miércoles, 6 de noviembre de 2019

Etología Canina - La Conducta del Perro

Erik Farina año 2000
Mucha gente está acostumbrada a ver al perro como un miembro más de la familia que acaban olvidando tanto sus limitaciones como sus habilidades puramente caninas. El comportamiento canino es una maravillosa fusión entre lo instintivo y lo aprendido. 

Casi cualquier rasgo de su conducta responde a una necesidad instintiva de proporcionar la reproducción y garantizar la conservación de la especie en el entorno salvaje. 

Educar a un perro, enseñarlo a convivir con nosotros en nuestro mundo, no es otra cosa, en definitiva, que enseñarlo a dar rienda suelta a sus instintos naturales, pero en el momento y el lugar oportunos.


Miembros de la Jauría

Los perros son animales sociales, y como tal desean por instinto sentirse integrados en la estructura social del grupo y trabajar en equipo en la jauría. En el entorno natural, ningún cánido conseguiría sobrevivir mucho tiempo fuera del grupo, ya que para cobrar piezas de gran tamaño es imprescindible cazar en equipo. Por esta razón las jaurías de cánidos salvajes están siempre jerarquizadas y presididas por normas que establecen quién tiene derecho a aparearse en la manada y a quién corresponde el privilegio de alimentarse en primer lugar una vez matada la presa.

Naturalmente, siempre hay alguno que intenta desafiar el orden social establecido, pero, para evitar graves lesiones que hubieran perjudicado a la manada en general, la evolución de la especie sustituyó las mutuas agresiones por toda una serie de comportamientos rituales que permiten resolver cualquier conflicto entre los miembros sin derramamiento de sangre. Estos ritos incluyen gestos teatrales interpretados con la cara y el cuerpo, miradas intensas y fijas, gruñidos, etc., un completo y eficaz sistema de signos que sirven tanto para expresar intenciones como respuestas.

Hasta hace no mucho tiempo se creía que el lobo dominante o líder supremo era el individuo más corpulento o fuerte de la manada. Actualmente se cree, sin embargo, que los lobos que detentan el poder y controlan todos sus congéneres son precisamente aquellos que mejor dominan el lenguaje de los gestos.

Erik Farina año 2000
El Jefe de la Manada

En el entorno natural, algunos cánidos se llevan siempre la mejor parte de todo: disfrutan de la porción más grande de la presa, del lugar más seguro para dormir, de las atenciones de los otros, que los acicalan y asean, de aliados dentro del grupo que los apoyan, mientras que otros tienen que conformarse con lo que estos privilegiados desdeñan. 

Obviamente, los primeros tienen más oportunidades de aparearse y procrear hijos sanos que aquellos que deben esperar, hambrientos, a que los primeros se harten de comer, dormir en la parte más exterior y expuesta de la guarida y arreglárselas casi sin ninguna atención por parte de los demás. A estos cánidos que se llevan siempre la mejor parte de todo y tienen, en consecuencia, más posibilidades de procrear se les denomina individuos Alfa o dominantes.

Este ordenamiento social no debe extrañar mucho a los humanos. Porque entre nosotros en una empresa el director es que tiene todos los privilegios. De hecho, lo que ha hecho posible que humanos y perros hayan llegado a llevarse tan bien han sido precisamente las semejanzas existentes entre la estructura social humana y la canina. 

En resumidas cuentas, cuando un perro vive con nosotros en casa entiende que nosotros somos los jefes, y que es a nosotros a quienes corresponde elegir, mientras que a ellos les toca indefectiblemente conformarse con lo que nosotros rechacemos.


Es precisamente la estructura jerárquica de la jauría lo que impide que surjan conflictos entre ambas especies. Ahora bien, en un animal tan inteligente y adaptable como el perro doméstico, ciertas experiencias podrían anular esta sumisión instintiva. Y es aquí donde entra en juego el aprendizaje.

Erik Farina año 2000
El Aprendizaje

Los perros aprenden muy rápido cuando les conviene. Si obtienen algo que les guste con determinada conducta, tenderán a repetirla; si no, lo más probable es que la abandonen.

