros hayan llegado a llevarse tan bien han sido precisamente las semejanzas existentes entre la estructura social humana y la canina. En resumidas cuentas, cuando un perro vive con nosotros en casa entiende que nosotros somos los jefes, y que es a nosotros a quienes corresponde elegir, mientras que a ellos les toca indefectiblemente conformarse con lo que nosotros rechacemos.


Es precisamente la estructura jerárquica de la jauría lo que impide que surjan conflictos entre ambas especies. Ahora bien, en un animal tan inteligente y adaptable como el perro doméstico, ciertas experiencias podrían anular esta sumisión instintiva. Y es aquí donde entra en juego el aprendizaje.

El Aprendizaje


Los perros aprenden muy rápido cuando les conviene. Si obtienen algo que les guste con determinada conducta, tenderán a repetirla; si no, lo más probable es que la abandonen.


En este principio se basa la teoría del aprendizaje. Los perros aprenden de forma muy similar a la nuestra. Sabemos, por ejemplo, que si cuando un niño hace algo por primera vez (aplaudir, por ejemplo) le damos a continuación un caramelo, es probable que vuelva a intentarlo. Tras batir la palmas unas cuantas veces y recibir las correspondiente golosinas, es muy probable que el niño se ponga a aplaudir con entusiasmo para demostrar que han aprendido ya a hacerlo. Si por el contrario, se hubiese castigado al mismo niño por batir las palmas, o simplemente se le hubiese ignorado mientras lo hacía, lo más probable es que el aplauso hubiera durado poco tiempo y el niño no hubiese vuelto a batir las palmas más adelante.


Conviene tener en cuenta que lo que un humano adulto considera un castigo puede parecerle un premio a los niños o a los perros. Si necesitan o desean que les prestemos más atención, una regañina o incluso un castigo físico puede parecerles un premio, ya que para ellos es mejor eso a que se les siga ignorando. Tal vez esto explica por qué algunos niños se portan tan mal en el supermercado o algunos perros empiezan a hacer gamberradas en cuanto llegan visitas.


¿Son de Verdad Tan Inteligentes?


El perro nos parece a veces más inteligente que los otros animales domésticos, como por ejemplo un gato, porque encuentra la forma de conseguir lo que se propone y porque repite conductas por las que antes ha sido premiado. No obstante, la inteligencia es algo difícil de medir. Tal vez lo único que ocurre es que a los perros se les da mejor comunicarse con nosotros de forma que nosotros les entendamos.


Es posible adiestrar a otros animales, por ejemplo; los gatos, los cerdos, las gallinas.. etc.., de la forma en que adiestramos a los perros, pero motivándolos y comunicándose con ellos de otro modo. Los gatos por ejemplo son más independientes que los perros, a los gatos no le gusta que los dominen y por lo tanto no buscan nuestra aprobación, y a los perros les gusta ser dominados y si buscan nuestra aprobación.


Para poder recibir clases de adiestramiento, apuntarse a cursos o simplemente una modificación de la conducta de su perro, pueden escribirnos al siguiente correo dejando sus datos y localidad; psicolmascot@gmail.com

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)



Copyright © Por: Erik Farina, Etólogo Canino y Adiestrador Profesional


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jueves, 22 de agosto de 2013

El Perro y sus Instintos de Caza

Erik Farina 2012
La Agudeza Sensorial

Todos los órganos de los sentidos del perro están expresamente diseñados para asistirlo en la caza. Su agudo olfato le permite rastrear una presa a kilómetros, incluso horas después de que la pieza se haya marchado. Sus ojos, sobre todo si se trata de Lebreles, que se guían de la vista más que del olfato para cazar, les permiten detectar hasta el más insignificante movimiento que pueda producirse en extensiones muy vastas. Los perros poseen también muy buen oído, y pueden captar hasta el más leve murmullo producido por las posibles presas.