En este principio se basa la teoría del aprendizaje. Los perros aprenden de forma muy similar a la nuestra. Sabemos, por ejemplo, que si cuando un niño hace algo por primera vez (aplaudir, por ejemplo) le damos a continuación un caramelo, es probable que vuelva a intentarlo. 

Tras batir la palmas unas cuantas veces y recibir las correspondiente golosinas, es muy probable que el niño se ponga a aplaudir con entusiasmo para demostrar que han aprendido ya a hacerlo. Si por el contrario, se hubiese castigado al mismo niño por batir las palmas, o simplemente se le hubiese ignorado mientras lo hacía, lo más probable es que el aplauso hubiera durado poco tiempo y el niño no hubiese vuelto a batir las palmas más adelante.

Conviene tener en cuenta que lo que un humano adulto considera un castigo puede parecerle un premio a los niños o a los perros. Si necesitan o desean que les prestemos más atención, una regañina o incluso un castigo físico puede parecerles un premio, ya que para ellos es mejor eso a que se les siga ignorando. Tal vez esto explica por qué algunos niños se portan tan mal en el supermercado o algunos perros empiezan a hacer gamberradas en cuanto llegan visitas.

¿Son de Verdad Tan Inteligentes?

El perro nos parece a veces más inteligente que los otros animales domésticos, como por ejemplo un gato, porque encuentra la forma de conseguir lo que se propone y porque repite conductas por las que antes ha sido premiado. No obstante, la inteligencia es algo difícil de medir. Tal vez lo único que ocurre es que a los perros se les da mejor comunicarse con nosotros de forma que nosotros les entendamos.

Es posible adiestrar a otros animales, por ejemplo; los gatos, los cerdos, las gallinas.. etc.., de la forma en que adiestramos a los perros, pero motivándolos y comunicándose con ellos de otro modo. Los gatos por ejemplo son más independientes que los perros, a los gatos no le gusta que los dominen y por lo tanto no buscan nuestra aprobación, y a los perros les gusta ser dominados y si buscan nuestra aprobación.


Para poder recibir clases de adiestramiento, apuntarse a cursos o simplemente una modificación de la conducta de su perro, pueden escribirnos al siguiente correo dejando sus datos y localidad; psicolmascot@gmail.com

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)




Copyright © Por: Erik Farina, Etólogo Canino y Adiestrador Profesional

martes, 5 de noviembre de 2019

¿Puede un Perro Tomar Decisiones? - ¿Piensan Los Perros?

Erik Farina 2014
Consideramos a los perros animales bastante inteligentes, pero.. ¿realmente piensan?


De acuerdo con el Biólogo Evolucionista Marc Bekoff, “Sí”, cree que los perros realizan los mas profundos pensamientos mientras juegan. “El juego es solo el lugar para estudiar el pensamiento animal, los sentimientos de los animales.” Dijo Marc. Es donde el cerebro de los cánidos se vuelven creativos.


Un perro de 11 kilos tiene un cerebro de 70 gramos, es decir una vigésima parte del cerebro humano. En el cerebro de un perro hay 160 millones de neuronas, contra los 100 mil millones que posee el cerebro humano.


El Juego de los perros es totalmente impredecible, mientras que el comportamiento de apareamiento, o depredador, o el agresivo, serían muy predecibles. El juego en realidad es muy variable.” dijo Marc. Durante el juego los perros adaptan sus respuestas a cada segundo en un flujo de decisiones espontaneas que es lo que Marc considera pensar.


“ Cuando hablo de matices, juego y afinación, realmente parece un argumento para probar la inteligencia y la cognición.” Dijo Marc.


Marc ve pruebas en comportamientos tan simples como lo que el llama reverencia del juego: “ La reverencia del juego es cuando un perro o un lobo se agacha sobre las cuatro patas, pone el trasero hacia arriba agita el rabo y ladra, eso es una reverencia y es una invitación a jugar.” Dijo Marc.


Eso significa que todo lo que sigue es solo para divertirse, incluso si va haber comportamiento de predadores. “Como morder agitando la cabeza cuando muerde hacia los lados agitando la cabeza de un lado a otro.” Dijo Marc.


En los casos en el que el juego se endurecido la reverencia del juego se usa de otro modo diferente. “La usan para disculparse, con frecuencia lo usan después de un mordisco, un mordisco fuerte, diciendo lo siento te he mordido demasiado fuerte, perdóname.” Dijo Marc.