El cuerpo del perro ha sido modificado por los criadores para incrementar su habilidad como cazador. Los Lebreles (cazador de liebres) tienen cuerpo de Sprinter para alcanzar liebres y conejos en plena carrera; los Terrier pueden, por su parte, colarse por los más angostos escondrijos en busca de alimañas, y los perros de pastor, rápidos y con excelentes reflejos, tienen la agilidad necesaria para acechar a otros animales.

Compañeros de Caza

Durante milenios, los perros han acompañado a los humanos en las partidas de caza, desde cuando cazaban en busca de alimento hasta la actualidad (con fines deportivos). Muchas razas actuales proceden de la especialización de los perros.

La caza consta de diferentes fases y tareas. La primera consiste en detectar las presas, y con este propósito se criaron numerosas razas especializadas en el rastreo. Los rastreadores, dotados de un finísimo olfato, suelen trabajar en jauría, siguiendo el rastro aromático dejado por las presas en la vegetación al pisarla o incluso en el propio aire. El Bloodhound, el Beagle, el Foxhound y el Basset son todos perro de rastreo.

Los Lebreles, entre los que se incluyen el Afgano (Galgo de Afganistan o Tazi), el Greyhound y el Whippet, confían más en la vista que en el olfato para localizar las presas. También existen los perros de muestra, que además de detectar las presas, avisan al cazador de diferentes formas de su localización. Un ejemplo es el Kurzhaar, al que se suman los Bracos y Pointers. Los Spaniels, además, levantan la caza, obligándola a salir de su escondrijo para que el cazador pueda dispararla o atraparla con la red.

En la caza mayor, hay que atacarla, y para ello se criaron razas caninas como el Irish Wolfhound y el Deerhound. Para la caza de aves que se abaten, las presas deben ser trasladadas hasta donde se encuentra el cazador, y después hasta su casa, y para ello se criaron todas las razas de cobradores o Retrievers. 


Cobrar Las Presas

Entre los cobradores o Retriever destacan dos razas sumamente estimadas actualmente como perros de compañía: el Golden Retriever y el Labrador Retriever, además de otras muchas como el Retriever de pelo liso, el Retriever de pelo rizado, el Retriever de la Bahía de Chesapeake y el Retriever de Nueva Escocia, todas ellas hábiles igualmente para cobrar piezas en tierra o en agua.

Todos los cobradores tienen algo en común: les encanta sostener y transportar cosas con la boca. Si se les adiestra adecuadamente, aprenden a traer a su propietario cualquier objeto. Los Retriever son famosos por su carácter apacible, sumiso y paciente con los humanos. Aunque siempre hay excepciones, es precisamente este rasgo de su carácter lo que les permite traer de buen grado al propietario las presas intactas. Un perro menos sumiso y complaciente que el Retriever probablemente huiría con la presa y se la comería tranquilamente donde nadie lo molestara.

Canalizar los Instintos de Caza y Cobro


Actualmente los perros suelen ser animales de compañía más que compañeros de caza, y esta nueva función conlleva un inconveniente: el animal no puede dar salida a sus instintos de caza. Muchos perros, durante el paseo, se descontrolan persiguiendo presas equivocadas, como alguien que sale a correr, un ciclista o una ardilla en el parque. Este comportamiento puede ocasionar serios trastornos. Los Retriever, en concreto, con frecuencia se convierten en perros ladrones, pues su instinto los lleva a cobrar falsas piezas y salir corriendo.

Para evitar estos problemas y permitir que el perro se realice, es fundamental canalizar sus instintos de caza y cobro por medio de ejercicios de obediencia o agilidad, adiestrándolos como perros de trabajo o sencillamente jugando con ellos. Un perro de trabajo sin empleo se buscará probablemente ocupación por sí mismo, y corresponde al propietario dar salida a sus habilidades e instintos naturales para evitar males mayores. Si se le proporciona una ocupación no necesitará hacer travesuras.

Para un correcto adiestramiento de su perro, una educación canina o una modificación de conducta, puede escribirnos al correo; psicolmascot@gmail.com Nos pondremos en contacto con usted para poder ayudarle con su problemas o necesidades de su perro.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

miércoles, 21 de agosto de 2013

Proteja a sus mascotas de estas arañas

Las arañas están por todas partes! Hay más de 30.000 especies de arañas en el mundo.

La buena noticia, sin embargo, es que en la mayoría de los casos, las picaduras de las arañas causan poco más que un dolor en una zona y una inflamación. La mayoría de las especies de las arañas son incapaces de penetrar en la piel humana o animal. Por suerte, en los EE.UU., sólo hay unas pocas especies de arañas cuya picadura puede causar problemas graves en las personas y animales domésticos. Estas son la Araña Viuda, la araña Reclusa Marrón y la Araña Hobo.

La Araña Viuda pertenecen al género Latrodectus. La araña viuda negra recibe su nombre de la práctica de la hembra de matar al macho después del apareamiento, aunque esto no siempre ocurre con todas las especies.

Hay cinco especies de arañas viuda que se encuentran en los EE.UU.:

-La Negra o araña viuda negra del sur (Latrodectus mactans) se encuentra en todo el país. Esta es la típica viuda negra con el patrón del reloj de arena rojo en el abdomen ventral de la hembra (barriga).

-La araña viuda negra occidental (L. hesperus) se encuentra en el oeste de los EE.UU.

-La araña viuda del norte (L. various) es común en el norte de los EE.UU. Su reloj de arena no está unido y aparece más como manchas en su abdomen.

-La roja o la araña viuda de patas rojas (L. bishop) se encuentra en el centro y el sur de de Florida.

-La araña viuda marrón (L. geometricus) también se encuentra en Florida. Esta araña es de color marrón con un reloj de arena de color naranja .

A la araña la viuda le gusta los lugares oscuros no perturbados. Se pueden encontrar en el interior de edificios o en el exterior en la hojarasca. Estas arañas no son agresivas y sólo pican a la defensiva. Los gatos tienden a tener múltiples o severas picaduras debido a su propensión a meterse y acosar a la araña. Las picaduras de la araña son más típicamente de las hembras, porque los colmillos de los machos son demasiado cortos para penetrar con eficacia en la piel.

El veneno de la araña viuda se absorbe en el sistema circulatorio donde causa signos neurológicos. Las picaduras son inmediatamente muy dolorosas. En la piel sin pelo, se ve un ligero enrojecimiento que puede señalarse con dos heridas punzantes pequeñas de 1-2 mm. Entre los 30 minutos a las dos horas, produce calambres musculares que comenzarán cerca del sitio de la picadura y luego se extenderán a otros grandes grupos musculares. El picor del dolor dura entre dos o tres horas. La presión arterial es alta y la alto ritmo cardíaco son muy comunes. A continuación pueden ocurrir signos del progresivos, vómitos, diarrea, parálisis y muerte. Los gatos son más susceptibles a lo graves problemas más que los perros.

Una sola picadura a un perro o a un gato puede causar síntomas que amenacen su vida, pero, afortunadamente, las "picaduras secas" (sin liberar veneno) son posibles. La gravedad de los síntomas depende de dos conjuntos de factores; la araña y la víctima. Los factores dependientes de la araña incluyen el tamaño de la araña, la cantidad de veneno inyectado y la época del año (aparecen más con las temperaturas más cálidas para aumentar la toxicidad de veneno). Las variables dependientes de las víctimas son las especies de los animales, el tamaño del animal (animales pequeños son más susceptibles), el lugar de la picadura, los problemas de salud subyacentes y la edad (las víctimas más jóvenes y mayores muestran signos más severos).