Esto es parte de la razón por la que Marc sostiene que los perros tiene sentido de la justicia e incluso de la moral. “ Los perros diferencian el bien del mal, ellos saben que esta mal morder fuerte a otro perro. Esta mal invitar a jugar a un perro y luego intentar aparearse con el o morderlo a golpes, si no hacen lo correcto para que el juego continúe, el juego se acaba.” Dijo Marc


No todo el mundo esta de acuerdo con la teoría de Marc, el psicólogo Clive Wynne, opina que los perros no son tan inteligentes como sus antepasados salvajes los lobos. Un indicador bastante claro es el tamaño del cerebro. “Es una realidad que el cerebro de un perro adulto casi nunca es mayor que el de un tercio del cerebro de un lobo adulto.” Dijo Clive.



En lo relativo al pensamiento, creo que el lobo tiene ventaja, los lobos tienen que pensar en todo para poder sobrevivir, los perros están mucho más acomodados. Sin embargo los expertos sostiene que tiene una capacidad de comprensión especial. Con mucha frecuencia citan la frase; De todo el reino animal, solo los perros parecen comprender que el gesto de señalar, significa en esa dirección.


Erik Farina 2014
Por lo tanto Clive, creó un experimento sencillo, que llevo acabo en un parque de lobos en Indiana , los Estados Unidos. Donde pudo evaluar la respuesta de los perro y los lobos al gesto de señalar. Como se esperaba los perros iban al lugar señalado con el dedo de Clive. Pero cuando realizó la misma prueba con los lobos, también fueron hacia el punto señalado con el dedo de Clive. Tirando por tierra la teoría de que solo los perros podían hacerlo. ¿Por Qué?..


Los lobos del parque han sido cuidado por seres humanos desde su nacimiento, como si se trataran de perros, y de acuerdo con Clive, es la experiencia cercana a las personas la que da a los animales la habilidad de entender una señal.


Clive llega a la conclusión, de que los perros no tienen ningún tipo de inteligencia especial, solo responden a un condicionamiento que se considera, comportamiento reflexivo y no pensamiento. No obstante puede que no sea tan sencillo.


Lo que hace a los perros únicos es que quieren afecto, atención, un vínculo emocional con los humanos, por tanto creo que esto muestra un poco más de poder mental, que una simple máquina de comer.


Sin embargo Clive sostiene, que el pensamiento animal, es solo el resultado de una programación biológica, incluso en los humanos.


Los humanos pensamos, pero somos máquinas pensantes, se trata de un producto de nuestra maquinaría biológica, esta es la que hace que tengamos esta habilidad.” Dijo Clive.


Marc está de acuerdo con la similitud que hay entre los humanos y otros animales, pero llega a una conclusión diferente. “ Mucha gente sostiene, que somos los únicos, que han sido programados para pensar, pero eso tiene que venir de algún lugar y de donde viene, es de otros animales. Si nosotros tenemos emociones, ellos también las tienen, si nosotros podemos pensar, ellos también, de lo contrario no sería biología.


Los perros pueden haber demostrado un rasgo fundamental de pensamiento, gracias a su capacidad de elegir.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Por: Erik Farina, Psicólogo Canino y Adiestrador Profesional


lunes, 4 de noviembre de 2019

El Cachorro que Muerde Todo

Erik Farina 2015
El Cachorro que Mordisquea:  

El cachorro que muerde todo, es muy común entre todas las razas de perros, sobre todo cuando a un cachorro le están saliendo los dientes. Aquí están algunas ideas sobre cómo detener a su cachorro de mordisquear los objetos no deseados.

El mordisquear es normal que los perros, pero puede causar problemas cuando sus zapatos, libros o muebles son el objetivo. Para corregir el problema de mordisquear es a menudo simplemente una cuestión de la prevención del mordisqueo indeseado fomentando al mismo tiempo de su perro de morder los juguetes del perro apropiados. 

Si el mordisqueo sólo ocurre cuando se queda solo, trate de hacer el confinamiento, y hablar con un adiestrador de perros calificado o psicólogo canino ya que esto puede ser un signo de ansiedad por separación o aburrimiento.

¿Por qué los perros mordisquean?

El mordisquear es generalmente una cosa normal y saludable de poder hacerlo cuando no es destructivo. Los perros muerden por muchas razones:

Para liberar la energía acumulada. - El Estrés. Por la Dentición, que generalmente se produce entre tres y seis meses de edad. - Debido a que simplemente encuentra una sensación agradable al mordisquear.

Tenga en cuenta que un comportamiento que parece de masticar o morder es realmente una introducción en la boca exploratoria. Los perros aprenden acerca de la sensación de un objeto y de su textura con la boca, en la misma manera en que las personas aprenden las cosas por las sensaciones con sus manos.

La Corrección del Mordisquear Indeseado

Debe comprarle los juguetes adecuados para que pueda morderlos. Entonces, cuando vea a su perro mordiendo algo inapropiado:

-Debe decirle "NO" o "Suelta" en voz alta. (Es un sonido similar al rugido de la madre, que a su cachorro tendrá como signo de desaprobación)

-Si el perro deja de mirar el objeto, debe darle una alabanza y darle a su cachorro su juguete preferido. No use zapatos viejos, calcetines o guantes, porque que en realidad le enseñará a su perro a poder masticar sus cosas.

-Felicite a su perro cada vez que lo veas mordisquear sus juguetes. Esto le enseña a su perro que no está mal el mordisquear, sólo morder las cosas equivocadas está mal.

-Asegúrese de que los cachorros tengan disponible juguetes para poder mordisquear en todo momento, especialmente durante la dentición.

-Cuando sea posible, ponga los artículos que le gusta mordisquear a su perro lejos o fuera de su alcance. Si no puede, mantenga a su perro fuera del área con las puertas o verjas de cierre.

-Cuando usted no esté en casa, debe tener a su cachorro en una habitación acondicionada y segura o en un transportín o una jaula amplia.

-Aumente su ejercicio, paseos y juegos con su adiestramiento.

Puede ponerse en contacto con nosotros, para una consulta, o para hacerle un programa de obediencia básicas del cachorro. Escríbanos al correo; psicolmascot@gmail.com

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


Copyright © Psicolmascot. Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

domingo, 3 de noviembre de 2019

La Importancia de Jugar con tu Perro

Erik Farina 2000
Hay un dicho muy común “La familia que juega unida permanece unida” esta frase muy bien pudo inspirarse en las relaciones que unen a un perro con su propietario. El juego está en la base de una relación sana entre ambos. Jugar juntos puede incrementar el entendimiento y el respeto entre ambos, y ayuda a mantener a los perros bajo control.

A pesar de ello, pocos propietarios sacan verdadero partido el juego. De hecho, ni siquiera enseñan a sus perros a jugar como es debido: divirtiéndose mucho, pero siempre bajo control. Algunos piensan que jugar con el perro significa ponerse a cuatro patas y revolcarse con él; seguramente ambos disfrutarán mucho, pero para el perro tal vez no sea precisamente educativa esta actitud.

Los perros utilizan el juego para practicar las normas sociales que rigen en la vida real. Revolcarse con ellos puede ser sumamente divertido, pero les enseña a saltar sobre la gente que está tendida en el suelo. Imagine qué pasaría si un niño se cayese de un columpio y su perro se lanzase al instante sobre él. No hay que permitir que aprendan jugando conductas que serían malinterpretadas en otro contexto o cuando usted no esté presente para controlar al perro.

Los Problemas con los Juguetes

Utilizar juguetes es una excelente forma de divertirse jugando, pero manteniendo al perro al mismo tiempo bajo control. No obstante, algunos propietarios tiene problemas para utilizarlos por dos motivos muy diferentes entre sí:que su perro no se interesa en absoluto por ellos o que se interesa tanto que, sencillamente no se lo devuelve.

Los juguetes pueden no interesar a un perro debido a su raza o debido a experiencias del pasado. Los Chiguaguas, por ejemplo, carecen del instinto que hace a otros perros perseguir los objetos lanzados por su propietario y traérselos de vuelta.

Erik Farina 2000

Por otra parte, hasta un cobrador nato como el Labrador Retriever puede rechazarlos si las malas experiencias le han enseñado a asociarlos con dolor físico o reprimendas.