Cualquier sospecha de una picadura de la viuda debe ser evaluada por un veterinario. El tratamiento consiste con medicamentos analgésicos y relajantes musculares. Hay un antídoto, pero también la disponibilidad de uso de animales es esporádica en el mejor de los casos, aunque se ha utilizado en al menos un gato con buenos resultados. La mayoría de los animales se recuperan en 48 a 72 horas, aunque algunas personas reportan debilidad y fatiga que dura semanas o meses. Las muertes son poco frecuentes, con estimaciones que van desde el 1% al 6% en los seres humanos.

La Araña Reclusa Marrón y La Araña Hobo

Hay unas pocas especies de arañas en los EE.UU. que pueden causar una gran área de daño celular (necrosis) con sus picaduras. La Araña Reclusa Marrón (Loxosceles reclusa), tiene una marca en forma de violín distintivo en la espalda. Por lo general, se encuentran en el centro sur de los EE.UU. (Texas a través de Georgia), pero se pueden encontrar como lejos al norte como Iowa, en el centro de Illinois e Indiana. La araña Reclusa Marrón es nocturna y no agresiva. Otras especies de Loxosceles pueden producir heridas que no son tan graves como la picadura de la araña Reclusa Marrón. La araña Hobo (Tegenaria agrestis) se encuentran en Washington, Oregon y Idaho (así como el oeste de Canadá y Alaska), y pueden causar lesiones necróticas similares como la reclusa marrón. La arañas marrones son grandes, agresivas y construyen sus redes a nivel del suelo o en los sótanos.

El veneno de la araña Reclusa contiene compuestos que destruyen las membranas celulares. El veneno atrae a las células blancas de la sangre, lo que también aumenta el daño celular. Si es absorbido en el torrente sanguíneo, el veneno puede romper los glóbulos rojos, causando anemia. El veneno también afecta a la coagulación y puede causar una hemorragia.

Inicialmente, las picaduras son sólo un poco dolorosas. Durante un período de ocho horas, la picadura se convertirá en rojo, hinchada y sensible. En las personas, es posible que observen una lesión "ojo de buey", pero esto rara vez se ve en los gatos y en los perros debido a su pelaje. El tejido alrededor de la picadura comienza a morir, y una herida tan grande como de 25 centímetros y medio de diámetro puede ocurrir. La cicatrización es lenta y puede tardar meses.

Los perros y los gatos son tratados con medicamentos para el dolor y antibióticos. Los cambios de vendaje varias veces pueden ser necesarios durante varias semanas. Algunas heridas pueden incluso requerir un cierre quirúrgico. Los animales con anemia o problemas de coagulación pueden necesitar líquidos intravenosos y transfusiones de sangre. Afortunadamente, la mayoría de los casos sólo muestran signos locales leves, pero si usted sospecha que su mascota ha sido picada por una de estas especies de arañas, consulte a su veterinario.


Las Tarántulas

Hay algunas especies de Tarántulas que se encuentran en los EE.UU. que producen veneno que puede causar dolor local. Las tarántulas se encuentran en la naturaleza en el suroeste, las regiones centrales y occidentales del país. También se han vuelto cada vez más populares como mascotas exóticas en el hogar, donde los animales peludos de cuatro patas pueden encontrar estas rarezas de ocho patas igualmente peludos.

No es sólo el leve veneno que puede causar problemas para los animales domésticos: La ingestión de los pelos rígidos que cubren las patas de la araña por los animales domésticos también pueden causar babeo, irritación bucal, dolor y vómitos. Las tarántulas pueden realmente "lanzar" estos pelos irritantes a los blancos cuando se sienten que están en peligro, por lo que nunca debe poner la cara cerca de una tarántula o permitir que su perro se acerque tanto tampoco.

Sin embargo, a pesar de la inspiración de Hollywood, que induce al miedo la reputación de tarántulas, no se debe esperar ningún problema serio si su perro es picado. Las tarántulas están en realidad en más peligro de su perro o su gato de que la araña es para ellos. Las tarántulas pueden saltar y puede ser heridas en una caída. Además, este comportamiento de saltar hace irresistibles "como juguetes" para los perros y los gatos, y las tarántulas puede morir a causa de una mordedura de un animal doméstico. Sin embargo, como siempre, si usted sospecha de que su mascota ha tenido un encuentro con una amiga tarántula, asegúrese de consultar a su veterinario.

Mantener una distancia amistosa

Las arañas de todo tipo son omnipresentes en el medio ambiente, y puede ser difícil de evitar por completo que su mascota entre en contacto con ellas. También son beneficiosas para ayudar a mantener las poblaciones de otras plagas con errores en la bahía, por lo que no queremos hacer daño a la araña que está simplemente ocupándose de sus propios negocios en el exterior. Sin embargo, puede hacer todo lo posible para reducir al mínimo cualquier riesgo para su perro, manteniéndolo fuera de las áreas donde las arañas están notablemente más presentes, como los sótanos, espacios angostos o edificios exteriores, como cabañas o cobertizos. Sacuda las toallas o las mantas de su perro o gato antes de usarla. Limpie regularmente el polvo y aspire las telas que convive lejos de las áreas donde su mascota le gusta jugar o descansar. Por último, mantener ordenado todo con un mínimo con el fin de reducir cualquier probabilidad para un hábitat de una araña en su casa.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Fari

martes, 20 de agosto de 2013

Adiestramiento Canino; No Comer Sin Nuestra Orden.

Erik Farina año 1994
¿Cómo Enseñar al Perro a No Comer sin Nuestra Autorización?

Muchos propietarios de perros, tienen problemas de que le comen todo por la calle, en el campo, en las terrazas, o por donde lo pasean. Lo peor son los comentarios de los perros han enfermado a causa de haber ingerido comida envenenada o peor aun han muerto. Muchas veces comen cualquier porquería, animales muertos o sobras de comida, ingieren todo lo que se encuentran en su camino, si que su amo se lo impida.

Para evitar estos accidentes, es necesario enseñar al perro a no comer sin nuestra autorización. Este adiestramiento debe empezarse aproximadamente a partir de los 3 meses de edad. Sin embargo, para ello nos será de mucha ayuda que antes, durante la edad comprendida entre los dos y los tres meses hayamos educado al cachorro a no comer porquerías.

¿De qué nos serviría tener y preparar un buen perro que no coma del suelo si en un momento dado llega un extraño ofreciéndole una recompensa envenenada y se la come? A partir pues de la temprana edad de tres meses, enseñaremos al cachorro a no coger ningún tipo de comida y lo haremos de la siguiente forma.

En primer lugar, el perro ha de aprender que sólo debe comer lo que está en su plato; para ello, le pondremos las comidas siempre a las mismas horas y con el mismo recipiente, diciéndole simultáneamente la orden “come”. Fuera de esas horas le tendremos completamente prohibido que coma nada.

Si el perro convive con nosotros en casa y nos pide algo de comida mientras estamos comiendo, haremos como que no nos enteramos, y si sigue insistiendo, le pondremos en su plato su comida y seguido de la orden a tu sitio. Sobre todo, no hay que caer nunca en la tentación de darle ni un solo bocado. Durante nuestras horas de comida, debemos acostumbrarlo a estar en su sitio, y hacer coincidir con su toma de comida, o haberlo enseñado a estar con un juguete interactivo con premios.

Erik Farina año 1994
Por otra parte, para que el perro no robe nada de comida, empezaremos por inculcarle que la cocina es una zona de la casa en la el perro tendrá prohibida la entrada si no estamos presentes, o hacer de la cocina una zona segura de que no puede obtener nada de ahí. Además. Deberíamos provocar situaciones en las que facilitemos al perro la tentación de coger comida que no debe, que es cuando podremos corregirlo justo en el acto. En el preciso momento en que el perro vaya a tocar la comida que está a su alcance, lo corregiremos, eso no puede pero de mi mano si.