La obsesión por los juguetes es un problema mucho más frecuente. Ocurre a menudo cuando un perro ha descubierto que su buena forma física le permite vencer a su propietario: hacerse con el juguete lanzado puede ser divertido, pero quedarse con él y no devolverlo por mucho que se lo pida..bueno, eso sí es una experiencia formidable.

No caiga en la tentación de aceptar este comportamiento, porque corregirlo mejorará sus relaciones con el perro. Conviene insistir para poder disfrutar de largas horas de juego sano, con distintos juguetes.

Enseñarle a Jugar

Es relativamente fácil enseñar a un perro a jugar con juguetes.

-Elija un juguete especialmente atractivo para un perro, como un muñeco de trapo o de tela de saco.

-Déjelo en el suelo o agítalo en el aire en frente del perro. Normalmente éste se acercará de inmediato a olfatearlo.

-En cuanto el perro toque el objeto, emita el signo de aprobación elegido o haga sonar un clicker y ofrézcale una golosina.

-Repita este ejercicio hasta que el perro toque el juguete con el morro para obtener el signo de aprobación y el premio.


-Ahora, espere. Cuando el perro descubra que tocarlo no sirve ya para obtener la aprobación y la recompensa, probablemente pruebe a hacer algo más explícito, como agarrarlo con la boca. Tenga paciencia. En cuanto lo agarre con la boca, signo de aprobación y premio.

Erik Farina 1994

El Cobrar los Juguetes para usted.

Tal vez su perro sepa ya lo divertido que es perseguir y dar caza a los juguetes, pero prefiere quedárselos para él solo en vez de traérselos a usted.

En ese caso puede recurrir a un truco de magia infalible: el del juguete doble.En primer lugar debe comprar dos juguetes idénticos que atraigan mucho a su perro.

-Lleve los dos al jardín o al parque. Arroje uno y deje al perro jugar con él durante un par de minutos. A continuación, llámelo. Si no vuelve con el juguete, tome el otro y lánzalo hacia arriba en el aire repetidas veces haciendo mucho ruido pero sin prestar atención al perro.

-Normalmente los perros acuden de inmediato a ver qué pasa, dejando caer el otro juguete. En cuanto llegue a donde usted está, emita su señal de aprobación, y a continuación lance el segundo juguete. Recoja entonces el primero y repita el ejercicio. Así siempre estará usted en posesión de uno de los dos juguetes.

-Sea cada vez más exigente con el perro antes de emitir la señal de aprobación y lanzar el juguete que tiene usted en su poder. Puede empezar por pedirle que deje caer el juguete en sus pies, o que lo acerque a su mano sin soltarlo, como condición para tomar y lanzar el segundo.



Su perro no tardará mucho en cobrar los juguetes para usted y entregárselos de buena gana.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

La Conducta Problemática del Perro

Erik Farina 2013
Mucha gente considera problemas de conducta actividades tan naturales en un perro como ladrar, escarbar, destrozar cosas con los dientes o incluso morder. El problema es que los propietarios no siempre saben en qué momentos, circunstancias y con qué intensidad esas conductas deben considerarse anormales.

Por tanto, la conducta de un perro es problemática sólo cuando sus propietarios la consideran así. Si por algún motivo le preocupa algo que hace su perro, actúe con rapidez. Pida al veterinario que le recomiende un especialista en conducta canina y vaya a la consulta cuanto antes. No obstante, hay reacciones tan antisociales, o incluso peligrosas, que exigen actuar en el mismo instante. El primer paso para resolver un problema es averiguar sus causas.

Las Estrategias Defensivas

Cuando un perro se siente amenazado, recurre a una de estas cuatro estrategias defensivas: la huida, la lucha, la inmovilidad total o la adulación, es decir, que puede salir corriendo en dirección contraria, adoptar una actitud agresiva, permanecer totalmente inmóvil con la esperanza de que el enemigo se marche o mostrar sumisión con el fin de aplacar su ira tendiéndose sobre el lomo o agarrando un juguete, por ejemplo. La estrategia elegida en cada caso depende de varios factores, como la raza del perro, sus experiencias previas y la situación concreta en que se produce el conflicto.