Continuaremos haciendo la misma rutina durante varios días (a poder ser dos o tres veces al día), aunque a medida que el perro lo vaya aprendiendo nos iremos alejando; pasaremos de estar a su lado a separarnos un metro, dos, tres..etc.. Después nos escondemos, pero pudiendo controlarlo visualmente, y seguiremos así hasta tener la seguridad de que el perro no toca la comida, incluso sin nuestra presencia.

En caso de una actuación correcta, acabaremos siempre la prueba elogiándolo efusívamente. Si por el contrario, en alguna ocasión el perro se nos adelanta en la acción y llega a robar el bocado, lo llamamos y se lo corregimos cambiando lo que tiene por algo mas sabroso de nuestra mano, no lo castigaremos nunca, ni reñirle y nunca gritarle, hay que hacerlo de modo positivo siempre.

Podemos utilizar también un método de dejar la comida a su alcance en un objeto que al caer haga ruido, como los objetos metálicos. Colocaremos la comida de tal manera que al querer cogerlo, caiga al suelo haciendo un ruido aparatoso, como los cazos, o cualquier cubo metálico. En ese momento entraremos rápidamente y observaremos la reacción del perro, si se retira por el mismo lo dejaremos tranquilo, y nunca reñirle. Repetiremos la acción durante unos días aumentando el ruido.

Si el perro tiene el vicio de coger todas las porquerías en la calle, actuaremos de la siguiente manera; lo llevaremos, atado con la correa, lo acercaremos a la basura, trozo de comida, o otra cosa comestible, despertando el interés por eso. Cuando el perro vaya a cogerlo le diremos el “No” y le premiaremos enseguida la acción de no cogerlo con algo que le guste a el, sea un juguete o comida. De esta manera iremos repitiendo el ejercicio, alargando paulatinamente la correa hasta hacerlo con una de 10 metros. Si aún así el perro se adelanta a nuestra acción y coge el objeto no deseado sin querer soltarlo, simultáneamente le diremos el “No” y se lo quitaremos de la boca y se lo cambiamos por algo que le guste mucho a el, nunca le reñiremos, ni gritaremos, siempre hacerlo en positivo.

Erik Farina año 2012
Como mencioné antes, si el perro ha asimilado de muy cachorro el aleccionamiento de no comer porquerías y de no pedirnos nada mientras comemos, esto nos será de gran ayuda para adiestrarlo a continuación a que no coja comida que no sea de su plato y que no le ofrezcan con la mano otras personas, sin nuestra aprobación.

Aquí reflejaré el método más natural, que nos servirá también para fomentar la relación guía perro, aprendiendo a su vez éste último que es lo que queremos de el. A la edad aproximada de seis meses, habrá aprendido el adoctrinamiento de que sólo debe comer tras nuestra explícita orden.

Tentaremos al perro, poniéndole un trozo de carne, pescado, etc.. en el suelo delante de él, mejor si empezamos haciéndolo en casa o en el jardín. La reacción del animal será la de ir a cogerlo; entonces nosotros se lo impediremos diciéndole “No” y si es necesario, cubriendo la comida con nuestra propia mano, y le premiaremos rápidamente la acción de no comer del suelo, pero si de nuestra mano.

Tras repetir la acción varias veces y cuando el perro ya resista la tentación de cogerlo, nos iremos separando poco a poco de él, reaccionando como al principio si él vuelve a mostrar interés por el trozo de comida. Este procedimiento lo iremos repitiendo durante unos días y siempre acabaremos la lección retirando nosotros el trozo de comida.

Tan pronto como el perro se autocontrole unos instantes sin intención de coger la comida y sin nuestra presencia, nos acercaremos a él y le premiaremos con lo que más le guste a nuestro perro y que sea de nuestra mano a la vez que le damos la orden de “come”. Cuando lo haya ingerido le alabaremos efusivamente.

Repetiremos este ejercicio hasta que veamos que nuestro perro ha asimilado perfectamente que sólo comerá después de nuestra orden, cambiando el lugar de los ejercicios y el tipo de comida. Incluso con su recipiente de comida, le enseñaremos que sólo comerá al darle la orden.

Erik Farina año 2012
Para el siguiente paso necesitaremos la ayuda de algún amigo al que le diremos que ponga unos bocados en ciertos puntos del campo o de un camino, determinados anteriormente por nosotros. A continuación, iremos paseando por allí con nuestro perro atado. Cada vez que pasemos por el lugar donde esté la comida, si el perro tiene la intención de cogerla, le diremos el “No” dándole simultáneamente un premio que le guste mucho y de nuestra mano con la orden come y muy bien.

En el caso de que llegue a cogerla, se la haremos soltar de la boca. Siempre procuraremos que no llegue a comérsela. La prueba se repetirá hasta que el perro haga caso omiso de los bocados.

En el siguiente paso, dejaremos al perro en posición de “tumbado”. Se le acercará un desconocido dejando caer delante de el perro un trozo de comida y nosotros reaccionaremos inmediatamente premiando al perro si nos mira y no la coge, y lo felicitaremos efusívamente. Una vez superado este ejercicio, procederemos a la misma operación, sólo que ahora el desconocido invitará al perro a que coma el trozo de comida. Inmediatamente, si nos mira y no lo coge, le premiaremos. Podemos darle la aprobación también de comer de la mano si es un amigo, o si queremos que otras personas lo hagan siempre con nuestra aprobación.

Si bien al principio nos mantendremos cerca de nuestro perro, igual que en las anteriores ocasiones, iremos separándonos hasta llegar a escondernos del perro, aunque nosotros sí debemos observarlo por si fuera necesaria la corrección.

De lograr todo lo descrito en diferentes lugares, con distintos tipos de comida y con ayudantes diversos, podemos tener la certeza de que nuestro perro no comerá nunca ni de extraños ni porquerías que le puedan salir al paso. Entonces habremos conseguido nuestra meta deseada.

Puede ponerse en contacto con nosotros, si necesita asesoramiento o ayuda en el adiestramiento de su cachorro o perro adulto a no comer cosas en la calle, en el parque o de extraños. Les atenderemos inmediatamente de recibir el correo si nos escriben a: psicolmascot@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot 

lunes, 19 de agosto de 2013

El Perro Que Juega Solo en el Río.

Un estudiante que vive en Japón, se encontró con este simpático perro en la ciudad de Kobe. Al principio pensó que era un perro vagabundo o solitario que necesitaba ayuda, pero luego ya le dijeron que tenia dueño y que lo lleva al río y lo deja allí jugando. El estudiante sacó de su teléfono y lo grabo y lo subió a youtube, dejándonos este precioso regalo para que podamos disfrutarlo.


El pobre perro, para poder jugar y quemar esa sobre energía que acumula, utilizó su gran ingenio con una pelota y un río. Deposita la pelota en el agua y la corriente la lleva hacia abajo y el perro va detrás y la adelanta esperando a cogerla otra vez y volver hacer el circuito.


El Perro utilizó un tramo del río para aprovechar esa corriente y así idear un juego, se creo su pequeño campo de juego, sin la ayuda del hombre ni que interviniera nadie en enseñarle. El ingenio de este perro fue suficiente para tener su zona de juego y estimulación mental y descarga de su energía acumulada.


Esto nos demuestra que los perros tienen una capacidad de inteligencia muy grande, son los animales más próximos al humano, esto nos demuestra de la gran integración que tienen con nosotros. Solamente la pelota esta creada por el hombre, pero creo que si el tuviera un objeto creado por la naturaleza como un trocito de una rama, y la viera flotar, seguramente la hubiera utilizado como su juguete en su zona de juego.


Lo que es seguro es que este perro es feliz y puede descargar su energía en el juego, y cuando llega a su hogar estará tranquilo y relajado. Solamente nos queda a nosotros poder ver el vídeo y disfrutar viéndolo.

Vídeo: 





Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

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