Estas estrategias defensivas se utilizan durante toda la vida. En general, los trastornos de la conducta se producen cuando el perro utiliza una de estas estrategias en exceso. El más serio trastorno de la conducta es la agresividad permanente, causada por un uso excesivo de la estrategia de lucha.

Fases de la Conducta Agresiva

Los perros normalmente sólo se comportan de forma agresiva cuando se sienten amenazados, y sólo atacan después de haber advertido hasta la saciedad que están dispuestos a hacerlo si es preciso. Esta advertencia suele ser si es preciso. Esta advertencia suele ser escalonada, es decir, el perro amenaza con gestos cada vez más explícitos, si ve que no ha logrado conjurar el peligro con el gesto anterior.

El Gruñido: Un gruñido es una advertencia. Cuando un perro se siente en peligro, lo primero que hace normalmente es permanecer totalmente inmóvil, aunque tal vez sólo por un segundo. Los humanos no suelen comprender esta advertencia y el perro, al ver que no retroceden, decide pasar al gruñido para hacerse entender mejor.

El Gruñir mostrando los dientes: Es el siguiente paso. Si gruñendo no ha logrado ahuyentar a quien le asusta, añade a las señales auditivas una señal visual. Generalmente, si está mostrándose agresivo por temor, sus orejas estarán apuntando hacia abajo y hacia atrás y las comisuras de los belfos estarán contraídas para dejar ver el mayor número de dientes posible.


La cola estará baja o incluso escondida entre las patas. Si el perro es, por el contrario, asertivo y se siente seguro de sí mismo, tal vez sus orejas estén apuntando hacia arriba y hacia delante, su cola alzada, y mostrará sólo los dientes frontales y arrugará el morro en vez de contraer las comisuras de los belfos para mostrarlos.

El Amago: Si el peligro persiste, el perro avanza hacia lo que le asusta dando dentelladas en el aire para mostrar lo que hará si no retrocede de inmediato. Normalmente, después de cada dentelleada retrocede de nuevo.

El Morder: Si ninguna de las anteriores estrategias dio resultado, es posible que el perro pase a atacar. La gravedad de su mordedura dependerá del número de advertencias realizadas, la raza y tipo del perro, las circunstancias en que se produjo el ataque y de si el perro había sido o no entrenado para no morder.

Erik Farina 2012
La Agresividad con los Humanos.

Un perro que se muestra agresivo con los seres humanos es peligroso. Si su perro gruñe amenazante, le enseña los dientes, le amaga o le muerde a usted o a cualquier otra persona, no faltan ningún motivo para alarmarse. Sobre todo si va a encontrarse con niños: en ese caso, intente ponerle el bozal o encerrarlo en su jaula o transportín o caseta portátil mientras busca ayuda de un profesional.

Si un perro le gruñe, está diciéndole claramente que desea verle retroceder por el motivo que sea. Aunque sea usted el humano, es el quien tiene los colmillos, así que deje de lado su amor propio y obedezca. Con demasiada frecuencia los propietarios piensan que ante todo deben salir airosos del conflicto y sólo consiguen que su perro los muerda. Si un perro se muestra agresivo, piense por qué lo hace. Tal vez algo le asuste. Si el suyo lo hace, pida consejo al veterinario o a un especialista en conducta canina de inmediato.

Agresivo con otros Perros

Los perros pueden mostrarse agresivos con sus congéneres de muchas maneras, algunas perfectamente normales. Por ejemplo, es muy natural que un perro adulto marque a un cachorro si éste intenta pasarse de la raya. De hecho, a su propietario le estará haciendo un favor (siempre que no sea una mordida con sangre). Y tampoco hay que alarmarse por las refriegas entre machos, destinadas a clarar la posición jerárquica de cada uno, si son ocasionales. Ahora bien, si se producen con excesiva frecuencia o son más violentas de lo debido, entonces es preciso pedir ayuda profesional a un experto en comportamiento canino.

Erik Farina 2015
Las Malas Costumbres

La Conducta Problemática

Ciertos problemas de conducta pueden solucionarse simplemente tratando de averiguar qué busca el perro al comportarse de esa manera y asegurándose de que deja de obtenerlo. Es el método opuesto al del castigo, que casi siempre resulta contraproducente.

El saltar sobre la gente. ¿Por qué salta su perro sobre la gente? Para él, se trata de un saludo amistoso. Sólo pretende acercarse más a su rostro.

La Prevención: Enseñe al cachorro a saludarle sentado o trayéndole un juguete. Nunca le preste la menor atención cuando salte sobre usted u otra persona, ya que eso es precisamente lo que busca.

Extinción: Pida a sus visitantes que den la espalda e ignore al perro adulto si lo hace. Préstele atención y mímalo sólo cuando tenga las cuatro patas en contacto con el suelo o esté sentado.

Rebuscar en la basura. ¿Por qué le atrae tanto la basura a su perro?

En el entorno natural, los cánidos se nutren en gran parte de cadáveres de animales o de los restos de caza abandonados por otros predadores. Se trata, pues, de un comportamiento instintivo.

La Prevención: Nunca deje comestibles por medio, sobre todo si no puede tener al perro vigilado. Bastará con que robe un solo bocado para que se sienta feliz y trate a toda costa de repetir la experiencia.

Extinción: Si su perro ya ha adquirido esta mala costumbre, enséñele a soltar lo que lleva en la boca cuando usted se lo pida.

Erik Farina 1994
Las Malas Costumbres

La Conducta Problemática

Ciertos problemas de conducta pueden solucionarse simplemente tratando de averiguar qué busca el perro al comportarse de esa manera y asegurándose de que deja de obtenerlo. Es el método opuesto al del castigo, que casi siempre resulta contraproducente.

El saltar sobre la gente. ¿Por qué salta su perro sobre la gente? Para él, se trata de un saludo amistoso. Sólo pretende acercarse más a su rostro.

La Prevención: Enseñe al cachorro a saludarle sentado o trayéndole un juguete. Nunca le preste la menor atención cuando salte sobre usted u otra persona, ya que eso es precisamente lo que busca.

Extinción: Pida a sus visitantes que den la espalda e ignore al perro adulto si lo hace. Préstele atención y mímalo sólo cuando tenga las cuatro patas en contacto con el suelo o esté sentado.

Rebuscar en la basura. ¿Por qué le atrae tanto la basura a su perro?

En el entorno natural, los cánidos se nutren en gran parte de cadáveres de animales o de los restos de caza abandonados por otros predadores. Se trata, pues, de un comportamiento instintivo.

La Prevención: Nunca deje comestibles por medio, sobre todo si no puede tener al perro vigilado. Bastará con que robe un solo bocado para que se sienta feliz y trate a toda costa de repetir la experiencia.

Extinción: Si su perro ya ha adquirido esta mala costumbre, enséñele a soltar lo que lleva en la boca cuando usted se lo pida.

Erik Farina 2015
Enloquecer con las visitas: ¿Por qué su perro se muestra tan excitado cuando llega una visita? Esta actitud le permite convertirse en el centro de atención.

La Prevención: Enseñe al cachorro a estar tranquilo y callado cuando lleguen las visitas. Dale un mordedor o juguete especial cuando no quiera prestarle atención, para que se entretenga. Invite al mayor número posible de personas a su casa cuando el perro es muy joven para que practique el perro es muy joven para que practique el saludo tranquilo.

Extinción: Practique el saludo tranquilo con personas que el perro ya conozca (incluso con los miembros de la familia) en la puerta. Enseñe al perro a sentarse bien alejado de la puerta abriéndola y cerrándola con cuidado si intenta atravesarla, y prémielo cuando permanezca en el lugar indicado.

Cuando vengan visitas de verdad, pídales que ignoren al perro, si puede, y ofrézcale un juguete o algo que le guste mucho morder para mantenerlo ocupado. Si en vez de entusiasmado o sobreexcitado se mostrase receloso o agresivo, pida ayuda a un especialista en conducta canina.

CUANDO HAY QUE PEDIR AYUDA

Si se enseña a un perro a comportarse desde cachorro, se puede evitar muchas conductas indeseables en el futuro. No obstante, hasta los perros mejor adiestrados pueden desarrollar hábitos que hasta el más tolerante de los propietarios consideraría molestos o inapropiados. Pida consejo profesional en el veterinario para que le indique a un etólogo canino experto en problemas de conducta si tiene la impresión de que no siempre es capaz de controlar a su perro o si éste insiste en hacer algo que usted considera inaceptable.


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)